N/A: bueno, antes que nada, lamento mucho la demora con la actualización… perdón! Perdón perdón! Bueno, … aquí va la continuación… sólo espero que no me maten…
Capítulo 5
Detalles y un Sofá Especial
n/a: hola a todos! Mil disculpas por no actualizar rápido… tengo una buenas excusa… varias excusas…. Estuve en exámenes, luego de viaje y luego llena de tareas para recuperar las clases que perdí mientras estaba de viaje… ha sido todo terrible… pero ya estoy de vuelta… mis historias están de regreso… espero que disfruten de la continuación… este capitulo va a estar un poco… bueno, medio medio mal, porque medio perdí la practica…
-R... r… rooon?
-Harry!- El emocionado pelirrojo corrió al encuentro de su amigo de toda la vida, quien lo recibió con una cara de asombro extremo y confusión.
-Ron… cómo estás? Ehhh… como entraste?
-no puedo creerlo! Hace casi dos años que no nos vemos y eso es lo único que se te ocurre preguntarme! Increíble, amigo… increíble! Acaso no estas feliz de verme?
-no, sí, digo… no! Claro que estoy feliz de verte! Solo estoy… tan cansado… lo lamento mucho…
-cansado? Eso es obvio! Es decir… ¿qué clase de persona llega a las siete de la mañana a su casa? Eh? Qué habrás estado haciendo?
Harry sonrió con torpeza… el estrés le había dormido la mandíbula. Examinó a su amigo lentamente… lo veía más fuerte, mejor arreglado y mucho más feliz de lo que estaba la última vez… Esa muchacha debía en serio sentarle bien…
-y cómo has estado? Lamento no haber podido ir hoy… pero tuve… tú sabes… mucho trabajo…y… bueno… pensaba… pensaba verte mañana… es decir hoy… o sea… bueno, tú me comprendes…- harry se dejó caer extenuado en el sofá de la sala y ron lo miró con sorpresa desde arriba.
-vaya! En realidad estas cansado! Vine a esta hora porque pensaba encontrarte antes de que salieses a trabajar, pero… bueno, será mejor que me vaya… hablamos hoy en la tarde, te parece? a las cuatro? Qué tal si salimos a tomar un trago y ahí te cuento lo que te quería contar… en el lugar de siempre…
-seguro… perfecto!- aceptó harry fingiendo emoción.
-harry… antes de irme… hay algo que quiero… preguntarte… Pero no puedes decirle a hermione!
"Ahhh… no!" pensó harry para sus adentros. "más secretos no!"
-hermione… ella… cómo está?
-bien- respondió de forma seca
-seguro? la vi muy extraña en la cena de anoche… estuvo como perdida…
-no, ella está… bien… que yo sepa.
-genial!- asintió Ron en voz baja y desganada -Bueno… descansa, amigo… Ah! Otra cosa… esto te lo manda ginny.
Le lanzó con simpatía, un pequeño paquete envuelto en papel marrón, el cual harry recibió con dificultad a causa del cansancio.
-gracias.
-es pastel de frutas… mamá quería mandarte un pedazo, pero todos se lo devoraron y pensó que ya no había quedado nada. Pero claro, ginny, muy considerada te guardó un trozo, antes de que mamá los sirviera… para evitar problemas…
A harry le dolió el cuerpo aun más de lo que le dolía antes y trató de no dar señales de aquello. Ginny se estaba poniendo especialmente detallista y preocupada últimamente. Detallista y preocupada como nunca había sido… Despidió a su amigo y pesadamente caminó hasta su habitación, donde cayó dormido de una, con todo y sin siquiera cambiarse de ropa.
Más tarde ese día, despertó con el sonido de una serie de golpes fuertes y nerviosos que le retumbaban en la cabeza. Cuando hubo reunido la fuerza suficiente para levantarse a ver qué era, escuchó la puerta principal del departamento cerrarse con un estrépito y en menos de dos segundos tuvo a Hermione con expresión asustada frente a él.
