Chapter 12

Reborn Hopes…

Hola, hola a todos de nuevo, bueno he decidido adelantar este capítulo ya que en el resto de la semana es posible que no me de mucho tiempo de poder subir algún otro capítulo, saben la escuela muggle, todo eso. Así que bueno aquí les traigo la siguiente entrega de la historia, se la dedico a todos mis lectores, muchísimas gracias por tomarse el tiempo de leer las loqueras de esta pequeña escritora.

Gracias personalmente a todos mis lectores que han dejado un review: mikonekonatsumi, Lanyera, Elementh, Al. Max Potter, Tonks Granger, hadita 1991, jeje me alegra mucho que les guste la historia, pero más me alegra que se hayan tomado el tiempo de dejar un review, ¡¡sinceramente gracias!! No dejen de escribir sus opiniones…

Bueno una vez terminado mi acostumbrado discurso antes de comenzar todo capítulo, entonces pasemos a la historia no sin antes cumplir con estos fastidiosos y odiosos abogados que no me dejan en paz desde que comencé a escribir (lanza miradas asesinas a los abogados) ¡Ayer se comieron mi pizza! La deje sobre mi escritorio, para ir por algo de tomar y cuando regresaba para seguir muy tranquilamente escribiendo urghh no había nada…Pero me las pagarán. (Carita malvada y risa malvada) cof, cof bueno ahora si, ya no sigan leyendo loqueras mías, vamos a la historia.

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, ni la historia original, ni los personajes, etc. Ya lo dije ¡Así que alguien por favor haga algo con estos abogados devora pizzas!

En el capítulo anterior:

Harry no se había dado cuenta como las lágrimas se iban formando en sus ojos, y como caían libremente, lágrimas que caen en el silencio, un llanto silencioso, un corazón que sufre ya que esta siendo arrancado poco a poco, una vida que se va quedando sin propósito, un alma desolada, un chico que se niega a perder a su amor, unas lágrimas silenciosas que no paran de caer.

Y así queda el dormido, tomándole la mano como pidiéndole que se aferre a la vida, que se aferre a el.

Ahora sí, capítulo 12:

Esa noche la vieja casa se encontraba sumida en el más incomodo de los silencios, todos dormían, pero no todos disfrutaban de un placentero sueño, algunos sufrían con pesadillas y constantes pensamientos que los agobiaban.

La noche dio paso a los primeros rayos que daban la bienvenida a un nuevo día, el sol fue subiendo hasta que finalmente sus rayos alcanzaron la ventana de una triste habitación en el segundo piso de aquella vieja casa.

Un chico que se encontraba dormitado, al lado de la cama, sosteniendo aún la mano de aquella jovencita, que para el significaba su vida entera, en cuanto los rayos lo alcanzaron fue abriendo los ojos con pesar como reprochando la llegada de ese nuevo día, pero con la esperanza de que todo haya sido un sueño, pero el sabía muy bien que no era así.

-Buenos días Hermy…Dijo con dulzura mientras retiraba unos cuantos mechones de cabello, del rostro de la joven que yacía recostada sobre la cama y con el mismo aspecto de antes.- ¿Dormiste bien? Preguntaba con nostalgia, con la esperanza de que en cualquier segundo la chica abriera sus ojos y le respondiera, pero eso nunca llegó. Las lágrimas se iban formando en sus ojos cuando un suave golpe en la puerta lo hizo reaccionar y rápidamente se secó las lágrimas, pero no respondió.

La puerta se abrió para revelar la silueta de una mujer.

-¡Oh por Merlín Harry, ¿Qué le sucedió a Hermione?! ¿Estás bien? Dijo la señora Weasley un poco apresurado. Pero calmándose observó el aspecto del muchacho, lo notó demacrado y triste, lo único que podía hacer era brindarle su amor maternal, lo abrazó y Harry por dentro agradeció esa muestra de apoyo y cariño.

-Señora Weasley…

-Dime Harry Querido…Dijo la señora retirando las lágrimas que corrían por su rostro.- ¡Qué feliz estoy de saber que estas bien!...Pero…Hermione… ¿cómo está?

-Ella…está durmiendo.

-Pues entonces cuando despierte podemos desayunar. Dijo sonriendo.

-No señora Weasley…ella no va a despertar. Dijo bajando la cabeza, la Señora Weasley palideció al instante.

-No…no va a despertar…No eso no puede ser…Harry…Le dio otro abrazo mientras le decía cosas como: todo se va a solucionar, ya verás, personas como Hermione no se rinden tan fácilmente, todo va a salir bien.

-Eso espero… (Con todo mi corazón, espero, es lo único que puedo hacer. ¡Maldito desgraciado, ¿Cómo pudo hacerle esto?!)

-Harry, ¿Dónde están Ginny y Ron?

-Ginny, está durmiendo todavía. (¿Cómo rayos le digo que su hijo es un mortífago? Por favor que no vuelva a preguntar por Ron, por favor.)

-¿Sería mucho pedir que me llevaras a su habitación?

-Claro que no Señora Weasley, sígame.

Antes de salir de la habitación Harry lanzó una última mirada hacia la castaña, su mirada ya no era la de antes, era vacía, como si no tuviera un motivo para vivir, pero es que no lo tenía, y no lo recuperaría a menos que esa chica volviera a abrir los ojos y le volviera a sonreír con dulzura.

Salieron sigilosamente, Harry podía distinguir las voces del Señor Weasley y de Lupin provenientes del piso inferior. Recorrieron unos cuantos pasillos, Harry iba revisando una por una las habitaciones, solo quedaba aquella que se encontraba cerca del ático.

Se acercaron lentamente a la puerta, Harry la entreabrió y solo le bastó asomarse para sentir como le hervía la sangre y como la rabia lo consumía. Pensó entonces: debo dejar que la Señora Weasley lo vea o mejor me encargo yo de poner en su lugar a ese desgraciado. La tentación es muy grande, creo que será mejor si…

-Eh…Señora Weasley. Ginny todavía se encuentra dormida.

-Pues eso no es problema querido, yo la despierto.

