Segundo Acto. Memories.
-¿No tienes días en los que sientes que has olvidado algo muy importante?-
Te miras al espejo y eres incapaz de reconocerte, incluso llegas a preguntarte si la persona que se refleja frente a ti es tu verdadera imagen o tan solo es una mas de las tantas apariencias que has creado a lo largo de tu vida.
Algo similar le paso a Draco esa mañana, el día en que llegaba a la mayoría de edad. Faltaban pocas semanas para que concluyera su sexto año en Hogwarts, ese colegio al que solo habría de retornar para culminar sus estudios y de eso no estaba muy seguro.
Era domingo, se levanto tarde, de mala gana tomo un baño y mientras el agua corría por su cara se permitió meditar un poco. En su buro reposaba la correspondencia que había recibido ese día, paquetes y cartas, todas elegantemente membretadas, una de ellas se le hizo muy familiar, era imposible no reconocer el emblema de los Malfoy.
Tomo la toalla y con ella rodeo su cintura, apago la regadera, arrojo sus ropas al cesto para que los elfos se hicieran cargo de lavarla, inseguro se acerco al lavabo. El exceso de vapor le hizo limpiar la superficie lisa del espejo. El cabello lo tenia pegado a la piel, libre de la gomina que usaba para peinarse.
"Estúpida nostalgia.- gruño molesto-. ¿Por qué diablos tengo tantas ganas de llorar?"
El no entendía por que existía ese emoción en su ser. La educación que recibiera debió haber erradicado los sentimentalismos que predominaba en la mayoría de pubertos que corrían como vulgares bestias por los pasillos de ese lugar.
Se contemplo con detenimiento, nada quedaba del crio de primer curso. Ahora era más alto, sus facciones habían perdido los rasgos infantiles e inocentes que su madre tanto adorase. La imagen que veía ahora era la de un hombre, uno tan parecido a su padre que se sintió aquejado por las nauseas.
"¡Maldita sea!.- bramo furioso sin causa aparente-. ¡No van a fastidiarme el día!.- amenazo-. Nada va a quitarme el gusto de recibir al fin lo que merezco¡he trabajado mucho para conseguirlo!".
Era una versión de Lucius, no importaba por donde le miraran. Tenia su apariencia, se movía con su misma arrogancia, creía en los mismos principios y que su fuera al diablo cualquiera que se atreviera a ponerlo en duda… incluido él… ¡maldito atisbo de rebeldía!.
Termino de asearse y se vistió sin prisa. No tenía deberes que realizar y emplearía el día en evitar a todos. Salió del baño dando un portazo que hizo saltar a sus compañeros.
"Te llego otra carta.- Blaise fue el único que se le aproximo-. Por el perfume puedo apostar que se trata de las felicitaciones de Pansy"
"Te he dicho que no toques mis cosas.- frunció el cejo-. ¿Qué haces aquí?"
"Duermo aquí…- arqueo la ceja-. Tardaste mucho en el baño".
"Pues ya esta libre¿contento?.- le arrebato el sobre y lo arrojo junto con el resto.
"¡Que genio, hombre! .- resoplo-. De saber que la falta de cafeína te pone tan denso, mejor te habría invitado a tomar un café.- el rubio le fulmino con la mirada-. Con eso de que no confías en ninguna taza con té…-cambio bruscamente de tema-. Lindo día¿no te parece?."
"¡Deja de ser idiota, Blaise!.- le encaro-. ¿No tienes a quien fastidiar esta mañana?"
"Solo a ti.- sonrió de forma encantadora-. ¿Lo he logrando?"
"¡Vete al diablo!.- le saco la vuelta y abandono la habitación, Blaise le miro partir.
"Esta así desde hace días.- susurro Nott-. ¿Tienes idea de que le pasa?"
"Lo mismo que a todos, Theodore.- se encogió de hombros-. Le molesta darse cuenta que pese a toda la frialdad y madurez que aparenta, no deja de ser un niño… el mas infantil de todos".
"Seguro que su padre ya ha hablado con él.- asintió el moreno-. Dicen que el Señor Oscuro…"
"De eso no se habla aquí, mi amigo.- le silencio Blaise-. ¿Recuerdas que las paredes tienen oídos?, si Draco no ha dicho nada de lo que nuestros padres platican, nosotros debemos seguir su ejemplo… ¿debo ser mas claro?"