-Harry! Estás Bien! Estaba tan preocupada! Te estuvimos esperando y no llegaste! No pude salirme a verte porque la reunión ya había empezado. Todos preguntaban por ti! Y yo… yo me moría de los nervios! Cómo puedes hacerme algo así!
-Hermione, de qué me estás hablando?- inquirió con pereza harry mientras se estiraba y se dirigía a la cocina por una taza de café.
-la reunión de hoy! La que tú mismo programaste con el experto en logística y no se qué cosas más… era hoy a las once! Recuerdas? Te mandé un mensaje a tu celular pero no me respondiste! Te estuvimos esperando! Yo quise salir a buscarte, pero no podían hacer esperar al señor y tuve que quedarme… pensé… me tenías preocupada! El señor hablaba y hablaba y a mí se me hizo eterno! Por qué no me avisaste? Temía que algo malo te hubiese sucedido!
-No soy un niño, Hermione.- contestó Harry molesto por la regañada de su amiga.
-No estoy diciendo que seas un niño! Harry! Qué te pasa!- continuó exclamando enojada y al mismo tiempo ofendida -Sólo digo que me tenías preocupada! Normalmente eres tan cumplido y hoy en la mañana simplemente no llegabas… qué podía pensar? Harry son la una y media!
-Nada- respondió él en voz baja, pero grave y dura, dándole la espalda a su mejor amiga y hablando sin pensar siquiera en lo que estaba diciendo –porque estando tan preocupada por Ron y por su noviecita nueva, creí que no tenías tiempo para nadie más…
-Qué estás diciendo, Harry! De qué estás hablando! Que no tengo tiempo para ti! Eso es lo que insinúas? Tú eres mi mejor amigo!- exclamó indignada
-EXACTO! No lo ves, Hermione? SOY TU MEJOR AMIGO! EL QUE TE APOYA EN TODOS TUS JUEGUITOS TONTOS Y EL QUE TE AYUDARÁ A GANAR DE REGRESO EL CORAZÓN DE RON PARA QUE ALGUN DÍA SE CASEN, TENGAN HIJOS Y VIVAN FELICES PARA SIEMPRE! NO SOY MÁS QUE UN POBRE ESTÚPIDO QUE SE METE EN PROBLEMAS AJENOS DE LOS QUE NO PUEDE SALIR! Y ADEMÁS DE ESO, SOY UN NIÑO BOBO QUE NO PUEDE NI CUIDARSE SOLO, VERDAD? SI NO SALIDO DE LA MALDITA CASA, HERMIONE!
Hermione se quedó helada oyendo a Harry gritar con rabia. No entendía de dónde había salido tanta ira. Ella solo quería asegurase de que él estuviera bien y lo que recibía a cambio eran gritos y enojos. Confundida y alterada salió del apartamento, tirando la puerta con disgusto.
A Harry le regresó la cordura al oír la puerta. Apenado, se tomó la frente con las manos en un impulso por ver si tenía algún tipo de enfermedad extraña que lo hiciera actuar así con la persona que más quería. Observó su reloj. Eran más de la una y media. Se arrepintió infinitamente de haber tratado a Hermione así. Estaba seguro de que ella, con toda la intranquilidad, apenas habría podido sacarle provecho a la reunión con el experto. No sabía cómo reparar el daño… Tuvo una genial idea. Sin pensarlo dos veces, tomó el teléfono y marcó rápidamente el número de información.
Hermione llegó a su oficina más o menos una hora más tarde. Se sorprendió como nunca al ver un pequeño ramo de violetas con una tarjeta esperándola sobre su escritorio.
El corazón comenzó a latirle más fuerte. -0hhh… Ron…- murmuró para sí. Estaba a un paso del ramo, cuando algo la detuvo. No podía ser posible que Ron, después de todo lo sucedido la noche anterior, le enviara un ramo de violetas… No… Era Harry! Definitivamente, Harry y sus detalles…
Se acercó y tomó el arreglo de flores con extremo cuidado. Sacó la tarjeta que venía adjunta y la leyó.
