Chapter 8: ¡Exijo explicaciones!
Miss Taisho: Hola de nuevo chicos y chicas, nos vemos el día de hoy para continuar con su historia favorita cof, cof, Amor Intelectual, con sus personajes favoritos del mundo de Harry Potter, peligro, romance, tragedia y drama y muchísimas otras cosas son las que encontraran a continuación, también…
Lectores: ¡Ya ve al grano!
Miss Taisho: Uhh muy bien, esta bien…corta notas…mm quise decir, que mm volvamos con las notas de la historia u.
Disclaimer: mm sinceramente no entiendo porque tengo que escribir esto al principio de los capítulos, es obvio que Harry Potter no me pertenece, pero bueh, ya lo dije no me pertenece, ni los personajes, ni nada, bla, bla, bla, aclarado ese punto por millonésima vez (lanzo miradas asesinas a los abogados) volvamos a la historia. Ah y para aquella persona que me preguntó si Ron aún está enamorado de Hermione, este capítulo responderá a esa pregunta…buajaja…
En el capítulo anterior:
-Si, nos tenías un poco preocupado, ya Ginny había despertado, pero tú no mostrabas signo alguno de que fueras a despertar, me preocupé mucho. Dijo Hermione soltando el llanto de nuevo, mientras Harry la sostenía en sus brazos, le dio un beso en la frente para calmarla.
-Muchas Gracias Hermy. Dijo con una ternura, Hermione solo se limitó a mirarlo.
-No hay nada que agradecer Harry, no se que haría sin t…sin ustedes en mi vida.
-Yo tampoco sabría que hacer sin ustedes.
Ahora si capítulo 8:
Aquella mañana transcurrió entre llantos y lamentos, muchos Gryffindors habían ido a visitarlos a la enfermería, y mientras dormían dejaban chocolates y tarjetas, en muchos de ellos se apreciaba gran tristeza y melancolía, la muerte de Neville había sido muy trágica e inesperada.
Al mediodía la Señora Pomfrey les dio de alta a Harry y Ginny, pero Malfoy aún tenía que permanecer una noche más en la enfermería, se oía el retumbar de la voz de Malfoy mientras discutía con la enfermera, pero como siempre era ella la que salía victoriosa. En cuanto Ron y Hermione entraron a la enfermería para ir a almorzar con Harry y Ginny, discutieron por un rato y decidieron hacerle unas cuantas preguntas a Malfoy.
-¿Qué es lo que quieren, no estoy de humor como para tener que soportarlos. Dijo Malfoy lanzándoles una mirada fría que se detuvo antes de encontrarse con la de Ginny.
-Nos tiene sin cuidado el humor en el que estés Malfoy, aunque creo que era obvio por los gritos que andabas profiriendo… ¡Auch! Hermione le había dado un gran pisotón para que se callara, y este logró su efecto.
-Muy bien Malfoy, entonces hablemos claramente, iré directamente al grano, y capta algo nosotros tampoco andamos de humor.
-¿Por qué habría de escucharte Potter, mucho menos escucharé a unan sangre sucia, y un traidor a la sangre. Harry tuvo que contener las ganas de querer propinarle otro puñetazo a Malfoy, igual al de aquel día durante el viaje en el expreso, y Hermione tuvo que detener a Ron, Ginny aún permanecía callada, y un poco apartada del grupo, no estaba lista para enfrentar a Draco, mucho menos con todos observándola.
-Ok, Malfoy lo único que queremos saber es ¿Qué rayos hacías TÚ corriendo desesperadamente con rumbo a la casa de los sustos? Dijo Hermione perdiendo un poco la paciencia.
-…No tengo porque responderte, no es de tu incumbencia.
-Porque tienes que ser tan…tarado e idiota Malfoy, ¡es una simple pregunta! Dijo Harry casi gritando, definitivamente tratar de conversar con Malfoy era algo que nunca podrían lograr hacer, por lo menos no de una manera completamente civilizada.
-¡No tienes derecho a hablarme así Potter, ya les dije no es su problema, no se metan, no les incumbe.
