Capítulo 15: I can't hate you anymore
Draco se marchó, dejándome ahí, con esa mujer que de seguro me iba a matar... Y yo lo único que podía hacer era llorar. Ahora ya no me importaba si me mataba... ¿Qué más daba?... Draco me había mentido todo el tiempo... Bellatrix me quitó el colgante y comenzó a golpearme. En ese momento, Ron y Harry salieron, pero otro mortífago los atacó y quedaron tirados en el suelo, desmayados. Luego salió Ginny. Yo la miré. Bellatrix me liberó y, mirando a Ginny con un brillo maligno en los ojos, me echó "Cruciatus"... Comencé a retorcerme del dolor en el suelo.
Barty, ya sabes qué hacer. Dijo mirando a un hombre robusto que estaba a su lado.
Sí señora.
"Barty" apuntó a Ginny con la varita. Ella hizo lo mismo, pero estaba temblando de miedo y se echó a llorar. La mató... Unos segundos después, Ginny estaba tendida en el suelo, muerta... Hermione salió llorando a ver si podía hacer algo, pero no hay contrahechizo para Avada Kedabra, así que se paró, llorando, y apuntó a Bellatrix con su varita.
Jajaja. ¿Piensas que puedes hacerme daño pequeña? Tengo mucha más experiencia que tú... No podrás matarme.
Claro que sí... Tú mataste a mi amiga... Dijo ella.
Yo no, él. Lo señaló a Barty.
¡Deja en paz a Sil! Gritó Hermione, llorando de rabia. - ¡Expelliarmus! La varita de Bellatrix salió de sus manos y cayó en los pies de Hermione. Yo me quedé en el suelo, llorando del dolor. No podía levantarme. Sentía como si un tren me hubiera pasado por encima.
Maldita mocosa. Varita Barty.
¡Accio varita!. Le entregó la varita a Bellatrix.
Ya verás mocosa...
Hermione y Bellatrix comenzaron a luchar. Iban y venían hechizos. Yo escuchaba mientras intentaba pararme, pero era en vano. Me dolía terriblemente la pierna derecha y tenía muy lastimada la izquierda, así que me arrastré hasta donde estaban los chicos e intenté despertarlos. Harry reacciono, al igual que Ron, cuando les tiré un poco de agua en los rostros.
Levántense... Ayuden a Hermione...
¿Y tú?
¡Ayúdenla! Yo no puedo...
Ron, llévala adentro. Dijo Harry.
Ron me tomó en brazos y entramos a la casa. Me acostó con suavidad en un sillón algo mugriento que había en la oscura sala y se sentó junto a mí.
¿Qué tienes?
Me duelen las piernas... Le dije.
Me revisó y me curó la pierna izquierda. La otra solo la entablilló, ya que la tenía fracturada.
Ron, ve a ayudarlos...
Me quedaré a cuidarte.
No te preocupes por mí, ayúdalos... Dije mirando por la ventana. Bellatrix ya había herido a Hermione y ahora iba por Harry.
No...
¡Ve a ayudarlos! No me interesa si muero, pero ustedes deben vivir por Ginny... Maten a esa arpía desgraciada...
¿Ginny? ¿Qué con ella?
¡La mataron! Dije rompiendo a llorar nuevamente.
¿¡Qué?! Ron se levantó furioso. – Toma. Me entregó una daga. – Úsala si la necesitas... Salió y comenzó a lanzarle hechizos a Bellatrix y a los demás... Vaya si estaba herido..
Escuché un ruido y me asusté. Miré hacia todos lados pero no veía nada y no sabía dónde estaba mi varita. Me senté acurrucada en un rincón del mugriento sillón y esperé... Se escuchó el mismo ruido otra vez.
¿Quién anda ahí? Dije sin esperar respuesta alguna.
Soy yo... Dijo Draco apareciendo entre las sombras.
¡Aléjate de mí! Dije amenazándolo con la daga.
Silvana yo... Quiero explicarte...
¿Qué me quieres explicar Draco?. Unas gruesas lágrimas resbalaban por mis mejillas. - ¿Qué me vendiste?... ¿Qué no me amas?... Ya lo asumí... Me duele, pero lo asumí... Por favor vete y no me hagas más daño.
Silvana, escúchame. Yo no te vendí, y lo que dije afuera es mentira. Yo te amo de verdad mi amor... Es que... Mi tía iba a matar a mi familia si no tenía el colgante.
¡Pues podrías habérmelo pedido! Grité furiosa. – Tu familia... Sigue con vida... Pero perdí a mi mejor amiga por tu insensatez. ¡Vete!
Por favor, créeme.
Es difícil Draco... Todo este tiempo creí que me amabas... Y no es así.
¡Te amo! Gritó llorando.
¡Pues yo no! Te odio... ¡Y creo que aunque lo intentara, no podría odiarte más! Eres tan... Cruel, tan frío... Tan... Malfoy... Eres igual a tu padre. La misma clase de persona... La misma basura que solo piensa en él y no le interesa nada más...
Entonces, mátame. Dijo acercándose con los brazos en la espalda. – Anda, mátame. Asesíname... Pero no me dejes así.. No puedo vivir sin ti.
Podría hacerlo... Dije mirándolo a los ojos. – Pero no lo haré... No porque tema a convertirme en una asesina... Sino porque tú ya estás muerto Draco... No tienes alma... Eso es peor que morir. ¿Sabes?... Porque no tienes sentimientos, y en verdad, dudo que alguien logre amarte alguna vez...
Tú lo hiciste.
¡Sí! Pero estaba ciega... No pude ver antes la clase de persona que eras... Te odio con todo mi corazón. Y te juro, que me das lástima... Me levanté y con todo el dolor del alma, lo dejé ahí, arrodillado en el sucio piso, llorando.
Al salir, Hermione, Ron y Harry estaban exhaustos por la pelea, pero no habían conseguido herirla siquiera... Había escapado con el colgante...
Nos quedamos todos sentados ahí en el suelo, abrazados, alrededor de Ginny, llorando... Rato después llegaron los padres de Ron con gente del Ministerio y también mis padres.
¿Qué pasó aquí hijo? Preguntó papá a Harry.
Luego te cuento papá... Vamos a casa.
Hija... ¿Me puedes explicar? Dijo mamá.
Todo acabó mami... Eso es todo lo que debo decir...
El auto arrancó y emprendimos el largo camino a casa, dejando atrás sentimientos, amistades, y gente importante que jamás volveríamos a ver... Todo había terminado ya.
