Hola, bueno, aquí está la parte que, creo, todos han estado esperando... sí, la continuación de ese bonito beso... sólo, antes de que lean, quiero que quede claro, el fic no está basado en la novela Floricienta, sólo en la canción Mi Vestido Azul, así que si quieren saber, más o menos, qué pasará, pueden buscar la canción... no la confundan con la canción de La Oreja de Van Gogh... y... mmm.. oh sí, talvez salgo de vacaciones, así que no sé hasta cuándo vaya a poder actualizar, intentaré conseguir una tarjeta de internet para mi computadora portátil, así podré actualizar desde donde esté, para que no tengan que esperar mucho, pero no prometo nada...
Espero que les guste este capítulo y no olviden dejar sus hermosos y lindos comentarios.
La Cita
– me gusta como cantas... – le dijo acercándose a ella, y la sonrisa de Hermione se borró de su rostro al sentir la mano de Harry en su cuello, mientras su corazón latía con una rapidez preocupante, y no pudo evitar sonrojarse al sentir el aliento de su amigo sobre su rostro, y no tardó en sentir sus labios cerrarse contra los de él.
El nudo en su garganta no le permitía respirar correctamente, mientras colocaba torpemente sus manos sobre el pecho de Harry, y él la rodeaba por la cintura con firmeza, aún acariciando su cuello con su otra mano, mientras le pedía el paso a su boca, y no pudo poner resistencia a ese beso tan dulce, y el sentir la lengua de Harry dentro de su boca la hizo estremecerse, estuvo apunto de separarse de él, pero la detuvo adentrándose más a su boca, y comenzó un juego con su labio inferior que la volvió loca al sentir cómo lo succionaba y lo acariciaba con su lengua, y no tardó en detener el beso lentamente.
– Harry, la... – decía aún un poco confundida por lo que acaba de suceder, pero Harry la interrumpió acercándola más a su cuerpo.
– no importa... – le dijo antes de volverla a besar, y, alejándola de la estufa, sin separarse de ella, la acorraló contra el refrigerador, lo que la hizo arquear la espalda a causa del frío, y estuvo apunto de comenzar a acariciar su cuerpo, pero al sentir a Hermione intentar separarse de él, calmó un poco el beso, y la apretó contra él aspirando su aroma mientras terminaba el beso – eres hermosa... – le dijo aún a escasos milímetros de su rostro y la sintió sonreír, relajando su cuerpo en sus brazos.
Sin decir nada más la abrazó y le dio un beso en la sien, sintiendo a Hermione corresponder a su abrazo.
– Harry... la estufa... – le dijo Hermione separándose un poco de él para observar la estufa, en la que el agua ya estaba hirviendo y apunto de derramarse de la olla. Harry sonrió al reconocer que la que estaba entre sus brazos era la misma chica que había conocido a los once años, aquella niña que estaba al pendiente de todo lo que pasaba... de todo lo que le pasaba.
Se separó un poco de ella sólo lo necesario para permitirle apagar la estufa y no tardó en volverla a abrazar y a besar, y Hermione acarició suavemente su mejilla con una mano temblorosa y continuó la caricia hasta el cuello, deteniéndola al sentir a Harry separarse de ella.
– creo que es mejor que pidamos algo de comer... – le dijo sonriendo a escasos centímetros de su rostro.
Hermione asintió correspondiendo a su sonrisa y sintió a Harry separarse de ella, no sin antes darle un beso en la frente.
Sonrió sin poder evitar seguir sintiéndose confundida, era demasiado raro lo que estaba pasando, nunca se vio entre los brazos de Harry de aquella manera; lo había imaginado, pero de eso a que en verdad sucediera, lo veía muy poco probable.
Recogió todo lo que había sacado para preparar la cena y lo guardó en su lugar, no tardó en dejar todo en orden y se sentó en la silla más cercana a la puerta esperando el regreso de Harry, y pensando en lo que había pasado... ¿qué pasaría con ellos después de eso?... ¿cómo debía tratar a Harry?... ¿debería pensar que ya eran algo más o había sido sólo un arrebato?.
Sintió las manos de Harry sobre sus hombros – pedí comida china, espero que no te moleste... – le dijo hablándole al oído antes de besarla detrás de la oreja, haciéndola sentir un cosquilleo por toda la espalda.
– sí, creo que está bien... – le dijo algo nerviosa intentando alejarse de él – ¿quieres un poco de vino? – le preguntó mientras se levantaba rápidamente de la silla, haciendo que Harry la observara con una sonrisa y asintió sentándose en la silla que había ocupado Hermione segundos antes.
Hermione asintió y buscó las copas en el primer gabinete que vio, pero no había más que refractarios, abrió la puerta que estaba en la parte de abajo de la barra, pero ahí sólo encontró un par de sartenes y ollas, abrió una tercera puerta y ahí sólo habían platos, ya un tanto desesperada volteó a ver a Harry – ¿podrías decirme dónde están las copas? – le preguntó volteándolo a ver y se sorprendió al ver la mirada divertida que le dirigía su amigo – vaya, te divertías viéndome desesperarme¿eh? – le dijo cruzándose de brazos y fingiendo gesto molesto, y Harry asintió mientras se acercaba a ella.
