Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de JKRowling y de Warner Bross, yo sólo hago esto como diversión.
-"……" PENSAMIENTOS
-…… CONVERSACIONES
Hola a todos otra vez! Q tal las vacaciones? Las mías excepcionales, me lo he pasado genial, he estado en Torrevieja, y mis niños no me han dejado escribir, así que este capi lo he escrito en muy poco tiempo, espero que os guste, lo he hecho lo mejor que he podido.
No tengo mucho tiempo, porque he quedado así que siento volver a ser una malqueda y no contestaros a los reviews pero no tengo mucho tiempo, así q lo siento.
Antes de dejaros hasta dentro de unos días digo lo de siempre ya os dejo con el capi VIVA "LOS PORREROS" y va dedicado a mis niños, a las PLAME, jejeje, y no sé que toy mu contenta porque las cosas se han arreglado, menos mal…
Bueno espero que os guste este nuevo capi. Hasta pronto y gracias por perder un poco de vuestro tiempo en leer este nuevo fic. Muchos bss.
CAPÍTULO 3: DUDAS Y SOSPECHAS
Lo que Draco le dijo a Hermione la hace empezar a dudar del ojiverde. Él siempre la decía que la quería y la daba numerosas muestras de cariño, pero cada vez que Cho se acercaba a Harry, a Herms le volvía a la cabeza la voz fría y cortante de Malfoy pronunciando aquellas palabras "Si yo fueras tú, me aseguraría de que la relación entre el cararrajada y Cho se limita a una simple amistad.
Los días iban pasando poco a poco y también poco a poco iban creciendo las sospechas y los celos de Hermione. Esto se debe a que Harry pasaba mucho tiempo con la Ravenclaw, incluso había anulado alguna cita con la castaña por culpa de Cho. Hermione se enteró de que la cita había sido suspendida por culpa de Chang más tarde, pero no le dijo a Harry que sabía la verdad.
Flash Back
Herms había quedado con el ojiverde para darle una sorpresa, una cena romántica. Debido a que era una sorpresa, Harry no sabía nada acerca de esa cena, es más, él pensaba que iban a ir a comprar a Hogsmeade algunas cosas que necesitaba la castaña.
Cuando a penas quedaba una hora para la fecha de la cita, Harry llegó y la dijo que no podía quedar pues tenía unas cosas que hacer. Y acto seguido, sin dar más explicaciones y sin dejar que Hermione preguntara nada, el ojiverde la dio un beso y se fue.
La castaña se quedó sorprendida, a la par que extrañada, pero no se fue de la Sala Común, sino que se cogió un libro que estaba leyendo y allí se quedó.
A la hora y pico llegó Ginny junto con Luna riendo.
-¡Hola Herms!
-¡Hola Hermione¡Estás aquí!
-¡Hola chicas¿Y por qué te asombras tanto de que yo esté aquí?
-Pues porque al ver a Harry con Cho en Hogsmeade pensamos que tú estarías haciendo algún trabajo o que estarías estudiando-dijo Ginny
-¿Qué has dicho Gin?-preguntó Herms asombrada.
-Que pensamos que tú estarías haciendo…
-No me refiero a eso¿con quién habéis visto a Harry?-Luna y Ginny se miraron con la sensación de haber metido la pata, pero Hermione era su amiga y debían ser sinceras con ella.
-Hemos visto a Harry con Cho-dijo Luna
-Así que esas eran las cosas que Harry tenía que hacer…-dijo Hermione con voz de pena y cabizbaja.
Ginny y Luna se acercaron más a la castaña y se sentaron a su lado.
-¿Os ocurre algo a ti y a Harry?-preguntó la pelirroja.
-No lo sé, pero la verdad es que me temo que sí.
-¿Crees que él y yo…?-preguntó Luna.
Hermione suspiró y les contó todo lo que sabía, incluso la pequeña, pero intensa, conversación con Draco.
