DIGITAL DREAMS CAPITULO II: ZOMBIE DIGITAL.
Los ojos de los presentes brillaban en asombro. Las luces eran reflejadas en las elegantes arañas de cristal que adornaban todo el palacio, causando un efecto similar al de una aurora boreal.
La danza de luces era hermosa.
Nils, quien sujetaba la solapa del saco de Giovanni, dejó de lado cualquier pensamiento.
De la laptop, se escuchaban unas tonadas misteriosas, dicha melodía causaba eco en todos los cuartos. Inclusive en la Galería de la Batalla.
Era una música mística que parecía estar cargada de energía.
En medio de tan maravilloso concierto, se vieron aparecer cinco sombras de diversas formas.
Al lado de Catherine, la más cercana a la computadora, una especie de ser vegetal, en cuyo cuello los pétalos que llevaba a forma de collar parecían formar el cuello de un miembro de la antigua nobleza francesa, apareció. Parecía una flor gigante con ojos azules. Su nombre era Floramon.
Con asombro Jean Paul veía cómo su viejo amigo y compañero de color verde y cabello naranja al estilo punk, se materializaba al lado de sus pies. El anfibio Betamon había aparecido.
Alrededor de la bella Francesca, un pequeño y rosado ser con alas, volaba enérgicamente. El Digimon en fase perfecta, el poderoso Piccolomon, saludó a su camarada con una graciosa voz.
Sobre el hombro de Giovanni, se acomodó un extraño ser hecho a base de tres engranes. Su cuerpo, el mayor de los tres era un engrane negro por dentro con los bordes dorados. Sus manos eran un par de engranes en movimiento color plateado. A pesar de tener un rostro de idiota consumado, el metálico Hagurumon, era más listo de lo que parecía.
Todos dejaron el asombro de ver a sus camaradas, cuando con un sonido sordo fueron interrumpidos. El travieso y pesado Gotsumon había caído sobre los brazos de Nils, tumbándole debido a su rocoso cuerpo y a que tomó a Nils en medio de una distracción. Francesca y Piccolomon les ayudaron a ponerse de pie.
Cuando la conmoción terminó junto con los respectivos saludos, Catherine retomó su interrumpido discurso:
-"Nuestros Digimon han venido a ayudarnos. ¡Lo que les digo es verdad!"
-"Si es verdad lo que dices, ¿por qué ningún medio ha reportado alguna víctima ni nada por el estilo?"- Jean Paul preguntó con bastante sorna en su tono.
-"Sí, aún nadie sabe de la existencia de este virus. Yo misma me enteré hace poco gracias a Gennai, debemos unirnos.
Gennai fue quien me dio sus direcciones y nombres..."- Catherine continuó pero fue interrumpida por Francesca:
-"Yo no quiero estar cerca de este par de asesinos"- dijo con una mirada cargada de odio hacia los otros dos italianos. Diciendo esto, Francesca abandonó el salón con furia, seguida por Piccolomon. Al parecer se encerraría en uno de los miles de cuartos del majestuoso palacio. Pasado un rato, Nils y Gotsumon salieron a buscarla.
-"¿Asesinos? ¿A qué se refiere esta loca? ¡Es la primera vez que mi primo y yo la vemos!"- Comentó Giovanni con fastidio.
-"Estamos perdiendo un tiempo valioso aquí sentados. Vamos Giovanni, mañana a primera hora regresaremos a Italia a atender los negocios. Busquemos un cuarto. Si esa loca puede obtener uno, nosotros con mayor razón". - Jean Paul dijo poniéndose de pie.
Junto con sus Digimon, ambos abandonaron el Salón.
Cristalinas lágrimas de impotencia recorren las suaves mejillas de Catherine al quedarse sola en aquel hermoso salón.
De la laptop, una figura humana sale. Era Gennai.
La joven y atractiva imagen de Gennai, sorprendió a Catherine, ya que no esperaba verle en ese solitario Salón.
-"No me creen. Hay mucha rivalidad entre ellos en especial por parte de Francesca hacia los jóvenes Jean Paul y Giovanni"- comenzó Catherine secándose las lágrimas- "¿Qué pasó entre ellos, Señor Gennai?"
Mientras Catherine hablaba, Floramon la miraba con muchas ganas de ayudar a su compañera.
