Un cap más!!! Jeje, en este se explica un poco más lo que está pasando, espero que se entienda… iba a dedicarle este cap a ale, pero ya no porque pagué la deuda, jeje, no recuerdo ni como, pero dice que ya está pagada… así que… este cap no está dedicado a nadie en especial… bueno, mejor si, a pardelocas aunque esté en la ruina por su culpa… sniff sniff…

Capítulo Anterior

- Ay Harry… siempre es lo mismo, ya sabes que tienes que quitar la cadena para abrir…- dijo la voz simulando cansancio.

- Si… perdón….- dijo Harry como autómata quitando la cadena.

- OH vamos Harry… ¡quita esa cara triste!- Harry había abierto la puerta y Hermione se lanzaba para abrazarlo tiernamente.

Capítulo VIII

- Harry… mírate, ¡estas hecho un desastre!- dijo soltándolo y examinándolo de pies a cabeza. Realmente parecía que estaba en la ruina.

Pero el buen humor de Hermione no era suficiente para reanimar a ese joven flaco y demacrado que miraba por la ventana.

Hermione recorría el departamento poniendo en orden todo. Harry se sentó en la cama y miró el vacío. Escuchaba que Hermione iba y venía por todas partes, pero su pensamiento estaba en otra parte.

- ¿Por qué pasó esto?- dijo al cabo de un rato, sorprendiendo a Hermione, que terminaba de limpiar la cocina. Era raro que Harry hablara. Desde aquel terrible día había cambiado mucho. Casi no salía, no trabajaba y ya casi no hablaba ni siquiera con sus amigos.

- Vaya Harry…- la pregunta que siempre hacía, y nunca era fácil responderla.

- ¿Por qué Hermione?- sus ojos se perdían en una lejanía inexistente al recordar lo sucedido.

- Harry…- Hermione comenzó a decir. Era tiempo de que Harry cambiara. No podía estar así para toda la vida. Tenía dinero, mucho, el suficiente para vivir sin trabajar para toda la vida, pues el dinero que había recibido por parte del Ministerio de Magia cuando derrotó a Voldemort se había sumado a la fortuna que le habían dejado sus padres. Pero no podía vivir encerrado en su departamento…

- Harry… es hora de que tomes el control nuevamente…- tocó el hombro de él para asegurarse que la estaba escuchando.

Harry volteó a verla con los ojos llorosos.

- No me pidas que la olvide Hermione…-

- No te pido eso Harry… pero a Ginny no le gustaría que vivieras así y lo sabes…- las palabras le dolían a Harry. Eran ciertas, pero…

- ¡Han pasado tres años Harry!- dijo Hermione comenzando a exasperarse. La actitud de Harry tenía que cambiar. No podía seguir así.

- Siempre la voy a esperar Hermione… ¡no me puedes decir lo que puedo y no puedo hacer con mi vida!-

- Harry… son tres años…- con estas palabras, los pensamientos de Harry volaron de nuevo al pasado…

---Flash Back---

Ginny había sido trasladada a una habitación especial, donde tenía la máxima atención del personal y desde donde podían vigilar su estado en cada momento.

- Hasta el momento no ha respondido al tratamiento…- dijo una sanadora a la familia Weasley. - …pero no hay duda que responderá, solo necesita tiempo…- añadió rápidamente para no causar pánico.

- ¿Cuánto tiempo más sanadora?- preguntó Harry con desesperación. No lo habían dejado ver a Ginny en más de una semana.

- ¿Cuánto tiempo qué…?-

- ¿Cuánto tiempo estará… así?- Harry temía la respuesta.

- Es un coma muy profundo señor Potter… solo le puedo decir que necesitará tiempo…-

El mundo de Harry se desvaneció.

- Nunca habíamos visto algo así. Fue una maldición muy poderosa sin duda alguna. Es magia negra muy antigua, probablemente inventada por el mismo quien-ustedes-saben…-

Harry ya no escuchaba. ¿Cuánto tiempo estaría Ginny en coma? ¿Cuándo lo dejarían verla? La sanadora se alejaba de ellos. Toda la familia Weasley se apresuraba. ¿Qué había pasado?

- ¿Qué… qué sucede?- preguntó confundido.

- ¿No escuchaste Harry? ¡Podemos pasar a verla!-

- ¿Qué…?- la sorpresa lo había paralizado momentáneamente, pero ahora corría hacia la habitación de Ginny.

