Interludio.
Sobre las Segundas Oportunidades.
¿Cómo la conocí?
Por una maldita coincidencia, fue un accidente. No la estaba buscando y cuando la encontré, no la reconocí.
Era tan distinta a Granger.
Cabello corto y negro. La primera vez, pensé que era un chiquillo con mala postura. Sus maneras no eran tan femeninas como las de esa mujer necia que vivía en Londres… su mirada de un azul tan singular, era como ver el mar a través de sus ojos. Una buena chica.
Althaea Aella Cyrill.
"Mi chica doble A"
(Y entonces, me golpea).
No le gusta su nombre, "demasiado griego mezclado con ingles".
Una rutina simple: Ella es el "hombre" de la casa; sale temprano y se va corriendo al trabajo. Yo me quedo y me hago cargo de los quehaceres. Ella sale a las 4 pm y yo la espero afuera del hospital; sé que me ha visto, mi chica doble A solo sonríe cuando estamos juntos.
(Vuelve a golpearme)
-A su manera, se que le gusta el apodo.-
(Un golpe más, esto dejara moretones)
Es una buena vida. Lo bastante buena como para olvidar el motivo que me trajo a este lugar del mundo, lo bastante pacifica como para no usar magia y evitar el rastreo que Granger ordeno en su afán por localizarme –según mi informante-.
-¿Cómo la conocí?-
Por un accidente que me hizo tropezar con ella, haciéndome caer por un desnivel que me fracturo el tobillo y provoco un esguince en la mano. Desperté en la cama de un hospital muggle, con el pantalón roto, sin camisa y el torso vendado –esto último, no se para que-. Intente alcanzar mi varita pero un fuerte par de manos me regreso a mi postura inicial.
"Estas herido, si no quieres empeorar la lesión tendrás que guardar reposo.- sobre mi estaba el chico distraído que casi arrollan los dementes ciclistas de esta endemoniada ciudad-. Es bueno que hayas despertado, me has ahorrado una resonancia.- mientras hablaba, no dejaba de llenar su expediente clínico-. Nombre…"
"¿Dónde estoy?- intento levantarse, pero fue devuelto a su sitio-. ¡Para con eso, estoy bien!".
"¿En serio?.- sonrió mordaz, asestándole un puñetazo en la zona afectada que le hizo doblarse del dolor-. ¿Te suena a que estas bien?".
"¡Muggle idiota!, ¿quieres que te mate?.- estaba furioso.
"¿A mí?.- lo sujeto del mentón-. Quiero ver que lo intentes, lerdo".
"Dr. Cyrill, deje de intimidar a sus pacientes.- una apresurada enfermera fue a separarlos-. ¿Quiere que el Director vuelva a amonestarla?, el próximo reporte le puede costar su puesto.-se volvió hacia el rubio-. Discúlpela, Sr…"
"… Malfoy.- respondió, sintiendo pena por la pobre mujer.
"Malfoy.- asintió, agradecida-. Se encuentra en el Hospital Metropolitan, lo trajeran aquí junto con el resto de los heridos del maratón ciclista de esta mañana.-el hombre asintió, sin dejar de mirar al jefe de la enfermera-. Las lesiones que sufrió solo requieren de reposo, ¿turista?"
"Algo parecido.- suspiro, sus papeles estaban en la casa que rentaba-. ¿Cuándo puedo irme?".
"Estará en observación durante unas horas, si en ese tiempo no vemos complicaciones, le daremos el alta.- retiro la historia clínica del paciente de manos del titular y ocupo su lugar-. ¿Le molesta si le hago unas preguntas?".
"Adelante.- se rindió.
"Muy bien.- sonrió-. Dr. Cyrill yo me ocupo del Sr. Malfoy, vaya al área de Trauma el Dr. Kozáni solicita su consulta en uno de sus pacientes".
"Bien.- lanzándole una última mirada de advertencia, se quedo a solas con la enfermera.
"Menudo carácter el que se carga.- se froto la zona golpeada-. Casi me rompe las demás costillas".
"Tiene mal carácter, pero es una experta en su área.- comenzó a revisar sus signos vitales para completar el historial-. No lo ha perdido de vista desde que llego al hospital".
"Acosador…-mascullo, provocando que la enfermera se sonrojara-. ¡Fue por su culpa que termine aquí!, si no se hubiese distraído cuando atendía a ese anciano…"
"¿El del infarto?.- se quedo pensativa-. Así que fue por eso…"
"¿Murió?.- la enfermera asintió-. ¡Genial!, así que todo fue en vano".
"Baje la voz.- la enfermera comenzó a sudar frio-. Va a hacerla enojar".
"¡Que venga!, ahora no me va a tomar desprevenido.- algo encajo en su cerebro-. Espera, has dicho "hacerla"… ¿es una chica?.- su interlocutor asintió-. Así que, aparte de mal genio… chica plana".
"¡Guarde silencio!.- tarde, la cortina se corrió y una furiosa silueta presagiaba el fin del mundo-. Por favor Dra. Cyrill, salgo en media hora y usted en 10 minutos… no quiero quedarme más tiempo, explicándole al Director como un paciente que ingreso por fracturas, sale directo a la morgue".
"Hazle caso, chica plana…- susurro, ignorando la silenciosa suplica de la enfermera.