-¡NO! Quiero decir sabe como se ponen Ginny o los gemelos cuando los despiertan sin razón aparente, se despiertan de muy mal humor, además ayer fue un día muy duro en verdad, creo que lo mejor sería dejarla dormir.

-Tienes razón Harry. Harry respira aliviado. – Pero entonces solo pasaré a verla, la saludaré en cuanto despierte.

-No tiene sentido Señora Weasley, la va a ver de todas maneras.

-Harry quiero ver a Ginny ahora, así que con permiso.

-¡Molly! Se escuchó gritar la voz del Señor Weasley.

-¡Ya voy Arthur! Parece que esta vez tú ganas Harry, pero no entiendo que tanto secretismo solo quería verla. Dice la Señora Weasley, lanzándole una mirada de curiosidad y sospecha. Harry solo se limitó a esperar a que la Señora Weasley se alejara lo suficiente como para entrar a la habitación en la que se encontraba Ginny y…

-¡MALFOY! AHORA SI TE PASASTE DE LA RAYA IDIOTA, ME CONSEGUISTE EN UN MAL DIA.

Tanto Ginny como Malfoy se despiertan súbitamente, Ginny abre los ojos con expresión horrorizada, Draco solo le lanza su típica mirada fría.

-¡QUE RAYOS ES LO QUE TE PASA POTTER, ES MUY TEMPRANO COMO PARA TENER QUE SOPORTAR TUS IDIOTECES!

-¿QUÉ RAYOS HACÍAS TU DORMIDO EN LA MISMA CAMA DE GINNY?

-Harry…Dice la pelirroja tratando de calmarlo.

-¡NO GINNY NO TE METAS! ¡ESTOY ESPERANDO UNA RESPUESTA!

-¡Yo no tengo nada que responderte Potter!

Harry no lo pensó dos veces, descargaría toda su rabia y frustración sobre Draco, comenzaron a pelear, golpes y patadas, hasta que Harry le propinó un fuerte puñetazo que dejó la nariz del rubio sangrando y con una mirada asesina casi tan atemorizante como la de Harry.

-¡Harry! ¡Draco! Ya basta…Draco sal de aquí.

-Pero Ginny el muy hijo de…

-Draco, por favor. Hablamos más tarde ¿si?

-Como quieras. Draco sale furibundo, chocando apropósito con Harry al pasar a su lado.

-Harry escucha, todo tiene una explicación.

-¿EN SERIO? Que interesante, lo mismo me han dicho siempre y las explicaciones nunca han sido muy agradables, así como la situación, sabes que Ginny no quiero saber nada, no me digas nada, no me interesa, solo te advierto una cosa si algún día Malfoy termina haciéndote daño de alguna manera, no pienso involucrarme.

-¡Harry, Draco jamás sería posible de hacerme daño!

-Pues entonces confió en que tengas razón, te lo juro Ginny si vuelvo a presenciar algo así, vas a terminar de luto.

-¡Pero si no estábamos haciendo nada malo!

-¿A sí? Pues intenta explicarle eso a tu madre, que estuvo a punto de entrar hace poco. Ginny palideció.

-En… ¿En serio?

-Si, así que agradéceme el que no haya matado al desgraciado ese o que te hayas salvado de tener que explicarle una situación así a tu madre.

-Explicarme ¿qué?

-¿Mamá?

-Ginebra Weasley, explicarme ¿qué?

-Que…

-Señora Weasley, desde ayer Ginny se ha encontrado llorando, le dije que a usted no le gustaría encontrarla de esa manera, y que no le gustaría EXPLICAR el por qué.

-Ginny querida ¿es eso cierto?

-…Mamá…Dijo la pelirroja corriendo hacia su madre y dándole un fuerte abrazo, pero las lágrimas que salían de sus ojos no eran falsas.- Mamá mi hermano…

-¡¿Qué sucedió con tu hermano?!

Harry no podría resistir el ver la escena en la cual el corazón de una madre era destrozado tras enterarse en que se había convertido su hijo. Caminó inconcientemente hacia la habitación de Hermione, entró y se sentó en la misma butaca de anoche, y solo se limitó a observar el rostro impasible de la castaña, a fijarse en cada detalle. Recordando los últimos meses, el día en el callejón Diagon, la noche en que estuvo apunto de besarla, el viaje a Hogwarts, el día a día. Entonces esas ganas de probar esos labios, de acercarse más a ella se hicieron sentir, se acercó y le dio un suave beso en los labios, y luego comenzó a juguetear con sus rizos igual a como siempre lo había hecho últimamente, pasando su mano sobre las frías mejillas de la chica y sintiendo como si su corazón fuera estrujándose cada vez más dentro de su pecho.

Así fue pasando la semana, los días parecían una repetición tortuosa, la señora Weasley lloraba desde que se había enterado lo que Ron había hecho, el Señor Weasley casi no pasaba por la casa, se encontraba haciendo trabajos para la orden, Ginny pasaba la mayor parte del tiempo ayudando a su mamá y desapareciendo de vez en cuando (A/N: obviamente que Harry no mencionaba nada, pero sabía que Ginny pasaba ese tiempo con Draco), Draco una que otra vez se presentaba a la hora de la comida y a veces se la pasaba en la biblioteca del segundo piso de la vieja casa.

Harry, no había comido, dormido, ni descansado, su aspecto era terrible, apenas si desayunaba, para luego pasarse el resto del día en la habitación de Hermione, solo salía cuando la Señora Weasley o Ginny lo obligaban, pero el no podía estar mucho tiempo separado de Hermione. Sin embargo una idea estaba empezando a formarse en su cabeza: "Debo…matar…a…ese…"

Ya habían pasado dos semanas desde que Harry había estado comportándose así, Ginny no podía soportar verlo así, decidió hacer algo.

-Harry…necesito hablar contigo.

-Ginny…no de nuevo.

-¡Es que mírate nada más, mira el estado en el que te encuentras, ese no es el Harry Potter que yo conozco!

-¡No me interesa Ginny!

