"Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos"

Capítulo 6: Finjamos una Despedida

- Bueno… - Shinobu miró a sus compañeros en la habitación – Voy a por algo de comer… - Dijo esperando respuesta. Shampoo, que aun estaba metida en el ordenador, sin dejar de observar el proceso ni un segundo. Mousse por su parte solo la miró y asintió con la cabeza mientras jugaba con su pie derecho, dando toquecitos al suelo. Shinobu miró un momento es pie, con su claro síntoma de nerviosismo. Y se fue lo más silenciosamente posible. El pequeño sonido de la puerta principal cerrándose, dio a Mousse su un punto de reflexión. Miró a Ranma como, tumbado en su cama, borraba sus recuerdos por su propio consentimiento.

- Agradezco mucho, que haya venido… - dijo el chico de las gafas, intentando empezar alguna conversación. Shampoo, a oír su voz, dejó su obsesiva prestación de atención hacia su trabajo.

- No ocurre nada. En este tipo de situaciones, creo que es lo mejor. Al fin y al cabo, yo soy la responsable… - contestó.

- Aún así, llamarla a estas horas… -

- No te preocupes… -finalizó Shampoo, de vuelta a montar su guardia delante del monitor. Los datos del proceso subían como créditos de una película delante suyo, mientras el tanto por ciento de lo que aun quedaba por borrar, bajaban poco a poco.

- ¿Alguna vez, ha pensado como se sentiría sin recordar algo que ha sucedido? – volvió a preguntar su trabajador.

- No hace falta Mousse, yo cree este procedimiento, se como se sienten – Shampoo esta vez no dejo de lado sus quehaceres y se dedico a contestar sin mucha atención.

- No a nivel técnico. Me refiero a nivel real… A como, de la noche a la mañana, hayas olvidado algo que quizás nunca pensaste olvidar –

- Bueno, si esta siguiendo el tratamiento, supongo que el paciente "si lo llego a pensar" –

- ¿Pero no es, lo que esta haciendo Ranma, un síndrome que ya no es su voluntad que esto siga adelante? Esta huyendo cada vez que se intenta borrar algún recuerdo –

- Aun no sabemos si es eso, o simplemente una defensa creada por su mente hacia el proceso. Y aun así sabes que es imposible pararlo ahora. No entendería muchas cosas de las que… - Shampoo, intentando sacar paciencia de donde podía, intentaba no girarse ante Mousse. Ya de por si, quedarse a solas con él, le era una mala señal.

- No me refiero a eso… - Contestó Mousse, antes de empezar con su explicación.

Ranma, en sus recuerdos, vivía el momento en donde Akane le picaba en su orgullo, diciéndole que no tendría valor para besarla. Fue tiempo después del "patético" beso que recibió de Sanzenin. Por alguna extraña situación, en medio del dojo, se vio sentado delante de Akane, mientras ella esperaba con los ojos cerrados. Estaban solo, y aunque recordaba que realmente les espiaban, en ese momento, llegó a pensar que podría hacerlo.

- No me refiero a eso… - Escuchó Ranma. Era un eco de la voz de Mousse, que inundaba el recinto – …En una película se narró una vez, los problemas amorosos que había entre una pequeña extraterrestre y un ser humano, y la gran negativa que tenía este último, de confesarle sus sentimientos. Todo el mundo lo sabía, y tenía más que claro, que él la quería, sin embargo, este siempre lo negaba. Tanto fue así, que llego el momento en que, la extraterrestre amenazó no solo a el chico, sino a todos sus conocidos, que les borraría la memoria, si este no le decía un "te quiero", al menos, una vez, en menos de diez días… – La voz de Mousse silenciaba todo al alrededor. Y Ranma, con atención y nostalgia la escuchaba, sin dejar de observar a una Akane delante de él. Con los ojos cerrados y esperando. Un beso o un "te quiero". Algo tan fácil y que habría solucionado tanto en solo un momento.

