Acotaciones:
"..." - diálogos
'...' - pensamientos
(...) - mis burdos comentarios
cursiva - flash back
КxЯ КxЯ КxЯ - cambio de escena
Datos del fic:
∞ Titulo: "Recordando al Olvido"
∞ Autor: Celen Marinaiden.
∞ Genero: Yaoi, Shonen-ai, medio AU y quien sabe cuantas cosas mas.
∞ Parejas: KaixRei.
∞ Disclaimer: Beyblade no es mío, si lo fuese no me vería en la "penosa" necesidad de hacer esto, ya que directamente lo mandaría a hacer en el manga o en el anime ¿Conclusión? Beyblade es de Aoki Takao, por lo tanto a mi no me pagan ni un quinto por escribir esto, es solo un pasatiempo y demandarme no servirá de nada. Solo uso a los personajes (y secuestro) para mi enferma diversión, gracias por su comprensión XD
¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸, ReCorDaNdO aL OlViDo ¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,
Capitulo IV: Cuentas por arreglar...
Afortunadamente a pesar de que el día siguiente seria el tan afamado encuentro final, por el titulo del Campeonato Asiático, las cosas no parecían ser tan malas para los recién formados Bladebreakers. Cada uno de sus integrantes había demostrado porque estaban en aquel equipo, y aunque Kai aun no había jugado ni un solo encuentro, nadie ponía en duda su capacidad. Habían llegado tarde al ultimo encuentro, gracias a que Takao se había quedado dormido y no parecía haber fuerza humana que lo despertase... Kai casi lo devolvió a la conciencia a puntapiés, alegando que debían de estar todos presentes y que por él no iban a perder. Nadie, ni, Max, Kyouju o Rei se quejaron de eso, ya que estaban completamente de acuerdo así que hicieron oídos sordos a las quejas que tenía Takao sobre su capitán de equipo.
Ya se había decidido el orden en que cada uno pasaría, primero seria Max, después Rei y por ultimo Takao. Aparentemente nadie parecía nervioso. En la habitación en la que estaban quedándose, solamente estaban tres miembros del equipo. Takao se entretenía comiendo mientras que Max a su lado le observaba divertido, Kyouju seguía con su inseparable laptop haciendo y revisando datos para no encontrar ninguna sorpresa de última hora. Rei había salido desde hacia un par de horas excusándose por su ausencia, ya que solamente deseaba dar un paseo. Y hasta donde sabían, Kai estaba en alguna parte de la Torre de China practicando con su blade.
Pues ambas eran verdades a medias. Porque ni Rei estaba dando un paseo, ni Kai se encontraba practicando solo. En realidad se encontraba dando un pequeño juego rutinario con el oriental... sin bestias bit, sin trucos fantásticos, solamente un juego para pasar el rato de la mejor manera. Originalmente el chino pensaba dar aquel paseo, cuando Kai le había hecho aquella propuesta para matar el tiempo y distraerse un poco, o al menos eso se pareció a Rei por lo cual acepto sin chistar. Ambos estaban en uno de los pisos mas altos, un lugar despejado donde el viento soplaba y se podía ver el hermoso cielo sobre el cual se cerniría el atardecer muy pronto. En apariencia, solamente se encontraban ellos dos, lo cual parecía lógico ya que el resto de los equipos habían sido descalificados y era más que seguro que ninguno de ellos tuviese humor de ir a jugar después de la derrota.
Rei se permitió un bostezo que se apresuro a intentar acallar tapando su boca con una mano, se tallo después los ojos con el puño izquierdo y miro hacia abajo. Había un plato de piedra perfectamente tallado, en el cual dos blades giraban a un ritmo semejante. Alzo la vista, y se encontró con la figura de Kai que se encontraba cómodamente sentado sobre una barda no demasiado alta que fungía como una división entre otros platos.
"Demonios, Kai" -murmuro el chino- "¿Cuánto tiempo llevan?".
El bicolor volteo a mirarle, aparentemente hasta antes de que le llamasen su mente se había encontrado en otra parte, pensando cosas que solamente él sabía. Miro de pies a cabeza al hermoso chico que permanecía de pie, sin dar mas rastro de cansancio que la expresión aburrida y fastidiaba que dejaba ver en su rostro.
"Yo diría... que media hora" -respondió, sonriendo con cierta burla-.
Rei entrecerró sus dorados ojos, mirando casi de manera inquisitiva ambos objetos metálicos que giraban. Él y Kai habían hecho una pequeña apuesta, soltarían ambos blades y el primero que se detuviese perdería, aun no habían acordado castigos o premios, pero ahora luego de treinta minutos el pelinegro comenzaba a pensar que quizás se quedarían ahí hasta la media noche.
"¿Podemos dejarlo en un empate?" -pregunto, con cierta sonrisa que pretendía ser agradable-.
Lo que Rei no sabía, es que cualquier sonrisa dada de buen gusto, era completamente una perdición para Kai. Esos días, en que los recuerdos de su vida "futuro-pasada" se habían asentado entera y claramente en el torbellino en el cual se había convertido su mente... había notado que se le hacia impensable no estar todo lo cerca posible de Rei, cada parte de el le exigía la presencia del otro. Por fin su mente ya no era una confusión, divida entre la de un chiquillo egoísta e insensible, y la de un chico que había temido mostrar sus sentimientos durante demasiado tiempo. Las vivencias que habían pasado en aquellos años, tantos sentimientos reprimidos, tantas cosas no dichas y tanto cariño desperdiciado... sumado a aquellas dolorosas imágenes donde había visto una y otra vez como aquellos ojos dorados se cerraban para no volverse a abrir nunca... le habían hecho determinarse hacer cualquier cosa que estuviese o no a su alcance para obtener lo que quería... y nunca había habido en el mundo nada que hubiese querido mas que aquel encantador oriental de mirada felina, carácter sereno y esa voz que a veces podía ser tan seductora. Ya había reprimido una vez todos sus impulsos y emociones, y por ello había pagado un precio demasiado alto... no iba a hacer lo mismo de nuevo.
