TITULO: A Time to Change

AUTOR: Sansa

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Harry desea no ser nunca el Niño que Vivió y su deseo es concedido. Ahora tiene que afrontar las consecuencias, sacrificando todo lo que ha ganado para salvar su mundo. Encuentra el amor a lo largo del camino pero, ¿le será arrebatado como todo lo demás? HPSS - Slash

WARNINGS: Lenguaje gráfico, Slash, Violencia.

DISCLAIMER: Nada me pertenece. Todo pertenece a JKR.

TIME TO CHANGE

Capítulo 4

Severus,

Creo que fui un buen hermano. Aunque fuera sólo por unos meses. Estar con Rose era tan calmante, a pesar de su nivel de energía. Supongo que me hace pensar en ser un padre algún día. Pero a quién estoy engañando, conozco mis preferencias, la paternidad parece bastante poco probable. En ese caso, lo sería cualquier relación considerando que probablemente estaré muerto en un año. Perdón por los pensamientos morbosos, pero sólo estoy intentando ser realista aquí.

He decidido que nunca te diré cuán profundamente siento por ti. Has insinuado que es una situación imposible, y, como siempre, estoy seguro de que tienes razón. Pero eso no me impide soñar… o fantasear.

22 de Marzo, 1997, nueva línea temporal

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- Hola, mi princesa – Canturreó Remus. Él y Harry entraron en la habitación de Rose y se sentaron en lados opuestos cerca de la cabecera de la cama. Rose les miró desde debajo de sus mantas y se iluminó al ver a sus visitantes.

- Reeemus… - Cantó ella – Cuéntame una historia.

Remus tomó aliento profundamente y levantó la mirada al techo por inspiración - ¿Una historia navideña? – Preguntó.

- Noooo – Chilló Rose – Quiero oír la historia sobre el Niño-Que-Vivió.

Harry retrocedió sorprendido ¿De qué demonios está hablando? Pensó. Entonces las diversas cosas que había oído y visto durante el último par de semanas volvieron a él. Recordó la cicatriz en la frente de Neville y la broma de Sirius en la enfermería.

¡No soy yo! Gritó silenciosamente para sí mismo. La verdad casi le abrumó. Es Neville. Merlín, por fin soy libre. No más cicatriz, no más conexión odiosa con Voldemort, no más dolor, muerte y culpa. Ya no estoy atado a esa pesadilla. Harry lanzó una oración de gracias a la fuerza que había cambiado su destino. Gracias, gracias, gracias, coreó.

Afortunadamente, Remus y Rose eran inconscientes de la repentina inquietud de Harry, y procuró recuperar el control de sus emociones con rapidez. Remus estaba intentando convencer a Rose para que escuchara una historia más adecuada considerando las vacaciones, pero ella no se dejaba convencer.

Harry se volvió con los ojos brillantes hacia el hombre a quien consideraba un segundo padre – Sí, por favor, Remus. Me gustaría oír ésa – Dijo con suavidad.

Remus le dio a Harry una mirada de exasperación, pero se derrumbó por fin bajo la presión de Harry y Rose.

- De acuerdo. De acuerdo, mi Rosebud. Pero tan pronto acabe será 'nox' y a la cama contigo.

Rose asintió con entusiasmo, sus rizos oscuros revoloteaban frenéticamente alrededor de su cara.

- Veamos… ¿dónde empieza esto? – Remus hizo una pausa para acariciarse de forma teatral su barbilla con dedos largos. Rose se rió y puso su mano sobre su boca cuando Harry le lanzó una mirada severa.

- Ah sí, lo recuerdo. Érase una vez, no hace mucho, vivía un mago malvado a quien nadie se atrevía a nombrarle. Era la encarnación de la oscuridad, propagando miedo y terror por todo el país. Algunos se atrevieron a desafiarle, pero otros fueron atraídos por sus promesas de poder y gloria.

Harry encontraba que la versión de cuento de hadas de la historia no era tan diferente a la realidad cruel de lo que de verdad había ocurrido ¿Realmente todas las luchas podían ser simplificadas a esos dos extremos: luz y oscuridad? Harry se había considerado a sí mismo, hasta cierto punto basado en su educación y experiencia, un creyente en la intrínseca complejidad del mundo. No había una línea dibujada en la arena. Cada batalla consistía en varios tonos de gris. Oír a Remus relatando la historia del surgimiento de Voldemort en términos tan simples, y tan precisa era increíblemente aterrador.

