Akane Tendo, la mujer fácil ¿no? O eso podría parecer. Pensar que estoy divirtiéndome junto a una persona que acabo de conocer, como si ya fuésemos conocidos desde hace años, me da miedo. Pero es eso, precisamente lo que me atrae. Ranma Saotome, esa persona que parece que siempre ha estado ahí, pero que nunca me he dado cuenta de ello. Si, Nerima es pequeña, y si dos personas que siempre han vivido en el mismo barrio, mantienen una conversación, es normal que saquen cosas en común. Pero con Ranma, es diferente. No es una persona que digas "¿Vaya, como es que no nos conocíamos?" sino que, da la impresión de que si lo conozca. De hace tiempo. Sus reacciones me parecen predecibles, y totalmente reconocibles. Como si supiera como va a reaccionar a todo lo que vaya a decir. Y eso me hace sentir segura. Se que no la voy a fastidiar. Que no le entrará miedo por decir algo extraño. Que podré decir lo que yo quisiese, que no tendré que medir mis palabras, sino decirlas. Al fin y al cabo, con alguien que te puedas sentir tan libre, es con quisieses pasar San Valentín ¿no?
Así que aquí estamos, en la amanecida de San Valentín, echando gasolina al coche de Ranma, Tengo que decir, que atractivo es. Y también parece muy seguro en lo que hace. Por lo que sé, entrena en un dojo, y así se gana la vida. ¡Ah! Y algo impresionante: vivió en casa de mi padre. Nos sorprendimos mucho al saberlo. No indagamos mucho más, pero eso si que son casualidades. Quizás no nos conocimos por unos días. También estudio en el Instituto Furikan, y conoce a Ukyo y Ryoga. Vamos, que si no nos conocemos ha sido una gran casualidad. ¿O será maldita casualidad?
- Ya está – me dice, mientras termina de verter la gasolina en el coche. Tuvimos que pasar a una gasolinera a buscar combustible con un bidón. Se excusó diciendo que hace día que no conducía, y se le olvidó que no tenía gasolina. Así que decidió echarle de una vez, y así ir a dejarme a casa. No subimos, y realmente, con lo cansada que estaba, de pasar la noche saltando por el instituto cerrado, pues me dormí en seguida. No creo que me hiciera nada. No parece de ese tipo de personas. De hecho cuando le invité a casa, ayer, estaba bastante nervioso je, je.
- Akane… - Oigo un susurro, mientras me mueven un poco. Mientras abro los ojos, veo mi edificio por la ventanilla. Ya habíamos llegado. Todavía somnolienta, me rasqué los ojos, mientras me enderezaba. Puede que por eso, y por ver mi casa. me diera ganas de no bajarme del coche.
- ¿No podríamos hacer otra cosa? – Vamos, que no quiero ir a casa todavía. No quiero volver para aguantar a Matsui y su ridícula forma de resolver los problemas con halagos..Aunque por la cara que me ha puesto Ranma, parece que le ha asustado la insinuación.
- Creo que ya es hora de que durmamos un poco… - me dijo, sin poco más que aportar. Suspiré, mientras veía mi aliento subir hasta el techo del coche. Día de San Valentín sola de nuevo. Sin embargo, oigo reír a Ranma en lo bajo y rascarse la cabeza.
- Bueno, también podemos ir a mi casa, dormir y poco y después ya decidimos que hacemos – El chico no es tonto. Como aprovecha las posibilidades. De la gracia que me ha dado el comentario, me da por reírme un rato.
- ¿Qué pasa? – me pregunta.
-. Nada, nada –
- ¿Qué es tan gracioso? –
- Nada hombre. Voy a buscar algo para cambiarme después y ahora bajo – Si, tenía que ir a buscar ropa, pero tampoco quería explicarle que se le ven las intenciones. No quiero cortarle el rollo tan rápido. Me bajé rápidamente del coche, mientras le hacía una señal de que esperara. No creo que se vaya, pero es una especie de "Ahora vuelvo". Mientras subo corriendo, pienso en voz alta. "¿Y si me llevo ropa interior sexy?" Creo que algunos vecinos me escucharon, pero es verdad ¿no? Nadie sabe que puede pasar. No es que me no lo quiera, ni que este desesperada, simplemente que, no se.