"Como quieras" -respondió encogiéndose de hombros-.
Rei pareció agradecido. Extendió su mano y al instante su blade fue a dar directo hacia ella. Kai bajo de un salto elegante de donde se encontraba sentado, haciendo la misma pantomima que el chino, y obteniendo como resultado que su propio blade fuese a dar hacia su mano, donde lo aferro con algo de fuerza (siempre me pregunte como era posible que el trompito hiciera eso ¬¬Uu).
"Y yo que pensé que la paciencia era tu fuerte" -dijo con cierta sátira-.
"Y lo es... soy tan paciente que por eso me impaciento".
"Eso no tiene congruencia" -replico-.
"No quería que la tuviese" -sonrió cual niño- "De todas formas no habíamos apostado nada todavía".
Rei encamino sus silenciosos pasos hacia la misma baja muralla en la que instantes antes se había encontrado el bicolor, puso las manos tras su espalda y se recargo apoyándose en el soporte de piedra, casi después flexiono la rodilla derecha y apoyo esta vez su pie, quedando en una pose que reflejaba despreocupación y si era posible, le hacia verse aun mas encantador. Kai no tardo demasiado en colocarse a su lado, cruzando los brazos sobre su pecho y recargando también la espalda sobre el muro, el espacio entre el y Rei eran apenas centímetros, que si se animaba a recorrerse tan solo un poco sus hombros chocarían. Kai no podía dejar de admirarse sobre la naturalidad con la que su propio cuerpo aceptaba el del chino, quizá era porque aquellos recuerdos de una vida que ahora no repetiría, habían imperado sobre sus acciones y costumbres, en aquel tiempo parecía una cosa de lo mas normal que permaneciese con Rei sin que le importase cuanta podría ser la cercanía, lo mismo que se había vuelto tolerante con Takao, o al menos sus tonterías no parecían molestarlo como deberían... quizá todas aquellas acciones sencillamente se derivaban de lo que ya estaba acostumbrado de ante mano, no podía fingir ser aquel chico que fue obligado a dirigir a un equipo, que detestaba cada cosa insensata que hacían sus compañeros, y que rara vez hablaba si no era para soltar alguna mordacidad. No podía fingir ser ese Kai que desconocía de sentimientos, porque ahora si los conocía. Después de todo, haber madurado más de cuatro años en menos de un mes realmente era algo que cambiaba el carácter.
"Kai" -le llamo, con cierto tono desinteresado-.
El bicolor solo tuvo que girarse un poco, para observar aquel par de ojos dorados tan hermosos.
"¿Qué?" -pregunto tentativamente-.
"Bueno, yo... es que..." -pareció dudar de lo que quería decir-.
Kai casi tuvo que morderse el labio inferior para contenerse de aquellos inexplicables deseos tan repentinos que le habían dado, de querer tomar a Rei en brazos y besarlo. Sencillamente, el chino se veía encantador con aquel gesto apenado en el rostro, mirando hacia abajo como si creyese que sus zapatos eran una cosa completamente fascinante en aquel momento, mas aquel gesto lo hacia parecer tan pecaminosamente adorable, que era imposible no desear pasar al menos una de sus manos por aquel encantador ser. Demonios, malditas hormonas... ¿Cuántos años tenía? Catorce, sí, catorce... bien, ¿Cuántos años tenía antes de volver? Dieciocho... bien, mala combinación, una mente de dieciocho en un cuerpo de catorce era algo poco recomendable para la salud, o al menos para el autocontrol.
"¿Sí?" -trato de animarlo a hablar, todo con tal de que Rei cambiase de posición, y dejase de parecerle tan irresistible-.
"Oh, bien" -rió ligeramente- "¿Qué pensarías si te digo que tengo un terrible antojo de una manzana?".
Kai elevo una ceja de manera escéptica. Cuando Rei volteo a verlo, tenía aquella expresión apenada, mezclada con algo de diversión.
"Pero no una manzana cualquiera, una verde".
"Rei, no me hagas dudar cuando determine que eres el único que piensa en este equipo de atolondrados" -respondió, sonriendo de manera burlesca-.
"Oh, Kai... tu no me hagas comportarme como Takao, y comenzar a decirte que la comida es fundamental para el crecimiento, además de que ayuda a tener energías para las beybatallas, y encima se tiene que comer, según Takao, al menos seis veces al día".
El ojicarmín se permitió reír suavemente, ante el tono que el otro uso. Al escuchar aquello, Rei sencillamente sonrió y volteo hacia el lado contrario, saboreando para si mismo el haber logrado que Kai riese... eso era tan extraño, en el tiempo que tenían juntos solo lo había escuchado en dos ocasiones, y esta, que era la tercera le hacia sentir victorioso, pues en las otras dos el responsable no había sido él.
"De acuerdo, Rei, seguro que mañana podrás comerte una exquisita manzana verde en el desayuno" -dijo, con algo de sarcasmo, sin embargo sin malicia-.
"Oh, me alegro tanto de tener un capitán tan flexible y un amigo tan amable" -y el sarcasmo que el utilizo, fue muy parecido al del ruso-.
Kai tan solo sonrió casi imperceptiblemente, y negó con la cabeza, momentos así parecían estarse volviendo una costumbre entre ellos, y el los atesoraba como joyas... momentos así le recordaban a un Rei de diecisiete años que era capaz de tomarlo del brazo y arrastrarlo con tal de hacerlo salir del encierro en el que siempre estaba. Que tonto había sido, si hubiese sabido en ese tiempo cuales eran los sentimientos del pelinegro hacia él, seguramente nada de aquello hubiese sucedido. Tantas cosas hubiesen sido diferentes.
