Capitulo 5: Una voz, ¿Sin dueño?
-Un vestido para asistir a la representación de esta noche.
- ¡Es precioso! Que bien, me veras bailar
- ¿Eres bailarina?
- Si, dicen que de las mejores, pero no me lo creo
- ¿De veras?
- Si... pero no hagas mucho caso, no soy demasiado buena en verdad...
-Bueno esta noche lo veré. Por cierto ya tengo la entrada...
- Genial, entonces esta noche te veo
Isis saco la entrada del bolsito.
-Palco 5. ¿Donde esta situado?
Meg se puso pálida pero dijo:
- No... Vayas... allí
-Meg, ¿te encuentras Bien, parece que hayas visto un fantasma... Pero no te entiendo, ¿por que no quieres que vaya al palco?
- Es... de él... -dijo con voz entrecortada
-¿De él, ¿de quien?
- ¡Del fantasma! - dijo en alto, después se escondió y se fue corriendo
Esa respuesta dejo a Isis paralizada, vaya fantasmita, tenia palco y todo... Pero pese a lo que Meg le había dicho, asistiría a la representación de Fausto desde el palco 5.
Me prepare para asistir a la representación, me recogí un moño en el pelo... Y por fin dio la hora de ir al palco.
Subí le entregue la entrada a la acomodadora, que palideció pero me abrió el palco.
A la hora prevista, comenzó la representación, Fausto.
Comenzó con el ballet, me costo Localizar a Meg, pero finalmente di con ella. La verdad es que bailaba Bien.
A mitad de la representación oí una voz, detrás de mi, mire, pero no había nadie...
Entonces repitió
- Váyase ahora mismo
- Este palco lo he pagado yo, tengo derecho a estar aquí.
- No le advirtió, la señorita Giry que este palco era mió- dijo la voz
- No, me dijo que era de un fantasma, pero vos no sois el.
- Mademoiselle parece muy segura de sus palabras, pero bien podía callar
- Si, estoy segura de mis palabras, como estoy segura de que no existen los fantasmas.
- Vaya vaya... ¿Me pide que le haga una demostración?
- Si, Monsieur. Pero no le aseguro que después crea en los fantasmas.
- Como quiera...
De pronto a mí alrededor empezaron a aparecer fuegos, bailando. Serian grandes como mis puños, alargue la mano para tocar uno pero en cuanto lo roce desaparecieron.
Isis se puso blanca como la pared, se levanto de su silla, salio del palco, pues eso no era propio de ese siglo y no sabía que podía ser.
La misteriosa voz resonó por toda la cúpula de la Opera con una sonora carcajada, fue tan sonora que la obra paro.
Pero enseguida, se retomo el hilo y continuaron, Isis acabo de verla entre bambalinas.
Cuando acabo la obra, se retiro a su cuarto, estuvo toda la noche dando vueltas en la cama.
Todo aquello debía de tener una explicación lógica y ella como científica tenia el deber de descubrirlo.
"Cuando le cuente esto a Frank, no se lo va a creer" - pensó
Al día siguiente por la mañana, se levanto a las 8, para ir a hacer el trabajo que se le había encomendado, debía recoger los programas que hubiesen quedado en los palcos. Estuvo en el palco 5 donde la noche anterior había estado y había oído la extraña voz. Lo reviso, pero no encontró nada fuera de lo normal...
Cuando hubo acabado su trabajo, fue a alquilar el palco de nuevo.
De camino a su cuarto se encontró con Meg.
- ¿Me viste anoche? - pregunto emocionada
-Sii - le contesto ocultando lo que le había pasado ayer -estuviste fantástica
- Me alegro mucho, ay que bien que me viste, me tengo que ir a ensayar, esta noche nos vemos
Isis siguió su camino, se encerró en su cuarto... debía pensar y sacar una conclusión lógica a lo que había pasado ayer... Si lo haría...
Dieron las 8, Isis se encamino al palco 5. Cuando estaba apunto de entrar respiro profundamente y entro.
Esta vez, la voz llego a los pocos minutos de comenzar la obra.
- ¿No le dije que se fuera de aquí?
-Ya le dije Monsieur, que no creo en fantasmas, así que como este palco no puede ser de algo que no existe, tengo la libertad de alquilarlo.
- Veo que la demostración no fue suficiente, creo que esta deseando de abrazar a la muerte - dijo con frialdad
-¿Muerte Monsieur, ¿Piensa matarme, por usar mi derecho del Libre albedrío?
- Usted recibió una advertencia ayer, si ha vuelto quiere decir que desea un suicidio rápido... no puedo negarme a su reclamación
-Creo que sabe lo que descubrí y teme que lo cuente y lo descubra...
- Vaya, ¿Y que descubrió usted?
- Se que las llamas en realidad son reacciones químicas del oxigeno con un compuesto llamado cloruro de azufre, lo que provoca que al entrar en contacto con el aire, arda instantáneamente y floten momentáneamente.
La voz se quedo sin habla durante un momento, al rato contesto.
- Vaya mademoiselle, veo que ha estado en contacto con algún químico... admirable, en un solo día
-No Monsieur, yo soy química
- ¿Perdón? - la voz no pudo contener la risa
-Que he estudiado química
- Me sorprende que una mujercita con tan poco cerebro sepa esas cosas
- Pues si me dejase con vida y me conociese mejor vería que soy más que una mujercita sin cerebro- contesto mordazmente
- Pobre excusa, váyase ahora mismo y no vuelva mas o me encargare de que no abra la boca en la vida
-No Monsieur, hoy pienso quedarme a ver toda la obra
- Eso lo veremos - dijo lleno de ira
-¿Es una amenaza Monsieur? - dijo con aplomo aunque en realidad estaba muerta de miedo.
- Eso lo sabrás ahora mismo
De pronto unas cuerdas me ataron desde atrás y tiraron de mí, provocando que mi silla cayese.
Tan rápido como me habían cogido se esfumaron, entonces la voz dijo:
- Aléjese de aquí o el próximo abrazo será el último
Isis se levanto y se fue a su cuarto. Como el día anterior, a las 8 se levanto y fue a hacer su trabajo.
Después fue a dar una vuelta por Paris y a pensar... Todavía no sabia si asistiría esa noche al palco, además tenía que haber una razón para esa voz, y ella la iba a descubrir...
