DIGITAL DREAMS CAPITULO III: TREGUA

-"¿Y a mí qué me importan esas 4 personas? Poco tienen que ver conmigo o con mi primo"- Dijo un indiferente Jean Paul.

El ambiente se había tornado pesado. Recién eran las tres de la tarde y no se notaba cooperación.

Mientras que Nils pensaba en aquella sensación, aquel sentimiento de ser observado como sólo Vilo podía mirarlo. Una sensación de una mirada penetrante, pero eso no podía ser, o por lo menos Nils pensaba así, Gennai volvía a encender el canal de Noticias donde una atractiva mujer de cabellos castaños anunciaba las noticias mundiales:

-"La ola de violencia continúa creciendo en todo el mundo, a una velocidad impresionante en las últimas horas. Por todo Europa las personas pierden el control. Todos los gobiernos han decidido cerrar sus fronteras y aeropuertos.

Las empresas Toyota, Hyundai, Perret entre otras están colapsando..."

-"¡¿Dijo "Perret"!"- Giovanni dijo con su mirada desorbitada con horror puesta en un notoriamente consternado Jean Paul.

-"Ni siquiera los mejores sociólogos y psiquiatras del mundo pueden dar una explicación al comportamiento de estas personas. Recomendamos cerrar las puertas y sumo cuidado. Hasta el momento sólo han sido daños materiales, pero desconocemos si serán capaces de lastimar. Les informó Milena Botton para CNN." La señal fue interrumpida, mejor dicho, nulificada. La pantalla solamente mostraba muchos puntos blancos y negros y mucha estática pudo escucharse.

-"¡No es posible! ¡Nuestra empresa fue atacada y en el primer día de nuestro viaje!"- gritaba con histeria Jean Paul mientras que Betamon lo miraba con notoria lástima en sus enormes ojos color sangre.

Nadie notó la sonrisa cargada de satisfacción en el rostro de Francesca, quien pensaba que al fin se encontraba justicia en el mundo.

-"Como ven el Virus comenzó. En realidad aquellos Zombies sienten que es un sueño.

La violencia será peor. Sí, Nils, por tu rostro veo lo que piensas, sí es posible que tu hijo sufra consecuencias."- Gennai dijo. Francesca borró su maliciosa sonrisa al darse cuenta que su más preciado ser podrá salir lastimado, y la reemplazó por un rostro nervioso, mientras que Gennai continuaba:

-"Lamentablemente, Koushiro, Takeru y los demás están en el Digimundo Junto a una de mis copias, Inti. Unos jóvenes de América del Sur están luchando contra Dagomon en el Mar Oscuro.

Y pensar que la renuncia del Digital Führer, Hansel Krammer traería paz. Pero mientras ellos hacen su parte allá, nosotros debemos luchar con todas nuestras fuerzas. No puedo comunicarme con Koushiro mientras haya tanta influencia de los poderes de la oscuridad. Ellos desconocen este virus."

-"¿Hansel Krammer, el ganador del Torneo Digital Wars Andino?"- Comenzó Catherine, quien había estado sentada en un mullido sillón victoriano color rojo, con Floramon en su regazo." Con razón Takeru no respondía mis cartas. Takeru te encargo el Digimundo, yo lucharé aquí en el Mundo Real."

-"¿Takeru? ¿Hansel Krammer? ¿Koushiro? ¿ Las leyendas vivientes? Ninguno de nosotros es tan poderoso. ¡¿Por qué fuimos escogido!"- Nils inquirió olvidando las preocupaciones por un momento.

-"Fueron elegidos por sus facultades. Ustedes fueron elegidos por el destino.

Cada uno de nosotros está aquí por algo. Salvar a ambos mundos es nuestro propósito"- Hagurumon, quien se encontraba en un rincón del Salón Luis XIV, tomó la palabra con cierta nostalgia y decisión.-" han pasado muchas cosas desde que el Führer se apoderó del Digimundo y repentinamente viajó al Mar Oscuro a salvar a su pareja."

Giovanni no podía ocultar su sorpresa al ver a su compañero tan bien informado. En aquel rostro metálico se reflejaba la hermosa decoración barroca, aquella decoración testigo de tantas conversaciones importantes a lo largo de la historia.

El silencio incómodo reinó el lugar por unos segundos. Se podía oír los fuertes latidos en el pecho de cada uno.

-"Arreglaremos nuestros asuntos pendientes luego. ¡Lucharé por mi familia!"- Francesca se puso de pie con mucha decisión.