-¿Entonces empezaste a sospechar de Harry desde que Malfoy habló contigo? Lo digo porque no entiendo demasiado bien el porqué esa serpiente se metió en todo esto.
-Yo tampoco lo entiendo Luna, yo tampoco lo entiendo… pero bueno a lo que decías antes de que fue desde mi conversación con Draco cuando empecé a sospechar pues si soy sincera ya vi raro el abrazo que se dieron Harry y Cho, pero es que si lo pienso bien, pruebas, pruebas no tengo, a lo mejor estoy siendo un poco paranoica¿vosotras qué pensáis?
-Hombre tía, es raro la verdad, pero tampoco sabemos que hacía Harry con Cho, así que como bien dices no tenemos pruebas para pensar nada extraño.
-Herms¿vas a decirle a Harry que sabes que ha quedado con Cho esta tarde?-preguntó Ginny.
-No, por ahora no voy a hacer nada, voy a esperar, habrá que darle un voto de confianza¿no?-contestó una Hermione muy dolida.
Fin Flash Back
El tiempo seguía transcurriendo y Herms estaba algo distante con Harry, ella no quería, pero le salía estar fría con el ojiverde sin poder evitarlo.
Se acercaba el cumpleaños de Hermione, de hecho faltaba menos de una semana para esa fecha puesto que era el domingo diecinueve.
Harry estaba muy preocupado por el comportamiento distante de su novia y decidió hablar con Ginny y con Luna para conocer las razones por las que Hermione estaba de ese modo con él. El ojiverde sabía que Herms, Ginny y Luna eran muy amigas y que si a Hermy la pasaba algo, las otras dos chicas sabrían lo que era.
La pelirroja y la rubia Ravenclaw estaban en la biblioteca haciendo unos trabajos que tenían atrasados y Harry aprovechó este hecho para abordarlas allí.
-Hola chicas-dijo el ojiverde sentándose con las dos jóvenes.
-Hola Harry.
-Hola nen¿quieres algo? Es que tenemos muchos deberes-dijo Luna.
-Pues la verdad es que sí, y como tenéis poco tiempo iré directo al grano… ¿Sabéis qué le pasa a Hermione? Es que últimamente está muy rara-las dos amigas se miraron.-Vamos, que yo sé que vosotras lo sabéis. Estoy preocupado. Por favor decírmelo.
-Mira nen, lo que deberías hacer es saber lo que te pasa a ti, y así sabrías lo que le pasa a Herms.-le contestó Ginny.
-¿A mí? Si a mí no me pasa nada.
-¿Estas seguro? Porque haces cosas que no son muy normales, para que nos vamos a engañar.-dijo Luna.
-¿Yo¿Qué cosas raras hago yo, si puede saberse?
-¿Te parece normal hacer más caso a Cho que a tu novia?-saltó Ginny.
-¿Eso es lo que le pasa a Herms¿Está celosa?-preguntó asombrado Harry.
-Muy perspicaz Harry, muy perspicaz.-dijo Luna
-Pues no tiene motivos para estarlo, no tiene porqué ponerse así.-dijo el ojiverde.
-No claro, si te parece da palmas mientras ve como su chico pasa el tiempo con otra chica, otra chica que por cierto no goza de de la simpatía de Hermy.
-¡Pero si yo no tengo nada con Cho!
-Entonces¿nos puedes explicar que haces todo el rato con Chang?-Harry bajó la voz y contestó.
-Pues preparar algo especial para el cumpleaños de Herms.
-¿Cómo?
-Pues lo que he dicho. La quería dar una sorpresa y Cho me ha ayudado a organizarlo todo-Luna y Ginny se miraron extrañadas y miraron a Harry sin comprender muy bien lo que decía el griffindor.
-¿Y se puede saber por qué no nos pediste ayuda a nosotras?
-Eso, que nosotras sí que somos amigas de Hermione y no ésa.
