"Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos"

Capítulo 5: Lo profundo de tu humillación

Shampoo, en su casa, fue despertado por una llamada. Si quito un poco las legañas y miró el reloj. Eran las 4 de la madrugada.

- ¿Diga? – Preguntó.

- Esto… Buenas noches señorita… - Shampoo escucho la voz, y por el sueño, tardó un poco en reconocerla.

- ¿Mousse¿Que pasa? –

- Verá… bueno… es que ha surgido un problema… con Saotome… -

- ¿Qué ha pasado? –

- Al parecer… no se como, se ha salido del mapa –

- ¿Se ha salido del mapa? -

- El ordenador ha dejado de borrar… -

- ¿Has mirado los registros? –

- Si pero no ha pasado nada relevante, es como si de repente, el siguiente recuerdo no estuviese ahí –

- ¿Has intentado retomar el camino desde algún punto más concreto? – Shampoo, al ver el problema, empezó a levantar y despejarse, mientras hablaba. Por alguna extraña razón, se esperaba esto.

- Si, pero esta parado, no le encuentro explicación. Necesito instrucciones mas precisas… - Mousse miraba nervioso como Shinobu, su acompañante, le miraba con malos ojos. Finalmente escuchó un suspiro en el auricular.

- De acuerdo, creo saber lo que pasa. No te muevas de ahí. Voy para allá -.Y diciendo esto, Shampoo colgó el teléfono.

En su recuerdo, Ranma caminaba vestido con su kimono blanco de entrenamiento. Tenía 10 años. Akane caminaba a su lado, y su padre un poco adelantado de ellos.

- Ranma, estas monísimo – Akane, sonriendo,

- Akane, tienes que ponerte en frente de la fila – Ranma observaba a Akane con la ropa que llevaba.

- ¿Quién se supone que soy? – pregunto la chica.

- ¿Es que no te ves? Eres el guía de Jusenkyo – Al escuchar esto, Akane se miró a si misma. Llevaba un traje militar verde, y la gorra con la estrella roja comunista en la cabeza – El guía siempre iba delante y nos explicaba las cosas –

- Tranquilízate Ranma, es un recuerdo, no va a pasar nada… -

- ¿Cómo quieres que me tranquilicé! –

- Nos hemos escondido ¿no? Solo queda esperar… -

- No es que…. ¡Joder¡Tu ya tienes novio, no va a servir para nada! –

- Que dice? – Akane caminaba junto al pequeño Ranma, cuando este se detiene.

- ¡Es verdad! – Ranma esta histérico – Un tipo, de los que borran la memoria, me esta robando la personalidad, y te ha enamorado con eso. ¡Todas las cosas que les dimos en la consulta, las está utilizando para seducirte! –

- Vaya… ¿y como es? – preguntó Akane.

- ¿Cómo que como es? Snif… Ya veo que te importa… Snif… poco – Ranma se sentó en el suelo y empezó a llorar. Akane lo miró sorprendidísima. Y empezó a reírse un poco.

- Por dios Ranma¿vas a hacer una escenita por solo una pregunta? – Akane seguía riéndose, mientras Ranma lloraba y pateaba el suelo.

- ¡Soy un crío! Snif… ¿Que cojones quieres que haga! –

- Ja, ja, ja… Lo que eres es un crío mal hablado – Akane seguía riéndose, mientras lo tomaba en brazos y camina con él.

Akane conducía mientras lloraba, y Matsui la miraba de reojo. Algo no iba bien. A Akane las cosas le parecían confusas, y sentía que había perdido algo, o que lo estaba perdiendo. Y no podía dejar de llorar, le dolía mucho.

- Akane, no se que pasa… pero… - Matsui intentaba tranquilizarla un poco. Pero Akane no parecía estar por la labor.

- ¡Cállate! – Le gritó a su novio, sin dejar de mirar la carretera.