"Perdón…"
Una palabra simple y sencilla que hizo a Hermione sonreír. Ya medio se lo esperaba… Porque cada vez que Harry y ella discutían, no podían soportar más de un par de horas sin hablarse (a veces, más, pero normalmente las cosas se arreglaban antes del segundo día de una "ley del hielo" mal hecha).
Abrió un espacio en su amontonado pero organizado escritorio y colocó las flores.
-perfecto.- dijo, observando lo bien que se veían las violetas en su mesa de trabajo.
-como siempre…- respondió una voz desde la puerta. Pero no hablaba de las flores, ni de su nueva ubicación en el escritorio de hermione...
-Sabes? Deberías enojarte más seguido, así podré tener regalos todo el tiempo… -sonrió la joven tratando de contener las ganas de gritarle de indignación que seguían dentro de ella- Quieres un consejo para la próxima vez? Si es una discusión más "grande", los chocolates de la vez anterior serían perfectos… Aunque debo decir que hasta ahora, has tenido muy buen tino para elegir mis "regalos de conciliación" y tengo fe en que no empeorarás…
-bueno, para la próxima, chocolates… Tú sabes que no soy muy bueno con las disculpas en persona y con palabras…
-lo sé. Y las flores, los globos, los regalos y los chocolates siempre funcionan conmigo, Sr. Potter… Lamentablemente, no puedo resistirme a sus encantos- sonrió nuevamente. Él sólo le mostró una media sonrisa con la cabeza gacha –…pero aún así, sigo molesta por lo de hoy…- dijo poniendo cara de irritada.
-lo siento, -pidió acercándose con expresión de dolor- pero creo que tenía demasiadas cosas en la cabeza y no he dormido bien en mucho tiempo…
-deberías coger vacaciones, harry! Te estás haciendo un esclavo del trabajo…
-JA! El burro hablando de orejas!- exclamó en son de burla. Hermione le lanzó una mirada ofendida. –No estoy diciendo que seas un burro! Sólo decía que….
-sé lo que intentabas decir… y lo admito… es verdad que trabajo mucho… Pero a mí, trabajar me distrae y me relaja…
-igual a mí.
-mentiroso!
-no en serio…
-mira, yo salgo de vacaciones, si tú también sales de vacaciones…
-hecho!
-hecho!- hermione se detuvo a pensar un momento –pero no podemos salir de vacaciones al mismo tiempo, porque si salimos al mismo tiempo… ehhh…
-sì?- preguntó harry con curiosidad
Hermione no sabía exactamente qué era lo que quería decir. Un lapsus brutus de confusión le sobrevino por un segundo… -ehhh… ¡¿quién se quedará a cargo!- continuó rápidamente
-sobrevivirán sin nosotros…- le contestó harry con una risita, la misma que la joven devolvió de forma coqueta pero inconsciente. De cualquier forma, siempre eran así cuando estaban juntos.
Harry miró su reloj de mala gana y asintió, amonestándose a sí mismo la pereza y la cantidad de cosas que tenía que hacer y no había hecho por su "dormida" de la mañana.
-Ahora que todo está arreglado y decidido, me voy… Tengo unas cuantas cosas pendientes que me andan persiguiendo. Y gracias… porque si no hubiese sido por ti, todavía estaría durmiendo en casa…
-No te preocupes… Nos vemos?
-sí… Espera… todo SÍ está bien entre nosotros, verdad?
-obvio, harry! Qué crees? –hermione se abalanzó sobre su Harry y le dio un abrazaso ¡pero tremendo! –recuerda que siempre estaré ahí para ti… Eres mi mejor amigo y no cambiaría tu amistad por nada en el mundo…
Por un largo rato, harry y hermione se mantuvieron abrazados, con las cabezas de ambos apoyadas en los hombros del otro. La habitación se mantenía en silencio, a pesar del ruido que había afuera, ajetreo normal de ministerio de magia. Fue como si se hubiesen desconectado del mundo y toda la tranquilidad del momento fuera eterna…
Aunque, como sabemos, lamentablemente no lo es…
-Ejem, ejem…- desde la puerta, la secretaria de Hermione trataba de hacerse notar, mientras los observaba con una mirada así como entre sospechosa y picara de "uy estos dos demasiado juntitos y abrazaditos y acarameladitos….".
