Chapter 4: El viaje a Hogwarts.

¡Hola chicos y chicas!, lamento de verdad haberme tardado un poco en subir un nuevo capítulo, es que entre la escuela muggle y otras cosas apenas si tenía tiempo de poder escribir, pero bueno aquí les dejo un nuevo capítulo de Amor Intelectual. Con más romance, más drama y mas humor, que lo disfruten.

Cof, Cof…

Ah si casi lo olvido:

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, así como ninguno de sus personajes, la historia principal, etc., etc.…Ah pero la idea de este fanfict si es mía y de nadie mas buajaja saca la lengua a los abogados

Ahora si volvamos a la historia.

En el capítulo anterior:

-Buenos días Hermione. Dijo un tímido Ron.

-Buenos días. Respondió ella sin mirarle a la cara y dirigiendo su atención nuevamente a la charla que sostenía con Ginny. Ron solo se limitó a sentarse a desayunar, mientras que Harry respondía una que otra pregunta que las chicas o la señora Weasley le hacían.

Llego el momento de partir hacia el andén, afuera los esperaba un automóvil del ministerio.

El viaje de camino al expreso fue el más silencioso que jamás habían tenido.

Ahora si capítulo 4:

De camino al andén nueve y tres cuartos, dentro de la limosina se presentaba un ambiente muy pesado. Hermione trataba de evitar la mirada de Ron, Ron intentaba no mirar a Hermione pero esto era una tarea más difícil que la de hacer que Draco Malfoy deje de ser tan petulante. Harry y Ginny se lanzaban miradas nerviosas mientras observaban la incomoda situación en la que ellos se encontraban justo en el medio de los dos.

Muy agradecidos, Harry y Ginny bajaron rápidamente del automóvil del Ministerio en cuanto alcanzaron su destino. Cada uno llevaba su carrito, pero Harry tuvo que ayudar a Hermione a colocar su baúl sobre el suyo, ya que por alguna extraña razón estaba más pesado que en los años anteriores.

-Hermione, ¿Qué rayos llevas ahí dentro? Pregunto Harry mientras halaba el baúl.

-Nada, solo un par de libros extras que compre cuando estábamos en el callejón Diagon. Dijo Hermione con una sonrisa inocente.

-¿Sólo un par de libros extra? ¿Estás segura? Dijo Harry mientras recuperaba la respiración tras el gran esfuerzo de haber tenido que subir el baúl al bendito carrito. (N/A tomarán en cuenta que no puede usar su varita en frente de un montón de muggles).

-Si, eso es todo lo que llevo, y quería traer otros más de mi casa, pero como ya los había leído consideré comprar unos nuevos que son los que se encuentran en el baúl. Dijo Hermione y se alejo mencionando un par de libros que iría a buscar a la biblioteca en cuanto tuviera tiempo. Mientras Harry la observaba con incredulidad, ¿Cómo es posible que pase tanto tiempo leyendo? Y entonces se le ocurrió una idea, este año se encargaría de evitar que eso fuera así, ella debía disfrutar de su último año en Hogwarts.

Cruzaron la barrera que les permitió apreciar la belleza del expreso escarlata que los llevaría a su segundo hogar.

Harry, Hermione y los dos Weasley se despedían del resto, Arthur abrazo a Ginny y le dijo a Ron que no se metiera en problemas este año, sacudió manos con Harry y le dio el mismo consejo, finalmente se despidió de Hermione. Luego fue el turno de la Señora Weasley, abrazó a Ginny durante largo rato diciéndole que se cuidara y que escribiera de vez en cuando, luego le dio un pequeño sermón a Ron que terminó con un tierno abrazo, lo que hizo que el pelirrojo se sonrojara y le suplicara a su madre que lo soltara.

-Madre, puedes soltarme ya. Estaremos bien no te preocupes. Dijo esto y le dio un beso en la mejilla a su madre, quien no se pudo contener y le dio otro abrazo.

-¡Mamá!

