"Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos"

Capítulo 3: Solamente este recuerdo…

Ranma y Akane comen comida del Nekohanten. Estaban en el piso de Ranma, y ven la tele. Ranma sopla sus fideos antes de comérselos. Los sopla porque los soplo en su momento. Los sopla porque en su memoria recuerda haberlos soplado. Y mira a Akane, y recuerda que estaba enfadada. Pero lo que no recuerda, es la conversación que ha escuchado durante un rato.

- Pero esa chica es el novio de este tipo… - dijo una voz. Sabía que era Mouse, pero no sabía porqué lo oía.

- Me enamore de ella cuando le hicimos el tratamiento… - Se oyó otra voz que no conocía. Ranma se puso de pié y empezó a observar.

- Le robé una foto… - Finalizó la voz.

- ¿Has oído eso? – Preguntó Ranma. Akane, aún enojada le miró.

- ¿El qué? –

- Hay personas aquí… -

- ¿Personas? –

- Si… Uno de ellos te ha robado una foto… - Contestó Ranma. Akane, aun con su enojo miro a su comida.

- Estás loco, debí dejarte en el parque… - Dijo mientras seguía comiendo. Ranma la miró un momento, mientras veía como desaparecía. Era verdad. Ya lo recordaba. Akane y él estaban enfadados. Salió con un golpe el la puerta, y la dejó sola en casa.

- Eres estúpida Akane… - Susurró, mientras la veía desaparecer.

- Eres idiota Ranma - escuchó en la lejanía, mientras salía de su casa. Pero cuando se dio cuenta, estaba paseando con Akane por el parque. Iban cogidos del brazo, y caminaban sonriendo. Pero Ranma sabía que eso no iba a durar mucho.

- Aquí fue el principio del fin… - susurró Ranma, viendo como empezaba a atardecer. Miró un momento la fuente, donde habían algunos niños con madres.

- Ranma… Quiero tener un hijo… - le susurró Akane. Ranma la miró sorprendido.

- Ya hablaremos de eso más tarde… - contestó.

- ¿Más tarde¿Por qué no ahora? –

- Hablaremos de eso más tarde… -

- ¿Pero por qué? –

- No creo que estés preparada para… - Ranma se tapó la boca. Pero era verdad. Lo había dicho. Y era un recuerdo que no se podía cambiar.

- ¿Qué no estoy preparada para que! – gritó Akane - ¿Para tener un hijo¡Tu que sabes! Yo… ¡Yo sería una madre genial!... Me encantan los niños… ¡Soy creativa y..! –

- Déjalo ya Akane… hablaremos luego – sugirió Ranma, mientras emprendía de nuevo la marcha. Pero Akane se separó de él.

- ¿Cómo quieres que lo deje¡No puedes decirme eso y después irte! –

- Déjalo… -

- ¡No lo dejo! Sabes… ¿Sabes lo que te pasa¡Lo que pasa es que tu no estas preparado! – gritaba Akane mientras Ranma se marchaba solo – ¡Eres tu el que no esta preparado¡Eres tu el que tiene miedo! – Akane le seguía mientras Ranma caminaba más rápido. La gente empezaba a desaparecer, como los carteles y los árboles. Ranma cabizbajo caminaba sin dejar de susurrarse cosas, mientras todo desaparecía. El recuerdo se borraba. Y Akane, gritando, también.

Matsui Y Mouse seguían en la habitación, borrándole la memoria a Ranma. El sonido del timbre de la puerta los asustó.

- ¿Qu… Qué hacemos? – preguntó Matsui. Mousse sonrió.

- Es Shinobu. Me insistió en venir – contestó mientras le hacía una seña a su compañero para que abriese. Este lo miró sorprendido.

- ¿Shinobu, la secretaria de la consulta? – preguntó Matsui, ante lo que Mousse contestó como una afirmación - ¿Sabias que me odia? –

- No te odia, Matsui… - contestó Mousse – Abre de una vez… -

- Si que me odia – y diciendo esto, abrió. Shinobu, la chica de secretaría estaba ahí. Matsui la saludo con la mayor sonrisa que pudo.