-Pues precisamente por esa razón no os dije nada. Vosotras más tarde o más temprano os hubierais ido de la lengua, al final se os hubiera escapado algo, y quiero que sea una sorpresa. Así que pensé que de este modo Hermione no iba a tener ni idea.
-Pues te aconsejamos que se lo expliques a Hermy porque está bastante mosqueada-dijo Ginny.
-No si de eso ya me he dado cuenta yo solito…
-Entonces¿se lo vas a decir?-preguntó Luna.
-Se lo diré el día de su cumpleaños, cuando la lleve a…
-¿A dónde?-preguntaron las dos amigas al unísono interesadas.
-Creo que eso va a ser mejor no decirlo, ya lo sabréis.
-¿No te fías de nosotras?-preguntó la pelirroja.
-A ver, déjame pensar… no, la verdad es que no. y bueno como teníais muchos deberes… yo mejor me voy. Y chicas, gracias por decirme lo que la pasa a Herms, ahora estoy más tranquilo, gracias de verdad.
-De nada nen, para eso estamos, pero a ver si comenzamos a tener más confianza con las amigas-dijo Luna.
-Me lo pensaré-dijo Harry alejándose y sonriendo.-Adiós.
-Bye.
Cho estaba tumbada tranquilamente en la verde hierba de los jardines de Hogwarts. Aún hacía calor y estaba a la sombra de un pequeño árbol, alejado del lago. Había estado leyendo la revista "Corazón de bruja" y ésta estaba tirada al lado de la chica.
La joven estaba tan sumida en sus pensamientos que no oyó que alguien se la acercaba. Ese alguien cogió la revista y vio el artículo que venía en la página por la que estaba abierta.
-Vaya, vaya, vaya¿interesada en los filtros amorosos?
-Malfoy.
-El mismo.
-¿Quieres algo? Es que si no es así, hazme el favor de irte porque estaba muy tranquila aquí solita.
-Bueno pues entonces creo que no me voy a ir porque sí que quiero algo.
-Sorpréndeme.
-Es respecto a Potter-Cho se incorporó y miró a Draco a los ojos.
-¿Qué pasa con Harry?
-Anda, ahora te interesa el tema-y el slytherin se sentó al lado de Chang.
-Repito¿qué pasa con Harry?
-¿Te gusta verdad?
-No creo que sea de tu incumbencia-le contestó Cho.
-Eso es un sí.
-Bueno¿y si es un sí, qué?-Draco sonrió, algo no muy propio en él.
-Nada, nada, además Potter está con Hermione.
-Y no sé que hace con ésa.
-Mujer, la sangresucia está muy buena.
-Todos sois iguales… pero bueno tú mismo lo has dicho, es una sangresucia, no entiendo que hace Harry con ella.
-La verdad, es que Potter no es muy listo.
-No te metas con él.
-Bueno vale, no lo haré, pero tú sigue haciendo lo que hasta ahora.
-Yo no estoy haciendo nada.
-Ya claro, tú no te estás metiendo entre ellos dos, que va, para nada.-Cho lo miró sonriendo.
-¿Te has dado cuenta?
-Pues claro, hasta un ciego lo vería, aunque vas con cautela, disfrazando tus intenciones de amistad. No está mal.
-Bueno¿y se puede saber por qué tú estás interesado en que yo siga con lo que estoy haciendo?
-Porque no eres la única que quiere que esos dos rompan.
-�¿Te gusta Hermione!
-No digas tonterías, me pone, y mucho, pero nada más. Lo que pasa es que mientras esté con el cararrajada pues no puedo tirármela.
-No caigas tan bajo.
-Yo haré lo que me dé la gana niña.
-No me llames niña, no lo soy.-Draco la miró de arriba abajo.
-Bueno, en eso tienes razón.-la dijo Malfoy mirándola lascivamente a los ojos.
-No me mires así.
-Perdón, sólo decía la verdad.
-No pasa nada.
-Bueno¿entonces seguirás haciendo tu papel?
-Por supuesto que sí.
