Es lunes nuevamente… y aquí está el capítulo que prometí. Está mas largo que los anteriores, según yo… jeje. Bueno, espero que les guste:
Capítulo Anterior:
Lo último que Harry quería hacer era herirla. Se levantó para seguirla, pero no pudo seguir.
Por primera vez después de que Ginny había despertado, comprendió que su lugar estaba en el hospital, junto a ella. No en la oficina. Se dio cuenta de que ansiaba estar con Ginny… hablar con ella, verla, admirarla… recuperar el tiempo perdido…
Pero Cho lo detenía. Su relación con ella había sido pura. No había tenido nunca la intención de herirla, y jamás se imaginó que eso fuera a terminar así. Sin poder evitarlo, salió de su oficina en dirección al hospital, como si un imán gigantesco lo estuviera atrayendo irresistiblemente hacia la pelirroja.
Capítulo XXIV
- ¡Harry!- exclamó Ginny al descubrir la cabeza de cabellos negros revueltos que se asomaba tímidamente a la habitación.
- Pensé que estabas dormida…-
- No, estaba… esperándote…- dijo Ginny sonrojándose. Harry sintió algo extraño en el estómago. Se veía tan linda cuando se sonrojaba.
- Ah… me alegro… ¿sabes? Casi no me dejaban pasar…- dijo Harry refiriéndose a la guardia que había cerca de la habitación de Ginny.
- Si, es que hay muchos sanadores que están al pendiente por si me sucede algo…- dijo Ginny molesta. Era tan incómodo que todos esos sanadores estuvieran al cuidado de ella. Se sentía bien. No sabía por qué tenía que quedarse. Ansiaba volver a su casa. Regresar a la Madriguera y pasar los días que quedaban de vacaciones para regresar a Hogwarts. Eso le hizo recordar algo.
- Harry…- dijo mirando por la ventana.
- ¿Si?-
- Ahora que el señor oscuro se ha ido… quiero decir, que haz derrotado a Lord… Vol…Vol…-
- Voldemort…- completó Harry casi de forma automática. Estaba acostumbrado a hacerlo, pues casi a todas las personas les costaba pronunciarlo.
- Si, a Voldemort… ¿qué vas a hacer?-
- ¿Ah?- dijo Harry intentando pensar rápido. Sabía hacia donde se dirigía la conversación.
- Si, ¿qué vas a hacer después de salir de Hogwarts? Tu sueño siempre ha sido ser auror, ¿no?- dijo Ginny mirándolo a los verdes ojos.
- Este… si, yo…- Harry no sabía que contestar. No quería seguir mintiéndole. Pero tampoco podía decirle la verdad. Se preguntó cuándo sería el momento de decirle que todo… todo era diferente ahora. Hubiera querido decir que todo era como antes, pero definitivamente las cosas habían cambiado. No quería estar con Cho… pero aún si regresaba con Ginny, tenía que decirle lo que había pasado en esos 3 años que había estado dormida. Tenía que decirle que la había abandonado… que había salido con Cho… y que no había ido a visitarla hasta el día que había despertado. Si tan solo pudiera volver en el pasado… y la idea que había comenzado finalmente maduró.
- ¿Harry?-
Pero Harry no escuchaba. Sus pensamientos estaban siendo acaparados por cierto objeto que Hermione poseía, y que la había ayudado durante el tercer año en Hogwarts. Aquél objeto que los había ayudado a rescatar a Sirius de una muerte segura… el giratiempo que Hermione guardaba con toda seguridad en su casa.
- ¡Harry!- gritó la pelirroja.
La voz de Ginny lo sacó de sus pensamientos. Se sonrojó al descubrir que Ginny se reía de su cara embobada.
- Ah… no es nada… es solo que…- el giratiempo seguía ocupando la mente de Harry. Tenía que conseguirlo, y pronto…
Ginny era toda oídos.
