Summary: Haru Miura ha vivido hasta ahora con sentimientos que creía puros y verdaderos, empero, con el tiempo su corazón le demostrará que el sujeto de sus pensamientos en realidad no era aquel que estuvo siempre enfrente suyo, sino alguien que se cruzó en el camino y llegó a su vida con un golpe fuerte del destino.
Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece, es una obra maestra de Akira Amano, a mí solo me queda el consuelo de una historia alternativa con las parejas que siempre quise ver en la historia original.
Aclaraciones:
Diálogo: -
Italiano: Buon giorno
Flashback: título en negrita
Cambio de escena: (-) raya divisoria.
Capítulo IV - El Festival.
Luego de la presentación de Rokudo Mukuro como el guardián de la niebla todos quedaron realmente sorprendidos pero comprendieron que debían lidiar solos con sus sentimientos pues todos, absolutamente todos, se dieron cuenta de que las cosas entre Tsuna y Mukuro iban mal y si no querían apeligrar a la Familia debían aceptar al peliíndigo. Así lo juzgaron necesario Gokudera, Yamamoto y Ryohei que no dejaron de observar que Tsuna había estado tan enojado como jamás lo había estado y se lo atribuían directamente a su rivalidad con el que ahora parecía ser la pareja de Miura Haru. Incluso Hibari Kyoya juzgó como "interesante" la escena entre el capo Vongola, herbívoro por excelencia, y Rokudo Mukuro, su enemigo directo, pues nunca había visto tal furia en los ojos del castaño y la causa de esta furia despertaba en el cierta curiosidad. Así que decidió ir junto al bebé para curiosear, aunque él lo llamó como "Aislar cualquier hecho que pusiera en peligro la paz de su amada Namimori". El hecho es que al ir a ver al arcobaleno del sol se encontró con Gokudera, Yamamoto y Ryohei que habían concebido la misma idea.
- Qué demonios hacen aquí, malditos herbívoros ¡Kamikorosu!- les increpó el azabache desenfundando sus tonfas haciendo que los aludidos dirigieran sus miradas hacia él.
- Cómo que qué hacemos aquí ¿Qué haces tú aquí?- escupió Gokudera por el insulto del prefecto.
- Vengo a ver al bebé- contesta éste.
- Ma, ma Ochitsuku mina, venimos a ver al chiquitín igual que tú, Hibari- contesta Yamamoto conteniendo a Gokudera que ya había quitado sus dinamitas y se disponía a lanzarlas.
- Ciao-ssu- dice Reborn posicionándose en los hombres de Yamamoto- ¿han venido a ver a Tsuna?
- De hecho venimos a verte ¡Al extremo!- grita Ryohei abriendo la boca por primera vez.
- Entonces deberíamos ir a otra parte, porque según creo esto se trata de lo ocurrido el viernes.
- Vamos a mi casa, no hay nadie y el Juudaime casi nunca va- ofrece Gokudera.
Una vez se dirigieron todos a casa del albino con algunas disputas callejeras entre el susodicho y Hibari bajo la mirada extrema de Ryohei y los dos azabaches restantes se dispusieron al fin a tratar el tema que tanto llamó la atención general.
- Reborn-san ¿Realmente está bien hacer parte de la Familia Vongola al cabeza de piña?- pregunta al fin el autodenominado mano derecha del capo- es decir, en estos momentos hay mucha tensión entre él y el Juudaime.
- Es totalmente necesario Gokudera, todos vieron la clase de guerrero que es, puede ser un enemigo terrible y Tsuna debe aprender a dejar los problemas personales de lado como buen líder.
- Pero cuál es el maldito problema de todas formas, es decir, entre todos ustedes él es el menos herbívoro- dice al fin Hibari que se mantuvo todo el tiempo recostado por la pared escuchando atentamente, haciendo caer una gotita por la sien de todos los presentes.
- El problema es que Mukuro está estrechamente ligado a Miura Haru.
- Por qué es ese un problema.
- Porque al parecer a Dame-Tsuna no le desagrada del todo Haru.