-Yo intentaré seguir metiendo ideas en la cabeza de Granger.
-¿Has hablado con ella?
-Claro, fui yo el que la metió la idea en la cabeza de que a lo mejor tu relación con Potter no sólo era de amistad.
-¿Cuándo fue eso si puede saberse?
-El día que le abrazaste en el pasillo de la estatua de las brujas de Salem.
-Ah, ya me acuerdo.
-Oye me tengo que ir, tengo cosas que hacer; me encantaría poder quedarme aquí contigo, pero no puedo, y un consejo Chang.-dijo añadiendo Malfoy mirando a Cho a los ojos-esos filtros no sirven de mucho. Adiós.
-Adiós.
Draco se alejó y Cho se quedó pensando. Ahora estaba, por así decirlo, aliada a Malfoy. Nunca pensó en eso, pero tampoco estaba tan mal. No estaba tan mal ni la situación ni Draco. Se quedó mirando como se iba el chico y en lo primero que pensó fue en por qué no se quitaba la túnica. Sonrió ante aquel pensamiento. A decir verdad Draco estaba muy bueno, era un cabrón, pero estaba muy bien.
De repente, como si supiera que lo estaban observando, Malfoy se giró y miró a Cho. La sonrió al comprobar que le estaba mirando y la chica bajó la mirada sonrojada. Después volvió a tener contacto visual con el slytherin y éste la guiñó un ojo y siguió su camino. Cho volvió a tumbarse en la hierba, pero esta vez ya no estaba tan tranquila como hacía un rato.
Durante toda esa semana Harry evitó a Cho para que Hermione no se enfadara aún más con él. Había pensado bastante en que si la situación fuera en el caso contrario, él se habría vuelto loco.
El domingo, todos felicitaron a Herms, incluido Harry. Por la tarde quedaron con la castaña en la Sala Común para darla los regalos. La regalaron ropa muggle, muchos libros, un nuevo diario, una pulsera… pero lo que Hermione más quería no se encontraba aquella tarde allí. No supieron nada del ojiverde, hasta que, sobre las ocho, Hedwing llegó volando y se posó al lado de Herms.
Llevaba un pergamino enrrollado y todos metieron prisa a la castaña para que lo cogiera y lo leyera. Herms con una sonrisa aunque aún enfadada acarició a la bonita lechuza y cogió el pergamino que traía.
Lo leyó para sí misma, y después tiró el trozo de pergamino y salió corriendo de la Sala Común despidiéndose con un breve y simple adiós.
Luna y Ginny cogieron la nota que había llevado Hedwing y la leyeron en alto.
Hola amor, siento no estar esta tarde contigo por tu cumpleaños, pero aún me quedaban unas cosas que hacer. Esta noche te enterarás de todo, porque esta noche, a las nueve y media, espero verte guapísima en la Sala Común. Vamos a celebrar tú y yo tu cumpleaños.
De verdad, siento no estar ahora contigo.
Te quiero mucho amor.
Harry.
Ginny y Luna se miraron sonriendo, y todos dijeron un "¡Oooooooh!" al escuchar la nota de Harry.
-No os paséis hombre-dijo Pavarti.
-Pero si es que se está volviendo un cursi-dijo Dean.
-Eso es el amor-dijo Ron
-Ah¿pero tú sabes que es eso?-le preguntó su hermana.
-Pues claro-dijo el pelirrojo mirando de reojo a Luna.
-Me pregunto quién tendrá la culpa de eso… ¿Y tú Luna, también sabes qué es el amor?-su amiga la miró amenazadamente y Ginny se limitó a sonreír victoriosa. Luna cambió de tema.
-¿Y si subimos con Herms? Así la ayudamos a prepararse.
-Vale Lunita, pero no te libras de hablar del tema-dijo Ginny.
-Tira para arriba anda y déjame en paz.
Hermione estaba en su cuarto con Gin y Luna, buscando la ropa apropiada para la cita.