Fue el primero en llegar. La puerta estaba abierta, y al pasar vio a dos sanadores que dictaban algo a unas plumas que escribían volando rápidamente.

Finalmente la vio. Allí estaba… recostaba pacíficamente, con el cabello suelto cayendo sobre sus hombros.

Se acercó cuando los sanadores se retiraron. Casi podía sentir que Ginny abriría los ojos de un momento a otro y le sonreiría como siempre lo había hecho.

Pero no, Ginny no abrió los ojos cuando le dio un tierno beso en los labios, ni cuando le retiró un mechón de cabello que le caía sobre la frente.

Todos los demás lo observaban desde la puerta. Era un marco realmente triste.

- Ginny… despierta preciosa…- las palabras de Harry se perdieron en un susurro apenas audible.

---Fin del Flash Back---

- ¿Harry? ¿Estas bien?-

- ¿Ah?- dijo Harry volviendo de su recuerdo.

- Ya veo la atención que me prestas…En fin… me voy Harry. Hay personas que si tienen algo que hacer en su vida…- dijo poniendo especial énfasis en "si".

- Si… que te vaya bien- dijo Harry sin ganas.

- Hasta pronto Harry…- dijo Hermione dirigiéndose a la puerta. Harry era un caso perdido. Si tan solo Ginny despertara… todo sería tan diferente.

Se acomodó la bufanda al sentir el frío inclemente que le cortaba la cara. El cielo estaba completamente gris y los copos de nieve seguían cayendo.

Hermione trabajaba en el Ministerio de Magia como directora de una brigada de aurores, uno de los mejores puestos al que un auror podía aspirar.

Su celular comenzó a sonar de repente. Utilizaban celulares para comunicarse, pues como solían andar entre muggles, lo mejor era disimular lo mejor posible.

- ¿Ron?- contestó la llamada mirando su reloj. Era un poco tarde.

- Hola Hermione, ¿dónde andas?-

- En casa de Harry, ya voy para allá…-

- ¿En casa de Harry otra vez?- la voz de Ron dejó escapar un casi imperceptible dejo de celos que Hermione detectó al instante.

- Así es Ron… el está bien, por si te lo estabas preguntando…- dijo sin ganas de empezar una pelea.

- Ah… esta bien… solo apresúrate a llegar, porque la junta no puede comenzar si ti…-

- Ya voy… llegaré en cinco minutos… nos vemos…- se despidió y guardó el celular.

- Ese Ron…- dijo pensando en las discusiones infantiles que solían tener aún siendo mayores. Además… recordaba la confesión de Ron el día de la batalla. Sin embargo, después de lo sucedido jamás había vuelto a mencionar el tema. Ella lo entendía, pues si para ella era un gran impacto ver a Ginny en ese estado, para su hermano lo sería aún más. Pero no podía evitar sentirse traicionada por Ron. Confesarle sus sentimientos y luego ignorarla… ¿Cómo podía haberle hecho eso? Hacía tres años ya de eso…

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El departamento de Harry había quedado completamente en silencio. Después de la partida de Hermione, se había vuelto a sentar junto a la ventana como todas las mañanas.

"Son tres años Harry…" escuchaba la voz de Hermione que retumbaba en su cabeza.

¿Qué pasaría si Ginny nunca despertaba? Intento no pensar en eso, pero la duda era insistente. ¿Qué sería de él? ¿Podría vivir para siempre esperando a Ginny? Por supuesto, jamás podría olvidarla… pero… ¿Podía seguir viviendo en esas condiciones? No era una buena vida, encerrado todo el tiempo. ¿Hacía cuánto que no salía? Lo había olvidado. Pensó en Hermione, su mejor amiga. Si no fuera por ella, lo más probable es que ya fuera un cadáver. Ella solía hacerle las compras, limpiarle la casa, etc. Se sintió culpable. No era obligación de Hermione, y sin embargo estaba siempre a su lado para ayudarlo.

Se levantó con cierto esfuerzo. Miró el reloj. Iba a ser medio día. Pasó el resto de la tarde mirando por la ventana, recordando tiempos felices y añorando su pasado con Ginny. Sin embargo, algo dentro de él comenzaba a cambiar nuevamente.

---

- Cámbiate Harry, vamos a salir…- Hermione había llegado más temprano que de costumbre a su casa. Ese día no trabajaba, y por lo general descansaba.