– estabas apunto de encontrarlas... – le dijo acortando la distancia entre sus cuerpos, lo que hizo que Hermione se uniera lo más que podía a la barra que estaba al lado de la estufa, sintiendo el rostro de Harry a escasos milímetros del suyo mientras él estiraba el brazo sin apartar la mirada de sus labios, lo que provocó que; inconscientemente; Hermione comenzara a morder su labio inferior, con la respiración bastante agitada, y no se pudo resistir más y la besó de nuevo, la besó mientras la estrechaba contra su cuerpo con un brazo, y con la otra mano intentaba sostener dos copas torpemente, intentando estar lo más cerca de ella mientras profundizaba el beso, sintiendo las manos de Hermione acercarse a su pecho y su cuello, acariciándolo con la yema de sus dedos, correspondiendo a su beso con la misma ansiedad con la que él la besaba.
Acarició su cintura con impaciencia y en un intento por subirla a la barra dejó caer las copas que aún tenía en su mano, haciendo que Hermione se separara de él sobresaltada y con el rostro sonrojado, sintiendo que con la punta de sus pies a penas tocaba el piso, pues Harry la aprisionaba con su brazo sosteniendo la por la cintura y su pelvis evitaba que sus caderas resbalaran por la orilla de la barra.
– Harry... ehm... las... las copas... – decía intentando hacer que su "amigo" se separara de ella, pero Harry negó con calma.
– no importa... – le dijo intentando volver a besarla, pero Hermione lo detuvo alejándolo un poco de ella, logrando así volver a tocar completamente el piso con sus pies.
– hay que... hay que recoger esto... así podemos seguir... mgh... así podemos tomar un poco de vino... – decía aún un poco nerviosa y Harry le sonrió.
Sacó la varita del bolsillo de su pantalón y con un simple movimiento las copas volvieron a su forma original, las tomó con ambas manos y le entregó una a Hermione, sin dejar de sonreír sirvió el vino en ambas copas y chocó débilmente su copa con la de ella, provocando un sutil tintineo – por tus labios... – le dijo acercándose peligrosamente a ella.
Hermione se sonrojó en extremo pero sonrió a pesar de eso – por nosotros... – dijo en susurro dispuesta a tomar de su copa, pero Harry la detuvo dándole un beso en los labios, haciendo que Hermione dejara caer el líquido de su copa sobre ellos – Harry... – dijo riendo un poco mientras Harry continuaba el beso rodeándola por la cintura con ambos brazos sin importarle el líquido que mojaba su camisa, pero la castaña no tardó en cortar el beso al escuchar que sonaba el timbre.
– Harry... la comida... – dijo intentando hacer que Harry la soltara, pero el chico no dejaba de abrazarla – la co... – decía, pero Harry la detuvo besándola de nuevo deseando no separarse de ella, jamás se había imaginado que le gustarían tanto los labios de su amiga.
– no te muevas de aquí... – le dijo sonriendo antes de salir de la cocina con pasos apresurados.
Hermione salió detrás de él con más calma y se detuvo en la sala sentándose en el sillón que había ocupado momentos atrás, talvez ese era el mejor lugar para platicar, porque no podían seguir así, besándose a cada palabra que decían, debían hablar, necesitaban hablar de lo que estaba pasando.
Esperó nerviosa a Harry, no quería volver a esa sesión de besos... bueno, no podía negarse a ella misma que aquellos besos habían sido los mejores que jamás había recibido, pero no podía seguir así, Harry era sólo su amigo y muchas cosas podían cambiar si seguían con eso.
– ¡ey, aquí estás! – la sorprendió Harry mientras se acercaba a ella – pensé que te quedarías en la cocina... pero no importa, aquí podemos comer... – le dijo sin dejar de sonreír, sentándose a su lado – no sé qué es lo que te gusta, así que pedí un poco de todo... – dijo acomodando las cajas de la comida en la mesa de centro mientras le indicaba qué contenía cada caja.
Hermione le sonrió mientras estiraba su brazo para tomar una de las cajas, pero Harry tomó su mano antes de que ella alcanzara cualquiera de las cajas – ¿qué pasa?... – le preguntó confundida y se asustó un poco al ver el gesto serio de su "amigo".
– ¿porqué no te besé antes?... – le preguntó mientras se acercaba a ella, Hermione lo observó a los ojos.
– te interesaban otras cosas... – le dijo en susurro, intentando no cerrar los ojos al sentir el aliento de Harry sobre su rostro, y el chico se detuvo alejándose un poco de ella.
– ehm... yo... – decía preocupado, intentando disculparse.
– no importa, ya sé que no soy el tipo de chica que te gusta... – le dijo en susurro intentando levantarse, pero Harry la detuvo.
– Hermione, no digas tonterías... – le dijo frunciendo el entrecejo.
– no son tonterías y ambos lo sabemos...nunca fui lo suficientemente atractiva para ti... – dijo intentando hacer que Harry la soltara, pero el chico no desistió.