- ¿Akane? Soy yo, Matsui. No se que pasó el otro día, pero… No se si me he equivocado en algo, pero… la manera de despedirnos… - Mierda, maldita la idea de mirar el contestador nada más entrar. Vamos, que se disculpa, que hablemos, que lo solucionaremos. Que asco de persona. Es muy cariñoso, no lo niego. Pero a veces me canso de llevar los pantalones en nuestra relación. No es capaz de decidir nada, y parece que todo lo que me dice, me lo dice como si leyera un guión. La última noche me estaba volviendo loca con este sentimiento. Se que todo lo que me dice lo he oído, como si ya me lo hubiese dicho otra persona. Y me duele. Aunque tampoco creo que fuera bueno dejarlo tirado en un calle mientras me marchaba con su coche. No es culpa suya, pero no puedo mantener una relación con él. Tengo que hablar con él y decirle que lo dejamos, como debe de ser. Nota cerebral, que no se te olvide Akane.
Bueno. Ropa, cepillo de dientes y algo de dinero. ¿Qué si la ropa es demasiado provocativa? Bueno, no toda. Me la pondré según como vayan las cosas. Además Ranma no parece de los que tengas que dar todo masticado para comprender. No como Matsui... ¡Mierda¡El correo! Lo leeré en el coche, pero es que si no lo saco ahora, se me olvida, y me veo con los del banco tocando a mi puerta porque no he pagado. Cierro la puerta como puedo, con la mochila en una mano, y las cartas en la otra. Debo parecer una idiota a ojos de Ranma. Es como si viera que se ríe de cómo intento cerrar mi casa con todo esto en la mano. Sin embargo, de las conversaciones que hemos tenido, el hecho que nos riamos el uno del otro, creo que no es tan malo. De hecho, nunca me he sentido tan cómoda.
- ¿Lista? – Me dijo Al entrar de nuevo a su coche. Asentí con la cabeza y el me sonrió. Y emprendimos la marcha a su casa. ¿Cómo será¿Vivirá en un piso compartido¿Qué narices es la empresa Duck S.A.? Se que esto último no tiene que ver mucho, pero es algo que ha salido de mi buzón. Es bastante grande, así que no creo que sea publicidad barata. Es raro.
- ¿Qué has dicho? – me pregunta Ranma al verme con muchos papeles en las manos.
- Que es raro. Es que he recibido esto por correo y… -
- ¿Qué es? –
- Pues… - Tomé el primer manuscrito y lo leí en voz alta – "Soy Mu-Stu, extrabajador de la clínica Duck S.A, de la Doctora Sian- pu. Nuestra clínica se ha caracterizado en borrar de la memoria de nuestros pacientes, ciertos hechos que no quieren recordar. Sin embargo, después de ciertas circunstancias, me he dado cuenta de lo horrible que es, olvidarse de algo, por mucho que sea una decisión propia. Para corregir este atentado hacia la memoria de nuestros pacientes, adjunto su ficha y los hechos que decidió borrar" Y trae una cinta…- Ranma estaba mirando los papeles extrañado a la vez que conducías sin pensarlo mucho pongo la cinta en el radiocasete.
- Me llamo Akane Tendo y vengo a borrar de mi mente a Ranma Saotome – Era mi voz, pero juro que nunca dije eso. Estaba de piedra. Ranma me miró al escuchar la cinta - ¿Qué porque lo quiero borrar de mi vida? Me tiene harta. Sinceramente. Siempre hace lo que quiere, cuando quiere, sin contar con mi opinión. Estoy cansada. Se cree que por ser él, ya todo lo que hace esta bien, y que nunca tengo razón… -
- ¿Qué es esto? – me preguntó Ranma.
- No… no tengo ni idea… - Y era verdad. Pero si hace un día que nos conocimos
- ¿Lo has traído para reírte de mí? –Mientras me preguntaba, buscaba una respuesta que no la cagara más. Pero la cinta seguí avanzando, poniendo a malparir a Ranma.
- ¡No¡No se que esta…! – Ranma no parecía escucharme, mientras en su cara se notaba su enfado.
