"Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos"

Capítulo 1: Como Olvidar a una Persona

Ranma mete como puede la llave en la puerta del portal de su casa. Tiene los ojos llorosos aún. Quizás por eso, se los seca. ¿Qué más da ahora? Mañana todo habrá acabado. Con ese pensamiento gira la llave y abre la puerta. La cierra con cuidado, para que no lo oigan los vecinos. Mira el buzón. No hay nada. Bueno, nada de interés. Las facturas y las publicidades de siempre.

- ¡Hola Ranma! – se oyó a su espalda. Ranma se giró un momento. Era su vecino, Kosuke.

- Kosuke… - susurró el chico de la trenza.

- Tío, que pinta traes, ¿te has estado dando a la bebida? – Ranma iba a contestar, pero su vecino rápidamente le dio unas palmaditas en la espalda - ¿Qué vas a beber tu? Siempre has sido un negado para eso -

- Ya bueno… -susurró Ranma. Kosuke abrió su buzón. Ranma pudo observar perfectamente una carta azul. El remitente era "Ducks S.A.".

- ¿Y que tal Akane, Ranma? Hace tiempo que no la veo por aquí. ¿Ya has preparado la cita para el día de San Valentín? –

- No, aun no he pensado nada… –

- ¡Pero si es pasado mañana! –

- Es que yo… -

- Muchacho, deberías ir pensando algo. Ya sabes como es Akane, te dará un buen martillazo si no la dejas contenta, ja, ja, ja… - se reía Kosuke, mientras veía como Ranma ya se marchaba.

- Lo siento tío, ya hablamos mañana. Me voy a dormir… - Se excuso Ranma.

- ¿A dormir? Si son las ocho de la noche - Se quejo Kosuke. Ranma ya no sabía como escabullirse.

- Es que, tengo que hacer cosas mañana… - Contesto Ranma antes de darse media vuelta e irse.

- Eso te pasa por dejarlo todo para última hora – Se olló decir de fondo. "Cállate cabrón", pensó Ranma para sus adentros. No le caía mal Kosuke, pero es que, no estaba de humor para nada. Y menos para aguantarlo. Soportar a alguien que no se entera de nada no es aconsejable. Los médicos deberían prohibirlo.

Ya en casa, Ranma guarda su mochila. Es la que usa para llevar la ropa de entrenamiento al trabajo. Aunque pensándolo un poco, debería lavarla. De hecho, debería ordenar toda la casa. Parece una pocilga.

- "No. Parece un piso de soltero" – se dijo a si mismo Ranma. Cualquiera que entrara se esperaría algo sí. Pero la verdad es que daba vergüenza.

- "No estará de más recoger un poco" – al decirse esto, como si de una orden externa se tratara, se puso a recoger. Aunque de reojo miraba el sobre que traía consigo. Se lo habían dado en la consulta. Por lo que se oía, parecía traer pastillas y algún papel. De lo poco que le explicaron, lo que saco en claro, es que ahora tenía que dormirse. ¿Entonces para que esas pastillas? Muriéndose de la curiosidad, Ranma decidió abrirla, antes de seguir. Dentro estaban, como había supuesto, unas pastillas y un papel.

- "El procedimiento a seguir es sencillo. Tómese la pastilla, y acuéstese. Por la mañana despertará con el tratamiento finalizado. Estas pastillas son completamente legales y están bajo la supervisión del departamento de medicina del Estado. No debe preocuparse. Es un somnífero que impedirá que se despierte en ocho horas. Debe entender que si esto llegara a ocurrir, sería fatal para su mente. Si decide no tomárselas, Ducks S.A. no se hace responsable de las consecuencias." – leyó en el papel. Ranma saco la pastilla y se la tomo. Mejor drogarse que quedarse tonto por despertarse antes de tiempo ¿no?

- "Bueno aún tardará un poco, así que…" – Antes de acabar de pensar la frase, sintió como sus piernas desfallecían. La cabeza le daba vueltas, y pedía el equilibrio.

- Mierda… -susurró, mientras intentaba buscar su cama. Antes de dormirse por completo, no consiguió saber si había llegado a tumbarse en el lecho.

Afuera de la casa de Ranma, había una furgoneta. Sus dos pasajeros jugaban a una consola portátil mientras esperaban. Uno de los chicos era Mousse.

