Nota 1: Yagi Yoshiki es el Board director de Hitachi Tech, y por ahí leí que el apellido Hitachiin y la historia de la familia tenía relación con la multinacional de electrónica Hitachi Tech, asi que decidí usar el nombre.
Nota 2 y disclamer: Ouran Host Club (con todos sus nombres alternativos) pertenece a Bisco Hatori, Bones y demás staff técnico.


Broken Mirror
+Segunda parte+

07.-

Despertar y sentirse confundido, desorientado y mareado no era lo que Kaoru esperaba para su retorno a la consciencia.

Y no era que deseara algo en especial la veintúnica vez que se desmayaba. Pero añoraba la presencia de su hermano a su lado…

…Cada despertar toda su vida había sido junto a él… Y ahora que más le necesitaba no estaba.

-Hikaru…

Notó que su voz casi no salía y que tenía la garganta tan seca que el solo esfuerzo de pronunciar el nombre de su hermano le dolía. ¿Qué le había pasado? No recordaba casi nada luego de haber ido a la cama aquella noche, esperando el último día de vacaciones.

¿Cuánto tiempo habría pasado? Estaba en un hospital, eso era seguro pero… ¿Porqué estaba ahí¿Habría pasado algo¿Hikaru estaría bien¿Sus padres estarían bien?... ¿Y la casa¿Los demás se habrían preocupado¿Kyoya-senpai, los demás…¿King sabría qué pasó¿Porqué estaba solo?

Al terminar de pasear los ojos por la habitación, ya estaba temblando. Algo que no sabía qué era había ocurrido y había desencadenado su internación….

-¿Hikaru….?

El cuerpo pesado y difícil de mover. Cada giro de los ojos era un mareo y cada duda una lágrima. Antes de darse cuenta ya estaba llorando, mordiéndose los labios para no gemir.

-¿Hikaru!

Quiso arrancarse el suero, pero los dedos le temblaban y cuando al fin logró asirlo, sus manos no fueron capaces de ejercer la fuerza necesaria para poder retirar la aguja del dorso de su mano, desesperándolo aún más.

-¡Hikaru!


08.-

Sus padres se habían quedado en la cama un poco más. Su madre había estado con jaqueca hasta altas horas de la noche, y su padre la había acompañado leyendo y dándole con aires indiferentes sus pastillas y vasos de agua sin sodio.

-Papá…

-Hikaru, es bueno que duermas.

-Pero…

-A tu hermano no le hará bien que te encuentres enfermo cuando despierte. Está bien que sean gemelos y hagan todo juntos, pero no le agradará ver que lo sigues hasta en las caídas de salud.

-…¿Y Mamá?

-Sus jaquecas, ya la conoces. No aguanta nada de stress.

La habitación de su hermano estaba al final del pasillo del tercer piso. Tenía una enorme ventana que recibía mucho sol… A Kaoru le gustaba el sol…

Paso a paso… igual que aquella vez…un poco más cerca del lugar en donde su gemelo descansaba… igual que aquella vez… Pasillos blancos y limpios… como aquella vez… silencio y una falsa paz inundando el espacio… como aquella vez…

Las manos le temblaban, pero debía mantenerse sereno. ¿Cómo consolaría a Kaoru si él mismo estaba inseguro?

Debía ser fuerte… como cuando niños…Debía ser fuerte…

-¡Hikaru!

Entonces lo escuchó…

-¡Hikaru!


09.-

El médico dio orden de retirarse a todos los que estaban en la sala cuando Kaoru echó a llorar en el pecho de Hikaru. El gemelo mayor había irrumpido en la habitación empujando a cuanta persona encontró en el camino, subiendo a la cama sin cuidado y acunando a su hermano cuando este se abandonó a las lágrimas con una angustia que evidenció que el muchacho necesitaría ayuda psicológica para… para lo que fuera que estuviera pasándole…


10.-

Kaoru le hacía daño al aferrarse a él con tanta fuerza, pero lo cierto era que no sentía absolutamente nada. Solo el olor insípido que rodeaba a su hermano, sus temblores y su evidente desesperación eran poseedores de toda su atención, y culpables del desbocado sentido de sobreprotección que lo inundaba en ese momento.

-Kaoru… Kaoru… -murmuró acariciando su cabello con fuerza desmedida –Aquí estoy¿me escuchas? –respondió ante el incesante llamado a su nombre -Soy yo, Hikaru, tu hermano… Kaoru…

Largos minutos más tarde el interminable llanto fue convirtiéndose en hipo y sollozos, hasta que solamente quedaron algunos tiritones y movimientos quedaron mientras su gemelo insistía en esconderse en su pecho.

Hikaru quiso bajar de la cama al darse cuenta que estaba a horcajadas sobre su hermano, pero Kaoru no le permitió moverse un solo centímetro.