- Claro¿Qué otra explicación hay? – Esto se me estaba yendo de las manos. Saque la cinta, e intenté calmarme.
- Mira, calmémonos un poco… - Otra elocuencia sin respuesta. Ranma frenó rápidamente y aparcó el coche.
- Bájate del coche… -
- Espera, intentemos explicar… -
- ¡Que te bajes del jodido coche! – Esa es la única respuesta que parecía que recibiría. No sabía lo que estaba pasando, pero ni siquiera dejaba explicarme. No era culpa mía, pero ni siquiera me dejaba decírselo. Me bajé sollozando, y de la ventana, intenté que esto no acabara así. Pero el coche arrancó, mientras intentaba contener las lágrimas, y se fue. Lo único que entendía de todo esto, era que esto solo era un malentendido, que probablemente nos separaría.
De camino a casa, no podía dejar de llorar. Caminaba rápido, mientras la gente me miraba. No me gusta llorar. Pero había conocido a una persona maravillosa. Y la he perdido tan rápidamente como la encontré, todo por algo que no se lo que es. ¿Que otra cosa me quedaba por hacer? Llorando no se soluciona nada, lo se. Pero… pero… Según explica el correo, realmente nos conocimos, pero quisimos olvidarnos el uno del otro¿Cómo te puedes tomar que algo, que esa persona que tanto te atrae, al final te convertirá en una desgraciada?
- ¿Akane? – Joder, el que faltaba ahora. Matsui me esperaba en la puerta de mi casa - ¿Qué te pasa Akane? –
- Déjame en paz… - le dije. No quería decirle nada ahora. No tenía ganas de decir nada.
- Akane… espera un momento… -
- Que me dejes en paz… -
- Tesoro… -
- ¡Déjame de una vez, joder¡Vete a casa Matsui¡No quiero volver a verte! – No quería hacerlo, pero ya no aguantaba más. Le cerré la puerta en sus narices y fui corriendo al sofá. No tenia ganas de nada. ¿Qué coño estaba pasando¿Qué se supone que debo de hacer¿Por qué las cosas buenas nunca duran para siempre? Mientras restriego mi cara contra una almohada oigo el restregar de una hoja de papel. Es la dirección de la casa de Ranma. Me la dio anoche, cuando aun no teníamos ni siquiera planeado el pasar el día juntos. ¿Es una última oportunidad¿Que más queda, Akane¿Llorar hasta que te olvides o intentar solucionar las cosas? No, llorando nunca se ha conseguido nada.
Ranma vive en un edificio. Era de esperar de un chico soltero. Según el papel, vive en la segunda planta. No se aún que decirle, pero tengo que hablar con él. Tiene que entender que esto no es obra mía. Tiene que entender que me gusta, y que nunca abría hecho algo así por propia voluntad. Entro gracias a un hombre que me saluda como si me conociera de toda la vida. Me quedo extrañada ¿Qué significó eso?
- Bueno, Akane, es una mujer muy poco sincera. Consigo mismo y con los demás. Hace las cosas pensando en sus propias conclusiones. No es capaz de escuchar… - Escucho en unos de los pasillos del edificio. Una puerta abierta me tienta a pasar, auque con sumo cuidado. Era la entrada directa a una habitación. Era un piso de soltero. Era el piso de Ranma.
H.Battosai ha presentado
Al final de la habitación, al lado de la ventana, lo encuentro. Esta frente a su cadena de música. Y frente a él, un paquete abierto. Empresa Duck S.A. Ranma se gira lentamente para mirarme.
- Explíquese – Se escuchó una voz femenina en el casete. Miraba mientras Ranma me devolvía la mirada. Se puso de pié, dejando los papeles en el suelo y deteniendo la cinta.
- Yo… no creo que seas una persona poco sincera – me dijo. Por increíble que pareciera, no sentía remordimientos por lo que pasó hace una hora. Que no me dejar explicarme, y ahora tener que aceptar sus disculpas.
- Lo se… - le respondí, porque se lo que debe de estar sintiendo. Se lo extraño que es todo esto. Se como se debe de sentir, al descubrir que todo lo que hemos pasado, no era más que algo que acabara por desvanecerse.
- ¿Quieres un poco de café? –
- Si… claro… - le contesté.