"Mi padre me dijo que recibirá la marca este verano…- frunció el cejo-. No pensé que fuera tan pronto, ni siquiera hemos concluido nuestros estudios…-se quedo pensativo-. Draco ni siquiera ha podido con Potter".
"¿Nunca oyes lo que digo?.- reprobó la tozudez que al parecer caracterizaba a lo slytherins-. Escúchame bien por que no volver a repetirlo, Nott.- se acerco peligrosamente-. Nosotros no sabemos nada y por ende no opinamos sobre nada… -sonrió-. Y tampoco ponemos en duda la habilidad de un Malfoy, ten presente que los slytherins se vanaglorian de tener la fama de astutos, no nos deshonres".
"Yo solo digo lo que todos comentan.- le recrimino el chico.
"Pues ten cuidado.- se alejo de su compañero-. A nadie le agrada tener a un bocazas entre sus filas… los soplones son molestos y también son los primeros que caen en las guerras.- guardo silencio unos segundos antes de retomar su actitud aparentemente tranquila-. Te conozco, se que has sacado tus maravillosas conclusiones y sostener esta conversación me aburre, así que haznos un favor, ve al grano"
"¿Ah si?.- le observo con recelo-. ¿Y en que te basas para decir que he llegado a una brillante conclusión?"
"Por que es algo muy típico en ti.- exclamo tras mirar la correspondencia del rubio-. Solo espero que en la ecuación no hayas ignorado la presión social que conlleva el ser hijo de Lucius Malfoy".
-¿Sabes a que me refiero?, todos estamos bajo la lupa crítica de una sociedad que espera muchas cosas de la persona que pretende unirse a ella. Los poderosos hacen alianzas, los que se oponen habrán de acatar las consecuencias de su decisión.-
"Para él será mucho mas difícil.- sonrió Blaise a manera de disculpa-. Es hijo de…- Nott frunció el cejo-. No solo es joven e inexperto, también tiene un padre tan imponente al que debe demostrar su valía".
"Lo lograra, estoy seguro…-murmuro Theodore-. Toda su vida se ha esforzado en llenar las expectativas de su padre…".
"Hubo una época en que no fue así.- se sentó en la cama del rubio-. Incluso llegue a pensar que Draco estaba olvidando su meta, que ambicionaba algo más...-suspiro-. Fue un breve periodo en el que sentí conocer una faceta desconocida de él y me agrado lo que vi…"
"¿Qué tanto balbuceas, Blaise?.- su compañero le miro con extrañeza, el slytherin se encogió de hombros.
"Nada, es la estúpida nostalgia que nos ataca por lo menos una vez en nuestras vidas.- se mofo de si mismo, Nott prefirió seguir con las actividades que había tenido que suspender por el enfado de Draco-. Solo son recuerdos demasiado frágiles que se quiebran y desaparecen mas rápido de lo normal…-susurro, nunca había reunido el valor para preguntarle a Draco si aun recordaba cuando en su infancia vivió en un barrio rodeado de muggles¿Qué reacción tendría el rubio?, Zabini opto por seguir callando, al final siempre habrá temas que no se podrán tocar.
-¿Cómo fue que terminamos siendo lo que se ve frente a un espejo?-
Decisiones, personales o ajenas. Tomarlas o dejar que otros lo hagan por ti siempre habrán de repercutir en la vida. Eso fastidiaba el humor del rubio esa mañana. Estaba molesto por algo que no recordaba y era difícil controlar la rabia que sentía.
"Maldición.- se detuvo -. Estoy pensando estupideces…"
"¿Sr. Malfoy?.- la presencia de Severus Snape causo malestar en Draco-. ¿Qué hace frente a mi oficina?.- le observo con detenimiento-. ¿Se le ofrece algo?"
"Nada.- giro el rostro, el escozor en la boca del estomago fue en aumento. La humedad de un hocico rozo sus dedos.
"Déjalo.- ordeno al perro que obedeció la orden sin chistar-. No quiero que esté merodeando por aquí señor Malfoy.- le amonesto el hombre-. Si tiene tanto tiempo libre le recomiendo que vaya a perderlo a otro lado".
