Capitulo 16: ¿Regresar a la Mansión?
- ¿Piensas volver de nuevo a la mansión?
- Si, supongo
Cada uno se marcho a su casa, Isis llego pasadas las 8.
- ¿Que tal las vacaciones cariño? – le pregunto su madre cuando la vio entrar por la puerta.
- Estupendas – dijo conteniendo las lágrimas ante el recuerdo de Erik
Subió a su cuarto, se tumbo en la cama, estaba destrozada, había visto a Erik llorar por ella y lo que era peor le había dejado con el corazón echo añicos. ¿Pero que podía hacer ella?, ¿Debía de haberse quedado con el?, ¿Debía volver a la mansión? todas estas dudas asaltaban su cabeza, pero el cansancio de todos aquellos días fue mas fuerte que nada y por fin se quedo dormida.
- Isis vas a llegar tarde a clase – le grito su madre
- Hoy no quiero ir – le contesto Isis desde la cama.
Pasaron unos días antes de que ella se repusiese un poco del disgusto que había tenido, antes de que se decidiese a volver a la Opera.
Pasaron muchos días antes de que tomase una decisión. Pero por fin se decidió.
El sábado a las 8 de la noche salio de su casa con la excusa de que iba a visitar a Frank, puesto que no lo había visto desde que habían vuelto, se dirigió al centro, pero en vez de girar a la derecha e ir a casa de Frank, giro a la izquierda y se dirigio a la Opera, aparco el coche en la Rue Scribe, se bajo, mientras comprobaba que nadie la veía nadie, abrió la verja con el mayor sigilo posible, entro y cerró tras ella.
Como el le había dicho minutos antes de separase, siguió todo el pasillo hasta que se dividió en dos, recorrió el de la derecha, estaba bastante oscuro, por suerte Isis tenia una linterna, así que la encendió, al final del pasillo pudo ver una débil luz, eso le indicaba que se estaba aproximando al lago, una vez allí busco el estrecho camino que le había indicado, lo recorrió, cuando llego al final se topo con un sólido muro de piedra, no se lo podía creer, habían cerrado la entrada a la mansión, mientras unas lagrimas salían de sus ojos, dio un puñetazo en la pared, de pronto oyó el ruido de un mecanismo que se ponía en marcha y se abrió una puerta delante de ella, se aventuro y por fin entro en la mansión del lago, que tantos recuerdos le traía.
Lo recorrió todo, estuvo en la habitación de la cama del cisne, se sentó en la butaca del órgano, todo aquello le traía muchos recuerdos, se acerco al escritorio donde había una miniatura del Teatro, unas mascaras de Erik, cogió una con sumo cuidado como temiendo que se fuese a romper, recordó cuando le había visto sin ella, aquel rostro que ocultaba, pero que a ella no le importaba. Echo un ultimo vistazo a todo y reparo en que encima del escritorio donde acababa de poner la mascara había una rosa roja, todavía fresca, con un lazo negro atado en el tallo, en el lazo había sujeto un anillo muy bonito, una carta y un royo de pergamino sujeto con un lazo rojo.
Primero abrió el rollo de pergamino, era la partitura de la canción que el le había compuesto en su última noche juntos "NADIE ESCUCHARIA", se le saltaron las lágrimas, seguidamente abrió la carta que decía lo siguiente:
Mi Querida Isis:
El motivo de esta carta es que mi vida toca a su fin. Se que un día volverás a visitar la Mansión, te escribo las siguientes líneas para despedirme. Al marcharte sentí que mi mundo, el que tú construiste con forma de ser, en el fondo de mí ser se ha derrumbado completamente.
Tú fuiste la primera persona que me amo sabiendo mi secreto, que me acepto sin miedo.
Junto a ti descubrí la luz del amor entre las sombras del odio, me sacaste de mi infierno para enseñarme que existe el cielo.
En donde quiera que te encuentres solo pido que te acuerdes de mí, de los ratos que pasamos juntos y del amor que siento por ti. Solo me queda esperar que Dios decida dejarme morir, que espero sea pronto, pues estoy muriendo de amor y soledad.
Morir sin tu mirada, sin tu dulce voz, sin tu calido abrazo, sin tus tiernos besos...
Me despido de ti con el recuerdo de eses maravillosos ratos que pasamos juntos, el tiempo deja vacía la mansión, ya no la llenan ni tus risas, ni tu alegría.
Junto con esta carta, te dejo la canción que compuse para ti en nuestra última noche juntos y una rosa que no se marchitara mientras que la llama del amor no se apague entre nosotros aunque estemos lejos. En el lazo esta sujeto el anillo con el que te iba a pedir que fueses mi esposa, espero que lo lleves puesto siempre.
Solo me queda decirte que:
Mi amor por ti no se ha apagado, aun en mis noches solitarias te recuerdo.
Tu ángel
Erik
20 de noviembre de 1872
Isis se derrumbo en el suelo llorando, casi no tenía respiración, a causa del llanto, su pecho subía y bajaba sin control.
- "Pobre Erik, debí haberme quedado con el... asumiendo las consecuencias y los cambios en la historia"
Poco a poco el llanto fue cesando, se levanto, se acercó a la mesa y cogió la rosa para olerla, en el lazó negro que tenía en el tallo vio un precioso anillo, se lo puso y se marcho de allí con todo aquello en la mano, lo llevaba con sumo cuidado, como temiendo que se rompiese, pues el se lo había dejado a ella 134 años atrás, sabía que ella volvería.
Regreso a casa cerca de las 12, cuando llego se puso a buscar en Internet la edición de L' epoque de 1872, miro todas las necrologicas de ese año desde el 20 de noviembre hasta que por fin encontró la que buscaba, en el periódico del 22 de noviembre, aparecía la siguiente nota necrológica:
« ÉRIK EST MORT. »
- "Me escribió esto dos días antes" – pensó Isis, mientas las lagrimas recorrían su rostro.
El amor de Isis por Erik no murió y cada año el 22 de noviembre, bajaba a la Mansión a dejar una rosa fresca y asistía a la representación desde el palco 5 con el vestido azul que el le había regalado (azul, sin mangas con escote de barco y falda larga). Tal vez esperanzada de que un día se volviese a oír la voz de Erik detrás de ella, aun que en el fondo de su corazón sabía que eso no iba a pasar jamás, pero a pesar de eso nunca perdió la ilusión, cada vez que se acercaba la fecha Isis se llenaba de ilusión, con la esperanza de volver a oír su voz.
Pero eso jamás paso. Isis murió a la edad de 60 años. Ahora ambos están juntos y se siguen amando, la prueba es que la rosa todavía sigue fresca como si la acabasen de cortar.
FIN
N.A: Bueno y por fin el final... se que me estáis odiando por este final, pero no todo puede ser de color rosa para Erik (aunque nos guste que sea así).
Bueno este es el final, (y no no lo cambio Belén, ni le hago uno alternativo).
La próxima espero acabara bien.
AVISO:
Para después de navidades, tendréis una cómica, (todavía sin titulo) con un argumento diferente, dos chicas en el rodaje de la película "El Fantasma de la Opera".