- ¡Hola Shinobu! - dijo. La chica la miró sin muchas ganas.

- Ah… Hola Matsui… - dijo y entró. Mousse vio la escena, y también vio, como al sonreírle Shinobu e ir a saludarle, su compañero le decía con un gesto "me odia". Mousse negó con la cabeza.

- ¿No qué? – pregunto sonriente Shinobu a Mousse. Este le sonrió.

- Nada, nada… - contestó. Shinobu Abrazó a Mousse y se puso a mirar la habitación.

- Que casa más masculina… está hecho un estercolero – sonrió Shinobu. – Supongo que en un sitio tan masculino habrá algo de alcohol para beber ¿no¿Queréis algo? – añadió metiéndose a la cocina a registrar.

- Me odia – dijo en lo bajo Matsui. Mousse lo miró, y se aseguró que desde la cocina no le escuchaba.

- Termina con eso de una vez –

- Oye¿y si invito a mi novia? – sugirió Matsui. Mousse hizo una mueca de desinterés.

- Has lo que quieras… - contestó mientras vio como su compañero se levantaba y agarraba el teléfono.

- Seguro que no hace nada… - Y diciendo esto, Matsui marcaba en el teléfono un número.

Ranma estaba dormido. Recordaba cuando dormía. Junto a Akane. Esta le abrazaba mientras la luz clara de la mañana empezaba a bañar la habitación.

- Ranma¿hace cuanto que nos conocemos? – preguntó Akane. Ranma aún estaba medio dormido.

- Desde hace unos años… - contestó aún somnoliento.

- ¿Y porqué se tan pocas cosas de ti? –

- Sabes mucho de mi… -

- Pero no lo que quisiera saber. Quiero conocerte Ranma. Quiero saber en que piensas cuando paseamos, en que piensas cuando visitamos a nuestros padres, en que piensas cuando trabajas… -

- Esas cosas no son interesantes…-

- ¡Para mi si! – dijo Akane soltándole y acomodándose en la cama – Yo te cuento todo lo que me ha pasado en el día. Te digo que he hecho y a quien me he encontrado. Te lo cuento todo. Pero tú nunca lo haces… ¿Qué es lo que piensas de nuestra promesa de matrimonio? Llevamos un año y algo desde la boda fallida, y… -

- Déjame en paz con eso ¿quieres? Son las seis y media de la mañana… - contestó Ranma. Akane se indignó e intentó levantarse.

- Eres un terco, da igual cuantas veces le de vueltas. Eres idiota. Vete a la mierda – dijo la chica, mientras se levantaba. Ranma la tomó por la cintura, e intentó detenerla.

- Lo siento Akane… -

- Déjame en paz… - dijo Akane, mientras a la fuerza se soltaba y se iba. Se iba en la oscuridad de la habitación. Ranma se levantó al para ver como la luz desaparecía y empezaba a desvanecerse todo. El recuerdo se estaba borrando.

Ranma y Akane cenaban en un restaurante. Estaba al lado de la parada de autobús, a lado de la casa de Ranma. Quizás por eso, siempre terminaban cenando ahí. La misma comida. La misma mesa. Junto a la misma ventana. Todas las noches que pasaba juntos era igual. Ranma miró alrededor. ¿Quería que eso siguiera así¿Terminar como todas esas parejas de años, cansadas el uno del otro, sin nada más a que apegarse que la rutina¿Eso es lo que les esperaba?

- Oye Ranma – Akane masticaba su comida con mucha delicadeza, mientras apuntaba con los palillos a su prometido – ¿Podrías hacer el favor de, cuando te duches, limpiar el baño? Lo dejas asqueroso – Akane siguió comiendo, mientras Ranma la miraba.

- De acuerdo… - Susurró Ranma mientras seguía comiendo. Sí, así habrían acabado. En una monotonía de rutinas y discusiones. Pero que más daba ahora, que más daba todo. Mañana no recordará nada. Ni siquiera este restaurante. Aunque eso, poco a poco, le daba pena

- ¿Akane? Soy yo, Matsui. ¿Qué tal? – Ranma levantó la vista de golpe al oír esto. Miró a Akane, que seguía comiendo.