-Kaoru… -le llamó suavemente -¿Estás bien? –una rápida y muda negativa, apretando aún más el abrazo. –Kaoru, mírame…

Luego de insistir varias veces, el mayor logró que los quebrados ojos dorados de su reflejo se posaran sobre él, asombrándose del miedo oculto y acechante que oprimían aquél corazón.


11.-

En casa le esperaban King y el resto del Host.

Todos le recibieron con abrazos y alegría. Sus padres habían pedido a Hikaru que llevara algunos amigos para cuando le dieran el alta, y así no se sintiera más solo.

Así, durante toda la tarde y parte de la noche, los padres de los gemelos, Yoshiki y Yuiko observaron –por primera vez –como sus hijos se desenvolvían entre los que eran llamados sus amigos.


12.-

-Yoshiki…

-Dime Yuiko…

La mujer se revolvió un poco inquieta en su sillón. Hacía dos días que Kaoru había salido del hospital y nada malo había vuelto a pasar, pero aún había cosas que la incomodaban, y le costaba hablar de ello.

-Los niños… -él sacó los ojos un momento de su inseparable laptop y le miró. –Los niños…

-¿Qué pasa con ellos Yuiko? No me asustes por favor, después de lo de Kaoru no quiero más sorpresas.

-Ellos… -sus dedos delicados jugaron con la fina taza de té, quizás con la intención indirecta de captar toda su atención, quizás de puro nerviosismo –Ellos se ven… tan apegados

Hitachiin Yoshiki, hombre delgado y alto, con los ojos dorados y corte moderno acomodó sus lentes cuadrados sobre su nariz y decidió cerrar su notebook. Su esposa, una mujer delicada y fina, de larga melena ondulada y anaranjada, no parecía la misma con ese ceño fruncido y la expresión preocupada.

-Los niños siempre han sido apegados… Los criamos así…

-Si pero… ¿no sería bueno…? no lo sé… que Hikaru volviera a su dormitorio… que hagan actividades separados… como cuando tu lo llevabas a la empresa y yo llevaba a Kaoru a los talleres…

-¿Qué pasa Yuiko? Hace años que no te oía decir algo como eso…

-Es que… -ambas miradas chocaron y ella se puso de pie, dejando caer la taza sin ningún cuidado, como dejando salir algo que hacía tiempo llevaba guardado -¡Solo míralos Yoshiki¡Parecen… parecen una pareja¡Duermen juntos, se abrazan, se… se tocan!

El hombre, más frío y calmado que ella, le dejó terminar y luego se acomodó el cabello. Su esposa no pudo dejar de notar que los gemelos tenían la misma forma de acomodarse el flequillo…

-¿No crees que es un poco tarde para preocuparse por eso?

-¿Qué?

-Llevan quince años así Yuiko. No vamos a separarlos ahora…

-¿Me estas diciendo… que apoyas su… relación de hermanos?

-Yuiko –dijo, recalcando cada sílaba y dando fuerza a la última 'o' –No apoyo nada. Sabes que no me gustaría quedarme sin nietos, pero me extraña que no lo veas… Hikaru pidió expresamente dormir con Kaoru para cuidarlo. Y nosotros le dijimos que lo hiciera el tiempo que creyera necesario.

-Eso hace nueve años.

-Cierto. Y ahora, que Kaoru cayó por una crisis de pánico¿quieres quitarle al eterno velador de su sueño¿Crees que Hikaru lo aceptaría? Amor… -él se levantó y la abrazó por la cintura. Ella primero se revolvió inquieta en sus brazos, pero luego aceptó -¿Recuerdas como nos enternecíamos al verlos ver televisión abrazados?... ¿O cuando dormían juntos y les íbamos a ver a medianoche?

-…Hikaru abrazaba a Kaoru contra su pecho… o tomaba su mano cuando caminábamos…

-¿Recuerdas esa nefasta frase que le dijimos aquél día que él nos preguntó porqué no podían jugar con otros niños?

-…'No importa que no tengan amigos… se tienen el uno al otro… Y si le cuidas bien, será así para siempre'

-Si. Eso le dijimos. ¿Realmente crees que algo más allá de la hermandad pase entre ellos?

-Moriría si así fuera.

-¿Pero lo crees?

-…No sé que pensar Yoshiki… no lo sé…

-¿Estarás más tranquila si te digo que lo dejemos así hasta que Kaoru mejore y luego –si vemos algo extraño- le enviamos a París, a tu escuela de moda?

-¿Kaoru en París?

-Claro. En dos años salen de la academia. Haremos que Hikaru estudie para manejar mi empresa y Kaoru se ocupará de la tuya. Así tendrán las cabezas ocupadas y, de paso, les arruinaríamos cualquier otro plan.

-…Yoshiki …suena tan cruel…

-Pero es lo que quieres que te diga… ¿o no?

Yuiko permaneció en silencio y se refugió en el pecho de su marido. Sin quererlo, pensó que era exactamente la misma posición en la que habían encontrado a los gemelos dormidos esa mañana.


Continuará...

Tsuki-chan: gracias por leer, espero que esto también te guste.
Nos leemos
Rio