Chapter 5: Dulces Sueños.

Bueno chicos, aprovechando mi momento de inspiración jejeje decidí continuar con la historia hoy mismo, no me pude contener tenía que escribir así que aquí estoy, escribiendo otro capitulo más, espero que este también les guste.

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, ni los personajes, ni la trama principal, ni ninguno de los libros, bueno si tengo todos los libros que han salido a la venta pero bueh… no sigo con la lista porque entonces no termino nunca.

Regresemos con la historia

En el capitulo anterior:

-¿De verdad creíste que haría algo?, vaya que fácil es manipularte Draquito, hasta nunca. Y se retiró dejando a un muy frustrado, molesto y sorprendido Draco.

-Estupida Weasley, pero te voy a enseñar que nadie juega con Draco Malfoy así no más, la próxima vez serás tu la que caiga en mi trampa. Dijo para si mismo, y con una sonrisa enigmática siguió su camino hacia el compartimiento donde se encontraban el resto de los Slytherins.

Ahora si quinto capítulo:

Poco a poco el tren fue aminorando su marcha, a lo lejos se podía observar las majestuosidad del castillo de Hogwarts, en los otros compartimientos se comenzó a presentar el usual alboroto, chicos y chicas colocándose sus túnicas de manera apresurada, ya que pronto tendrían que bajar para tomar los carruajes que los llevarían a su destino final.

Pero en un compartimiento un par de jóvenes, seguían profundamente dormidos, o bueno eso parecía. La castaña comenzó a reaccionar al gran bullicio que se presentaba en los pasillos, pero se sentía tan cómoda y cálida, casi como si alguien la estuviera ¡¿abrazando?! Se dio cuenta de quien era y se calmó por unos segundos antes de darse cuenta que sus brazos rodeaban su cintura. Pero por alguna razón, no podía soltarlo, o mejor dicho no quería soltarlo, así que permaneció dormitada en sus brazos. Había tenido un sueño, un poco perturbador, se estremeció al recordar: había sangre, muerte, gritos y… No lo mejor sería olvidar todo eso, a fin de cuentas fue solo un sueño.

Harry sintió que algo en sus brazos temblaba, así que instintivamente los rodeó con mayor seguridad y sintió como cesaba de temblar y se quedaba tranquila. En eso abrió sus ojos, y cayo en la cuenta de lo que estaba sucediendo, pero no pudo evitar sonreír dentro de sí. Miró para abajo y se encontró con la mirada de Hermione.

-Buenos días Hermy.

-Buenos días Harry. Dijo sonrojada ante su nuevo apodo.

-Parece que nos quedamos dormidos durante el resto del viaje. Dijo Harry mientras jugaba con el cabello de Hermione, parece que esto se había convertido en una manía.

-Si creo que eso podemos deducir, vaya que hacia frío ¿no?

-Bueno si…supongo… Dijo Harry un poco avergonzado ahora.

-Ah… lo siento no lo decía por…Mm no importa.

En ese instante el tren se detuvo abruptamente, haciendo que Hermione se abrazara más a Harry para no caer al suelo. Luego como si hubiera un resorte en el asiento se levantaron y se disponían a salir, demasiado tarde, ya la avalancha de alumnos iba por el pasillo, haciendo imposible que un alma más pudiera pasar por allí, así que esperaron en la entrada del compartimiento hasta que su vagón se hubo vaciado. Salieron luchando por poder acercarse a un carruaje, Harry se asomaba buscando alguna señal de Ron, mientras Hermione trataba de localizar a Ginny, a lo lejos vieron a un par de cabellos rojos esperando junto a un carruaje. Al acercarse Harry vio a las grandes bestias aladas que movían los carruajes, y se estremeció un poco, aún le parecía raro el hecho de poder verlos.