- ¿Matsui¡Gracias a Dios¡Tienes que venir rápido! Me… ¡me siento fatal! – se oyó otra voz. Era Akane. Pero como si hablase por un teléfono. Ranma miró a Akane, y vio que no hablaba. Ni siquiera, sacaba su vista del pato.

- ¿Qué te pasa tesoro? – dijo otra vez la voz de Matsui.

- ¿Tesoro? – preguntó Ranma en voz alta – ¿Eso que se escucha es lo que pasa ahora en mi habitación? –

- ¡Estoy…¡Ven rápido¡Estoy asustada¡Nada tiene sentido¡Siento que no se quien soy! –

- Tranquila, tesoro. No pasa nada. Escucha… -

- ¡No, no, no, no¡Ven rápido! Por favor… - Terminó diciendo Akane. Ranma estaba perplejo.

- ¿El nuevo novio de Akane es el que me borra la memoria? – dijo de nuevo en voz alta. No le preocupaba que alguien lo escuchasen, ya que solo estaba en un recuerdo. Sin embargo, cuando miró a su alrededor, se dio cuenta de lo vació que estaba todo. Otro recuerdo se había borrado.

En la habitación, Matsui colgó el teléfono. Algo extraño pasaba. Miró a sus compañeros. Mousse le explicaba a Shinobu como servía la maquina de borrar memoria, mientras esta se apegaba poco a poco a él. Bebían unas tazas de café, lo único que había en la casa.

- Mousse¿te importaría si me ausento un rato? – Mousse miró a Matsui un momento al escuchar esto – Es que mi novia se encuentra mal… -

- No te preocupes, hombre, ya me las arreglo yo aquí – contestó el chico pato. Matsui se apresuró a recoger sus cosas.

- Gracias. Estaré de vuelta dentro de un rato – contestó finalmente, mientras veía que Mousse y Shinobu le ignoraban.

Ranma estaba, en su recuerdo, mirándolo a la pared. Esperaba algo. Akane se reía mucho, al ver que Ranma no lo podía ver.

- ¿Ya puedo mirar? – pregunto Ranma.

- ¡Si¡Mira! – oyó a su espalda y se dio la vuelta. Akane, con una sonrisa, la miraba con su pelo corto. Se lo había dejado largo desde la boda fallida, pero esta vez decidió volver a cortárselo de la misma forma que siempre – ¡Tachan¡Como antes! –

- Ja, ja, ja. Ahora me recuerdas a cuando subamos al instituto – se rió Ranma. Ranma se hizo la enfadada y se lanzó encima de él en la cama.

- En el instituto nunca hacíamos esto… - Le dijo Akane mientras le abrazaba con fuerzas. Ranma se reía.

- Si alguien nos pillaba así lo sabría todo el mundo, e irían a matarnos… -

- Tienes razón… - Akane suspiró - Podría haber sido todo tan distinto… -

- Da igual. Ahora todo el mundo sabe que eres mi tesoro – Ranma le acarició el pelo mientras Akane seguía abrazándolo. Pero se dio cuenta de algo – ¿Tesoro…¡Tesoro¡Mierda¡Joder! –

- ¿Qué pasa? – pregunto Akane mientras veía que Ranma se levantaba.

- El cerdo ese… ¡Será cabrón! –

- ¿Pero que pasa? –

- El tío ese, tu nuevo novio… ¡Ha usado nuestros recuerdos para atraerte¡Ahora lo entiendo! Se enamoró de ti mientras te borraba la memoria, y con los objetos que distes relacionados conmigo, te sedució. ¡Y ahora tiene mis recuerdos también! –

- ¿Pero de que hablas, Ranma? – seguía preguntando la Akane.

Akane abrió la puerta de su casa al escuchar el timbre. Era su novio.