En eso apareció la Señora Pomfrey, había oído los gritos desde su oficina, así que los sacó demandando silencio y calma para que los enfermos pudieran descansar, Malfoy los miraba y se reía con sorna. Salieron un poco disgustados, y se dieron cuenta que se les había hecho tarde para almorzar, así que regresaron a la sala común. Ginny dijo que aún se sentía un poco cansada y que iría a tomar una siesta, quedando así Harry, Hermione y Ron, se pusieron a discutir un poco sobre lo sucedido el día anterior, se fue haciendo tarde y Hermione necesitaba devolver unos libros a la biblioteca, subió a buscarlos en su habitación, en cuanto vieron como iba cargada de una gran montaña de libros, Harry y Ron se ofrecieron a ayudarla.
De regreso Harry se retraso un poco mientras pedía un libro a la bibliotecaria, que se encontraba buscándolo entre los estantes, verdaderamente Madame Pince a veces podía ser muy pesada, ¡Era solo un libro de Encantamientos!
En el camino de regreso a la sala común Ron insiste en tomar el atajo del pasillo desierto, de esa forma llegarían más rápido. Iban muy callados, Hermione perdida en su mente y Ron, nervioso.
De repente una mano detuvo a Hermione, tomando la de ella, se volteó para encontrarse con la mirada de Ron, era una mirada extraña, era muy calmada, sus mejillas estaban rojas: ¡Oh no! Pensó Hermione.
-Hermione… La llamó Ron suavemente, lo que hizo que ella devolviera su atención a la situación que se estaba desarrollando. Sólo se limitó a mirarlo fijamente no sabía que decir.
-Hermione, se que este no es el mejor momento, pero es que me esto me ha estado volviendo loco durante mucho tiempo.
-¿A qué te refieres Ron?
-Hermione… ¿Tú no tienes nada con Harry, ¿verdad? Hermione se quedó de piedra, no sabía que responder, su cerebro no procesaba nada, pero el tener a Ron tan cerca la hizo reaccionar rápido.
-No Ron, yo no tengo nada con Harry, lo quiero tanto como a ti. (Y ese es el problema, no se a quien quiero mas. Pensó ella).
-Es decir, ¿sólo como amigos?
-¿Por qué me preguntas todo esto Ron?
-No, por nada, discúlpame.
-¿Disculparte, si no has hecho nada.
Entonces Hermione, cayó en cuenta de lo que estaba sucediendo, estaban tan cerca, ella no sabía como reaccionar, no estaba clara con lo que quería pero algo la llevo a negarse a aceptar lo que estaba sucediendo, simplemente no podía ocurrir, su primer beso tenía que ser algo diferente, algo único, algo a lo que su corazón correspondiera sin dudar, así que:
-¡Oye Ron! Ehh… se me olvidó, Ginny me había dicho que me esperaba en la sala común, teníamos algo que hacer antes de la cena, nos vemos después. Y con esto se alejó apresuradamente, dejando a Ron en medio del pasillo, con la respiración entrecortada, y con muchas dudas en mente.
En cuanto Hermione se encontró a una buena distancia de Ron, se detuvo para agarrar aire, vaya que este año estaba resultando más inusual que nunca, demasiado para su gusto, se propuso concentrarse en las clases para alejar sus pensamientos de los chicos, solo había un pequeño problema: Ron y Harry eran sus mejores amigos, y normalmente se encontraban juntos, iban juntos a clases, comían juntos. ¿Cómo descubrirá entonces qué es lo que siente? Mientras que pensaba en esto se encaminaba hacia la sala común, pero al cruzar la esquina se encontró con un objeto sólido.
-Lo siento mucho, es que iba muy distraída, decía mientras que se arreglaba la falda, una mano tomó la de ella haciéndola subir la mirada para encontrarse con…
-Harry…vaya que pensé que me había llevado por delante a otra persona.
-¿Qué haces todavía fuera de la sala común, hace tiempo que Ron y tu se regresaron.
-Ah es que nos retrasamos porque nos pusimos a charlar en el camino, y Ron se detuvo un poco, y… bueno como yo había quedado con Ginny en la sala común entonces me adelante. Dijo Hermione sonriendo inocentemente, sin notar que aún la mano de Harry sostenía la de ella.
-Pero debes de venir muy distraída. Porque ni cuenta te diste que estabas girando en la dirección contraria a la sala común. Dijo Harry señalando el retrato de la señora Gorda delante de ellos y riéndose.