-Esta Bien Ronald, pero no me hables en ese tonito jovencito.

-¡Madre ya soy adulto! Su replica fue ignorada ya que la señora Weasley se encontraba despidiéndose de Hermione. Luego fue el turno de Harry.

-Harry querido, cuídate mucho y no te metas en problemas, ah pero que digo tu nunca buscas los problemas. Dijo la señora Weasley sonriendo maternalmente.

-No se preocupe señora Weasley, trataré de evitar algunos problemas. Dijo sonriente, y pronto se encontró envuelto en un abrazo por parte de la señora Weasley.

Para cuando se habían terminado de despedir, el señor Weasley tenia una mirada preocupada, y la señora Weasley tenía sus ojos bañados en lágrimas que se negaban a salir. Los chicos entraron y fueron en búsqueda de un compartimiento, en cuanto Ginny encontró a algunas chicas de su curso, se separó de ellos.

Pronto encontraron uno que se encontraba casi al final del tren, entraron, ubicaron sus baúles y se asomaron por la ventanilla para despedirse mientras las figuras del señor y la señora weasley se alejaban en la distancia.

Rápidamente, Hermione sacó un libro y Ron se dedicó a mirar por la ventanilla, Harry se encontraba ahora más incomodo, primero porque Ginny no estaba allí para poder alivianar la situación y segundo en cierta forma se sentía responsable de lo que estaba pasando (¿Espera yo responsable? Fue Ron el que confundió las cosas, ¿En serio? Oye yo también pensaría algo si mi mejor amigo apareciera de la nada de un armario junto a la chica que me gusta ¿no lo crees?, Rayos ahora ni en mis pensamientos estoy solo, escucha muy bien sabes que Hermy…Hermione y yo nos encontrábamos allí para evitar al idiota de Malfoy, Claro, claro igual que anoche cuando casi la besas, ¡YO NO LA IBA A BESAR!, Mm claro y por eso te retiraste despavorido en cuanto te diste cuenta de lo que estabas apunto de hacer, porque yo se que te diste cuenta ¿O no Harry James Potter?

-¡Claro que no! Antes de darse cuenta esas palabras habían salido de su boca y Hermione y Ron lo miraban de manera desconcertada.

-Eh Harry, ¿Te encuentras bien hermano?

-¿Qué?, ah ¿yo? Si, si me encuentro perfectamente. Dijo con una risa nerviosa.

-Mm si tu lo dices, oye me voy a retirar voy a buscar a Seamus y a los otros. Antes de que Harry pudiera replicar Ron ya había salido del compartimiento, quedando el y Hermione. Ambos se miraron, y sus mejillas se pintaron de un rosado pálido, Hermione se escondió rápidamente tras su libro. Harry pensó que era el mejor momento de comenzar a poner su plan en práctica.

-Oye Hermione, eh… Intentó sacar conversación pero no se lo ocurría nada.

-Dime Harry. Dijo Hermione cerrando el libro y guardándolo en su baúl, bueno al menos había logrado su objetivo, sonrió misteriosamente y Hermione se preguntaba que había tras esa sonrisa que tanto le gustaba… (¡No!, ¿que estoy diciendo?) – ¿Por qué sonríes de esa manera? Dijo sentándose junto a el.

-No por nada en particular, solo me acordaba de algo muy gracioso, eso es todo. (Espero que Hermione se crea esta. Se dijo a si mismo). Hermione no le creía nada, pero decidió cambiar el tema, ya después averiguaría que estaba planeando.

- Y dime Harry, ¿ya pensaste bien qué vas hacer en cuanto salgas de Hogwarts?, digo porque no pensarás ir solo a ninguna parte ¿verdad?, no irías tras él sin decirnos nada ¿cierto? Hermione tenía una expresión preocupada que rogaba una respuesta positiva a sus afirmaciones.