Al llegar a las puertas principales, Harry notó que la hostilidad de Hermione contra Ron había cesado, se preguntó a que se debía esto, del otro lado pudo observar que Ginny también se encontraba pensando profundamente quizás ella también se había dado cuenta. Pero sus supocisiones eran erradas, la pequeña, bueno no tan pequeña pelirroja se encontraba pensando en cierto jovencito arrogante, le intrigaba la sonrisa y la forma de actuar, incluso como había actuado ella (¡Estuve a punto de besar a Draco Malfoy!, ¡Sólo un segundo más y lo hubiera hecho! ¿Qué rayos ocurre conmigo?, No ya va calma Ginny, era solo un juego, y te dejaste llevar eso era todo, bueno igual lograste lo que querías dejar humillado al hurón ese de Malfoy), ante este ultimo pensamiento su sonrisa de costumbre regresó, y siguió a la gran multitud dentro del gran comedor.

Uno a uno se fueron ubicando a lo largo de las 4 mesas del gran comedor, algunos profesores ya se encontraban ocupando sus asientos, pero faltaban la profesora Mcgonagall, Hagrid y por supuesto los nuevos alumnos, el sombrero seleccionador ya se encontraba sobre su taburete, esperando para poder entrar en las pequeñas mentes de los nuevos estudiantes de hechicería.

En la mesa de Gryffindor, Ginny se encontraba hablando muy animadamente con algunos chicos de su curso, mientras Ron lanzaba miradas discriminantes a todos aquellos, por cierta razón Harry y Hermione no se veían directamente a los ojos, tenían muchas cosas en que pensar.

Harry: (Ok Harry a ver consideremos ciertas cosas, ella no se alejo ni rechazo el abrazo, dos mm era solo un abrazo de amigos, además hacía mucho frío; ¿Tanto así como para que ella terminara pacíficamente dormida y tu también?, vaya no sabía que eso se estilaba; Urghh…mm es que fue solo el momento, eso se dio en el momento y no se volverá a dar; Uhh pero quieres que vuelva a ocurrir ¿no es cierto?; ¿QUÉ? No, no…mm bueno si estaba muy cómodo y se sentía tan bien estar así no se porque; Viste que si tengo razón, aunque yo tampoco puedo responder el hecho de por qué esta sucediendo esto ya que soy TU; No me estas ayudando mucho que digamos, mejor cállate y déjame escuchar el sorteo…No pasa nada y no va a ocurrir nada…creo…)

Hermione intentaba concentrarse en las palabras del director (N/A: en este fanfict Dumbledore no está muerto ya que de otra manera no creo q Hogwarts hubiera abierto y ni Draco ni Snape estarían en la historia, o por lo menos no de la forma en que esta planeada buajaja). Pero una pequeña vocecita en su cabeza no le permitía más que captar partes como: bla, bla, bla, bosque prohibido. Bla, bla, bla, mundo mágico en peligro. Bla, bla, bla mantenernos unidos. Por primera vez en su vida la atención de Hermione estaba fuera de los temas de Hogwarts y del mundo mágico.

Lo único que los devolvió a la realidad fue el suspiro de asombro del resto del alumnado, en cuanto las bandejas de las mesas se llenaron y pudieron observar y disfrutar de un gran banquete de bienvenida. Ron estaba repitiendo un trozo de su tarta favorita, mientras que Harry masticaba distraídamente una empanada de calabaza, cierta castaña comenzó a reírse al notar lo que su amigo estaba comiendo, y en cuanto este se dio cuenta comenzó a reírse con ella, se sonrojaron ligeramente y sin razón aparente, o por lo menos eso pensaba el resto de las personas que los observaban y no conocían la historia del viaje en el expreso.

Más rápido de lo que se puede decir Hipogrifo, el gran comedor se fue vaciando, los alumnos se dirigían a sus salas comunes, para descansar antes de su primer día de clases. Que de seguro sería muy fuerte para todos, y para otros un tanto agobiante.

El trío de amigos ya se había retirado, y se encontraban cada uno en sus respectivos dormitorios, pero las mentes de dos en especial se encontraban en las nebulosas por decir algún lugar. Estaban fuera de sí, no sabían que pensar, no sabían que hacer, lo único en que concordaban es en que no podía conciliar el sueño, una y otra vez daban vueltas en sus camas, mientras que los otros ocupantes de las habitación ya roncaban (dígase los ocupantes de la habitación de los chicos). Era temprano, pero todos prefirieron irse a descansar lo antes posible, ya mañana regresarían a la rutina de pergaminos, plumas, libros, pizarras, hechizos, clases, tareas y deberes por montones.