-Si, venía un poco distraída. (Vaya que vergüenza Hermione Granger).
Dicho esto, entraron a la sala común, mientras cierto pelirrojo se había quedado de piedra tras ver la situación, pero por primera vez en su vida decidió calmarse y no dejarse llevar por su imaginación, Hermione se lo había dicho ella solo los quería como amigos, eso lo alegraba, pero también lo entristecía ya que el quería ser para ella algo más que solo uno de sus mejores amigos. Cruzó el retrato y subió a la habitación de los chicos sin dirigir la mirada a ningún lado, necesitaba pensar un rato.
La tarde pasó sin mayores acontecimientos, a la hora de la cena, bajaron todos juntos al gran comedor para encontrarse con que andaba decorado por los estandartes de Gryffindor intercalados por telas completamente negras, esto hizo que sus ánimos decayeran completamente.
En cuanto el Gran comedor se llenó, el director (N/A en esta historia Dumbledore no ha muerto) se puso de pie para hacer un anuncio.
-Estimados alumnos, y miembro de la mesa directiva, hoy es un día muy triste, ya que otro de los que formaban parte de nuestra familia ha caído desafortunadamente ante la guerra que estamos enfrentando. Es una lástima, y con mucho dolor debemos despedirnos del gran mago y amigo: Neville Longbottom. Puede ser que sus capacidades mágicas no hayan sido su fuerte, pero su valor, su lealtad y el cariño que profesaba a sus amigos son cosas que debemos admirar. Así que propongo un brindis por la memoria de Neville Longbottom. Alzó su copa y todos lo imitaron, bueno casi todos, excepto por algunos Slytherin. En la mesa de Gryffindor se escuchaban los pequeños llantos de las chicas que lo habían conocido, y las que habían sido sus amigas.
Muchos habían perdido el apetito y solo se limitaban a revolver la comida en sus platos, entre ellos estaban Harry y Ron, Hermione no había probado casi bocado. Ginny parecía estar perdida en sus pensamientos, a decir verdad llevaba tiempo con esa actitud, pero cada vez que trataban de averiguar el por qué, ella se encargaba de cambiar el tema rápidamente.
Al terminar la cena, el gran comedor fue vaciándose, los alumnos regresaban a sus respectivas salas comunes, iban hablando respecto al tema mencionado. Esa noche la sala común de Gryffindor estaba inusualmente callada y tranquila, los jóvenes decidieron irse a dormir temprano, la verdad no tenían muchos ánimos de sostener una charla. En cuanto Ginny se iba a retirar Hermione la siguió.
-Hola Ginny.
-Hola Hermione, pasa siéntate. Dicho esto Hermione entró a la habitación y se sentó juntó a Ginny.
-Ginny, ¿Estás bien?
-¿Qué, claro que estoy bien, ¿por qué no habría de estarlo? Dijo sonriendo, pero no parecía una sonrisa natural si no una forzada.
-No, solo preguntaba, es que te hemos notado extraña este último mes, has estado como distanciada, con la mirada perdida y tan callada, nos preocupa Ginny. ¿Segura que te encuentras bien?
-Si, estoy perfectamente bien, porque mejor no hablamos mañana Hermione, de verdad estoy un poco cansada creo que el día de hoy fue demasiado.
-Si que lo fue, para todos. Buenas noches Ginny, y sea lo que sea que este sucediendo, puedes contar conmigo, y trata de solucionarlo no nos gusta verte así tan decaída, extrañamos a la Ginny positiva y la que le da la cara a la vida. ¡Ánimo! Dicho esto le dio un abrazo a su amiga y salió de la habitación con rumbo a la suya, Hermione no le había creído, pero si Ginny no quería dar explicaciones, ella tendría sus razones, solo tenía que ser paciente ya algún día le contaría.
-Quizás Hermione tenga razón, debo encarar esto. Además tengo muchas preguntas que hacer, y me gustaría oír respuestas. Y creo que esta noche será el momento perfecto para ir tras esas respuestas. Se recostó en su cama, esperó a que todas sus compañeras se encontraran durmiendo, para salir sigilosamente de la habitación, bajó hasta la sala común, con su varita en mano.
-¿Ginny, ¿Qué haces despierta a esta hora, ¿Adónde vas?
