Hola!
Otro capítulo.
Jeje, ya tenía como dos meses de no actualizar, ya pensaba que este fic no tenía remedio. Ya, disculpas, por fa.
Los que me dejaron reviews:
LaBelle Evans¡Qué bueno que te haya gustado el que te dedicara el capítulo! Y de que te guste el fic, aparte. Espero que lo sigas leyendo y que te guste. :-) (Ojalá lo incluyeras / tus fics favoritos! jeje, es broma. :-) )
SM-POTTER: Hola:-) Q chido q t guste la historia, bueno, pues ya no te dejo con la duda, ya ta actualizado! ;-)
Espero que les guste este capítulo, bueno, todo el fic, y me dejen sus RR.
Capítulo 5.
-¡CÓMO QUE MALFOY TE BESÓ! – gritaba un furioso Ron cuando llegaron a la Sala Común.
Dean, Seamus y Neville se quedaron congelados, Parvati y Lavender empezaban a cuchichear entre ellas, y Ginny y una chica llamada Poly miraron congeladas a la castaña.
-Sí, así fue – dijo Hermione fastidiada, después de su largo silencio . – ¿Y qué te importa?
-¡Cómo que no me importa! Y no pusiste resistencia¿verdad? – preguntó Ron enrojecido de furia pura.
-Pues... –
-¡Ah, claro! Después de que te nombrara – y Ron, hecho furia y de la cara de un rojo más fuerte que el de la lava ardiendo, empezó a contar con los dedos haciendo muchísimo énfasis en lo que decía – Te dijera sangre sucia, te humillara delante de todos¿para que luego lo ames y lo quieras con toda tu alma? Me provocas risa. No, me das lástima, por que jamás pensé, que alguien tan inteligente, fuera a caer tan bajo y se convirtiera en una escoria para lo que representa.
Supo que tenía bastante razón. Los ojos vidriosos de la chica desaparecían tras ellos, corriendo al dormitorio, y Ron subió como una exhalación al suyo, con Harry trás de él.
-¿Por qué tratas así a Hermione? – le reclamó el pelinegro a Ron. – ¡No es justo de que trates a ella como si fuera la peor de los magos oscuros¡No se lo merece!
-¿Sabes por qué estoy así? – le gritó Ron a su amigo. – ¡Por que la amo y me dan celos de que esté con otro que no sea conmigo! – volvió a gritar Ron a Harry antes de abandonar el dormitorio y cerrando de un estrépito golpe la puerta del lugar.
Harry sentía cómo a poco las palabras se acababan de su mente. Armaban una revuelta, saliendo de él. En resumen, ya no sabía qué decir.
Iba repasando las cosas en su mente: Ron y Malfoy, enamorados de Hermione, de su amiga, de la del lugar de honor, la más inteligente y sobresaliente del castillo. ¡Jamás lo hubiera imaginado! Esas cosas no tenían lugar en su mente, mucho menos lo hubiera imaginado.
¡Todo era una revolución! Si poseyera conocimientos de lógica, sabría encontrarle a todo eso una explicación. Pero se dijo:
-Pero Hermione es más inteligente. Si ella no le encuentra razón de ser, mucho menos yo. –
Pensaba en todo eso cuando Parvati y Lavender se le acercaron a Harry cuando él bajó de las escaleras y tomara asiento en una butaca.
-¡Cuéntanos todo!. ¿Qué pasó? – le preguntó Parvati medio sonriendo, ansiosa, colocándose de cuclillas junto al pelinegro.
-Eso pregúnteselo a Hermione. Ella sabe mejor de esto que yo. – respondió él volteándolas a ver.
-Oh – exclamó Lavender como palabra final.
Las dos subieron al dormitorio, y, Harry, viéndolas irse, terminó por decirse:
-¡Qué cosas! –
- - - -
Ya cuando hubieran arribado al dormitorio de chicas, Lavender y Parvati tocaron la puerta antes de entrar, casi imperceptible.
-¿Hermione? – susurró Lavender, pegando su oído a la maciza masa.
-Pasen. – les respondió la voz suave de la muchacha, la cual parecía temblar.
Por fin la castaña había sentido la necesidad de hablar de este tema con mujeres pero de su edad.
Parvati y Lavender se sorprendieron al ver a Hermione. Jamás se la habían imaginado así, a Hermione Granger: tirada en la cama, con la mirada perdida, los ojos rojísimos de tanto llorar y con un profundo mar de tinieblas en su mente.
-¿Qué pasó? – le preguntó Lavender con delicadeza y sentándose a su lado.
Hermione les explicó todo yendo en breve. No quería ultimar más detalles.
-¿Cómo que Malfoy? – preguntó Brown acercando sus manos a su rostro, cubriendo su boca.