-Jacqueline! Disculpa! Pasa… qué sucede?- preguntó hermione, desprendiéndose asustada de los brazos fuertes de su amigo.
-Es que… no contestabas tu teléfono…
-Mi teléfono? Pero si no ha sonado…
La joven gruñó molesta y murmuró (lo suficientemente claro y alto) que nunca aprendería a manejar esos aparatos del demonio. Luego, se acercó más a hermione y con un evidente cansancio le comunicó que tenía que ir a revisar una propiedad mágica recientemente abandonada a las afueras de Londres que antes funcionaban como hotel que estab…
Harry escuchaba apenas todo lo que la joven le reportaba a Hermione como grabadora casi sin batería. Trataba de hacerse el que ponía interés en el asunto, pero… no estaba muy interesante que digamos. Hermione, por el contrario, oía con detenimiento a la muchacha y le sonreía como gesto de agradecimiento por su trabajo. Cuando terminó todo el reporte largo y sin verdadero sentido, se retiró apresuradamente dejando nuevamente solos al par de amigos.
-Harry, debo irme… Está bien? Hablaremos más tarde… harry? Harry!
-Ah?- harry se distrajo viendo unas fotos que conservaba hermione en su perfecto escritorio. Tres chiquillos abrazados, tomando un helado, sentados en un banco cualquiera de un parque cualquiera. Sonreían y le hacían muecas a la cámara. Hermione trataba de esconderse detrás de la túnica de harry y él solo le sonreía diciéndole que se ría para la foto.
-Me encanta esta…- comentó con dulzura al darse cuenta de lo que había atraído la atención del moreno.
-sí. Recuerdo perfectamente cuando la tomamos. Fue unas tres semanas después de terminar Hogwarts, en el parque cerca de la estación…
-cómo olvidarlo! Fue un día increíble! Ron… él…- se trabó por un segundo, intentando encontrar lo que quería decir- rompió un record y se tomó seis helados triples en tan solo tres horas…- exclamó con un dejó de nerviosismo, mostrando claramente que eso no había sido precisamente lo primero que le vino a la mente.
-dos helados por hora… estuvo bien- agregó harry restándole importancia.
-tú… te caíste de aquel árbol grande por ayudar a esa niña a recuperar su gatito…- siguió, con autentica tranquilidad
-me dolió hasta el alma!- susurró avergonzado harry, frotándose todo el costado derecho, recordando la tremenda magulladura que se había pegado –por suerte era un gatito pequeño… Un poco más grande y me volaba la cara con sus garras al intentar cogerlo…
-pero valió la pena, verdad?
-claro que lo valió.
-ese niño estaba muy feliz!- resaltó ella feliz
"no, hermione… valió la pena porque te vi feliz a ti y por lo bien que me trataste por mi caída"- pensó harry triste, pensando en todos los ratos que había podido disfrutar de su compañía y su dulzura sin que ella supiera cuanto.
-y yo… yo la pasé de maravilla- continuó un poco triste.
-por supuesto que sí- harry le pasó el brazo alrededor de sus hombros con cariño –no te caíste de ninguna parte, ni terminaste en el hospital muy mal del estómago…
-Es verdad… gracias.
-por qué?
-por haber estado conmigo ese día… y siempre… Ustedes dos siempre me consentían y protegían, especialmente aquel año…
-Ay, no te pongas nostálgica ni nada, que me pones triste a mí…
-no! En serio la pasé genial!