-¡Ah, Harry menudo susto que me has dado, yo pues…Por favor no me pidas una explicación, no te la puedo dar. Dijo Ginny con cansancio.
-Muy bien, entonces déjame ir contigo. Dijo el moreno levantándose de la butaca.
-¡No! Saltó enseguida Ginny. –Quiero decir no te preocupes, solo confía en mi ¿si, y no le digas ni a Ron, ni a Hermione, por favor. Dijo Ginny con una mirada suplicante.
-… Está bien Ginny, espera aquí no te muevas, solo espera. Dicho esto subió apresuradamente al cuarto de los chicos. Dos minutos después Harry bajaba nuevamente por las escaleras, se detuvo frente a Ginny y le entregó su capa invisible y el mapa del merodeador.- No es que quiera ser cómplice de todo esto, pero creo que es importante para ti ¿no es cierto? Dijo sonriendo.
-¡Muchas gracias Harry!
-Ni lo menciones, tan solo no le digas a tu hermano que te ayude a salir de la sala común.
Ginny se despidió, Harry abrió el retrato de la señora Gorda para poder permitir que Ginny saliera sin ser notada. Ella oía a medida que avanzaba las protestas de la señora Gorda, por haber sido perturbada de su sueño.
Los pasillos estaban completamente desiertos, según el mapa del merodeador el señor Filch se encontraba en su despacho, y la señora Norris estaba haciendo una ronda por la sala de los trofeos, tanto silencio, y tanta calma daban un poco de miedo, muchas sombras se reflejaban.
Al encontrarse frente a la puerta de la enfermería Ginny se puso nerviosa, su corazón comenzó a latir rápidamente, abrió la puerta con sumo cuidado, se acercó a la puerta que daba al despacho de le Señora Pomfrey, parecía estar completamente dormida.
Fue caminando, pasando enfrente de las camas vacías, la enfermería se encontraba desierta, excepto por un chico que dormía profundamente tras las cortinas que cubrían su cama.
La pelirroja se acercó, pasó las cortinas y una vez estando fuera de vista se quitó la capa de encima, la dejó sobre la silla que se encontraba a un lado de su cama, se veía tan pacífico, tan tranquilo, lo único que iluminaba las cercanías era la débil luz de las lámparas y el reflejo de los rayos de Luna que entraban por las ventanas. Ginny se acercó retirando unos cuantos mechones de cabello del rostro del joven, se veía tan apuesto, con esa piel tan suave, esa cabellera, esos labios que eran tan dulces, ese porte, se sentía como una estúpida por haber venido a verlo, pero es que no lo podía evitar, tenía tantas cosas que preguntar y quería escuchar las respuestas. Pero no tenía el valor, se iba a retirar, no iba a lograr nada estando el dormido, aunque desde un principio ella se había planteado que esto podía ocurrir, de pronto aquel joven comenzó a moverse, abrió los ojos, la pelirroja sintió el deseo de salir corriendo mientras podía pero ya era muy tarde.
-Ginny… ¿Qué haces aquí? Preguntó el joven desconcertado, pero de igual forma una sonrisa jugaba en sus labios, era una sonrisa de triunfo, sus ojos denotaban alegría.
-Malfoy…vengo porque necesitaba hacerte unas preguntas. Dijo Ginny evitando la mirada de Draco.
-¿Por qué tan distante pequeña Weasley? Dijo en un susurro.
-No estoy para juegos Malfoy. Dijo con seriedad.
-Ginny…fue la única palabra que pudo decir…una palabra que acariciaba el viento.
-No lo hagas Malfoy, no lo digas. No quiero oírlo. Dijo Ginny con lágrimas en los ojos. Malfoy la tomó por la barbilla e hizo que ella lo mirara directamente a los ojos, ella retiró su mano, y se sentó en la silla.- ¿Qué hacías ayer corriendo como alma que lleva el diablo hacia la casa de los sustos? El humor de Draco cambió drásticamente, sus ojos se volvieron fríos e inexpresivos.
-No tengo por qué responder a esa pregunta, no pienso hacerlo ya lo dije. Dijo Draco volteando su cara para que Ginny no leyera en sus ojos la preocupación, y otras cosas que prefería mantener en secreto por ahora.
-Vamos Draco no juegues, sales corriendo entre los arbustos, y después aparece un gran grupo de mortífagos y dementores, ¿lo sabías no, y si lo sabías ¿Por qué huías de ellos?