"¡Solo 10 minutos!.- la pobre chica estaba desesperada por evitar ir a la oficina del jefe-. El paciente parece estar bien, ignorare el protocolo y lo daré de alta en 11 minutos y entonces podrás volverlo a ingresar para una resonancia".
"¡Bien!.- lo fulmino con la mirada-. Más vale que corras, porque si te vuelves a cruzar en mi camino..."
"Que miedo…-espeto mordaz. La muggle tenía agallas.
"¡Que no te vuelva a ver!.- se marcho.
-Esa fue la primera vez que nos vimos-
"… pude haberme curado con un simple movimiento de mi varita.-sonrió-. Pero decidí ir a la consulta de revisión que María, la enfermera, me asigno… y ver su cara de "muérete" me animo a aguantar la lentitud de los métodos muggles".
"Baah…- su interlocutor estaba más interesado en llevar su mano a la boca.
"¡Baah, para ti también!.- una tercera persona ingreso en la habitación-. ¿Cómo te portaste, mi vida?".
"Bien, bien.- asintió-. Pero tu hijo encontró fascinante la arena del jardín".
"No me refería a ti.- frunció el ceño-. Tú sigues tan insolente como el día en que te conocí.- le enseño la lengua-. Yo hablo de este lindo bebe que debe cargar con la pesadilla de tenerte como padre".
"Por suerte heredo lo bueno en ti.- sonrió al conseguir su objetivo. Estaba avergonzada-. Y no me refiero a tu carácter, hablo de tus ojos y como te verías si sonrieras un poco más".
"Heredo tu nariz…-asintió pensativa, estrechando contra su cuerpo el tibio cuerpo de su bebe-. Es una buena nariz".
"Me alegra que pienses eso.- froto sus cabellos. Su esposa era terrible para mostrar sus emociones, mucho peor que él-. Cuando crezca será un rompecorazones rubio, de ojos azules y nariz afilada".
"Estoy pensando en dejarme crecer el cabello.- susurro-. En el hospital tenemos muchos pacientes niños y sus mamas llevan el cabello largo, son mas femeninas… no quisiera que cuando crezca, se sienta incomodo por la mama que le toco."
"Estas muy sensible el día de hoy, chica plana.- su respuesta obtuvo una reacción predecible-. ¿Segura que quieres hacerlo?, deberás prestar más cuidado en esas cosas y lo que a ti te falta es tiempo.- ella frunció el ceño, amaba su trabajo casi tanto como al pequeño que sostenía con firmeza-. Te propongo un trato, ¿Y si soy yo el que se deja crecer el cabello?".
"¿Me dejaras peinarte?.- Draco asintió-. ¿Cepillarlo en mis días libres?.- volvió a asentir.
"Solo limita los peinados ridículos para cuando estemos en casa.- condiciono, ella no paraba de asentir-. Problema resuelto, sigues siendo el "hombre" de esta casa".
"Eres el hombre de la casa, Draco.- le devolvió al bebe-. Aunque te dejes crecer el cabello, cuides de nuestro hijo o te hagas cargo de la casa… tu eres el hombre con que me case y con quien forme una familia… tu eres mío y no dejare que nadie te aparte de mi lado".
"Eso se escucho muy posesivo, Althaea.- ambos rieron-. Deja el drama o llegaras tarde al trabajo".
"¡Cierto!.- les dio un beso a sus chicos favoritos-. ¡Los veo después!".
El portazo en la puerta principal anuncio su salida.
"Te elegí una buena mamá.- se puso en pie, era hora de desayunar-. Y ella no sabe que eres mitad mago… así que no hagas travesuras cuando este en casa.- le miro de reojo-. Si, le hablo a usted joven Altair".
"¡Bah!.- fue la única respuesta que obtuvo.
"Bah, para ti también.- sonrió.
Una vida tranquila, una familia pequeña. Alejado de los planes enfermos de Hermione, quien internamente abrigaba la idea de casarlo con su vástago primogénito: una chiquilla idéntica a ella que, por la marcada diferencia de edad, podía pasar por su hija.
Una locura. Lo único en que Potter y él habían estado de acuerdo.
"¿Qué demonios haces aquí?.- frunció el ceño.
"Buenos días.- resoplo-. Vi salir a tu esposa, no recordaba que fuera tan bonita… la maternidad le asentó de maravilla".
"No puedo decir lo mismo de Granger.- frunció el ceño-. Haz algo útil Potter y sostenlo un momento.- le entrego al bebe, necesitaba ir a la cocina por el alimento del pequeño.
"¡Hola!.- el pequeño sonrió al reconocerlo. No era la primera vez que veía al moreno ojiverde; tampoco era la primera vez que lo cargaba-. ¿Quién es un lindo bebe?, a ver, ¿Quién es un lindo bebe?".
"¡No le hables como si fuera tu mascota!.- vocifero el padre, desde la cocina-. Los niños de su edad entienden y contrario a ti, mi hijo no es ningún idiota".
"Ya sé, solo que no puedo evitarlo.- por alguna razón, el auror tenía debilidad por los Sigel nació, Mione me hizo leer varios libros sobre cuidados infantiles, le preocupaba que no supiera lidiar con la responsabilidad de ser padre".
"Seguro fue eso.- mascullo-. ¿Qué te trae a mi casa?... por quinta vez, en lo que va del mes".