-No lo dudo…- harry se acercó más a su mejor amiga, su amiga del alma. La tomó por los hombros con sus manos y se plantó justo delante de ella. La miró a los ojos con afecto y se acercó todavía más. Estaban tan cerca.
-Eres lo máximo, Harry. Te quiero como no tienes idea…
"la que no tiene idea eres tú"
Harry no hizo más que sonreír de nuevo. Puso su frente contra la de ella y le estrujó más fuerte los hombros para mostrarle su apoyo. Podía sentir la respiración entrecortada de Hermione muy cerca de él. Cerró los ojos inconscientemente y comenzó a acercarse más y más a ella. (Más! Pero si ya no había más distancia entre los dos!). Podía ya sentir el calor de sus labios…
RING RING!
-El teléfono!- gritó la joven saliendo del extraño vínculo que los había unido por unos segundos. Hermione se sobresaltó por la cercanía. Apenas se había percatado de ésta. Ni había notado siquiera que ella había cerrado también los ojos.
Harry maldijo por dentro a la maldita persona que había decidido llamar en ese preciso momento. Estúpido teléfono que le da por funcionar en ese preciso momento.
-A..aló- corrió a contestar sin fuerzas –sí, claro… no hay problema alguno, es solo que… claro… lo comprendo. Gracias Jacqueline. … sí, perfecto, lo hiciste… muy bien.
Un incómodo silencio se abrió entre los dos. Harry buscó soporte en un librero cerca del escritorio de hermione, mientras que ella lo hizo en el mueble de la computadora cerca del teléfono. Todo un escritorio y papales los separaban.
-yo… debo irme… -le informó Hermione nerviosa y confundida
-MMjmm…
-entonces…?
-nos… vemos?- dijo harry muy bajo
-supongo…
-MMjmm…
Hermione se dio la vuelta y tomó el auricular del teléfono.
-a… quién llamas?
-Marcus…- contestó nerviosa todavía
-Wagner?- siguió con curiosidad él.
-MMjmm…
-para la…?
-mmjmm… -afirmó sin dejarlo terminar
-ahhhh…
-para no ir… -trató de explicar, en vano, porque harry no la dejó terminar tampoco.
-…sola.
-mmjmm- resultaba asombroso como hasta en esas situaciones, podían terminar (o al menos pensar) uno, las frases del otro, como siempre.
-entiendo!
-Tú sabes… Es más…
-…seguro… claro!- harry dio dos pasos para salir, pero algo lo impulsó de regreso y abrió su boca sacando las palabras.
-no preferirías que yo…?- le preguntó con timidez
-no lo sé… tú…-contestó aún más nerviosa que antes.
-sí, pero no es importante… puedo dejarlo para más… tarde…
-no quiero que te…
-atrases?
-con el trabajo, sí!
-no hay problema… pero sólo si…
-sí! Sí, está bien… SÍ QUIERO…- gritó ella al verlo vacilar de forma tan tierna
-ok…- se alegró él. Como si fuera a dejarla ir sola con Wagner a una casa en ruinas… JA! Su Hermione no iba a correr ese Terrible riesgo…
ºººººººººººººººººººººººººººº
-Vaya…-comentó harry unas horas más tarde, ya frente a las imponentes puertas de hierro forjado de la gigantesca mansión –y estamos aquí porque…
-debemos revisar…
-y ya?- harry no estaba muy convencido de la simplicidad del asunto. No enviarían a HERMIONE solo para eso…
Ella asintió de forma no tan segura.
-Perfecto!- asintió entonces harry y con su varita se dispuso a abrir las enormes portezuelas.
Adentro, todo estaba como nuevo. Bueno, no precisamente como nuevo. Todo estaba lleno de polvo, un polvo que parecía acumulado desde hace mil años, sin embargo, todo estaba en su sitio. Orden irreprensible. Como si el hotel no hubiese dejado de funcionar. Un auténtico edificio fantasma.
Hermione apareció seguidamente, un pequeño maletín plateado, que abrió con agilidad de detective del FBI de las películas.
-y eso para qué?- preguntó harry.
