Capítulo 10: La batalla
Harry y Draco se acercaron corriendo hasta donde yo estaba. Draco miró con desprecio el cuerpo inerte de su hermano y me tomó en brazos. Me alejó de allí.
Dumbledore y Voldemort mantenían sus varitas en alto, apuntando hacia el otro, discutiendo. Draco me llevó hasta un cuarto donde había algo de luz y me dejó allí con Hermione. Luego fueron a buscar a mi madre.
Amiga... ¿Estás bien? Dijo Hermione mirándome. La miré a los ojos y la abracé llorando.
¿Por qué me pasa esto Hermi? ¿Qué hice?... Dije llorando. Ella también me abrazó.
No lo sé Sil... Pero te aseguro que ya todo terminará pronto... Te lo prometo... Dijo mirando hacia la puerta. Unos minutos después volvieron los chicos cargando a mi mamá entre los dos.
¿Y Ron? Preguntó Hermione.
Está tratando de quitarle el relicario de Slytherin a Voldemort con Sirius. Respondió Harry. Dejaron a mamá en un sofá, acostada, y ambos se acercaron hasta donde estábamos nosotras. Harry acarició mi cabeza, con ternura. - ¿Estás bien hermanita?
Harry... Lo miré. – Sí... No me pasó nada grave...
¿Y eso que tienes en tu muñeca? Observó Draco, tomando mi brazo izquierdo con delicadeza.
Eso... Dije.
¿Te cortó ese desgraciado, verdad? Dijo Harry, furioso.
Sí... Respondí.
Vamos Harry, debemos acabar con él.
Tengan cuidado. Dijo Hermione. – Yo las cuidare a ambas.
Bien... No salgan por nada en el mundo. Dijo Harry.
De acuerdo.
Draco y Harry se miraron, serios, y luego salieron. Nosotras con Hermione nos acercamos a la ventana, para ver que pasaba.
¡Expelliarmus! Gritaron ambos cuando estaban afuera, apuntando hacia Voldemort. Como lo habían tomado por sorpresa, no pudo defenderse y quedó desarmado.
¡Malditos mocosos! Gritó Voldemort, mirándolos con odio.
¡Locomotor Varita! Dijo Ron. La varita se levantó en el aire y fue hasta él. La tomó y la observó. Voldemort lo miraba con reselo.
Dame mi varita, mocoso.
Mmmh. No. ¡Diffindo! Ron apuntó con su varita hacia la de Voldemort y ésta se partió. Repitió el hechizo unas cuatro veces más con cada pedazo de la varita hasta que quedó reducida a unas simples astillas. Voldemort lo miró con odio.
¡Te mataré! Dijo corriendo hasta él.
No lo harás Tom. Dijo Sirius, interponiéndose. Harry corrió hasta donde estaba Sirius.
Sirius, aléjate, yo me encargo de él.
No Harry... Sería peligroso. Dijo Sirius.
Déjame, te lo ruego... Él lastimó a mi hermana y a mi madre... Yo debo encargarme de él. Denle una varita. Dijo Harry. Vaya si era testarudo...
Al escuchar esto, no tuve más remedio que salir corriendo.
¡Silvana! ¡Detente! Gritó Hermione, saliendo detrás de mí.
Corrí hasta donde estaba Harry y me puse entre él y Voldemort.
Harry, no lo hagas... Por favor. Le supliqué.
Pero hermana... ¡Él te hizo daño! No puedo dejarlo pasar así como así.
¡Harry! ¡No lo hagas! Le dije. – No te lo permitiré.
¿Por qué? ¿Acaso quieres que este desgraciado no tenga su merecido?
Sí... Pero yo lo haré.
No mataré a una niñita al primer hechizo... Comentó Voldemort.
Tú cállate... No sabes lo que puedo llegar a hacerte.
Oh, que miedo... Dijo él.
No lo harás Silvana, no puedes con él, déjame hacerlo. Se acercó Draco.
Déjala Harry... Si ella quiere hacerlo, por algo es... Y además... Yo pelearé con ella.
No, lo haré sola.
Déjame ayudarte...
¡No!
Ya... Todos peleen conmigo y cállense de una vez. Puedo con todos ustedes. Dijo Voldemort.
Si es lo que quieres... Dijo Dumbledore.
Todos nos acomodamos y le dimos a Voldemort la varita de mi madre... No podíamos aprovecharnos y dejarlo "indefenso" por así decirlo.
Primero, fue el turno de Dumbledore... Lo venció. Lo dejó inconsciente, tirado en el suelo.
Luego siguieron Sirius, Harry, Ron, Hermione... Y finalmente Draco.
Ahora verás, traidor. Dijo Voldemort, mirándolo con rencor.
¿Traidor? No lo creo... Yo no traicioné a mi familia como éste. Dijo señalando el cuerpo muerto de su hermano.