"Necesito tu ayuda.- comenzó a rebuscar en sus bolsillos-. Quiero que le eches un vistazo a una de las pociones que confisque hace dos noches en una redada.- le entrego la cadena de custodia-. Intente que Severus lo revisara pero se tomo unas vacaciones… o algo parecido".
"Veré que puedo hacer.- suspiro, tomando las muestras y volviéndolos a dejar solos. Cada que Potter le pedía ayuda, siempre terminaba siendo algo sumamente peligroso. Lo mejor era llevarlo al sótano, el único sitio acondicionado para "ese tipo" de encargos-. Te enviare los resultados al Ministerio, vía correo electrónico".
"Aun no me acostumbro a tu manejo de tecnología.- grito, para asegurarse que el rubio lo escuchara.
"Es lo mejor para evitar la vigilancia de Granger.- estaba de vuelta-. Sigue obsesionada en encontrarme".
"Quiere que te cases con Sigel.-resoplo-. No paro de insistirle que es una tontería de su parte pero ya la conoces…"
"¿Qué edad tiene tu hija?.- Harry le devolvió al pequeño.
"Cumplió 5 años el mes pasado, ¿te dije que tengo otro hijo?, tiene la misma edad que el tuyo.- respondió orgulloso-. Desde el principio decidimos tener tres hijos… me gustaría que el ultimo fuese una niña".
"¿Otra niña?.- frunció el ceño-. Se supone que tu primogénita es la luz de tus ojos, ¿no?.- su comentario parecía mal intencionado pero el ojiverde no se dio por aludido, así que se limito a encogerse de hombros.
"Sigel es una pequeña prodigio, ávida de conocimientos, idéntica a Mione.- suspiro-. Y es muy cercana a su mama… y de alguna forma, no nos llevamos bien.-hizo un leve mohín, avergonzado-. Quise regalarle mi Saeta de Fuego pero no le agrado mucho la idea".
"Prefieres alguien más salvaje?.- le observo de soslayo-. Seguro que tu hijo la saca del abandono".
"¿Y si no?.- ambos rieron de buena gana-. Quiero un hija, menos seria que Sigel… ¿Cómo decirlo?, alguien que me quiera como padre, más de lo que en realidad me necesita"
"Patético…-exclamo, para romper la tensión del momento. Pero comprendía la frustración del moreno. No sabía cómo conectarse con alguien tan inteligente.
"¿Tu sabes, como alguien tan listo, puede ser tan iluso?.- pensó en voz alta-. Sigel está convencida de que nació para estar contigo, ¡influenciada por los estúpidos sueños románticos de Hermione!"
"…-le observo con detenimiento-. Dile que me has visto, que me case".
"¿Estas de broma?.- espeto, llevándose las manos a la nuca.
Ambos conocían lo suficiente a Hermione como para saber que, una revelación como esa, alimentaria su obsesión por encontrarle. Nunca había sido fácil disuadirla.
"Háblale de Altair.- el pequeño, que se había limitado a sorber su mano, reacciono al escuchar su nombre-. Ella entenderá el mensaje".
"Eso funcionara con Mione, pero no con Sigel.- sonrió, era ridículo lo que estaba a punto de decir-. Para ella, eres su príncipe".
"…-resoplo-. Rezare por no tener hijas.- ahora el ridículo era él-. Potter, las mujeres siempre idealizan a los hombres y en caso de tu precoz vástago, ella sueña conmigo porque tu esposa le metió esa idea en la cabeza, de que soy "un príncipe".-ambos hicieron muecas-. Dale tiempo, veras que al final terminara casándose con algún perdedor promedio".
"¿Lo crees?.- el rubio asintió.
"Fue lo que paso con Hermione.- retomo la conversación-. Yo era "el príncipe perfecto" y aun así, termino casándose contigo.- no había rastro de amargura en sus palabras.
"Es lo más amable que has dicho de mi.- ambos se encogieron de hombros.
"Lo negare si alguien me pregunta.- con el paso de los años se habían convertido en buenos amigos.
"Bueno, es hora de volver a casa.- se puso en pie y camino hacia la puerta-. Espero los resultados".
"Potter.- el auror se volvió a verlo-. Ya que planeas tener otra hija, ¿podrías llamarla Lyra?.-su interlocutor sonrió.
"Solo si prometes que le quitaras ese horrible brazalete a Sigel.- ambos rieron de buena .-medito-. Me gusta el nombre, es de una estrella ¿cierto?... Lyra y Alphard Potter, suena bien".
"Largo de aquí, Potter.- decidió ignorarlo pero en su fuero interno, imagino un posible escenario.
-por su edad- Altair y Alphard irían juntos a Hogwarts y, probablemente, serian amigos… pese al "deshonor" que inquiría el hecho de que uno de ellos ingresara a la casa que, por tradición familiar, no le correspondía.
oo…..OoO…..ooOoOoo…..OoO…..oo
"¿Lyra?.- Hermione se volvió a verlo-. ¿Estás seguro?, pensé que le pondrías Lily".
"Lily es un nombre muy bonito pero no quiero ser tan predecible.-sonrió, nervioso por la mirada inquisidora de su esposa-. Todos esperan que le ponga el nombre de mi madre pero me gusta Lyra.- Hermione frunció el ceño.
"¿Qué me ocultas, Potter?.- el moreno se sobresalto.
"¿Qué te parece Lyra Lily?.- bromeo-. ¿Eso dará por zanjado el tema?"