- Oye Mousse, ¿déjame echar una partida quieres? – le dijo su acompañante. Era un chico pelirrojo, con gafas también y cara de niño.

- Oye Matsui, ¿has estado atento si se a dormido ya? – Preguntó a su compañero. Este miró un momento la ventana de Ranma.

- Pues ahora que lo dices… -

- ¡Tío! Estamos a contrareloj. ¡Mientras más tardemos, más estaremos sin dormir! – Dijo Mousse apagando la consola – ¡Entremos de una vez! – dijo el chico pato, mientras atosigaba a su compañero a empezar a trabajar.

Ranma se encontraba en el Uchan's, cenando. Ha veces venía a visitar a Ukyo y Ryoga, que ahora eran pareja. Quien diría que esos dos acabarían así. Sin embargo, eso no era lo que le preocupaba a Ranma.

- Bueno, Akane se enfada fácilmente. Ya sabes como es… - Le dijo Ryoga mientras cerraba el restaurante. Ukyo lavaba los platos.

- Pero es que, no parece que quiera solucionarlo. Le… le compre un regalo de San Valentín y todo. ¿Qué más quiere? – Ranma se quejaba, ante la mirada de Ryoga y Ukyo – Sabeis, fui a su trabajo, a intentar hablar con ella. ¿Sabéis lo que hizo? Me trato como un desconocido ¡Como un desconocido! Con el "usted" incluido. Joder, hemos vivido juntos desde los 16 años… -

- Bueno… - Ryoga se rascaba la cabeza.

- Y lo mejor de todo, se ha echado nuevo novio. ¡¿Podéis creerlo! Maldita sea. Solo ha tardado una semana – Dijo Ranma. No le cabía en la cabeza que eso pudiera estar pasando. Vale que hubiesen habido problemas, pero siempre se habían solucionado. Ryoga, que ya había terminado se sentó al lado de la barra con su amigo.

- ¿Sabes lo que deberías hacer? – Ukyo se metió en la conversación – Borrón y cuenta nueva. No puedes estar con una persona con quien pasas discutiendo. Bueno, puede que no llegar a tanto. Pero si daros un tiempo. Para pensar las cosas – Dijo la chica de los okonamiyakis. Ranma y Ryoga la miraron raro.

- ¿Qué pasa? - pregunto la chica.

- Que es lo más estúpido que has dicho esta noche – se quejo Ryoga – estos dos son así. Y lo sabes, siempre pasa lo mismo. Solo que ahora… - Ukyo le lanzó un plato a Ryoga, mientras Ranma veía como su amigo desplomarse.

- ¡Cállate Ryoga! – Gritó Ukyo. Ranma se extrañaba.

- ¿"Solo que ahora" qué? – preguntó Ranma. Ukyo lo miró un momento sonriendo.

- Nada Ran-chan – le dijo, mientras Ryoga se levantaba.

- ¿Como que nada? – preguntó

- Ryoga, no se lo digas… -

- Míralo, por dios. Ya sabe que está pasando algo raro – se quejo Ryoga. Ukyo lo golpeó con la espátula.

- ¡Has lo que quieras! – Dijo la chica mientras se metía en la cocina. Ranma miraba extrañado la escena hasta que vió como Ryoga le daba un papel. Ranma leyó.

"Estimado Sr. Hibiki.

Akane Tendo ha borrado de su mente a Ranma Saotome. Rogamos por favor que no comenten nada sobre esta persona delante de ella, en pos a salvaguardar el proseso.

Atentamente: Ducks S.A."

- ¿Qué… que narices… es esto? – Decía Ranma, mientras leía y re leía la carta.

- Yo estoy igual que tú. Parece que es una empresa, o una consulta, yo que sé… que se dedica a borrar cosas de la memoria de la gente… -

- Pero… ¿Por qué…? –

- Sinceramente… más bien parece un acto de rebeldía, un impulso que tuvo… - Ukyo hablaba desde la cocina, algo más tranquila – Por eso te digo que es mejor que la olvides –

- Pero… pero tiene que haber una solución ¿no? – dijo Ranma finalmente, mientras Ryoga y Ukyo se miraban.

Ducks S.A., tenía toda la pinta de una consulta médica privada. Había sala de espera, secretaria, incluso un teléfono para pedir hora. Sin embargo Ranma no tenía tiempo para esto. Entró en busca del responsable, aun con la secretaria impidiéndoselo.