De nuevo aquel cómodo silencio pareció instalarse entre ellos. Rei miraba de manera ausente hacia el cielo, metido en sus cavilaciones, sin embargo era imposible que el nombre de Kai no pareciese repetirse con insistencia entre sus pensamientos. No podía negar que se sentía como un chiquillo deslumbrado, ante la personalidad tan definida que desplegaba el bicolor. Jamás había conocido a alguien como él, era tan... diferente, sí, diferente a todo lo que estaba acostumbrado, Kai se salía de los estándares que tenía marcados para las personas. Era difícil evitar que tuviese esa fascinación, después de todo las únicas personas con las que había tenido una estrecha relación habían sido aquellas que poblaban la aldea de los White Tigers, y ahora, su casi recién formado equipo, los Bladebreakers. Le parecía interesante y hasta cómico el modo en el que Kyouju se obsesionaba por cosas tan simples, le agradaba aquella forma tan risueña y despreocupada de ser que tenía Max, y no iba a negar que la energía y las locuras de Takao le caían en gracia... pero Kai... Kai sencillamente parecía ser ajeno a ese mundo, como si viniese de algún lugar con una sociedad tan diferente a esa, y por su forma de hablar, por su porte, por sus gestos, lo mas seguro es que tenía la razón.
"Kai" -mascullo, cortando con el silencio- "Quiero saber... ¿Cómo es Rusia? Me da curiosidad, he visitado muchas partes, pero jamás un lugar tan alejado como ese".
El bicolor parpadeo, como si hubiese salido de algún tipo de ensoñación. Volteo hacia un lado y de nuevo sus ojos chocaron con aquellos dorados, haciéndole sentir aquel vació en el estomago que solía presentase cada vez que sus miradas se conectaban de esa forma.
"Es..." -pareció pensarlo- "Un lugar muy frió" -la risita que escucho de Rei le hizo sonreír interiormente- "En su mayoría las calles están cubiertas de nieve, y cuando llega el invierno, conoces lo que realmente es pasarla mal, eso, solo si realmente no estas acostumbrado al clima y no cuentas con los medios para pasar esas épocas" -se encogió distraídamente de hombros- "Las personas... hmpf, a mi me parecen detestables y eso no ha cambiado mucho con las que he conocido de otros países" -cerro los ojos de manera altanera-.
"Kai" -aquello sonó como un reproche-.
"Es la verdad" -agrego indiferente- "Si te soy sincero, no me gusta Rusia... no me gusta su clima, no me gusta su gente y mucho menos su gobierno".
"Hey ¿Dónde queda el amor a la Patria?" -pregunto jocosamente-.
"Bueno, el lavado mental no funciono conmigo" -se encogió de hombros, abriendo nuevamente los ojos y sonriendo con vivo cinismo-.
Rei reviro los ojos, en un gesto exasperado falso, y después sonrió con sinceridad.
"¿Qué hay de ti?" -cuestiono el bicolor- "¿Cómo es China?".
"Grande, contaminada y bulliciosa" -ante aquellas palabras, el bicolor levanto una ceja con elegancia, como incitándole a seguir- "Bueno... China es así... sin embargo, mi aldea es diferente, esta en medio de montañas, el aire es fresco, las personas son amables y les gusta el trabajo, hay muchos árboles y puedes convivir con animales, tanto domésticos como salvajes, también hay un gran rió cerca que tiene aguas cristalinas y es muy bueno para ir a pescar... además, es sorprendente mirar el amanecer o el atardecer desde ese rió, y el sonido de sus aguas correr hacen que todo tenga un aire... increíblemente relajante".
Kai adoro ver aquella expresión en el rostro de Rei. El chino parecía absorto en sus recuerdos, sus ojos brillaban con cierta añoranza, y la diminuta sonrisa que tenía en los labios era adorable.
"Tienes que llevarme algún día ahí" -susurro Kai, sorprendiéndose de la espontaneidad de sus palabras-.
"¿Eh, Oh, sí... claro, en cuanto logre que los indignados White Tigers perdonen mi supuesta ofensa" -se encogió de hombros, intentando quitarle importancia al tema-.
"Sobre eso" -y la magia del momento parecía haber muerto- "Sé que lo harás bien en la batalla de mañana".
"Claro, tengo en mente ganar".
"Sin embargo..." -oh, ahí venia la advertencia- "¿Crees poder con ella?".
"Yo le enseñe a jugar a Mao" -respondió, sonriendo entre la nostalgia y la confianza- "Creo poder ganarle".
"Sí, yo tampoco lo dudo... pero dado que aparentemente tienes ciertos, ehm..." -hizo una mueca fastidiada, girando el rostro desdeñosamente en un gesto que resulto muy casual- "Sentimientos por ella" -su voz se escucho burlesca- "Me preocupa que estos puedan interferir con lo que tienes que hacer".
Rei entrecerró los ojos, como si estuviese molesto u ofendido por la afirmación del bicolor.
"No había pensado en eso" -frunció el ceño- "Pero, creo poder lidiar con el problema... no puedo decepcionar al equipo porque sé que confían en mí".
"Es bueno que estés conciente de eso, porque yo confió en ti".
"¿Lo haces?" -pregunto ligeramente sorprendido-.
"Quita esa cara" -entrecerró sus ojos un poco- "Sabes que sí, Rei... de todos los que nos rodean eres el mas apto y el único lo suficientemente maduro como para ser de confianza".
"¿De verdad? Gracias entonces" -dijo, un tanto avergonzado-.
Y sí, Rei no había reparado siquiera en ocultar aquel ligero nerviosismo que había salido de su voz, ni la sonrisa apenada que después se poso en sus labios. Desde hacia días que Kai notaba cosas como esas, sobre todo cuando se encontraban solamente ellos dos, cosa que se estaba repitiendo con regularidad. Para cualquiera, era muy fácil ver que todo aquello seguramente seria por la simple causa de que Kai tenía la facilidad de hacerlo actual de manera diferente a la normal... no había que ser un genio para saber que Rei aparentemente se sentía de alguna manera atraído hacia él, o al menos eso era lo que las acciones de su cuerpo decían. Cuando se dio cuenta de eso, Kai casi se golpea contra una pared, porque justamente también se percato de un detalle en el que nunca había pensando antes... pero en un principio, cuando ellos se habían conocido la primera vez, las reacciones habían sido mutuas. Para cualquiera había sido fácil adivinarlo, pero las miradas que solían darse, las palabras que intercambiaban, las reacciones involuntarias de sus cuerpos cuando estaban cerca del otro, incluso hasta las sencillas circunstancias de que para todo siempre terminaban juntos, desde compartir asiento en los viajes, hasta dormir en la misma cama, declaraba visiblemente el hecho para cualquier par de ojos ajenos que tuviesen un poco mas de conocimiento sobre la vida. Pero ellos dos se gustaban.
