¡Alabado sea...! errr... ¡Alabado sea el técnico que reparo a Dizzy! (ok, MI compu se llama "Dizzy" ¿Por qué? porque YO le puse así ¿Algún problema con eso?) muchas de ustedes no han de saberlo pero ¡Ya me iba! XD sie, ya dejaba f a n f i c t i o n . net y quizás para siempre... ok, mas detalles de eso abajo en las notas, mejor las dejo con el capi ¡Deben de querer matarme por mi ausencia! Tengo excusa, en serio.

Acotaciones:

"..." diálogos

'...' pensamientos

(...) mis burdos comentarios

ЯxК ЯxК ЯxК cambio de escena

Datos del fic:

Titulo: "Recordando al Olvido"

Autor: Celen Marinaiden.

Genero: Yaoi, Shonen-ai, medio AU y quien sabe cuantas cosas mas.

Parejas: KaixRei.

Disclaimer: Beyblade le pertenece a Aoki Takao así que no me jodan mas la existencia recordándome eso.

¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸, Recordando al Olvido ¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,

Capitulo II: Trece Velas...

Aquel día era justamente el cumpleaños de Takao ¡Pero que cosas! El chico de ojos marrones había estado tan ocupado pensando en la final de beyblade que era ese mismo día que había olvidado por completo su cumpleaños. El señor Kinomiya, su abuelo, había llegado repentinamente haciendo una pequeña pero significativa fiesta improvisada por su cumpleaños, ahí en los cambiadores del domo.

Takao busco con la mirada a su rival, pues suponía que Kai se encontraría en aquel momento ahí... pero no lo hallo por ninguna parte.

Oh, pero Kai si estaba en el domo... haciendo cosas mejores que estar como tonto en el mismo lugar que el nipones ¿A quien demonios le importaba el cumpleaños de Takao? En ese momento ni se acordaba siquiera de eso, solamente se encontraba caminando por los pasillos impaciente, queriendo salir aun antes de tiempo tan solo para buscar a cierta persona en las gradas, pues estaba seguro que ahí era donde la iba a encontrar.

"¡Kai!" -pero se equivoco... esa persona no estaba en las gradas, estaba en el mismo pasillo que el-.

"Rei" -susurro quedamente el bicolor, dándose la vuelta y encontrándose con la inconfundible figura de aquel oriental-.

"Te estaba buscando" -acepto sin más, sonriendo de una manera que a Kai le pareció divina- "Quería desearte suerte" -dijo, un tanto incomodo por la forma tan fija en que el ruso le estaba mirando desde que llego-.

"Ah... ¿Si?" -Kai pareció reaccionar al fin- "No la necesito" -repuso, cruzando los brazos y cerrando los ojos en un aire terriblemente altanero-.

"¿En serio?" -repuso Rei con cierto sarcasmo- "Entre mas arrogante es el enemigo, mas le duele orgullo cuando lo derrotas".

"¿Qué?" -abrió sus rojizas orbes volteando a mirar al chino que le observaba pasivamente-.

"Que no te hace daño ser mas humilde" -Rei sonrió- "No subestimes a Takao, yo cometí ese error" -rememoro vagamente su pelea del día anterior-.

"Yo nunca subestimo a nadie" -y por unos segundos no supo que mas decir-.

Y era cierto, no sabia siquiera que hacer. Ahí frente a el estaba el ser que mas amaba, estaba la persona por la que daría la vida entera. Tenia tantas ganas de tomar al chino en brazos y besarlo como nunca lo había hecho... siempre se lo había preguntado ¿Serian tan suaves los labios de Rei como imaginaba? .¡Cielos! .¡Que difíciles eran las cosas! Desde el día anterior ya había aceptado que un mi-la-gro había ocurrido desde el momento en el que abrió los ojos y miro por "primera" vez a Rei participar en el torneo regional. No sabia realmente como había pasado, pero si sabia porque... era su deber cambiar las cosas, evitar aquel futuro doloroso donde vio morir lo que mas amaba en sus brazos... ¡Jamás! Eso nunca volvería a pasar, mientras el estuviera ahí, Rei jamás seria lastimado ¡De eso iba a encargarse! No por habérselo prometido a Driger mismo, sino porque amaba a Rei, tan simple y vano como eso.

Tenia una segunda oportunidad... una oportunidad para empezar todo de nuevo y no iba a desperdiciarla.

Repentinamente una voz proveniente del altavoces se dejo escuchar, era seguramente Jazzman dando la primera llamada.

"Seguramente ya te ganaron el lugar" -comento con algo de sorna Kai, tan solo para aligerar la pequeña tensión que en ese momento había entre los dos-.