-por si acaso se necesite…
-para qué?
-para guardar las muestras que le enviaré a Nathan… si encuentro, por supuesto…
-muestras? NATHAN?
-por lo del asesinato!
-ah!
-HARRY!- le sermoneó –no estabas poniendo atención!
-noooo! Sonaba muy aburrido!
-suenas como ron en la escuela…
Luego de una corta discusión amigable, hermione recorrió junto con harry el edifico de arriba para abajo. Nada anormal. Por ninguna parte.
-no puedo creerlo!- dijo harry después de aproximadamente una hora de buscarlo todo y encontrar nada.
-qué cosa?- despreocupada hermione
-te enviaron a ver un asesinato! Cómo pudieron! Y ni siquiera con mi permiso!
-ay vamos harry, no te hagas lío… algo como esto no necesita tu aprobación…
-PERO ESTAMOS HABLANDO DE UN CRIMEN EN SERIO! Un HO-MI-CI-DIO!
-se nota que no pusiste atención…
-por qué!- continuó harry con el tono de ofendido.
-sólo vengo porque necesito ver si encuentro MÁS pruebas, aparte de las que ya tienen, para que puedan mandar a azkaban al "supuesto" culpable. No es una misión de verdad… es como un favor que le estoy haciendo a Nathan antes de que vengan a llevarse todo los hijos rebeldes del dueño del hotel…
-oh… pero igual! Es muy peligroso, hermione!
-Soy niña grande, harry. …
-eso no importa! Yo… no quiero que te pase nada…
-lo sé- le respondió la joven, junto con un beso volado y una risa divertida de adolescente que no le hace caso a su mamá.
-es que…
-es que…?- preguntó hermione alejándose un poco del lugar donde estaban, evitando una gigantesca telaraña y cruzando en saltitos hasta la siguiente sala.
-no podría soportar que algo malo te suceda… jamás hermione, jamás…
-harry!- llamó sin cuidado –no te oigo! Qué dijiste?
-nada… olvídalo….
ººººººººººº
Finalmente, llegaron a una habitación oscura. Vacía, a excepción de un único sillón de un detestable color púrpura mezclado con verde y extraños dibujos a rayas anaranjadas terciopeladas, que definitivamente no combinaba en lo absoluto con el adorable color terracota de las paredes y los delicados detalles de una magnífica chimenea (apagada, claro, pero que prendida debía, de seguro, lucir mil veces mejor) ubicada justo al frente del inobservable mueble.
-y esto, ESTO es un verdadero crimen… una habitación tan romántica… yo misma quemaría ese sillón si pudiera!- apuntó hermione con convencimiento. Se acercó más a la horrorosa pieza de mueblería y se sentó levantando un diminuta nube de polvo -Sorprendente…- admitió
-qué cosa?
-lo inimaginablemente cómodo que resulta esta cosa… Ven! Es hora de un descanso!
-esta lleno de polvo y deben haber bichos y polillas…
-ba! Desde cuando eres tan sensible de salud! No te portes como una niñita! No te vas a morir… ven!- repitió con más ganas. Cabe recalcar, que para este momento, ya ninguno se acordaba mucho del extraño casi beso de la oficina de hermione.
Harry hizo como le decían y se sentó muy cerca de hermione.
-wow… tienes razón…
-me retracto… ya no quiero quemarlo… ahora quiero comprarlo… dónde podré conseguir uno así?
-ni idea…
-llamaré al carpintero que hace los muebles para mis padres… él debe saber…
-para mí que esta cosa tiene algo de mágico…
-ah!- cayó en cuenta hermione –claro!... qué tonta… es demasiado cómodo y demasiado feo también.
Rieron juntos y luego ambos callaron. Harry trató de empezar un tema de conversación ameno.
-te has dado cuenta?
-de qué?- inquirió ella
-de que todo se está muggletizando…
-muggletizando? Qué rayos es eso, harry!
