No me digáis esas cosas que al final me lo acabaré creyéndomelo, pero gracias por vuestros review. (Black-chan: No la alabéis solo porque os de pena, si yo se que en realidad no os importa.). Yo continuare siempre y cuando tenga review que confirmen que os gusta mi historia.
No hagáis caso a Black- chan no es muy positiva. (Aunque yo no s si yo soy positiva, seguramente no)
Capitulo 2
La desaparición
La oscuridad inundaba al hombre, de cuyo rostro se veían sus ansias por volver con aquella chica, volver a tenerla entre sus brazos, pero esa cara fue tornando y dio lugar a un ansia asesino.
Los miembros de la banda estaban durmiendo a pierna suelta, excepto Robin que aun estaba preocupada por la aparición de Sek. La chica no paraba de recordar aquella sensación de peligro cuando estaba a su lado, pero esa añoranza no era capaz de quitarle su inquietud. Mientras la chica intentaba encontrar la paz dentro de si vio que su capitán andaba hacia la cocina. Este aun estaba dormido, pero entre sus sueños murmuraba nombres de comida, con carne, y se dirigía velozmente hacia la cocina. Ambos se sobresaltaron al oír gritos desesperados que venían de la proa del barco, sin darse cuenta los demás, excepto Zoro, estaban despiertos y oyeron esos gritos. Todos muy asustados corrieron hacia el lugar de donde provenían los gritos, todos estaban muy preocupados pues cuando llegaron a la proa no vieron a nadie. Luffy, Sanji, Usopp y Choper creyeron que todo ocurrió en sus sueños, ellos volvieron a sus respectivas camas. Nami que se había percatado de la expresión triste de Robin se quedó para hablar con ella.
Robin ¿qué te pasa? seguro que no a pasado nada, si ni siquiera hemos encontrado a alguien- Dijo la pelirroja muy preocupada.
No lo ves- Dijo la mujer entre lágrimas.
¿Ver el qué?- Preguntó la pelirroja muy preocupada.
¡Aquí fue donde yo deje a Sek, estoy segura de que le a pasado algo!- exclamo muy alterada la mujer.
Entonces ¿me mentiste, él te sigue gustando- Dijo la navegante con un tono de desdén.
Si, me cuesta incluso a mi creérmelo- Dijo la morena entre lágrimas.
Esas lágrimas le quemaban el rostro mientras caían por el, ya muy cansada y sin poder aguantar más sus piernas se derrumbaron en el suelo. La pelirroja se agachó junto a ella, quería consolarla, pero cuando se agacho junto a Robin vio en el suelo unas manchas que hacían que ella se sintiese muy triste y asustada a la vez. Las manchas que vio eran de un color escarlata y aun no se habían secado, eso significaba que eran de un ataque reciente a alguien. La morena al ver que la chica se había quedado muy quieta y mirando fijamente al suelo decidió descubrir por que se había puesto así, cuando descubrió que lo que se encontraba tan fijamente mirando eran manchas de sangre, seguramente de su amado Sek. Robin se tiró completamente al suelo con lágrimas amargas y dolorosas que quemaban su rostro. Nami decidió llevarse a Robin a la cama y ya hablarían de lo ocurrido mañana.
A la mañana siguiente todos se percataron de la ausencia de su nuevo inquilino. Cuando Nami llegó a la cocina donde todos los chicos estaban desayunando todos rápidamente volvieron sus caras hacia ella i sin que tuviesen que formular la pregunta Nami dijo:
El grito de ayer por la noche debió ser de Sek, además encontramos manchas de sangre en el suelo que llegaban hasta la barandilla, lo más seguro es que algo le pasase o que alguien lo atacase- Dijo la pelirroja con un tono de preocupación.
¡Pues tenemos que buscarlo!- Dijo el capitán muy serio.
Si y por donde empezaríamos a buscarlo, no había ninguna isla cerca de donde estábamos- dijo Zoro sarcásticamente.
Todos se callaron ante la evidente verdad de esa respuesta, ya que era imposible saber que había ocurrido y donde podía encontrarse su inquilino. Todos se quedaron en silencio, dando lugar a una atmósfera tensa e incómoda. Tras varios minutos con un silencio incomodo se hoyo la voz de Robin gritando:
¡Tierra a la vista, ¡tierra a la vista!- Gritó con gran fuerza, puesto que estaban muy cerca.
¿Cómo es imposible, pero como si no teníamos que encontrar tierra hasta dentro de por lo menos cinco días- se extraño la navegante.- ¡Bueno, venga chicos, dentro de tres minutos quiero que todo esté preparado para el amarre!- Grito con mucha fuerza la muchacha, tanto que parecía que se había enfadado.
En tres minutos estaba todo preparado, aunque al barco le quedaban un par de horas por llegar. El capitán se colocó en la cabeza de su barco esperando impaciente la llegada a la isla, parecía que todos, excepto Robin, se habían olvidado de su amigo. Entonces Robin recordó:
FLAS BACK
Esa noche se dirigía al cementerio, noto que alguien le seguía, miro hacia atrás pero no vio a nadie así que siguió su camino. Tras saltar la alta barrera que separaba la calle del cementerio vio una cara conocida, él le sonreía con alegría y calidez a ella le envolvía una fragancia dulce y fresca, una fragancia vital. Esa noche ambos se quedaron hablando hasta muy tarde, ya se acercaba el amanecer, cuando él le dijo a ella:
Sabes, es la primera vez que siento esto por alguien, necesito decirte que… te… que te qui… que te quiero- Dijo él tartamudeando.
Yo también- Respondió ella a la mirada de su amor.
Cállate por favor, tengo que decirte algo y es importante. Te quiero, pero es por eso que te pido que no nos veamos más. Tú me importas y yo guardo en mí un gran peligro, no quiero hacerte daño, así que hazme el favor y vete y no vuelvas, por favor.- Dijo Sek muy triste.
Ella se asusto al principio, pero tras pedirle él que se marchara esta cogió sus cosas y se fue. Solo dio un par de pasos alejándose del cementerio cuando apareció un hombre de una edad avanzada, colocado en la espalda tenía una ballesta de plata. Este le dijo. "Ahora estás marcada por la oscuridad, un día nos veremos y me ocuparé de ti". El hombre tras decir eso siguió camino al cementerio dejando a Robin en donde la había encontrado. Tras aquello ella no volvió a saber nada de su amado ni de aquel extraño hombre.
FIN DEL FLAS BACK
Todos los chicos se habían quedado mirándola, por que sin querer y sin darse cuenta había gritado. Ella dijo que no era nada y se fue a su hamaca a seguir leyendo el libro, los demás volvieron a hacer lo que habían dejado. Nami se puso a discutir con Zoro por la estupidez que le había dicho, Luffy siguió mirando hacia la isla desde la cabeza del barco, Sanji estaba sentado en la barandilla fumándose el cigarro y Choper y Usopp se pusieron a jugar a las cartas.
Estaban a punto de llegar a la isla cuando en ese momento algo apareció ante ellos y apunto de…
CONTINUARA…
Bueno aquí tenéis la segunda parte (Black-Chan: para mi gusto sigue siendo un tostón, ¿No creéis que le falta emoción? Es que esta no tiene ni idea de escribir) bueno ya basta que al final me voy a coger una depresión.
Bueno solo quiero deciros que según los review que consiga continuaré o ( por desgracia) lo dejaré.