- Empezó una gran batalla y prosiguió durante muchos años. Justo mientras la esperanza de toda especie mágica estaba casi perdida, se produjo un acontecimiento milagroso – Remus hizo una pausa dramática. Harry notó que los ojos de Rose se redondeaban de anticipación, aunque estaba seguro de que había oído la historia innumerables veces.

- El Señor Oscuro se enteró de una profecía que presagiaba su derrota. Intentando desafiar su destino, buscó y buscó hasta que encontró al que estaba predestinado a vencerle. Con los ojos puestos sobre su presunto enemigo, el Señor Oscuro se rió y rió porque estaba mirando a un bebé pequeño, que apenas caminaba y ni siquiera era capaz de pronunciar un hechizo. Demasiado confiado y ciego al poder del niño, levantó su varita para segarle la vida.

Remus levantó su propia varita en su brazo para enfatizar dramáticamente y, si era posible, los ojos de Rose se hicieron aún más grandes – El Señor Oscuro pronunció las palabras de la maldición mortal y su hechizo se precipitó hacia el bebé. La luz del hechizo era asquerosamente verde a la suave luz del cuarto de los niños. Pero… cuando el hechizo alcanzó al niño, rebotó de modo inofensivo, dándole al Señor Oscuro y enviándole al olvido. El niño salió de este encuentro sin nada más que un rasguño. Excepto por… una cicatriz en su frente con la forma de un rayo.

Harry estaba mucho más afectado por la historia de lo que había esperado. Aunque Remus estuviera volviendo a contar lo que le había pasado a Neville, no a él, conllevaba suficientes semejanzas a los sucesos de su antigua vida, por lo que el final de la historia le asustaba seriamente.

- Neville nos salvó a todos, ¿no Remus? – La pregunta de Rose fue seguida rápidamente por un gran bostezo y Remus fue rápido en aprovecharlo.

- Cierto, Rosebud, lo hizo. Ahora… es hora de que te vayas a dormer. Cuanto más rápido te duermas, más pronto llegarán tus regalos. Buenas noches, te quiero – Remus se inclinó para besar en la frente de la pequeña. Rose se volvió con rapidez hacia Harry y se lanzó a sus brazos.

- ¡Te quiero, Harry! – Exclamó – Me protegerías de Tú-Sabes-Quién como Neville, ¿verdad? – Preguntó Rose.

Sintiendo de repente que se ahogaba, Harry acercó más a su hermana hacia sí y enterró su cara entre sus suaves rizos. Aunque sus recuerdos sobre ella aún estaban dislocados, su amor y compromiso hacia ella cantaban fuerte en su corazón – Claro que lo haría, Rose. Yo también te quiero - Se levantó y siguió a Remus hacia la puerta. Cuando llegaron a ella, Remus se volvió y lanzó un último beso a la soñolienta niña. Levantó su varita, susurrando – Nox – Y se escabulló hacia el vestíbulo.

Mientras Harry y Remus volvían a la biblioteca, Harry aprovechó la oportunidad de meterse con el más mayor – Gracias por la historia, Tío Remus. Estoy seguro de que dormiré como un bebé esta noche.

- ¡Oh tú! – Se rió Remus y golpeó afectuosamente a Harry en la cabeza.

- Cuidado, Remy. Es mi precioso bebé a quien estás pegando – Llamó Lily desde el otro lado de la habitación.

Harry bajó su cabeza y se ruborizó de un rojo brillante ante el comentario de su madre.

Sirius estalló en carcajadas ante la reacción de Harry – Aquí, Harry. Hazme un favor y ve a por esas escobas que dejamos fuera antes. Si pareces bastante helado cuando vuelvas, quizá tu padre te permita otro brandy.

- Ni hablar, demonios – Murmuró James en voz baja.

Harry se escabulló por la puerta y se dirigió a la puerta trasera en la cocina. Sinceramente, estaba contento de tener un respiro, a pesar de lo feliz que le hacía la presencia de su familia. Tanta información estaba repiqueteándole dentro de su cabeza y le daba la bienvenida a una oportunidad para asimilarla.

El aire invernal era fresco, pero limpio para Harry y, por primera vez en una semana, se sentía lúcido. Los recuerdos de su vida anterior estaban desvaneciéndose con rapidez, y Harry los animaba a hacer eso. Por ahora, estaba claro para él que estaba aquí para quedarse y el antiguo Niño-Que-Vivió abrazaba el pensamiento de todo corazón.