Un fanfictión de Ranma ½
Mientras Ranma volvía con el café, di de nuevo al botón de "play" de la cadena de música.
- Lo siento -.me dijo mientras me veía pulsar el botón – Solo quedaba un poco… Pensé que había más… - Se disculpó mientras me entregaba una taza.
- No, Gracias… - respondí.
- Verá, no… no hay nada de lo que haga de lo cual ella no sospeche. Es decir, que si salgo a dar una vuelta, si llego muy tarde por la noche, o cualquier cosa, son motivos suficientes para acusarme de algo… - Se oía en el radio casete.
- Quiero… siento mucho haberte gritado. Y no creo… no creo que seas una persona que saca conclusiones precipitadas… - De dijo. Yo asentí con la cabeza mientras seguía bebiendo.
- No es que yo allá hecho nada, sino que ella lo piensa. Y se lo cree. Se cree sus propias mentiras. Ella no se relaciona con las personas, se relaciona con las imágenes que tiene de ellas… - Se escuchó. Y me dolió. Se que realmente, lo que puede haber pasado nos explicaría muchas cosas. Pero eso me dolí de verdad.
- Yo no hago eso… - Le dije mientras dejaba la taza en una mesa. Ranma corrió a parar la cinta.
- Lo… lo se –
- No hago… me duele que dijeras… -
- Yo no creo que… - Los dos nos quedamos callados. No era normal lo que pasaba. No debí haber venido.
- Creo, que me voy a casa… Esto es, muy extraño.. –
- Lo entiendo – Ranma, que ya había detenido la cinta, me acompañó a la puerta. No debí haber venido. ¿Para que solucionar algo, que parece ser que no tuvo solución?
- Siento mucho lo que ha pasado… y… fue un placer haberte conocido… - Le dije. Me hizo una reverencia, mientras, sin querer volverme más me marche de su casa, rumbo a la salida.
Basado en un guión de Charlie Kaufmann
- ¡Akane! – Escuché, mientras bajaba por las escaleras. La voz de Ranma resonó por el pasillo, y sus pasos se oían cada vez más cerca. Me di la vuelta, para verlo en lo alto de la escalera.
- ¿Qué pasa ahora? – pregunté, mientras Ranma bajaba lentamente las escaleras. Hasta que quedó a mi altura. Yo empecé a sollozar. Me dolía verle, y de todo lo que una vez dijo de mi. Y de no recordar todo lo que fuimos ya ahora no somos. Y jamás seremos.
- Quiero que sepas, que me gustas. Y no hay nada que no me guste de ti. No se me ocurre nada… -
- Lo has oído ¿no¿Sabes lo que pasará? Ranma, yo no soy perfecta, y seguramente tu tampoco… Y nos gustamos, si. Pero, no podremos llegar a ningún lado. Tu dirás que me entrometo en tu vida y que saco las cosas de quicio. Y yo creeré que me tratas como una estúpida y que intentas alejarte de mi... – Empecé a sollozar de nuevo ante la mirada de Ranma. Ranma me levanto la cabeza, y nos miramos un momento. Finalmente me sonrió, mientras yo lo miraba sorprendida.
- De acuerdo – me respondió. Mientras su sonrisa se convirtió en una pequeña risa.
- De acuerdo… - solté yo, antes de que, llorando, me empezará a reír. "De acuerdo", es todo lo que teníamos que decir. Porque esa era realmente nuestra opinión de lo que puede haber pasado la última vez.
Y así Ranma y yo, volvimos a comenzar.
"Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos"
Capítulo 0: Epílogo
Fin del epílogo. Fin Del fanfiction
Terminado a las 01:06 de la noche, horario de Greenwich
Cigarros en el cenicero: 19
Tazas de Café servidos: 2
Canción del momento: Eloise de Tino Casa.
Elosie! Eloise!!
Dolor en tus caricias
y cuentos chinos!