"No lo creo... tengo un precioso asiento de privilegio junto al señor Dickenson" -respondió con aire orgulloso Rei, sonriendo y mostrando así sus muy particulares colmillos-.

"¿Qué habías dicho de los arrogantes?" -Kai arqueo las cejas, mientras que sonreía con ironía-.

"Ese no es el caso... creo que ya me voy" -el chino bajo ligeramente la mirada al suelo-.

"¿Viniste solo a verme?"

"Bueno yo... si" -Rei alzo la vista frunciendo la ceja derecha con extrañeza- "Eso es lo que hacen los amigos ¿No?".

"¿Amigos?" -Kai casi se va de espaldas cuando escucho eso-.

"Es que... ¿No lo somos?" -su voz se escucho algo dolida... quizás se había apresurado demasiado con eso de los amigos ¡Pero no había podido evitarlo! Kai le había caído muy bien pero quizás se precipito en su forma de actuar-.

"Claro" -se apresuro a hablar el ruso luego de salir de su letargo- "Pero entonces creo que también tienes que irle a desear suerte a Takao, después de todo también es tu amigo" -dijo secamente, con un atisbo de ¿celos?-.

"¿Takao?" -Rei enarco las cejas divertido- "Oh no... Takao no es lo que yo podría llamar "amigo" es un chico genial y me cae bastante bien... pero no me parece el tipo de persona con la cual pueda llevar una amistad de verdad... no se si me entiendas" -frunció ligeramente el ceño-.

"¿En serio?" -Kai pareció repentinamente interesado, siempre había creído que Rei y Takao eran grandes amigos- "¿Qué tengo yo que no tenga el para que me consideres tu amigo?" -¡Pregunta estúpida! .¡Realmente estúpida!... por favor, Kai podría hacer una lista de un millón de cosas que el tenia y que el ojimarrón no-.

"Bueno... eres mas maduro, pareces centrado... yo ya me canse de tener que estar con mocosos irracionales" -soltó de repente, aunque después quiso morderse la lengua por decir aquello-.

"¿Te parece?" -Kai sonrió en una mezcla de orgullo y diversión- "Entonces tu y yo seremos grandes amigos" -¡Cielos! Se sentía tan raro diciendo ese tipo de cosas-.

Rei que iba a decir algo mas se quedo con la boca abierta, ya que el altavoz nuevamente se dejo escuchar anunciando la segunda llamada, lo que quería decir que las finales estaban ya prácticamente a cinco minutos de comenzar.

"Ahora si ya me voy... espero que ganes Kai" -el chino le alargo la mano extendida, en señal de apoyo-.

Sin saber que decir, Kai también alargo el brazo y estrecho la mano del oriental con la suya. Aquel sencillo contacto le hizo estremecerse, la piel de Rei no era la suavidad misma, pero tenia una firmeza deleitante.

"¡Buena suerte!" -dijo apenas Rei mientras soltaba su mano-.

"Gracias" -respondió el bicolor quedamente-.

El chino sonrió una vez mas, se dio media vuelta y se hecho a correr por el largo pasillo, mientras Kai se quedo ahí mirando la dirección por la cual se había perdido el pelinegro, sus ojos escarlatas brillaban con alegría.

Por su parte Rei salio del área solo del personal y los bladers, y comenzó a andar entre las concurridas gradas, en sus labios una ligera sonrisa se apreciaba. Había estado pensando en el día de ayer y el encuentro que había tenido con Kai... no se había equivocado, el bicolor no era malo mucho menos desagradable, era por eso mismo que había sentido la necesidad de buscarlo y desearle suerte para su batalla, Kai era bueno pero Takao tenia talento... realmente no sabia cual iba a ser el resultado de la batalla pero quien ganase seguramente era porque lo merecía.

Pero en cambio, en cambio Kai si sabia cual seria el resultado ¡Estaba consiente de quien iba a ganar! Y ahora se encontraba con un terrible dilema... ¿Dejar ganar a Takao o no dejarlo ganar? Seria demasiado fácil vencerlo, pues aunque su blade no era tan moderno como el ultimo que había tenido, y Dranzer tampoco tenia la fuerza o la experiencia, el si las poseía y era suficiente para que su beyblade reaccionase y le hiciese ganar sin problemas... pero ahí estaba el dilema ¿Ganar o no ganar?

Mas no pudo seguir pensando en eso porque la ultima llamada se dio, entonces las finales ya comenzaban.

ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК

El juego había terminado, Kai y Takao estaban frente a frente y en sus manos permanecían sus blades, de fondo tenían el griterío de las personas que alababan tan buen juego que habían presenciado.