"Si, señor.- el rubio se hizo a un lado, cediéndole el paso a Snape que fue seguido por la extraña y fiel mascota-. Que ganas de molerle a golpes.- pensó en voz alta cuando el hombre se perdió a la distancia-. Quisiera recordar que diablo me hizo para tenerle tanto rencor acumulado…"
-¿Alguna vez te has despertado con la sensación de ansiedad golpeándote el pecho?.-
Desazón, desconcierto… te incorporas lentamente de la cama y explicaciones ajenas a tu compresión lo justifican todo, lagrimas comienzan a correr por tus mejillas, la confusión se amplifica, tu no lloras, la educación que has recibido desde pequeño debió haberte drenado ese tipo de debilidades. Te tomas el tiempo suficiente para ordenar cada uno de los pensamientos que agolpan tu mente, analizas que es lo mejor y cuando pones un pie sobre el frío piso transmites tal enojo que ahuyentas a los curiosos y a sus típicos cuestionamientos. Draco odiaba tener días como ese.
"¿Te encuentras bien?.- el frio sudor que perlaba su frente y la palidez de su piel atrajeron la atención de un grupo que pasaba por ahí-. Malfoy¿quieres que te llevemos a la enfermería?".
"¡Hermione!.- farfullo Ron tras reconocer al sujeto que recibía las atenciones de su compañera-. Vámonos de aquí antes de que comience a ser el cabron elitista de costumbre".
"Ingenioso no eres, comadreja…- soportando con estoicismo el dolor de cabeza que comenzaba a aquejarle, Draco se irguió arrogante, no mostraría debilidad frente al enemigo-. De las dos neuronas que tenias has acabado con una, la otra ha de sentirse demasiado sola al tener tanto espacio".
"¡Cierra la boca, Malfoy!.- el pelirrojo estaba harto de las bravuconadas del slytherin, hoy no lo dejaría salir bien librado de una buena paliza.
"Suficiente, Ron…- la prefecta de Gryffindor detuvo a su compañero, la frustración acentuó las facciones del rubio-. Mejor vayamos a clases…"
"Fue lo que debimos hacer desde un principio…-gruño, su mirada destilaba todo el odio acumulado en contra del rubio-. Tienes suerte…-mascullo de mala gana-. Si Hermione no estuviera aquí te daría una porción de lo que te mereces…-agito el puño en señal de advertencia.
"No necesito que una sangre sucia como Granger me defienda.- sonrió altivo-. Para enfrentar a alguien de tu calaña no se requiere mucho, Weasley…-la acritud en su rostro aumento el enojo del pelirrojo-. Como me gustara ver el día en que basuras como ustedes desaparezcan y dejen de manchar la imagen de los que aun revelamos en nuestra sangre la calidad de magos puros…"
"¡Ahora si…!.- Ron forcejeaba por liberarse del agarre de Hermione-. ¡A ella no vas a insultarla!".
"¡Ron, no!.- la castaña tiraba con todas sus fuerzas-. ¡No vale la pena, te meterás en problemas!".
"Si Weasley, has caso de tu novia sangre sucia…-agrego el rubio-. No olvides que el cara rajada no esta aquí para defenderte.- el rostro de Ron enrojeció, se zafo de Hermione y se abalanzo sobre Draco.
"¡Ron, cuidado!.- grito la chica cuando vio a la mascota de Severus Snape arrojarse sobre el cuello del pelirrojo.
"¡Expelliarmus!.- el hechizo consiguió aturdir al animal, la Gryffindor volvió a tirar de Ron y un agitado Harry Potter se coloco entre la fiera y sus amigos-. ¿Se encuentran bien?".
"Bien…-asintió Ron, la mano fija a su cuello para corroborar sus palabras-. Malfoy insulto a Hermione".
"Si Weasley, dile a papa Potter lo malo que he sido con sus pequeños...- se mofo el rubio, conocía bien el temperamento del pelirrojo y la mas mínima provocación le sacaría de sus casillas-. Procura no exagerar, no he dicho nada que no sea verdad".
"No has dicho nada que no se esperara de ti, Malfoy.- le corrigió el ojiverde que sujetaba con firmeza su varita-. ¿Hermione?..."
"Estoy bien…-asintió la castaña, en algún momento había terminado por sacar su varita y mantenía a Ron lejos de la bestia que gruñía en señal de advertencia.
"¿Qué demonios es eso?.- mascullo el pelirrojo al señalar al animal.
"Es la mascota de Snape…-la respuesta tenso el rostro del trió, Draco se dio por satisfecho-. Ilústrenme¿Cómo harán para salir del problema en el que se metieron?..."