-ahora, eh… cómo me explico? Bien! Cuando piensas en el MINISTERIO DE MAGIA, inmediatamente piensas en el edificio en el que trabajamos…
-en qué otra cosa pensaría?
-ay! No sé! Una cueva, llena de rollos de pergamino y calderos extraños en las paredes!
-sí creo que hay sectores del ministerio que son así…
-hermione! Sabes a lo q me refiero…
-sí! Pero piensa que todos somos magos, no cavernícolas…
-no! Digo un castillo como el de Merlín… como Hogwarts…- terminó con nostalgia en la voz.
-pero hay que modernizarse… no pretendes que el ministerio sea una fortaleza del medioevo en medio Londres… con cosas raras colgando y frías oficinas.
-pero… pero… nos estamos volviendo muy dependientes de la tecnología! Ya no uso lechuzas, tanto como antes… hedwig está más que resentida conmigo… ya no uso plumas… uso bolígrafo y… y El profeta me llega por internet! Me entiendes! Ando a todas partes con celular, que a propósito está quedándose Sin batería!- terminó alarmado.
-está bien... pero cuál es tu punto?
Harry dio un fuerte suspiro
-extraño el colegio…las casa grandes me ponen nostálgico es todo…
-ohhh…! Ven acaaaaaá!- le dijo hermione con un tono de burla mezclado con ternura. Lo abrazó muy fuerte muy fuerte y empezó a juguetear con los cabellos de su amigo, que se acostó en el sillón, con su cabeza sobre las piernas recogidas de elloa. Entonces, hermione descubrió algo. Una cana…
-Harry James Potter! Te estás poniendo viejo!
-Nooooooooo… es por el estrés!
-estrés ni que 8/4! Estás viejo!
-no molestes… aun estoy en mis veintes…
-en mis veintes… ni siquiera puedes pronunciar tu edad exacta, señor nostálgico… Alguna vez has imaginado cómo estarás dentro de cuarenta años?
- todo el tiempo… y no tan bien como tú, de eso estoy seguro…
-Adulador…- se burló -Dime… cómo te imaginas?- continuó preguntando al tiempo que se acurrucaba en el pecho de harry como quien quiere que le cuenten una historia para dormir. Harry la abrazó, sin antes sentir escalofríos por la reiterada cercanía
-pues… estoy en casa… con mi adorable esposa, mis hijos y mis nietos… espero…
-qué lindo…
-Tú?
-Mmmm… no lo sé… creo que quiero lo mismo… la verdad, no sé lo que quiero- admitió abrigándose más con el cuerpo de su joven compañero.
-el futuro no importa ahora…
-todo lo contrario. Importa mucho… y yo no sé qué hay en el mío…
-no te preocupes por eso… dime, mejor, qué es lo que quieres ahora?
-peor aún… No sé… quiero…
-Qué cosa?
-quisiera sentir esa cosa…
-cosa?
-cosa! El romance! La dulzura! Las caricias…
-las mariposas en el estomago…
-todo! Eso es lo que quiero.
-eso es lo que sentías con ron?-le pregunta con pena oculta
-… casi.
-casi?
-con él era diferente.
-cómo diferente?
-diferente… sólo diferente.
-La verdad, pensé que no eras del tipo de chica romántica…
-por qué no?
-ron decía que no te gustaba mostrar afecto.
-Qué Mentira!- prorrumpió ofendida
-dijo que te avergonzabas de él…
-no! Yo… sólo… no! Es que era medio difícil estar juntos si pasábamos todo el tiempo peleando!
-eran peleas pasionales- contestó con recelo
-no lo sé. Tú, dime cómo se siente?
-qué cosa? Estar enamorado?- preguntó, al mismo tiempo que tomaba entre sus dedos un pequeño mechón rizado del cabello de hermione y lo pasaba por entre sus dedos.
-sí.