"Hice lo que pude" -murmuro Kai, dándole la espalda a Takao-.

"Lo se" -respondió el ojimarrón-.

Para haber perdido, Kai tenia una sonrisa altanera en los labios, y no le importaba en lo mas mínimo su reciente "derrota"... el lo había querido así, el bicolor estaba ahí porque Driger le había pedido hacer las cosas bien esta vez, porque le había dicho que cuidara de Rei, así que el beyblade, ganar o perder eran cosas que no tenían tanta importancia, y decidió dejar las cosas como debían de ser, como habían ocurrido al principio... así que sin mas, Takao había ganado la final de ese torneo regional.

El señor Dickenson se acerco con una sonrisa en su rostro, y a su lado caminaba también sin prisas el oriental de cabello negro, sonriendo también al tiempo que se acercaban a la plataforma de juego donde estaban el ruso y el nipones.

"Ustedes saben como manejar a la multitud" -rió el hombre-.

"Oh... hola señor Dickenson... Rei" -dijo algo aturdido el peliazul, mientras que Kai en gesto indiferente colocaba de nuevo sobre sus brazos aquellos particulares protectores que usaba-.

"En nombre de la BBA solo quería felicitar a los dos por dar un estupendo espectáculo" -dijo Dickenson-.

Kai emitió una burla ligera y se giro para encarar al hombre, tratando de recordar que es lo que había dicho la primera vez que eso paso, pero apenas y se volteo un par de ojos dorados y relucientes capturaron por completo su mirada. Rei lucia una hermosa sonrisa.

"¡Estupendo juego Kai! Fue muy emocionante verlos jugar" -comento el ojidorado con esa impasible sonrisa suya-.

"Si... supongo" -¡Cielos! Rei lo desarmaba tan fácilmente-.

"Muy bien Kai... estoy pensando que es hora de convertirte en capitán del equipo" -el hombre levanto el dedo índice para hacer énfasis a sus palabras-.

"¿En que?" -el bicolor fingió una ligera sorpresa- 'Como si no lo supiera ya' -se burlo internamente después-.

"¿Esta hablando en serio?" -pregunto Takao, y Kai podría jurar que no sabía siquiera de lo que Dickenson estaba hablando-.

Justo en ese momento las luces del domo se apagaron, para que después una farol iluminase al desconcertado nipones, y al bicolor que lucia su temple como si nada del otro mundo estuviese pasando.

"Démosle un fuerte aplauso a los dos mejores beyluchadores del país, el nuevo campeón Takao y su valioso oponente, Kai" -hablo Jazzman por medio de los altavoces- "Y llego el momento de anunciar el equipo oficial que nos representara en el campeonato mundial..."

Una luz ilumino hacia las gradas donde se encontraba Max, sonriendo alegremente mientras se señalaba a si mismo al escuchar la voz de Jazzman.

"Semifinalistas ¡Max y Rei!" -y seguidamente una luz ilumino la siempre tranquila figura del oriental- "Acompáñenme a desearles a ambos junto con los finalistas buena suerte en el campeonato mundial de beyblade" -dijo completamente entusiasmado mientras el publico enloquecía-.

"Esa fue una excelente sorpresa para ti ¿Verdad?" -dijo algo azorado Kyouju al rubio que tenía al lado-.

"Si" -murmuro todavía sorprendido Max-.

Por su parte, Dickenson reía mientras que la atención de los otros tres chicos se colocaba en su persona.

"Deberían ver sus caras... pedí que hicieran el anuncio después del encuentro porque no quería arruinar la sorpresa ni distraerlos de la batalla" -explico el buen hombre-.

"¿Habla en serio?" -aparentemente Takao todavía no terminaba de digerir la información-.

"Si, totalmente" -respondió Rei luciendo esa maldita sonrisa encantadora suya, y aquel par de ojos brillando- "Y estoy muy orgulloso de ser parte de este equipo" -inclino ligeramente la cabeza hacia la izquierda y elevo su mano- "Vamos, píenselo" -dio un paso adelante entusiasmado- "Nuestro equipo debería poder llegar hasta la final y quizás convertirnos en campeones del mundo" -repuso exaltado, pero mas se exalto Takao al dar un salto imprevisto que hizo que el oriental retrocediera un poco-.

"¡Siiiii!" -grito entusiasmado en chico de la gorra, cual niño pequeño- "¡Increíble! Necesitamos un buen nombre, algo como Bladebreakers" -asombrosamente la mente del nipones encontró un nombre apropiado al instante-.