-Tía, nos estás poniendo de los nervios.
-Eso, decídete ya. Si todo te queda genial.-dijo Luna.
-Además, para Harry siempre estás muy guapa.
-Ya lo sé, pero… no sé que ponerme.
-Mi vestido favorito es éste-dijo Ginny señalando uno rosa pastel con corte irregular por las rodillas y con unos finos tirantes.
-A mí también me gusta-dijo Luna.
-No sé…-sus amigas la miraron suplicantes-Bueno vale, es muy bonito.
-Es ideal para una cita romántica-dijo Luna.
-Vale, pues éste entonces-y se metió al baño a vestirse.-Bueno chicas contarme algo-dijo la castaña alzando la voz para que la oyeran.
-No sé de que hablar-dijo Luna.
-Yo sí, yo tengo un tema muy bueno.-dijo Ginny sonriendo.
-A ver cuenta guapa.-dijo Herms desde el baño.
-Pues es el tema de Luna y…-Luna la tapó la boca para que no pudiera hablar.
-¿De Luna y quién? Sigue Gin, no me dejes así.-entonces la pelirroja consiguió librase de las manos de Luna y grito la continuación de la frase que antes había empezado.
-¡Y de mi hermano!-Herms salió del baño corriendo, aún con el vestido sin abrochar.
-�¿Cómo dices!-Herms se abrochó el vestido y se sentó al lado de Luna.-Tía eso no me lo habías contado.
-No, ni a mí tampoco, pero está claro que algo pasa.-dijo Ginny.
-Vamos Luna, habla-dijo Herms.
-Dejarme en paz, no me gusta este tema, así que vamos a cambiarlo o me voy.
-Tú de aquí no te vas sin contestar a la pregunta de si te gusta mi hermano.
-No os voy a responder a eso.
-Vamos tía, somos tus amigas, si no nos lo dices a nosotras ¿a quién sino?-Luna suspiró sabía que nada la podía salvar de aquella situación, que más tarde o más temprano se lo iban a sacar, así que pensó que para que perder más tiempo si el resultado iba a ser el mismo.
-Bueno, os lo voy a decir, pero como se lo digáis a alguien os mato.
-Tranquila, somos unas tumbas-dijo Ginny.
-Yo no se lo voy a decir a nadie, de verdad, a nadie.-dijo Hermy.
-Bueno, pues sí, me gusta Ron, poco a poco me he ido pillando por él cosa que nunca quise, pero ha sucedido, y ahora estoy hecha un lío y no sé que hacer. Nunca voy a tener nada con él, así que lo mejor que puedo hacer es olvidarme de Ron y ya está.
-¡No!-dijo Hermione.
-¿Qué te pasa?-dijo Luna.
-Que no hagas eso, inténtalo con él, el no ya lo tienes.
-Ya, pero puedo perder su amistad, y prefiero tenerle como amigo a no tenerle-Ginny miraba a Hermione con sospechas.
-No tienes que perder su amistad, dile lo que sientes.
-Herms, guapa¿sabes algo que nosotras no?-preguntó Ginny.
-No, yo no sé nada.-contestó la castaña nerviosa.-Pero hazme caso, díselo. Y además cuanto antes mejor.-Hermione se levantó y fue a por los zapatos, después fue al tocador para maquillarse ligeramente, no la gustaba ir demasiado pintada.
Las chicas no siguieron hablando de ese tema.
-Oye Hermy¿y lo de Cho, cómo va?-preguntó Ginny.
-Pues ya no sé que pensar, creo que hago mal al sospechar de Harry, me siento mal al sospechar de él. Al fin y al cabo tampoco ha pasado nada del otro mundo. Son amigos y ya est�, aunque sigo sin entender algunas cosas.
-Bueno tía, lo importante es que estéis bien, y que ésa no se meta entre vosotros, no lo permitas¿vale? "Esta noche sabrás le verdad, y ya lo entenderás todo mi niña."