-es… agobiante…- suspiró –sientes como tu corazón va más rápido cada vez que ves a esa persona. Al principio, te preguntas si es sólo una ilusión o si en verdad es amor. Y cada día que pasa te asegura más de que lo que sientes por ella es algo fuerte e indestructible. Cuando la sientes cerca todos tus sentidos se alborotan y con el tiempo te vas acostumbrando a tenerla cerca y no temer hacer o decir estupideces en su presencia. Te es mucho más sencillo disfrutarla… pero luego, te das cuenta de que ella es mucho mejor que tú y que debes dejarla ir, pero no puedes… te aferras porque sientes que es perfecta. Temes alejarte y cada segundo que pasas cada segundo que no estás con ella te sofocas y todo se vuelve tan inestable. Ella está tan dentro de mí… la forma en que me mira, en que me habla, cómo su cabello se mueve y de alguna forma termina siempre tan cerca de mí que me desbarata y su risa… y todas esas manías suyas encantadoras. Debería hablarle pero… la conozco tan bien que tengo miedo de su reacción cuando le diga todo lo que siento en realidad. No está bien que siga dándole vueltas al asunto. Ella está simplemente fuera de mis limites… debo dejarla… pero es que soy un cobarde en esto del amor…
-Harry. Puedes ser todo, menos cobarde…- lo alentó con un suave beso en la mejilla, que el moreno recibió sonrojado. Si supiera… Pero ahora ella dio un gran suspiro -ginny es tan afortnada…
-Quién?- inquirió confundido, con un tono de quien despierta de un trance. Al ver las miradas sorprendidas de su compañera, exclamó rápidamente- ooooooooooooooh! Ginny! Por supuesto, ella!
-harry?- sondeó como quien sabe lo que se le viene encima
-es que… yo… ginny y yo… no….
-ESTÁS DICIÉNDOME QUE GIN…-comenzó
-no va a funcionar… Estoy enamorado de otra…
-pero… pero…
-escúchame hermione!- siguió harry con desesperación mientras se incorporaba e iniciaba un intranquilo caminar por la habitación –crees acaso que es fácil para mi! Es la hermana de mi MEJOR amigo! Es la pequeña hija de esa familia a la cual le debo tanto… tengo miedo!
-de qué?
-de la reacción que todos tengan cuando terminemos…
-SEPARARSE! Ustedes?- profirió sorprendida y en un tono de emoción que ni ella mismo se lo esperaba (lo que le causaba cierto cargo de conciencia)
-Hermione! No está bien! No puedo seguir engañándola a ella y a mí mismo! Yo… yo estoy enamorado de
-DE? De? –impaciencia.
-de t…
RRRRRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING! RRRRRRRRRRRRRIIIIIIIIIINGGGGGGGGG!
El teléfono celular de Harry timbró en el mismo instante en que estaba por decirle la verdad! Malditos teléfonos! Maldita tecnología!
-de quién, harry! De quién estás enamorado!- le pidió hermione con un brillo sospechoso en los ojos- por favor!
" esto es una señal… salvado pro la campana dos veces… tal vez no sea el mejor momento…"
RRRRRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING! RRRRRRRRRRRRRIIIIIIIIIINGGGGGGGGG!
-hermione, debo contestar…- le indicó en un murmullo.
La muchacha solo asintió y cruzó los brazos con una mezcla de confusión y temor y otro sentimiento que no debería dar cabida en un situación como tal.
-Hola…
-hola, Harry… -le contestó la voz, tranquilamente irónica desde el otro lado
-quién es?
-soy quien te está esperando desde hace media hora! Harry, dónde estás amigo?
-lo lamento ron… lo siento tanto! Es que… perdí la noción del tiempo… discúlpame ahora salgo para allá…- miró confundido a su reloj. El tiempo, no había ni sentido.
-De acuerdo… te espero… pero no tardes… eh?
-no te preocupes… allá voy.
Harry cerró el teléfono y se dio la vuelta. Lo que encontró fue una sala vacía. A lo lejos, oyó los pasos de Hermione descender veloz las elegantes y enpolvadas escaleras de madera.
"Y ahora, qué?"