"¿Sabes Takao? Me parece que suena bastante bien" -Rei tenia un indudable tono alegre, sin duda aquello le había hecho feliz al igual que el resto- "Choca esos cinco" -el chino extendió su mano y Takao la estrecho sin duda alguna mientras que el publico gritaba de emoción nuevamente-.

"¡Takao!" -un grito se alcanzo a escuchar y todos voltearon, para ver como el rubio se acercaba corriendo a ellos con una enorme sonrisa, seguido del chico de las gafas que sonreía también-.

"Hola Max, Kyouju" -dijo con una sonrisa el nipones-.

"¡Que forma de ganar!" -comento el castaño-.

"No puedo creerlo, todos viajaremos al campeonato mundial de beyblade" -dijo Max, incrédulo de que realmente aquello estuviese pasando- "¿Qué te parece eso?".

"Esperen a oír el nombre de nuestro equipo" -respondió entusiasmado Takao-.

Kai permanecía indiferente, de los brazos cruzados, ojos cerrados y la cabeza ligeramente inclinada como si no hubiese escuchado siquiera lo que acababan de anunciar sobre el equipo.

"Son encantadores ¿No es cierto?" -murmuro Rei a su lado, que se había deslizado de donde se encontraba el nipones-.

"¿Qué cosa?" -abrió las rojizas orbes, volteando ligeramente hacia la dirección en la que estaba el chino-.

"Los novatos" -se rió de buena gana- "Se comportan como niños que acaban de recibir juguetes nuevos".

"¿En que lo habrás notado?... ¿En que todavía son niños?" -refuto con ironía el, pero trato de que su tono sonase lo menos mordaz posible... no deseaba que esa cercanía que comenzaba a hacerse entre el chino y el se quebrara-.

"Kai... ¿No vas a saludar al equipo?" -interrumpió Dickenson (viejo metiche ¬¬ tan bonito que estaban los dos solitos)-.

"Hmpf... no le veo caso, ellos ya me conocen" -resoplo- "Pero supongo que ha de ser algo así como responsabilidad" -¡Ya recordaba! Si, ya recordaba que era lo que Dickenson le había dicho en aquel momento-.

"Así es Kai" -el hombre arqueo la ceja en gesto curioso, como si el bicolor hubiese adivinado que era lo que pensaba decirle- "Exacto, todos tenemos responsabilidades... y la tuya es aceptar tu talento como un beyluchador de clase mundial en vez de huir de el... y usar tu don natural para enfrentar a otros competidores que te ven como su líder en vez de aislarte de ellos" -dijo tranquilamente el hombre (coco-wash a todo full ¬.¬).

Kai se dio la vuelta indiferente, cerró los ojos nuevamente y se cruzo de brazos.

"Si, esta bien, acepto" -dijo mas resignado que otra cosa... preguntándose también si le había dado un discurso similar a Rei para jalarlo a su "equipo"-.

"No sabes lo feliz que me hace oír eso" -sonrió Dickenson-,

"¡Si, bien dicho!" -Takao salto literalmente de la nada y se planto frente al bicolor- "Kai, choca los cinco" -extendió la mano, a lo que el ruso lo miro como bicho raro-.

"Acepte liderar al equipo pero eso no significa que vayamos a ser los mejores amigos" -se dio media vuelta- "Estoy aquí por una razón Takao, y es para llevar a este equipo a la victoria en el campeonato mundial" -comenzó a bajar los escalones de la plataforma de juego- "Disfruta lo que te resta del día Takao, porque mañana a primera hora comenzaremos a entrenar".

"Es un chico muy alegre ¿No es verdad?" -comento Dickenson tan sonriente como siempre-.

Justo antes de irse y creyendo que seria lo mas correcto luego de aquel desplante de despotismo y frialdad de su parte, se giro para enfocar su escarlata mirada sobre el oriental, que parecía un tanto desconcertado ante sus palabras como todos los demás.

"Nos veremos luego Rei, cuídate" -y sus palabras carecían del mortal acento frió que le había dedicado a Takao... aunque le costaba trabajo, quería sonar amable con el chino-.

Rei parpadeo en primera instancia, aunque después y sintiendo la misma confianza anterior asintió mientras sonreía. La actitud del bicolor momentos antes le había descolocado, pero aparentemente el estaba "libre" de la aversión que Kai parecía tenerle a todos y a todo en aquel momento.

"Claro Kai, también cuídate" -respondió de lo mas normal, mientras el bicolor le daba una ultima mirada antes de girarse-.

Kai salio. Todas las personas en el domo gritaban entusiasmadas mientras que una luz iluminaba a Max, Takao y Rei, quienes sonreían encantados ante el ánimo y aceptación que el público les estaba demostrando.