"Tenemos que irnos de aquí.- sugirió el ojiverde, sus compañeros estuvieron de acuerdo. El slytherin no liba a permitírselos. Sabía que era irracional e impulsivo pero era difícil mantenerse sereno ante el molesto trió.
"Nadie va a ningún lado.- agito la varita y su adversario mas cercano quedo fuera de combate.
"¡Harry!.- Hermione se hinco frente al ojiverde, Ron relevo a su compañero en la tarea de protegerles.
"¡Por eso te dije que ignoraras a Malfoy, Hermione!.- espeto el pelirrojo-. ¿Cómo esta Harry¡Presiona la herida en su frente para detener el sangrado!...- toda su atención estaba en el Slytherin-. ¡Esta si la vas a pagar…!"
"Baje su varita, Weasley.- Snape decidió que era hora de intervenir-. 40 puntos menos por agredir al joven Malfoy…-la indignación del trió fue evidente-. Otros 10 por causar alboroto en los pasillos…-aguardo por cualquier tipo de objeción-. ¿Por qué siguen aquí?, fuera de mi vista antes de que decida descontar a Gryffindor 50 puntos por cada uno".
"¡Esa bestia intento matarme!.- vocifero el pelirrojo, Snape fingió ofenderse con la acusación.
"Eso es imposible, Weasley…-sus ojos estaban fijos en la bestia que parecía listo para demostrar que no había sido "un intento"-. Esta criatura ha sido educada para pelear hasta el final… si hubiera hecho lo que usted insinúa le puedo asegurar que no estaríamos sosteniendo esta pueril conversación".
"También podría ser que hasta un animal puede detectar el grado de peligrosidad que representas, Weasley…-agrego sardónico el rubio, Snape meneo la cabeza, su pupilo era demasiado visceral.
"Señor Malfoy, 2 puntos menos para Slytherin.- Snape agito la mano y el animal se relajo-. Le dije que bajara su varita, Weasley… -exclamo apático-. Esta criatura reacciona a la mas mínima señal de amenaza… incluso si se trata de alguien como usted"-
"¡Esa cosa es un peligro!.- enrojeció, sus compañeros tuvieron que tirar de él.
"Tranquilízate, Ron…-Harry cubría la retirada. Snape era el tipo de sujeto al que no debía dársele la espalda.
"Lo lamento…-se disculpo la chica-. Debí hacerte caso".
"Si, debiste hacerlo.- indignado, el pelirrojo se alejo dando largas zancadas, la prefecta corrió detrás de él.
"¿Algo mas que agregar, Potter?.- el ojiverde se sorprendió al escuchar la despectiva voz del maestro de pociones.
"Nada…-siguió a sus compañeros, dirigiendo una breve mirada a la bestia sentada a un lado de Snape. Daba la impresión de que estaba siendo evaluado.
Al quedarse a solas, Draco maldijo no haber hecho lo mismo que el trió, la mirada de Snape le exigía una explicación lo bastante buena como para salir librado del problema. El slytherin se tomo su tiempo. Severus Snape era un mortifago, su padre se lo había dicho hacia muchos años atrás… si alguien estaba enterado de su situación ese era el jefe de Slytherin.
"Procura no meterte en problemas, Draco… tu padre no se mostrara complacido de que su único hijo se rebaje al nivel de un Weasley.- Snape se canso de esperar-. Ven aquí, Kayros…-las orejas del perro se alzaron y corrió tras el mago.
"¿Kayros?.- pensó en voz alta-. ¿Qué clase de nombre es ese?"
"Es el nombre que le dio su dueño.-respondió indiferente-. Pierda su tiempo leyendo cosas útiles, Sr. Malfoy y repase un poco sus lecciones de Historia de la Magia y Runas en vez de estar peleando con Potter y sus amigos...- dicho esto, se marcho a su siguiente clase.
-Tal vez, esperamos por "el momento justo"… el "Momento de claridad"-
"Pensé que el dueño de esa bestia eras tu, Severus…-exclamo el rubio varios días después, estudiar bajo la supervisión del profesor de Pociones era aburrido, el calor que se encerraba en las mazmorras le obligo a aflojar el nudo de su corbata-. ¡Este lugar es un horno!.
"Debo recordarle que no apruebo la familiaridad con la que se dirige a mi, Sr. Malfoy.- Severus continuo con su lectura, su indiferencia alimento el enojo de su pupilo-. Continúe con sus deberes… recordar viejas lecciones nunca hace daño a los jóvenes con mentes ociosas".
