Capítulo 5: El accidente

Después de unos cuantos besos y caricias en el auto de Draco, me senté en el lugar del acompañante (Sí, estaba sentada en sus piernas anteriormente, lo demás lo dejo a su imaginación... ¡Sí serán cochinos! Pensaban en "eso" Ajahhh... Qué mentes tan sucias tienen, snif...).

Silvana, ¿Ahora me responderás lo que quiero oír?

No sé qué quieres oír... Respondí algo confundida. ¿De qué me hablaba?

¿Quieres ser mi novia?... Dijo tomando mis manos entre las suyas.

Sí... Sonreí.

¡Hay Dios! ¡Cómo amo a esta mujer! Exclamó en voz alta. Me dio un beso y salió del auto. Me hizo salir del auto también y nos paramos en medio de la vereda llena de gente. - ¡Señores, señoras! Dijo. - ¡No tienen ni la menor idea de lo que es estar enamorado hasta que se conoce a este ángel bajado del cielo! Dijo abrazándome. Todos nos miraron y exclamaron un tierno "Ohh". Nos dimos un beso y subimos al auto.

Puso música (una radio que pasaba solo lentos a esa hora) y comenzó a conducir.

Íbamos muy entretenidos cantando una canción de Celine Dion cuando...

¡BEEEEEEEEC! ¡BEEEEEEEEEEEC! Sonó la bocina de un camión, pero ya era tarde...

Draco no se dio cuenta pronto y chocamos... Ambos salimos despedidos unos 50 mts. Del auto y quedamos inconscientes.

Unos diez minutos después llegaron del hospital San Mungo.

Es tarde, es tarde Brian... Escuché muy lentamente que decía una chica desesperada.

No, no lo es. Aún respira... Encárgate de ella, iré a ver al otro muchacho. Sentí que me ponían en algo, pero no podía abrir los ojos, me sentía muy mal y tenía mucho dolor en mi pierna derecha. Realmente sentía que moría.

¿Cómo está él?

Creo que para él sí es tarde... Dijo el chico.

Por favor Brian... Dime que no es cierto...

Llevémoslo e intentemos revivirlo, pero no te prometo nada Danielle. Dijo el chico.

Vamos, rápido... Hay que intentar salvarle la vida...

Sí...

Un... Algo arrancó y nos llevaron de urgencia al hospital a ambos. Yo estuve algo despierta hasta llegar al hospital, ahí no supe más nada.

Llama a sus casas Danielle, supongo que los parientes han de estar preocupados... Dijo Brian.

Claro. ¿Quién es ella?

La hija del Ministro James Potter...

Oh dios... ¿Y el joven?

El hijo del Señor Lucius Malfoy.

Santo Dios... ¿No se odian esas familias?

No... El rencor es por parte de Malfoy hacia Potter por quitarle el puesto en el Ministerio. Le chismoseó. – Pero no se odian. Ahora llama antes de que se haga más tarde.

Sí... Danielle marcó rápidamente el teléfono de la casa de los Potter.

Ring...

¡Deben ser ellos James! ¡Atiende!. Dijo Lily preocupada y nerviosa. Harry dormía tranquilamente en su cuarto sin saber de nada...

¿Hola?

Buenas noches señor Potter. Le habla Danielle Richardson del Hospital San Mungo.

Oh señor... ¿Qué ha pasado? Preguntó James desesperado pensando lo peor.

Aquí están su hija y su... Yerno supongo... Están ambos inconscientes, en grabe estado... ¿Podría venir?

Claro que sí, inmediatamente estaré allí.

Muchas gracias, aquí le diremos con detalles lo que sucedió. Hasta luego. Colgó.

¿Eran ellos? ¿Qué pasó? ¡James! ¡Dime algo! Dijo Lily, desesperada, llorando.

Tuvieron un accidente o algo... Están en San Mungo hospitalizados. Vístete y vamos.

¿Y Harry?

Ahora lo despierto.

Pobre gente... Pensaba Danielle mientras llamaba a casa de los Malfoy.

Mansión Malfoy, buenas noches. Atendió una elfina, bostezando.