- Pero los días pasaban, y el chico se seguía negando. Y poco a poco, todo el mundo, se dio cuenta de lo difícil que era, y de las pocas esperanzas que le quedaban. Y al amanecer del último día, uno de sus amigos dijo al resto del grupo: "Recordad esto. Os quiero. Aunque al anochecer os olvide a todos, quería decíroslo. Quería que supierais lo importante que habéis sido para mi y el cariño que os tengo a todos."… - Finalizó Mousse. Ranma finalmente, sin dejar de mirar a Akane, bajó su rostro, sin saber que decir. O simplemente, sin fuerzas para poder decir nada.

- Vaya, no me suena la película… - dijo Shampoo, sonriendo un poco.

- Es una película bastante entretenida… - contestó Mousse, mientras se acercaba para mirar mar de cerca el monitor.

- Por lo menos se, que te interesa este trabajo. Así estoy segura… - Pero Shampoo se detuvo en su habla. O mejor dicho la detuvo Mousse, por un beso inesperado que recibió de este. El instante de unión de labios, duró hasta que Mousse se separó. Y ante la cara de asombro de Shampoo, se alejó rápidamente de ella.

- Yo… lo siento… - Susurró el chico, mientras Shampoo se ponía de pié – Pero… no me arrepiento… -

- Espera Mousse… -

- Estoy enamorado de usted, Shampoo… Y es algo que… - El caer de platos es esta vez, el que rompe la conversación. Mousse, alterado, se giró rápidamente, para ver a una recién entrada Shinobu, y como toda la comida que había ido a buscar, estaba ahora tirada en el suelo.

- ¡Shinobu! ¡No es lo que parece! – gritaba Shampoo, al ver como la chica agarraba sus cosas.

- A mi no me des explicaciones, sabía que volvería a pasar y que al final no serviría para nada… - dijo la secretaria, sin la mínima duda de lo que estaba haciendo.

- ¿Serviría para nada? – preguntó Mousse. Shinobu se frenó al oír a Mousse. Shampoo también se detuvo. Ante la situación que, evidentemente, se le había escapado de las manos.

- ¿Aún no se lo has explicado? – Shinobu, sintió como, sin querer había adelantando acontecimientos, cosa que podría resultar fatal.

- ¿Explicarme qué? – Mousse dudoso, volvía a interrogar a las chicas, mientras que Shampoo se frotaba el pelo buscando las palabras.

- Mousse… tranquilízate y escúchame…. Tu ya estuviste enamorado de mí. Lo estuviste desde hace mucho tiempo. Fueron años…- Shampoo intentaba explicarse lo más correctamente posible, mientras veía que Mousse se alteraba.

- ¡¿Me borrasteis la memoria?! –

- Mousse, escucha… yo no podía corresponderte. Shinobu te quería y te quiere… solo así podíamos… -

- ¡¿Habéis estado todo este tiempo actuando?! – Mousse, mientras agarraba sus cosas, se alejaba de las dos chicas, rumbo a la puerta. Sentía que no podía ni tocarlas.

- Solo así podíamos empezar nuestra relación… - Shinobu, anteponiéndose a Shampoo, se intentó acercar al chico – Decidiste hacer el tratamiento, porque necesitabas olvidarte de ella…. – Mousse seguía en un estado de incertidumbre, mientras se alejaba de Shinobu, que intentaba agarrarle de las manos. Finalmente, con desespero, se marchó corriendo de la habitación, ante la mirada incrédula de Shinobu. La dos chicas se miraron, mientras Shampoo, bajaba la cabeza, y volvía a su sitio.

- Tengo, que terminar esto… ya casi es de día… - dijo Shampoo, volviendo a su postura de trabajo, sabiendo de la mirada de desprecio que debía de recibir de parte de Shinobu.

- Eres un monstruo… - Shinobu se hartó de ese lugar, y salió corriendo detrás del apartamento.

Ranma había llega a un recuerdo, muy importante par él. Aunque había llegado justo en un momento muy poco gratificante.

- ¿Qué te pasa? – preguntó Akane, aún con el pelo largo.

- La pierna… - susurró Ranma. Recordaba que después de la primera pelea con Kuno, a la salida de la consulta del Doctor Tofu, su pierna le dejo de responder. Siempre pensó que fue culpa de él. Seguramente el golpecito en la espalda que le dio este a la despedida, le había hecho algún efecto.

