Gracias a todos los que han leído el primer capítulo y a los que me han dejado reviews especialmente. Supongo que ya se habrán dado cuenta que es la primera vez en mi vida que escribo un fic. Al principio no sabía muy bien como utilizar el programa y espero mejorar con el tiempo. Si quieren dejar sugerencias o correcciones se admiten. Hasta pronto.

Por cierto lo que se encuentra escrito en cursiva, son los pensamientos de los personajes (casi todos son pensamientos de Misao)

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

CAPÍTULO II

Estaba amaneciendo. Misao abrió los ojos y se asustó."¿Dónde estaba? Aquella habitación...luego recordó que aquel era su nuevo hogar desde que había cambiado su condición de señorita Makimachi a señora Aoshi. Se vistió y bajó a almorzar. "Probablemente Aoshi ya estaba en el comedor".La recibió una sirvienta justo a la entrada de éste.

-Hola señora Shinomori.

-Hola-buscó irguiendo la cabeza a Aoshi y al no encontrarlo- ¿Has visto al señor?

-Si, ya ha desayunado y salió muy temprano. Dijo que no volvería hasta la cena.

-Oh...y ¿No dijo donde iba?

-No señora Shinomori.

-Gracias-prefirió no hace mas caso al asunto-por cierto ¿cómo te llamas?

-Sara señora Shinomori.

-Bien Sara, pues yo me llamo Misao, no hace falta que te dirijas a mi por señora Shinomori.

-Si señora Misao.

-Bueno voy a almorzar que tengo un apetito...

Una vez acabó el almuerzo, Misao recorrió la casa con mucha más atención de la que pudo prestar la noche anterior. Quería conocer cada rincón de la casa. Visitó hasta la cocina y la despensa. pero lo que realmente la cautivo fue la biblioteca, una enorme sala donde había más libros de los que jamás hubiera imaginado ver juntos. A Misao le encantaba la lectura hasta tal punto que más de una vez se había ganado una reprimenda de su padre por descuidar las enseñanzas para llegar comportarse como una la dama que era. Pero ahora eso ya no importaba, ella era la señora de la casa y como tal podía hacer y deshacer.

Después de comer, cogió un libro de la biblioteca y caminó por los jardines traseros de la casa hasta encontrar un sitio confortable para comenzar con su lectura."Tenía que reconocer que aquellos jardines eran bellísimos, pero nunca lo haría ante su marido".

Pronto empezó a oscurecer y decidió volver a casa. Cuando estaba llegando, vio Sara que venía hacia ella todo apurada.

-Señora Misao ha llegado una visita.

-¿Una visita?

-Si, la señorita Mitsumi.

-¿Quién es la señorita Mitsumi?

-Es la varonesa de la casa vecina, sus tierras son colindantes con las del señor Shinomori.

-Vaya...-"debe haber sabido que nos acabamos de casar y quiere felicitarnos".

-Preguntó por el señor Shinomori y le informe que no estaba, pero que no debería tardar en llegar y decidió esperarlo. La hice pasar a la sala de música mientras iba a buscarla.

-Gracias Sara.

Misao se dirigió a la sala y allí vio a una mujer con la tan blanca y delicada...una figura espectacular. Realmente se veía una mujer bellísima. Misao no se sentía lo suficientemente buena al lado de esa mujer.

Se presentó como era debido, aunque con muchas ganas de saber cuanto conocía a Aoshi.

-Señorita Mitsumi- Mitsumi se levantó, pero Misao hizo un gestó con el brazo invitándola a volverse a sentar-soy la señora Misao, i marido, como ya le han informado no esta , pero mientras lo esperamos podemos tomar un te y familiarizarnos un poco.

-Si claro.

-¿Usted tienen las tierras colindantes con las nuestras no?

-Si.

-Y...¿Hace mucho que conoce a Aoshi?-"Ya lo había dicho. No es que le importara mucho Aoshi pero...ya no podía más con la incertidumbre".

-Pues...desde que compraron sus padres estas tierras...debe hacer unos diez años.

Aquella respuesta no le gustó, pero no pudo continuar indagando sobre ésta porque en ese momento llegó Aoshi.

-Hola Mitsumi-dándole un abrazo.

-Hola Aoshi. No me habías dicho que te ibas a casar -dijo sorpresivamente- conocí la noticia hoy.

-Fue muy repentino – respondió mientras se separaba de Mitsumi y se dirigía i le daba un beso en la frente a Misao- me case ayer.

-Pues felicidades. Si lo llegó a saber antes, hubiera regresado más pronto.

-¿Cuándo llegaste?

-Ayer por la noche.

Los dos amigos continuaron charlando sin hacer mucho caso a Misao. Ésta los observaba detenidamente mientras iba analizando el comportamiento de su esposo frente aquella mujer. "¿Cómo podía ser que la hubiera abrazado de aquella forma y a ella que era su esposa… simplemente un beso en la frente. No es que le importara los sentimientos de su marido pero…para que negarlo, se sentía humillada. No podía ser que estuviera enamorada de él…sólo hacía un día que estaban casados y 2 semanas que se trataban…imposible tener esos sentimientos por él. Pero tenía que reconocerlo…le dolía aquel trato tan familiar que tenía Aoshi con aquella mujer."

-Bueno ya me disculparán- interrumpió Misao- pero tengo que ir a ver si la cena está preparada ahora que Aoshi ya ha regresado.

-Quédate a cenar Mitsumi-ofreció de pronto Aoshi-y así nos ponemos al día de todo, hace más de seis meses que no nos vemos.