"Harry.- canturreo la castaña. Le conocía lo suficiente como para saber cuando buscaba cambiarle el tema
"De acuerdo, Malfoy lo sugirió.- el cuerpo de Hermione se tenso-. Lo vi hace unos años, acompañado de su esposa e hijo.- pese a la autorización del rubio, Harry había optado por no tocar el tema, a menos que fuese necesario.
"¿Cuándo?.- susurro-. ¿Y no me lo dijiste?.- Harry opto por hacerse cargo de la recién nacida-. ¿Estás seguro de lo que viste?".
"Muy seguro.-resoplo-. Malfoy se caso y su esposa es bastante agradable.- su esposa entrecerró los ojos-. ¡De acuerdo!, no los vi por casualidad, se donde vive y no te lo diré.- la silencio-. Por eso no quería decírtelo, Hermione… llevo años diciéndote que Draco no necesita de nadie para componer su vida".
"Sigel…-pensó en voz alta.
"Estará bien.- intento animarla-. No es malo que las niñas amen a los príncipes".
"¿De qué demonios estás hablando?.- vocifero-. Estamos hablando de nuestra hija, la niña a quien me he pasado años prometiéndole un príncipe…"
"Nunca estuve de acuerdo.- susurro, sin dejar de arrullar a Lyra-. Y como tú ya echaste a perder a una hija, me toca malcriar a esta pequeña".
"¿No puedes tomar nada en serio?.- el auror rio de buena gana ante semejante acusación-. Harry, Sigel va a odiarme".
"Al principio.- afirmo-. Y yo la consolare, luego de que hables con ella.- intento animarla-. Le diré que su mama la quiere tanto que intento apartarle "un príncipe", pero no contaba con que el sujeto en cuestión es humano y no podía estar solo".
"Harry…-pese al tiempo transcurrido, Hermione se sentía culpable-. ¿De verdad es feliz?".
"Cuida personalmente de Altair.- la mirada de su esposa adquirió un brillo extraño-. Su esposa es muggle".
"Altair…-el moreno asintió-. Es tradición de la familia Malfoy que sus descendientes lleven el nombre de una estrella".
"Y parece que también se va a convertir en una tradición Potter.- pensó en voz alta.
"Le debo tantas.- se rindió-. Solo quería que conociera el tipo de felicidad que tenemos, ¡me siento en deuda con él!".
"Yo siento lo mismo y solo se me ocurrió regalarle un cupo de regalo para Borgin & Burkes.-bromeo-. Habla con Sigel y quítale ese horrible brazalete.- se sentó a su lado-. Créeme, los gustos de Malfoy cambiaron demasiado, no tolera a chicas complacientes o indecisas".
"Sigel no es así.-sentencio.
"En eso también tienes que hacerme caso.- sonrió, benévolo-. Nuestra hija saco demasiadas cosas de ti".
oo…..OoO…..ooOoOoo…..OoO…..oo
Cuando la familia Potter se preparaba para celebrar el noveno cumpleaños de su primogénita, dos sucesos marcaron la vida de Draco Malfoy.
La primera. El nacimiento de una niña prematura, su temida primera hija.
La segunda…
… la segunda fue un triste acontecimiento que eclipso el nacimiento de la pequeña: La muerte de Althaea Malfoy.
Él siempre supo la debilidad congénita en la salud de su esposa y su necedad por tener una familia. Para todos fue un secreto los cuidados que hicieron posible el nacimiento de Altair.
La concepción de un segundo hijos tomo a todos por sorpresa. Incluido Malfoy.
El rubio se entero cuando lo llamaron del hospital para informarle que su esposa había sufrido un desmayo durante sus rondas. Monto en cólera cuando supo el motivo: Althaea tenía un embarazo de 3 meses y si lo había ocultado, solo podía significar que quería tenerlo.
Los 2 meses siguientes fueron difíciles. Contrario al primer embarazo, los malestares tuvieron consecuencias terribles en el cuerpo de su esposa. Althaea necesito reposo y una estricta dieta, así como una vigilancia constante por parte del obstetra.
Altair cumpliría 6 años en unos meses y adoraba el hecho de que su mama estuviese todo el día en casa. Madre e hijo jugaban, comían, pintaban y cuidaban del jardín desde el alba hasta el anochecer.
Y Draco los veía en silencio.
Nunca considero importante el revelarle su origen. En todos esos años, no había tenido necesidad alguna de emplear magia; si los muggles podían vivir sin ella, él podía hacerlo. Pese a que su decisión traicionara las creencias de la familia Malfoy.
Y ahora, sin los medios necesarios, solo podía rogar porque como la vez anterior, Althaea tuviese la fuerza suficiente para resistir el embarazo. Con estos miedos miraba a su hijo, consiguiendo que esos pensamientos oscuros que lo agobiaban, se disiparan por unas horas.
Su vida se extinguía; y aunque le confiara su origen, la conocía tan bien como para saber que se negaría a cualquier tipo de asistencia que contraviniera sus creencias científicas; San Mungo nunca fue una opción.
-Y ahora, ¿Qué hago?-
Althaea murió una mañana lluviosa –su clima favorito-,la misma que dio la bienvenida a "Tony"… Tony A. Malfoy, heredera del dulce apodo con que el hospital se dirigiera a su madre.