-¡Yo no sabía nada entiendes, no me había enterado de nada si no hasta que desperté aquí y me contaron todo lo sucedido. Dijo Malfoy molesto.
-¡Por merlín Malfoy, deja de jugar conmigo de una buena vez, ¡exijo una respuesta!
-¿Quieres una respuesta, pues yo exijo una vida, y lastimosamente no la tengo. Su voz disminuyó. La mirada de Ginny se suavizó, se sentó en el borde de la cama de Malfoy.
-¿Cómo que no tienes vida propia, todos son dueños de su vida, cada uno elige el camino que desea tomar.
-Es que no lo entiendes, nunca tuve el control de mi vida, y parece que nunca la tendré, me he esforzado por poder safarme de las cuerdas que la controlan, pero no es tan fácil.
-Entonces con más razón debes seguir intentándolo, debes demostrar que eres capaz de lograrlo. Dijo Ginny con convicción.
-No lo se, hace mucho que me rendí, solo hay una pequeña cosa que nadie puede controlar.
-¿Y cuál es esa cosa?
-Mm…no tiene importancia.
-Si, si que la tiene, aunque sea algo muy pequeño, puede ser la puerta de tu razón de vivir.
-¿La puerta, vaya las loqueras que inventas a veces pequeña Weasley.
-No te burles Malfoy, así tan fácil como vine me puedo ir por esa puerta, solo te quiero decir, vive tu propia vida, aún si intentan controlarla, sigue tus ideales, sigue a tu…corazón. Se dio media vuelta para marcharse pero la voz de Draco hizo que se detuviera.
-¿Tú sigues al tuyo, ¿Cuál es tu motivo para vivir? Dijo Draco con un tono de voz triste y lejano. Ginny se volteó y lo miró con ternura.
-Yo vivo porque tengo muchas cosas que brindar aun, vivo por ver cumplirse mis sueños…y vivo por las personas que amo. Dicho esto tomó la capa invisible y el mapa del merodeador, una vez más Draco la veía alejarse de el, solo que esta vez no se sentía tan solo, algo de ella había quedado en el.
-Muchas Gracias Pequeña Weasley, ahora me has demostrado que vale la pena arriesgarse un poco, yo también viviré por las personas que amo.
Por primera vez en días Ginny sonreía, y no era una sonrisa forzada si no una de corazón. Al llegar a la sala común, escribió una pequeña nota de agradecimiento, subió al cuarto de los chicos, y dejo la capa y el mapa del merodeador sobre la mesa de noche de Harry. Luego se dirigió a su habitación a descansar, mañana era domingo, pero igual no quería perder medio día solo para recuperar las horas de sueño.
Domingo 26 de Octubre, el sol entraba por cada ventana, estaba tan brillante, era un perfecto día de otoño, tan solo si no fuera por el hecho de que faltaban muchas personas que podrían estar disfrutando de este día.
Muchos estudiantes decidieron aprovechar el clima para salir a hacer sus deberes en las afueras de las paredes del castillo, otros nadaban en el lago, y otros permanecían adentro entreteniéndose con diversas cosas.
Las festividades de Halloween llegaron muy rápido, ese viernes 31 de Octubre las clases se habían suspendido por completo, los profesores habían alegado que los alumnos no estarían concentrados en las mismas, sino en sus bromas para el día. Se había decidido mantener la fecha para el baile de Halloween, el cual comenzaría a las 8:30 de aquella noche. Pero no todos tenían pareja.
-Oye Harry. ¿Qué vamos a hacer? No tenemos pareja, se vería extraño entrar solos al gran comedor, y muy embarazoso. Dijo Ron preocupado.
-Bueno si tienes a alguna chica en mente, pues anda y pregúntale. Dijo Harry ya cansado de la conversación, Ron llevaba días así.
-Mm…bueno está bien, lo haré. Se disponía a levantarse pero una fuerza mayor a la fuerza de gravedad se lo impidió, era el temor.-Hermano soy un cobarde.
-No eres el único aquí. Dijo Harry para sí mismo.
-¿Dijiste algo?
-¿Qué, ah ¿yo? No nada en absoluto. Se quedó cada uno pensando en sus asuntos, hasta que Ron se puso de pie repentinamente.