Vagando solitariamente por los pasillos, el bicolor tenia aun demasiadas cosas en que pensar y demasiados sofocantes sentimientos que apaciguar, pero una idea irrumpió en su mente, alejando por una breve fracción de segundo todo lo demás.

"Capitán..." -murmuro... antes de que una sonrisa adornara sus labios-.

Y sin poder evitarlo, había reaccionado igual por segunda vez a la misma situación.

ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК ЯxК

Los días pasaron tan rápido como lo harían las horas, los minutos quizás.

El vuelo que habían abordado había sufrido un pequeño cambio debido a circunstancias ajenas y su marcha al Torneo Asiático se había visto brevemente interrumpida, porque así era... su primer gran reto seria participar en aquel torneo.

Y ahora sentado ahí en aquella mesa localizada en algún restaurante de Hong Kong, rodeado de su "equipo" y el director mismo de la BBA, Kai recordaba las palabras de su abuelo en la ultima cena que habían tenido juntos, le había pedido, NO, exigido que no se dejara guiar por sus "supuestos" compañeros ahora que formaba parte en aquel equipo de quinta categoría... vaya, vaya... que ingenuo Voltaire ¡Si tan solo supiera la mitad de cosas que Kai sabia! Y ante el pensamiento el ruso no pudo evitar que una sonrisa un tanto sarcástica se formase en sus labios.

"A mi me parece bien" -la voz de Max llamo muy ligeramente su atención-.

"Y a mi" -secundo Rei-.

"¿Y a ti te parece Kai?" -dijo con su siempre exagerado entusiasmo Takao-

¿De que rayos estaban hablando? El bicolor alzo una ceja sin comprender y luego miro un plato en la mesa que tenia un par de bolitas de melón... ¡Ah! Ya... ya se acordaba de que rayos estaban hablando, era del modo de juego en el torneo... un equipo de cuatro, tres juegan y uno queda en banca, bastante simple.

"Si, como sea, me da lo mismo" -se encogió despreocupadamente de hombros-.

"Entonces queda todo arreglado y explicado muchachos" -dijo Dickenson- "Si me lo preguntan creo que deberían retirarse al hotel y descansar, mañana partimos".

Y ante la idea todos parecieron estar de acuerdo. Así ya después mientras la tarde avanzaba, los cinco ahora se encontraban refugiados en las cómodas paredes de aquella habitación que distaba mucho de ser económica, aunque tampoco podría decirse que se encontraba llena de lujos.

"Así que... ¿Fortaleza siesta?" -Rei arqueo las cejas sonriendo divertido, tentado a preguntarle a Takao cuantos años tenia-.

"Si... ¿No es genial?" -rió tontamente el nipones con una almohada en mano, preparada para darle al primero que le cayese en gracia-.

"Si a mi me lo preguntas es una idea ridícula... y borra de tu mente la idea de usar esa almohada para otra cosa que no sea dormir, no estoy dispuesto a tener que responsabilizarme por los daños de propiedad ajena" -no era necesario desde luego, aclarar quien había dicho esto-.

"Oh vamos Kai no seas aguafiestas ¡Un poco de diversión no te matara!" -quiso animarlo Takao, si es aquello realmente podía llamarse "animar"-.

"Si Kai, no te comportes como nuestra niñera" -repuso sonriendo abiertamente el rubio-.

"Yo estoy de acuerdo con Kai, chicos creo que deberíamos preocuparnos por comenzar a diseñar estrategias para el campeonato" -aclaro Kyouju, con su inseparable laptop en las piernas-.

"¡Jefe!" -lo reprendió el peliazul- "Es muy pronto para esas cosas ¡Déjanos descansar un rato!".

"¿Descansar de que? Si no han hecho nada" -el castaño no parecía muy convencido de la idea-.

Y así siguieron por cinco incansables minutos, hasta que Rei se puso de pie.

"Bueno chicos, creo que ya debo irme" -anuncio el pelinegro obteniendo la atención de todos-.

"¿Irte?" -Takao se giro hacia el- "Pero ¿A dónde?... no me digas que piensas regresar a trabajar al restaurante".

"Oh no... mi turno termino" -sonrió con gracia- "Tengo que ir a casa y preparar las cosas para mañana si es que quiero partir con ustedes".

"¿Vives aquí?" -repuso entusiasmado Max-.

"En realidad no... cuando estoy de paso por Hong Kong me quedo con unos parientes" -aclaro el-.

"¿De paso?" -pregunto el rubiecito-.

"Luego les explico" -la verdad era que ya no tenia intenciones de ahondar mas en el tema- "Los veré mañana en el aeropuerto chicos".

"Claro Rei, hasta mañana" -sonrió Max-.