Porque había que ser sinceros, en ese tiempo, todo era desconocido para ambos... Kai se había dado cuenta en aquella batalla que había tenido Rei contra Bryan, cuando sintió su corazón encogerse de preocupación por primera vez por alguien. Nunca sabría sin embargo cuando es que Rei se había dado cuenta, pero ahora intuía que los sentimientos habían sido mutuos por quizás mucho mas tiempo del que pensaba. Y ahora, esto. No era nada difícil el percatarse de que las acciones de Rei seguían siendo las mismas, con la diferencia de que ahora parecían mas notorias, y el bicolor dedujo que se debía a aquel acercamiento que había fomentado entre ambos a la primera oportunidad que había tenido. Pese a que sus sentimientos eran ridículamente mayores a los que había sentido nacer la primera vez, era esa misma conciencia y aceptación de ellos lo que hacia que Kai pudiese mantener el control y no se comportase como un chiquillo enamorado... sin embargo, si aplicaba ese termino a Rei, parecía entonces que no había nada de malo con esas palabras. Pero existía un pequeño inconveniente... el que ya no podía esperar para confesar aquello que parecía querer gritar de un momento a otro, tenía que decirle a Rei, tenía que confesarlo pues se creía incapaz de poder guardarlo mas tiempo. Otra complicación mas, porque aquel Rei aparentemente apenas estaba descubriendo aquella "natural atracción" que se había dado entre ellos. "Química", solían llamarla burdamente.
¿Qué se supone que haría el con un ojidorado que no esta conciente de sus sentimientos aun? No podía forzar las cosas entre ellos, hasta el momento todo parecía que marchaba bien, aunque Kai tuviese que aguantar el seguir guardando para si todo aquello que quería que Rei supiese... pero quizá aun faltaba tiempo, mucho tiempo, y aunque detestase admitirlo lo único que le quedaba era resignarse a callar de momento. Amaba a Rei, pero este Rei... estaba completamente seguro de que este Rei apenas y si se había dado cuenta de que quizás Kai le gustaba, en fin, no sabía que mas podría hacer pues intentar esperar parecía un suplicio, sin embargo alguna vez había escuchado que el amor era una cosa que se daba de forma natural, si se forzaba se marchitaba y sin tener siquiera un comienzo llegaba a su final (Sin Bandera 9.9 sorry, es que me encanta el dueto y les doy la razón XD son taaaaan sabios).
"Kai" -y de nuevo la voz de Rei le saco de sus pensamientos-.
"¿Hmpf?" -no se molesto en hablar-.
"Me gusta cuando pones ese gesto" -comento con una sonrisa- "Pareces tan... concentrado, y si es posible, incluso te ves mas serio".
"..." -frunció el ceño, sonriendo confiadamente- "¿Eso es una burla?".
"Podría ser" -se encogió de hombros- "¿Qué me harías si me estuviese burlando de ti?".
"Te haría lo mismo que le haría a Takao" -respondió con saña-.
"Uh... bien, entonces no me estoy burlando, solo por si pensabas eso".
Y cuando Kai miro nuevamente a aquellos pulcros ojos dorados, suspiro para sus adentros. Que difícil era tenerlo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo.
КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ
"¡Hola, Kai!" -aquel grito hizo que frunciese el ceño, ante la persona que le había asaltado- "No fuiste a las practicas ayer ¿Dónde estabas?".
"Yuriy" -siseo el bicolor, siguiendo con su camino-.
"¡Vaya! Que orgullo que te sepas mi nombre" -respondió sarcástico el pelirrojo- "Pero dime ¿Realmente estuviste encerrado en tu habitación todo el día?" -pregunto, poniéndose a su paso-.
"¿Y que si lo estuve? No es tu problema" -replico, aparentemente mas molesto que de costumbre-.
"Uh... parece que te levantaste de mal humor... ¡Espera! Tú siempre estas de mal humor, entonces te levantaste normal".
"Te lo diré una sola vez" -Kai se detuvo abruptamente- "Déjame en paz" -siseo, sin siquiera ver a su compañero-.
Yuriy se detuvo, al tiempo que Kai comenzaba a caminar nuevamente con paso firme y decidido. Los lindos ojos azulados del pelirrojo denotaron incomprensión... ¿Qué le pasaba ahora a Kai? Normalmente él era así, pero jamás se comportaba tan agresivo, era como si particularmente el bicolor se hubiese levantado de un verdadero humor de los mil demonios. Sin embargo, frunció el ceño al darse cuenta de justo el lugar donde se había encontrado con Kai, ya que al fondo de aquel pasillo frió y lóbrego de la Abadía daba justamente en el despacho del mismísimo Voltaire Hiwatari, y todos, hasta el mismo Kai tenían prohibido acercarse a el si no se trataba de algo sumamente importante. Especialmente cuando el hombre no se encontraba presente.
"¡Hey, Yura!" -al instante volteo hacia atrás- "¿Qué haces aquí?".
Yuriy parpadeo, mirando fijamente a Bryan, que venia caminando justo hacia donde él se encontraba, sonriendo de una manera muy ajena a su persona, ya que no estaba aquel cinismo que siempre imprimía a esas sonrisas.
"Nada" -respondió el pelirrojo, con el ceño fruncido-.
"¿Qué te pasa?".
"Es que... me encontré con Kai".
"Ah" -hizo una mueca fastidiada- "E intentaste besarlo y no se dejo, que lastima".