Buenas noches, necesitaría hablar con alguno de los señores de la casa... Hablaba Danielle Richardson del Hospital San Mungo. En ese momento la elfina se asustó.

Claro señorita, un momento por favor, ya viene el amo. Corrió a despertar a Lucius.

¿Qué pasa Diana? Dijo Lucius molesto por que lo había despertado.

Señor, es el Hospital San Mungo.

Ya voy. Dijo preocupado poniéndose las pantuflas. Bajó rápidamente y tomó el tubo. - ¿Hola? ¿Qué paso?

Señor Malfoy, lamento decirle que su hijo y su novia tuvieron un accidente hace 35 minutos en la ciudad. Están hospitalizados muy grabes ambos...

Ya voy. Dijo colgando el teléfono. - ¡NARCISA! ¡LEVANTATE! Gritó desde abajo. Narcisa despertó asustada, se vistió y bajó rápidamente. Lucius estaba terminando de prepararse.

¿Qué pasó amor?

Draco tubo un accidente y está en San Mungo.

¡Mi bebé! Dijo explotando en lágrimas. Subió a despertar a Malcom y se fueron los tres al hospital vía Polvos Flu.

Ambas familias llegaron juntas. Harry saludó amigablemente a Malcom, se conocían desde hacía unos años. Ninguno sabía qué pasaba hasta que fueron a la recepción con sus padres.

¿Dónde se encuentra Silvana Potter? Dijo James, abrazando a Lily, que no podía contenerse.

Habitación 402 señor Potter, por aquí. Dijo una elfina vestida de blanco.

¿Dónde está Draco Malfoy? Dijo Narcisa desesperada, llorando.

Habitación 402 señora Malfoy, vengan por aquí por favor. Dijo otra elfina.

Ambas familias entraron en el cuarto y cada una fue a ver a su correspondiente familiar.

¡Silvana! Dijo Harry, acercándose hasta mi cama. Yo apenas podía escucharlos, estaba dopada por los antibióticos y no podía hablar ni moverme. Sabía que Harry había tomado mi mano y estaba llorando junto a mí. – Hermanita... Por favor no me dejes solo. Lo escuché sollozar junto a mamá. Papá estaba parado detrás de ellos, muy apenado también.

Narcisa estaba de rodillas en el suelo, sujetando la mano derecha de Draco entre las suyas, lloraba desconsoladamente. Lucius hablaba con los doctores, y Malcom trataba de levantar a su madre.

Señor Malfoy, tranquilícese. No podemos hacer nada más. Solo esperar que ambos recobren el conocimiento y que nos digan detalladamente qué sucedió. El auto está echo trizas, y por el lugar que los encontramos, deducimos que ninguno de los dos llevaba cinturón de seguridad... Según el conductor del camión, su hijo habría perdido el control del auto... Pero no pudimos saber más ya que lo llevaron a un hospital muggle. Es el único que no está inconsciente ni nada por el estilo.

Pero que incompetentes son. ¿Cómo lo dejan ir al maldito muggle que casi mata a mi hijo y a mí... ¡A su novia! Dijo furioso entrando a la habitación. – James, ¿Estás bien?... Preguntó calmado, al ver que papá estaba tan desecho.

Estaré mejor al saber que ambos están fuera de peligro... Respondió papá.

¿Ambos?... ¿Te preocupas por mi hijo? Preguntó extrañado.

Claro que sí... Hoy charlé por la tarde con Draco mientras esperaba a Silvana para salir... Parece tener buenas intenciones con mi hija y ella lo quiere mucho... Me preocupa su vida... Además... Miró hacia la otra cama. – Narcisa está muy mal.

Igual que Lily. Dijo mirándola. Mamá estaba sentada en mi cama abrazada a mí llorando. Harry estaba a su lado, tratando de contenerla.

Al día siguiente, Draco y yo ya estábamos fuera de peligro según las enfermeras. Nos trasladaron de habitación... Juntos. Aún no habíamos despertado.