-¡Pues debería interesarte, porque a ella no le gustaría verte así! ¡¿No has pensado eso?!

Harry se quedó callado, no sabía que responder.

-¡Ella jamás querría verte de esta manera, le gustaría que estuvieras luchando, dando lo mejor de ti cada día, no resignándote a hundirte en la tristeza! ¡Ella no le gustaría despertar y verte de esta manera, vamos Harry ten fe!

-Pero…es… ¡ELLA NUNCA VA A DESPERTAR, SOLO NOS QUEDA ESPERAR Y ESPERAR A VER QUE SUCEDE, COMO QUIERES QUE ESTE BIEN SI ELLA…!

-¡Claro que si va a despertar, y por eso quiero que me hagas ese favor, no por mi si no por ti y por Hermione, quiero ver de nuevo al Harry que yo conozco, de esa forma cuando ella despierte estará feliz de ver que estás bien y que estuviste a su lado todo el tiempo! En este punto a Ginny comenzaron a salírsele las lágrimas.

-¡Pero no es fácil Ginny, no es fácil cuando sabes que las personas que más quieres se van alejando de ti poco a poco!

-¡Claro que no es fácil, nada en esta vida lo es Harry! ¡Es por eso que vale tanto luchar, no te rindas Harry, eso es lo que ellos esperan de ti que te rindas, que te dejes llevar, no lo hagas Harry! Su voz sonaba como un ruego, los ojos de Harry ya se encontraban sosteniendo lágrimas, no lo podía evitar, era demasiado para el, abrazó a Ginny quien le regresó el abrazo con el mismo fervor, y así permanecieron durante un rato, parecía que necesitaban descargarse, muchas cosas habían sucedido en sus vidas, muchas cosas dolorosas, traumatizantes y difíciles.

-Muchas Gracias Ginny. Dijo Harry regalándole una pequeña sonrisa a la pelirroja, mientras ella le daba otro pequeño abrazo.

-Para eso estamos las hermanas menores ¿no es cierto? Dijo Ginny secándose las lágrimas.

-Solo prométeme que tú tampoco piensas rendirte pase lo que pase ¿hecho?

-Claro Harry, y sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.

-Lo mismo digo, ahora que te parece si arreglas un poco a Hermione, tengo unos asuntos que atender.

-¿Qué asuntos?

-Nada en particular, Ginny ¿Dumbledore ha venido?

-No, pero escuché a mi mamá decir que vendría en el transcurso del día ¿Por qué?

-Hay algo que debo pedirle. Dijo con expresión sombría.

-Ejem… ¿interrumpo algo acaso? En la puerta se encontraba el rubio, observando con frialdad la escena ante sus ojos.

-Draco…No solo hablábamos un poco, sabes de hermano a hermana.

-Claro son tan parecidos. Dijo con sarcasmo. -¿Cómo sigue tu novia sangre sucia Potter?

-¡DRACO! Ginny se había puesto de pie y se veía tan atemorizante como su madre cuando realmente se molestaba.

-¡Malfoy no me hagas responder! Dijo Harry apretando sus puños cada vez más, hasta que sus nudillos se tornaron blancos.- ¿A qué viniste? Dijo de manera cortante.

-Weasley…tu madre te anda buscando. Necesita ayuda con no se que cosa, la verdad no le presté mucha atención. Dijo desinteresadamente.

-Vaya me alegra saber que le prestas atención a mi madre, Malfoy. Harry, espero verte en la cena. Le dio un beso en la mejilla al moreno, mientras Draco sentía una puntada de celos. Luego salió pasando de largo a Draco, sin siquiera lanzarle una mirada.

-¿Pero que rayos?

-Eso te lo ganas Malfoy, por hacer enfadar a una chica Weasley. Consejo: si de verdad te importa, no dejes que este molesta contigo mucho tiempo, puede resultar peor.

-¡Cállate Potter, ¿Qué sabes tu de todo esto?!

-Pues mucho más que tu Malfoy, he convivido con los Weasley mucho tiempo, creo conocer bien su carácter y su forma de ser. Dijo con frialdad.

-Vaya, pero mira quien habla, el chico que creía conocer a su mejor amigo quien resultó ser el peor de los mortífagos y un desgraciado que intentó asesinar a su antiguo amor. Le respondió al rubio con sarcasmo, saliendo de la habitación, dejando a un muy consternado Harry.

-Creo que tienes razón Malfoy, nadie conoce a otra persona lo suficiente. Se quedó un rato pensativo, luego decidió bajar, algo que no había hecho en mucho tiempo, le dio un beso en la mejilla a Hermione. –Ya regreso Hermy, creo que seguiré un poco el consejo de Ginny, no pienso rendirme, espero que tú tampoco lo hagas.

Esa noche la cena pasó sin mayores eventos, Draco evitó la mirada de Ginny, Ginny parecía estresada, la Señora Weasley intentaba sonreír maternalmente a pesar del dolor que llevaba por dentro, Harry intentaba comer y conversar un poco más, pero todavía seguía centrado en aquella persona.

Una vez que terminó la cena Draco intentó hablar con Ginny, pero ella lo ignoró por completo.

-Ginny ¿Qué te ocurre?

-¿De verás te interesa saber? Y dicho esto subió las escaleras y entró en la habitación de Hermione para hacerle un poco de compañía a Harry.

-Bien Weasley, si es así como lo quieres. Y subió nuevamente al ático.

-Harry, ¿Qué te he dicho de estar aquí todo el día? Se que te preocupa, a todos nos preocupa, pero no puedes estar siempre aquí.

-Pero es que siento como si en cualquier instante fuera a despertar, y me gustaría estar en ese momento.

-Lo se Harry…

-Harry, creo que la señorita Weasley tiene razón. Dijo una nueva voz proveniente de la entrada de la habitación.-Lamento interrumpir de esta manera, pero necesito ver como sigue la señorita Granger.

-Buenas tardes Profesor Dumbledore. Dijo Ginny.-Harry, regreso luego ¿vale?

-De acuerdo Ginny, Profesor…

-¿Cómo te encuentras Harry?