Yo seguiré siendo tu perro fiel! (Cantad todos, XDD)
Notas finales un tanto Largas: Es indudable que muchos se preguntaron, en su momento, si abría sorpresa al final o no. Si cambiaría el final de la película o no. Y tengo que aclarar que, sinceramente, yo tuve mis dudas hasta empezar a escribir estas notas. De hecho, se escribieron dos epílogos, y dude hasta el momento de publicarlo, de cual sería. ¿Por qué esta obsesa indecisión respecto al final? Bueno, quiero dar a entender mis dos puntos de vista en mi cabeza. Por una parte, tenia la posibilidad de retratar un epilogo, donde Ranma la fastidiara (como siempre), y que tocara fondo de una manera muy despreciable. Esto me habría aportado un gran regocijo personal. Sin embargo, por otro lado, tenía la obligación moral de seguir con la idea original: Ranma y Akane juntos. Esto creo que es grato para todo el que lee el fic, y que les gusta leer de esta pareja. Ahí estuvo la duda, desde que empecé a escribir el fanfiction. Duda que se disipó hace unos instantes.
En este fanfiction, Ranma, como personaje protagonista, toma la decisión de auto-destruir sus recuerdos, en pos a olvidar todo lo malo que a sufrido. Al igual que Akane. Sin embargo, ese sentimiento de destrucción de Akane es más puro, mientras que el de Ranma es una mezcla de rencor y venganza hacia la persona que quiere. Sin embargo, a mitad de camino, se da cuenta de que realmente, a quien esta haciendo daño, es a si mismo. Y a medida que pasa por sus recuerdos, se da cuenta de lo egoísta que fue, al intentar borrar algo que creía malo. Es indudable que en el mundo hay cosas que te harán sufrir, y que desearías no haberlas vivido, sin embargo, hay cosas que realmente te hicieron feliz, y que jamás querrás perder. Estas dos cosas, estos dos sentimientos, siempre irán de la mano. Solo habiendo amado a una persona de una manera inconcebible, podrás llorar inconsolablemente cuando te haga daño. Ranma se da cuenta de ello, al ver sus recuerdos. De lo mucho que sufrió por Akane y de lo mucho que la llego a querer. Y finalmente, como se ve en el ultimo capítulo, abandona, arrepintiéndose de su decisión, y dándose cuenta de lo egoísta que a sido por su parte, el intentar borrar a una persona de su mente, solo por las cosas malas, sin recordar los grandes momentos que ha pasado con ella.
Sin embargo, tanto en el prólogo como en el epílogo, Ranma no se acuerda de ello. Y Akane, que seguramente también sintió lo mismo al despojarse de sus recuerdos, tampoco. Es Mousse, que enviando cartas, desvela a los usuarios de esa terapia, el gran error que han cometido. No solo olvidas recuerdos que seguramente, de otro modo, no podrías olvidar, sino también la experiencia que les ha dado esos recuerdos. Mousse volvió a enamorarse de Shampoo, y Akane y Ranma vuelven a enamorarse. Esto hace que, como le paso a Mousse, vuelvan a caer en el mismo hecho una y otra vez, porque no se acuerden de haberlo experimentado. Akane sabe muy bien como es, y Ranma también. Y escuchando las cintas saben que es lo que puede llegar a pasar. Y toman su decisión, la de volver a intentarlo.
Y así acaba la cosa. Otra vez juntos, y por otro largo rato. Supongo que los finales felices nunca serán mal recibidos. Gracias por leer, por los reviews, por las cartas, las críticas (las tendré muy en cuenta para le siguiente trabajo), y sobretodo, por las personas que leen estas notas finales. También gracias al señor Gondry y el señor Kaufman, por crear una película tan maravillosa, y que recomiendo a todos. En fin, que gracias a todo el mundo. Aunque, después de leer esto, os preguntareis¿Y después de tanto rollo, porque elegiste el final "feliz"? Bueno, en parte, por el respeto a la obra original. Otra parte, por seguir con la idea original de que acabaran juntos. Y quizás también, por me sacie lo suficiente en el fic, haciéndoselo pasar tan mal a Ranma. Sin embargo, creo que, dentro de mí, el motivo principal porque elegí este epílogo como el que se publicaría es, simplemente, una razón. Si yo estuviese en las mismas circunstancias que en la escena final, y me echaran en cara todo lo que podría ocurrir como un motivo para la separación, creo que habría dicho lo mismo: "De acuerdo".
H.Battosai
Noviembre de 2006