-¿Y si alguien ya se lo pidió? Dijo con preocupación.-No, eh…Harry me tengo que ir, nos vemos.
Harry se quedó aburrido sentado observando las llamas que se encontraban encendidas en la chimenea de la sala común.
-Hola Harry, gracias por lo de anoche creo que te debo una. Dijo la pelirroja sentándose junto a el.
-Vaya que estas sonriendo. En eso se le ocurrió una idea.-Hey Gin, ya que me debes una, no es que te quiera obligar, es que solo se me ocurrió, no se sabes esas ideas que a uno le vienen de repente…
-Si ya capte Harry, dime de una vez.
-Ah… si lo siento, ¿tienes pareja para el baile?
-El baile, la verdad no, no estoy planeando ir. ¿Por qué lo mencionas? Dijo Ginny, conociendo la respuesta pero queriendo fastidiar un poco al moreno.
-Bueno, me preguntaba si tal vez… ¿Quieres ir conmigo?
-¿Contigo, mm déjame pensarlo. Dijo Ginny jugando, la cara de Harry se puso tensa. –Vamos es broma, esta bien Harry iré solo porque me lo pides tu.
-Gracias Gin, nos vemos aquí a las ¿8:15?
-De acuerdo, tengo que irme a buscar a Hermione, se supone que no íbamos a ir, pero tengo q avisarle.
-¿Hermione no va ir? (Rayos Potter, hey espera, vas con Ginny, pero pude haberle preguntado a Hermione, que tarado). Ginny notó el dejo de exasperación de Harry y sonrió malévolamente.
-Supongo que no, o por lo menos eso fue lo que me dijo ayer, nos vemos Harry.
Se perdió tras la salida del retrato. Minutos después regresó Ron sonriendo de oreja a oreja, parece que las cosas habían salido bien.
Hacia las 6 de la tarde las chicas aparecieron, y se dirigieron a sus cuartos, para prepararse para la noche, Harry no pudo evitar observar como las mejillas de Hermione se tornaban rosadas tras cruzar su mirada con la de Ron, la bestia en su interior rugió.
Como a las 7:30, ellos subieron a arreglarse. Pronto estuvieron listos, a las 8 bajaron a la sala común, ya había muchos chicos allí esperando a que fuera el momento de ir a buscar a sus parejas.
-Hey Ron, ¿quién es la chica misteriosa con la que vas?
-No es un misterio Harry, se lo pedí a alguien muy cercano. La cara de Harry se crispó por unos segundos.
-¿Muy cercano, a ¿Luna Lovegood?
-No, ¡Luna Lovegood! Se comenzó a reír incontrolablemente.-Perdona, pero que chiste tan bueno, no, se lo pedí a Hermione.
Se lo pedí a Hermione, Se lo pedí a Hermione, a Hermione, Hermione, Hermione. Harry no volvió a hablar después de eso, las palabras retumbaban en su mente, pero en cuanto las chicas venían bajando por las escaleras, el solo verlas los dejó con la boca abierta, se veían tan… no tenían palabras que las describieran.
FIN DEL CAPITULO 8
Jejeje bueno chicos y chicas, hasta aquí llega el capítulo de hoy, en la próxima entrega descubrirán que ocurre en el baile de Halloween, los secretos son revelados, los sentimientos expuestos, caos total, no se lo pierdan, ¿quieren que les de un adelanto, jeje muy bien para los que respondieron que si aquí lo tienen, aprovechen que no en todos los capítulos sale:
En el próximo capítulo:
-¡Hola pequeña Weasley, ¿Qué acaso viniste sola o tu pareja te dejo?
-No se que me sucede.
-¿Cómo sabes si amas a esa persona? Dijo con voz melancólica.
-No quise lastimarte perdóname, de verdad.
Buajaja, quizás ahorita no tenga sentido, pero ya lo verán, por cierto las oraciones no tienen porque estar en orden de aparición.
Nos veremos pronto, lamento haberme tardado mucho en subir este capitulo, trataré de subirlos más seguido. Muchísimas gracias a todos aquellos que han dejado un review, se los agradezco, en cuanto al resto, por favor solo escriban para saber que les parece la historia. Me retiro hasta la próxima cuídense mucho.
Ja ne Miss. Taisho.