-No le parece una pregunta un tanto sarcástica. Le respondió el moreno sin importarle mantenerse en la raya, pero la respuesta del profesor…

-Tienes razón Harry, mis disculpas, pero siempre considero preguntar como se encuentra la persona a la que acabo de saludar.

-Discúlpeme profesor, es que últimamente…

-Lo se Harry, no tienes porque disculparte, ahora permíteme realizarle un chequeo a la Señorita Granger.

El chequeo no duró mucho, la expresión de Dumbledore al terminar no fue tan fuerte como la última vez.

-Bien, se encuentra en el mismo estado, no parece mejorar ni empeorar, sin embargo se debe agradecer que los signos sigan normales y estables, en muchas situaciones estos han decaído.

-¡¿Qué quiere decir con eso?!

-Disculpa, no era mi intención decir eso en voz alta, pero quédate tranquilo, los signos parecen ser positivos, solo no pierdas la fe y no dejes que ella se rinda.

-Pero…

-¿Piensas preguntarme como hacer eso?... Muy sencillo, no dejes de hacerle saber que todos ustedes están a su lado, necesita apoyo, a pesar de que parece ida de este mundo, su estado inconciente le permite percibir su entorno, una persona que es abandonada tras sufrir los resultados de esta antigua maldición no habría sobrevivido más que una semana, simplemente si están solos se dejan llevar por la oscuridad que los rodea. Explicó Dumbledore con pesar.-Bueno Harry, disculpa por tener que venir e irme tan rápido, pero la orden me necesita, nos veremos en otra ocasión.

-Profesor espere, hay algo que debo pedirle.

-¿Y qué será eso Potter? Dijo Dumbledore observando al joven por encima de sus gafas de media luna, dando ese aire de estar analizándolo.

-Necesito que…Necesito que la próxima vez que se presente un ataque de mortífagos me notifique. Necesito estar allí.

-¿Podría conocer el motivo de tal petición? Dijo aún observándolo de esa manera.

-Lo siento profesor, no puedo decirle con exactitud.

-Creo que entiendo Potter, solo te advierto algo, la venganza a veces no es tan dulce como dicen Harry, puede resultar un trago amargo, de todas maneras veré que puedo hacer en cuanto a tu petición.

-¡Profesor por favor necesito estar allí! Dijo Harry con tal fuerza que sus puños se sacudían con rabia.

-Very well, nos estaremos viendo muy pronto entonces.

-Profesor otra pregunta ¿Hogwarts volverá a abrir?

-Eso Harry, es algo que todavía estamos discutiendo, falta un miembro del personal, y depende también de la situación, veremos que sucederá. Aunque es posible que si volvamos. Dijo en un susurro tan débil que Harry casi no capta las palabras.

-Me alegro de oír eso. Dijo Harry mientras Dumbledore salía de la habitación.

FIN DEL CAPITULO

(Bueno chicos y chicas, hasta aquí llega el capítulo número doce, si lo se un poco corto de verdad me disculpo…por no aguantar la tentación de hacer esto otra vez "risa malvada e incontrolable" jejeje lo siento, ¿creen que sería capaz de dejar el capítulo hasta aquí? Jejeje si, si soy capaz, pero como quiero llegar a sobrevivir lo suficiente para poder terminar la historia aunque sea, continuaré, no quiero terminar siendo apaleada por una multitud iracunda (mira hacia los lados buscando a alguien, y ve a unos cuantos lectores con miradas asesinas) jejeje como dije sigue la historia)

Mientras tanto en la cocina…

-Ginny Weasley, necesito que busque a Malfoy y a Harry, tengo algo que decirles y necesitaré de su mayor atención.

-¿Es necesario que vaya por ellos?

-GINEBRA…

-¡BIEN YA ME ESTOY MOVIENDO!...

-¡Por Merlín que me tratan como a una pequeña niña!

Sube rápidamente hasta la habitación de Hermione, pero al entrar no logra localizar a Harry, se limita a cubrir con la cobija a Hermione, y a salir en su búsqueda, lo encuentra al final del pasillo observando a través de la ventana.

-Harry, mi queridísima madre exige vuestra presencia en el comedor. Dijo en tono sarcástico.

-Y por lo visto no andas de buen humor. Dijo el moreno como si nada.

-Pues no parezco ser la única, ¿En qué tanto piensas?

-Nada en particular, Voldemort, mortífagos, Hermione, todos ustedes. Lo mismo de siempre dijo el moreno usando el mismo tono de Ginny, quien lo ignoró un poco y siguió su camino hacia el sitio en el que probablemente se encontraría Malfoy.

-Sabía que te encontraría aquí. Dijo la pelirroja tomando aire tras subir tantos escalones.- Necesitan nuestra presencia en la cocina.

-Bien. Fue todo lo que el rubio dijo, y se puso de pie esperando a que Ginny saliera para seguirla, si bien es cierto que se encuentran molestos, también es cierto que no pueden vivir el uno sin el otro.

Al llegar al comedor, se dieron cuenta que Harry se encontraba sentado en la mesa con actitud pensativa, la Señora Weasley caminaba de un lado a otro, Ginny y Draco se sentaron, alejados por supuesto.

-Ok chicos, lo que les voy a decir, necesito que me escuchen bien. A partir de esta noche no estaré en la casa.

-¡¿QUÉ?! Dijeron todos al unísono, si incluso para Malfoy no era una gran noticia, odiaba admitirlo pero se había acostumbrado a la presencia de esa Señora regordeta, en especial se había acostumbrado a su cocina, mientras tanto Ginny y Harry pensaban en lo que esto significaba.

-No quiero que se alteren, me ha sido encomendada una pequeña tarea, debo cumplirla y quizás me tome más que un par de días, incluso saldré del país.

-Pero mamá, ¿no es peligroso?

