Baby, Oh Baby!


Capitulo Cinco
(parte 5)


No Beteado.
Casi que estamos en la mitad de la historia... es laaarga.. como será que a este capitulo tuve que partirlo en 5 partes. Y aún quedan 6 capitulos mas... que los partire dejandolos en 20.. supongo... que horror..
x

x

"Y este lugar," continuaba Harry, mirando alrededor con grandes ojos, "¡Este lugar está GENIAL¡Extraño, pero GENIAL!" Harry reía de Nuevo cuando un elfo macho, apenas vestido en lo que Muggles les gusta llamar hot pants (NT: son un tipo de shorts ultra ajustados, ultra cortos), caminaba con una bandeja y Harry le dio un golpecitos en la cabeza.

Estaban en un tipo de club de baile, donde los meseros y bailarinas eran atractivos duendes masculinos y femeninos, cada tanto, sacaban a algún particularmente solitario brujo, alcoholizado hasta la pista de baile y comenzaban a frotarse contra el al ritmo de una música techno. Sin duda tratando de robar el pobre dinero del mago, Snape sospechaba.

Severus solo frecuentaba el establecimiento por sus bebidas cuando estaba en necesidad de algo fuerte y hacia lo mejor en ignorar las pequeñas bestias mágicas, quienes andaban por todo el lugar. Una mirada dura usualmente desarmaba cualquier avance que recibiera, aunque eran pocos y espaciados.

No puedo creer que estoy sentado en un lugar como éste con Potter, pensaba Snape medio disgustado, viendo al joven hombre como quedaba de boca abierta cuando mas duende masculinos pasaban frente a él. Al menos algo sacaré de esto. Si está lo suficientemente borracho, estoy seguro que no tendrá dificultad en preguntarme lo que sea que iba a preguntar la otra noche.

Antes de que Snape pudiera abrir su boca, cuatro elfos masculinos con cabellos insanamente largos y brillantes, tomaron los brazos de Harry y lo sacaron de su asiento hasta la pista de baile, riéndose con sus extrañas voces mágicas.

"¡Mira, Snape," exclamó Harry, "quieren bailar conmigo¡Que lindo!"

Snape suspirado y cautelosamente bajo su taza. Era aparente que iba a tener que tomar control de la situación. Poniéndose de pie, dijo firmemente, "Él no va a bailar esta noche, así que vayan a molestar a alguien más."

Ellos pusieron mala cara y renuentemente soltaron los brazos de Harry, cada uno pausando para darle un beso en la mejilla antes de irse. Harry gimió bastante alto. "¡Aw, Snape, solo quieren divertirse un poco! Siempre tienes que arruinar todo."

Severus tomó del brazo a Harry y murmuró, "Me agradecerás en la mañana cuando encuentres tu billetera tan llena como cuando la tenías al salir de tu casa. Vámonos, no das para más."

Snape arrastró a Harry hasta la entrada, donde una estufa conectada a la red Flú estaba localizada, mientras esquivaban elfos que coqueteaban con un más que dispuesto Harry. No podía entender porque seguían viniendo y viniendo. Sería porque el era EL Harry Potter, o había algo en el joven que él no había notado . . .?

Snape resopló, mirando hacia abajo vio al joven tropezar con sus propios pies y reír. No es posible. Él es tan atractivo como un . . . como un . . .

En ese momento, con esa tonta sonrisa en su cara, su cabello todo revuelto, más de lo usual y ese brillo en sus ojos, Harry lucía casi . . . ¿encantador?

Se sabía que los elfos se sentían atraídos a la gente bella, toda belleza, interna y externa. ¿Talvez Harry era . . .?

Snape tembló de disgusto y apresuró su paso. ¡Ridículo! Estúpido, estúpido, estúpido . . . Harry Potter no lucía encantador y no era hermoso, y ciertamente aún menos estando borracho. NADIE luce encantador y bello estando borrachos.

Se detuvo delante de la estufa, tomó un poco de polvos Flú y lo lanzó a las brillantes lamas. "¡Residencia de Harry Potter!"

Las llamas bailaron, pero nada sucedió.

Harry sonreía y se recostó contra un costado de Snape, sujetándose fuertemente de su brazo. "¡Tonto Snape, no soy estúpido! Hay un hechizo protegiendo mi estufa. Así no cualquiera puede entrar, sabes."

"¿Eres lo suficientemente competente como para llegar a tu casa, Potter?" demandó Snape, intentando inútilmente de escapar de las garras del joven hombre.