-"Paciencia... Francesca culpa a los dos de la "muerte" de su padre. Verás hace unos años, cuando tu Digivice se convirtió en D3, su padre trabajaba en una compañía que ellos manejaban. Era una época económicamente inestable, y ese par hizo del sabotaje una forma de vida.
Sus empleados recibieron el día libre misteriosamente.
Los negocios habían bajado y sólo los Euros que el Seguro les daría podría salvar sus billeteras. Fue la noche en la que Francesca recibió su Digimon.
Aparentemente no había nadie cuando la bomba estalló, pero nadie había notado que en el cuarto de archivos, el Sr. Parisio se encontraba leyendo unos informes.
La explosión fue tal que es posible que haya pulverizado el cuerpo sin dejar rastro. Sus órganos internos se habrían mezclado con los externos junto con el polvo del concreto del edificio. Oficialmente, al no encontrar el cuerpo, las autoridades asumieron que él abandonó a su familia. La única persona que sabía que esa historia era falsa es Francesca, pero incluso su madre aceptó el cuento del abandono. Ni Jean Paul ni Giovanni sospechan la gravedad de esto. Como dicen los humanos, si no hay pruebas, entonces nunca ocurrió". - Explicó Gennai con seriedad y tristeza en su voz.
Ambas, Floramon y Catherine no daban crédito a lo narrado. En definitiva, era una traba comprensible para entablar la confianza. Incluso si fue un accidente indeseado. Digamos que el padre de Francesca estuvo donde menos necesitaba y cuando menos debía.
-"¡No soporto esta cólera!"- Francesca se desquitó contra una de las almohadas del gran cuarto donde se encontraba con Nils y sus respectivos Digimon.
-"Tranquila amor, no puedes regresarlo". - Nils intentó calmarla, aunque por dentro sabe muy bien que Francesca siente la misma impotencia que él siente por Vilo.
Aún molesta, la bella muchacha salió del cuarto seguida de su camarada, Nils pensó que debería estar sola para arreglar sus pensamientos. Grave error.
En los amplios y tenues pasillos del enorme Palacio, Francesca activó la función de rastreo en su D3. Necesitaba ver a ese par. Al fin podría vengarse.
Al encontrar la fuente de esos Bips, es decir la puerta del cuarto de los otros dos italianos, su rostro se volvió sombrío.
El candente sol brillaba en el patio posterior del Palacio. Y pensar que hace unos momentos Jean Paul y Giovanni estaban tranquilos en su cuarto.
INICIO DE FLASBACK
-KNOCK, KNOCK.
El sonido de la puerta llamó la atención de los primos.
Enorme fue la sorpresa de ambos al ver a la muchacha de cabellos pintados.
La mirada de Francesca, bien podía haberlos matado. Era una mirada cargada de odio, malicia y decepción. Era una mirada más fría que un bloque de hielo seco. Era del tipo de miradas que son fulminantes.
-"¿Qué deseas?." Dijo Jean Paul con mal disimulado desgano al abrir la puerta.
-"Ustedes... Ustedes cuatro al patio ¡¡¡AHORA!"- Dijo Francesca con desprecio.
-"¿Quién carajo te crees para venir a ordenarnos algo, insolente? ¿Estás consciente de lo poderosos económicamente que somos?"- Giovanni dijo, mostrando soberbia y disgusto ante la orden de la alterada muchacha.
- "Piccolomon, ya sabes qué hacer..."- dijo casi en un susurro Francesca.
-"Como desees... FAIRI TALE". – Respondió el alado ser.
Unas burbujas multicolores atraparon a cada Digimon junto a sus respectivos camaradas.
Francesca y Piccolomon también montaron en una burbuja. He de reconocer que el ataque fue demasiado rápido para que sea posible reacción alguna.
Las burbujas atravesaron las paredes llegando al patio posterior, donde liberaron a sus pasajeros.
FIN DEL FLASHBACK.
-"¿Qué esperan? Evolucionen para poderlos atacar más justamente."- Francesca dijo parada a un lado del patio.
-"Tú lo pediste bruja. ¡Betamon Digievoluciona!
-"¡Lo mismo va para ti, Hagurumon!"
Ambos elegantes hombres levantaron sendos Digivices al aire, de los cuales un extraño brillo turquesa salía.
Esferas luminosas envolvían a los pequeños Betamon y Haggurumon.
-"BETAMON...SHINKA...TUSKMON!"