"¡Bryan!" -hizo una mueca- "Kai no me gusta y lo sabes... pero deja de ser tan idiota y ponme atención ¿No crees que este planeando alguna cosa?".
"¿Cómo que?" -Bryan arqueo una ceja, cruzándose de brazos-.
"Bueno... ya sabes lo que dicen, ayer no salio de su habitación en todo el día".
"¿Y que?" -se encogió de hombros- "Mejor para nosotros, no tenemos que soportar su horrible genio en las practicas y su arrogancia cada vez que gana".
"Mira quien habla" -respondió satíricamente el- "Tu humor es peor, al menos Kai es odioso pero nunca se va por la agresión física".
"¿Qué puedo decir?" -sonrió torcidamente- "Soy una persona con un carácter apasionado".
"Apasionado ¿Eh?" -sonrió burlonamente- "Rara vez me lo demuestras, me pareces mas bien tan pasivo".
"¿Pero que...?" -iba a reprochar al instante por el doble sentido de la oración-.
"Cállate y escucha, pero me parece que vi a Kai venir del despacho de Voltaire".
"¿Y eso que?".
"Que tengo la sensación de que algo esta tramando" -lo miro seriamente-.
"¿Y que podría ser?".
"No lo se..."
"Sea lo que sea ¿Qué nos importa a nosotros?" -se encogió de hombros- "Ni que fuera a ser algo tan malo y perverso que pueda provocar la destrucción del mundo o algo así... ¡No seas paranoico, Yura!".
"Esta bien... seguramente ya imagino cosas... y a todo esto ¿Qué haces aquí?".
"Te estaba buscando" -soltó un bufido inconforme- "Por si no te diste cuenta, ya es hora de la comida".
"¿De verdad?" -parpadeo inocentemente- "No lo había notado".
"Eso es visible, pero anda, vamos" -lo tomo bruscamente de la mano- "Si no comes no estarás en forma, y no quiero que digan que mi despreciable novio es una piltrafa".
"¡Oh, gracias! Eres la pareja mas comprensible del mundo" -exclamo destilando sarcasmo-.
"Si, ya se que no me mereces" -sonrió casi con cinismo-.
Yuriy tan solo reviro los ojos, siendo técnicamente arrastrado de la mano por Bryan, en aquellos fríos pasillos de piedra. Sin embargo, la duda se había clavado en sus pensamientos... ¿Qué era lo que le estaba pasando a Kai?
Y mientras ellos se alejaban por la dirección contraria, el bicolor ya había llegado a su propia habitación, que parecía decorada de manera seria y sin ningún motivo que pareciese alegrarla un poco. Todo estaba en sombras y algunos dirían que en aquel lugar hacia aun mas frió que en resto de la Abadía. Con pasos seguros a pesar de andar entre las sombras pues gruesas cortinas cubrían las ventanas, Kai se acerco hasta su cama, sentándose. Sus ojos rojizos parecían diferentes, como si se hubiesen vuelto repentinamente más oscuros y no era por efecto de la falta de luz.
Entrecerró la mirada, mientras que introducía su mano derecha dentro de uno de los bolsillos de su pantalón. Sus dedos palparon un frió objeto metálico, lo rozo un poco antes de tomarlo con firmeza y apretarlo en su puño. Saco la mano del bolsillo, dejando que su mano cerrada se plantase frente a sus ojos, mostrándole el dorso. Con una lentitud deliberada, la giro y con la misma lentitud de antes abrió la palma de su mano. En ella se encontraba un blade color negro. En su bit chip la figura de un fénix negro se apreciaba con claridad. Kai cerro los ojos, antes de que con su mano izquierda dejase sobre la cama una llave metálica que traía desde hacia mucho antes de entrar en su habitación.
La misma llave que Boris le había dado. Ahora sabía lo que abría.
Nuevamente aparto sus parpados y revelo el carmín de su mirada que lucia tan opacada. Su vista aun seguía fija en aquel objeto...
No podía, sencillamente no podía. Era cierto que había deseado tener al Black Dranzer por demasiado tiempo, pero ahora que estaba al fin en su poder... No podía.
No era lo correcto.
Pero ¿Qué importaba ahora? No quedaba nada que le importase, no había nada que fuese aparentemente más importante para el que lograr derrotar a Takao, y a su infame Dragoon. Solo existía una cosa que realmente le importaba, una que añoraba incluso más que el poder que ahora sostenía con tanta tranquilidad en su mano. Una tan imposible de obtener que por eso mismo había decido olvidarse de ella.
Había decidido no pelear por aquello que anhelaba, porque sabía que la batalla estaba perdida.
"Rei..."
El murmullo se perdió en su habitación, al tiempo que apretaba con fuerza el blade en su puño. Si no podía conseguir lo que verdaderamente deseaba obtener, entonces seguiría en busca de aquellas patrañas que hablaban sobre perfección y poder.
КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ КxЯ
El ojidorado inclino la cabeza hacia la izquierda, pidiendo paciencia para si mismo mientras observaba como sus eufóricos compañeros de equipo parecían indispuestos a irse a dormir, al contrario de eso Kyouju estaba con su laptop diciendo muchas cosas que sonaban incoherentes, pero claro, había que destacar que la laptop estaba quejándose y hablando como si de una guacamaya se tratase. Takao hablaba sobre estrategias y fanfarroneaba sobre la más que segura victoria que obtendrían al día siguiente, en la final, y Max parecía estar de acuerdo con aquellas ideas porque aparentemente las alentaba. Rei suspiro resignado, volteando hacia un lado, notando como Kai estaba acostado de espalda en el lugar que le correspondía, bastante ajeno a todo el circo que montaban aquellos tres e incluso parecía que ya se había dormido... eso definitivamente era cinismo puro, o al menos al chino así le pareció.
"Eh... chicos" -hablo alto para que le escuchasen- "Lo mejor seria que ya nos durmiésemos, necesitaremos haber pasado una buena noche si queremos desempeñarnos mañana adecuadamente".
