Capítulo 3: Una pelea, una reconciliación y el mejor beso de todos

Pasaron algunos días y yo seguía con mis dudas, pero no me atrevía a preguntarle a Harry si él lo sabía o quizás metería en problemas a Ginny.

Así llegó el fin de semana y Ginny, Hermione y Ron fueron a casa.

Hola chicos, adelante. Mamá les sonrió y los saludó a todos.

Buenas tardes Lily. Saludaron los tres al unísono.

Harry está en el living Ron, y chicas, Silvana está arriba. Por favor, les pido que no hagan mucho ruido¿sí? Es que vendrán unas amigas a tomar el té a casa y se sorprenderán si escuchan algún ruido extraño.

Está bien Lily. Respondió Ginny. En eso yo iba bajando las escaleras.

¡Chicas¡Era hora! Bajé corriendo y las abracé. – Qué días sin vernos... Sonreí.

Una semana, no seas exagerada. Dijo Ginny.

Hola Ron. Le sonreí y me acerqué. Le di un beso en la mejilla. Se sonrojó.

Hola Sil... ¿Cómo van tus vacaciones?

Muy bien hasta ahora, gracias. ¿Las tuyas?

Igual. Voy con Harry.

Está bien. Vamos chicas.

Subimos las escaleras y nos encerramos en mi cuarto las tres. Nos sentamos en un rincón de la habitación en que yo tenía muchos almohadones en el suelo y nos pusimos a charlar.

Después de un rato, teníamos un poco de hambre, así que les invité té y torta que mamá había hecho esa mañana.

Ya vengo, si quieren pongan música.

De acuerdo. Dijo Ginny mientras buscaba algún CD que nos gustara a las tres. Hermione mientras, inspeccionaba mi pequeña biblioteca.

Al bajar, escuché que mamá estaba con sus amigas, así que sigilosamente entré en la cocina y preparé todo. Cuando tenía todo listo y estaba a punto de subir, escuché que alguien entraba.

Lo sé mamá, no molestaré más al perro... Decía una voz conocida entrando en la cocina. – Condenado perro, dejarme así y encima... Levantó el rostro y se quedó mudo. - ¿Tú?

¿Tú? Dije sorprendida. ¿Qué hacía Draco Malfoy en mi casa?...

¿Qué haces aquí?. Preguntó sospechosamente.

Es mi casa. Daah. Le dije burlándome. – Tú¿Qué haces aquí?...

Yo, Estemmmh...

Cariño¿estás bien? Dijo una señora rubia, alta, de hermosos ojos verdes, entrando en la cocina. Me miró. – Tú debes ser la hija menor de Lily¿verdad preciosa? Sonrió con amabilidad.

Sí... Eso creo. Sonreí. – Silvana. Estiré mi mano en señal de saludo. – Mucho gusto. Tomó mi mano.

Narcisa Malfoy. Soy la madre de Draco.

Sí, lo sé.

Ah... ¿Se conocían? Preguntó curiosa.

Sí... Algo así mamá. ¿Puedes dejarme ya? Puedo solo con esto.

Sí hijo. Cariño¿podrías por favor mostrarle el baño a Draco? Disculpa, es que sino le quedará la mancha.

Sí, no hay problema señora Malfoy. Tomé la bandeja con las cosas del té. – Sígueme Draco.

Gracias Sil.

Hay que amorosa. Escuche que decía la señora Malfoy cuando desaparecimos tras las escaleras.

El baño está al final del pasillo... Es...

Sh. No digas más. Se me acercó y trató de besarme. Lo empujé.

Es el que tiene una puerta blanca. Le dije ignorándolo.

Silvana, vamos... Sé que te gusto.

¡Y tú qué sabes! No me fastidies Malfoy, mi hermano está aquí y si lo llamó vendrá.

No le temo a tu hermano.

Pues si yo fuera tú, le tendría miedo. Adiós. Di media vuelta y entré en mi cuarto. Cerré la puerta con llave... Por sí acaso. – Ufff... Dejé la bandeja sobre el escritorio donde hacía mis tareas y me tiré en mi cama. Suspiré.

¿Qué pasó? Preguntó Hermione.

¡Es él chicas¡Está aquí, en mi casa! Miré al techo... Mi corazón latía fuertemente y sentía que se iba a salir de mi pecho.

Daah. Ya vimos a Ron, es obvio que vinimos con él boba. Dijo Hermione.

¡No él!... Se abrió la puerta. Las tres miramos hacia allí. – Él es de quien les hablaba. Las chicas se quedaron con los ojos abiertos de par en par mirándolo sorprendidas.

