El número siete es un número simpático ¿no? este episodio (lo habéis adivinado) es muy importante asi ke atentos y a leer:
Gainax Fusion
Shinji
- ¿Así que este es tu escondite?
- Es como mi segunda casa. Bueno, más bien es mi auténtica casa.
Un edificio a medio construir que parecía abandonado con algunos sucios muebles y poca cosa más era el escondite de Sasshi.
- No tengas miedo, nadie va a venir.
- Sasshi, ¿por qué dices que esta es tu autentica casa?
- … puede que no lo sea físicamente, pero el alma decide por nosotros ¿verdad?
- No te entiendo.
- Antiguamente, el Distrito Comercial no eran más que cuatro calles que se cruzaban con no más de treinta habitantes. Nací en una de las casas del antiguo distrito, pasé allí mi infancia hasta los doce años, fue entonces cuando se inició el plan de remodelación del distrito. Mi casa fue derribada y en su lugar construyeron este edificio que no pueden terminar.
- Ah…
- Por eso vengo aquí a menudo y recuerdo mi antigua casa. Paso las noches pensando en cuando el distrito era joven y la gente era amable conmigo. Ahora ha llegado demasiada gente y si la gente se amontona, al final se roban entre ellos y todos se vuelven desconocidos.
- Vaya… siento haberte hecho recordar esto.
- Solo estoy ordenando ideas.
Sasshi se levantó melancólicamente para recoger un extraño sombrero de encima de un montón de almohadas.
- Este es mi sombrero de aventuras. Me lo regaló una chica que conocí de pequeño.
- Vaya, eres afortunado después de todo. ¿Y qué me dices de ese increíble poder que tienes? ¿Has dicho que eras invocador?
Sasshi agachó la cabeza y muy bajito dijo:
- Odio mi poder.
Episodio 7: Blues del Garabato (Segunda parte):
A primera vista Sasshi me había dado un poco de miedo, pero en realidad era un saco lleno de palabras que esperaba a que alguien lo abriese. Fui yo. Esa noche mientras comíamos un poco de pan pasado y alguna fruta amarga estuvo hablado como no lo hacía en años.
- Yo y mi abuelo nos peleábamos a menudo. Yo solía esconderme aquí cuando me escapaba de casa. Ya ves que lo he organizado bastante bien.
- ¿Funciona la chimenea?
- Hace mucho que no la enciendo. ¿Quieres probar?
- No, no. Además, los guardias podrían verlo y encontrarte.
- Realmente no me preocupan los guardias mientras estemos aquí. El antiguo distrito está prácticamente abandonado.
- ¿Prácticamente?
- El restaurante de mi abuelo es uno de los pocos negocios que todavía está…
- Oh…
- … cuando pienso… que ya nunca volverá a abrirlo …
- Sasshi …
El chico trató de contener el llanto y a pesar de todo, empezó a llorar muy fuerte. "Mierda, ¿Qué puedo hacer…?". Pero no pude pensar nada más porque al instante siguiente una de las paredes de la casa de derrumbó para dar paso a un gigantesco lagarto.
- Sasshi, no quiero presionarte pero deberías dejar de llorar…
La expresión de Sasshi pasó de tristeza a espanto solo con ver al monstruo. Ambos empezamos a correr el uno detrás del otro mientras éramos perseguidos por el engendro. Pasamos por varias habitaciones abandonadas, subimos y bajamos pisos. Al final nos miramos por casualidad y Sasshi gritó:
- ¡Shinji! ¡Separémonos!
- ¡De acuerdo!
Pero la persecución acabó en ese momento, ya que una pared nos cerró el paso a ambos y el lagarto nos cerraba el paso por detrás.
- ¿No tienes un papel o un lápiz?
- Lo siento.
- Pues lo tenemos mal…
El monstruo saltó contra nosotros con las gigantescas mandíbulas abiertas, rugiendo y babeando.
Cerramos los ojos.
Un hombre apareció entre el monstruo y nosotros.
Un proyectil invisible mató al monstruo.
Desapareció.
- ¡Insensatos!
El hombre que nos salvó debía tener unos cincuentaypocos, vestía una túnica marrón y tenia el pelo largo y espeso de color azul cielo.
Hombre - ¿Cómo se os ocurre estar aquí esta noche?
Shinji - ¿Esta noche?
