Os agradezco a todos que me escribáis review, no soy de esas que se enrollan en las introducciones pero espero que os guste y os pediría que me respondieseis a la pregunta, mientras os lo pensáis me gustaría cantar la canción de los pajaritos: pajaritos por aquí, pajaritos por allá, pajaritos por todas partes... (Black-Chan: Se le acaba de ir totalmente la olla, pobrecita)

Si yo pudiese poner como a un hombre le hacen algo malo ¿querríais o no?. Por favor responderme sinceramente, esto puede que dependa de lo que continué la historia.

Capítulo 5 Corazón confundido

La espada rozó el costado del moreno haciendo que de la herida surgiera la dolorosa mancha roja, que resbaló suavemente por el cuerpo del muchacho. La espada al solo haber rozado al chico se clavó en el suelo embarrado, sin que el renito pudiese sacarla. El capitán se palpó la herida que él notaba como le dolía y escocia, en ese momento el enfado de él aumento tanto como para darse la vuelta y prepararse para darle una paliza al semihumano. Su puño se alzaba por detrás de él cuando en ese instante él notó como alguien detenía por detrás con sus manos su ataque. Luffy miró y era Robin, la cual estaba sudorosa y parecía asustada, esta se había abalanzado sobre él al ver lo que ocurría. La sorpresa de todos dio a Chopper una oportunidad para escapa, corrió hasta perderse tras la cegadora luz de un rayo.

Lo siento Luffy, tenía que detenerte antes de que hicieses daño a Chopper- Dijo la morena intentando recuperar aliento.

¡Pero no ves que es él quien me ha hecho daño a mí, por que esto no me lo he hecho yo solo!- Gritó el capitán muy enfadado.

Es que... es que Chopper estaba poseído, el que quería matarte no era Chopper es otro pero con el cuerpo suyo- Replicó la mujer, ya menos alterada.

¿Y cómo sabías que estaba poseído?- Preguntó el chico.

No sé, solo sé que él nunca haría eso- Dijo Robin algo insegura.

Tras lo sucedido y lo hablado todos los chicos se fueron a dormir, aunque Luffy seguía enfadado con Chopper por lo que le había hecho. Estaban dormidos, exceptuando a Robin y Nami que seguían despierta una delante de la otra, sentadas en el frío suelo, mirándose mutuamente sin pronunciar palabra alguna. Nami quería terminar con ese silencio tan incómodo pero no sabía como hacerlo, hasta que se atrevió a preguntarle a su amiga:

Robin, mmm... ¿Cómo sabías que Chopper estaba poseído, puedes contármelo?- preguntó la pelirroja.

¿La verdad?... ¿la verdad?, nunca entenderías como, además te reirías de cómo fue que lo supe y me dirías que eso no es prueba suficiente- Dijo la mujer algo triste.

Bueno, ¿porqué no lo intentas?, yo te prometo que no haré ninguna de esas cosas- Insistió la navegante.

Vale, esta bien pero que conste que me lo has prometido- Accedió Robin, no quería que su compañera se pusiera muy pesada.

Sus pies ágiles y acostumbrados al terreno corrían aunque todo estuviese a oscuras, exceptuando de vez en cuando que caía un rayo que iluminaba el bosque. Sus pies se pararon en seco y en ese momento un rayo calló delante de él, haciendo que viese la figura de su señor. En la oscuridad lo único que se veía de su señor era el rojo de sus ojos.

Lo siento señor, no he podido acabar con él, pero pensé que le gustaría saber que he capturado a dos de ellos. ¿Va a castigarme señor?- Dijo muy asustado.

No, aun no, pero me siento muy decepcionado con tigo, pero te daré otra oportunidad por que sé que has capturado a dos de los suyos. Debes actuar otra vez y ahora no quiero que falles, sabes que si lo haces te mandaré a Abdom- Dijo seriamente el señor.

¿Señor... pero cómo... con la muchacha?- Preguntó atemorizado.

¡Eso no me lo preguntes a mí, eso averígualo tu solo, estúpido incompetente! Mas vale que todo este hecho para mañana a esa hora o si no ya sabes lo que te espera- Respondió muy enfurecido el señor.