- Doctora… No he podido detenerle… - decía la secretaria mientras agarraba a Ranma. Este al entrar al despacho, se quedo perplejo.

- Shampoo… - murmuró. Allí estaba, la china amazona. Vestía bata y atendía a una señora.

- Ranma… ¿Pero qué…? – Shampoo vió lo que llevaba en la mano. Era uno de los sobres que enviaban a los conocidos de sus pacientes. Entonces lo entendió todo.

- Shinobu…Atienda a la señora Takada. Yo me encargaré de esto – Dijo Shampoo, mientras acompañaba a su secretaria y a su paciente a la puerta. La chica asintió.

- Señora Takada, acompáñeme por favor… - Dijo Shinobu, mientras se llevaba a la señora. Shampoo cerró la puerta y miró a Ranma.

- ¡¿Qué es todo esto! – preguntó el chico de la trenza. Shampoo tomó la carta que traía en la mano, y se sentó en su escritorio. Le pidió a Ranma que se sentara en la silla del paciente.

- Lo siento Ranma, no debiste haber leído esto… - se disculpo Shampoo – Realmente lo lamento –

- ¿Pero que le hiciste? – preguntó Ranma, ahora más tranquilo. Shampoo se rasco la cabeza y supuso que debía explicar todo desde el principio.

- Verás Ranma. Después que me olvidara de ti, me fuí a China de nuevo a estudiar medicina clásica. En los años que estuve estudiando, preparé una tesis sobre la memoria. ¿Te acuerdas te borre de la mente de Akane con el champú? – Shampoo miró a Ranma mienras este afirmaba – usé esa referencia par investigar como usar este método en otras cosas. Finalmente, cuando descubrí la forma de manipular la mente en este aspecto, creé esta empresa, prestando mis servicios a la comunidad. Hace unos días vino Akane, pidiéndome que te borrara de su memoria. Yo también me sorprendí, era algo que no entendía….-

- Eso da igual… ¿hay una forma de invertir el proceso? – Preguntó Ranma. Shampoo le miró seriamente.

- No, Ranma. No la hay. Una de las primeras cosas que invetigué fue la manera de hacer que el proceso fuera irreversible. No seria producente –

- ¡Entonces porque la dejaste! ¡¿Por qué no se lo impediste! –

- Ranma… - Shampoo no podía sonreírle, y sabía que esto le iba a doler – Yo no soy quien para decir lo que tiene o no que hacer un cliente mío. Akane quería borrarte de su mente, y me pidió ayuda. Yo se la di – Finalmente, Shampoo le devuelve a Ranma el la carta – Será mejor que te olvides de todo esto… -

- Será mejor que olvide todo esto, me dijo… - Ranma, al día siguiente, fue a hablar con Ryoga y Ukyo de nuevo. Era domingo. Así que ninguno trabjaba. Ryoga estaba tumbado en el sofá, con la cabeza a un lado sobre los muslos de Ukyo, que le limpiba los oídos con un palillo.

- Mira Ranma, no se porque os peleasteis esta vez. Pero Shampoo te lo dejó claro: Es irreversible – Ukyo hablaba mientras agarraba otro palillo limpio – Akane se ha olvidado de ti, y para siempre –

- Pero es que no entiendo el porque… -se quejaba Ranma. Ryoga, que ten´ñia los ojos cerrados, los abrió un momento.

- Ranma, tienes que comprender, que Akane ha tomado esa decisión. Puede que fuera algo de lo que se arrepentiría. No obstante ya ni siquiera se acuerda de que lo hizo. No puedes pedirle explicación. Y Nosotros no podemos dártela. Eso es solo cosa de Akane – Dijo Ryoga. Ukyo asintió al oír lo que decía su novio.

- Ryoga tiene razón. Ya no hay nada que hacer. Pienso, que debió ser un impulso, debido al enfado que podría tener. Y si, son las tipicas cosas que hace Akane que después se arrepiente. Pero en esto momentos, no lo hará, porque no recuerda de que tiene que arrepentirse. Akane no hará nada. Y tú tampoco puedes hacer nada… - finalizo su amiga. Ranma miró perplejo la situación. Los dos tenían razón. Exepto por una parte. El sí podía hacer algo.

Ranma volvió Ducks S.A., pero esta vez, llamó para pedir hora antes. Shinobu, la secretaria, lo miraba de reojo, mientras Ranma estaba sentado en una de las sillas de la sala de espera.