El dueño del D3 azul metálico (Nils) se sintió inspirado por esta Actitud y siguió el ejemplo de su esposa, decidiendo luchar por su familia.

-"Si no hay clientes, no hay negocio. Estoy dentro. Además mi prometida Marjorie y yo estamos próximos a desposarnos". Jean Paul dijo dejando de lado su aire soberbio por un momento.

Todos los presentes, tanto seres humanos como seres digitales, miraban ansiosos al joven más alto. En realidad Giovanni era el más egocéntrico de los primos, por lo que Jean Paul y Hagurumon mostraban aún mayor expectativa en sus miradas que los demás.

-"Acepto unirme. De todas formas no puedo volver a Italia, así que será interesante ver como acaba esto. Además me gustaría conocer a la población femenina en Francia cuando sepan que seré uno de los héroes de Europa."- Giovanni dijo mientras se acomodaba su clara cabellera, de una manera que soltaba vanidad, frente a un espejo.

Catherine sonrió. Al fin había conseguido su propósito. Al fin los elegidos se unirán.

Sin previo aviso cada D3 lanzó una luz:

Ploma del D3 de Jean Paul.

Marrón desde el dispositivo de Giovanni.

Aguamarina del D3 de Francesca.

Una luz azul desde el D3 de Nils.

Y una luz morada era emitida por el de Catherine.

Las cinco luces formaron una estrella, un pentagrama cuyas puntas eran equidistantes a su centro, en donde se encontraban los Digimon.

Gennai miraba en silencio a los sorprendidos Tamers, quienes estaban de pie en cada punta de la estrella. Al parecer aceptar su destino se simbolizaba con una estrella, con este lazo irrompible y multicolor.

Es comprensible asumir que ya no se puede negar este contrato en los espíritus de los Tamers.

Los Digimon brillaron. Sus cuerpos se estaban cargando de una energía especial. Energía que ha sido usada por todos los humanos, desde su aparición en el mundo, siendo ignorada su existencia por muchos. Esa energía era la llamada fuerza de voluntad, compromiso y amor, al fin y al cabo cada Tamer lo hacía por amor ya sea a la familia, al trabajo, a sí mismos o incluso a un amigo. Era una energía cálida, una energía que era esperanza nueva para todos.

Tan rápido como empezó, la manifestación luminosa cesó.

Catherine iba a tomar la palabra, pero una tonada triste y movida a la vez era silbada con fuerza desde el exterior.

Algo en esa forma de silbar que movió los sentimientos de Nils:

-"No...puede...ser..."- Una sonrisa parecida a la que tienen los niños pequeños cuando se les da un chocolate o un regalo en Navidad.

Sin decir más salió corriendo por los pasillos del enorme palacio. Francesca sonreía con satisfacción mientras los seguía con Gotsumon y Piccolomon. Sin entender absolutamente nada de lo que pasaba, todos corrieron tras Nils.

Catherine por un momento pensó que fue infectado por el peligroso virus, pero fue descartado de inmediato, ya que Nils no había dormido aún y el Virus sólo se activaba cuando las víctimas soñaban. Por ese motivo era tan peligroso ya que atacaba cuando menos resistencia ofrecía la psiquis humana.

Empujando muchas puertas con pasión, Nils llegó al patio, seguido por los demás.

En el patio, una delicada y ambigua voz, la cual era difícil decir si era de hombre o mujer, lo saludó:

-"Hola Nicky..."

Estaba seguro, sólo él lo llamaba Nicky. No lo podían creer ni Nils ni Francesca. Los ojos inquietos de Nils buscaron por todos lados aquella persona tan importante para él. Pero algo estaba mal, ya que la mirada de Nils encontró a todos los guardias tumbados en el piso sin movimiento alguno, sin vida en sus cuerpos.

Todos entraron en pánico en especial Catherine.

Cerca de a la Fuente de Neptuno, una mirada sin emociones, perteneciente al tan buscado hombre, se encontró con la mirada de Nils.

-"Se parece a Vilo... pero la mirada de él era más cálida."- Dijo Nils al toparse con esa gélida mirada, sin creer aún que tiene a Vilo frente e frente.

Sólo una sonrisa cruel en el rostro de Vilo, una sonrisa y un grupo de personas detrás de él era todo lo que se podía ver.

Comentarios:

Aún es primero de Julio por si no lo han notado. Es increíble como me encanta poner a mis personajes al límite. Les cuento, el silbido es lo que yo silbo para avisar que llegué a un lugar es la canción de Sailor Stars en versión lenta y sin más que una nota un poco fúnebre y melancólica. Nils reconoce este silbido donde sea.