- Bueno… que le vamos a hacer… - Akane intentó agarrar a Ranma para cargar con él.

- ¿Pero que haces? –

- Te llevo. No puedes caminar ¿no? –

- ¿Eres tonta? Yo soy un chico, no puedo rebajarme a… - pero un manguerazo a su cuerpo por parte de Akane disipó todos los problemas.

- Entonces conviértete en chica y listos – y así, Akane cargando a Ranma, siguieron rumbo a casa. Sin embargo, Ranma sonrió.

- ¿Sabes? Creo que esta vez fue la primera vez que fuiste amable conmigo, después de presentarme en tu casa como hombre – dijo.

- Oye que yo siempre soy amable – contestó Akane.

- Pero esta vez fue la primera, que realmente supe que no me había equivocado al decidir que eras la que más me gustaba –

- ¿Y eso lo decidiste? - dijo riendo Akane. Ranma también se contagió de ello.

- Bueno, decidir no… más bien, no se como decirlo… - Dijo Ranma mientras se rascaba la cabeza – Pero se, que aunque lo negara, y tuviese dudas, inconscientemente, sabía que serías tú. Sabía que tu, serías la persona que me haría feliz – Akane se detuvo, y volvió a poner de nuevo a Ranma en el piso. Este, aun en forma de chica, se sostuvo como pudo con la pared. Los coches empezaban a desaparecer, y las farolas se oscurecían, borrando todo a su paso.

- Todo sería tan diferente, si volviésemos a empezar… -

- Recuérdame… - respondió Akane, mientras le agarraba para ayudar a sostenerlo – Recuérdame, pase lo que pase y con todas tus fuerzas. Y tal vez… podremos volver a comenzar… - Dijo, sonriendo, mientras desaparecía del recuerdo.

Mousse, no se fue a casa, como podrían haber pensado la chicas. Fue directamente a donde quería ir. Al despacho de Shampoo. Sabía que ahí encontraría las respuestas, a todo lo que estaba sucediendo. Registro todas y cada unas de las carpetas, y miró cada papel, hasta encontrar lo que buscaba. Algo que jamás pensó que encontraría ahí. Su propia ficha. Y dentro, su propia cinta, donde estaría la entrevista que tuvo que pasar. Dudo, y sintió una extraña sensación de desconocimiento, al ver, que era él, quien hablaba. Y contaba algo que no recordaba.

- Bien Mousse, pues entonces, explica porque quieres borrar tus recuerdos sobre la persona llamada Shampoo – La cinta empezó a reproducirse, con la voz de Shampoo, interrogando.

- Bueno – La propia voz de Mousse era ahora la que se escuchaba – Yo… esto. Yo siempre he estado enamorado de ti, Shampoo, y bueno, siempre he intentado impresionarte. Pero como nunca me tuviste en consideración… bueno, aun así, tengo la esperanza… ¡Dios! ¡No puedo hacerlo! ¡Yo… -

- Mousse, decidimos que era lo mejor…ahora parecerá doloroso… pero… - Mousse, al oír esto de la voz de Shampoo, ya no tuvo dudas. De hecho casi no las tenía. Era del todo posible, pero ahora, estaba claro. Y estaba claro lo que tenía que hacer. Así, entre el desconsuelo, y el estado de confusión de todo, intentó hacer un último esfuerzo.

- Yo soy Ranma Saotome. Disculpen – Dijo Ranma, en forma de chica, ante Soun Tendo.

- ¡Vaya! ¡Así que eres tú! – le contestó este – ¡Cuanto me alegro de que hayas venido! – Sin embargo, al poco de abrazarlo, se dio cuenta de que era lo que tenia entre sus brazos. Nabiki, apresurada, se dirigió a él, para tocarle el pecho.