Harry no respondió, pero repentinamente sujeto su estomago con una mano y la cabeza con la otra. "Uhh . . . no me siento bien . . . creo que voy a . . ."

Pero en ves de vomitar, se desmayó, justo en los brazos de Severus.

De lo único que Harry era conciente a la mañana siguiente era de su dolor de cabeza. Se quejó fuertemente al girar hacia un costado, agarrándose la cabeza. ¿Que andaba mal con él?

Ah, si . . . se emborrachó. Por primera ves en su vida, se emborrachó.

Y con su Viejo maestro de pociones, de entre toda la gente.

Oh, que horror . . . Dios, mi vida es patética.

Harry sujetó la almohada que tenía bajo la cabeza y comenzó a suicidarse con ella. Solo podía imaginarse lo que haya sucedido esa noche. Snape probablemente se haya aprovechado de la situación, atrayendo a un ebrio Harry hasta sus calabozos y probando nuevas pociones en él como si fuera su conejito de Indias. Tenía miedo de abrir sus ojos. ¿Será que ahora tiene una oreja extra por algún lado¿Será que le faltarán dedos, o pelos naciéndole de los lugares mas obscenos de su cuerpo . . .?

Harry se dijo a si mismo que estaba siendo un tonto, y que era la Resaca hablando. Snape no haría algo como eso. ¿No era un monstruo . . . verdad?

Sacó la almohada de su cara y tomó una bocanada de aire.

¿Espera, que era ese olor? Era bastante familiar . . .

De repente Harry llegó a la realización- de que no estaba en su apartamento, no estaba en su propia cama, no había estado intentando ahogarse con su propia almohada. . .

¡¿Entonces donde diablos estaba él?!

Harry rápidamente abrió sus ojos, solo para cerrarlos de nuevo. "Maldición . . . ¿porque brilla tanto la luz?"

"Nunca hay luces brillantes en los calabozos, joven. Deberías saber eso."

¿Quien? pensó Harry. ¡¿Snape?!

¡Ahora sabía porque el olor le era familiar! Había inhalado esa esencia cuando se había escondido bajo la capa de Snape . . . De repente Harry quedó colorado. ¡No puedo creer que YO HICE ESO¡Soy tan idiota!

"Bebe esto," ordenó Snape, presionando un frasquito lleno de un líquido claro contra los labios de Harry. "Te hará sentir mejor."

Ansiosamente tragó el líquido, y casi instantáneamente, la mayoría de su resaca se fueron. Harry abrió sus ojos y una imagen borrosa de Severus Snape inclinado sobre él ocupó su visual. "Er . . . Buenos días Profesor."

Satisfecho que su poción logró su objetivo, Snape se levantó de la cama y se recostó contra la pared con sus brazos cruzados sobre su pecho. "En realidad, es mediodía, Potter. Hora del almuerzo."

"¡¿MEDIODÍA¡¿QUÉ?!"

"Anoche te desmayaste en el club, y me vi forzado de traerte hasta aquí. Desafortunadamente, no tenía un remedio para la ebriedad en ese momento, así que tuve que preparar una durante la hora de mi descanso para el almuerzo. . . la que casi terminó, te recuerdo."

Harry se levantó de la cama y recogió su capa que se encontraba doblada al borde de la cama. Puso sus brazos a través de los agujeros apropiados mientras forzaba a sus pies a entrar en sus zapatos. "Gracias, te lo repondré más tarde. ¡Perdóneme!"

Snape lo miraba con poco interés. "¿Porque te apuras, niño?"

"Estoy seguro que Sirius o Ron están preocupados por mi. No han sabido de mi en toda la noche . . ."

"No sabía que eran tus guardianes."

Harry miro con asombro. "Se preocupan por mi, especialmente desde que les plantee. . ." Con una mueca de dolor recordó. ¡Oops! AÚN no le he preguntado . . .

"Planteaste que cosa"

Harry salió corriendo de la habitación, hacia la estufa de Snape. "¡Te lo diré el Sábado cuando salgamos de nuevo!" gritaba Harry por encima de su hombro a la ves que tomaba un poco de polvos Flú.

Snape quedó paralizado. " . . . ¿QUÉ?! No, no tu no, no haremos un hábito de esto¡¿me escuchas¿Potter¡¡¿POTTER?!!"

Ya se había ido.

Harry apenas había sacado su pie de la estufa que Sirius rugió, "¡¡¿HARRY JAMES POTTER, DONDE DIABLOS HAS ESTADO?!!"

