DIGITAL DREAMS CAPITULO VII:

NICOLE

"Dreadful love,

Sweetheart you killed my soul when you betrayed me.

Oh your lipstick tasted like sweet poison yeah

My Dead Soul hates and loves you baby (x2)

Your Kisses stained my body.

Even when we slept together, you wanted to hurt me so much.

My Dead Soul hates and loves you baby (x2)

His Kisses on your lips, his hands on your hips

I hate to remember that image

I hate and Love you Baby.

My Dead Soul hates and loves you baby (x2)

Don't lie to me, I know your mind.

I know your Thoughts. So stop killing me

My dead Soul hates and loves you baby.

I am dead inside myself, my beautiful bitch."

Las fuertes notas de la canción "Dead Soul", cantada a dúo por la suave voz del nuevo vocalista del grupo peruano Death Bringers, Basil Mc Arthur y la voz grave del vocalista principal Hansel Krammer llenaba el cuarto. La mezcla de melodías suaves y pesadas era escuchada por una joven Neuróloga que buscaba descansar un rato en su sala cuando su teléfono sonó.

-"¿Pronto?(Aló en Italiano)- Contestó con voz notoriamente cansada.- "¡¿Jean Paul, cómo est...!"- La mujer fue interrumpida por la persona al otro lado de la línea.- "Llévenla a la clínica. Llego en 15 minutos."- Su voz sonaba preocupada.

Nils no paraba de caminar de un lado a otro en la sala de espera de la clínica. Catherine estaba de pie con rostro visiblemente marcado por la impresión. Jean Paul estaba sentado en un sillón con el rostro apoyado en sus manos entrelazadas. Giovanni tomaba un café cargado sentado mientras miraba a Nils caminar.

Los Digimon los acompañaban en silencio.

-"Mi hermana Nicole es la mejor Neuróloga de Venecia. Ella traerá noticias en breve."- Jean Paul le dijo a Nils, rompiendo el incómodo silencio con un tono entre conciliador y frío.

Nils pareció calmarse un poco y se acercó a los primos sentándose con ellos.

-"Gracias por sus atenciones. Les pido disculpas por el incidente con Francesca. Es obvio que ustedes son inocentes de la desaparición de su padre..."- Su tono estaba cargado de pena.

Ambos primos sonrieron asintiendo.

-"¿Sr. Wetzell?"- La Dra. Nicole salía de la sala de emergencias caminando hacia la sala de espera donde el grupo se encontraba.

Nicole era la hermana menor de Jean Paul. Tenía su castaño cabello a la altura de sus hombros. Sus mejillas estaban llenas de pequeñas pecas. Sobre sus ojos color miel unos lentes de media luna. Vestía una bata blanca de médicos sobre una ceñida camiseta roja y una minifalda a la altura de los muslos color negro. Sus zapatos cerrados de tacón mediano eran negros. Llevaba un estetoscopio alrededor del cuello. SU cuerpo parecía haber sido esculpido desde niña con gimnasia artística.

Nils se puso de pie con la mirada cargada de aprensión. Los demás Tamers se acercaron también.

-"Su esposa parece haber sido víctima de una severa sobrecarga psíquica. Su actividad cerebral es nula, pero sus signos vitales se encuentran estables.

En estos momentos, la están trasladando a un cuarto para una mejor observación."- Nicole le dijo lentamente a Nils.

-"Eso quiere decir que está en... coma?"- Las palabras abandonaron los labios de Nils con un aire cargado de miedo.

-"Lamentablemente sí. Pareciera que algo la "desconectó" desde dentro. Su actividad cerebral podría regresar en minutos, días, o incluso años."- Fue la respuesta de la joven Neuróloga.

-"Haz todo lo que puedas."- Jean Paul le dirigió esas palabras a su hermana.

Nils sostenía el D3 de Francesca en sus manos. Sentía sus nervios destrozados, sabía que la carga psíquica de haber visto a su padre en ese estado podría haber sido suficiente para que su esposa entrase en coma. Por otro lado se sentía agradecido con los primos.

Jean Paul se había contactado con su hermana mientras que Giovanni se encargó de contactar a la morgue. El entierro podría esperar. Catherine ayudó a calmar a Nils, quien había entrado en shock. No sabían nada de Piccolomon.

Francesca yacía inmóvil en una cama con sábanas blancas de la clínica, conectada a un dispositivo que monitoreaba su actividad cerebral, la cual no mostraba respuesta alguna. Nils, sentado a un lado de la cama con Gotsumon echado a sus pies y un rostro neutral, acariciaba suavemente los cabellos de su esposa. En aquella silenciosa habitación sólo se escuchaba el constante BIP de las máquinas conectadas en las sienes de Francesca y de aquellas usadas para monitorear sus latidos, los cuales se encontraban estables.

Francesca había sido vestida con una especie de bata verde de mangas cortas, usada normalmente en hospitales. Su pequeño tatuaje azul oscuro (que era una especie de símbolo tribal), se dejaba ver en su hombro derecho.

Nicole había autorizado a Nils a quedarse con su esposa un rato más, después de la insistencia a modo de súplica de éste. Catherine y Floramon habían ido a orar a la pequeña capilla dentro de la clínica, mientras Nicole se encontraba con Jean Paul y Giovanni en su oficina conversando y revisando los resultados del último electroencefalograma de Francesca. El Digimon de Nicole, Biyomon (una especie de ave color rosa) dormía plácidamente junto a Hagurumon y Betamon en un rincón.