-Ginny, ustedes más que nadie saben que todo el mundo corre el mismo peligro ahora, luchar por tratar de eliminar eso vale la pena. Dijo la Señora Weasley con un tono de tristeza.-Ahora escuchen, necesito que se comporten, necesito que cooperen, de cuando en cuando algunos miembros de la orden vendrán a inspeccionarlos, pero no será muy seguido ya que todos se encuentran ocupados, les he dejado un poco de comida, sin embargo no creo que duré lo suficiente así que saben que hacer, cuiden mucho de Hermione y cuídense ustedes ¿Entendieron? No quiero saber que han cometido alguna estupidez. Dijo con lágrimas en los ojos.

-Tranquila Señora Weasley, estaremos bien. Creo que podremos sobrevivir nosotros solos. Dijo Harry tratando de calmar a la Señora.

-Lo se Harry, pero es que una madre nunca puede evitar preocuparse. Le dio un abrazo a Ginny diciéndole que se cuidara, y que cuidara al par de chicos y a Hermione. Abrazó a Harry aconsejándole lo mismo de siempre, y sorpresivamente abrazó a Draco quien se quedó en shock.

-Draco querido, debo pedirte algo…Cuida mucho de Ginny ¿quieres?

-¿Pero cómo…?

-Una madre siempre sabe…Fue lo único que dijo antes de brindarle una de sus sonrisas.

-Bien Señora Weasley, se lo prometo.

-Y confío en tu promesa Draco. Quien lo hubiera pensado…Dijo mirando con orgullo.-Me alegra que seas tan diferente…Esas palabras fueron las más sorpresivas para el joven, era muy gratificante y alentador escuchar que era diferente…diferente a su padre.

Terminadas las despedidas, la Señora Weasley se retiró, no antes sin volver a dar abrazos y otras medidas de seguridad, como por ejemplo unos trasladadores que podrían utilizar en caso de emergencia. Y así se quedó la casa sola, Harry dijo que iría a buscar algo que comer en la cocina. Ginny iba a subir cuando una mano la detuvo.

-Espera Ginny, creo que tenemos que hablar.

-¿Hablar de qué? Creí que no te importaba nada.

Subió y entró a su habitación con lágrimas en los ojos, pero la discusión no terminaba ahí ya que el rubio la siguió y entro tras ella.

-Malfoy, sal ahora.

-No pienso salir hasta que me digas ¡¿Por qué rayos estás molesta conmigo?!

-¿Quieres saber?, bien estoy molesta por la forma en que tratas a aquellos que crees inferiores a ti, personas que resultan ser mis más grandes amigos, ¿Cómo quieres que me sienta? ¿Qué esperas que haga, que te felicite y te apoye?, No Draco las cosas no son así, entiendo que no te interesa mi familia o las personas con las que ando, ¡pero no te permito que las trates a tu antojo!

-¿Y COMO QUIERES QUE ACTÚE? En el ambiente en el que crecí me enseñaron a ser así, a despreciar todo lo que se meta en mi camino, ¡no es tan fácil cambiar Ginny, estoy haciendo un esfuerzo créeme!

-¡Pues entonces esfuérzate más!, si fuera yo la que estuviera en tu situación trataría por todos los medios de llevarme bien con tu familia o amigos o lo que sea.

-No Ginny, no es lo mismo, tu estas rodeada de personas que expresan cariño, que se preocupan por ti y que harían lo que fuera para protegerte, mi mundo no es nada bonito ahí solo se expresa frialdad, odio, desprecio e indiferencia, las personas que me rodean son capaces de traicionarme en cualquier segundo, no podrías vivir en un mundo así.

-¡Y tu tampoco puedes! ¡¿Qué no lo ves Draco?! Se te está abriendo la puerta hacia un mundo diferente, un mundo donde si hay personas que se preocupan por ti y te quieren, un mundo en el que podrías disfrutar más y dejar atrás todo ese pasado, donde podrías comenzar de nuevo… ¡Un mundo en el que estoy yo, podrías entonces hacer un esfuerzo por formar más parte de las cosas que me rodean!

Draco no sabía que responder, el sabía que ella tenía razón, antes de poder decir algo sintió como la chica le daba un fuerte abrazo, eso lo hizo regresar a la realidad.

-Yo…Ginny lo lamento.

-No, está bien, se que no es fácil.

-Bueno y dígame Señorita Weasley ¿Cuál es nuestro itinerario para el resto de la semana? Dijo en un tono misterioso y seductor, las mejillas de Ginny se tornaron rosadas.

-¡Draco!

-¿Qué, no se te ocurre nada? Porque lo que es a mi se me ocurren muchas cosas.

-¡Draco Malfoy, haz el favor de contener a tus hormonas! Dice Ginny riéndose de la expresión de Malfoy que ahora se torna avergonzada, pero aún se mantiene cerca de la pelirroja.

-Sabes te ves mejor con el cabello suelto. Dice en un susurro mientras le suelta con delicadeza la cola que llevaba.

-… ¿En serio? Y tu te vez mejor cuando sonríes, deberías hacerlo más seguido.

-Es que mis sonrisas solo las guardo para alguien especial.

-¿A si Señor Malfoy?, y se puede saber quien tiene el privilegio de ver esa sonrisa.

-Pues es una personita, muy cercana a mí, es la única que puede disfrutar de esta hermosa sonrisa.

-No seas pedante Draco. Dice Ginny riendo, le da un suave beso en los labios al rubio, quien se lo regresa, pero se queja con un gemido por lo corto del beso.-Lo siento Draco, prácticamente estoy a cargo de todo aquí, sabes el paradigma de que la mujer es la que se encarga de la casa, debo recoger unas cuantas cosas antes de irme a dormir.

-Muy bien entonces te estaré esperando aquí. Dice nuevamente en ese tono provocativo, un escalofrío recorre la espalda de Ginny.

-¡Draco Malfoy que te acabo de decir!

-Si, si. Por Merlín que me recuerdas a tu madre cuando se molesta. Ginny le da un suave golpe en el hombro.- ¡Hey ¿Por qué rayos fue eso?!

-Deja de quejarte llorón, y acompáñame abajo. Dijo jugueteando Ginny.