"Oh, Rei, ya suenas como el jefe" -se quejo Takao, cruzándose de brazos- "¡Ganar será sencillo!".
"No lo creas, Takao" -intervino el castaño- "Según mis datos..."
Y de nuevo ahí iban. Rei tan solamente suspiro, realmente le agradaban esos tres, pero a veces se tomaban todo tan a la ligera. Esperaba que no fuesen a lamentar su falta de seriedad cuando estuviesen en la batalla por el torneo asiático.
Sin embargo, al día siguiente durante la primera ronda de la final oriental, Rei supo que ahora si lo lamentaban. El estadio estaba lleno de fanáticos a mas no poder, los gritos se escuchaban de todas partes, sin embargo las voces de los narradores parecían estar por sobre esos gritos, describiendo lo mas atentamente posible como se había desarrollado aquella batalla entre Gao de los White Tigers, quien había peleado con su bestia bit, Galzzy, y Max de los Bladebreakers, quien a pesar de que se había desempeñado bien con Draciel, aparentemente la victoria no le sonrió aquel día, pues justo después de que el plato fuese destruido y levantase una humareda de polvo que había hecho difícil la visión por unos segundos, cuando las cosas se aclararon el resultado fue mas que notorio. Gao había ganado.
Por el momento la victoria era de los White Tigers, y correspondía a Rei ganar para hacer que los Bladebreakers aun estuviesen en el juego. Sin embargo las cosas no parecieron fáciles a primera instancia, y Kai sintió una punzada que asemejaba demasiado a los celos, cuando Rei y Mao estuvieron frente a frente y tuvieron la "indecencia" al parecer del bicolor, de sonreírse de buen gusto y naturalidad. Era sorprendente ver cuantos fanáticos tenía aquella molestia rosada, y también, como el publico femenino clamaba por Rei (hey! no culpo a las mujeres del estadio, es comprensible xD). Durante todo el encuentro, el publico parecía emocionado por los desplantes de poder y las jugadas que se daban entre aquel par de orientales, y Kai no dejaba de pensar que aquella batalla era demasiado amistosa para su gusto ¡Se suponía que eran rivales! ¿Entonces porque Rei tenía que intercambiar tantas sonrisas? Incluso podría jurar que lo había visto reírse de algo que el no había alcanzado a escuchar... ¿Es que esos dos estaban jugando y no beybatallando? ¡Aquello no era para divertirse! Al menos no según los enfebrecidos nervios del bicolor. Rei no debía de parecer tan gustoso y cómodo con la presencia de aquella pelirosada que tanto le fastidiaba. Que Kai pudiese recordar, aquel encuentro no había sido tan "ameno" entre ellos dos, pues Rei había dudado aparentemente después de la primera sesión, sin embargo, ahora ese Rei parecía estar disfrutando demasiado, pese a que iban empatados uno a uno. Mas no solo Kai estaba fuera de sus casillas por aquel encuentro tan amistoso, Rai también parecía demasiado molesto con la actitud que había tomado Mao, sabía que ella estaba jugando como debería, poniendo todo su esfuerzo... pero aun así no soportaba que se comportase de aquella manera con Rei, después de todo el pelinegro les había traicionado y ahora era su enemigo.
Al fin, para calme de los despertados celos de Kai, la batalla un finalizo, con un Rei sonriendo ante el resultado. White Tigers - 1; Bladebreakers - 1. El juego estaba empatado.
Cuando Mao se despidió de Rei, se dirigió hacia donde estaba su equipo, que aparentemente estaba furioso con ella, sin embargo la mirada que les dio la pelirosada pareció callar cualquier queja, se sentó junto a Rai que al instante comenzó a recriminarle, pero con un simple -"Déjame en paz"- por parte de la orgullosa china, pareció que basto para que nadie mas se metiese con ella. Era increíble, Mao jamás se había comportado de esa manera con ellos.
El panorama fue diferente para Rei, sus compañeros le recibieron sonriendo y felicitándolo por la victoria. El chino sonrió a todas las palabras que le dirigieron, y se sentó junto a Kai, que aparentemente parecía tan impasible como siempre, en su postura de indiferencia y con los brazos cruzados.
"Buen juego" -mascullo Kai, con desinterés palpable- "Supongo que pudiste acabar antes, pero estabas... divirtiéndote ¿No?" -pregunto con sarcasmo-.
Rei pareció extrañado por el tono que le era dirigido, así que solamente levanto una ceja en una muestra de incomprensión y al mismo tiempo de curiosidad.
"Se supone, Kai, para eso juego, para divertirme".
"Claro" -bufo, con burla-.
Nuevamente el chino frunció el ceño sin entender, se encogió de hombros para si mismo y regreso su atención a la batalla que Takao, que ya casi comenzaba, sin embargo tenía aquella duda en mente... ¿Qué le pasaba a Kai? Sin embargo el tema del bicolor y su comportamiento arisco pronto paso a segundo lugar, cuando la atención de todos se fijo en el encuentro de Takao y de Rai. Justo en aquel momento, el nipones se encontraba presumiendo el nuevo lanzador que Kyouju había construido para él y dando por sentada su victoria.
"Yo no estaría tan seguro" -repuso Rai, de forma altiva- "Fanfarronea si quieres, los White Tigers ganaran" -repuso, y sus amenazantes ojos dorados se dirigieron hacia el otro ojidorado- "Y el mayor error que comedio Rei, fue traicionar a nuestro equipo".
Rei frunció el ceño, sus ojos adquirieron un tono más felino, mientras que apretaba los dientes mostrando sus afilados caninos.
"Cálmate" -susurro indiferente el bicolor a su lado- "No querrás darle el gusto de dejarle ver que te altera".
El chino volteo a mirarle, Kai no le veía pues sus ojos estaban centrados en el encuentro que estaba a punto de ser llevado a cabo.
"Tienes razón" -Rei suspiro, cerrando los ojos y volviéndolos a abrir después-.
Y en aquel momento, el chino agradeció el comentario del bicolor, como igualmente agradeció tener su presencia a su lado.