Hola Granger, hola Weasley. Saludó Draco cortésmente.

¿Qué hace él aquí?

¿Y cómo quieres que yo lo sepa? Le respondí a Ginny.

Estoy acompañando a mi madre... Me obligó a venir, no quería que me quedara solo y sin hacer nada en casa. Respondió él. – Podría... ¿Quedarme con ustedes?... Por favor, la reunión de las señoras de abajo está aburrida... Hay mucho chismerío y casi me arrastra por el patio trasero tu perro Sil. Miré a las chicas.

¿Qué hacemos?...

Yo creo que no sería buena idea... Dijo Hermione.

A mí me da igual, mientras se comporte. Dijo Ginny.

Bien... Te quedas... Pero te quedas callado y sentado por ahí... No quiero que Harry venga a hacerme un escándalo y para peor estés cerca de mí, o tendré problemas con Ron y con Harry.

¿Con Weasley¿Por qué tendrías problemas con él?

Porque... Me callé. - ¿Y a ti qué te interesa? Lo miré confusa.

Solo preguntaba. ¡Qué carácter! Exclamó sorprendido.

Y eso porque no tienes que dormir con ella. Dijo Ginny sonriendo. – Si la escucharas roncar... ¡Oh dios!

¿Roncas? Me miró muerto de risa.

Ginebra... Cállate. Le dije fulminándola con la mirada.

Uhm.. Sí...

Las chicas y yo charlamos largo rato. Draco nos miraba sentado desde la comodidad de sofá que había junto a la ventana. Se estaba quedando dormido cuando...

Silvana, mamá está llamándote. Dijo Harry entrando en el cuarto, seguido de Ron. Miró hacia el sofá y vio a Draco. Ambos se quedaron mirando, ninguno decía nada.

Ya voy. Le respondí. – Salte. Le dije.

¿Qué hace éste aquí? Dijo Harry por fin.

Éste tiene nombre, y lo sabes bien Potter. Respondió Draco, parándose airoso de donde estaba.

¿Qué diablos haces en el cuarto de mi hermana?

¿Y a ti qué? Dijo.

Chicos, basta, por favor... Intenté detenerlos. Harry me hizo a un lado y se paró frente a Draco.

¿Qué me vas a hacer Potter¿Eh¿Golpearme por estar con tu hermanita¡Ja!

Sal ya mismo de aquí o juro que te mato Malfoy. Dijo Harry, amenazante.

Chicas... Mejor salgan... Dijo Ron, algo asustado, pero sin perder la calma.

Vamos Ginny, vamos Sil. Dijo Hermione, sacándonos de mi cuarto.

Herm, espera.. No los puedo dejar ahí a los 3 solos... ¡Ron y Harry matarán a Draco!

¡Silvana, baja por favor! Escuché que decía mamá.

Ya vuelvo, por favor, vigilen que no se golpeen... Bajé corriendo.

Hija¿sabes dónde está el hijo de Narcisa?

Sí... Está arriba, con los chicos... Dije apresurada. - ¿Es todo?

Dile que en media hora más su padre pasará a recogerlos.

Bien, adiós. Dije cuando comencé a escuchar que algo se caía.

Subí rápidamente las 2 escaleras y lo vi. Draco tirado en el suelo y Harry y Ron arriba suyo golpeándolo.

¡Basta! Grité con lágrimas en los ojos. - ¡Harry, Ron¡Paren! Grite.

Te daré tu merecido, bastardo. Dijo Draco, quitándoselos de encima y tirándose encima de Harry. Lo derribó en el suelo y encima de él comenzó a golpearlo en la cara. Ron luego se incorporó y trataba de golpear a Draco montado en su espalda. Era una verdadera batalla campal. Mientras tanto, las chicas estaban sentadas en el suelo comiendo galletas. ¡Qué amigas! Pensé.

¡YA BASTA! Dije comenzando a llorar. En ese mismo momento una de las mesitas que había a lo largo del pasillo, que tenía un cuadro y un florero lleno de flores comenzó a moverse como si estuviera temblando y calló el cuadro, rompiéndose, y el florero cayó, dejando las flores en el suelo y la alfombra manchada con el agua. Los tres chicos pararon de pelear, me miraron y las chicas se acercaron a mí. Todo temblaba, era raro. Hermione trató de tranquilizarme, y cuando lo logró, todo dejó de temblar.

¿Estás bien Sil? Preguntó Ginny, dándome un vaso de agua.