-Mm… a ver puedo ir al ático y no hacer nada de nada o bajar contigo y trabajar, si suena muy tentador, creo que escogeré el…Mirada asesina por parte de Ginny…-Eh…si creo que bajaré contigo.

-Buena respuesta Draquito. Esto le mereció otro pequeño beso a Draco, pero pronto se vio impulsado por la pelirroja escalera abajo.

-Potter tenía razón, ¡me he topado con una dictadora!

-¿Qué dijiste Draquito?

-No, nada… (Risa nerviosa).

Mientras caminando por el pasillo podemos ver al joven Potter, quien un poco curioso decide asomarse por las escaleras, el ruido de abajo llama su atención, lo que ve lo deja sorprendido, una Ginny arreglando el comedor y un Draco jugueteando con ella y ¿Dándole abrazos?...Harry sonrío y subió.

-Parece que de verdad te interesa, más te vale que no le hagas daño Malfoy, esa chica es muy especial. Dijo para sí mismo.

Entrando a la habitación de Hermione, Harry la veía tan hermosa, tan pacífica, pero no podía evitar recordar el hecho de que era probable que nunca despertara.

-Hola Hermione, vaya cualquiera que entrara pensaría que estoy loco ya, hablando solo, pero se que me escuchas, si supieras lo que te estas perdiendo ¡Ginny, nuestra pequeña Ginny, saliendo con Draco Malfoy! ¿Acaso se te ocurrió alguna vez que algo así sucedería?, de seguro que si eres muy inteligente. Me gustaría oír lo que tienes que decir, de seguro estarías más sorprendida que yo, supongo que solo tendré que esperar a que te despiertes para saberlo. Dijo con melancolía.-Tienes que despertar Hermione, hay cosas que tienes que saber, cosas que necesito decirte, no puedes dormir para siempre.

A medida que iba hablando, como todas las noches anteriores se queda dormido a un lado de la cama de la chica, quien sorpresivamente se mueve un poco, pero nadie se percata de esto.

De vuelta en el comedor, un par de chicos cansados finalmente han terminado de organizar todo, ahora sí podrían sobrevivir unas cuantas semanas sin tener que realizar una limpieza profunda en ese lugar de nuevo.

-Draco, hay una cosa más que quisiera pedirte.

-A ver, ¿ahora qué quieres Ginebra?

-No me digas así. Ven sígueme.

-¿Adónde vamos exactamente? Dice el rubio siguiéndola escaleras arriba.

-Ya verás, no seas impaciente. Dijo sonriendo la pelirroja.

Al llegar al segundo piso Ginny se detuvo ante la puerta de la habitación de Hermione, la abrió con cuidado y entró seguida por Draco. Y vieron a Harry, dormido en el mismo sitio de todas las noches.

-Sabía que lo encontraría así.

-¿Me trajiste para ver dormir a Potter? Sinceramente tienes un ideal de diversión muy distorsionado.

-¡Claro que no te traje para que vieras dormir a Harry, si serás tarado! Solo dije que tenía algo que pedirte.

-Bien, habla de una vez. No se porque sospecho que no será de mi agrado.

-Es solo un pequeño favor, necesito que me ayudes a acostar a Harry en ese sofá que se encuentra por allá.

-¡¿Qué tu quieres que yo haga que?! Ginny estamos hablando de Potter…

-¡Hacer una buena acción de vez en cuando no te va a matar Draco!

-Arghh…shit… como sea. Ginny sonrío, Draco se negó rotundamente a acercarse a Potter, así que mediante un Levicorpus lo dejó sobre el sofá, mientras Ginny lo cubría con una manta.

-Buenas noches Harry, mereces una noche de descanso, hoy yo me encargo de Hermione.

-¿Y ahora qué Ginny?

-Ahora puedes ir a dormir.

-¿No piensas ir a descansar?

-Si, pero un poco más tarde, primero me encargaré de Hermione, la pobre no puede andar siempre con el uniforme del colegio.

-Como quieras…Hasta mañana…o más tarde. Dijo esto último como queriendo que Ginny no lo escuchara, pero si que lo había escuchado y se había sonrojado hasta tal punto que el rojo se confundía con su cabellera.

Poco fue el tiempo que a Ginny le tomó arreglar a Hermione, la dejó recostada, y se despidió del par de jóvenes, dirigiéndose hacia su habitación, al entrar un suspiro de alivio que no sabía que estaba reteniendo salió de sus labios, parece que no había rastro del rubio.

En la otra habitación, cierta castaña se movía ligeramente, y un moreno descansaba tranquilamente sobre el sofá.

La mañana no tardó en llegar, los rayos del sol ya caían sobre el rostro del moreno, quien se sobresaltó de tal manera que cayó inmediatamente al suelo.

-¡BLOODY HELL! ... ¿Cómo rayos llegué yo aquí?

Decidió ignorar un poco el hecho, y se levantó rápidamente dirigiéndose a la cama donde yacía su amiga.

-Buenos días Hermy, es un triste día de invierno, pronto será navidad…y por lo que parece hoy va a nevar. Dijo el chico dirigiéndose a Hermione.- Sería mucho mejor todo esto, si estuvieras despierta, apreciándolo. Bueno creo que iré por Ginny, ¿te dije que nos quedamos solos? Dijo con nostalgia. Se levantó y le dio un pequeño beso en la frente, y se encontraba cerca de la puerta cuando escuchó algo que hizo que las rodillas le fallaran, fue como un efecto inmediato, solo escuchó una palabra, muy suave, pensó por un instante que su mente le estaba jugando sucio, pero al voltearse.

-… ¿Harry? Se escuchó decir, una voz femenina, que sonaba un poco débil, pero clara.

-No lo puedo creer…Hermione. Rápidamente corrió hacia la cama de su amiga, sin poder contener su euforia la atrapó en un abrazo tan fuerte, la vida volvía a tener sentido.

-¿Qué te sucede, por qué tienes esas lágrimas?

-No es nada Hermione. Dijo mirándola fijamente a los ojos con dulzura.

-¡La batalla ¿Qué pasó, dónde estamos?!

-Calma, calma, habrá tiempo para responder eso.

