Capítulo 4: Los nuevos estudiantes

En la mañana, cuando Harry despertó, notó que quien lo había despertado era la chica rubia de ojos azules, que la había llevado a casa de Ron el otro día.

- Despiértate, vamos. Ya todos están abajo, esperándote. Date prisa Harry.

Entonces el se desperezó y comenzó a vestirse. Cuando, todavía adormilado, salió del cuarto, se dio derecho en la cabeza con la puerta.

- ¡Mierda!- Susurro él - ¿Quien habrá puesto aquí esta maldita puerta?

Entonces se dio cuenta de que había crecido un poco durante el verano. Cuando bajó a desayunar, encontró algo distinto, además de los Weasley, había dos muchachos más, comiendo en la mesa. Uno era de cabello negro, con pinchos muy largos, y ojos negros penetrantes. Vestía una franela de color amarillo con azul, junto con una chaqueta negra de cuero, y en su cuello colgaba un pendiente de colmillo negro. Sus pantalones, eran unos jeans bastante dañados, pues los ruedos estaban hechos jirones y tenía varios rasgones en las rodillas. El muchacho que estaba a su lado, tenía el cabello negro también, pero largo, casi hasta llegar a los hombros, y su ojos eran tan azules como el mar, tenía una camiseta roja, la cual tenía un enorme dragón chino dibujado en ella, y en su cuello también había un colmillo, pero este era blanco. Sus pantalones eran negros, pero estaban intactos, a diferencia de la persona a su lado. Ambos conversaban animadamente con Bill, mientras la Sra. Weasley, les servía más desayuno.

- Gracias Sra. Weasley - Dijeron al unísono.

Entonces Harry entró y se sentó al lado de Ron, el cual comía un enorme sándwich. La Sra. Weasley le sirvió un igual, y entonces el se sentó a comer.

- ¿Tu sabes quienes son estos tipos? - Le preguntó Harry a Ron.

-No tengo ni idea. Por la cosa parecieran ser amigos de Bill.

- No somos solo amigos de Bill – Dijo entonces el de camisa azul.

- También somos unos amigos de la familia – Les dijo el otro.

- Apostaría 100 Galeones a que no nos recuerdas ¿O si Ron?

En ese momento, Bill se echó a reír.

- Dudo mucho que se acuerde – les dijo este- Apenas tenía 3 años.

- Pero tú si te acuerdas – Le dijo el muchacho de camisa azul

- Pues claro – Les respondió Bill- yo ya tenía 10 años.

Entonces rieron los tres juntos.

- Harry, Ron, les presento a Víctor y a Daniel, ellos son hermanos de Vanesa, la chica rubia que fue a buscarte a casa de tus tíos ayer Harry ¿Lo recuerdas?

- El es Daniel, y yo soy Víctor- Les dijo el de camisa roja.

- No es cierto, yo soy Víctor y él es Daniel- Corrigió el otro

- Bueno, el de camisa roja es Víctor y el de camisa azul es Daniel.- Dijo Bill al fin.

- Siempre tienes que arruinarnos la diversión ¿Verdad Bill?- Dijo Víctor

- Lo que pasa es que a ustedes les encanta joder, ¿no es cierto?

-Ja ja, déjanos en paz Bill. Esa es nuestra diversión – Dijo Daniel.

- Vallan a hacer algo "productivo", ¿Por qué no van al cuarto de Ron o juegan Quidditch en el patio? Es una buena idea.

- Si, que lo es, me leíste el pensamiento Bill- le dijo Víctor.

- Vamos a buscar las escobas, veremos que tan bueno es en Quidditch el famoso Harry Potter- Dijo Daniel en tono burlón.

- Oh! ¿Si? Eso lo veremos pronto- Le dijo Harry.

Dejaron lo que quedaba del desayuno, y corrieron arriba a buscar sus escobas. Ron les presto a Daniel y a Víctor, las escobas de los gemelos y entonces decidieron salir al patio a jugar, mientras Hermione y Ginny los animaban. Al parecer estas ya los habían conocido, pues no dieron signos de sorpresa de que ellos estuviesen allí. Bill también quería ver el partido, pero Fleur le insistió en que aún no estaba totalmente recuperado y que debía cambiar el cataplasma de sus heridas, y también que debía bañarse, pues cuando se despertó en la mañana, sus ropas estaban llenas de monte y de grama.