-"HAGURUMON…..SHINKA….MERCUREMON!"
Definitivamente hubo un cambio, ya que Betamon abandonaba su tierna imagen para dar paso a la imponente imagen de un Tirano Saurio Rex color verde, con espinas adornando su espina dorsal un par de cuernos negros con franjas rojas. Era el feroz Tuskmon.
La torpe y lerda figura de Hagurumon pasó a ser una fusión de espejos y un ser humano. Grandes espejos rodeaban al metálico Digimon. Mercuremon era quien se encontraba de pie donde se había encontrado Hagurumon.
¿Será posible que dos adultos, puedan vencer a un perfeccionado?
El sol se reflejaba en los espejos de Mercuremon, parecía que el tiempo se había detenido.
Un rugido de Tuskmon indicó el inicio de esta pelea.
Ambos Digimon quisieron acorralar al pequeño Digimon
-"Horn Driver!"- Tuskmon. Se lanzó con la intención de dañar a Piccolomon, mientras Mercuremon hacía uso de su Generous Reflection.
Ambos ataques provenían de sendos lados, con Piccolomon al centro.
La inmensa velocidad y agilidad del pequeño y alado ser eran superiores, pudiendo escapar por la parte superior.
Contrariamente a las intenciones de los atacantes, ambos ataques fueron directo hacia sendos lados opuestos.
Tuskmon quedó un poco aturdido por el potente rayo luminoso, mientras que el espejo de la mano derecha de Mercuremon se había rayado.
-"Malditos hijos de perra... Pagarán por lo que le hicieron a mi padre". - Francesca gritó con la mirada inyectada en sangre y lágrimas cargadas de frustración.-" Piccolomon acaba con ellos. ¡Hazlos sufrir por un ser querido!
Francesca miró hacia los inmóviles Digimon. Jean Paul y Giovanni tenían el rostro con una expresión de perplejidad única. No comprendían nada. A decir verdad, lo comprendieron muy tarde, Francesca quería las vidas de los Digimon.
Dicen que no hay mejor justicia que la ley del talión " Ojo por ojo y diente por diente".
Francesca sufrió una pérdida muy grande, y ahora, lejos de la Ciudad del Inicio, la muerte digital sería eterna, al igual que el dolor.
Piccolomon comenzó a concentrar su energía en su pequeño bastón.
Estaba dispuesto a lanzar su más poderoso ataque:
-"BIT BOM... "
-"¡¡¡¡DETÉNGASE!"
El ataque fue interrumpido por el estridente grito cargado de ira de la joven Catherine.
Ambos, Nils y Catherine, habían sido traídos al patio por el incesante ruido. Junto a ellos se encontraban sus respectivos Digimon y Gennai.
-"No tenemos tiempo para esto. Todos adentro. Ahora ya hay pruebas". - Dijo Gennai con Furia mientras con una luz sanaba y de-evolucionaba a Mercuremon y Tuskmon a sus formas de Hagurumon y Betamon respectivamente. Francesca corrió llorando a los brazos de Nils.
Las noticias eran desalentadoras.
Cuatro personas de distintas partes de Europa habían desaparecido. Portugal, Inglaterra, España y Turquía eran sus países de origen:
-"Misteriosamente las cuatro víctimas estaban conectados a diversas páginas de la Web"- Relató el anunciador en la pantalla de Tv.- "Testigos afirman haberlos visto salir con los ojos vacíos, como si su cerebro hubiese sido vaciado. ¿Zombies en Vida? Seguiremos informando". La televisión fue apagada por Catherine.
-"Deben unirse. El virus ha empezado. No me importan sus venganzas personales, ambos mundos los necesitan. Fueron elegidos por algo, ustedes cinco. Así que sus asuntos personales tendrán que esperar"- Dijo Gennai mirando a Francesca con disgusto, quien estaba en silencio abrazando a Nils.
-"Ha comenzado". - Catherine concluyó.
Nils sintió que alguien lo miraba desde lejos, pero no encontró la fuente a pesar de mirar a todos lados.
Comentarios:
Bueno no sé qué les parece este capítulo.
Se aclaran puntos. Pero, ¿podrán trabajar juntos? Agradezco a Kame por permitirme acabar este capítulo en su casa, su música me motivo a terminarlo de una vez.
En los próximos capítulos prometo no demorarme tanto. (ESPERO).