Los pocos que quedaban en el gran comedor fueron despachados por una aireada Profesora Mcgonagall y un irritado Snape, quien no se había resistido a quitarles algunos puntos a alumnos de Hufflepuff y Gryffindor.

Cierta pelirroja se encontraba camino a su sala común, había tomado un atajo que iba por un pasillo casi desconocido, se dice que casi desconocido ya que muchos lo evitaban por un fastidioso Peeves que se encontraba revoloteando por allí, pero muy astuta la Joven solo le basto un hechizo para deshacerse de el.

Iba caminando muy tranquilamente, hasta que un par de manos la aprisionaron contra la pared, intento gritar pero la mano que la había sostenido se lo impidió.

-Ahora escúchame atentamente, no vas a gritar, no vas a pedir auxilio, no vas a intentar huir o si no va haber graves problemas ¿entendido Weasley? Dijo con voz amenazante su captor, cuya identidad yacía oculta en las sombras.

Ginny asintió ligeramente y la mano se retiró lentamente, como con precaución. Ella se encontraba aterrada. De pronto sintió la respiración del extraño cerca de su cuello, sintió como esta jugaba con los cabellos que caían graciosamente e iban al compás de dicha respiración. Un susurro, tan débil, pero que hizo que se estremeciera hasta la médula.

-Te dije que nadie jugaba conmigo pequeña Weasley. Nunca juegues con fuego que puedes salir quemada, ¿Qué nunca te lo dijeron? Una voz masculina, unas palabras que chocaban suavemente como una leve brisa, un tono de voz juguetón y amenazante, ahora si que estaba nerviosa, estaba sola en un pasillo con Draco Malfoy inmovilizándola completamente, no solo porque no le permitía moverse, si no también por el shock de la cercanía de sus cuerpos y esa sensación de ¿estar segura allí? (Muy bien Ginebra Weasley calma, no pienses en eso, ¿Cómo te vas a sentir tan segura? ¿Tan tranquila? ¡Por Merlín Es Draco Malfoy!, pero por dios que esos ojos grises se ven tan lindos… y esa sonrisa enigmática que me mata y me confunde tanto ¡Rayos lo logró!, esta jugando conmigo y yo estoy cayendo en su trampa.) Ahora la expresión de Ginny era de rabia.

-¡Qué poco hombre eres!, acorralándome en la oscuridad. Lo que me impresiona es que hayas venido sin tus amigotes, de verdad no sabía que te rebajarías tanto como para ir tras una a ver según tus palabras: "traidora a la sangre".

-Entiende algo "Ginny", esto solo es para devolverte el favor de dejarme…

-¿De dejarte qué "Draquito"? ¿Con las ganas de darme un beso?, vaya quien lo diría Draco Malfoy buscando el beso de una traidora a la sangre. Dijo Ginny acercándose cada vez más para tentarlo y torturarlo un poco más.

-No te creas tanto pequeña Weasley, si lo hubiera querido lo hubiera tomado, todo lo que quiero es mío. Dijo Draco acercándose también. Ginny no esperaba esta respuesta así que fue retrocediendo, pero se encontró con la pared y los brazos de Draco que no le permitían escapar. Draco sonrió malvadamente, su plan iba tal cual lo planeado.- ¿Por qué te alejas? Pensé que no tenías miedo.

-N…No tengo miedo, por favor Malfoy es imposible que yo llegue a temerte eres solo un estúpido, engreído, niño rico, mimado, caprichoso…

Las palabras de Ginny fueron cortadas por un par de labios que se encontraban sobre los suyos, eran suaves y cálidos, sus ojos se abrieron en sorpresa, quedó en shock mientras observaba como aquel joven jugaba con sus labios, una rabia recorrió su cuerpo, e instintivamente comenzó a responder con la misma intensidad que la rabia que sentía. Draco la tomó por la cintura acercándola más y Ginny se abrazó de su cuello, estuvieron así unos minutos, hasta que fue necesario el oxígeno. Ginny no sabía que decir, Draco estaba en las mismas, pero siendo petulante y orgulloso fue el primero en hablar:

-Vaya que ahora fuiste tu la que caíste en mi trampa Weasley. Dijo sonriendo.