-Vale Luna, nunca lo permitiré, para que esa se meta entre nosotros tendrá que pasar por encima de mi cadáver.-Herms se miró al espejo-Bueno¿qué tal estoy?
-Estás guapísima Herms.
-¿Te acompañamos abajo?-preguntó Luna.
-Vale.-y las tres amigas salieron de la habitación de las chicas se sexto para bajar a la Sala Común.
Hermione esperaba en la Sala común, frente a la chimenea. Estaba a oscuras y observaba los brillantes reflejos cobrizos que dejaba el fuego.
Harry llegó bajó la capa de invisibilidad para que no los descubrieran esa noche. El ojiverde se acercó a la joven ya la susurró al oído con una voz muy dulce si estaba esperando a alguien.
-Hola cariño-y la castaña le quitó la capa y le besó.
-Hola amor. ¿Preparada?
-¿Dónde vamos a ir?
-Eso es sorpresa. Fíate de mí, te va gustar mucho.
-Si yo me fío de ti, contigo voy donde sea.
-Pues ya está. Vámonos.
Harry la cogió de la mano entrelazando sus dedos con los finos de Hermione y ambos salieron del colegio en dirección a Hogsmeade.
El ojiverde había encontrado un bonito restaurante muy romántico en el pueblo mágico llamado "La Place de l'Amour". Cho tenía influencias allí, pues el restaurante era de unos amigos de sus padres, y aunque tenía una interminable lista de espera para la reserva de mesas con la ayuda de la Ravenclaw habían seguido una mesa estupenda para la joven pareja.
Cuando Hermione y Harry llegaron al restaurante, la castaña no se creía que estuvieran allí.
Harry, este restaurante es precioso.
-¿Te gusta?
-Me encanta.
-Pues vamos para adentro.
La pareja entró de la mano, del mismo modo que había llegado.
Cenaron tranquilamente, hablando de diversas cosas, lanzándose miradas de amor y acariciándose las manos suavemente de vez en cuando. Formaban una bonita estampa. Harry estaba buscando el momento ideal para tratar el tema de Cho, pero no lo encontraba, por lo que se armó de valor y comenzó a hablar.
Hermione.
-¿Sí amor?
-Quería hablar contigo de una cosa.
-¿De qué?
-Pues de… de… Cho.-Hermione lo miró extrañada. No se esperaba aquello.
-¿De Cho, y por qué?
-Pues porque creo que es por ella por la razón que has estado últimamente tan distante conmigo.-Hermione no dijo nada-¿Me equivoco?
-No. Es por ella y por tu relación con ella por el hecho que estaba del modo que estaba.
-Sé que estos últimos días he estado mucho con ella, pero hay una explicación, no quiero que pienses que te estoy engañando ni nada parecido.
-"A buenas horas." Bueno¿y cuál es esa explicación?
-Ella me ha estado ayudando a preparar todo esto. Necesitaba la ayuda de una chica.
-¿Y Ginny o Luna¿Ellas no te podían ayudar?
-No se lo pregunté porque no quería que fuesen de la lengua. Quería que fuese una sorpresa. Pero bueno parece que no lo hice bien porque me salió la jugada mal.
-No te salió mal, esto es genial, pero yo me puso celosa, soy una tonta. Debería haber confiado más en ti, yo lo siento.
-No tienes que sentirlo cariño, soy totalmente consciente de que mi comportamiento podía llevar lugar a dudas, unas dudas muy lógicas, pero nada sólidas, porque no son verdad.
-Entonces¿estás de acuerdo en que pasabas demasiado tiempo con Cho?
-Sí, sí lo estoy, pero también te digo que si lo hacía era por ti, para que esto saliera a la perfección, que te gustase y tener todo bajo control.-de repente el ojiverde se dio cuenta de algo.-Se me había olvidado Herms, tengo un regalo para ti.
-¿Pero tu regalo no era la cena?
-No, la cena era para celebrar tu cumpleaños los dos solos, pero también te he comprado un regalo.
