Summary: Haru Miura ha vivido hasta ahora con sentimientos que creía puros y verdaderos, empero, con el tiempo su corazón le demostrará que el sujeto de sus pensamientos en realidad no era aquel que estuvo siempre enfrente suyo, sino alguien que se cruzó en el camino y llegó a su vida con un golpe fuerte del destino.
Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece, es una obra maestra de Akira Amano, a mí solo me queda el consuelo de una historia alternativa con las parejas que siempre quise ver en la historia original.
Aclaraciones:
Diálogo: -
Italiano: Buon giorno
Flashback: título en negrita
Recuerdos: "Recuerdos en el diálogo"
Cambio de escena: (_) raya divisoria.
Capítulo XVII — "La famiglia Corallo"
Los cuchicheos continuaron hasta que la masa se fue dispersando. Mukuro vio a Haru y Byakuran a punto de alejarse cuando decidió actuar.
— Haru ¿Podemos hablar? —pidió mirando a la joven a los ojos.
Al escuchar aquella voz la joven se volvió con premura, casi de manera torpe. Tras ella encontró a Mukuro que la observaba con curiosidad, rogando porque accediera.
— Haru…
— Bien, los dejaré solos. Pero quiero que sepan que estaré observando. —amenazó Byakuran para ir hacia el otro extremo del lugar y recargarse por una de las paredes con toda tranquilidad.
Mukuro y Haru casi dicen un "¡¿QUÉ?!" al unísono, el ilusionista por el hecho de que pensó que se lo negaría que tendría que golpearlo hasta la inconsciencia y Haru, pues ella en esos momentos deseaba ir y darle su merecido porque en realidad no quería estar cerca de Mukuro.
El joven ilusionista la vio virarse hacia él. Tomó esa oportunidad para sonreírle. En el momento, Haru casi siente que se le saldría el corazón por la boca, pero se tragó los sentimientos y lo miró con más detenimiento.
— Haru lo escucha-desu.
— Tú viste lo que sucedió con M.M —afirmó.
Haru abrió los ojos en grande al escuchar aquello, creyó que no la había visto. Ahora se sentía avergonzada y a su mente llegaba esa oración con distintas palabras.
— Ese no es problema de Haru, después de todo usted la rechazó. Haru está muy felíz de que pueda tener una relación con M.M, puede hacer lo que quiera con ella-desu. —luego de decir eso de forma despechada fue hasta Byakuran y cinco segundos después desaparecieron.
— Kufufufufufu a mí no me parece que esos sean tus pensamientos. Pero no importa, porque a pesar de todo no te dejaré ir.
Vayamos con Yamamoto y Chrome por ahora, que se encaminaban hacia el cuarto de la joven en esos momentos. La verdad, el día anterior se había levantado por estar obligada a ir a la dichosa fiesta, en cambio hoy lo hizo porque quería apoyar a su nuevo amigo. Bueno, ciertamente no sabía si seguir llamándolo así, estaba claro para ella que era probable que sintiera algo más pues cada vez que lo veía sonreír se sonrojaba como nunca.
Llegaron pues hasta la habitación, abrieron la puerta y pasaron seguidamente. Chrome fue hasta su cama y se acostó en ella.
— Espero que no le moleste que me acueste, pero creo que aún estoy cansada. —dijo en un susurro con la prueba de su enamoramiento pintada por todo su rostro.
Yamamoto solo asintió, se sentó en una silla cercana a la cama de la joven y la observó por un momento. Habían muchas preguntas que deseaba hacerle pero no sabía si era lo correcto en su estado. Al fin se decidió por tratar.
— Chrome, te esforzaste mucho durante el entrenamiento y pues… eso no está bien. Debiste decirme… —se detuvo al ver la mirada ensombrecida de la joven.
Chrome al escuchar aquello no pudo evitar que la tristeza se infiltrara un poco en ella. Generalmente se escondía de todas las personas o evitaba cualquier acercamiento a ellas porque luego de saber su historia se compadecían de su situación. La verdad no necesitaba eso, no necesitaba pena. Por eso en el momento de conocer a Yamamoto se sintió tan extrañamente felíz, porque él no preguntó sobre su pasado y no sintió pena por ella. Por eso se había acercado a él y de alguna forma que aún no entiende del todo, se enamoró aunque no sabía del todo lo que eso implicaba.