- Es por eso ¿no es así, Reborn-san? Al Juudaime le gusta esa mujer estúpida- expone Gokudera pensativo.
- Creo que le gusta pero no creo que sea algo de lo cual hay que preocuparse. Quiero darles una misión a ustedes tres- dice Reborn señalando con el dedo a Gokudera, Yamamoto y Ryohei- Quiero que convenzan a Tsuna de que hable con Haru, tal vez si se explican toda esta incómoda situación llegue a su fin.
- Pequeñín, vimos a Tsuna correr detrás de ella para hablarle pero al parecer Haru se niega- es Yamamoto esta vez el que expone este punto con el asentimiento de los otros dos jóvenes.
- Entonces haremos que Kyoko convenza a Haru ¿Podemos dejarlo en manos de tu hermana Ryohei?
- Sí, mi hermana es EXTREMA- grita Ryohei.
- Bien dile que persuada a Haru ahora mismo, ahora quiero que vayan a hablar con Tsuna y que cumplan con su parte del plan.
- Haaaiii- dijeron todos (menos Hibari) al unísono para marcharse a casa de Vongola, mientras Hibari iba a vigilar a su amada Namimori.
Habían pasado unas horas desde que había recibido la llamada de Kyoko, ésta le había hablado de lo ocurrido con Tsuna el día en que Ryohei y el susodicho se habían chocado con ella, le había hecho jurar que hablaría con Tsuna.
Flashback
- Moshi moshi ¿Haru-chan?
- ¿Kyoko-chan?
- ¡Cómo has estado! Haru-chan no te veía desde la mañana en que huiste de nosotros. Ni siquiera tuve tiempo dee un saludo, eso es cruel Haru-chan.
- Hahii Haru no quiere que Kyoko lo tome personal-desu, ese día… ese día Haru estaba molesta y no quería hablar con nadie.
- ¿Eso incluía a Tsu-kun?
- Haru estaba molesta por algo ocurrido con Tsuna-san, ella está apenada porque dijo algo que no debía-desu y ahora Tsuna-san debe estar sintiendo pena por ella y Haru no quiere que sienta eso pues la situación no lo amerita-desu.
- Entonces ¿no crees que deberías aclararlo? Sería mejor, él es un buen amigo y no debes dejar que todo se desplome por un error. Prométeme que hablarás con él ¿Sí Haru-chan?
- Haiii Haru te lo promete-desu.
- Bien Haru- en eso Haru escucha un horrible ruido del otro lado de la línea- Haru jujujujujuijujuju Haru jujujujujujujujuju no te escucho jujujujujujujujuju- hasta que la llamada se corta.
- Que raro, se cortó la llamada-desu. Hahii ya es tarde, Haru debe prepararse para el festival-desu.
En casa de los Sasagawa
-Bien Haru, Haru jujujujujuijujuju, Haru jujujujujujujujuju, no te escucho jujujujujujujujuju- Kyoko corta la llamada bajo la confundida mirada de su hermano que entraba a su cuarto viendo tal escena.
-¿Qué haces Kyoko? Eso fue EXTREMAMENTE confuso- pregunta Ryohei rascándose la cabeza.
-Estaba creando interferencia (lo que yo hago con frecuencia cuando no me agrada la persona con la que estoy hablando u.u)
Haru iba pensando en eso camino al lugar de encuentro fijado por Mukuro esa mañana, habían acordado encontrarse en su pastelería favorita. La castaña llevaba un vestido gris ajustado en la cintura quedando libre luego de ésta con un vuelo en la falda bastante bonito, llevaba también un pequeño suéter blanco en caso de que les llegara alguna brisa inesperada. Al llegar al punto Mukuro ya se encontraba ahí, éste vestía un pantalón blanco y una camisa de color granate así como el conjunto del pantalón que aunque no lo vestía, lo llevaba en el brazo previendo cualquier circunstancia, llevaba la camisa algo desabotonada en la parte inferior dejando ver el cinturón negro que lucía. Al verlo Haru no pudo más que sonrojarse pues su acompañante había llamado la atención de forma masiva y al acercase ella la gente empezó a murmurar que el atractivo chico tenía una cita con la castaña joven.
