Por séptima vez, la botella se inclinó sobre el vaso, vertiendo en él un generoso chorro de un líquido color ámbar y olor y sabor fuertes, que el espadachín se bebió de un tirón sin más miramientos.
En la cocina a oscuras, una sombra negra con tres espadadas armada ahogaba, haciendo honor al tópico que tan bien conocía, sus penas en alcohol, como tantas otras noches.
Aquellas interminables noches en que un pensamiento se pasaba por su cabeza hasta tornarse inaguantable.
Y bebía. Bebía para olvidar. Para olvidar el dichoso pensamiento, para olvidar el mundo y su pasado, para olvidarlas a ellas…
Lo único que lo mantenía unido aquí eran dos promesas… La promesa que le había hecho a Luffy de protegerlo y acompañarlo hasta cumplir su sueño, y la promesa que le había hecho a Kuina de cumplirlo… de convertirse en el mejor espadachín del mundo.
Después de todo¿Qué sentido tenía vivir de esa manera¿Es que quería acabar loco?
Primero: no podía dejar de penar en Tashigi. Le recordaba condenadamente a Kuina… su querida Kuina… y además… le gustaban las espadas, y… Pero últimamente otra persona estaba consiguiendo ganarse su corazón e incluso… sí, le costaba admitirlo, pero incluso también desplazar el puesto de Tashigui en él… Por una parte no quería abrir sus sentimientos a nadie más, era más sencillo sufrir por algo que nunca pasaría que hacerse ilusiones en vano para luego pasarlo peor…
Además…no entendía a Robin, el más insinuante signo se convertía en un claro rechazo si estaba acompañado de una de sus miradas, o al revés...
Sin poder evitarlo, el espadachín perdió los estribos y estampó el vaso que tenía en la mano contra la pared, haciéndolo estallar en mil pedacitos, aunque era improbable que el profundo sueño de sus camaradas se viese turbado por ello.
Sí, es sarcástico, lo mismo de ella que le… enamoró (todavía no era capaz de asimilar esta palabra)… era lo que le estaba llevando ahora a la locura.
Esas miradas…. Esas miradas evocaban a la vez todos su miedos y sus más dulces recuerdos, le provocaban agridulces sensaciones que por nadie más había sentido… ni siquiera por Tashigui… Tan solo al ver esos preciosos ojos color azul aguamarina.
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N.A: Bueno parece ser que Fanfiction tubo hoy algún que otro problemilla, así que no pude publicar el drabble que tenía pensado porque cambie alguna cosa y no me dejaba subirlo. Asi que desordeno un poco los capítulos y publico antes este que ya estaba subido, y ya pondré el otro cuando pueda.
A ver... jiji primero decir que este paqueño drabble se lo dedico a mis dos pequeñas Zoro lovers favoritas, Halane y Aya (espero que la seccion de reviews no se inunde cn sus gritos de fangirls xD)
A mi querida Halane pq la quero mucho y pq tengo constancia de su amor al peliverde desde hace bastante tiempo :P:P y pq incoscientemente-este-fanfic-es-sospechosamente-parecido-al-suyo (juro solemnemente q no fue a posta) pero se q ella me perdona
A Aya pq la conoci hace poco y m cayo genial y queria hacerle aqui un huequito. (si esq en el fondo soy un angel...) y como tb le gusta Zoro pues ya esta! jojojo
jajaja bueno pues espero que lo disfruteis como los otros. Un gran besooo!
P.D: Halane, ya introduci tu esperado momento anti-climax o como quieras llamarle... jojojo