Harry no sabía que responder, quería evitar el tema lo más posible, pero tampoco quería que Hermione sospechase que no pretendía decirle nada, en realidad esos eran sus planes, pero sabía que no se iba a librar de ellos tan fácilmente, ellos lo seguirían hasta el fin del mundo, más el no quería arriesgar la vida de dos personas a las que apreciaba más que a el mismo, no podría cargar con la culpa si algo les sucediera a causa de el y su destino, un destino cruel e inevitable, días tras día las palabras retumbaban en su mente, aquellas que anunciaban la profecía que nadie sabía con exactitud cuando se llevaría a cabo.

Justo a tiempo llegó la señora del carrito de dulces, Harry respiró aliviado mientras Hermione y el se asomaban en la puerta del compartimiento para comprar algunas cosas, habían pedido empanadas de calabaza, varitas de regaliz, ranas de chocolate, entre otras cosas, pronto sus asientos se fueron llenando de dulces, en el momento de pagar Hermione había sacado la cuenta de cuanto debía pagar cada uno, y cuando se disponía a entregar su parte del pago una mano detuvo la de ella y al voltear se encontró con un Harry que se encontraba a pocos centímetros, mientras sostenía su mano y la miraba, con la otra mano le entrego el dinero a la señora del carrito, quien encontraba la escena muy entretenida y se retiró sonriendo.

Yo pago el día de hoy. Dijo sonriendo y aun mirándola a los ojos. Ella se sonrojo.

No, no sería justo digo, que pagues todo tu solo.

Pues que lastima porque ya lo hice. Alejó su rostro del de Hermione, se había dado cuenta de algo muy interesante, le gustaba ese tono sonrosado que delataban sus mejillas, le daban un toque muy inocente y dulce.

-Pero…no, me niego Harry, muchas gracias pero creo que sería mejor si pago mi parte… Dijo esto dándose la vuelta, y fijándose en el pequeño detalle de que la señora del carrito no se encontraba allí. Ya Harry se había sumergido en el mar de dulces y no le quedo más remedio que resignarse y comenzar a comer.

Fueron agarrando dulces sin fijarse en el otro, hasta que sus manos se encontraron en un intento por obtener la última empanada de calabaza que quedaba. Hermione la iba a agarrar pensando que Harry la iba a soltar, pero el se resistió y halo la empanada, estuvieron media hora en la misma posición, no aguantaron más y se comenzaron a reír como histéricos, pero siendo Hermione astuta aprovecho el momento, lástima que los reflejos de Harry eran tan rápidos, de otra manera ella habría resultado triunfante, comenzó una batalla campal entre risas y miradas por la última empanada de calabaza, y término con una sulfurada Hermione con un lindo detalle de calabaza en su cabello y Harry destornillándose de la risa en el piso. Hermione aprovecho para lanzarle unos cuantos dulces que le llenaron la ropa y la cara, y sonrió sarcásticamente, al darse cuenta de lo ridículo que habían actuado y del estado en que se encontraban ahora se comenzaron a reír de nuevo, esta vez ambos se encontraban en el piso.

En cuanto las risas se calmaron, a Harry se le ocurrió una idea. Paso su mano delicadamente por el rostro de Hermione, retirando un poco de chocolate y comiéndoselo. Ella se encontraba sonrojada.

-Mm este chocolate sabe muy bien. Dijo riéndose ante la mirada incrédula de Hermione, quien se fijó en un poco de crema que este tenía cerca de los labios, y dejando un poco perplejo a Harry, la retiro con su mano, pasando delicadamente sus dedos por el borde de sus labios y después probando la crema.

-Esta crema tampoco sabe mal. Dijo Hermione, en cuanto se dio cuenta de la mirada que Harry le estaba otorgando, era algo entre incredulidad, y ¿Qué era esa mirada? (¡Oh my God!, Hermione Jane Granger ¿Qué acabas de hacer?, pero por que me mira de esa manera, porque le brillan esos ojos esmeralda, porque siempre logra que me quede observándolo como una boba, no, boba no, vale la pena perderse entre ese mar esmeralda, entre esos ojos y esa mirada. PAF) Era la segunda vez que Hermione tenía que sacudir sus pensamientos en los últimos dos días.