Sí... Tus padres aún son mortífagos... El único "niño bueno" eres tú, y ya verás lo que hago con los traidores...
¡Expelliarmus! Dijo Draco, desarmándolo.
¡Sectusempra! Gritó Voldemort, cuando recuperó su varita. Draco cayó al suelo, sangrando e inconsciente. Yo me acerqué hasta él.
¡Draco! Grité, acercándome a él. Miré a Voldemort y mi odio aumentó. - ¡Bastardo! ¡Te mataré! Dije sollozando.
¿Tú a mí?... ¿Una niña pequeña e insípida como tú? No juegues. Empezaré con algo fácil... ¡Serpensortia! Una serpiente cascabel salió de la punta de la varita y se me abalanzó. Intenté esquivarla, y muchas veces lo logre, pero finalmente me mordió la pierna derecha.
¡Tarantallegra!
¡Finite Incantatem!
¡Furnunculus!
Mocosa imbécil, no puedes terminar conmigo con hechizos tan estúpidos y fáciles. Dijo Voldemort. - ¡Avada kedavra! Me apuntó. Sólo un hechizo se me vino a la mente.
¡Impedimenta! Como no sabía si iba a funcionar, cerré los ojos y esperé cualquier cosa... Pero por suerte, funcionó, y muy bien, ya que el hechizo creó una barrera y el hechizo rebotó... Se volvió contra Voldemort y el muerto, fue él...
Para asegurarme, me acerqué hasta su cuerpo, que estaba en el suelo. Sí, había muerto. Traté de despertar a los demás, y solo algunos reaccionaron. Sirius despertó enseguida.
¿Qué paso?... ¡Lo venciste! Dijo cuando vio el cuerpo de Voldemort en el suelo.
Eso parece... Le dije mirando una vez más a Voldemort.
Increíble sobrina, te felicito. Dijo abrazándome.
Gracias tío... Aunque no lo hice yo... Él mismo se buscó su muerte.
¿Por qué lo dices?...
Por nada en especial. Le sonreí.
Los demás fueron despertando poco a poco, sorprendidos por la muerte de Voldemort. Cuando ya estábamos todos, mamá nos llevó al hospital.
Una vez más aquí eh. Dijo Danielle mientras nos atendía a Draco y a mí.
Uhm... Eso parece... Pero... ¿Por qué estuve la vez anterior? Preguntó Draco. ¿Y a éste que bicho le había picado?...
¿No lo recuerdas?... El accidente, Malfoy. Respondió ella mientras vendaba mi muñeca y se hacía cargo del veneno de la serpiente cascabel.
Algo recuerdo... Me miró. Silvana... ¿Qué pasó esa noche? No recuerdo nada después de lo de que nos pusimos de novios. Lo miré sorprendida.
¿Lo recuerdas?
Claro que sí, ¿Por qué no habría de recordarlo?.
Le conté todo lo que había sucedido y lo recordó. Yo estaba feliz, al parecer, por el golpe que recibió al caer al suelo inconsciente, había recuperado la memoria. Le di un beso en los labios y luego Danielle lo atendió a él. Mientras tanto, Brian se hacia cargo de los demás.
Draco y yo salimos de la habitación tomados de la mano, cansados pero felices. Lucius llegó unos momentos después.
¿Están bien? ¿Qué sucedió?
Lucius... Yo... Yo... Murmuré sin saber cómo explicarle que había matado a Malcom.
¿Qué pasó Sil? Dijo Lucius, preocupado.
Papá... Voldemort... La puso sobre el maleficio imperius... Y... La obligó a matar a Malcom... Respondió Draco rápidamente.
Oh... Miró hacia el suelo. Luego volvió a mirarnos. – Pero ustedes, ¿están bien?
Sí...
Me alegro. No quería que nada les pasara... Dijo sonriendo.
Draco y yo nos quedamos charlando con Lucius mientras esperábamos que los demás salieran. Luego llegó papá.
¡Hija! Corrió hasta donde yo estaba y casi me asfixio con el fuerte abrazo que me dio.
Papá... Me ahogas... Y me duele... Dije tratando de soltarme.
¡Lo siento! Me soltó. – Estaba tan preocupado, no sabía dónde estaban todos... Nadie me respondía los teléfonos, en Hogwarts nadie sabía nada de Dumbledore... ¿Qué sucedió?
Le conté todo a papá y cómo había muerto Voldemort y se sorprendió. ¡Qué imbécil! Dijo cuando le conté la parte de su muerte.
Lo sé. Respondí sonriente.
Bien... Miró a mamá y a Harry. – Vamos a casa... Deben estar exhaustos...
Sí... Algo... Dijo mamá.
Sil... ¿Puedo ir con ustedes? Quiero estar contigo un rato... Dijo Draco.
Claro. Sonreí. Nos despedimos del padre de Draco y nos fuimos todos juntos.