- ¿Quieres… parar de una vez? – Susurró Ranma, antes de que Nabiki se diera la vuelta para decir:

- ¡Pero si es una chica! –

- Es el día en que nos conocimos – dijo Ranma en voz alta, mientras las cosas sucedían sin cambiar en nada. Como si no le escucharan – Recuerdo que tu padre se desmayó de la impresión, mientras yo me moría de vergüenza por lo que había pasado. Y por lo que tendría que pasar. Nabiki no hacia más que quejarse y tu la intentabas calmar, mientras tu padre repetía una y otra vez, que mi padre le había jurado que había tenido un niño y no una niña –

- ¿Quieres venir a ver el dojo? – Akane se le acercó – Me llamo Akane, seremos amigas ¿vale? –

- Yo no respondí, y te seguí en silencio. Me acuerdo que pensé "Vaya, que niña tan simpática". Después decidiste que podríamos tener un combate de entrenamiento. Como no quería hacerte daño, te esquive los golpes, y te di un toquecito en la cabeza. Y me reí lo más tontamente posible. No quería caerte bien. Je je je je je… –

- Ja ja ja ja ja. Eres bastante buena – Contestó Akane a la risa de Ranma, después de ver que era la clara perdedora. Después se hizo un silencio – Esto ya se acaba. Pronto desaparecerá el último recuerdo… -

- Ya lo sé – Respondió Ranma, a la vez que se miraban a la cara.

- ¿Y que vamos a hacer? –

- Disfrutarlo… - contestó Ranma, antes de separarse. Su padre, ya se había bañado, y lloraba silenciosamente ante su amigo, y padre de Akane, Soun Tendo. Aunque en ese entonces nadie sabía quien era, poca importancia le dieron. Kasumi se acerco a Ranma, que miraba el atardecer.

- Ve a bañarte Ranma… – le dijo la mayor de las hermanas.

- ¿Eh? No… no es necesario –

- Venga mujer, si has hecho ejerció. Estas sudada. – y convenciéndole, Ranma se dirigió al baño. Recordaba que en parte, sabía que ese momento llegaría, tarde o temprano. Y que tarde o temprano, debería explicar el porqué de sus transformaciones. Así que no lo dudo mucho. Se mojó con agua fría antes de meterse a la ducha caliente, y esperó, decidiendo con que palabras se dirigiría con su nuevo cuerpo, hacia la familia Tendo.

- Y entonces, entraste tú - Dijo Ranma en voz alta en la bañera, mientras se giraba. Ante él, tal y como la recordaba, vio a Akane desnuda. Se miraron un largo rato, antes de que Akane volviera a salir, de la misma delicada forma que entró.

- Recuerdo que esa imagen se me quedó grabada en la mente – empezó a narrar Ranma – La chica que tanto cariño me había transmitido, que tan simpática había sido conmigo, se había mostrado delante de mí, completamente desnuda. Creo que fue en ese preciso instante, que me empezaste a gustar. No como persona, sino como mujer. Aunque después gritaste y fuiste a buscar algo para pegarme – finalizó con una sonrisa.

- ¿Bueno, que esperaras que hiciera? – preguntó Akane del otro lado de la puerta. Aun no había gritado ni huido. Un leve terremoto se notaba en el piso, mientras el techo empezaba a caerse. La ducha, donde el agua caliente se desbordaba, se vaciaba.

- No se. Supongo que, si hubiese estado rápido, habría intentado detenerte y aclarar las cosas… - respondió Ranma, mientras se ponía de pié. La bañera se había roto, y empezaba a caerse al piso de abajo. Toda la pared se había desplomado, y se veía el cielo de Nerima.

- ¿Pensabas detenerme desnudo? – preguntó Akane, aún escondida en el pasillo.

- Ese era uno de los inconvenientes, je je – Ranma se rascó la cabeza, mientras vía como la pared que ocultaba el baño del pasillo, también se desmoronaba. Y allí la vio de nuevo. A Akane, tapándose con una pequeña toalla, mirándolo fijamente.

- ¿Y me detendrás ahora? – preguntó la chica del pelo azulado. Ranma la miraba con una cara de tristeza y resignación.

- No lo hice… - contestó. Akane también se le contagió la mirada de su prometido durante unos segundos. Pero finalmente sonrió, y se acercó al chico.