-¿No será al revés Malfoy? La cara de Malfoy se crispó por unos instantes.

-Te lo repito nuevamente no te creas tanto Weasley. Y sin más ni más se dio la vuelta, pero fue detenido por un brazo que lo hizo girarse en sí y antes de darse cuenta la pelirroja se abalanzaba sobre el en un intento de beso apasionado. Sus mentes se quedaron en blanco unos instantes, de repente el momento se rompió, mientras el rubio observaba como a lo lejos su doncella huía despavorida.

-Rayos, esto no me esta saliendo como lo había planeado. ¿Por qué ese beso se sintió tan diferente?, ¿Por qué la estupida de Weasley me respondió?, es más ¿Cómo se me ocurrió corresponderle? Malfoy estaba frustrado, sus planes se estaban volteando y su juego se había puesto en su contra. Esa noche Ginny se durmió pensando solo en eso, y llevándose una mano a sus labios, donde aún podía sentir la intensidad de aquel beso.

¿Qué rayos está ocurriendo? Pensaron los dos al mismo tiempo.

Volviendo la torre de Gryffindor. En la habitación de los chicos se encontraba ausente uno de ellos, y en la habitación de las chicas una se disponía a bajar a leer un rato, ninguno de los dos había podido dormir, algo se los impedía.

Luego de estar un rato leyendo cómodamente en un sillón frente al fuego, la joven de cabellos castaños y alborotados decidió que debía encontrar la manera de descansar de otra forma no podría poner toda su atención en las clases mañana, y esa posibilidad para ella no existía. De la nada el cuadro que servía de entrada a la sala común se abrió pero no se vio a nadie entrar, en la oscuridad la joven intentó averiguar quien era, pero se topó con algo ¡que no podía ver!

-¿Harry? Preguntó dudosa.

-Hermione ¿qué haces aquí?

-Lo mismo debería preguntarte.

-Bueno la verdad es que no podía dormir. Dijeron al unísono.

-Yo fui por unos bocadillos a las cocinas. Dijo Harry. –Pero ya me regresaba a descansar.

-Ah… yo me encontraba leyendo un poco junto al fuego, y también ya me iba.

Sus voces sonaban nerviosas y ansiosas.

-Entonces que tengas buenas noches Hermy. Dulces sueños. Dijo Harry sonriendo mientras se despedía.

-Igual tu Harry, dulces sueños. Dicho esto le dio un beso en la mejilla y subió las escaleras que dirigían a la habitación de las chicas.

Rápidamente, ambos se encontraban en sus respectivas habitaciones. El sueño los estaba venciendo y entendieron antes de caer rendidos, que era simplemente eso lo que necesitaban para poder descansar tranquilos, no había una explicación clara del por qué, o por lo menos eso es lo que ellos piensan. Solo necesitaban verse una vez más aquella noche.

Bueno chicos y chicas, hasta aquí llega la edición de el día de hoy, por favor sigan en sintonía, el aproximo capítulo será publicado lo más pronto posible.

Muchísimas gracias a todos aquellos/as que hayan dejado un review de verdad significa mucho, gracias por tomarse ese tiempo para decirme que opinan sobre la historia, me alegra mucho que les este gustando, sigan dejando reviews eso me hace muy feliz, y una escritora feliz quiere decir más capítulos nuevos jeje carita inocente y gracias también al resto de las personas que se ha tomado el tiempo de leer esta historia, incluso si no han dejado un review se los agradezco.

Bueno los dejo, tengo que ir a descansar mañana tengo clases, nos vemos pronto de seguro, cuídense, Bye.

Ja ne Miss. Taisho