Ron y Harry estuvieron jugando largo rato con Víctor y Daniel, hasta que se hizo la hora del almuerzo, y tuvieron que bajar a comer.

Mientras almorzaban, se armó una animada conversación.

- ¿En serio éramos amigos de pequeños?- Dijo Ron.

-Los mejores, por cierto – Le dijo Daniel.

-Hasta que tuvimos que mudarnos- Dijo Víctor.

- Solo porque a nuestro padre lo mató Voldemort- Un escalofrío recorrió a todos- y mamá insistió en que viajásemos hacia América –Dijo Daniel apesumbrado.

- Pero bueno, la vida continua- Dijo Víctor tratando de animar a su hermano

- Y ¿Por qué regresaron?- Preguntó Ginny

- Porque como mamá es una aurora muy famosa…

- … El ministerio le pidió que viniera…

-… Para ayudar a terminar con Voldemort- Otro escalofrío recorrió el grupo- de una vez y para siempre.

- Y, bueno, cambiemos un poco el tema, el día esta muy bonito para estar hablando de ese tipo de cosas. ¿Donde van a trabajar? – Preguntó Harry- ¿Acaso piensan suplantar a Fleur y Bill en Gringotts?

Entonces se oyó una ruidosa risa, por parte de ellos dos.

-No estarás hablando en serio, ¿Verdad Harry?-Le dijo Víctor

- Nosotros tenemos la misma edad que ustedes- Dijo Daniel

-¿Acaso ya parecemos tan viejos?

Y rieron nuevamente.

-Bueno, al parecer habrá algo de acción este año en Hogwarts- Dijo Ron

- Como la misma acción del año pasado, ¿No Ron? – Le reprendió Hermione

El rostro de Harry se ensombreció, aún dolía recordar ese tipo de cosas.

- Hey, hey, nada de lágrimas, Harry – Le dijo Daniel

- Vamos a animar esa cara, - Dijo Víctor

- ¡Ya se que haremos!- Dijo Daniel- Al anochecer, los llevaremos a Dasiking.

- ¡Dasiking! ¿Estas loco Daniel? – Le grito Víctor a este – No creo que puedan.

-Claro que podrán – Le dijo este- Tienen suficiente experiencia, y además ya son mayores de edad.

- Lo se, pero ¿no crees que podría ser algo peligroso?

- Lo será si se topan con los How link, pero si no, todo estará de maravilla.

Entonces Daniel fue a hablar con la Sra. Weasley, quien estaba muy ocupada lavando los platos y murmurando para si misma.

- ¿De que demonios estaban hablando ustedes dos?- Le pregunto Ron

- Es… Un lugar al que planeamos llevarlos.

- Dudo mucho que la Sra. Weasley, nos deje salir a algún lado.-Le objeto Hermione

En ese momento, Daniel regresó con una sonrisa de oreja a oreja, que a Harry le pareció vagamente familiar.

- ¡Lo he logrado! ¡He conseguido el permiso!- Les anunció triunfante.

- ¿Cómo has podido? Yo nunca logro que ella me deje hacer nada.

- Tienes que aprender a trabajar con "Tacto" – Le dijo Víctor burlonamente.

- Bueno, entonces está decidido. Esta noche saldremos. Vallan a vestirse par de mugrosas bestias inmundas. Hagan que me sienta orgulloso – Les dijeron los gemelos, desternillándose de la risa.

Entonces ellos subieron cada uno a su habitación, menos Harry, que decidió hablar un rato con Bill. Luego de que Ron saliera del cuarto, el entró a vestirse, y cuando oscureció y el calculó que eran las 7 y 30, decidió bajar. Allí estaban los gemelos esperándole. Sentía sus miradas, evaluándolo desde la oscuridad.