La primera niña Malfoy, sin el nombre de una estrella.
"Papa.- sentados en la banca donde solían esperar a Althaea cuando salía del trabajo, Altair miraba con atención el semblante de su progenitor-. Papa, ¿Qué vamos a hacer ahora que mama murió?, tengo miedo".
"Vamos a ser fuertes…-susurro-. Asistiremos al funeral y pasaras unos días con tus abuelos".
"¡No me agrada la abuela!.- sollozo, su padre era todo lo que le quedaba-. Ella dice que es tu culpa la muerte de mama y no es cierto…- Draco lo abrazo, Altair estaba demasiado afectado para darse cuenta que estaba gritando-. ¡Mama nos quería mucho!".
"Está bien.- comenzó a arrullarlo, igual a cuando era un bebe-. Entonces iremos al funeral y regresaremos al hospital a cuidar de tu hermana.- el pequeño asintió, sin dejar de sollozar-. Y cuando ella se encuentre en condiciones de viajar, nos iremos de aquí".
"¿A Londres, papa?.- el rubio asintió-. ¿Y mama podrá encontrarnos?".
"Por supuesto.- se puso en pie, sin dejar de sostener a Altair-. ¿Olvidas lo necia que es tu mama?.- el niño esbozo una tímida sonrisa, animado por la confianza que sentía hacia su padre-. A donde vayamos, siempre se las ingeniara para cuidarnos".
"Promete que no vas a morir, papa.- el pequeño externo su principal temor-. No quiero estar solo".
"Cuando tenía tu edad, tu abuelo era el tipo de hombres que solía decirme que todos los días nace o muere alguien, y el mundo sigue girando.- comenzó a arrullarlo-. Pero para nosotros tu mama era ese mundo que nos mantenía girando… no estás solo, hijo.- lo estrecho con firmeza-. Nos tienes a tu hermana y a mí".
"Tienes que ayudarme a cuidar de Tony.- se froto el rostro, intentando borrar el llanto en su rostro.
Draco no respondió. No existía promesa que tranquilizara a su hijo.
oo…..OoO…..ooOoOoo…..OoO…..oo
"Gente nace o muere todos los días, y el mundo sigue girando… nadie es tan importante como para que el planeta se detenga.- pensó en voz alta-. A mí no me ata nada, no existe nadie con la capacidad de retenerme porque así fue como me educaron, pero de alguna forma tú me cambiaste.- de pie, frente a la chimenea del salón principal, Draco observaba con detenimiento el retrato de su esposa-. Y te aseguraste de atar mi vida a este mundo que ignoro tu breve existencia…-el solo pensar en la soledad que le produjo la muerte de Althaea, aún le carcomía las entrañas-. A mí no me ataba nada, ni nadie… hasta que te conocí".
-Tu muerte, dejo mi vida hecha pedazos-
"Papa… interrumpió sus cavilaciones. Por la expresión en su rostro, se dio una idea del problema.
"¿Qué sucede?.- se volvió a verlo, guardando sus pensamientos y miedos para otro momento.
"Papa, otra vez está torturando a los elfos.- exclamo, avergonzado de no poder controlar a una niña de 5 años-. Ya le dije que los deje en paz y me ayude a empacar, pero no me escucha".
"Tony.-susurro, intentando reprimir la risa que le provocaba ver la cara de impotencia que Altair ponía, cada que chocaba contra la voluntad de su hermana menor.
"Es una pesadilla papa, ¡terrible!.- vocifero, entre asustado, molesto y frustrado-. Obliga a todos ¡a todos!, ¡nadie se apone a su voluntad y todos la obedecen sin chistar!"
"Es difícil saber de quién heredo ese carácter.- el ruido de platos rompiéndose los obligo a apresurar el paso.
Y a ninguno de los dos le sorprendió encontrar a la causante, en plan de guerra, agitando enérgicamente una muñeca de porcelana que en el pasado perteneciera a Narcisa Malfoy.
"¡Mío!.- se aferró al juguete, retando a todos los presentes para que se atrevieran a quitársela.
"No, no es tuya.- los elfos se apartaron al escuchar la voz de su amo-. Esa muñeca estaba en el ático de la mansión, ¿volviste a merodear sin supervisión?".
"¿No?.- se aferró al juguete, incapaz de sostener la mirada de su padre-. ¡Tuve cuidado!.- frunció el ceño-. ¡Y es mío!".
"Dámela.- tendió la mano-. No me hagas repetirlo, sabes que te lo digo por tu bien".
"¡Mío!.- pese al sentimiento de propiedad, la niña sabía que ningún tipo de intimidación funcionaria con su padre-. Pero te la presto…-se rindió, silenciando con la mirada a su hermano.
"Bien.- tomo el juguete-. Te la devolveré cuando tengas edad para jugar con algo tan valioso.- los elfos iniciaron la limpieza del lugar-. ¿Ya estás listo, Altair?, debemos salir en media hora".
"Eso no me va a suceder.- Tony esbozo una sonrisa autosuficiente-. Mi equipaje estará listo desde que cumpla 9 años, un año antes de ir a Hogwarts".
"Debes tener 11 años.- Altair recibió un fuerte pinchazo en el pecho, ocasionado por el dedo índice de su hermana menor.
"Eso no aplican conmigo.- sentencio-. Y si tengo que valerme de las circunstancias de mi nacimiento, ¡que así sea!".