- Ha pasado algunas cosas Ginny…- dijo Harry sin saber cómo seguir dándole vueltas al asunto. Ginny lo tenía acorralado. Tenía que mentir o decir la verdad. No era posible seguir evadiendo el tema.
- ¿Cosas?- Ginny se estremeció al ver la cara preocupada de Harry.
- Si… yo…-
Sin embargo, en ese momento entró Ron a la habitación, seguido de los demás Weasley. Harry se sobresaltó y se hizo a un lado para que pasaran.
- ¡Harry! Cariño, es bueno verte- saludó Molly.
- Si, vine a ver cómo estaba Ginny- Arthur asintió con la cabeza, y con una señal lo llamó aparte.
Ginny intentó escuchar de qué hablaban, pero Fred y George estaban armando un escándalo cerca de ella.
- Harry… quería… disculparme contigo…- dijo Arthur mirando discretamente hacia Ginny.
- Ah… no hay por qué…- dijo Harry viendo que el señor Weasley estaba realmente arrepentido.
- Quería darte las gracias por haber regresado con mi hija- dijo mirándolo a los ojos. – Y quería saber si… bueno, es completamente natural… pero me preguntaba si tu habías…-
- ¿Si yo había seguido mi vida sin Ginny?- dijo Harry adelantándose. Arthur asintió en silencio. Harry suspiró al recordar a Cho. Se sentía inmensamente culpable por haber abandonado a Ginny… y ahora por abandonar a Cho.
- Yo… estuve con otra chica...- dijo Harry. Era verdad después de todo. Si embargo, no estaba muy seguro de que él y Cho hubieran terminado su relación oficialmente aún.
- Ah… ya veo…- dijo Arthur bajando la mirada.
- Pero… quiero estar con Ginny… realmente…-
- Harry… no estas obligado, y de verdad que nadie te forzará a hacer algo que tu no quieras. Me arrepiento de haberte obligado a abandonar a Ginny, y no quiero cometer otro error. Eres libre de hacer lo que te parezca mejor, y nadie te culpará de la decisión que tomes…-
Arthur se alejó de él, y Harry se quedó pensativo. Miró hacia Ron, y momentáneamente sus miradas se cruzaron. No pudo evitar distinguir cierta amenaza en aquellos ojos azules.
- ¿Vendrá Hermione?- preguntó de pronto Ginny. Quería ver de nuevo a su mejor amiga.
- Ah… por supuesto, la llamaré en este preciso instante…- dijo Harry tomando su celular para marcar. Ron bufó con enfado mal disimulado.
- ¿Sucede algo Ron?- preguntó Harry empezando a comprender el enojo de Ron.
- No, para nada… háblale a… Hermione…- dijo saliendo de la habitación dejando a todos sorprendidos. Harry vio confundido cómo la puerta se cerraba tras la partida del pelirrojo.
- ¿Hermione?- preguntó al escuchar que alguien contestaba la línea.
- ¿Si? ¿Qué sucede Harry?- preguntó la voz de Hermione.
- Ginny pregunta si vendrás hoy-
- Ah… si, estaré ahí por la tarde-
- Bien, se lo diré-
Se dirigió a Ginny después de colgar.
- Dice que vendrá por la tarde-
Sin embargo, Ginny parecía estar ausente.
- ¿Qué le sucede a Ron?- preguntó confundida.
- Ah… este… no sé, anda un poco raro últimamente…- dijo Harry. Los demás Weasley asintieron.
- Supongo que tiene mucha presión por parte del Ministerio- dijo Fred de repente, recibiendo una patada por parte de George.
- ¿De parte del Ministerio?- preguntó Ginny sin comprender. Se hizo un silencio sepulcral.
Nadie osaba decir una palabra. Fred se había dado cuenta demasiado tarde de su error.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué el Ministerio?- insistió Ginny desesperada. Algo andaba mal… definitivamente muy mal. Y nadie quería decírselo.