- Valla que te has tardado- Le reprendió Daniel

- Veo que las chicas no son las únicas que tardan en arreglarse – Dijo Víctor riendo

- Bueno, que esperas, ¿La invitación, Sal de una vez – Le dijo Daniel, molesto.

Salió y se encontró bajo un cielo azul estrellado, y bajo una luna plateada, hermosa. Luego divisó dos siluetas en la oscuridad, la más alta debía ser Ron. No se movió de donde estaba, hasta que los gemelos, salieron a empujones de la casa, llevándolos también con ellos. Los llevaron hasta una colina, la cual consideraban que estaba los suficientemente lejos de la casa de los Weasley y luego hablaron:

- Iremos a un lugar un poco lejano, así que tendremos que aparecernos – Dijo Daniel

- Y tengo información de primera mano –Dijo Víctor, mientras le guiñaba el ojo a su hermano- de que no saben aparecerse, así que tendrán que sujetarse fuerte.

-Yo se hacerlo – Dijo indignado Ron

- Si, especialmente cuando dejaste la mitad de tus piernas atrás- Le dijo Daniel sarcásticamente.

- Pero… ¿Cómo? ¿Pero es que? … Olvídenlo. – Suspiró Ron al fin.

- Muy bien, Harry y Ron irán con Daniel, y Hermy ira conmigo- Comento Víctor.

- ¿Desde cuando la llamas "Hermy"? – Le reprendió Ron.

- ¿Qué sucede Ron? ¿No aceptas un poco de competencia? ¿O acaso temes que te robe a tu novia? – Le dijo Víctor burlonamente.

Ron se puso rojo como tomate, al igual que Hermione, pero justo cuando este había pensado en algo que responder, Harry se interpuso.

- La noche es joven, y falta mucho por hacer aún. ¿Por qué no nos vamos?

- Harry tiene razón – Le dijo Daniel a su hermano- Vámonos o no llegaremos.

Entonces cada uno se sujetó de quien debía, y los gemelos realizaron el hechizo, se sentía muy raro, considerando que aún no habían podido lograrlo. Entonces, mientras daban vueltas, Ron observo como Hermione se aferraba más y más a Víctor, entonces Ron juró que pronto se vengaría.

Cuando tuvieron los pies en la tierra firme, y se hubieron calmado, notaron que estaban en todo el centro de Londres, pero al parecer, o realmente era más tarde de lo que Harry había supuesto, o allí estaba sucediendo algo muy raro. Como si pudiera leer su mente, Víctor les dijo:

- Estamos en el centro de la parte oscura de Londres, nadie suele venir por aquí, especialmente en la noche.

- ¿Y entonces, a que hemos venido?- Pregunto confundida Hermione.

- Tranquilízate Hermy- Le dijo Víctor despreocupadamente.

- Las cosas las sabrán a su debido tiempo – Le dijo Daniel.

- Mientras tanto, solo tienen que andar y callar.

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¡Hola, Hola!

Bueno en este capítulo, conocen a dos nuevos integrantes, que van a tener tanto que ver en esta historia, como los propios protagonistas (Aclaratoria para tarados: Y con eso me refiero a Harry, Ron y Hermione), que son Víctor y Daniel. Ellos además de ser buenos amigos, también los ayudaran a salir de varios aprietos, que aparecerán en un futuro.

"El aprecio general, ha sido siempre mi única ambición" Rómulo Gallegos.

Les pido que me digan hasta ahora, como va la historia, y si les gusta o no, y que opinan de los nuevos personajes, que, aunque no los hemos presentado con profundidad, a miles de millas se puede notar que son bastante ladillosos. Así que dejen unos comentarios.

"Es importante premiar al tiempo" Simón Bolívar.

Bueno, en el próximo capitulo incluiremos algunas escenas inesperadas y bastante divertidas, aunque no todo será color de rosa, pues si bien la diversión lo vale, arriesgaran mucho su pellejo, así que ¡No se lo pierdan!

Y sin más que escribir por hoy, solo les digo… SAIYONARA!

"Todo lo que se puede mejorar, aún no está terminado" Arturo Uslar Pietri