"Papa.- se froto la zona afectada. La conocía tan bien y no dudaba que se saldría con la suya.
"Sigue así y terminaras en Gryffindor.- sentencio Tony.
"Por mí no hay problema.- Draco se apresuró a intervenir. De proponérselo, Tony era capaz de provocar el suicidio de alguien-. Gryffindor, Slytherin… solo procura no ingresar a Hufflepuff".
"Eso nos mataría.- intervino su hermana.
"Solo quiero que te diviertas.- prosiguió el rubio-. Y que aprendas".
"Lo hare.- sonrió, emocionado-. ¡Llevo años esperando por esto!".
"¡Y yo!.- Tony comenzó a dar brincos alrededor de su hermano-. ¡Hija única, al fin!".
"Tony…-la censuro el mago.
"¡Se me olvidaba!.- corrió escaleras arriba, permitiendo que los dos hombres se relajaran un poco.
"Voy a extrañar sus locuras.- pese a los constantes choques que tenían, Altair sentía un profundo cariño por su hermanita-. Pero disfrutare los pocos años de paz que habrá en Hogwarts".
"Tony es un torbellino.- asintió el rubio-. Siento pena por quien se enamore de ella".
"Mama no era tan necia.-no solían mencionar a Althaea, pero hoy parecía necesario-. Pero cuando algo se le metía en la cabeza, nada la detenía".
"Si lo sabré yo.- suspiro.
"Era increíble.- su padre asintió-. Ojala estuviera todavía con nosotros".
"¡Aquí esta!.- Tony estaba de vuelta, agitando lo que parecía un portarretratos antiguo-. Lo vi una vez y supe que lo utilizaría algún día, ¡toma!"
"Esto es...- susurro-. Es tu fotografía de mamá".
"Es un préstamo.- sentencio-. De ser necesario te la arrancare de las manos cuando ingrese a Hogwarts, es lo más que te ofrezco".
"Para mi es suficiente.-se encogió de hombros-. Voy a cuidarla".
"Bueno…-sonrió, un poco tímida-. Hora de irnos, antes de que nos pongamos cursis".
"Pues sí, ya es hora.- Draco activo el traslador. Los elfos se harían cargo del equipaje.
oo…..OoO…..ooOoOoo…..OoO…..oo
Harry sonrió cuando se encontró con el mago. Estaba enterado de la muerte de su esposa y desde entonces la comunicación con Draco había sido aún más esporádica. El rubio se quedó sin aliento cuando el auror lo abrazo.
"¡Con un demonio, Potter!.- blasfemo, provocando que sus hijos se sobresaltaran. Su padre nunca maldecía-. Parece que viste a un muerto".
"Algo parecido.- no paraba de reír-. ¿Dónde demonios has estado?".
"En la mansión Malfoy.- Tony se asomó detrás de las piernas de su padre-. ¿Usted quién es?".
"¿Yo?.- su sonrisa se ensancho. Sabía que antes de morir Althaea había tenido otro bebe y, al fin, tenía la oportunidad de conocerla-. Bueno, soy Harry Potter…"
"Un viejo amigo.- agrego el rubio-. Mis hijos, Altair y Tony.- los niños sonrieron con nerviosismo, a manera de saludo. Todo niño mago conocía el nombre del "Niño que vivió".
"¡Harry Potter!.- Tony abandono su escondite y se acercó al mago-. Tengo todos los libros que hablan de usted, ¡incluso el cromo edición limitada que salió en las Ranas de Chocolate!... ¡Es mi mago favorito!.- recapacito esto último-. Bueno, después de mi papa".
"Muchas gracias.- acaricio el rostro de la pequeña-. ¡Por Merlín!, te pareces tanto a tu madre…"
"¿En serio?.- las mejillas de la niña se sonrojaron, halagada.
"¿Ahora me crees?.- Draco revolvió los cabellos de la pequeña, quien se limitó a asentir-. ¿Vienes solo?".
"Con Hermione y mis hijos.- comenzaron a avanzar entre la multitud-. Este es el primer año de Alphard y Sigel empieza el cuarto año".
"¿Y Lyra?.- Altair se separó del grupo unos instantes, luego de reconocer a los elfos de su familia. Necesitaba asegurarse de que su equipaje iría completo.
"También vino.- Tony no dejaba de mirar al ojiverde, así que Harry le guiño el ojo-. ¿Seguro que quieres ver a Hermione?".
"Para que postergar lo inevitable.- suspiro. Altair ya estaba de vuelta.
Avanzaron unos metros hasta que la familia de Harry Potter quedo visible. Y lo que sucedió a continuación, ambos ya lo habían imaginado.
"Mira a quien me encontré.- Harry llamo la atención de su familia y a los pocos segundos Hermione lo pesco del cuello.
"¡Draco!.- el rubio sintió un poco de pena por el auror-. ¡Tú sabias que iba a venir y no me lo dijiste!".
"No estaba seguro.- los niños Malfoy se abrazaron a su padre-. Mione linda, estas asustando a sus hijos".
"¡Lo siento!.- lo soltó, intentando recuperar la compostura-. Lo siento.- respiro profundamente-. Hola, gusto en conocerlos… soy Hermione Potter y este insensato es mi marido".
"Hola.- respondieron al unísono.