-¿Malfoy?. ¿Ese que presume tener todo y de su padre? – dijo Parvati sin dar crédito a sus oídos.
Hermione asintió con la cabeza, sin mirarlas.
• • •
Dean y Seamus llegaron a su dormitorio, tomando asiento junto a Harry, quien no se inmutó.
-¡Cómo que Malfoy besó a Hermione? – exclamó Dean sorprendido.
-Sí, y eso no es lo peor. – respondió Harry, pensando en la situación de Ron respecto a la muchacha.
-¿Cómo¿Es que acaso hay peor cosa que ésa¿Un Slytherin que intenta inmiscuir en Gryffindor, y que supuestamente está enamorado de una de sus integrante¡Seguro que eso es para una actividad de Quien – tú – sabes! – gritó Seamus igualmente sorprendido.
-Sí, tienes razón, Seamus – agregó Harry, agachando la cabeza.
-Ah, perdón, Harry, no era mi intención... – Sí, el de pelo arenoso no pensaba en lo que decía.
-No, no te preocupes. Ahora tengo esa preocupación. –
-No, Harry... Olvídalo... –
-No tengas cuidado, amigo – siguió Harry con un gesto en la mano que indicaba no importancia.
-Vale. Nos vemos; luego hablo con Ron. – dijo Seamus.
-Vale. – le respondió Harry.
Éste, después de vestirse para dormir, se acostó y dio vueltas a la irreflexiva afirmación de Seamus.
-Tal vez sí tenga algo de cierto la teoría de Seamus, es para algo malo – se dijo Harry antes de quedar profundamente dormido. –
• • •
-Ya, Hermione, es mejor que te acuestes para que tu mente se despeje. – dijo Parvati.
-Vale. – respondió Hermione pensando en que Parvati lo decía siguiendo al pie de la letra lo aprendido en Adivinación. Pero eso era lo de menos.
Las tres se vistieron, y se dijeron las buenas noches.
-Despeja tu mente, es literal: Ponla en blanco. –
Parvati y Lavender le habían jurado a Hermione no decir nada, y, después de que ella se durmiera, las dos chicas no comentaron nada más. Lo escuchado hacía momentos era tan grave que apenas podían exhalar respiración.
• • •
Al día siguiente, Ron no le había vuelto a hablar a Hermione. Su ego superaba por mucho a la razón. Ella había intentado arreglar las cosas con él, pero sus intentos fueron en vano: o él no la volteaba a ver o se iba. La Gryffindor iba muy triste, y Ginny le prometió que intentaría hablar con su hermano para arreglar eso, a lo que ella le agradeció mucho.
Después de eso, ella iba con el mismo mundo de niebla oscura en su mente, y se topó con aquel mundo color gris, el cual destilaba aire polar.
-Ma... Mal.. .fo... y,. ¿qué haces aquí? – preguntó sorprendida, pues no esperaba hallárselo por mucho tiempo, o por lo menos cuando superara lo ocurrido el día anterior.
-Te buscaba. – le dijo sonriendo, y le dio un pequeño beso en la boca.
-Malfoy... – exclamó después de apartar de sus labios los de él.
-Dime Draco, por favor. –
-Bueno... – Tomó una pausa, y aclaró un poco su voz. – Draco, no está bien todo esto. Tú eres de Slytherin, y yo de Gryffindor. –
-¿Y eso qué tiene qué ver? – preguntó el muchacho con una actitud tan normal...
-Pues que no está bien la fusión. Y, aparte, acuérdate de todo lo que me has dicho, me insultaste a diestra y siniestra. ¿Sí lo recuerdas? –
-Sí, pero, perdóname por favor. –
-¡Ah¿Crees que con un simple perdón vas a arreglar 6 años de corajes y lágrimas? – reclamó la castaña enojada, soltándose de aquellos brazos que la cubrían con afecto.
-¡Por favor, perdóname! – suplicó Draco alcanzándola de nuevo entre sus brazos.
-¡No! Y mejor vete que te ha de estar esperando la cerebro de troll ésa de Parkinson, que por cierto, se ve que está muerta por tí. ¡Ándale, vete! –
Draco tomó una nueva posición, la del desafío.
-No, por que no quiero. Y aparte, te dan celos. –
-¿Celos?. ¿A mí?. ¡Por favor, no seas ridículo! – dijo Hermione con sorna, creyendo que era un chiste burdo.
Y dicho esto, ella se fue con la esperanza de arreglar las cosas con Ron.
¿Qué les parece? Les dije que los capítulos iban a durar más.
Bien, espero que me dejen muchos reviews con todo tipo de comentarios, por favor!
Bueno, saludos!