Tenía que admitirlo, ciertas cosas sobre esta realidad le sorprendían. Oír que Severus Snape era un amigo de su padre era sorprendente. Harry no podía evitar tener curiosidad sobre el misterioso muchacho que les había juntado. Si era honesto consigo mismo, admitía que el hecho de que Severus Snape saliera con chicos, le atraían, era lo que realmente estaba estimulando su curiosidad y causando un revoloteo nervioso en su estómago. Aún más sorprendente era que su padre y sus amigos parecían aceptarlo completamente. Harry sentía que otro peso se le levantaba de sus hombros mientras consideraba esas noticias. Hacía que el revelar el secreto que había estado escondiendo el último par de años sobre su sexualidad fuera un poco menos aterrador.

Suspirando para sí mismo, y resignándose a que pudiera resolver poco más esa noche, caminó con dificultad por la nieve para recuperar las escobas olvidadas.

Cuando volvió a entrar a la casa, podía oír una conversación en voz muy alta desde el interior de la biblioteca.

- … necesidad de contarle esa historia repetidas veces… - Exasperado. Sirius.

- … le gusta y qué daño… - Remus. Disculpándose.

Harry se movió en silencio por el vestíbulo hacia la biblioteca hasta que pudo oír con claridad la conversación.

- Sirius, la gente necesita recordar lo que pasó. Ese chico tiene una responsabilidad tremenda con nuestro mundo si Voldemort ha vuelto de verdad.

- ¡Ese chico es un imbécil arrogante!

- ¡Sirius! – La voz de su madre.

- Bueno, si el zapato encaja, Lily. Escucha, si no me crees, pregúntale a Harry. Ha estado compartiendo un dormitorio con Neville durante casi siete años. Te contará lo creído insufrible que puede ser.

- ¡Sirius! ¡Lenguaje, por favor!

- Lo siento, Lily. Pero es la verdad y no se puede negar eso. Está viviendo una vida de privilegiado y no tiene cualidades a su favor que lo reflejen ¡Es un mocoso engreído!

- No más brandy para ti, Padfoot – Interpuso Remus en un intento obvio para aligerar el ambiente.

Respondió la voz de James, firme y fuerte – Necesitará estar confiado si se ve obligado a enfrentarse a Voldemort.

- ¡No demasiado confiado, James!

- ¡Basta! – La voz de Lily sonó con autoridad – No tendré más de esta conversación en Navidad. Harry volverá en un momento y no le quiero alterado. Todavía no sabemos por qué cayó enfermo en el colegio.

Harry se inclinó más cerca, pero no pudo distinguir nada más excepto refunfuños y aquiescencia. Enderezándose, abrió la puerta.

James levantó la mirada y sonrió alegremente a su hijo - ¡Harry! Gracias por cogerlos. No me apetecía otra excursión fuera con ese frío esta tarde.

Harry le devolvió la sonrisa pero se negó cuando Remus se movió para que tomara asiento en el sofá a su lado – Gracias – Dijo – Pero estoy agotado. Creo que me acostaré. Seguiré el consejo de Remus para Rose – Hubo protestas simbólicas por todas partes, pero al final, Harry dio las buenas noches y se fue a la cama.

Esa noche, más tarde, con la casa silenciosa y tranquila, Harry le dio vueltas en su mente repetidas veces lo que había oído. Se le ocurrió, no por primera vez desde que se subió a la cama, que de haber sido criado en el mundo mágico como un huérfano más que por los Dursley, podría parecerse mucho a Neville. Después de todo, qué niño no cambiaría por el tipo de veneración al que Neville había estado expuesto toda su vida. Por primera vez, reconoció la sabiduría de Dumbledore en alejarlo con los Dursley para su custodia.

Una vez más, sintió una punzada de culpa cuando pensó en lo que tendría que enfrentar Neville en los próximos meses ó años. Harry había caminado por el sendero del salvador y no era un camino llano. Pero al final, mientras la noche se convertía en día, y Harry sucumbió por fin al agotamiento, resolvió aprovecharse de su regalo. A partir de ese momento, se juró a sí mismo, no se preocuparía por Neville. Dejemos que el nuevo Niño-Que-Vivió se preocupara de sí mismo. Ahora Harry tenía su propia vida que vivir.

Como ondas en un estanque, sus antiguos recuerdos se desvanecieron completamente en el olvido y Harry durmió en paz.

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Especiales agradecimientos a todos aquellos que me dejaron reviews y a aquellos que no lo hicieron pero que están leyendo esta historia en el anonimato, espero que les guste cómo se está desarrollando la trama, todavía quedan muchas cosas por ocurrir, manteneos alerta ¡Muchísimas gracias por vuestros maravillosos reviews! ¡Sois los mejores!