Cerca del medio día, suponía yo, ya que era hora de la comida, mamá entró en el cuarto y dejó flores frescas en la mesa de ambos. Besó mi frente y creo que también la de Draco... Estaba más repuesta que en la noche. Se sentó en una silla entre ambas camas.

Hay hija... Cómo me gustaría saber cómo te sientes... Susurró mientras leía tristemente el periódico "El Profeta". En ese momento me desperté y con mucho dolor giré mi cabeza hasta donde ella estaba. La tapaba el diario.

En primera plana ya estaba la noticia... "Hijo de importante empresario (Lucius Malfoy) e hija del Ministro (James Potter) tienen accidente por la madrugada y están a punto de morir".

Pero si serán... Exagerados... Dije lentamente. Me dolía la garganta y además tenía tantos cables y mangueras que no sabía de qué rayos era cada una.

¡Hija! Dijo mamá levantándose feliz.

Hola mami. Sonreí.

¿Cómo estás bebe? ¿Cómo te sientes?

Adolorida... Me duele mucho mi brazo izquierdo y mi pierna derecha. ¿Qué tengo?...

Te fracturaste el cuelo, te rompiste la pierna derecha, tienes muchas raspaduras y algunos cortes en el brazo... Y definitivamente tu cara está bastante raspada también. Pero lo bueno es que no estás en peligro, y ya despertaste... No te esfuerces por hablar hija. Debes descansar. Dijo sonriendo.

¿Cómo está Draco? Pregunté mirando hacia su cama.

Pues él... Dijo preocupada. – Sé rompió el brazo derecho y tiene muchos raspones...

Está mejor que yo entonces. Sonreí.

No lo sé hija... Según los doctores... Puede ser que se haya fracturado el cráneo y deben operarlo.

¿Qué? Me preocupé.

Pero estará bien. No te preocupes... Pronto saldrás de aquí.

Mami... Él no puede morir, ¿Verdad?

No lo sé mi vida... Nadie tiene la vida comprada... Respondió

Mami, él no tiene que morirse... Anoche me pidió que fuera su novia, y fue el chico más dulce del mundo. Por favor.. Has algo... Te lo ruego. Unas lágrimas se escaparon de mis ojos y rodaron por mis mejillas.

Rezaré mucho por él hija... Te lo prometo. Ahora descansa por favor, ¿sí?

Lo intentaré mami. Gracias. Le dije.

De nada bebe...

En ese momento llegó Harry.

Hola mamá. ¿Cómo está?

Estoy bien, gracias por preguntar. Le dije sonriendo.

Hay hermanita... Qué susto me diste... ¡Creí que ibas a abandonarme! Me regañó.

¿Abandonarte? No te librarás tan fácil de mí. ¡Ja! Sonreí maliciosamente.

Sí, eso espero. Dijo sonriendo. – Ya di aviso en el colegio que no puedes ir... Así que... Ginny te copiará la tarea. ¿Bien?

No puedo hacer más que aceptar así que...

Sí...

Hola chicos. Hola Lily. Saludaron Ginny, Ron y Hermione entrando a la habitación.

Hola chicos. Saludó mamá amablemente.

¿Cómo te sientes Sil? Dijo Ron, preocupado.

Mmmh... Podría estar mejor... Pero no me quejo. Dije sonriendo.

Te traje un regalo. Me mostró una pequeña cajita de terciopelo rosa y la abrió. Dentro había un hermoso colgante en forma de corazón. Era de oro.

Hay Ron. ¡Muchas gracias! Le dije. – No tenías que molestarte.

No es molestia... Sonrió. - ¿Qué hacías anoche con Malfoy? Preguntó curioso.

Pues... Yo... Salí con él a cenar... Fuimos al cine y luego a pasear por el parque...

Ya veo... ¿Pero con Malfoy? Iugh. Exclamó.

¿Pasó algo que debamos saber? Preguntó Ginny.

Son novios. Respondió mamá sonriente. La miré diciendo "metiste la pata". Me miró seria y leí en sus labios que me decía "lo siento".

¡Felicitaciones! Dijeron las chicas. Ron, por otra parte, salió del cuarto con Harry, parecía triste.