"¡De verdad eres tú, Draco!.- se dirigió al rubio y lo abrazo-. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi".
"Varios años.- le devolvió el saludo. Hermione no cambiaba.
"¿Tus hijos?.- su atención se centró en los pequeños.
"Altair.- señalo a su hijo-. Tony.- la pequeña le sonrió.
"Tenía tantas ganas de conocerlos.- se volvió hacia su familia-. Ellos son mis hijos.- los niños Potter se acercaron-. La mayor, Sigel.- la aludida hizo un leve asentimiento con su cabeza-. Alphard…-su actitud era menos solemne que la de su hermana mayor-. Y Lyra…".
"¡Hola!.- Tony se acercó a la menor de los Potter y le tendió la mano-. Pareces interesante, ¡seamos las mejores amigas!".
"¡Me parece bien!.- Lyra acepto el saludo.
"Pero eso no evitara que te haga trizas cuando juguemos al Quidditch.- sentencio, provocando la risa de los adultos.
"Tony.- Altair se acercó al grupo-. Disculpa a mi hermana, es demasiado impulsiva".
"Me agrada que sea directa.- Lyra se encogió de hombros-. Porque adoro el Quidditch y no me gusta perder".
"¿Qué posición juegas?.- Alphard se unió al grupo y los adultos quedaron excluidos de la charla.
"Subiré de una vez.- Sigel tomo sus cosas, despidiéndose del animado grupo-. Gusto en conocerlos".
"Tu hermana es una bruja.- susurro Tony, confiando aquella opinión a su nueva mejor amiga-. Y de las grandes".
"Tienes suerte de no vivir con ella.- asintió Lyra-. Es ¡tan perfecta!..."
"¡Lyra!.- Hermione y Sigel censuraron a la menor de los Potter.
"¿Qué?.- se defendió, bajando su tono de voz para que su madre no la escuchara-. Ella cree que lo es".
"¿Tú también iras a Hogwarts?.- Altair se sobresaltó cuando la mano del chico Potter choco contra su espalda-. ¿A qué casa esperas ir?".
"Mi familia siempre ha estado en Slyhterin.- respondió-. ¿Tu?".
"Gryffindor.- se encogió de hombros-. Aunque Slytherin es preferible a estar en Ravenclaw".
"Sigel.- explico Lyra, cuidando que su madre no la escuchara.
"Nuestra hermana es muy juiciosa y aburrida.- secundo Alphard-. Rayando en lo chocante.- Lyra asintió-. Por suerte mis padres tuvieron otra hija".
"Alphard y yo somos los mejores amigos.- asintió Lyra-. Inseparables".
"Pues Altair es mi esclavo.- exclamo Tony, orgullosa-. Y jamás voy a liberarlo".
"¿Ni siquiera cuando se case?.- pregunto la menor de los Potter.
"Pues…- observo a su hermano de pies a cabeza-. Si, lo liberaría cuando decida casarse y solo porque la mujer valdrá la pena".
"¡Estas demente!.- rio Alphard, reacción que confundió a Tony-. Es una locura".
"¿Demente?.- pestañeo-. ¿Es malo que me preocupe la felicidad de mi hermano?".
"No, no me refería a eso.- intento disculparse, pero Tony corrió hacia su padre y se soltó a llorar.
"¡Alphard James Potter!.-vocifero Hermione-. No me importa que fue lo que paso, ¡discúlpate en este instante!".
"Tony.- Draco tomo en brazos a su hija, intentando calmarla-. Tranquila…"
"¡No hablaba en serio!.- Alphard no sabía que hacer o a quien mirar. Lyra fruncía el ceño, Altair lucía incomodo, su madre lo fulminaba con la mirada y su padre parecía decepcionado-. ¡Fue solo una expresión!".
"Es hora que suban al tren.- Draco era el único que se mantenía imperturbable.
"Esto no se quedara así, jovencito.- Hermione se puso en cuclillas para mirar directamente los ojos de Alphard-. Tú vas a encontrar la forma de disculparte, ¿oíste? y será una buena disculpa o personalmente me encargare de quemar todos los afiches que tienes pegados en tu cuarto".
"Papa…- Alphard intento que su padre interviniera pero Harry se limitó a encogerse de hombros-. ¿Es en serio?".
"Ya oíste a tu madre.- sentencio el mago-. Es una lección, hijo… eso te enseñara a no hacer llorar a una chica guapa".
"Un mal típico de los Potter.- susurro Malfoy.
"Papá.- Altair se acercó a su padre, intentando ver el rostro de su hermana-. ¿Está bien?"
"Está bien.- asintió-. Tu sube a ese tren y no te preocupes".
"¿Tony?.- la niña asomo el rostro al escuchar que su hermano la llamaba-. Cuida de papa, ¿sí?".
"Escríbeme.- asintió la niña, sin parar de sollozar.
"¿Tony?.- su hermano la sujeto de la mano-. Soy tu esclavo hasta el día en que te canses de mí, ¿de acuerdo?".
"De acuerdo.- susurro.
El chillido de la máquina de vapor acelero las despedidas y genero un tumulto entre las personas que caminaban por el andén 9 ¾. Altair y Alphard subieron al expreso de Hogwarts y corrieron hacia uno de los compartimientos para poder tener una última imagen de sus respectivas familias.
"Tendrás que explicarme lo sucedido con tu hermana.- Alphard abrió la ventanilla y agito la mano, en señal de despedida.