"He terminado.- cerro el libro de golpe, el sudor perlaba su frente-. Me enferma estar en este lugar".
"Exageraciones suyas, el calor es por demás tolerante.- Snape le miro de reojo-. Draco, tu padre me pidió que te mantuviera vigilado¿Por qué no me informaste que seguía doliéndote la cabeza?, la poción que te envié es de efecto inmediato, darte algo más fuerte no es recomendable…-resoplo-. ¿La estas tomando?"
"No es necesario, es algo mínimo y puedo soportarlo... Profesor Snape.- sonrió arisco, el profesor de Pociones dejo pasar la insolencia del slytherin.
"¿Ah si?.- Snape abandono su lectura y retiro las gafas que le auxiliaban en su lectura-. Entonces no te importara vigilar lo que hierve en el caldero algunos minutos.- el mago se retiro antes de que el rubio pudiese articular palabra. Iracundo, guardo sus útiles.
"Con que estabas aquí…- al acercarse, Draco descubrió la presencia de "la mascota de Snape" echada cerca del fuego.
La criatura alzo las orejas y agito la cola, Draco podía jurar que parecía contento de verle ahí. Ignorándolo, jalo una silla y se instalo cerca del caldero, lo que Snape estuviera preparando tenia un olor muy dulce, frunció el cejo, el dolor fue en aumento.
"Ese aroma dulzón me enferma.- pensó en voz alta-. Es un hecho que mañana despertare de mal humor…"
Se sobresalto al sentir el hocico del perro en su regazo. Los dorados ojos de la criatura estaban fijos en él, transmitiéndole un silencioso bálsamo, "el dolor pasaría"… el rubio sonrió expectante, la inteligencia de ese animal era innegable, no necesitaba hablar para externar su sentir.
"¿Te preocupas por mi?.- receloso, dio unas palmaditas en la cabeza del perro-. Se que Snape te ha puesto a vigilarme, he visto en varias ocasiones como me acechas…-distraídamente sus dedos se deslizaron a las orejas-. Aun y con lo molesto que es tener a alguien respirándome en el cuello… me tranquiliza que cuiden mi espalda".
-…Kayros significa tiempo, pero no tiene nada que ver con minutos u horas…-
El rostro del rubio se tenso y gimió de dolor cuando en su cabeza se desato un tormenta que descargo inmisericorde toda su ira sobre él. El dolor iba de la nuca a su frente, creando ramificaciones a su paso que multiplicaban por 100 lo que sentía.
Cayó al suelo bañado en sudor, sujetando su cabeza, rogando por que el dolor pasara rápido y así liberarse de aquel suplicio. A distancia, sentado en sus patas traseras, la criatura de dorados ojos se limitaba a observar la situación, contrario a lo que Snape siempre decía, él había aguardado pacientemente por este día.
-… Kayros es tiempo, el momento en el que habrán de suscitarse las cosas… el momento justo-
"No entiendo de que hablas…-musito, presa del dolor y la locura.
-… es sencillo, a él teníamos que encontrarlo aquí… tú y yo, el destino así lo señalo desde un principio.-
"¿El destino?.- rio titubeante-. El destino no existe, deja de decir tonterías".
-… yo creo que todo pasa por algo, fue el destino quien hizo que nos conociéramos y ha sido el quien nos trajo aquí esta noche-
"Suerte, coincidencia… existen muchas explicaciones para que esta noche encontráramos a un perro en medio de la lluvia.-gimió, el dolor no le daba tregua.
-… siempre tienes que arruinarlo todo.-
"No me disculpare por no creer en cuentos de hadas.- la ironía en su voz se quebró al chocar contra la mesa. Algo húmedo corría por su rostro.
-Hay días en que te odio por eso…-
"¿De que hablas?...-la imágenes eran muchas, todas ellas ajenas y con la nostalgia impresa-. Debes ser realista, las cosas no pasan solo con soñarlas".
-Seré realista, una persona lógica… estoy segura de ello. Solo digo que si fueras distinto, te amaría solo a ti.-
"¿Amarme?.- realidad o ilusión, todo aquello solo servía para romper su cordura y tranquilidad.
-Se que nadie me querrá mas que tu… se que te querré… se también que con todo y esto, no estaremos juntos-
"No digas estupideces.- apretó los labios.