- Kufufufufufufu deberías estar contenta, al parecer piensan que eres mi novia- dice Mukuro riendo sarcásticamente.
- Haru no quiere que piensen que eres su novio-desu- contesta la castaña estudiando al peliíndigo avivando aún más su sonrojo, debía admitirlo, él era muy atractivo. Entonces empezaron su camino hacia Midori aún en silencio pues Haru estaba muy nerviosa como para hablar y Mukuro decidió que como la joven estaba tan tensa esperaría a llegar para empezar la diversión, es decir, él no aceptó la proposición por nada, habían dos motivos que lo movían; uno de ellos era el placer de molestar y torturar al Décimo Vongola así como también que no podía negar que la muchacha le interesaba, ella era inocente pero aún así decidida, algo dentro suyo causó un alborozo en cuanto ella lo abrazó el día anterior, Mukuro sin duda mostraba interés por Miura y lo sabía muy bien.
Al llegar a Midori se encontraron por tal número de personas que era probablemente necesario atarse con una soga a tu acompañante para no perderlo de vista. Esto lo notó Mukuro así que se acercó a Haru para que ésta pudiera oírlo.
-Sostente fuerte de mí Haru porque puedes perderte.
Haru simplemente miró al más alto y luego asintió tomándolo del brazo sonrojándose de forma indescriptible, su rostro se parecía a la llama de la tormenta de Gokudera Hayato. Así pues se dispusieron a cruzar entre el mar de personas que se elevaba ante ellos, llegaron de este modo a la entrada comprando los boletos a las que el guardia llamó atracción aunque eso para Mukuro significaba algo de sangre no juegos para niños.
-Kufufufufufufu esto es exactamente como me lo imaginaba, un lugar con un montón de juegos de niños ¿A dónde quieres ir primero?- dice Mukuro asomando el rostro hacia la castaña.
-Haru quiere jugar ahí- dice la chica señalando a un puesto de tiro al blanco. Se dirigen al lugar y empiezan a jugar, como se suponía Haru era pésima, no le había dado a ninguna de las latas.
-Esto es malo, Haru quiere el peluche de pastel gigante-desu- dice la joven ya deprimida por su mala suerte. Mukuro que todo ese tiempo se mantuvo al margen decidió darle a la joven lo que deseaba, entonces pagó por un turno más pero sin que el encargado del juego se diera cuenta envió la niebla a donde se hallaban las latas, en el momento de lanzar la pelota ésta fue al blanco pero Mukuro derribó su objetivo con ayuda de las llamas de la niebla.
- Es, es la primera vez que alguien las derriba todas- dijo el encargado con un tic en el ojo derecho sabiendo perfectamente que las latas no podían derribarse fácilmente pues estaba pegadas- no lo puedo creer.
- Kufufufufufufu no era rival para mi puntería, ahora dale a la niña lo que quiere- dice Mukuro burlonamente, todo el tiempo supo que estaban estafando a los clientes, pero él no era un jugador normal. Ya con el raro peluche con forma de pastel de chocolate Haru no podía más que sonreír, estaba realmente feliz.
- Mukuro es fantástico-desu- dice Haru con la sonrisa en el rostro dirigida al guardián de la niebla quien quedó sorprendido aunque luego esbozó la primera sonrisa inocente de su vida. En ese momento escucharon por los altavoces del lugar el siguiente aviso:
"En unas horas se llevará a cabo el desfile de moda y el concurso de Miss Midori, todas aquellas que pertenezcan a la institución están autorizadas a participar."
-Kufufufufufu deberías participar- dice Mukuro burlonamente por tal estupidez de concurso aunque no negaba que le gustaría ver a la castaña desfilar.
-¡Hahi! Haru no ganará, Haru no es tan bonita-desu- dice esta sonrojada mirando al peliíndigo.