"Mi padre y yo somos todo para ella.- Altair imito al chico Potter. Pasarían varios meses hasta que pudiese volver a casa, con su familia-. Y ella, lo es todo para nosotros".
"Entiendo.- su interlocutor no necesito decir más. Había insultado a una niña que temía perder a su familia.
oo…..OoO…..ooOoOoo…..OoO…..oo
"Lo lamento.- exclamo, cuando tuvo oportunidad de volverla a ver-. No fue mi intención insultarte".
"Piérdete.- Tony lo fulmino con la mirada-. Solo vine porque Lyra me lo pidió".
"¡Lo sé!.- le cerró el paso-. Y te agradezco que lo hayas hecho.- comenzó a rebuscar en sus bolsillos-. Fui grosero y no puedo remediar lo que dije pero eres muy importante para las 2 personas que más aprecio en el mundo.- Tony enarco una ceja-. Y pase por muchos problemas para conseguir esto".
Tomo la mano de Tony, depositando un brazalete con forma de serpiente. El mismo que Draco le regalara a Hermione, varios años atrás.
"Sé que pertenece a tu familia.- prosiguió Alphard-. Y Lyra está de acuerdo en que Sigel no tiene ningún derecho de tenerlo".
"¿De verdad?.- Tony se había enterado de la existencia de ese brazalete un año después de que Altair ingresara a Hogwarts. Desde entonces había buscado la forma de quitárselo a "esa chica Potter".
"Mi madre se lo quito hace años, pero ella lo escondió.- asintió-. Es tuyo, junto con mis disculpas".
"Está bien.- le dio la espalda. Estaba feliz-. Acepto tus disculpas".
"¡Perfecto!.- con el paso de los años, y a través de Lyra, Alphard comenzó a sentir la necesidad de caerle bien a esa precoz chiquilla-. ¡Tengo que irme!.
"¡Oye, Potter!.- el chico detuvo su apresurada carrera-. En dos años entrare a Hogwarts…-sonrió, audaz-. Disfruta tu puesto de Buscador porque cuando yo entre a Slytherin, ¡voy a destruirte!".
"¡Sigue soñando, niña loca!.- respondió al reto-. Y date prisa, si quieres despedirte de Lyra".
Ambos echaron a correr, sin darse cuenta de que eran observados.
Hermione podía ver los fuertes lazos que estaban surgiendo y sintió pena por su esposo. Iba a sufrir mucho cuando Lyra se diera cuenta de los sentimientos que tenía por el hijo mayor de Draco.
"Tramposo.- el rubio se sobresaltó cuando Hermione le hablo al oído-. ¿Supones que no me di cuenta de tus intenciones?".
"¿Me crees si te digo que fue coincidencia?.- la mujer arqueo la ceja-. Además Altair no siente nada por ella".
"Sabes que no es cierto.- se sentaron en un lugar alejado del grupo-. Tu hijo adora a Lyra, puedo verlo".
"Heredo mi debilidad por los ojos castaños.- ambos rieron de buena gana.
"Te perdonare si convences a Tony de no torturar demasiado a mi hijo.-prosiguió-. Ella es demasiado para Alphard".
"Es un torbellino.- asintió.
"Tienes una bonita familia, Draco.- el rubio se volvió a verla-. Como tu amiga, me siento feliz por ti".
"Gracias.- una dudosa sonrisa adorno sus facciones.
"¿Pensaste que nuestras vidas llegarían a este punto?.- se recargo contra su hombro-. ¿Qué volveríamos a vernos?"
"No.- pese a su escueta respuesta, ella sonrío
"Estoy muy feliz de que hayas vuelto.-suspiro-. Aunque nunca sientas ganas de platicarme sobre esos años en que estuviste ocultándote de mí".
"Algún día...- la abrazo, igual a cuando solo intentaban descifrar los sentimientos que nacieron durante su último años en Hogwarts-. Cuando sea capaz de hablar, sin que mi voz se quiebre".
-Si me hubiera quedado solo… no sé qué habría pasado conmigo-
Y entonces, Draco confirmo lo que había pensado en esporádicas ocasiones, los últimos 17 años. Hermione y él solo podían ser los mejores amigos. Nada más.
A su manera, había aprendido a valorar su presente.
Y a no desear que fuese distinto.
oo…..OoO…..ooOoOoo…..OoO…..oo
Notas del Escritor.
Primero quiero agradecer a mi amiga Zya, por hacerme favor de leer el "borrador" de este capitulo y darme su opinión al respecto, ha sido de mucha ayuda. ¡GRACIAS!.
Tambien le agradezco a los lectores, obvio. Perdonen por la tardanza, pero no podía darles un bodrio de capitulo luego de hacerlos esperar tanto. Gracias por su infinita paciencia. Ha sido un capitulo "largo".
Mientras escribía, escuchaba a Utada Hikaru (varios tracks, excepto First Love, ok?), supongo que hay mas música, pero como no pare de tararearla toda la semana, se puede decir que influyo en la redacción… junto con Cool de Gwen Stefani.
Y bueno, para no hacer esto mas cansado, solo me queda agradecerles el tiempo dedicado a este capitulo. La próxima actualización será la conclusión de esta historia.
Saludos. K.O.
P.d. Si no les gusto, ofrezco mis disculpas. Como siempre.