"¡Te esperamos!" -de nuevo el entusiasmo de Takao hacia presencia-.

"Nos vemos Rei" -se despidió cortésmente Kyouju-.

El chino les sonrió, antes de encaminarse a la puerta. Kai quien casualmente se encontraba recargado en una pared cercada, con los brazos cruzados y fingiendo ignorar a todo mundo, abrió los ojos apenas si paso a su lado.

"Nos veremos Kai" -sonrió una vez mas, pero esta vez solo para el ruso-.

"Cuenta con eso" -y por poco a Rei le pareció que eso sonaba como una promesa, jah, que cosas-.

El oriental tomo el pomo de la puerta y la abrió, salio mientras decía una ultima frase y se perdió de la vista de todos cuando la madera volvió a estar cerrada. Como si la ausencia del pelinegro no fuese la gran cosa, todos volvieron a sus asuntos y mientras Takao proponía una entretenida guerra de almohadas, y Kyouju alegaba que tenían que ir pensando en sus contrincantes, pasaron tres escasos minutos que le bastaron a Kai para salir imprevistamente de la habitación, y los tres menores solo se dieron cuenta de eso cuando escucharon la puerta cerrarse nuevamente.

Todos voltearon a verse entre si, y momentáneamente después se encogieron de hombros... comenzaban a ver que Kai no era la alegría andando, y que quizás entablar una buena amistad con el no iba a ser nada fácil.

Ahora que ya se sentía libre de sus supuestos compañeros de equipo... que diablos, de sus amigos en potencia... comenzó a revisar los pasillos a paso apresurado buscando con su mirada escarlata la figura del pelinegro... que no tardo mucho en divisar a unos metros de el, Rei era inconfundible. Casi corrió tras el, pero aminoro el paso cuando considero que la distancia era prudente, y después suspiro como intentando darse el valor para lo siguiente que iba a hacer.

"Rei" -lo llamo, no era un grito, pero si su voz lo suficientemente elevada y audible como para que el otro le escuchase-.

Y funciono, porque segundos después el oriental se detenía, girándose por completo y mirándolo con algo de confusión, para dar paso a una adorable curiosidad que sus felinos ojos no podían ocultar.

"Kai ¿Qué pasa?".

"Nada" -el bicolor negó con la cabeza, mientras que cautelosamente se acercaba a el- "Solo... me canse de estar con esos niños".

"Oh vamos... ¡Son divertidos!" -sonrió alegre- "¿Y que planeas ahora?".

"Hmm... dar un paseo por la ciudad, dudo mucho que me pierda".

"¿En serio?" -el ojidorado levanto una ceja permitiéndose poner eso en duda- "Te propongo algo, te doy un paseo de cuatro cuadras y te regresas... ya es tarde y podrías perderte... ¡Seria una desgracia si perdemos al capitán!" -bromeo jocosamente, mientras sonreía abiertamente-.

¡Demonios!... ¿Rei siempre había sido tan tentativo a esa edad?... no, que el recordase el chino jamás le había dirigido comentarios tan espontáneos o tan sueltos, claro que antes el siempre tenia su barrera de hielo con para con todos, y en un principio el pelinegro no había sido la excepción... como se arrepentía de eso ¡Pero ya no importaba! Claro que no, porque el "hubiera" en aquel momento ¡Si existía! Podría remediar todos y cada uno de los errores que recordaba, aquella oportunidad era sin duda alguna un milagro, o una descabellada bendición.

Y ahora veía aquel futuro que ya había vivido como algo distante, como un sueño...

"¿Qué dices?" -la voz del chino le saco de sus pensamientos-.

"Hmpf" -asintió ligeramente-.

El oriental se dio por satisfecho con esa respuesta y comenzó a caminar, esta vez al lado de Kai. Sin problema alguno bajaron un par de pisos y llegaron a la salida de aquel concurrido hotel, tan solo para abordar en las calles de la aun más abarrotada ciudad.

"¿Dices que vives con unos parientes?" -vaya, si que era difícil eso de "entablar conversaciones" y era aun mas difícil el hablar... Kai no era comunicativo, no estaba acostumbrado a eso-.

"Aja" -asintió- "Solo es temporal, suelo viajar mucho y tengo la fortuna de tener parientes en muchas partes".

Quizás realmente no eran sus parientes, pero como miembros y familiares de la aldea de los White Tigers, formaban entonces una gran familia y el era bien acogido en cualquier parte como si realmente se tratase de un familiar sanguíneo.