Sirius había pasado por el apartamento de Harry por la mañana del Lunes para hablar con él sobre el artículo de primera plana, y había estado muy sorprendido de ver que él no estaba en casa. Nunca antes había Harry dejado de retornar a casa después de una salida nocturna, así que Sirius inmediatamente se puso a esperar lo peor.

Como que Severus Snape había explotado a su ahijado en pequeños pedacitos.

Pero Harry estaba bien, saliendo de la estufa, luciendo extremadamente desaliñado, rostro colorado y cabello todo despeinado y pegado en su cara. Sin mencionar que su ropa estaba toda arrugada y desarreglada.

Remus, quien había decidido acompañar a su amante, sonreía. "¡Harry! Luces como si hubiese vuelto de una cogida muy necesitada."

Harry río débilmente. "Bueno . . ."

Sirius frunció el ceño. "¡No le des ideas, Remus! Y tu, Harry, no puedo creer que saliste por ahí y te acostaste con algún tipo…"

"¡Yo no! Por favor¿puedo sentarme antes de que sigas con el interrogatorio?" Harry se dejó caer sobre su sillón. Puso un brazo sobre su cabeza y suspiró. "Ah, así está mejor."

"¿Donde estuviste entonces, Harry?" preguntó su padrino, muy enojado.

" . . . en lo de Snape," Harry respondió con sinceridad. ¿Que otra cosa podía decir? Siendo que él no era bueno mintiéndole a Sirius.

"¡Bastardo!" gritó Sirius con todos sus pulmones mientras sacudía el trozo de periódico en su puño apretado. "¡¡Ese BASTARDO!! Yo-"

"No grites tanto," lloriqueó Harry débilmente. "Aún me está matando el dolor de cabeza, a pesar de esa poción de resaca que Snape me dio. . ."

Whoops. Juzgando por las miradas en las caras de Remus y de Sirius, probablemente eso no era lo mejor para decir . . .

Remus sostuvo a Sirius antes de que se abalanzara sobre Harry. "¡Explícate¡¡Explícalo AHORA MISMO!!" gritaba.

"Me emborraché un poquito anoche, eso es todo. No es necesario . . ."

"¡Ese Snape es un sucio pedòfilo, Harry! Leí el artículo en el diario matutino. Decía que ustedes dos estaban en una cita anoche, en una obra juntos, y que tu y Snape tuvieron un romance mientras estabas en Hogwarts."

"Primero de todo, Sirius, para que él sea un pedòfilo, yo tendría que ser un niño, que no lo soy. Segundo de todo," continuó Harry, "no era una cita, solo una . . . salida amistosa y Tercero, no hubo ningún romance. Alguien escribió una tonta obra de teatro sobre mi e INSINUÓ que algo había pasado entre él y yo debido a nuestras misiones. Eso es todo."

Remus sintió como Sirius se relajaba y lo soltó. "Te creo, Harry. Y sé que intentabas hacerle tu pregunta anoche a Snape , pero…"

"Las cosas se salieron de control. Pero tengo otra oportunidad. Saldremos de Nuevo el Sábado, mi obsequio."

"No sé que se te ha metido, Harry," gemía Sirius. "Te emborrachas, saliendo por ahí con lo más bajo como Snape, y quieres tener su hijo . . . Yo . . . no puedo evitar sentir que te he fallado de alguna forma." Lloriqueó patéticamente.

Harry giro los ojos y le dio a su padrino una Mirada incrédula. "¡Oh, no tu no¡No intentes hacerme sentir culpable! No funcionará."

Sirius se dio por derrotado. "¡Bueno, al diablo¿Qué se supone que debo hacer?"

"Nada. Absolutamente nada. Ahora si no les importa, Quisiera poder descansar un poco. ¿Por favor?"

Los dos renuentemente se retiraron, pero no antes de que Sirius lo rezongara lo suficiente por haber salido a emborracharse durante la noche, y con Snape, de entre tanta gente. Harry caminó hacia su alcoba y se dejó caer boca abajo sobre la cama, pateando sus zapatos y tirando su ropa a los lados. Sin molestarse en quitarse el resto de sus ropas, Harry se acurrucó bajo una manta rizada y espesa, y cerro fuertemente los ojos.

Le tomó a Harry un rato largo el poder dormirse, bastante más de lo usual.

¿Donde está la esencia calmante de Snape cuando uno la necesita?

x

x


26.10.2006