Hombre – El último pilar ha caído, y esta noche van a empezar a suceder cosas raras en el distrito.
Sasshi – ¿El último pilar? Pero… entonces, mi abuelo…
Hombre - ¿Tu abuelo? ¿Qué le pasa a tu abuelo?
Sasshi – Era uno de los cuatro pilares. Ha muerto hoy…
El hombre de pelo azul miró a Sasshi sorprendido y empezó a reírse a carcajadas. Sasshi se asustó porque estaba muy alterado.
Sasshi - ¡¿De qué se ríe?! ¡¿Le parece divertida la muerte de mi abuelo?!
Hombre – Jejeje… - se secó las lágrimas que habían dejado las carcajadas y se dirigió a Sasshi de nuevo – Sasshi, no tienes que temer por tu abuelo, está bien.
Sasshi abrió los ojos como platos (supongo que yo también).
Sasshi - ¿Cómo sabe mi nombre? ¿Ha visto a mi abuelo? ¿Está vivo? ¡Por favor! ¡Quiero verle!
Hombre – Tu abuelo está sanísimo. Creo que está mejor que nunca.
Sasshi – No… ¿no me engaña?
Hombre – Aquí el único que se engaña eres tú Sasshi ¿Me equivoco?
Sasshi volvió a sorprenderse, como si acabase de recordar algo que estaba encerrado en su interior desde hace mucho.
Hombre – Me llamo Yutas. Soy tu auténtico abuelo, Sasshi.
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Yutas y Sasshi tuvieron una larga conversación. Me dijeron que deseaban estar solos para explicarse cosas de abuelo a nieto y yo no pude negarme. Pasé dos largas horas dormitando cerca de los restos de comida que habían sobrado de la cena. Me entretuve a mirar los hechizos del libro y marqué en el atlas el recorrido desde casa de los Nishino hasta el distrito comercial. Finalmente, Sasshi apareció con una expresión de decisión en su rostro. Me explicó lo que habían estado hablando.
- Cuando el distrito se fundó, cuatro dioses bendijeron las cuatro calles del distrito y crearon los cuatro pilares en el extremo de cada calle. Uno de ellos era el restaurante de mi abuel… de… de Masajii. El caso es que Masajii era el último de los pilares que se mantenía en pie y hoy ha caído. Se ha abierto una puerta al inframundo y el distrito se va a invadir me monstruos si no hacemos algo. Solo un invocador puede cerrar la puerta al inframundo que se encuentra en el centro del cruce de las cuatro calles del distrito.
- Sasshi… ¿vas a ser tú?
- Es una misión que me ha encomendado mi abuelo.
- ¿Pero como cerrarás la puerta?
- En las afueras del distrito hay un bosque donde vive una bruja. Mi abuelo me ha dicho que ella sabe cosas que nadie conoce del inframundo y que puede enseñarme a cerrar la puerta.
- Entiendo.
- Shinji, te agradezco tu ayuda. Voy a partir ahora mismo. Si quieres puedes quedarte a dormir en esta casa hasta que reúnas dinero para seguir tu viaje.
- Sasshi, agradezco tu oferta. Pero no quiero que vuelvas a decir que estás solo. Te acompaño.
- Pero puede haber monstruos por el camino.
- Sin monstruos no seria una aventura – dije señalando al sombrero de Sasshi – ¿Me dejas venir?
- Eso ni lo preguntes, amigo.
Anotaciones:
A mi me ha gustado mucho este episodio ¿Qué tal a vosotros?
Yutas: también es el verdadero abuelo de Sasshi en la serie Distrito Mágico Abenobashi a la vez que un invocador.
los cuatro pilares: en la serie original son cuatro dioses chinos que tienen una función parecida a la de la historia. Me da palo escribirlos --
FanArt:
Yutas:
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Yutas con comentarios:
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Sasshi con comentarios:
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En el próximo episodio:
Sasshi – Realmente no me esperaba esto cuando mi abuelo me habló de una bruja. ¿Las brujas no son feas, esqueléticas, verdes, mezquinas, berrugosas, horripilantes, bordes y no suelen reírse con su JAJAJAJAJA característico? Pues tio, si esto es una bruja, yo soy un Pokemon. En el próximo episodio: La colina de la bruja. ¿Y quién es esa tia de negro?
Más Gainax Fusion el viernes.