-Yo haré que ganes- dice éste estirando a la joven hasta otro puesto de juegos, Mukuro tenía una grandiosa idea.
Gokudera, Ryohei y Yamamoto habían llegado a casa de Tsuna. Luego de la charla con el arcobaleno estuvieron un tiempo en casa de Ryohei pensando en cómo convencerían al capo hasta que decidieron que simplemente le dirían lo que pensaban. Llegaron pues encontrando al castaño jugando con Lambo, Fuuta e I-pin a la pelota, pero al ver entrar a sus amigos decidió acompañarlos.
-Ohayo Mina ¿Qué hacen aquí?- dice el castaño muy extrañado por la presencia de sus amigos en su casa un domingo.
-Buenas Juudaime, queríamos hablar de algo con usted- dice al fin Gokudera. Viendo Tsuna la expresión de sus amigos decidió que lo mejor sería hablar en privado. Se dirigieron al cuarto de Tsuna, todos se sentaron alrededor de una pequeña mesa y empezaron la incómoda charla.
-Juudaime, todos sabemos que le disgustó en cierta forma que Rokudo Mukuro se convirtiera en el nuevo guardián de la niebla y estábamos algo preocupados- dice Gokudera algo nervioso.
-Mina, estoy consciente de que mi reacción no fue la mejor pero es que… realmente me molesta que Mukuro salga con Haru y me molesta en cierto modo porque ella me ignora a mí pero habla con él como si nada, extraño en sobremanera los momentos que pasábamos con ella- expone Tsuna decaído.
-Es cierto, se respira tranquilidad sin esa estúpida mujer- dice Gokudera recibiendo un codazo en las costillas por cortesía de Ryohei que en este aspecto parecía más sensible que el italiano.
-¿Por qué no tratas de hablar con ella?- esta vez es Yamamoto el que toma el mando de la misión.
-Lo he intentado pero ella me ignora, cuando me ve huye.
-Eso ya no será así, mi hermana habló con Haru ¡AL EXTREMO! hoy y accedió a una charla contigo, Sawada.
-Hiiii ¿le dijeron a Kyoko-chan?- dice Tsuna totalmente sonrojado.
-No, no lo hicimos, solo le dijimos que le dijera a Haru que hablara contigo, no le dijimos el por qué- tranquiliza Yamamoto- ¿Hablarás con ella?
- Hoy la llamaré, pero necesito planear lo que le diré- dice éste mirando al suelo.
-Bien Juudaime, lo apoyaremos en todo momento.
Volvamos al festival con Mukuro y Haru quienes en ese momento fueron al Gimnasio-Auditorio para ingresar a la casa del terror.
-A Haru no le gusta esto-desu, se ve espeluznante- dice Haru temblando abrazada al brazo de Mukuro.
-Kufufufufufufufu no está mal, en serio se ve espeluznante. No te preocupes Haru, como tu cita yo te cuidaré- dice Rokudo socarronamente haciendo que la joven escondiera su rostro entre las ropas del italiano.
-Esto no es una cita-desu- protesta entre dientes robando una sonrisa al joven.
Se dirigieron a la entrada en donde les entregaron un papel con una leyenda escrita que decía así:
En tiempos remotos, en este mismo auditorio se llevaban a cabo conciertos de música,
niños eran los que actuaban frecuentemente,
muy alegres desarrollando el don que poseían.
La cuestión está en que en una tarde de práctica, como todas,
los niños estaban guardando ya sus instrumentos
cuando un hombre entra y los masacra a todos sin razón alguna,
solo por el simple hecho de que odiaba su angelical melodía.
Al llegar la policía hallaron a todos los cuerpos masacrados,
todos los cuerpos portaban sus instrumentos pero todos tenían heridas brutales.
Es así como cada día, a las 6 de la tarde se puede escuchar a los niños volver a tocar,
Pero ya no son las dulces melodías de antaño,
son canciones lúgubres que expresan su dolor y su pesar.
Se dice pues que los niños buscan personas que escuchen sus melodías,
es por eso que las personas que entran al auditorio
al escuchar el sonido de los instrumentos no salen jamás.