-…De acuerdo- respondió ésta tímidamente.

-Pues con más razón voy a ver como esta todo-dijo Misao con rabia-si me disculpan.

Salió de la sala sin mirar la cara de Aoshi, seguramente estaría encantado de quedarse a solas con su amiga.

A la media hora regreso para avisarles que la cena ya se iba a servir y pudo observar como la complicidad entre ellos continuaba. Charlando y riendo la siguieron al comedor.

Durante la cena Misao no dijo nada continuaba analizando la situación. "Un día de casados y su marido ya entraba a gente extraña en su casa. Pero ese era el problema que no era tan extraña y por la forma en que se trataban era más que la simple vecina e incluso podía llegar a ser más que una amiga?. No era ingenua, tenía sólo 20 años, pero conocía la fama de mujeriego de su marido. Misao deja esos pensamientos, él no sería capaz el día siguiente a su boda…"

-¿Misao, estás bien?-le preguntó Aoshi al verla tan pálida y como ausente.

-Si, si. No pasa nada- respondió dejando de pensar en aquello que desde hacía horas no podía dejar de darle vueltas.-sólo tengo un poco de frío. Voy a coger un chal y vuelvo para tomar el té.

-Está bien-añadió Aoshi no muy convencido.

Ya en el salón, tomando el té oyeron un estrepitoso trueno y el inició de una fuerte tormenta.

-Me parece que esta tormenta va a durar toda la noche-dijo Aoshi aproximándose a la gran ventana del salón con vistas al jardín delantero-Mitsumi creo que será mejor que te quedes a dormir aquí y mañana regreses a tus propiedades.

-No querría molestar…

-No molestas, ¿verdad Misao?

-No por supuesto que no- respondió, cuando en realidad quería decir todo lo contrario. No lo podía creer hasta el tiempo estaba en su contra.

-Bien pues ya está solucionado-añadió Aoshi felizmente.

-Con vuestro permiso, voy a comunicar al cochero que hoy pasaremos la noche aquí- dijo Mitsumi retirándose.

-Misao tendrías que dejar la habitación donde dormiste ayer a Mitsumi.

No recibió respuesta.

-Misao me estás escuchando?

-¿Cómo?-no sabía que le había preguntado, aún estaba pensando en la última invitación que le había hecho Aoshi a aquella mujer para quedarse a dormir.

-Que tendrás que ceder la habitación donde dormiste ayer a Mitsumi.

-¿Por qué?

-Porque las otras habitaciones no están en buen estado y sería descortés dar una de estas habitaciones deterioradas a una invitada.

-¡Pues que bien!-se le escapo a Misao después de la frustración acumulada toda la noche.

-¿Cómo?

-…no nada. Y ¿dónde voy a dormir yo?

-Donde quieras.

-¿En las habitaciones deterioradas?

-Yo pensaba que podrías venir a nuestra habitación si quieres.

-No prefiero dormir en una habitación deteriorada- se apresuró a responder. Después del comportamiento que había tenido con ella esa noche lo último que quería era dormir junto a él.

-Tu misma-dijo de forma indiferente. Se giró y fue a dar órdenes a Sara para que prepararan la habitación para Mitsumi y la habitación que Misao escogiera para ella. Antes de salir añadió con tono sarcástico-Buenas noches cariño.

Misao estaba en la cama y no podía conciliar el sueño, sólo pensaba que la habitación donde estaba durmiendo Mitsumi se comunicaba con al de Aoshi. Al final viendo que no podría dormir decidió ir al dormitorio de su esposo y con la tormenta excusarse que no podía dormir porque tenía miedo.

Abrió la puerta de la habitación cuidadosamente y observó la enorme cama en el centro de la habitación… ¡estaba vacía!¿Dónde se encontraba su esposo?. En ese momento notó como alguien la cogía por su cintura y le tapaba la boca. Viéndose acorralada se defendió mordiendo la mano de su captor.

-Aaiiiiiii!-gritó una voz reconocida entonces por Misao.

-¿Aoshi?

-Si. ¡Quién más!- en eso encendió un candelabro y se miró la mano. Le había dejado marcados los dientes.

-Lo siento, me asuste.

-¡Pero si has sido tú quien ha entrado a oscuras en la habitación y sabías que yo estaba en ella!

-Es que…-piensa rápido Misao-no te vi y…. me dan miedo los truenos cuando estoy sola.

Aoshi se sorprendió- si quieres le digo a Sara que te haga compañía.

-No, no la molestes. Pobre, ya debe estar durmiendo. ¿Puedo dormir aquí?

-¿Aquí conmigo?

-¿Si no te molesta…?

-No, por supuesto que no me molesta ya te dije antes que si querías podías venir a dormir-los labios de Aoshi se curvaron y sutilmente mostraron una sonrisa pícara.

-Pero sólo dormir- añadió rápidamente al ver la cara de Aoshi.

-Si quieres voy a dormir al sillón- añadió enfadado.

-No no hace falta.-en realidad tenía curiosidad por dormir a su lado. Nunca había estado con un hombre.-la cama es lo suficientemente grande.

Así, sin intercambiar más palabras se metieron en la cama. Se situaron cada uno a un extremo de la cama para no rozarse. Aoshi no quería presionarla y Misao no quería que con algún gesto de aproximación Aoshi interpretara aquello como una invitación a algo más. Pero cuando ambos quedaron dormidos, se movieron y quedaron abrazados uno con el otro.

--Continuará---