- ¡Matsui¡Me nos mal que has llegado! –

- ¿Qué pasa, tesoro? – preguntó Matsui. Akane estaba desesperada mientras caminaba de un lado a otro del salón.

- No lo se… ¡No lo se¡Me siento extraña¡Es como si desapareciera! Me siento como si…. como si ¡Como si todo en lo que creía ya no existiera¡Siento que se borra¡Se borra! –

- Tranquila, tesoro. Yo estoy aquí, no… no pasa nada… -

- ¡Es como si dejara de existir¡Como si todo empezara a desmoronarse¡Ya nada tiene sentido! –

- Tesoro… -

- ¡Ya sé! – Akane se detuvo un momento y agarró de los hombros a Matsui - ¡Vamos al Furikan¡No, mejor¡Vamos a Ryukenzawa! –

- Si vale, iremos el fin de semana… -

- ¡No, no¡Ahora! – gritaba Akane – ¡Vamos a cualquier sitio, pero ahora¡Tiene que ser ahora!- Matsui la miro extraña, mientras pensaba que hacer.

Mousse y Shinobu estaban acostados junto a Ranma. La maquina estaba puesto en piloto automático, así que se dedicaban a divertirse y hablar.

- Bueno pues después de esos discos, Radiohead tuvo un silencio de unos… tres años – decía Shinobu con un cuenco de palomitas en el regazo. De ves en cuando se lo pasaba a Mousse – Y un día, deciden meterse en el estudio de grabación a hacer otro disco. ¿Conclusión? El Amnesiac y el Kid A, sus discos más paranoicos. Imagínate como se quedaron los fans, al ver tales discos, después de tres años de silencio. Sin embargo, esta época es intachable en su carrera. Esos discos dieron una vuelta de tuerca a todo. Fueron obras tan inusuales como maestras. Quizás el Amnesiac fue mejor que el Kid A, pero… - Shinobu detuvo sus comentarios al oír el teléfono. Rápidamente Mousse se levanto a contestar.

- ¿Si? – preguntó.

- ¿Mousse? Soy Matsui – contestaron del otro lado.

- ¿Donde te has metido? –

- Lo siento, estoy en casa de mi novia. ¿Podrías ocuparte tú esta noche? Es que mi novia se encuentra fatal… -

- Joder. Bueno, no se… - Mousse se rascaba la cabeza, hasta que Shinobu agarró el teléfono. Había oído la conversación.

- No te preocupes, estoy yo aquí para ayudarle. Además va con el "automático" – Shinobu guiñó un ojo a Mousse – Así que puedes hacer lo que quieras –

- Gracias Shinobu, no… - la secretaria no esperó a que terminara de hablar su compañero, y colgó. Mousse se rasco la cabeza, aunque realmente tampoco creía que hubiese muchos más problemas.

Matsui se sorprendió por la forma de colgar el teléfono de su compañera. Pero tenía cosas más importantes que hacer. Mientras Akane se arreglaba, buscó en su mochila. Seguro que encontraba algo que hacer para solucionar el problema.

- "Te amo Akane. Al fin te lo he dicho. Al fin, después de tanto tiempo, se que aquí es donde quiero estar…"- Leyó Matsui en una de las fotos que tenía. En ella se veía a Ranma y Akane sentados en la cima del instituto Furikan. Y anotada, esa frase.

Ranma, en su recuerdo, está en la cama junto a Akane. Están desnudos y tapados con el cubrecama. Akane le mira a los ojos mientras le abraza.

- Sabes Ranma, cuando era pequeña, quería mucho a mi madre – Dijo Akane sin dejar de mirar a los ojos de Ranma – Creía que era la persona más maravillosa del mundo. Su sonrisa siempre me alegraba cuando estaba triste. Siempre me consolaba y me cuidaba. La admiraba y la quería.

- No lo pongo en duda… - contesto Ranma, abrazándola más fuerte.

- Cuando murió, me rompí por dentro. Lloré día y noche. La echaba de menos, pero sabía que no iba a volver. Fue la primera vez que algo me afectaba de ese modo. Descubrí lo doloroso que era perder a alguien… - Akane empezaba sollozar.