- Al menos, fijamos que no fue así… - dijo mientras le agarraba de las manos. Ranma se acerco a su cara, y la besó mientras la abrazaba, y Akane lo correspondió con otro abrazo. Y así se despidieron. Los dos desnudos, besándose en medio de un piso que se derrumbaba. Finalmente, Ranma al sentir que desaparecía, empezó a llorar, intentándolo ocultar con una sonrisa.

- Hasta siempre Akane… - y todo se oscureció.

Shampoo, ya tenía todo recogido en la habitación. De hecho, transportó todo a la furgoneta, y subió una última vez, para dejar todo más o menos ordenado. Ya todo había acabado. Se acercó a Ranma, y se arrodillo junto a él. Y lo besó levemente en los labios.

- Al menos, dame ahora lo que siempre me negaste. Como compensación a lo mal que me lo has hecho pasar esta noche – susurró. Y diciendo esto, tomo su maleta y se dirigió a la salida.

- Adiós Ranma – dijo, y se marchó. Sin embargo el ruido de la puerta, despierta a Ranma, que de sopetón se levanta de la cama. Se frota la cabeza, y tambaleándose decide arreglarse para ir a trabajar. No tenía la más mínima gana de hacerlo, más encima con el fuerte dolor de cabeza que tenía, similar a la resaca. Pero ya lo que fue el colmo, fue el encontrarse sin gasolina su coche. Eso ya era la gota que colmaba el vaso. Decidió que era momento de hacer una llamada.

- ¿Diga? – se escuchó en el auricular de la cabina telefónica.

- ¿Sakura? Soy yo. Hoy no puedo ir a entrenar. Estoy enfermo – Se excusó Ranma.

Fin del Capítulo 6

Terminado a las 3:27 de la noche, horario de Greenwich

Cigarros en el cenicero: 10

Tazas de Café servidos: 0 (estoy enfermo, así que nada de cosas raras)

Conversaciones estúpidas que no vienen a cuento:

"¿Habéis pensado alguna vez que el nombre de Madonna suena a mandona?"

"¿A mandona?"

"Una mujer que manda mucho"

"Ya se lo que es mandona"

"Joder pues yo siempre que pienso en Madonna, pienso que debe de ser una mujer mandona. Se que no tiene sentido…"

"¿Como la vez que pensaste que Temporada de Patos era una película sueca?"

"Te dije que pensaba eso, aunque no se porque…"

"Pues lo mismo"

"No, porque aquí hay una relación fonética"

"Por esa regla de tres, mandona suena a McDonal. ¿Es por eso Royal McDonal una tía mandona?"

"Es un payaso que da miedo"

"¿Y por eso comemos en Burguer King?"

"En parte…"

"Pues que quieres que te diga. El rey de Burguer King si que da miedo. Aparece ahí de repente, con esa cabeza gigante, y con el rostro todo anamórfico."

"Pero te da una hamburguesa gratis, y eso es lo que cuenta…"

NdA: Y se acabó. Al final Ranma hace de tripas corazón, se arrepiente, y se jode. Como siempre, vamos XDD. ¿Pero que pasará después? A estas altura (no creo que nadie lea las notas antes que capitulo) sabréis que este capítulo es el enlace directo con el prólogo, así que ya tenéis lo que pasa después. Pero ¿Qué es el epílogo entonces? Creo que es evidente, así que no lo voy a decir. Pero espero que todo el mundo lo lea, que va estar muy bien. Decir también que, la película de la que habla Mousse es nada más y nada menos que "Urusei Yatsura the movie 5: Kaketsuhen (Capitulo Final)", la cual en España se tradujo como "Lamu: Chico encuentra Chica" que muchos diréis que no tiene nada que ver, pero no es verdad, esta vez se lo curraron, porque la saga final de Urusei Yatsura en el manga se llamaba así "Chico encuentra Chica", que es lo que adapta precisamente esta película. No es la mejor de Urusei Yatsura, pero era lo que quedaba por adaptar del manga. Así que Urusei Yatsura es el único manga de Rumiko Takahashi adaptado íntegramente al anime, dirigido por el no menos grande Mamoru Oshii ¡Echadle un vistazo!

Gracias por leer, y hasta el epílogo.

H.Battosai