Por estas razones se sintió triste al escuchar esas palabras, sentía que nuevamente la veían con pena, no quería que eso sucediera.
— Chrome… —volvió a llamar por creer que la joven no lo escuchaba.
— Yamamoto-san, no me esforcé mucho, eso es lo mínimo que puedo hacer por personas como usted. Por Vongola ahora mismo mi hermano está más tranquilo, incluso se acercó más a otras personas, cosa muy rara en él. Además, ahora por ser un guardián ya no corre peligro de volver a Vendicare o peor aún, ir a Vindice. Así que yo tengo una deuda. Y-Yo no quiero que piense mucho en mi pasado, porque yo misma quiero olvidarlo.
Yamamoto comprendió perfectamente que había cometido un error al hablarle de esa manera y ahora se sentía culpable.
— No, es solo que me preocupé por ti cuando caíste inconsciente y hasta me sentí culpable por haberte dejado hacer todo eso. Lo siento, no quise hablar de un tema así. Vamos a olvidarlo ¿Ne? —propuso rascándose la cabeza con nerviosismo.
La joven solo sonrió, ya algo aliviada por no tener que dar explicaciones de cosas que la hacían sufrir. Se sobresaltó enormemente al sentir que Yamamoto acariciaba sus manos con un amor impresionante y le sonreía de una forma única.
— Chrome, de verdad me preocupé.
La joven empezó a desviar su mirada, aquel contacto visual la estaba poniendo muy nerviosa. Pero sin que ella contara con aquella acción, el joven se levantó de su asiento y se mantuvo de pie a un lado de la cama, bajó el rostro hacia Chrome que se encogió aún más en la cama, casi tratando de traspasarla.
— ¿Q-Qué hace? —preguntó nerviosa pero la respuesta jamás llegó.
Yamamoto unió sus labios a los de ella, besándola como si fuera el tesoro más grande sobre el orbe entero, como si fuera a romperse por un contacto de más violento. Se separó de ella luego de un instante, para sonreírle de una forma amable, decorando sus mejillas del color de la sangre. Chrome lo observó en su misma posición, con las mejillas del mismo tono pero con una mirada inquisidora, preguntándose por qué la había besado.
— Creo que me pasé —bromeó Yamamoto riendo como un idiota, de hecho si Gokudera lo viera ya se estaría burlando.
Chrome observó como de a poco se fue alejando, avergonzado por lo que acababa de hacer. En contra de todo pronóstico, hasta del suyo mismo lo tomó del brazo, impidiendo con el débil agarre que se fuera.
— N-No se preocupe, está bien. —dijo.
El se viró para observarla encontrándola hermosamente sonrojada. Su corazón latió con fuerzas al verla, porque sentía que en solo una semana se había acercado demasiado a ella.
Volvamos a la sala de reuniones en donde el Noveno, Iemitsu, Xanxus, Bermuda, Jagger y los arcobalenos se estudiaban detenidamente.
— ¿Qué es lo que sucede, Bermuda? —inquirió Reborn.
El arcobaleno de la llama de la noche suspiró pesadamente para luego caminar por toda la extensión de la mesa, con las manos cruzadas atrás de la espalda.
— La familia Corallo vendrá por Ria en cualquier momento. Sus fuerzas han crecido enormemente, puede que estén calificados para hacerle frente incluso a Vongola. Necesito que Ria salga de aquí.
— Esa escoria no se irá ni si la amenazas. Además yo puedo protegerla, no dejaré que esas basuras vengan y toquen mi territorio así como así.
El noveno sonrió por el comentario de su hijo, sentía hace ya unos días que algo había cambiado en él. Un brillo nuevo se avistaba en sus ojos y la forma en que miraba a Ria ya no era la misma de hace una semana atrás.
— No me vengas con eso, Xanxus. Tú no puedes protegerla, tu oportunidad se ha esfumado, tú mismo la apartaste, por nada del mundo la dejaría contigo. —declaró Bermuda con la mirada de odio puesta sobre el Varia.
— Dejemos de lado este drama por ahora, lo importante es la Familia Corallo por ahora ¿Qué has descubierto? —esta vez habló Reborn.