- Sabes que si pasa algo me lo puedes contar… -

- ¡Cállate! –

- Junto lo podremos solucionar. Sabes que eres mi tesoro, mi pequeña marimacho y… - Al escuchar esto, Akane se sorprendió. Dejó de mirar la carretera y se giró con estupefacción a su novio.

- ¿Qué has dicho! – le gritó.

- Lo siento, no lo decía como ofensa… - Matsui intentaba explicarse, cuando vio que Akane rompía a llorar más fuerte que antes. Y ni ella sabía porque. Pero la palabra "marimacho", sentía que no le hacía daño, sino que un millón de sentimientos la acompañaban. Millones de sentimientos que sentía que se perdían.

Shinobu y Mousse, en la habitación, ordenaban todo lo más rápido posible. Mousse con una sonrisita, y Shinobu con una cara de enfado bastante descarada. Para ella, si hubiese podido evitar esto lo habría hecho.

- Nos va a matar… Nos va a matar… - Susurraba mientras intentaba agilizar la recogida de objetos y comidas.

- No va ha ser para tanto… - Mousse intentaba acicalarse, a la vez que ordenaba – nos mataría si no la hubiésemos llamado por un problema semejante… -

- Mousse, tu no sabes ni la mitad… - Justo cuando Shinobu iba a tirarle una almohada a su compañero, sonó el timbre. Hubo silencio general. La chica se arregló un poco el pelo, mientras se decidía ha abrir. Y lo que dios quiera.

- ¿Shinobu? – Dijo Shampoo nada más abrir la puerta. Shinobu intentó poner la cara más profesional que pudo.

- Gracias por venir – dijo mientras Shampoo entraba a la apartamento – Esto… Mousse me llamó y decidí venir a ver que pasaba… es que… me dijo que estaba solo – La secretaria sintió como Shampoo la ignoraba un poco y se dirigía a la habitación, mientras ella la seguía.

- Mousse… - Al entrar al cuarto, Mousse se puse de pié y firme, como si un sargento viniera a hacer una inspección – ¿Donde esta Matsui? –

- Dijo… Que le surgió un problema. Así que se fue. No creía que fuera necesario que estuviese, porque todo estaba ya instalado… - Mousse intentaba ocultar su nerviosismo ante una Shampoo extrañada. Sin embargo esta, al ver a Ranma, se acordó de porque había venido.

- ¿ha habido alguna novedad desde que me llamaste por teléfono? – preguntó Shampoo, mientras se sentaba al ordenador, y miraba los programas.

- No. Ninguna – Mousse con cuidado, se acercó a ella, para mirar juntos la pantalla.

- ¿Cuándo pasó? –

- Hace una media hora. Estaba con el "automático" y de repente, dejó de borrar. –

- ¿Y que dicen los registro? –

- Se ha detenido como si ya no hubiese más que borrar… - Shinobu, al seguir sintiéndose ignorada, contestó a la pregunta, lo más seriamente posible. Shampoo la miró un momento, con cara de circunstancia, y a continuación empezó a pulsar en el teclado. Se había puesto en acción.

Ranma en su recuerdo, se bañaba junto a su padre y Akane en unos baños termales. Se le había pasado ya las preocupaciones, y disfrutaba del momento. Akane sonreía al verle tan contento, mientras le lavaba la espada. Como Ranma tenía la edad de 10 años, le resultaba bastante fácil.

- ¿Ya se te pasó el enfado? – le preguntó. Ranma solo sonreía.

- Me encantaban los baños termales. Era lo mejor. Como íbamos a todos sitios caminando, siempre deseaba llegar a uno para descansar – Ranma empezó a hacer burbujas con su toalla.

- Bueno ahora también te gustan… -

- Pero más por necesidad. Por lo de la maldición. De pequeño era por gozar del baño – contestó, mientras hundía de nuevo la toalla para sacar más burbujas. Sin embargo, las burbujas empezaron a ser cada vez más grandes. Esto extraño a la pareja.

- ¿Qué pasa…? – Akane no pudo terminar la frase, cuando se oyó el clásico sonido del tapón de una bañera cuando es quitado. Un remolino se formó en el estanque, como si toda el agua fuera a parar a la tubería de desagüe, cual ducha.

