Aclaración: El le escribe la carta revelando sus sentimientos, pensando que no iba a volver... pensando que no se iba a tener que decírselo a la cara.
Capitulo 12: De vuelta en el pasado.
Cayeron en 1870, para Isis era la segunda vez y sabía que debía esperar un momento antes de ponerse a caminar, pero Frank no, con impaciencia se puso a caminar, se cayó.
- Lo siento fue un detalle que se me olvido comentarte – Dijo Isis
- Un pequeño detalle... ¿se te olvido decirme algo más? – pregunto
- No, vamos a la Opera, necesitamos trabajo.
-¿Trabajo?
-
Si ya te dije, que había estado trabajando con Madame Giry
para conseguir comida y alojamiento.
Se dirigieron a la Opera, Frank lo miraba todo como si estuviese soñando.
Una vez en dicho edificio, Isis hablo con el portero, este les dejo paso sin poner ninguna objeción, buscaron a Madame Giry.
-Buenos días Madame.
- Chiquilla, muy pronto has vuelto, ¿Nos echabas de menos?
- Si... No se cuanto tiempo me quedare... Pero en cualquier caso, me gustaría ocupar el puesto que tenía.
-Por supuesto. ¿Y el joven, ¿También busca trabajo?
-Si – dijo Frank.
- Estupendo, ocuparas el puesto de Joseph Bouquet. Jefe de tramoyas, esta noche se estrena Don Juan Triunfante. Te rogaría que a las 7 estuvieses aquí.
-Gracias Madame. Aquí estaremos.
Se marcharon a dar una vuelta por París, Frank estaba mirando el paisaje muy interesado cuando de repente pregunto.
-¿Que le paso a Bouquet?
- Se tiro de la Tramoya. Se suicido
No pregunto mas, no quería saber por que se había suicidado. El tiempo paso muy rápido, cuando se dieron cuenta ya era hora de regresar a la Opera.
-"Tengo que hablar con el" – pensó Isis- "¿Pero como encontrarle, en su reino de sombras?... "Alquilando el Palco 5"
Antes de entrar en la Opera Isis fue a alquilar el Palco numero 5, seguidamente entraron, dejo a Frank bajo las ordenes de uno de los tramoyistas y se fue a arreglar.
Entro en su cuarto, y se encontró con Meg.
-¡¡Hola! ¿Que tal todo?- pregunto la rubia.
-Bien Meg, encantada de estar aquí por unos días más.
- ¿Vas a ver la función de esta noche?
- Si, anda ve a vestirte.
La muchacha se marcho, Isis se puso el vestido verde que el le había regalado, subió al palco, estaba nerviosa, se decidió y entro, vacío como de costumbre.
Comenzó la representación, al cabo de unos diez minutos una voz dijo:
-Fuera de mi Palco, muchacha impertinente.
- Me echa otra vez Monsieur - dijo ella en el tono desafiante de costumbre.
- ¡Tu!
- Si yo de nuevo Monsieur
Salio de su escondite, se le acerco y la cogio de la mano.
-Debemos hablar – dijo Isis
- ¿Que quieres?
- Hablar contigo solamente...
- Como quieras... a ver, dime
- Aquí no... ¿Por que no vamos abajo y hablamos allí?
- No querida, esta la representación, no se puede interrumpir algo tan... maravilloso
- ¿Que piensas hacer?...
- Ya veras...
- "Va a tirar la lámpara" - pensó Isis. - Por favor... No lo hagas...
- Déjame – dijo soltándole la mano
- Por favor... - dijo ella desesperada - No debe morir nadie...
- No eres quien para decidir
- Erik... dijiste que me amabas, hazlo por eso que un día sentiste por mi...
- No... Esto no tiene nada que ver
- ¿No tiene que ver? Yo creo que si... Volví por que tú me lo pediste...
- ¿Volviste por mi carta?
- Si...
La miro, no dijo nada más y se marcho del palco tambaleándose.
Isis se quedo un poco preocupada, así que una vez mas le siguió, por los laberintos de la Opera, hasta llegar a la Mansión del lago.
El se sentó en el órgano y se puso a tocar, nunca le había oído tocar así... Muy lentamente, se acerco a el, le puso una mano en el hombro, no lo noto o no quiso notarla, ella le obligo a girarse y que la mirase a los ojos. Tenía la mirada en otro lugar.
-¿Estas bien, contéstame.
El no le contestaba, seguía con la mirada perdida en la oscuridad.
- Contéstame... – Dijo Isis empezando a ponerse nerviosa- Por favor... dime algo
Se arrodillo delante de el... unas lagrimas empezaban a rodar por su rostro.
Ella le agarro las manos, pero el no reaccionaba, parecía que no la viese.
Desesperada le dijo:
- Erik no me hagas esto, háblame, vuelve conmigo... yo... ¡Te Quiero! – dijo mientras aumentaba su llanto.
Abatida se dejo caer en el suelo de tierra, tras ver que ni así reaccionaba, de pronto noto como las manos del cogian las suyas, se arrodillo frente a ella.
- No llores mas pequeña
– le dijo
Al tiempo que llevaba una de sus manos a la cara de
Isis secándole las lagrimas, ella se echo a sus brazos.
La cogio en brazos, la llevo a la cama del cisne, posándola suavemente, beso su frente
- Descansa amor mío - dijo se disponía a marcharse pero la mano de Isis le retuvo.
- No te vayas, quédate conmigo – Le pidió ella
Hizo caso a la petición y se sentó en la cama alado de ella, agarrándole la mano.
-Tranquila, no me iré...
Horas después cuando Isis se despertó, el, todavía estaba sentado en la cama, entre sus manos estaban las de ella.
- ¿No te has ido? – pregunto Isis aun medio dormida.
- No, tú me pediste que me quedase- sonrío de manera casi imperceptible, ella le devolvió la sonrisa.
- Debo ir arriba, Madame Giry se debe de estar preocupando.
El la acompaño a su cuarto pero cuando entraron se encontraron con un pequeño elemento que no esperaban.