— Estuvieron buscándola por un tiempo pero se alejaron al saber que estaba bajo el cuidado de Vongola. Como sea, luego de que mi Dochter dejara a esta Prullenbak1 la buscaron por todas partes contando con su inevitable captura. La cosa es que luego de que Ria dejara Vongola la escondimos perfectamente, sin que ella se diera cuenta de que estaba siendo asediada. Es por eso que tanto Jagger como yo creemos que nuevamente hay que esconderla.
— No puede vivir escondiéndose, escoria. Lo más seguro sería dejarla actuar en contra de ellos. Después de todo ella es monstruosamente fuerte.
Xanxus sintió que su furia aumentaba de forma casi espantosa cuando escuchó reír tendidamente a Jagger. Estaba a punto de sacar sus gemelas cuando el Noveno le rogó calma.
— Eso no es posible, porque ella pierde totalmente los estribos al dirigirse a ellos ¿Qué no vieron su forma de actuar? Si va a una batalla de esa forma, con toda seguridad morirá, no es discutible en lo más mínimo que vaya al frente de la batalla ¿Lo entienden?
Efectivamente, todos ahí notaron la forma de hablar de Ria, así como el brillo de sus ojos y la presión ejercida en sus manos. Indudablemente cada vez que escuchaba hablar de ese acontecimiento y de los responsables, la mirada asesina se hacía parte de su rostro.
— Entonces hay que eliminarlos de una vez por todas —concluyó Xanxus mirando al techo.
— Ese es trabajo de Vindice, todos ellos serán encerrados sin la oportunidad de salir jamás.
— No. —desafió y el Noveno casi se jala los cabellos. Ese no era el momento de ser infantil y tratar de pelear con cualquiera—. Yo me encargaré de exterminarlos, después de todo me encanta que esa escoria se enoje. Se pondrá furiosa al saber que yo los maté antes que ella.
Un tic nervioso apareció en el ojo derecho de Bermuda, ese joven sí que era cabeza dura. Solo pensaba en matar por diversión ¿Ese de verdad es un humano?
— No, Xanxus. Solo por esta vez mantén la cordura. Deja que Vindice se haga cargo. —casi rogó el noveno.
— Por lo pronto nosotros nos encargaremos de buscar más datos sobre ellos. —propuso Reborn.
Al momento los arcobalenos se pusieron de pie, con distintos ánimos caminaron hacia la puerta para salir en busca de su presa.
— De nuevo me harán trabajar gratis, bueno… no hay más remedio que hacerlo. Después de todo me molestarán para que averigüe luego y se pondrán insoportable. —dijo el arcobaleno de la niebla desapareciendo.
—Accedió muy fácil-kora.
— Jajajajajajaja así es, probablemente se sintió intimidada por Skull-sama. Mi presencia es tan grande que cualquiera lo haría coff coff. —tosió aclarándose la garganta mientras los demás lo miraban con una gota en la sien.
— Sí, como sea. Ponte en marcha, Lacayo.
— Ya verás, Reborn. Los encontraré antes que ustedes y dejaré de ser su lacayo. —caminó a zancadas por la habitación para luego salir de ella.
Reborn y Colonello se sonrieron y salieron de igual forma. Bermuda que los estaba viendo suspiró por su acto de idiotez para luego fijarse en unos ojos carmines que lo observaban como queriendo estrangularlo.
— Ahora qué.
— Solo te diré que no dejaré que te la lleves. —dijo levantándose para salir del lugar.
— ¿Ya te entró la cordura?
— Simplemente no la dejaré ir, así que aléjate, escoria. —luego de decir esto se fue dejando al noveno con una gran sonrisa de satisfacción.
Ria se encontraba en su habitación, gruesas lágrimas caían por su pálido rostro. Nuevamente se volvía a encontrar con los fantasmas de su pasado. La declaración de que la familia Corallo había vuelto tomó a todos como una gran sorpresa. Se suponía que ellos estaban muertos, eso fue lo que le dijeron pero ahora notaba que su maestro simplemente la había alejado de la realidad, era bastante molesto pensar en que nuevamente viviría con el miedo a su lado, pero ella ya no era la misma niña de antes, ahora era fuerte. Todo ese tiempo invertido en los entrenamientos tuvo que haber tenido un resultado positivo, al menos eso quería pensar.
Se volvió al sentir la presencia de alguien y ahí encontró a Dino que la miraba casi con pena. Se levantó rápidamente y fue hacia la ventana secándose las lágrimas.