Estuvieron minutos así, hasta que la puerta del compartimiento se abrió revelando a la última persona que les hubiera gustado ver en el momento.

Vaya, vaya Potter con que compartiendo el lugar al que perteneces con esta sangre sucia, de hecho el piso es demasiado para ustedes.

¡Cállate Imbécil!, no te permito que le hables así, me entendiste. Harry lo agarro por el cuello y lo pego contra la pared del vagón. Y estaba a punto de propinarle un puñetazo cuando una mano delicada detuvo su brazo.

Harry no vale la pena que desperdicies tu tiempo con este tarado. Dijo Hermione lanzando miradas asesinas. Harry lo soltó.

Esta me las pagaras Potter, ah por cierto ya me encargaré de correr la voz de que andas saliendo con la sangre sucia. Hay muchas personas a las que le encantaría poseer tal información. Dijo sonriendo maléficamente y tocando su antebrazo izquierdo. La paciencia de Harry había llegado a su límite. PAF. Le había propinado el golpe que había estado aguantando, y su nariz sangraba ahora.

¡ESCUCHAME MUY BIEN MALFOY, SI ALGO LE LLEGA A SUCEDER A HERMIONE, O ALGUNO DE MIS AMIGOS POR TU CULPA, VAS A DESEAR NO HABER NACIDO! ¿ME ENTENDISTE?, ¡VAS A CONOCER AL VERDADERO HARRY POTTER, Y SERÉ MUCHO PEOR QUE TU "SEÑOR"!. Dijo Harry liberando toda su furia. Hermione se encontraba tras de el perpleja, el se había molestado de una manera que erizaba los pelos y que podía dejar temblando a cualquiera que se cruzara con su mirada.

Ya veras Potter, esta me las voy a cobrar. Crabe y Goyle se disponían a atacar, pero Malfoy los detuvo, se levantó manteniendo su cabeza en alto y se marchó.

Harry agarro a Hermione por el brazo y juntos entraron al compartimiento, ya muchas cabezas se habían asomado de los diferentes compartimientos del vagón, y el no quería seguir atrayendo la atención.

Se sentaron uno junto al otro en silencio, afuera comenzaba a llover. Hermione sugirió que se colocaran las túnicas antes incluso de que se encontraran cerca del anden de llegada, lo hicieron y luego se concentraron en observar el panorama de afuera, hablando de vez en cuando, pronto Hermione comenzó a cabecear del sueño, era poco lo que había logrado dormir anoche, pronto fue vencida por este y se quedó dormida. Debido el movimiento del tren Hermione se fue deslizando hasta que su cabeza descansó sobre el hombro de Harry, quien se volteó inmediatamente al sentir que algo había caído sobre su hombro, al verla no pudo evitar darse cuenta nuevamente de lo bella que era, y de lo tranquila y pacífica que se veía, la rodeó con sus brazos y no pudo evitar sentirse tan bien, sentir que todo era perfecto, como si no existiera nada más. Pronto el sueño lo fue venciendo hasta que su mejilla descanso sobre la cabeza de Hermione.

El tren seguía en movimiento, mientras que en algún compartimiento un par de ¿se les podría seguir diciendo amigos? Mm creo que por ahora si. Se encontraban durmiendo muy tranquilamente en los brazos del otro, sonriendo.

Poco a poco se fueron acercando más debido al frió que se iba presentando a medida que oscurecía allá afuera y que la lluvia seguía cayendo, la cabeza de Hermione descansaba sobre el pecho de Harry, mientras sus brazos lo rodeaban por la cintura, y los brazos de Harry la rodeaban de manera muy afectiva.