- ¡Akane! – gritó Ranma al ver como su pareja y él, eran tragados por el remolino.

- Lo tengo – dijo Shampoo en la habitación, ante el asombro de Mousse y Shinobu.

- ¿Qué fue lo que paso? – preguntó el chico.

- Parece que estaba en un recuerdo fuera del recorrido. Un recuerdo que no tenía que ser borrado – Shampoo se rascaba la barbilla mirando la pantalla. Parecía que todo volvía la normalidad.

- ¿Y como hizo eso? – Shinobu miró junto a Shampoo la pantalla. Esta última, finalmente se giró para mirar a Ranma dormido.

- No lo sé. La pregunta es si lo hizo por propia voluntad… - finalizó la doctora.

Akane estaba sentada encima de Ranma, medio desnuda, mientras este estaba sobre un banco del parque recién pintado. Fue el final de la batalla contra el "traje luchador". Ranma miró su cuerpo y se movió un poco, sintiendo como la pintura se le pegaba a la ropa.

- ¿Estas incomodo? – preguntó Akane.

- No te preocupes… -dijo Ranma. Recordaba haber dicho eso. Recordaba que no tenía ganas de decir nada más.

- ¿Y ahora qué? – Akane miraba la cara de enfado de Ranma. Suspiro por parte de él.

- Pues nada… - El chico calló un momento al ver como veía todo borroso. Se giró a Akane y vió como también se emborronaba. Y sin pesarlo la abrazó.

- ¡Akane! – gritó. Esta volvió a ser visible perfectamente.

- ¿Qué pasa? – Ranma miró su cara de dudo, y dio un suspiró de Alivio.

- Menos mal… - Se levantó y aún con Akane en brazos, empezó a correr – ¡Tenemos que irnos de aquí! –

- ¿Pero que…? –

- ¡Nos han descubierto¡Hay que volver a esconderse! – Dijo mientras seguía corriendo por el parque. Vio una tienda de campaña en una de las parcela y se detuvo. Parecía que estuvieran en otro recuerdo. No recordaba que Ryoga estuviese allí ese día.

- ¿Dónde nos llevas Ranma? – preguntó Akane. Ranma la miró y vio como estaba vestida de con un traje tradicional. Y el, en forma de chica, también. Todo su alrededor se había convertido en el festival del barrio.

- Es él día que aprendí la técnica de… - Akane, ya en el suelo, le tapó la boca.

- ¡Tenemos que ocultarnos Ranma¡Viajar por recuerdos no los despistará! –

- ¡Pero ya viste que nos encontraron¡No sirve! –

- Pero es porque nos ocultaste en un recuerdo feliz. Algo que tienes en mente – Akane le agarró de las mano mientras se las agitaba - ¡Tienes que ocultarnos en un lugar profundo de tu mente¡Tienes que ocultarnos en tu humillación¡En esas cosas que no quieres recordar! –

Shampoo se preparaba para irse de nuevo a dormir. Le parecía curioso lo que había pasado, pero no tenía mente para estar pensando a estas horas. Shinobu la acompañó a la puerta.

- Intentad acabar rápido. Y si hay algún problema, llamadme – Ordenó bostezando, mientras Shinobu afirmaba con la cabeza.

- Descuide –

- ¡Shampoo! – gritó Mousse desde la habitación. Las dos chicas se alteraron y miraron a ver que pasaba. Mousse se rascaba la cabeza cabizbajo – Lo ha vuelto a hacer… - finalizó. Shampoo suspiró, y se quito la chaqueta, para volver al ordenador.

- Lo siento… - se disculpó Mousse, mientras dejaba sitio para que Shampoo se sentara. La máquina había vuelto a parar de borrar.

Akane miraba como Ranma estaba de piedra. La escena que habían presenciado. Mikado Sanzenin acababa de besar a Ranma en forma femenina, marchándose nada más hacerlo.