Sí... gracias chicas... No sé que pasó allí afuera... Es tan raro... Nunca me pasó antes... Dije secándome las lágrimas, sentada en un sillón en mi cuarto. Los chicos estaban tranquilos uno junto a otro parados frente a mí.

Lo lamento Sil... Es todo mi culpa. Dijo Harry, arrodillándose frente a mí. Tenía un ojo morado y el cabello más revuelto que de costumbre.

No... Fue mi culpa... Dijo Draco. – No debería haberte hecho caso Potter... Se arrodilló junto a mí y tomó mis manos entre las suyas. – Lo lamento pequeña...

No se disculpen conmigo... Discúlpense entre ustedes... No puedo creer que sean tan niños como para pelear por cualquier idiotez. Respondí más calmada. Draco, Harry y Ron se miraron.

Lo lamento Potter. Dijo Draco rápidamente y en un tono casi inaudible. Tenía el ojo izquierdo moreteado y la nariz rota. ¡Vaya si mi hermano era fuerte! Pensé.

Yo también... No debí empezar todo eso. Dijo Harry con cara de perro, mirando hacia otro lado.

Yo también lo siento. Dijo Ron. – No debí meterme en la pelea de ustedes dos. Dijo sonriendo. Él tenía el labio partido y su remera estaba algo rasgada... Pero sin embargo era el único que se tomaba con simpatía la situación.

Bien... Ahora dense la mano. Dije.

¿Qué? Exclamaron los tres al mismo tiempo.

Eso... Si no lo hacen no le hablaré más a ninguno de los tres. Dije haciéndome la ofendida.

Bieeen. Dijeron los tres al unísono con voz de "si no queda de otra...". Se dieron los tres la mano y se separaron rápido.

¿Tregua? Dije sonriendo.

¿Tregua? Dijo Harry con cara de desolación.

¿Tregua?... Dijo Draco.

Sí... Podrían... No sé... Hacerse amigos... O no pelearse por lo menos. Dije.

Pero Sil... Sin pelear a tu hermano en el colegio... El colegio no es divertido. Dijo Draco.

Debo admitir que el platinado tiene razón. Dijo Harry. – Sin las peleas constantes con Malfoy el colegio sería aburrido...

Bien, no sean amigos si no quieren... Pero Draco vendrá seguido a casa porque es mi amigo. Le dije a Harry. – Así que traten de llevarse bien por lo menos.

Lo intentaré. Dijeron ambos al mismo tiempo.

Ahora... A lo importante. Me paré. – Vamos a curarlos antes de que los vean así. Dije. Me dirigí al baño y volví al cuarto con un pequeño botiquín.

¿No lo harás como una bruja? Dijo Draco.

No soy enfermera, que te crees. Le dije sonriendo.

Pues fueras o no me gustaría que me atendieras cuando estoy enfermo. Dijo sonriendo.

Ten más respeto. Dijo Harry con cara de que no le había gustado nada lo que Draco había dicho.

Ya Potter.. Dijo Draco. – Solo bromeaba.

Pues no frente a mí.

¡Si se pelean una vez más los mato! Amenacé seriamente.

Bien.

Tomé un pedazo de algodón y lo embebí con alcohol. Lo utilicé para limpiar la nariz de Draco y con un poco de fuerza, se la acomodé.

¡Duele! Gritó.

Pues si no fueran tan necios no deberías pasar por esto. Lo regañé. – Seguro se te hinchará un poco... Así que... Ponte hielo al llegar a tu casa¿Sí?

De acuerdo.

Bien... Ahora... Me dirigí a Harry. Le pasé un pequeño paquete celeste frío que tenía hielo congelado dentro, para que se lo pusiera en su ojo. Le arreglé un poco al cabello y ya estaba listo.

No me hagas doler, por favor. Dijo Ron gimoteando.

Te aguantas. Le dije. Tomé otro pedazo de algodón y lo embebí también con alcohol. Como tenía muy lastimado el labio, se lo limpié con mucho cuidado y tratando de no hacerlo sufrir. – Ya. Dije cuando había terminado.

¿Listo? Dijo.

Sí.

No me dolió para nada.

Aaaah sí... Es que soy muy buena curandera. Le dije sonriendo con superioridad.

Sí... Eres buena en todo lo que haces. Dijo sonrojándose.

Gracias Ron. Eres muy dulce. Dije dándole un beso en la mejilla. Se puso rojo como un tomate.

Eeeh... Yo también quiero. Dijo Draco.

No hay más.

¿Sólo uno y para Ron? Dijo Draco. – Digo... Weasley...