- ¿Qué cosa?-

- Lo que oíste. No vas a estar toda tu vida refugiándote en esto que llamas apartamento-

- Siempre la voy a estar esperando…-

- Te estoy diciendo que vamos a salir, no que busques una novia…- dijo Hermione comenzando a desesperarse.

- Ah… di eso primero-

- Que yo sepa, salir no es lo mismo que buscar novia…- dijo Hermione en tono enojado aunque mas bien disfrutaba ver que Harry volvía a ser como antes aunque fuera por unos momentos.

- Además, ¿crees que a Ginny le gustará saber que su querido Harry ha estado encerrado tres años en esta pocilga y que ni siquiera tiene un trabajo?-

- ¿A qué le estas llamando pocilga?-

- A estos cuartos que llamas hogar…-

- Además no necesito trabajar…-

- Vaya forma de ver la vida…-

Harry se quedó pensativo. No sabía por qué, pero se sentía mucho mejor de lo que se había sentido en mucho tiempo. Hermione le había dado buenas razones para cambiar su vida. Era cierto lo que decía de Ginny. Sería una gran vergüenza que Ginny se enterara que él vivía en una pocilga… quiero decir departamento… y que ni siquiera tenía empleo.

"Pocilga…" pensó mirando a su alrededor. Hermione había hecho de su pocilga un bonito apartamento nuevamente.

- Es un buen departamento…- le dijo a Hermione en un tono ofendido.

- Si así lo mantuvieras siempre…-

- Así será. Tienes razón, no puedo seguir así. Salgamos de aquí…-

Hermione lo miró sorprendida.

- ¿Estás enfermo Harry? Quiero decir… ¿te sientes bien?- dijo tocándole la frente.

- Estoy perfectamente bien. No me había sentido tan bien en mucho tiempo.-

- Que…- Hermione estaba impactada. Harry ya se había cambiado con un hechizo.

- ¿Te vas a quedar ahí todo el día?- dijo Harry saliendo por la puerta.

- Que rayos…- dijo Hermione saliendo tras él.

---

---Flash Back---

La familia Weasley estaba reunida en la habitación de Ginny. Arthur acababa de llegar del trabajo junto con los gemelos. Se había hecho una costumbre reunirse con Ginny por las noches después del trabajo a diferencia de Harry, que pasaba todo el día ahí. Solo Ron no estaba presente. Como director del departamento de Quidditch, estaba de viaje organizando un juego en el extranjero.

Esa noche en especial estaban más callados que otras veces. El ambiente se sentía pesado y nadie osaba decir una palabra. Harry presentía algo.

-Harry… dijo de pronto Molly, aventurándose a quebrar el lúgubre silencio.

- ¿Qué sucede?-

- Es difícil decirte esto…- comenzó Arthur nervioso. Harry lo miró seriamente. Algo andaba mal… definitivamente algo andaba muy mal.

- Harry, querido… no es bueno para ti estar aquí todo el tiempo…- dijo Molly.

- No es un problema para mi… estaré todo el tiempo necesario hasta que Ginny despierte…- dijo Harry decidido.

- No es eso Harry. Estas perdiendo tu vida…- añadió Arthur.

- ¡Mi vida es Ginny! ¡No la voy a perder!-

- Harry… entiende que no sabemos cuanto tiempo…-

- ¡Estaré junto a ella para siempre!-

- Harry… me duele decir esto… pero…- Arthur hizo un gran esfuerzo.

- Arthur… no deberíamos…- dijo Molly comenzando a llorar.

- … no es buena idea que sigas viniendo a ver a Ginny…- terminó de decir forzadamente.

Harry no contestó. Era imposible lo que estaban diciendo. No podían hacerle esto…

Los gemelos lo miraron con tristeza.

- Entiende Harry… es por tu bien… tu vida no puede seguir así… tienes que seguir adelante…- dijo Arthur abrazando a Molly.

Harry no dijo nada. Con un beso en la mejilla se despidió de Ginny y sin decir palabra se dirigió a la puerta.

- Harry… cielo…-

Pero Harry no escuchaba nada. Su mundo se había derrumbado por completo.

---Fin del Flash Back---

Aún no se ve nada de lo que pasa con Ron… iba a ponerlo, pero mejor en el próximo…

Gracias por los rw!!!