Ginny había decidido buscarlos para hablar con ellos un rato antes de que llegaran a Hogwarts, tenía algunas cosas que contarle a Hermione. En cuanto abrió la puerta no pudo evitar sonreír maliciosamente, la cerró rápidamente y pensó nuevamente. (Este año en Hogwarts va a ser muchísimo más interesante de lo que creía hace unos días), rápidamente fue en busca de Ron para evitar que regresara a el compartimiento, no es que los estuviera cubriendo ni nada, pero como se encontraban las cosas prefería evitar otra pelea, parece que su hermanito no había ganado esta, alguien se le había adelantado sin haberlo planificado y sin haberlo querido, sentía un poco de lástima por el, pero no había nada que el o ella pudieran hacer.

Por andar distraída Ginny chocó con alguien en el pasillo, y cayo encima de este.

Ah lo lamento tanto, de verdad no fue mi intención.

No importa solo quieres simplemente quitarte de encima.

De verdad lo siento… Ginny se quedó cortada al abrir los ojos se encontró con unos fríos y grises que se perdían de la misma manera en aquellos ojos castaños. Pronto el momento se perdió y ambos se miraron con desprecio.

¡Qué no me oíste que te quites de encima Weasley! Ginny se paro rápidamente con una cara de incredulidad. ¿Cómo se atrevía a hablarle de esa manera?

No se me hubiera ocurrido permanecer más tiempo cerca de ti, Draquito. Dijo sarcásticamente. –Y mi nombre es Ginny no te haría daño usarlo de vez en cuando Malfoy. Este la miró mientras ella se alejaba, se había quedado en shock, pero antes de que se alejara la tomó por el brazo y le impidió que avanzara.

Nadie, y me refiero a nadie, me habla de esa manera y en tal caso te recomiendo "Ginny" que si quieres que use tu nombre también tu uses el mío, tengo uno también ¿sabes?

Si, ¡tarado! Respondió Ginny con desafío, Draco aun la tenía agarrada por el brazo, la pego contra la pared.

Te dije que no jugaras conmigo pequeña Weasley.

En serio pero si es…divertido. Dijo Ginny acercándose peligrosamente a Draco y con un tono de voz misterioso y ¿Seductor?, no, definitivamente no, Draco pensó que el golpe de Potter lo había afectado, pero se dio cuenta que Ginny se encontraba ya demasiado cerca, tan cerca que podía contar las pecas de su rostro (vaya esta Weasley de verdad no es tan desagradable), antes de darse cuenta sintió que le habían dado un pisotón y soltó rápidamente el brazo de Ginny, quien lo observaba mientras el sostenía su pie.

¿De verdad creíste que haría algo?, vaya que fácil es manipularte Draquito, hasta nunca. Y se retiró dejando a un muy frustrado, molesto y sorprendido Draco.

Estupida Weasley, pero te voy a enseñar que nadie juega con Draco Malfoy así no más, la próxima vez serás tu la que caiga en mi trampa. Dijo para si mismo, y con una sonrisa enigmática siguió su camino hacia el compartimiento donde se encontraban el resto de los Slytherins.

Buajaja ¿qué les parece chicos?

¿Qué pasará cuando Harry y Hermione despierten?, ¿a qué se refería Draco con que Ginny sería la próxima en caer en su trampa? Les encantaría saber, ¿no es cierto?...

Pues entonces sigan leyendo la historia, y por favor dejen un review, es muy importante saber que opinan y que tal les parece la historia.

Bueno sin mas que decir, nos vemos en la próxima edición de Amor Intelectual, muajaja muchas incógnitas serán respondidas, no se lo pierdan.

Harry: Suena a promoción de programa de televisión.

Miss. Taisho: Mm si un poco, pero la idea es llamar la atención del lector no crees.

Hermione: tiene razón Harry, aunque… podrías decirnos ¿qué sucederá en cuanto despertemos? carita inocente

Miss. Taisho: Déjame pensarlo… eh ¡No!

Harry: en serio no podrías siquiera dar alguna pista (mirada que derrite al resto de las fans).

Miss. Taisho: No es justo, no me mires con esos ojitos tan lindos que me derrites. Lo siento Harry querido, no pienso decir nada. Buajaja

Ja ne Miss Taisho.