-Aunque no creas en el destino, en mis plegarias he pedido por alguien que te haga compañía… el te va a cuidar cuando nos separemos…-
"No dejare que eso pase…-exclamo con amargura, el dolor cedía y lentamente abrió los ojos-. No lo permitiré…".
"Draco…- de pie, Snape miraba al joven-. ¿Te encuentras bien?,
"¿Qué puso en el caldero?.- se cubrió los ojos con su brazo.
"Láudano, Calipso y veneno de Dragón sin procesar.- se mostro imperturbable-. El aroma que se desprende provoca jaqueca si el lugar no esta bien ventilado… ¿Por qué estas llorando…?"
"Con que eso era…-musito, el escozor en sus ojos le hizo tomarse su tiempo.
"¿Qué paso?.- el pocionista reparo en el desastre del lugar.
"Nada…-susurro tajante, estaba débil, sus piernas temblaban y consiguió ponerse en pie tras apoyarse en el mobiliario.
"Te conozco desde hace años, Draco.- sujeto al rubio y checo sus signos vitales-. Debes decirme todo lo que te paso para que pueda administrarte una cura".
"¿Conocer?.- su mirada se crispo y empujo al hombre-. ¡Explica por que tengo recuerdos que no son míos dándome vueltas en la cabeza!.- le acorralo, sus deseos de golpear al hombre se intensificaron-. ¿Tienes una respuesta para eso, Severus¡dime que demonios me hiciste!".
"No se de que hablas, yo solo quería que dejaras de fingir...- exclamo indiferente. Draco le sujeto del cuello de la túnica y lo estrello nuevamente contra la pared.
"¡No mientas, Snape!.- gimió de dolor, uno emocional que amenazaba con volverlo loco-. ¿De verdad no sabes lo que quiero?".
"…-el hombre permaneció en silencio. Con la inestabilidad de Draco, cualquier cosa que dijera solo iba a empeorarlo-. Tranquilízate…"
"¡A la mierda, Snape!.- le asesto un puñetazo y salió fugándose de las mazmorras.
Tenía miedo. Era demasiado por asimilar y le asustaba. Quería desaparecer, irse lejos, cualquier cosa que le permitiera huir de si mismo. La debilidad difuminaba sus pensamientos, nublaba su vista, caminar era un esfuerzo titánico, debía llegar a su cuarto antes de que fuera a desmayarse. Tropezó, su frente golpeo contra el suelo.
"¡Malfoy!.- alguien le ayudo a sentarse-. Merlín, estas sangrando… ¡Necesito ayuda, por favor!".
-Quiero que se llame Kayros para que no me olvides… este es nuestro "tiempo justo"-
"Iré a buscar a alguien...- Draco se negó-. ¡No es momento para ser orgulloso, estas muy mal!".
"Estaré bien…-las lagrimas volvieron a deslizarse por sus mejillas-. Solo vete…"
"No…-se hinco frente al rubio-. Estas herido, no puedo dejarte aquí".
"Granger…-a tientas, palpo el rostro de la Gryffindor-. ¿Por qué nunca escuchas a la gente?, si lo hicieras te evitarías muchos problemas…".
"No lo se…-ella misma se sorprendió de su reacción.
Recorrió el rostro de la joven con sumo cuidado, como si temiese que el movimiento más brusco fuera a romperle. Las lágrimas que corrían por las mejillas de Hermione Granger le escocían el pecho, no entendía nada y tampoco deseaba una respuesta. Tomaría tiempo para que su cerebro colocara en su lugar tantas memorias que se suponían pérdidas, hasta entonces, no podría explicarse muchas cosas.
"¡Draco!.- Snape se mostro aliviado al encontrar a su pupilo-. ¡Kayros, busca a Madame Pomfrey!.- se inclino para checar el estado del rubio-. ¡Estarás bien, te lo prometo!".
"Te creo…-susurro el slytherin, Snape lo ayudo a ponerse en pie y lo llevo de vuelta a la oscuridad de las mazmorras.
"Informe a sus compañeros que la clase de hoy será suspendida.- exclamo Snape al notar que Hermione les seguía.
"No te preocupes por mi, Granger…-susurro Draco al notar la incertidumbre en el rostro de la Gryffindor-. Hermione…"
"No lo hago...-asintió, detuvo sus pasos y regreso. Que familiar se escuchaba su nombre en los labios del slytherin.