Aquellas cuatro cuadras se convirtieron en cinco, luego en seis... y después, quien sabía. Incluso Rei había olvidado que tenía que llegar a preparar sus cosas. La conversación que se daba entre ellos era la más maravillosa y elocuente de las pláticas, era sencilla, precisa, poco pensada... era una charla agradable como hacia tiempo que el oriental no tenia, una charla agradable que en realidad Kai nunca había tenido antes.

El nerviosismo era algo que el ojiescarlata había logrado ocultar muy bien bajo aquella mascara suya llena de temple y cierta distinción, y es que prácticamente era imposible no sentir nada cuando a su lado estaba la persona que amaba, era extraño estar viviendo nuevamente los días antes ya vividos, pero de nada iba a quejarse ¡Al contrario! Estaba completamente agradecido con todo aquello. Pero con cada gesto, con cada palabra, con cada sonrisa, el chino amenazaba con derrumbar su mascara y tan solo lograría que lo tomara en brazos justo antes de besarlo ¡Era desesperante! Por años había estado enamorado de el, por años se había reprimido admirablemente... y ahora... ¿Tendría que esperar de nuevo todos esos años? No, no... eso había sido tiempo perdido, ahora no estaba dispuesto a desperdiciar ni un solo segundo, y quizás esa necesidad de cercanía con el otro, le había obligado a salir lo mas pronto posible de aquella habitación de hotel con la única intención de estar con el, no importaba si era tan solo para intercambiar un par de palabras en el pasillo y despedirse después.

Necesitaba demostrarle a Rei quien era en realidad, intentar por todos los medios de arrogar lejos su mascara falsa... al menos solo con el.

No sabia que era lo que había llevado al chino a enamorarse de el, a amarlo como había dicho... pero podía al menos suponerlo... en muchas ocasiones, cuando eran ya realmente amigos, Rei le había comentado que a pesar de todo... a pesar del sarcasmo, de la frialdad, de la indiferencia, sabia que había muchas cosas buenas en el, que le había tomado tiempo descubrirlas entre cada campeonato aun en medio de todos los problemas que afrontaban... y por lo que le había dicho, Rei había descubierto al verdadero Kai a duras penas, pero lo había descubierto. Y si no se equivocaba, y si seguía su instinto... si se demostraba tal cual era ante el chino... ¿Podría hacerse de su corazón al menos más rápido? Eso no lo sabia, y le aterraba el pensar que si presionaba el chino perdería el interés ¿Y si era su frialdad lo que había enamorado primero a Rei? De ser así había cometido un grave error en el mismo instante en el que se cruzo con el luego de la batalla que el ojiámbar había tenido con Takao. Y aunque así fuera, ya no podía hacer nada... más que seguir con lo antes pensado.

Era dulce... Rei hablaba y hablaba conformándose solo con sus monosílabos, o con sus breves comentarios, jeh, eso mismo era lo que el Rei que el "conocía" anteriormente siempre hacia... sus platicas siempre eran monólogos que Rei mantenía, y con el tiempo el comenzó a participar en aquellas extrañas platicas.

Mientras caminaban despreocupadamente por las calles, y el chino alegaba algo de que ya debería regresar por ser lo mejor, un par de ojos de entre toda la multitud se fijo en ellos con detenimiento, observando la figura del oriental con sorpresa, confusión y un viejo rencor. Aquellos ojos tenían un sospechoso tono dorado, que era muy similar (pero no tan bonito, juar XD) al que Rei tenia.

Después de mirar unos instantes mas, la efigie oculta en cuestión corrió entre la gente hacia el lado contrario, avanzando lo mas rápido que podía y esquivando a las personas que estorbaban en su camino, hasta que al fin luego de aquella loca carerilla llego a un callejón ancho, despejado donde apenas un par de personas se encontraban.

"¡Rai!" -grito a pleno pulmón-.

Los presentes eran tan solo tres. Y de ellos tres, un chico de cabello negro de considerarse largo, amarrado en una coleta por una cinta blanca, un par de ojos dorados enmarcados en un rostro de rasgos que recordaban mucho a los de un león, y ataviado de ropas claramente orientales de un color bastante oscuro, fue el que había respondido al grito del recién llegado.

"¿Qué pasa Kevin? (en serio, no quieren que lo llame por el nombre original ¬¬ yo se lo que les digo)" -pregunto el aludido-.

"¡Acabo de ver a Rei!" -soltó, tomando aire después-.

"¿Qué?" -la sola mención del nombre lo dejo mudo por unos instantes-.