Bien... Me acerqué hasta él y le di un beso en la mejilla. Luego me acerqué hasta Harry y le di uno también. Él se sobó el cachete como en señal de que a él no le interesaba.

No me des besos... Iugh... Puedo pedirte uno cuando quiera, eres mi hermana... Solo dale a tus prometidos. Me dijo sonriendo.

¡Harry! Le dije como "Cállate".

Oigan chicos. Entró Herm en la habitación. – Draco, tu madre ya se va... Tu padre está afuera en la limo.

Ya voy. Gracias Granger. Respondió Draco.

Ron, tu madre al teléfono. Lo miró.

Gracias Hermi. Se levantó y se dirigió al pasillo.

Y Harry... Tu padre te llama, está en el despacho.

Gracias Herm. Harry se levantó y bajó las escaleras.

¿Y Ginny? Le pregunté ayudando a Draco a pararse del suelo.

Está charlando con tu mamá en la cocina... Me mandaron de recadera. Dijo sonriendo.

Draco y yo sonreímos. Ella me guiñó un ojo con complicidad y salió del cuarto. Draco y yo no nos habíamos dado cuenta, pero estábamos tomados de la mano...

Uhm lo siento... Dijo soltándose.

No hay problema. Dije sonrojada.

Silvana... Yo... ¿Puedo decirte algo?... ¿No te molestarás?... Preguntó algo sonrojado mirándome directo a los ojos.

Claro...

Yo... Tú...

¿Sí?...

Tú... Me gustas... Hace mucho tiempo. Dijo poniéndose cada vez más rojo.

Tu también a mí Draco... Desde que te vi en King's Cross el 1 de septiembre hace 6 años...

¿Lo dices enserio?

Sí. Miré hacia el suelo.

Pero... ¿Tu hermano no te hablaba mal de mí?

No, nunca. Solo decía que no sabía por qué le caías tan mal sin siquiera conocerse... Pero solo eso...

Ya veo... Entonces... Tomó mi rostro suave y cariñosamente con sus tiernas manos. - ¿Quieres ser mi novia?

Draco yo...

¿Sí? Entenderé si ya sales con alguien más. Dijo algo triste.

No es eso... Es que... Creo que quizás deberíamos conocernos más... Salir al cine, o a pasear por ahí... Ya sabes... Dije.

Sí es lo que quieres... Acepto. Dijo sonriendo tiernamente. – Antes de irme¿Me dejas darte un beso?

Sí... Dije casi inaudiblemente.

Tomó mis brazos y los puso alrededor de su cuello, posó sus manos en mi cintura y se acercó lentamente hasta tocar mis labios con los suyos. Nos dimos un profundo y tierno beso. Su lengua buscaba con desesperación la mía, y cuando la encontró no quiso soltarla más. Era un beso cargado de pasión, de sentimiento... De amor. Pero pronto tuvimos que separarnos, ya que escuchamos unas risitas, y allí estaban espiando por la puerta entreabierta Narcisa, la madre de Draco, mi mamá, Ginny y Hermione. Ambos las miramos y nos sonrojamos. Éramos del color de un tomate muy maduro. Ellas todas sonrieron y entraron al cuarto.

Draco, tu padre está esperándonos hace 10 minutos. Dijo Narcisa pasando un brazo por la espalda de su hijo. – ¿Ya nos podemos ir? Dijo sonriendo.

Sí mamá.

Mamá, y yo los acompañamos hasta la puerta.

Bien... Entonces... ¿Te llamo? Dijo Draco.

Claro... ¿Tienes mi número?

Yo lo tengo preciosa. Dijo Narcisa. Me dio un beso en la mejilla y me sonrió. Se acercó hasta mí y muy en silencio me dijo: - "me encantaría que fueras mi nuera"...

¡Mamá! La regañó Draco, quien acababa de despedirse de mi madre muy cortésmente.

Nos vemos. Adiós. Dijo Draco dándome un beso en la mejilla. Nos despedimos y se fueron.

Al entrar en mi habitación, las chicas se me abalanzaron y comenzaron a hacer preguntas, si serían chismosas...

-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-♥-

holaaa gente!!!
bueno, 1º que nada, pido disculpas por haber hecho este cap. el mas largo .. pero es bastante tierno y tiene un toque de inocencia..

ehm luego.. agradeceria q las personas q lo leen se lo recomienden a otra gente T.T nadie me lee.. buaah.. ..

bueno nose q mas..

espero q les guste.. y sigan leyendo..

y...

¡¡¡DEJEN REVIEWS!!! xq sino no hay mas historia.. muajajajaja!!

bueno ia.. ) besoss!! Sil-Felton