– Hermione... – la llamó haciendo que lo volteara a ver, y Hermione levantó la mirada topándose con esos ojos verde que tanto le gustaban – eres hermosa... y lo mejor es que también tienes un corazón enorme... estoy seguro que más de uno se enamorará de ti... – le dijo sin dejar de sonreír, haciendo que Hermione abriera los ojos sorprendida, sólo había sido un juego.
– creo que lo mejor es que cenemos... – dijo librándose por fin de la mano de Harry y tomó una de las cajas, dedicándose a comer sin voltearlo a ver.
Harry la imitó y comenzó a comer, pero después de un rato se volvió a acercar a ella – ¿quieres probarlo?... estoy seguro que te va a gustar – le decía subiendo una pierna al sillón para poder acercarse a Hermione, mientras le ofrecía un poco de comida.
– no, gracias... – se negó intentando alejarse, pero Harry era persistente.
– vamos... sólo pruébalo... – le decía poniéndole el bocado casi en la boca y, Hermione, en un intento de alejarlo de ella, hizo que Harry tirara la comida sobre su blusa.
– ¡Harry! – se quejó observando su blusa y se dio cuenta de que también había ensuciado su pantalón – mira lo que.. ¡no¡... Harry, yo puedo... ¡NO! – se quejó al sentir a Harry comenzar a limpiar la mancha que tenía en el pecho.
El chico la observó confundido, pero al darse cuenta de lo que estaba haciendo no pudo evitar comenzar a reírse – lo siento... – se disculpó mientras le entregaba la servilleta a ella – estoy seguro que tú lo puedes hacer mejor... – dijo separándose de ella y se recostó en el espacio que quedaba del sillón, quedando su cuello apoyado en el posa brazos.
Hermione intentó ignorar la risa de Harry mientras trataba de eliminar la mancha en su blusa y su pantalón, pero hasta ese momento se dio cuenta de que su blusa ya estaba arruinada desde que había derramado el vino sobre ellos.
Harry se volvió a reincorporar y se acercó a ella – no te preocupes por esa mancha... sólo estamos nosotros dos... – le dijo deteniendo sus manos – aún así te ves hermosa... – susurró antes de acercarse a ella, sin soltar sus manos, y besarla, guiando las manos de su amiga hacia su cuello, Hermione intentó detenerlo, pero al sentir sus manos en su cintura no pudo evitar ceder, dejando que Harry acariciara su espalda acercándola más a él, y la tomó con los brazos de tal forma que con facilidad pudo elevarla los centímetros suficientes para acostarla sobre el sillón y él quedar sobre ella.
Sentía a Harry acariciar su cintura mientras ella intentaba concentrarse en lo que estaba pasando, en lo que estaba dejando que siguiera y que, sabía, no debía permitir que sucediera, y no pudo evitar quejarse al sentir la mano de Harry acariciar su pecho – no... – murmuró intentando apartar la mano de Harry, que regresó a su cintura por unos momentos, pero no tardó en volver al lugar que sabía que le pertenecía.
– Harry... – se volvió a quejar con otro balbuceo, e intentó separarse de él, pero Harry alejó ambas manos del cuerpo de Hermione, como indicándole que no lo volvería a hacer. Pero a los segundos se arrepintió de haberle exigido eso, pues comenzaba a extrañar sus caricias.
Buscó a ciegas su mano y entrelazó sus dedos guiándola a su hombro, haciéndolo sonreír, y Harry no tardó en volver a las caricias rozando su cuello con sus dedos y con su otra mano volvió a acariciar su cintura, mientras Hermione comenzaba a devolverle las caricias rodeándolo por la espalda con un brazo y con su otra mano rozaba su mejilla.
La mano de Harry inició su viaje dentro de la blusa de Hermione, quien arqueó ligeramente la espalda al sentir el pulgar de su "amigo" rozar su seno.
– ¡ey, Harry, amigo!... te dije que cuando trajeras a alguna chica al departamento la llevaras a tu habitación... – los sorprendió la voz de Ron, haciendo que Hermione casi tirara del sillón a Harry.
– ¿Ron, no podías ser más sutil? – le preguntó Harry con gesto molesto, sin intenciones de reincorporarse, pero Hermione se escurrió de entre sus brazos y se levantó del sillón.
– mejor me voy... – dijo acomodándose las zapatillas.
– ¿Hermione?... ¿Harry, tú...?... ¿Hermione? – preguntaba Ron bastante confundido, observando a su amiga acercarse a él sólo para salir del apartamento.
– genial, Ron... ¡genial! – le dijo molesto, reincorporándose para ir en busca de Hermione, quien ya estaba entrando al ascensor – ¡Hermione, espera! – dijo demasiado tarde, pues las puertas se cerraron justo cuando se paró frente a ellas, así que no le quedó más que bajar por las escaleras corriendo, pues sabía que si su amiga entraba a su casa no volvería a repetirse lo de esa noche.
Espero que les haya gustado y no olviden, aquí abajito, denle click y déjenme un review... no les quita mucho tiempo