Si señor, lo siento señor- Dijo.

Tras lo hablado el señor desapareció tras la luz de un rayo, y sus ojos rojos se quedaron grabados en el aire temeroso de tocarlo. Se levantó muy despacio del suelo de donde él estaba hace cinco segundos arrodillado ante su señor. Sus ropas estaban llenas de barro y por su cara se deslizaban las gotas de lluvia. En su cara se leía la impotencia y la melancolía que le produjo la charla con su señor.

Se dio media vuelta y comenzó de nuevo a correr hacia su próximo destino, no sabía que es lo que debía hacer, pero debía correr hacia ellos inmediatamente.

El sol brillaba fuertemente sobre un prado verde y hermoso, sus árboles estaban sanos y sus frutos tenían una pinta deliciosa, yo estaba tumbada allí, los rayos del sol acariciaban mi piel y el viento traía un aroma dulce y suave. Mis ojos estaban viendo el paraíso, todo estaba tan tranquilo y sereno.

Mi amor apareció ante mí con sus ojos azules, me miró con tanta dulzura. Se sentó a mi lado y me agarró de la mano, nuestros rostros se acercaban casi apunto de besarnos, entonces él se detuvo y su índice se posó sobre mis labios diciéndome entre susurros:

Cariño, ahora solo quiero escuchar de tu boca unas simples palabras como contestación a mi pregunta-Dijo Sek muy dulcemente.

Eso no es problema, ¿pero cuál es la pregunta?- Preguntó Robin muy melosa.

Dime, ¿me quieres?- Preguntó Sek muy seriamente.

Antes de que Robin contestase apareció otra persona detrás de ellos dos. El chico corrió acercándose a la mujer y levantándola por la cintura y acercándosela a su cuerpo, tan juntos que cada uno podía sentir el aliento del otro en el rostro. Sus ojos se miraron mutuamente y el chico le empezó a besar por el cuello de forma que se notaba la fuerza y dulzura de él. Sus labios se deslizaban y poco a poco iban bajando hasta el escote, en ese momento Sek arrebató a la chica de los brazos del otro. Sek juntó los labios con los de ella haciendo que ella le respondiese agarrándose del cuello de este. Entonces los dos muchachos se quedaron mirándola y a la vez le preguntaron:

¿A quién quieres de los dos a Zoro o a Sek?- Los dos estaban preguntándole seriamente a la chica, haciendo que esta se pusiese nerviosa.

No, no... yo... yo no lo sé, esto es muy confuso, mis sentimientos no están claros-Respondió la mujer muy nerviosa.

¡TIENES QUE ELEGIR ENTRE UNO DE LOS DOS, NO PENSARÁS ESTAR CON LOS DOS, AHORA ELIGE A UNO!- Chillaron los dos enfurecidos por la imprecisa respuesta de la chica.

Todo se volvió negro, pero en ese instante una figura empapada de sangre apareció ante sí, era el renito que le decía que evitase que su capitán le matase.

En ese instante me desperté y vi que Luffy estaba apunto de matar a Chopper, por eso lo supe- Dijo Robin.

Fue todo por el sueño, por cierto ¿quiénes eran esos dos chicos? Es que no me lo has dicho y me he quedado con la curiosidad- Dijo la pelirroja con cara de perrito abandonado.

No sé, no me acuerdo- Mintió la mujer.

¿Quién puede ser el que poseyó a Chopper?-Preguntó Nami muy preocupada.

No lo sé, pero no creo que nos quiera hacer bien- Respondió inexpresiva Robin.

En ese momento las dos chicas oyeron pasos que procedían del exterior y vieron que la sombra de un hombre se acercaba a ellas corriendo a toda velocidad y en su mano llevaba un cuchillo, al ver esto las dos chicas inmediatamente se pusieron a la defensiva. El hombre estaba a veinte centímetros de ellas y de repente él...

CONTINUARÁ...

Bueno espero que os haya gustado y que me respondáis pronto a la pregunta, junto con los review.

Hoy no tengo muchas ganas de hablar asi que no voy a deciros nada más. AAAAA!!! Espera si no me mandáis más review no seguiré. OK

Chao, besos Kri-can.