- Nada Ginny… son solo unas entrevistas que le quieren hacer…- dijo George.
- ¿Entrevistas de qué?-
- No es bueno hablar de eso por ahora hija- dijo Molly intentando cambiar de tema.
- ¡No! ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué nadie quiere contestar? ¿Cuánto tiempo llevo aquí?- preguntó con miedo.
- Casi es hora de comer…- dijo Arthur.
- Si… tendremos que ir a comer…- dijo Fred saliendo de la habitación rápidamente.
- ¡No! ¡Díganme!- unas lágrimas brotaron de sus ojos.
- No por ahora linda… ya llegara el momento…- dijo Arthur con tristeza al ver a su hija llorar y no poder hacer nada. No podían decirle. Podía ser peligroso. Tenían que esperar otro poco.
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Harry salió de la habitación de Ginny y rechazó la invitación de los Weasley a comer con ellos. Tenía cosas más importantes que hacer.
Al salir del hospital, se dirigió hacia el apartamento donde vivía Hermione. Tenía que conseguir el giratiempo lo antes posible. Ya se había decidido. Modificaría el pasado.
Llegó sin contratiempos al apartamento, dudando sobre la mejor forma de entrar. ¿Un simple "Alohomora" bastaría? No. Hermione era más precavida como para dejar su casa sin protección. Sin embargo, se sorprendió al comprobar que el simple hechizo abría la puerta sin dificultad. Después de todo, el señor oscuro se había ido para siempre y el mundo muggle y mágico pasaban por momentos de paz.
"Rayos… ¿dónde podrá estar?" Harry buscaba por todas partes, tratando de no desordenar nada. Sin embargo, era difícil, pues Hermione era demasiado ordenada y todas las habitaciones estaban sorprendentemente en orden.
Harry se movía con rapidez. Hermione debía de estar comiendo, pero de todas formas tenía que darse prisa. Por unos momentos pensó en la posibilidad de que Hermione lo encontrara husmeando en su casa, y un escalofrío recorrió su espalda. ¿Dónde rayos estaba el giratiempo?
Recordaba que Hermione había dicho que el giratiempo era un objeto muy especial, y que el Ministerio era muy escrupuloso con su uso. Por unos momentos sintió que el alma se le iba a los pies. Probablemente Hermione había regresado su giratiempo al Ministerio.
Y de pronto lo vio. Sobre el escritorio de su amiga, sobre un pedestal, el giratiempo se encontraba suspendido en el aire como un trofeo de incalculable valor. Con las manos temblando por la emoción, tomó el preciado objeto y se apresuró a salir. Ahora todo dependía de él. Sin darse cuenta, una silenciosa alarma se activó al salir.
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¿Y bien? Les adelanto que ya tengo todo el fic escrito! Jeje, me la pasé el fin de semana escribiendo, y espero que haya quedado aunque sea más o menos bien…
Serán 26 capítulos en total incluyendo el final.
HerRonGinHarry: actualizaré diario llegando el lunes, y espero que este cap se te haga un poquito más largo.
Zafiro Potter: pues… con eso del giratiempo, probablemente si viajen al pasado…
Alely: en un principio iba a ser la pareja Hermione-Ron, pero hubo un cambio de planes justo a la mitad (eso se lo debemos a pardelocas)…
Rosycarmen: bueno… pues Harry ya dejó a Cho, o al menos eso parece…
Seirius: gracias por decir que es una buena historia! Y el final ya está muy próximo… solo unos díasmás…
Maraclarita: jeje, se desquitó con Cho… si! Más caps! Bueno… solo unos cuantos más…
Pardelocas: no ha firmado! Este cap no tiene la firma de ninguna de las dos locas! (Ale porque está en una de sus múltiples fincas, y Ana porque anda con uno de sus múltiples prometidos, jeje, son bromas… pero no pude evitarlo, jaja)
Me voy
Hasta pronto…