-Pero Harry…

-Mejor descansa…tengo que ir por Ginny.

-No, espera no te vayas. ¿Por qué me siento tan débil?

-Eso…mira Hermione en la batalla de hace dos semanas.

-¡¿DOS SEMANAS?!

-Si, te alcanzó un maleficio que…bueno no lo puedo creer…el efecto…no funcionó contigo, quizás es porque Ron no es un mago tan calificado.

-Que Ron me lanzo un maleficio… ¿Y se supone que no se debía revertir? Dijo con lágrimas en los ojos.

-No, Hermione no llores por ese desgraciado asesino, no vale la pena, además estás aquí con nosotros, eso es lo que realmente importa. Dijo mirándola nuevamente con dulzura, la castaña estaba un poco perdida pero había entendido todo lo que le había dicho hasta el momento.

-¡Mira Harry está nevando! ¿No es hermoso? Dijo levantándose para acercarse a la ventana, Harry la ayudó un poco y ella recostada de Harry disfrutó del panorama. Peo Harry estaba apreciando algo más y mirándola fijamente dijo…

-Si Hermione si que lo eres. Un susurro que la castaña no pudo percibir.

-¡Harry ¿Qué estruendo es ese?! ¿Por qué gritabas? ¡O POR MERLÍN, HERMIONE! Dijo la pelirroja abalanzándose sobre su amiga para darle un buen abrazo.- No, no lo puedo creer, esto es increíble, ¡Hermione que alegría! Dijo dándole otro abrazo.

-Yo también me alegro de estar de vuelta, aunque prácticamente no se que me ocurrió.

-Harry ¿Pero cómo? Si dumbledore y Lupin habían dicho que…

-No lo se Ginny, pero sea lo que sea que haya ocurrido, estoy agradecido. Dijo brindándole a Hermione la primera sonrisa sincera que había estado ausente.

Estuvieron hablando un poco, hasta que comenzaron a sentir hambre, en especial Hermione, no había comido en muchos días, era lógico. Cada uno fue a prepararse para bajar a desayunar. En la mesa Harry y Ginny pusieron a Hermione al corriente de todas las cosas que habían estado sucediendo.

-A ver si entiendo, estamos solos, en el medio de la nada, y no saben exactamente donde queda el medio de la nada.

-Si, básicamente eso. Dijeron Harry y Ginny al unísono. Draco permanecía callado.

-Y faltan...dos días para navidad. Dijo calculando.

-Si es cierto. Dijo Ginny también pensando en algo, en cuanto ambas se vieron sabían lo que querían hacer.

-Esto no es nada bueno. Pensaron Harry y Draco al mismo tiempo.

-Chicos ¿Qué vamos a hacer en navidad?

-Ehh… ¿quedarnos aquí? Dijo Harry dudoso.

-Pues obvio que si, pero hay que animar un poco esto, la casa se ve vieja y sola, y está tan sucia.

-No sería mala idea darle un toque más no se, navideño, por lo menos para disfrutar más de la navidad. Dijo ginny completando la idea de Hermione.

-Bien como quieran, me da igual.

-Eso quiere decir que podemos contar con el. Le susurró Gin a Hermione.

-¡De acuerdo, entonces tenemos trabajo chicos! Dijo una muy sonriente Hermione. Y Harry se encargaba de apreciar y disfrutar de cada una de esas sonrisas que ella brindaba.

Pasaron el resto del día limpiando, las chicas reprendiendo a los chicos cada vez que los encontraban en algún lugar descansando, solo se detuvieron al mediodía para almorzar, de resto la tarde la pasaron limpiando la sala, quitando el polvo y decorando con pequeños detalles que encontraron en el ático, Harry de vez en cuando se disponía a hacerle cosquillas a Hermione y a darle pequeños abrazos, lo que para Draco era "repugnante" pero se olvidaba de eso en cuanto centraba su atención en cierta pelirroja.

Hacia la noche, ya habían logrado terminar con la sala, y se encontraban disfrutando de una charla más o menos amena (Harry y Draco no dejaban de lanzarse indirectas) y una taza de chocolate, con la chimenea encendida y usando un par de suéteres. Harry y Hermione compartían el sofá, mientras Ginny se sentaba en las piernas de Draco. De repente una figura alta irrumpió en la escena.

-Buenas noches chicos. Dijo la paciente voz de Albus Dumbledore.- Señorita Granger, me alegra verla recuperada ¿Cómo se siente? Dijo sonriéndole bondadosamente.

-Muy bien profesor Dumbledore, jamás había estado mejor.

-Un milagro en realidad he de decir.

-¿Profesor que lo trae por aquí? Apenas anoche mi madre se retiró ¿A tenido alguna noticia de ella?

-No Ginny, lo último que supe fue que salió del país, ahora la razón que me trae aquí. ¿Harry podemos hablar? Dijo un poco más serio.

-Claro profesor.

Fuera de la sala, Harry y el Profesor Dumbledore se dirigieron hasta la sala.

-Harry, he considerado tu petición. ¿Aún sigues deseando lo mismo?

-Si profesor, ahora más que nunca.

-Muy bien, entonces te informo he considerado tu petición, y he tomado en cuenta el hecho de que no podré mantenerte lejos de el mundo de afuera por mucho tiempo, día a día son más los enfrentamientos y los asesinatos que ocurren. Se nos ha informado de un ataque que se realizará en Hogsmeade, mañana por la tarde, hemos reunido a un grupo de aurores y miembros de la orden para contrarrestar dicho ataque, y considerando tu petición he de decir que si así lo deseas puedes ir.

-Entonces le informo profesor que si deseo estar allí. ¿Cuándo partimos?

-Debemos partir ahora mismo Harry.

-¡¿Ahora?!

-Si, debemos arreglar los últimos detalles y debes ponerte al corriente sobre la misión a efectuar, es por eso que debemos dirigirnos esta misma noche al cuartel general.

-Entiendo profesor… ¿Me permitiría despedirme?

-Muy bien Harry.

Harry entró nuevamente en la sala, todos lo miraron expectantes.