-.Akane…- Ranma besó a Akane mientras esta seguía llorando. –

- ¿Por qué tuvo que morir? –

- No pienses en eso, Akane… - Contestó Ranma. Akane lo abrazó con fuerza y le beso. Ranma empezó a acariciarle por todos los lados de su cuerpo, mientras se besaban.

- Ranma, júrame que no me dejarás nunca… - Akane recorría con sus manos todo el cuerpo de Ranma - No me dejes Ranma. No soportaría perder a otra persona que amo tanto… -

- No te dejaré nunca Akane… Jamás en mi vida me separaré de ti – susurraba Ranma mientras seguía acariciándola. Pero se dio cuenta de que ya no estaba. Había desaparecido. Y se dio cuenta también de que era un recuerdo. Un recuerdo que se borraría de su mente. Y eso no lo soportaba.

- Akane… – decía mientras se arrastraba por la cama. – Shampoo… por favor… Solamente este... Déjame solamente este recuerdo... No quiero olvidar esto… Por favor… - Suplicaba Ranma. Pero no tuvo tiempo de suplicar más, porque cuando se dio cuenta, estaba encima del reloj del instituto Furikan. Era de noche, y Akane y él se besaban mientras miraban las estrellas. Fue el día en que por fin le confesó a Akane sus sentimientos. Fue el día en que todo recobro el sentido.

- Solo después de años, después de graduarnos, y de tener casas propias se te ocurre decirlo… - le dice Akane a Ranma, mientras se separaban del beso. Ranma sonrió, mientras se tumbaba en el piso. Akane hizo lo mismo.

- Bueno, era joven y todo eso… -

- Excusas baratas, Ranma – dijo Akane con una sonrisa. Le junto poco a poco a Ranma y le besó de nuevo.

- ¿Ranma? –

- ¿Qué? –

- ¿Te puedo pedir un favor? –

- Claro… -

- Dilo otra vez… - susurró Akane algo avergonzada. Sin embargo Ranma sonrió ante el comentario y acarició la cabeza de Akane.

- Te amo Akane. Al fin te lo he dicho. Al fin, después de tanto tiempo, se que aquí es donde quiero estar… - dijo Ranma mientras sonreía. Akane le devolvió la sonrisa, y le volvió a abrazar. Pero de repente, como si fuera de aire, se desvaneció. Ranma empezó a ponerse histérico. Todo había desaparecido. Y Akane también. Y no quería eso. Ya no.

- ¡Shampoo¡¿Me oyes! – gritó al cielo Ranma - ¡Quiero abortar¡¿Me escuchas¡Quiero anularlo¡Ya no quiero seguir con esto¡No quiero olvidar a Akane¡Anúlalo¡No quiero más¡Por favor! -

Fin del Capítulo 3

Terminado a las 03:36 de la noche, horario de Greenwich

Cigarros en el cenicero: 7

Tazas de Café servidos: 1

Cosas que nunca pensé que haría e hice hoy: Pues, como un amigo, que suele ayudarme cuando ruedo mis cortometrajes, está haciendo uno, no podía negarme. No solo me pidió salir delante de una cámara (cosa que detesto) sino que me pidió que hiciera de zombi. En medio del campo, pintado de verde, me pase la tarde; junto a vísceras de cerdos y otros amigos. Media hora desmaquillándome….

NdA: Hola, al habla H.Batto, ahora como muerto viviente también (aunque ya pasó). Estamos por la mitad del fanfiction. El ritmo es muy rápido, así que recomiendo que le echéis una revisada a los anteriores, para ir situándoos. Digo esto, porque además, si el ritmo era algo acelerado, a partir de este capítulo lo será más. Peor a la vez, será más familiar, porque empezarán lo recuerdos que salieron en el manga. Así que, un giro de guión y un cambio de ritmo al mitad del fic, a la vez que un acercamiento más real a los personajes y a las vivencias que tuvieron en el manga. Espero que os esté gustando.

Hasta el próximo capítulo

H.Battosai