"Parece que todavía hay cuentas sin arreglar entre Rai y Rei" -comento Jazzman (quien de paso, es un entrometido ¬¬Uu)- "Lo que solía ser una amistad, se ha convertido en una rivalidad, esta batalla no podría ser mas sensacional".
Takao miro hacia donde se encontraba el Rei, y después volteo su vista hacia el líder de los White Tigers, para después volver a mirar a su compañero chino, y nuevamente a Rai. Bufo molesto y se llevo los puños cerrados hacia el pecho en una actitud un tanto infantil.
"No te preocupes por él, Rei, va a perder" -gruño el nipones-.
"Jugadores ¡A sus posiciones!" -indico Jazzman-.
"Nadie le falta el respeto a mis compañeros" -bramo Takao, todavía molesto (O.o ¡whao! Takaito acaba de sorprenderme con eso, acaba de hacerme olvidar tres gramos del irrespeto que le tengo)-.
"¡Tres!... ¡Dos!... ¡Uno!... ¡Let it rip!".
Y con aquel grito de Jazzman, el juego comenzó.
La primera ronda, el peliazul se vio sorprendido por la fuerza que demostraba Rai a la hora de jugar, y sucumbió casi miserablemente cuando un ataque determinante de aquel oriental hizo que su blade saliese del estadio, rozando casi su mejilla izquierda ante su propio asombro. En ese momento, Takao recurrió a Kyouju, preguntando por un plan B, a lo que el pequeño castaño respondió que primero debería averiguar que es lo que había pasado con el plan A. Luego de una pequeña conversación en la que obviamente Kai no participio, donde discutían que el nipones había perdido por una particular técnica de concentración de energía en el ataque, Takao pidió calma, alegando que si no se tenían todas las respuestas, lo mejor seria improvisar. Comentario sencillo, pero que viniendo del ojimarrón parecía ajeno a el, ya que tenía cierto aire de razón y sabiduría.
"Dile a Rei que si se hubiese quedado con los White Tigers, también hubiese aprendido mi truco de la energía" -comento Rai desde su posición, con los brazos cruzados y parado firmemente, el desafió brillaba en sus ojos-.
Desde donde estaba sentado, Rei también se encontraba con los brazos y piernas cruzados, sin embargo a pesar de que frunció el ceño inconforme, borro el gesto al instante regresando a su serenidad normal, tenía que hacer caso a lo que Kai le había dicho.
"Pero no lo hizo" -mascullo con desprecio- "Y ahora tendrán que pagar perdiendo el torneo y volviendo a casa" -se giro, mostrando su lanzador donde su blade ya se encontraba, sus ojos se volvieron fieramente felinos y su expresión cambio a una amenazante- "Disfruta la decepción de tus compañeros, Rei" -gruño, mostrando sus colmillos que eran mas prominentes que los del otro pelinegro- "Tú eres muy bueno en eso".
Rei sin embargo, ahora con la mente más relajada y fría, reviro los ojos en un gesto exasperado, sintiendo que incluso estaba llegando a encontrar la situación como algo con gracia. Sonrió de manera ladeada y cerró los ojos como si estuviese satisfecho por algo.
"Olvídalo" -dijo sencillamente-.
Ante esas palabras, Rai pareció molestarse más.
"Me gustaría enfrentarme contigo para que mi satisfacción fuese completa" -gruño el líder de los tigres-.
Takao nuevamente regreso a su posición de disgusto, pues le estaban ignorando encima de que no le agradaba en lo más mínimo la actitud de su rival.
"Te estas comportando como si ya hubiesen ganado, esto aun no ha terminado, Rai" -dijo de manera molesta, reprimiendo su enfado-.
"Todo que dice va dirigido a Rei" -Takao parpadeo, cuando escucho la voz de su líder tras de él-.
"Eso ya lo sé" -respondió un poco mas calmado el nipones, girándose hacia el bicolor- "¿Para que repetir eso, Kai?".
"Porque estas perdiendo una oportunidad" -dijo de manera solemne- "Su mente esta en otro lugar, y espera algo desesperado de tu parte" -frunció el ceño- "Haz lo obvio y confúndelo".
"Ahora que lo dices..." -se giro de nuevo hacia el plato, que representaba un paisaje arenoso- "Tal vez yo..."
Kai cerró los ojos, dándose la vuelta y encaminándose hacia el lugar que había abandonado.
'Vamos, Takao, no seas tan estúpido como creo y hazme caso' -pensó para si, frunciendo el ceño- 'Lo hiciste una vez, hazlo de nuevo'.
Y sí, Kai Hiwatari deseaba que Takao ganase aquel encuentro, porque si ahora lo perdía, eso significa el fin de los Bladebreakers, y con eso... Rei se alejaría de él, quizá para siempre. Alejando aquel horrible pensamiento de ya no poder estar con Rei, se sentó justo al lado del oriental, que le miraba con cierta curiosidad en sus resplandecientes ojos dorados.
"¿Qué?" -pregunto secamente, ante la dorada mirada insistente-.
"Que no esperaba que fueses a darle un consejo a Takao" -sonrió ligeramente- "¿Usarme de distracción? Que buena idea" -comento con cierta burla-.
"Sí, bien" -se encogió de hombros descuidadamente- "Eres una distracción sumamente irresistible" -dijo con un tono de voz, que a su propio parecer sonó suave y arrastrado-.
Y el bicolor casi sonríe regocijado, cuando un tenue tono rojizo apareció en las mejillas de Rei, quien sonrió de manera nerviosa y carraspeo un poco.
"Sí, quizás tengas razón" -murmuro el chino, mirando hacia el frente para no tener que decir algo mas-.
Kai asintió en sus adentros, definitivamente no le era nada indiferente a Rei. Era un buen segundo paso.
Afortunadamente para los deseos del bicolor, y para alegría de su propio equipo, Takao logro de manera ingeniosa utilizar el plato que imitaba a un desierto, para su propio beneficio, y por medio de jugadas que aparentemente planeo bien, logro derrotar a Rai, haciéndolo caer dentro de su propio juego. Estaba decidido, ahora ambos iban uno a uno y la euforia por haber ganado se apoderaba de casi todos sus compañeros.