— Siento mucho no poder hacer nada. —dijo éste pero al ver que no obtenía respuesta alguna volvió a hablar—. ¿Estás molesta?
— Sí, Dino. Estoy muy molesta. Si me hubieran dicho que ellos aún existían y que me estaban buscando yo…
— Tú no piensas con claridad cuando escuchas su nombre. Te hubieras matado en una batalla totalmente estéril. Comprendo perfectamente por qué Bermuda no dijo nada. Ria, eres fuerte pero no invencible.
— Jah, ya lo he escuchado antes. En una ocasión Jagger me dio una paliza y me dijo que de nada servía una persona que no le temía a nada. En esos momentos me venció por completo haciéndome temer de su poder. No te equivoques, no soy una suicida. No pelearé con ellos sin respetarlos como oponentes, después de todo pudieron matar a mi padre, pero no les tendré miedo. —apretó los puños con fuerza.
Dino suspiró por lo que acababa de oír, sabía que Ria no pelearía sin respetarlos pero aún así la conocía, su sed de venganza era demasiado grande como para entender sus propias palabras.
— Creo que en el momento en que los veas te abalanzarás sobre ellos sin escuchar ni a tu conciencia misma. Eso es un error, Ria. Vas a resultar lastimada.
Ella no contestó, solo apretó los puños con vehemencia. Juró que aquello no se quedaría así, lo juró.
—Flashback—
Ámsterdam, Holanda.
Una sirvienta cepillaba sus naranjas cabellos con mucho cariño, después de todo llevaban casi toda la vida conociéndola. Ria se levantó del asiento que estaba ocupando para luego caminar hacia su cama y continuar vistiéndose. No pudo evitar, por alguna razón desconocida, observar ese retrato gigantesco de la familia en su cuarto. Claramente se podía observar a su madre sentada en una silla dorada, muy parecida a un trono, la pequeña Ria en su regazo y a su padre parado al lado de las dos damas más importantes para él, de pie con el bastón de oro que cargaba con él siempre. En la pintura se podía observar el gran porte de su padre, que elegantemente cargaba la espada que había pasado de generación en generación, la Zwaard van de zon2 que hacía honor a su nombre por el color dorado dado por el oro más puro que adornaba su empuñadura.
— Ria, es hora de bajar. —dijo su madre apurándola.
Ella asintió para luego seguirla con elegancia, después de todo portar un vestido así de pegado al cuerpo era bastante molesto. Al llegar al final de las escaleras encontró a un montón de jefes de la mafia, ya conocidos a la perfección por la joven. Muchos de ellos se acercaron a besar el dorso de su mano, otros simplemente la saludaron desde lejos o con palabras de bienvenida. Al verla llegar su padre tomó la palabra después de que todos se sentaran.
— Estamos reunidos hoy aquí para celebrar la ascensión de una nueva princesa de la mafia. Ella será la nueva líder que cuide el porvenir de la familia Godlieve, llevando en el corazón el emblema que nos representa, la Zwaard van de zon como símbolo de la resistencia y la protección que ejercemos sobre las demás familias, brillando como una luz al final del túnel, como el más grande sol. Por Ria Godlieve. —dijo con la copa en alto.
Pero antes de que los demás contestaran el líder dejó caer la copa sobre la mesa estrepitosamente, temblando de forma indescriptible.
— ¿Cariño? —llamó la madre de Ria extrañada por la forma de actuar de su esposo.
Al momento el hombre cayó tendido sobre la mesa, con los ojos abiertos. Al acercarse notaron que tenía una pequeña daga con llamas de la tormenta en la espalda, clavada totalmente.
La madre de Ria abrió los ojos en grande, dejando escapar las lágrimas. Los invitados empezaron a entrar en pánico y corrieron por todos lados con desenfreno.
— Ria, —llamó la mujer desenfundando la espada de su padre—, vámonos.
La agarró de la mano y corrió hasta la escalera de la cual minutos antes habían bajado, pero en esos momentos ya muchos sicarios habían entrado a la casa y las rodeaban de forma inminente. Su madre la escondió tras ella y sostuvo la espada con la determinación más grande.
— No les dejaré —aseguró abalanzándose sobre ellos mientras los colaboradores de su padre la ayudaban a frenar a esa familia de mafiosos que ahora los atacaba. —. ¡Vete! —le dijo en un susurro solo escuchado por la joven.