El que acababa de llegar, Kevin, era sin duda el menor de todos, su cabello era de un verde amarrado en una coleta alta que elevaba su cabello, y sus ojos eran dorados. Al lado de Rai estaba la única mujer presente, una chica de cabellos intensamente rosados, de ropas color blanco con líneas en rosa, ojos dorados y además... en el cabello un listón rosado que daba mucho la impresión de un par de orejas felinas. Al final se encontraba en chico, el mayor de todos de aspecto tosco, cejas bastante pobladas, ojos delgados (si es que los tiene claro) y un mechón de cabello negro en su cabeza que evitaba una calva completa.

"¿Rei?" -la pelirosada hizo una mueca de asombro- "¿Estas seguro que era el?".

"¡Claro que si! Yo lo vi, iba platicando con un chico por la avenida" -asevero Kevin-.

"Así que el traidor esta aquí" -siseo Rai con un dejo de desprecio-.

"¿Debemos ir a buscarlo?" -pregunto la ojidorada, intentando ocultar las emociones que aquello le traía-.

"No, déjalo" -negó el pelinegro- "Tenemos mejores cosas en las cuales pensar que en eso".

"Pero si no lo buscamos ahora, quizás no volvamos a tener la oportunidad de verlo" -replico la chica-.

"Y será mejor" -respondió con rencor Rai-.

Todos se quedaron en silencio, sin duda alguna Rei Kon era una persona que ellos conocían muy bien... DEMASIADO bien. Y en aquel momento no traía nada de emociones agradables a ninguno de los presentes.

Continuara...

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¡Regreseeeeeeeeeeeeeeee! Muajajajajajajajaja... no pensaba hacerlo en realidad ¬¬ verán como estoy segura que no sabían, a mi compu se le murió el disco duro (por azares del destino 9.9) y yo lo perdí todo, decepcionada de haber perdido tantas y tantas cosas importantes reunidas a través de los años, decidí que me alejaría de mi vida cyberiana por un tiempo y también me decidí a dejar de escribir, no le veía el caso y no me sentía con ganas de hacerlo. Pero bueno, Dizzy ya esta reparada, en blanco claro (lo que significa que de todas formas perdí lo que tenia) y después de bajar los capítulos de mis fics y ponerlos en mi compu... me debatí entre si escribir o no hacerlo ¡Me daba tanto sentimiento hacerlo! Nuhmas de pensar en como perdí todo lo demás x.X así que luego de una breve batalla conmigo misma, decidí que no dejaría mis fics tan fácilmente ¡Claro que no! .¿Que será de Kai y Rei si yo me voy? (sin duda serian felices, claro ¬x¬) así que me regreso al negocio, no puedo hacerle esto a Kai ni a Rei (uy si tu, ándale XD) ¡Y tampoco a ustedes! Mis adorables lectoras que en mi medio corta carrera me han apoyado incondicionalmente. Solo les pido una cosa shiquitita... ¡No me presionen! Please ¬¬ escribiré lo mejor que pueda, lo que se me ocurra y subiré cuando pueda... porque francamente la escuela me va a tener muy ocupada y tengo muchas cosas extracurriculares que hacer en mi desgraciada vida (descontando claro, los problemas de siempre 9.9) así que sean muy, pero MUY pacientes conmigo.

Sobre este capitulo... no tengo mushio que decir XD me lo atraque a cambiarlo a mi retorcido gusto y antojo y por eso seguramente me quedo mal, los ojos de Kevin, yo se que son morados en Beyblade 2000, peeeero como en Beyblade G Revolution son doraditos y se ven menos marcianos, entonces lo dejo así. Sobre el nombre, no me preguntéis... Kiki no es un nombre que quisiera estar escribiendo mucho.

Bien no tengo nada más que decir, solo agradecer sus reviews a las siguientes personas:

Kaei Kon

Manzanita Roja

Angy B. Mizhuara

Shiroi Tsuki

The life is a dream

Addanight

Auras Hayumi

Yuki Valkov

Naru Narusegawa Hiwatari

Dark-Maery

Nanaseyaoi

Ariatna

Mel

Nanamilemon

Konoto-chan

NeKoT

H.fanel.K

Ayacrawford-Rei Diethel

Y recuerden ¡Sin su apoyo yo no hubiese regresado! Porque hubo un par de ustedes que me enviaron mi jalón de orejas por irme descaradamente XD mientras ustedes me quieran aquí y me demuestren un poquito de apoyo y afecto ;.; (¿Qué quieren? Soy una ninia sin amor XD) ¡Yo seguiré escribiendo! Muchas gracias de ante mano a quien lea esto, y estén seguras de que nos veremos en otro capitulo de otro fanfic mío.

Atte.

»»----- ČεĻεŋ Mдяΐŋдİđεŋ "No me despiertes aun, quiero seguir en este sueño que se llama Vida..." ------»