"Sev…verus, tenemos que… habl…-Snape miro de reojo el semblante del joven Malfoy.
"Después…-frunció el cejo.
"Estas imag… genes… todo…-ignoro la sugerencia de su mentor, solo le urgía saber una cosa-. ¿Es real?..."
"Lo son...- asintió el profesor, Draco sonrió y perdió el sentido. Necesitaba escuchar esas palabras para dejar de pelear contra si mismo. Dos palabras con las que habría de reiniciar su mente…
-un… "momento de claridad"-
"¿Dónde estoy?.- al abrir los ojos fue incapaz de reconocer el lugar.
"San Mungo.- su mirada encontró a alguien conocido, Severus Snape estaba sentado en una esquina de la habitación-. Llevas un mes inconsciente…"
"¿Un mes?.- presiono su frente-. Entiendo, perdona las molestias que esto te haya causado, Severus".
"Envié tus pertenencias a mi casa, ir a Malfoy Manior es peligroso en estos momentos.- se planto a un lado de la cama del menor-. Tu madre fue enviada a Azkaban y Lucius tuvo que huir… ¿Cómo te sientes?"
"Mejor…- Draco se incorporo-. ¿Mis ropas?"
"Aquí están.- Snape le entrego las prendas que descansaban en el respaldo del sofá.
"Sácame de aquí…- Draco no necesitaba mas información para saber que afuera de su habitación estaban apostados los aurores del Ministerio-. ¿Puedes hacerlo?".
"Kayros…- la criatura atravesó las paredes y acudió al llamado del mago, en su hocico llevaba una varita que dejo a los pies del maestro de pociones-. ¿Podrás encargarte de Draco?"
En respuesta, un fuego azul se dejo ver entre sus fauces. Snape recogió la varita y se la entrego al rubio, tras una breve mirada a su pupilo abandono la habitación. A solas, Draco cambio sus ropas con lentitud, su rostro denotaba una parsimonia poco común en alguien de su edad. Snape estaba arriesgando su pellejo por él, tendría que ser muy prudente en lo que estaba a punto de hacer.
"Ha pasado mucho tiempo desde que nos conocimos, le agradeceré a Snape que haya cuidado de ti todos esos años en que no pude hacerlo…-respiro profundamente-. Si te he preocupado, discúlpame…"
La criatura agito su cola y el fuego se hizo mas intenso. Pese a la nostalgia que sentía en esos momentos, Draco sonrió. Los recuerdos son lo único que te queda con el pasar de los años, lo único que te acompaña en los momentos de soledad, lo único que al final podría matarte si te olvidas de la realidad.
"Vámonos de este lugar.- la puerta voló en pedazos y la cortina de polvo le sirvió para dejar fuera de combate a los 2 aurores que entraran a inspeccionar el lugar.
Kayros se adelanto a su antiguo amo y tres explosiones mas le avisaron al rubio que el camino estaba despejado. Con la varita en alto, Draco se aventuro al pasillo, esquivando el cuerpo de 5 aurores que estaban tendidos entre madera y restos de pared. Otra explosión le hizo alzar la guardia. Snape estaba replegado contra la pared.
"Tienes que irte…- Draco se arrodillo frente al mago, Snape rechazo su ayuda-. No, yo me quedo, los aurores querrán saber que paso aquí…"
"Sospecharan que me ayudaste.- el rubio busco hacerlo reconsiderar-. Es mejor que vengas con nosotros…"
"Escúchame bien Draco.- Kayros se echo en el regazo del mago-. Hice esto por que estaba en deuda contigo, borre tus memorias de esa niña que conociste en tu infancia y termine destruyéndote… todo lo que ella hizo emerger en ti fue olvidado y no pude soportar ver como nuevamente te convertías en una copia de Lucius… no se puede permanecer indolente después de haberte visto sonreír…"
"Lo hiciste por que yo te lo pedí….-Draco intento levantarlo pero Severus volvió a negarse-. ¡Maldición, después hablaremos de esto!".
"Hiciste lo que cualquier persona sensata habría hecho…- sonrió-. Vete ya, Draco, voy a estar bien, dirígete a mi casa, tu padre ira a buscarte…-acaricio el lomo de la criatura en su regazo-. Modificare la memoria de los aurores y despertaran creyendo que esto fue causado por mortifagos… lo que hagas a partir de hoy, dependerá solo de ti¿queda claro?".