-Chicos, debo decirles algo. Me retiraré con el profesor Dumbledore por unos cuantos días, tengo unos asuntos que resolver.

-Pero Harry… ¡No puedes irte! Dijo Ginny con los ojos llorosos.

-Ginny, tengo que ir, tengo algo muy importante que hacer, cuentas que ajustar.

-Harry…pero…las lágrimas corrían por el rostro de Ginny, Harry se acercó y le dio un abrazo fraternal y trató de sonreírle como siempre.

-No te preocupes, estaré bien. Muy pronto regresaré. Malfoy más te vales que cuides de ellas dos, si no seré yo mismo quien se encargará de ti.

-¡Qué c…!

-¡Draco!

-Harry…Esta vez era la voz de la castaña, el corazón de Harry dio un vuelco.

-Hermione, puedes venir conmigo un segundo. Dijo, ella solo asintió y lo siguió escaleras arriba.

Subieron hasta el segundo piso y entraron en la habitación de Harry, Hermione se quedo de pie junto a la ventana, mientras Harry parecía estar buscando algo. Y en cuanto lo encontró se acerco lentamente, tomó las manos de Hermione y en ella dejó lo que parecía ser…

-Harry… ¿Qué es esto?

-Ese relicario, era de mi madre, mi padre se lo había regalado hace mucho tiempo, es una de las pocas cosas que poseo de ella, y quiero que tú lo tengas.

-Pero Harry…no yo no puedo aceptarlo significa mucho para ti.

-Es por eso que quiero que lo tengas Hermione, para mi tu eres la persona más importante, por eso eres la indicada para guardarlo, quiero que tu lo cuides y lo mantengas siempre contigo.

-Harry…

En ese momento las manos de Harry acariciaban suavemente las mejillas de la chica, hasta que se encontraron con los labios de ella. Harry la miró tan fijamente, como si estuviera memorizando cada uno de los detalles de su rostro, Hermione se había perdido en un mar esmeralda.

-Harry…no te despidas, no lo hagas.

-Sabes muy bien que ni tú ni yo sabemos que es lo que puede ocurrir allá afuera, por eso me gustaría decir todo lo que tenga que decir antes de irme, memorizo tu rostro para pensar en ti, cada uno de tus detalles, eres tan especial…

-Tu también lo eres a Harry, eres muy especial para mi…por eso…por eso no quiero que vayas.

-Tengo que ir Hermione, ya me decidí. Pero te prometo algo pase lo que pase voy a luchar y regresaré ¿vale? No llores por mi, no gastes tus lágrimas, tu rostro se ve mucho mejor con una sonrisa. Dijo el sonriendo haciendo que una sonrisa contagiara los labios de la castaña- Ves, esa es la Hermione que conozco, la que logra lo imposible, la que es capaz de resolverlo todo, la chica dulce y luchadora. Hermione se iba sonrojando cada vez más.

En ese instante Harry no lo pudo resistir más, la tentación de besar ese par de labios tan suaves y rosados lo impulsaron a tomar con suavidad el rostro de la chica dándole un suave y tímido beso, al principio Hermione no reaccionaba, pero instintivamente comenzó a responder a los besos, hasta que estos se volvieron tan apasionados que terminó con la espalda apoyada a la pared y los brazos de Harry abrazando su cintura, mientras ella con sus brazos rodeaba su cuello, pero el beso terminó. Harry se separó de ella, ella no pudo evitarlo y se lanzó a sus brazos dándole el mayor abrazo que jamás le había dado. Dejando que las lágrimas salieran libremente, Harry solo la sostuvo así unos instantes. Y Luego susurró a su oído.

-No te preocupes, te prometo que regresaré antes de Navidad. Hermione…yo…yo te amo.

Hermione no podía creer lo que acaba de escuchar, esas palabras fueron más de lo que pudo resistir, no podía reaccionar, antes de darse cuenta los labios de Harry volvían a reclamar los suyos pero solo en un corto y tierno beso de despedida. Para luego sentir de nuevo ese cosquilleo mientras el le susurraba.

-Hermione, te lo juro regresaré antes de navidad, es una promesa.

Dicho esto se alejó no sin antes mirarla a los ojos tan profundamente, bajó rápidamente y se encontró con que el profesor Dumbledore ya se encontraba esperándolo en el vestíbulo de la antigua casa.

-¿Listo Harry? Harry lanzó una última mirada hacia las escaleras, y el brillo de nostalgia que se notó cambió rápidamente por uno de gran seguridad.

-Si profesor, podemos irnos.

Salieron por la puerta principal, pero poco sabía él que un par de ojos castaños lo observaban alejarse caminando por la nieve, a través de una ventana del segundo piso, una chica que llevaba instintivamente sus manos hasta sus labios, y cuyos ojos no paraban de llorar, en una de sus manos sostenía con firmeza el relicario y luego vio como con solo un Pluff! El chico se había ido. Se colocó el relicario y lo abrazó contra su pecho.

-…Yo también te amo. Dijo en un susurro, como deseando que el fuera capaz de escuchar sus palabras. –Espero que cumplas tu promesa Harry.

Ahora era ella sentía como si se hubieran llevado la mitad de su ser, de su esencia, de su alma…de su corazón.

FIN DEL CAPÍTULO

Ahora si chicos y chicas lamento decirles que este es el fin del capítulo 12, el más largo hasta los momentos. Espero de verdad que les haya gustado, háganme saber que opinan dejen un review please!!!

Jeje bueh increíblemente hoy no tengo nada en particular que decir, trataré de subir un nuevo capítulo lo más pronto posible, así que espero que les haya gustado, les daré un pequeño adelanto, el título del próximo capítulo:

Chapter 13: Una promesa de Navidad.

Un poco obvio el titulo, pero lo que sucederá no tendrá que ver solo con eso, así que estaremos viéndonos, hasta la próxima entrega de Amor Intelectual.

Ja ne

Miss Taisho (Steph, Fefa, Stephi, Saori, Steph Weasley Black, etc. Jejeje)

See yah soon!!! Hope you liked it!!!