Ésta obedeció rápidamente, corriendo escaleras arriba con todas las fuerzas de sus piernas. Al llegar a su cuarto cerró la puerta con llave y encimó diversos muebles para que no se abriera con facilidad. La sirvienta que la había estado arreglando cerró las ventanas de la misma manera y se abrazó a la niña protegiéndola. Pero minutos después escucharon los golpes en la puerta, alguien la empujaba con vehemencia.
— Ga naar het asiel3 —dijo la anciana sirvienta tocándole el rostro.
La anciana mujer sabía que si iba con la joven buscarían hasta encontrar la salida secreta. En cambio si ella se quedaba tendrían una explicación para la puerta trancada, pensarían que la joven no estaba ahí, sino abajo en algún lugar. Así fue como la empujó hasta la pintura en la pared, la descolgó y abrió el túnel invisible.
La niña dudo, no quería dejarla pero luego de que su nana le diera un beso en la frente y le susurrara "No se preocupe" decidió irse, derramando lágrimas.
Así fue como terminó en el refugio secreto por varios días, hasta que cuando estaba ya débil por la falta de comida su maestro llegó. Se abalanzó a los brazos de Jagger y salieron del lugar tiempo después. La joven no volvió a ver a sus padres, solo sabía que estaban muertos por las sábanas blancas que tapaban sus yertos cuerpos. No tomó nada más que la espada que su padre tanto adoraba y la pintura que era el recuerdo de la grandeza de su familia. La Familia Godlieve, símbolo de la resistencia y la protección que ejercían sobre las demás familias, brillando como una luz al final del túnel, como el más grande sol o el tesoro más deseado… esa familia, la más fuerte de Holanda, tuvo su final ese día, dejando a solo una heredera como testimonio de su grandeza.
—Fin del Flashback—
Vayamos con los demás, que se habían reunido en el jardín de la gran Mansión Vongola. Estaban muy molestos o muy inquietos por los sucesos de la mañana.
Haru y Byakuran eran casi inseparables, Mukuro los observaba con cuidado, pero ya no de la misma forma, ya no con rabia. Ahora comprendió que se debía de sentir bastante dolida por ver aquella escena cuando él acababa de ¿Rechazarla? No, él no hizo es, no le dijo que no la quería o que se negaba a estar con ella, de hecho ha sido la única capaz de acercarse a él de una manera tan íntima. Ahora recordaba sus palabras, no eran falsas y tampoco había un truco tras ellas, por primera vez era la más pura verdad. No sabía qué hacer con lo que le había dicho la castaña ¿Qué se suponía que diría? Ni él estaba seguro de sus sentimientos, solo sabía que no quería que ella lo abandonara.
Fue arrancado de sus cavilaciones por la llegada de su hermana y del guardián de la lluvia que pasaba frente a él, ambos actuando de forma extraña, y de Hibari que lo observó con desprecio para luego sentarse bastante lejos de los demás.
— Mukuro-sama. —llamó Chrome luego de tomar asiento al lado de su hermano.
— Mi Nagi —contestó acariciando sus cabellos.
La joven lanzó una mirada al azabache que la había acompañado, fue una fugaz pero Mukuro lo notó.
— Oya, Oya Nagi... ¿Hiciste algo malo?
La joven se sonrojó, no sabía si era malo pero no quería ocultarle el dato a su hermano mayor.
— M-Mukuro-sama, tengo algo que confesar.
Ahí estaba, el aura maligna de Mukuro de un momento a otro aumentó asustando a la niña.
— ¿Mukuro-sama? —preguntó ella estudiándolo.
— Continúa.
— M-Me gusta alguien. —confesó.
— ¿De quién se trata?
Dudó por un momento. Yamamoto la observaba detenidamente esperando a que abriera la boca de una vez, eso lo estaba matando.
— Y-Yamamoto-san.
Mukuro sonrió de forma malvada, ya sabía que era él. Su hermana había estado mucho tiempo con el chico así que ya sabía la respuesta antes de que ella confesara.
— Está bien. Solo dile que si no te lastima vivirá años de felicidad a tu lado pero que si lo hace conocerá lo más horrible del infierno, kufufufufufu.
Ambos, porque Yamamoto había escuchado la amenaza, se tensaron y tragaron saliva con bastante dificultad, pero antes de que Mukuro siguiera con sus amenazas fueron interrumpidos.