La criatura le miro, se incorporo y tiro de la túnica del rubio. Snape llevo a cabo su labor en ese lugar, modifico las memorias con lo poco que le quedaba de magia y se desplomo entre los escombros. Menos serias a las heridas del resto, durante esos años el mago había aprendido a no desdeñar el poder de su compañero. Nadie que entrara en contacto con la magia de esa criatura quedaba en pie.
…..oo…..oo…..oo…..oo…..oO…..OO…..Oo…..oo…..oo…..oo…..
"Me alegra ver que te encuentras mejor, Severus...- Albus Dumbledore le ofreció uno de sus famosos dulces de limón que el profesor de pociones rechazo tácitamente-. La fuga del joven Malfoy ha dado mucho de que hablar… el ministro no se cansa de repetir que de haber estado en sus manos, lo habría mandado a Azkaban desde un inicio.- sonrió alegre-. Suerte que pude moverme mas rápido y conseguí retener a nuestro problemático joven en San Mungo".
"Se lo agradezco, profesor.- Snape permaneció tranquilo-. ¿Qué se sabe de su fuga?".
"Solo que Lucius Malfoy asalto el lugar acompañado de varios mortifagos, aun y con eso, el ministro no tiene nada que le sirva para mandar arrestar a tu huésped…- tantos años trabajando para él y Severus aun no sabía como le hacia el mago para enterarse de todo-. Bueno, te dejo descansar un poco mas viejo amigo, te tomara tiempo hacer que cicatricen esas heridas…"
Severus se acomodo entre las sabanas y su mirada quedo fija en el techo. Todo había salido bien, solo era cuestión de tiempo para que Lucius pudiera sacar a Draco del infierno que contra todo pronostico estaba a punto de desatarse.
"Deja de esconderte…-exclamo indiferente-. Te conozco desde pequeño… no me subestimes"
Pasaron algunos minutos antes de que Kayros obedeciera la orden. Emitió un lánguido chillido que atrajo la atención de Severus. La criatura descansaba su cabeza sobre las sabanas de la cama. Los dorados ojos parecían pedir perdón al convaleciente mago.
"Me retracto, habrás crecido pero sigues siendo un cachorro.- se corrigió el hombre al notar la preocupación en esa mirada-. ¿Draco se ha ido?.- otro chillido dio respuesta a su duda-. Bien, deja de llorar y descansa…-palmeo sobre la cama-. Has hecho un buen trabajo…"
La criatura acepto la invitación del mago. Mientras conseguía dormir, Severus distraídamente le acariciaba, estaba sorprendido de verle ahí. Tenia la seguridad de que Draco había recuperado la memoria, lo mas lógico es que Kayros se hubiese marchado con él…
"Al final nada resulta como uno lo planea…-sonrió, estaba tan acostumbrado a la compañía de esa criatura que internamente se sintió tranquilo por tenerle a su lado-… Ni siquiera un deseo personal puede oponerse a las decisiones de terceros… pareciese que solo nos queda confiar en esa fe pagana a la que todos se aferran para no caer en la desesperación"
-La falacia de la felicidad en tiempos pasados, recuerdos que saturan nuestra mente, escenas difusas, nostalgia… eso y mas conforman nuestro pensamientos cuando nos llega el día de ver en lo que nos hemos convertido… ¿Qué fue lo que paso?... ¿Cómo es que llegamos a esto?... cualquiera que sea la causa, no queda mas que aceptar la parte de culpa correspondiente y decidir si eso es lo que quieres…-
…..oo…..oo…..oo…..oo…..oO…..oOo…..Oo…..oo…..oo…..oo…..
Notas de la autora.
Después de mucho tiempo, este fic se actualiza. Agradezco a las personas que se toman su tiempo en seguir leyendo las historias que publique hace varios años. A ellas les dedico este capitulo. También se lo dedico a la mensa de June que vino a darme la lata y me tuvo expuesta al "romance"¡tarada¿tienes idea de lo mal que me pone?, ojala te rompas una pierna –hablo en serio-…. Zya, espero que lo leas, no fume para escribir este capitulo. ¡Saludos a Zutto y Hui!, se les quiere.
Solo falta el tercer acto, hasta entonces, mis mejores deseos.
K.Oracle
P.d. si no le entienden, no los culpo... solo diganlo y busco a June para golpearla... personalmente les agradecere que me den un pretexto para dejar salir mi enojo.