-¿Y también lo eligió Cho?
-No, lo elegí yo, y a ella le gustó mi elección.
-¿De verdad?
-Sí, de verdad, créeme, lo escogí yo mismo, pensé que te gustaría. No te voy negar que le pregunté si la gustaba, pero fui yo solito quién lo eligió.
-Pues entonces, le voy tener mucho cariño, aún más cariño.
Harry buscó en sus bolsillos y sacó una bonita cajita de joyería con un corazón dorado dibujado en la tapa. Cogió una de las manos de la chica y le puso la caja en la palma.
-Espero que te guste.
-Estoy segura de ello.-contestó Hermione con una hermosa sonrisa en sus labios mientras quitaba la tapa de la caja.
Harry observaba muy ilusionado la cara de su novia mientras abría la caja. La había comprado un anillo precioso, con dos corazones unidos por una flecha y con una inscripción por dentro que decía: "Para mi amor, de un tonto enamorado. Te quiero. 01-08."
A Herms le encantó el regalo. Le dio las gracias con sabroso y tierno beso cálido y dulce, y después le pidió que se pusiera él mismo tendiéndole su mano. Harry encantado así lo hizo, y después volvieron a sellar su amor uniendo sus labios con cariño.
Se iba haciendo tarde por lo que pidieron la cuenta y se volvieron a Hogwarts. Volvieron del mismo modo que había ido, con sus manos entrelazadas, pero esta vez ya bajo la capa de invisibilidad del ojiverde.
Llegaron a la Sala Común tras casi haber sido descubiertos por la señora Norris, pero ninguno se quería ir a su habitación. No querían separarse el uno del otro.
-Nos podemos quedar aquí, en la Sala Común, no me quiero ir a mi cuarto y además, no creo que nos digan nada-dijo Hermione.
-Por mí no hay problema, me parece bien. Yo con tal de estar contigo me da igual, y yo tampoco creo que sea tan malo que nos quedemos aquí así que…-le contestó Harry señalando el sillón e invitando a la chica ha ir hacia éste. Así lo hizo, y la joven pareja se sentó en el sofá.
Se estuvieron besando dulcemente con besos apasionados y tiernos, acariciándose con delicadeza y con algo de miedo, abrazándose tan fuertemente como para no perder ningún segundo, como para no consentir que eso se terminara, como para evitar que aquello tuviera fin. Pasaba el tiempo, pero no se cansaban el uno del otro, pasaba el tiempo y les daba igual, solamente paraban para decirse cuanto se querían, única y exclusivamente para decirse con palabras lo que sus cuerpos ya expresaban.
Hermione se sentía una estúpida por haber pensado que Harry podía estar con Cho, por haberse dejado influenciar por Malfoy, por haber desconfiado de su mejor amigo, de su novio, de la persona que más quería del mundo. Nunca debía haber pensado que Harry la podía hacer eso, pero el simple hecho de perderlo suponía para Hermione la mayor tortura de su vida. Es más, no se podía imaginar su vida sin Harry en ella. Nada tendría sentido si él no estaba, y ahora que lo tenía no lo iba perder, no lo iba a dejar escapar.
Se quedaron dormidos abrazados. La castaña estaba tumbada encima de Harry, con su cabeza apoyada en su pecho que subía y bajaba a causa de la respiración. Harry se durmió oliendo el inconfundible aroma que emanaban los rizos de Hermione, aquel olor a flores recién cortadas, aquella fragancia que tanto le hacía perder el sentido. Por primera vez en mucho tiempo, Harry no pensó en Voldemort, en su cabeza sólo había sitio para su Hermione y para el bienestar de ésta. La quería muchísimo, con todo su corazón, nunca la dejaría. Ambos formaban una bonita pareja, una pareja que se quería, una pareja que había evolucionado desde una de las mayores amistades hasta un amor puro y verdadero. Nada lo podría separar, nada ni nadie.