- ¿Sabe lo que esta haciendo? – preguntó la secretaria.

- Esperar… - respondió Ranma.

- No. Me refiero. A la decisión que ha tomado – Al oir la pregunta. Ranma se quedo callado. No respondió.

- Shinobu, dile al señor Saotome que pase – Se escuchó en el citófono Shinobu contestó y se apresuró a decirselo. Sin embargo, ranma ya había emprendido la marcha hacia la consulta.

- Hola de nuevo, Ranma – Dijo Shampoo al verlo entrar. Ranma saludo muy educadamente a Shampoo, haciendo una reverencia.

- Gracias por atenderme – contestó Ranma.

- Es lo mínimo que puedo hacer… - Shampoo ojeaba los papeles entregados por su secretaria – Por lo que veo has firmado ya el contrato. Has pasado la entrevista y los analisis básicos ¿Estas seguro de esto? –

- Si…- contestó Ranma cabizbajo.

- Entonces no tengo nada que objetar – Dijo Shampoo, sacando un bolígrafo y un papel – Necesito que firmes tu consentimiento – Ranma tomó lo que Shampoo le había pasado. Era un último papel, donde aseguraba que, libremente y sin ningún tipo de extorsión, el decidía borrar a Akane de su mente. Ranma se quedo dubitativo un poco.

- Todavía puedes anularlo si quieres – Dijo Shampoo.

- Podrías… ¿podrías explicarme el proceso…? – preguntó Ranma. Shampoo sonrió y se acomodó.

- Es muy sencillo. Primero, tomamos como referencia objetos que nos traigas referente a Akane, para así hacer un mapa de tus recuerdos sobre ella. Con este mapa, que es por decirlo de alguna manera, una carretera en tu mente, tomamos el recuerdo más reciente como punto de partida, hasta el recuerdo más lejano. Y empezamos a borrar. –

- ¿No tiene ningún efecto negativo? –

- Bueno, en si es el tratamiento un efecto negativo. Pero no es nada de lo que preocuparse. Es el como efecto de una noche de borrachera. Por eso, cuando te despiertes, probablemente tengas cierta sensación de resaca -

- ¿Y como lo hacen? –

- Si firmas, por ser tú, actuaremos lo más rápido posible. Mañana crearemos el mapa mental, y antes de irte te daremos unas instrucciones. Básicamente son que vuelvas a tu casa, y te pongas a dormir. Un equipo entrará mientras duermes, y comenzará el proceso, que terminará por la mañana. El martes 13 de Febrero, no recordarás a Akane Tendo, y será como si nunca hubiese estado en tu vida – finalizó Shampoo, ante la mirada de Ranma.

Continuará…

Fin del Capítulo 1

Terminado a las 16:24 de la tarde, horario de Greenwich

Cigarros en el cenicero: 5

Tazas de Café servidos: 1

Notas de Producción: Para crear el storyline de este fanfiction, tuve que dedicarme a ver la película en la que está basada, mientras escribía rápidamente como avanzaría el guión del fic. Al verme poner tanta pausa y rebobinado, más de uno pensó que no estaba bien de la cabeza.

NdA: ¡Hola a todos! H.Battosai al aparato. Hace un tiempo relativamente corto, empecé un fic llamado "4 cosas que hacer en una silla eléctrica…", el cual pretendía ser un fic de Ranma & Akane raro. Sin embargo, después de leer el primer capítulo, me di cuenta de que no lo sería. Era inevitable centrarse en los sentimientos de los narradores (shampoo, Ukyo, Mouse y Ryoga). Por ello, puesto que el fic no tomo el camino que quería (quizás por un error de planteamiento) le decidí dar prioridad a este otro. Este fic lleva dos de las principales cosas que nunca he hecho con Ranma: Tener a Ranma como claro protagonista, y centrarme única y exclusivamente en su relación con Akane. Además, tiene otro acto que nunca he hecho en un fanfiction: rescribir una historia ya creada. Para esto elegí una de mis películas favoritas "Eternal Sushine of the Spotless Mind", traducida horriblemente al español como "¡Ólvidate de mí!", escrita por el genio de los guiones, Charlie Kaufman; y dirigida por otro genio con la imagen, Michel Gondry. Se la recomiendo a todo el mundo.

Hasta el próximo capítulo