-¡Hahii! Esto da miedo-desu- dice Haru realmente asustada por la leyenda.
-Si no me asustan me las pagarán- amenaza Mukuro con la sonrisa más sádica que Haru había visto jamás.
Entraron así empezando el recorrido, se podía escuchar una canción realmente tétrica y agudizando la vista se podía ver un mensaje de sangre en una de las paredes que decía claramente que los niños asesinados se encontraban ahí y les daban la bienvenida. Haru no pudo más que abrazarse a la cintura del mafioso, realmente no le gustaban esas cosas. Atravesaron unas cortinas negras y se encontraron caminando por túneles y laberintos. Mukuro miraba todo con éxtasis pues todo estaba perfectamente dispuesto, pero al sentir el agarre de Haru se abrazó un poco a ella pues podía notar que la castaña temblaba. En esos momentos un niño pasa corriendo ante ellos, vuelve el rostro y los mira, éste estaba empapado de sangre y esbozaba una sádica sonrisa no muy diferente a la de Mukuro, el niño gritó haciendo que todos corrieran, todos menos Mukuro, que abrazaba a Haru pues ésta estaba al borde de las lágrimas; por doquier se veían esqueletos, muñecos sin cabeza y sangre. En el que se veía como el escenario se podía observar a un niño sentado en un piano, al niño se le escurría la sangre por los ojos, al ver esto Haru agarró de la mano a Mukuro, este atrajo el rostro de la joven hacia el suyo.
-Es solo un juego- le dijo en voz baja muy cerca de su rostro. La joven solo asintió agarrándose de la cintura del mayor. Se podían ver a niños tirados con sus instrumentos rotos y mucha sangre alrededor como si de verdad hubiese existido tal matanza.
Llegando por fin al final del recorrido se encontraron frente a dos cortinas, una negra y otra roja. Una niña con cabello desmarañado se acercó al rostro de Haru haciendo que ésta se pegara a Mukuro. La niña dijo en un susurro.
-Elijan una de ellas, en una está el cielo en donde les espera un regalo y en la otra el infierno en donde les espera más sufrimiento. Una joven realmente asustada dijo Roja, esta se abrió dejando ante ellos a una niña poseída con una guadaña, ésta pronunció Zannen Deshita desapareciendo, así terminaron el recorrido con Haru al borde del colapso mental y con Mukuro muy feliz por el espectáculo.
-Kufufufufufufu no me esperaba tal espectáculo- dice Mukuro ya en la fila de salida notando que Haru aún lo tenía abrazado.
-A Haru no le gustó, a Haru le da miedo la oscuridad, si Haru hubiera venido sola probablemente se hubiera desmayado-desu- dice ésta para notar que aún lo abrazaba, se aleja violentamente y mira al piso sonrojada.
Se dispusieron a recorrer el lugar y luego de unos pocos metros encontraron una tienda en la cual te arreglaban el pelo y te ponían un Kimono para luego tomarte una foto.
-Vamos a entrar, a Haru le gustan los Kimonos-desu- dice Haru poniéndose enfrente del italiano para mirarlo con una sonrisa señalando al local como una niña pequeña.
-Kufufufufufufu parece aburrido pero aún así te acompañaré- contesta al fin siendo arrastrado por la de ojos marrones.
Luego de una larga espera Mukuro ve entrar a una Haru vestida con un Kimono y con el pelo recogido.
-Haru quiere tomarse una foto para mostrársela a todos-desu- dice Haru sonrojada por el pedido que estaba haciendo. A Mukuro no le disgustaba nada la propuesta de la joven pues pensó inmediatamente en restregarle la foto a cierto castaño mafioso.
- Kufufufufufufu está bien- dice poniéndose de pie y posando con la joven.
En ese momento escuchan de nuevo el anuncio del desfile por el altavoz diciendo que solo quedaban 10 minutos para que iniciara y que las inscripciones seguían abiertas.
