Una persona – el chico la tomo con fuerza, pero sin mucho esfuerzo, y la metió dentro del coche con rapidez, adentro la esperaba otro que le ato las manos y tapo su boca con cinta plástica gris – no se preocupe que la cuidaremos, quiero que sepa que lo hacemos solo por un poco de dinero que le sobra a usted – dijo un tercer hombre.

Ginny estaba estupefacta, no podía creer que a ella le pasaran tantas cosas malas, miro a los hombres, que reían y celebraban, bebían a grandes cantidades de unas botellas de alcohol, dejando a un lado la que vaciaban. La besaban el la mejilla como a un premio ganado con esfuerzo; pensaba que era extraño que ellos estuvieran tomando mientras la tenían secuestrada, ya que ella podía hacer que las cosas se salieran de control. También se sorprendió al ver que el que estaba manejando, era su chofer y supo al instante que era cómplice de aquel acto.

Rodaron en el auto mucho tiempo, desconocía a la totalidad la carretera por donde estaban, en donde sus alrededores eran bosques y por donde solo están ellos, supo que era un sitio lejano a donde iban, estaba asustada, no sabría lo que podían hacerle esos sujetos.

Dos de ellos, le pidió a Vicente, el chofer, que se detuviese, querían vaciar sus vejigas, él se aparco a un lado de la calle, y solo uno de los cuatro se quedo cuidándola en el auto, casualmente el que estaba mas bajo los efectos del alcohol. Se miraron, y el sin perder tiempo se acerco, sentándose a su lado. La miro con una sonrisa calculadora, puso su mano en las piernas de ella, Ginny se aparto todo lo que pudo, ya que las paredes del auto no le daban espacio, pero el se acerco con rapidez, riendo aun mas, la rodeo con sus brazos y beso su cuello y allí empezó la lucha. Como Ginny se resistía, el cruzo su cara con dos bofetadas, pero esto no la detuvo de tratar de separarlo de ella, la golpeo mucho mas fuerte y con mas golpes, partió un poco su frágil nariz, he hincho toda su cara, acumulándose la sangre rápidamente, para aparecer los moretones.

Ginny como pudo se zafo de el, tomo la botella que estaba en el piso y la estrello en la cabeza de joven, vio que se desmayo sobre ella, lo empujo a un lado y se fijo hacia fuera, para ver si los demás escucharon el forcejeo, pero con suerte no, seguían en lo suyo. Salió por la puerta que estaba fuera del campo visual de los hombres, se arranco de sus labios la cinta plástica sintiendo un ardor. Empezó a correr en dirección contraria al auto, cuesta abajo, cuando ya estaba a una distancia considerable, unos de sus captores la vio y alerto rápidamente a los otros, el chofer subió a limosina y los otros dos empezaron a correr.

Ginny volteo y vio a los dos hombres tras de ella, aunque le llevaba distancia, se hundió en el bosque, para tratar de despistaros, su pie se doblo a causa de los tacones, haciéndola caer al piso, como aun tenia las manos atadas, con dificultad se quito los zapatos, y siguió su huida, estaba bastante maltratada, aquel que dejo inconsciente en el auto, tenia mucha fuerza y la ultrajo, golpeándola con mucha rudeza.

Ginny mientras corría se pudo quitar la cuerda de sus manos, la lastimaron mucho, pero a causa de la adrenalina de su cuerpo, no sintió los profundo rasguños, su vestido estaba destrozado, sus medias, panties, que cubrían todas las piernas estaban rasgadas y sus pies cortados por raíces de arbole sobresaliente de la tierra. Volteo nuevamente atrás, pero como no detuvo la marcha, tropezó con fuerza en un árbol que la expulso, haciendo que se partiera su boca y cayera hacia atrás, esto la aturdió, le costo ponerse en pie, y seguir lucida, ya que estaba muy débil; las ramas la arañaban cortándola, cuando corría, a causa de los jadeos, el aire frió entraba en sus pulmones doliéndole y eso la debilitaba mas.

Vio a lo lejos, entre algunos árboles, una carretera, por un momento pensó que era la misma que dejo atrás, pero algo le dijo que no, se acercaba mas a la calle, sin aminorar el paso decidió cruzar, pero cuando estaba en el centro de la pista, un carro que no vio, freno a medio metro de distancia de ella, instintivamente puso sus manos en el parachoques del carro. Vio que alguien se bajaba de el, un hombre muy alto, de algunos cuarenta y tantos años, que la miraba asombrado, con uniforme de conductor, se fue acercándose a ella, y Ginny por alguna razón pensó que era su salvación.

señorita que le paso – dijo el hombre, tomándole un hombro ensangrentado, para voltearla hacia el.

Ayúdeme – fueron las ultimas palabras que dijo Ginny antes de arrojarse en los brazos del gran señor, desmayada. Este la tomo por la cintura para que no cayera. Y vio a su jefe bajarse del carro...

Que sucede, Felipe – vio a su chofer con la lastimada chica en sus brazos – que rayos... que le pasa.

Felipe la cargo, y sin pedirle permiso a su jefe, la metió en el carro – tenemos que ayudarla esta muy lastimada, suba, tenemos que irnos – el chico lo miro por cinco segundos, parecía que los papeles se intercambiaran, pero sin reprocharle nada subió junto a la chica a la parte trasera del auto. Fue en ese momento cuando se dio cuenta quien era aquella persona.

Weasley – dijo un Draco sorprendido, la vio sangrando, recostada he inconsciente. tenia mucha parte de su cabello en la cara y por impulso lo aparto y vio su labio sangrando, busco en su abrigo, que había puesto a un lado, y saco un pulcro pañuelo blanco, y limpio la mancha de sangre de su boca y otras heridas. Vio como estaba de indefensa y esto hizo que suavizara sus rasgos acostumbrados, viéndose en su cara un gesto, notable, de piedad.