"¡Sí! Sensacional" -Max se levanto de su asiento, sonriendo enormemente- "¡Súper!".
"¡Bien hecho, Takao!" -Kyouju sonreía también, alegre-.
"Oh, gracias, Kai" -el nipones se giro hacia la banca- "Tus consejos fueron muy útiles".
"Yo no comenzaría a celebrar aun" -respondió fríamente el bicolor- "Mira".
Takao se giro, solamente para ver como un frustrado y bastante enojado Rai, se agachaba en el plato de arena, y tomaba el blade negro en su mano que temblaba, volteándolo a ver mientras que la furia resplandecía en sus ojos.
"Has entrado a la jaula de un león dormido" -continuo hablando el bicolor- "Y ahora que esta despierto, ha sacado las garras".
Takao pareció sorprenderse ante la mirada tan fiera que le había dirigido el líder de los White Tigers, pero después sonrió con altanería y burla.
"Uh, quizá te vendría bien una lima de uñas, esas zarpas están muy largas" -comento burlescamente el nipones-.
Ante el comentario, Rai tan solo apretó mas los dientes. Y a la indicación de Jazzman, la tercera sesión comenzó. Todos parecían estar mas tensos, expectantes ante la gran batalla que ahora se llevaba a cabo. Dragoon y Galeon parecían estar al mismo nivel, y podría decirse que la victoria seria de cualquiera de los dos. Sin embargo, al final, luego de una gran demostración de poder, ambos blades salieron del plato, cayendo al lado de sus respectivos dueños.
Juego empatado.
"De acuerdo a las reglas" -hablo Jazzman después de un tensos silencio- "Será una cuarta y ultima sesión la que determine al campeón, los equipos seleccionaran al jugador que ira a la batalla de muerte súbita".
"¡Sí!" -Takao pareció alegrarse con la noticia- "¡Voy a ganar este juego!".
"Los integrantes de cada equipo, por favor acérquense al plato" -indico el ¿referí? Jazzman-.
Y el nipones no perdió tiempo en correr para ponerse en marcha. Rei, quien hasta ese momento había permanecido sentado y sereno, de brazos cruzados y ojos cerrados, pareció reaccionar al fin ante la situación.
"¡Takao, espera!" -pidió el pelinegro, haciendo que el llamado se detuviese-.
"¿Sí?" -ante su pregunta, Rei se puso de pie-.
"Yo quiero enfrentarme a Rai" -dijo de manera determinante-.
"Si ¿En serio?" -pregunto Max escéptico-.
"Pero Takao tiene el impulso" -intervino Kyouju mirando la pantalla de su laptop- "Los datos de Dizzy sugieren que..." -sin embargo, la mano de Rei cerro aquella laptop-.
"Olvida los datos, jefe" -pidió Rei- "Rai y yo tenemos cosas que arreglar".
"¡Pero no podemos!" -chillo el castaño- "Podríamos perder y..."
"Guarda silencio" -indico el bicolor con voz firme, haciendo que Kyouju diese un respingo-.
"Takao ¿Me permites?" -pregunto Rei, mirando seriamente hacia el peliazul que pareció dudar- "Sé que puedo ganar".
"Es todo tuyo, Rei" -sonrió después- "Haz que nos sintamos orgullosos" -a lo que el chino asintió- "Buena suerte".
"No" -interrumpió Kai, haciendo que todos volteasen a mirarlo- "Rei no necesita de la suerte, ganara porque tiene la capacidad de hacerlo" -determino-.
El chino parpadeo, y después plasmo una sonrisa bastante encantadora en sus labios, ante la seguridad que Kai había impreso en sus palabras, dejando en claro que confiaba en el. Takao pareció sorprendido y comenzó a renegar del porque Kai decía esas cosas de Rei, pero nunca le había dicho algo así a él mismo o a Max. El rubio tan solo sonrió, comenzando a pensar que el bicolor se estaba volviendo más accesible con ellos. Y Kyouju se resigno ante lo que pudiese venir.
Continuara...
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Waaaa XD ya llegamos a la final tan rápido 9.9 algo me dice que para ser el capi cuatro esto no debía de ir hasta ese punto ¿Será que llevo todo muy a prisa? Feh, como sea, si, si... muy Beyblade el asunto ¬¬Uu pero no puedo intentar rescribir la historia si no hablo del Beyblade XD pero de todas formas, encontrare como hacer que todo se vuelva mas yaoi ¡Muajajajajajajaja! Cof, cof... x.X perdón, me emocione... A ver... comentarios que tenga que hacer del capi ¡Ah, si! Kai YA se dio cuenta de que nuestro queridito Rei se siente atraído por su persona (¿y quien no se sentiría así? con lo bueno que esta Kai XD), y nuestro querido Rei como que esta entre el "si me gusta, pero no debería de". Ahora bien, comparado con Rei... ¡Kai es un maldito asalta cunas! Sie, porque nuestro Rei es todavía un niñito inocente, y Kai es un mocoso con la mentalidad perversa de un dieciochoañero (como sho, muejejejeje). Y psss... ya no se que comentar, y porque soy buenita ¡Las veo en el otro capi! XD sie, subo dos capis seguidos, porque les debo mushias actualizaciones y lo menos que puedo hacer es poner otro capi x.X weeeeeeno, como sea, agradezco su review a las siguientes personas:
Ayacrawford-Rei Diethel
Nadryl
Yumi Hiwatari
Addanight
H.fanel.K
Claudel Kurayami
Zuzu
Y también, a quien haya leído esto, se lo agradezco mushio n.n nos vemos en el otro capi.
»»----- ČεĻεŋ Mдяΐŋдİđεŋ "Quiero vivir en tu vida y respirar en tu alegría, llamar amor a mis sentimientos y entrar en el cielo con tus besos, quiero saber que existes y yo existo para ti..." ------»