-Vamos- dice Mukuro una vez Haru estuvo vestida, corriendo hacia el lugar del desfile.
Al llegar Mukuro dejó a Haru sentada en un banco para volver momentos después sentándose junto a ella.
-A dónde fuiste-desu- pregunta ésta.
-Ya verás.
Minutos después se inicia el famoso desfile dejando ver a cientos de jóvenes en la pasarela entre ellas ¿Haru? La castaña no podía dar crédito a lo que le mostraban sus ojos, era ella vestida de Maid, en eso gira el rostro hacia Mukuro que tenía una sonrisa en él.
-¿Hiciste una ilusión de Haru? Esto es vergonzoso-desu- dice escondiendo la cara entre las manos. Luego de unos minutos se atreve a mirar de nuevo, viendo a su "otro yo" haciendo poses provocadoras, era lo más vergonzoso que vio en su vida.
-Kufufufufufufufu Haru, te ves linda vestida de Maid- dice Mukuro burlonamente.
-Bien, es hora de elegir a la ganadora, quien será portadora de un vale para dos personas de todo lo que puedas comer en la pastelería Namimori, y la ganadora es… Miura Haru- ante el anuncio Haru miró a Mukuro que le dirigió una sonrisa.
- Kufufufufufu te gustan los pasteles ¿no?- dice al fin. Haru solo le sonrió viendo como su clon recibía el premio y una banda para que así la multitud se dispersara. Mukuro trajo la banda y el premio hacia ellos con ayuda de su niebla.
-¿Quieres ir ahora?- Pregunta recibiendo la afirmación de la joven.
Habían pasado un excelente día, sobre todo Haru había descubierto que Mukuro era agradable, en la casa del terror la había abrazado amablemente y ahora le dirigía una cálida sonrisa mientras gozaban de un pastel de chocolate. Por su parte Mukuro se había divertido mucho, como hace tiempo no lo hacía, esa casa del terror le había encantado y ver a Haru vestida de maid había sido un plus.
Tin tin tin tin (Esto se refiere a una llamada, no sé cómo recrear el ruidito u.u)
Al escuchar su teléfono sonar Haru lo sacó del bolsillo de su vestido, pero al ver quién la llamaba no pudo más que abrir los ojos exageradamente sin contestar.
-Kufufufufufu ¿No vas a contestar?- dice Mukuro observando a la joven. Ésta descolgó y suspiró.
- ¿Tsuna-san?- dice dudosa mirando a Mukuro que tensaba su rostro al escuchar el nombre del castaño- ¡Hahi! No lo sé Tsuna-san Haru no quiere… está bien, Haru te verá mañana, creo que es hora de hablar ¿A dónde quieres ir? Está bien, Haru te verá mañana luego de salir de clases-desu.
Todo ese tiempo Mukuro estuvo observando bastante molesto a la castaña, no sabía por qué pero no le gustaba lo que estaba sucediendo, no quería que viera al capo. Una vez Haru colgó la miró unos minutos esperando a que dijera algo hasta que perdió la paciencia.
-¿Lo verás?- pregunta al fin muy molesto, cosa que Haru pudo notar perfectamente, aunque no lo entendía ¿Por qué estaba tan molesto?
Notas de la Autora:
¡Ohayo! ¡Ciao come va! Este sí que fue un capítulo largo ¿Y bien? ¿Qué les pareció el festival? Comenten sus partes favoritas, personalmente me gustó mucho la casa del terror, probablemente se vio mi amor hacia las masacres :3 ya sé, me parezco a Mukuro. Gracias a todas las personas que leen este fic y más aún a las personas que dejan siempre un review, hice el capítulo más largo como premio a Yami Krismiya, dianal. Marquezal, Kaine Leto y Suno Andrew que siguen la historia dejando siempre un review para mí. En fin, me despido hasta la próxima.
Cada secreto del alma de un escritor, cada experiencia de su vida, cada atributo de su mente, se hallan ampliamente escritos en sus obras (Virginia Woolf)
¡Comenten, sus reviews son mi alimento!
Saya Christopher.