- Vaya… - Akane seguí sorprendida, cuando Ranma se da la vuelta y la mira con ojos llorosos. Akane se quedó muda un momento, hasta que empezó a sonreír. Y a aguantarse la risa.

- ¡No te rías! – le gritó Ranma, justo antes de que Akane estallara de risa - ¡No sabes lo mal que me sentó¡Era mi primer beso! –

- Ja, ja, ja, lo… lo siento… es que… a sido tan patético… - Akane se apoyaba en la pared y se agarraba el estómago entre carcajadas –

- ¡A mi tampoco me gusta! – gritaba Ranma entre sollozos, cuando se dio cuenta de que Akane se había caído. La pared en la que se apoyaba había desaparecido. Sin tiempo para secarse las lágrimas, Ranma levantó a Akane y salieron por el hueco de la pared desaparecida.

- Mierda… han vuelto a encontrarnos –

Mousse y Shinobu miraban como Shampoo accionaba botones en e teclado rápidamente, frente al ordenador. Era toda una experta, y se dejaba ver.

- ¿Y bien? – preguntó Shinobu. Shampoo siguió callado unos segundos, hasta que dejó de teclear.

- Lo he vuelto a encontrar. Estaba en un recuerdo oculto –

- Parece que va a ser más difícil de lo que pensábamos… -susurró Mousse. Shampoo lo miró un momento, y observó a Ranma dormido.

- No te preocupes, solo son complicaciones que se pueden resolver – el rostro apacible de Ranma, hacía divagar a Shampoo – Lo siento Ranma. Puedes huir, pero no esconderte… -

Ranma y Akane corrían sin mirar atrás, sin saber donde estaban. Y a Ranma no le importaba. Solo quería detener esto. Sintió como empezaba a llover, y como sus pies, emitían un chapoteo cada vez que pisaba.

- Mira Ranma, estamos en Nerima – Akane veía como las habituales casa de su barrio de juventud, estaban ahí. Ranma también observó. Estaban en Nerima, en un día de lluvia. Sin embargo, también vio algo que lo desconcertó. Era un panda corriendo delante de ella.

- Que bonito esta todo… - Pero estas palabra de Akane no ayudaron a detener lo que sentía Ranma. El miedo que tenía. Porque sabía perfectamente en que recuerdo estaban.

- ¡Tenemos que irnos de aquí! – gritó dando la media vuelta.

- ¿Porqué? Estamos cerca de la casa de papá… -

- ¡Déjalo¡Vamos rápido¡Esto es peligroso! – gritaba Ranma mientras tiraba de Akane.

Fin del Capítulo 5

Terminado a las 3:27 de la noche, horario de Greenwich

Cigarros en el cenicero: 15

Tazas de Café servidos: 1 ("A mi me daban 2", XD)

En el próximo capítulo: Shampoo ha entrado en acción. Akane está muy confundida y no sabe lo que siente, mientras Matsui ve que la pierde. Shinobu se siente incomoda con la presencia de Shampoo, y Mousse parece disfrutarlo. Y Ranma, arrepentido, se le acaban las ideas, el tiempo y los recuerdos. Secretos se desvelarán, sentimientos se confrontarán, y confesiones saldrán a la luz en el acto final de "Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdo": "Capítulo 6: Finjamos una despedida". ¡Preparaos para la conclusión¡Próximamente en sus monitores! (Joe, que bien me ha queda'o. ¿Ha que dan ganas de leerlo? XDD)

NdA¡H.Battosai esperando órdenes, cambio! No, no queda un capítulo. Queda un capítulo y el epílogo. Los dos igual de importantes. Así que no os hagáis ilusiones XDD. Espero de veras que sigáis el fic hasta su conclusión, que ya queda menos. También espero que todas las dudas que os surjan sigan sin respuesta, porque sino no tendría tanta gracia XDD. Sin mucho más que decir (mas bien guardándome cosas para las notas finales) me despido.

Gracias por leer, y hasta el próximo capítulo ¡Cambio y corto!

H.Battosai