— Minna, estamos reunidos aquí porque todos tenemos las mismas preguntas. El único con una información veraz es Sawada-san, así que quisiera que lo escucharan. —pidió Unni dando el lugar de portavoz al jefe Vongola.
— Reborn me dijo esto antes de entrar a la sala de controles. Me explicó que Bermuda vino por la posible amenaza de la Familia Corallo. Ellos son realmente peligrosos porque con el pasar del tiempo fueron haciéndose aliados de otras familias. Ellos vendrán por Ria-san... —Haru y Kyoko se agarraron con fuerza a sus acompañantes, aún si el tiempo era poco, Ria se ganó su respeto—, ellos son los que asesinaron a sus padres y necesitan matarla para hacer desaparecer definitivamente a la familia Godlieve. Por lo pronto, la décima generación Vongola ha tomado la decisión de defenderla ante todo y digo por lo pronto porque tal vez alguno de ustedes se quiera unir.
Enma lo pensó y pues habían tenido un gran avance gracias a las guardianas de Ria, Saskia y Olympia, así que ayudaría.
— La Familia Shimon ayudará también. —sus guardianes se sorprendieron por lo poco Dame que sonó el de las vendas en ese instante.
— Jujum, es obvio que ayudaremos a Ria-chan. —esta vez el que habló fue Byakuran.
— kufufufufufu Kokuyo ayudará pero solo porque ella salvó a alguien importante para mí —luego de decir esto miró a Haru quien se sonrojo para luego desviar la mirada.
— La familia Tomaso ayudará también, aunque no la conozcamos bien, aún así ayudó a las demás Familias.
Por último Tsuna miró hacia Squalo, como el jefe no estaba ahí él tenía la potestad para tomar decisiones. Al verse sujeto de la atención general se giró.
— ¡Voiiii! El jefe nos mataría si a esa mujer le pasa algo.
— Madre es importante para el corazón de nuestro jefe y para que él mantenga su belleza.
Tuna miró a los dos con cara de confusión, como diciendo "¿Y eso qué quiere decir?"
— Ushishishi quiere decir que Varia la protegerá —culminó Belphegor como si fuera el más normal de todos ellos.
La charla fue interrumpida de inmediato. Una fuerte explosión tuvo lugar dentro de la mansión, haciendo que los vidrios saltaran por doquier y el humo saliera por la ventanas.
— ¿Qué demonios fue eso? Juudaime... —llamó Gokudera.
Tsuna no contestó nada, solo corrió seguido de los demás hacia la mansión. Su súper intuición le decía que estaban en peligro.
Notas de la Autora:
Aquí Saya reportándose con un nuevo capítulo ¿Qué les ha parecido? La familia Corallo ha hecho su aparición ¿Qué pasará a partir de ahora? Dato Curioso: El apellido Corallo es el de mi antecesor italiano, o sea todos ellos serán nuevos OC míos así que no esperen que estén muy cuerdos. Por cierto, este es el penúltimo capítulo de la historia, el próximo será el final pero les prometo que tendrá de todo. Ahora díganme ¿Parte favorita del capítulo? A mí me gustó el flashback, aunque estuvo algo violento pero aún así.
Como siempre agradezco a las personas que siempre leen y dejan un comentario, este capítulo está dedicado a Yami-chan, Suno-chan, Darki-chan, Kana-chan y Kizunairo-chan. Gracias por leer y esperen el próximo capítulo, el último T^T. Les prometo que será un final ¡EXTREMO!
Este capítulo está dedicado a Yami Krismiya que me nombró en un One-Shot asombroso, gracias por la dedicatoria estuvo genial TwT
Rincón de las respuestas:
Anais: No te preocupes, ahora sabes lo que sucedió en la conversación de Haru y Mukuro. Pues sí es una historia poco convencional pero es que la autora es poco convencional u.u. Gracias por leer y por dejar el review. Espero que el capítulo haya sido de tu agrado :D
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"Mi extrema percepción de belleza del cuerpo es un frio, deteriorado e inmóvil cuerpo" (Lussuria)
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Anímense a dejar un review, esta historia casi se acaba ¡Hagan feliz a la autora!
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**Saya Christopher**
1 Prullenbak significa basura en holandés.
2 Zwaard van de zonsignifica "espada del sol" en holandés.
3 Ga naar het asiel significa "Vaya al refugio" en holandés.