-"Nicole, ¿qué opinas que le haya pasado?"- Giovanni preguntó con cierta preocupación.

-"¿Crees que pueda despertar?"- Jean Paul preguntó al notar el prolongado silencio de su hermana tras la pregunta de su primo.

-"Nunca había visto un caso tan severo."- Nicole respondió seriamente.- "Todas las pruebas indican nulidad total. Salvo por las marcas de cuerdas en su cuerpo no muestra señales de algún trauma por golpe o algo parecido. El caso es perturbador. Pareciera que no fuese un accidente..."

Jean Paul y Giovanni intercambiaron miradas aprensivas, sin saber realmente lo que había ocurrido. Sospechaban que la muerte del Sr. Parisio tenía algo que ver pero algo les hacía dudar de eso. Minutos antes de encontrar a Francesca en la Basílica, Gotsumon, Floramon, Betamon y Hagurumon se comportaron de manera extraña, como si sintieran algo tan maliciosamente poderoso que los paralizó de miedo con sus miradas fijadas en dirección a la Basílica de San Marcos. Ninguno de los Digimon sabía qué era, pero algo les pareció familiar en esa sensación.

Un silencio muy incómodo se adueñó de la oficina hasta que Giovanni vio una foto en el escritorio de su prima. Era una foto que mostraba a Nicole, Giovanni, Cristine (la otra hermana de Jean Paul) y Jean Paul en un jardín vestidos en traje de baño.

-"Veo que conservas esta foto"- Giovanni dijo mientras la tomaba del escritorio con una sonrisa en sus labios.

Jean Paul también sonreía. Recordaba muy aquella época tan libre de preocupaciones en su querida Sicilia.

-"Sabes que nunca me pude deshacer de mi lado nostálgico."- Dijo Nicole compartiendo la sonrisa.

INICIO DE FLASHBACK

El sol brillaba con todo su esplendor sobre Sicilia, la más popular isla del Mar Mediterráneo, sus tierras fértiles estaban vestidas de verde intenso. La arquitectura y lugares históricos a lo largo de toda la ciudad mostraban una espléndida mixtura de las diversas culturas que invadieron el lugar a lo largo de la historia como por ejemplo la Catedral Normanda en Monreale o la colección griega en Agrigento.

La familia Perret, conocida en toda Europa por su habilidad para los negocios, como por ejemplo la pesca, vivía en el centro mismo de la ciudad en una grandiosa mansión.

En el jardín, un pequeño Jean Paul de 10 años jugaba con un niño alto de ojos verdes y 11 años y dos niñas una de 7 años y la otra de 4. Todos estaban vestidos en trajes de baño alrededor de una piscina desarmable.

Las risas se dejaban escuchar por toda la casa mientras la pequeña Nicole (de 7 años) mojaba a su primo de improviso.

La hermosa despreocupación propia de los niños, envidiada por muchos adultos, se mostraba aquella tarde iluminada por el ardiente sol.

-"¡Jean Paul...Nicole...Cristine...Giovanni!"- Una voz aguda, estricta y maternal se dejó oír desde el interior de la casa.- "Ya salgan del agua que tenemos que salir."

-"¡Ya vamos mamá!"- Jean Paul con entusiasmo, ya que le encantaba pasear por la calle.

Los cuatro pequeños se encaminaron hacia dentro de la casa empapados.

-"¡ESTÁN MOJANDO TODO! VAYAN A SECARSE ANTES DE ENTRAR!"- La madre de Jean Paul, Nicole y Cristine rugió.

-"¡Más rápido!"- Giovanni le gritaba a su primo.

Ambos habían decidido montar sus bicicletas nuevas por las calles haciendo carreras.

Giovanni había ido a vivir con sus tíos por su educación, ya que sus propios padres deseaban que Giovanni esté en contacto con la interesante cultura Siciliana nacida por su rica historia.

Jean Paul había aumentado la velocidad en su constante pedaleo y logró alcanzar a su primo y eventualmente pasarlo al cruzar por una calle llena de autos estacionados.

La soberbia de Giovanni había sido lastimada. ¿Quién se creía su primo para ocupar el primer lugar desplazándolo? Aparentemente esta ofensa hervía en el interior de Giovanni. Los autos comenzaron su marcha por la calle cruzada momentos antes por la bicicleta de Jean Paul. En una muestra de orgullo y osadía estúpida, Giovanni continuó su marcha, pensando tal vez que él sería más rápido que los veloces vehí.

Jean Paul sólo escuchó una bocina y un ruido sordo de algún objeto metálico destrozando algo igualmente metálico pero más pequeño, antes de voltear y ver a su primo sollozando con gritos de dolor mientras se sujetaba su antebrazo izquierdo con su mano derecha.

FIN DE FALSHBACK

-"¿Aún tienes esa cicatriz?"- Nicole dijo suprimiendo una risa burlona.

-"¡Y aún dice que el auto se le atravesó a él y no al revés!"- Jean Paul no pudo evitar reírse fuertemente.

-"Ja-Ja. Muy graciosos."- Replicó Giovanni con sarcasmo y una sonrisa al recordar su falsa creencia de ser invencible.

-"Muéstramela por favor."- Nicole pidió dejando su tono burlón y tomando un tono un poco más serio.

Giovanni comenzó a desabotonarse su camisa blanca, dejando su saco negro con rayas blancas a un lado, junto con su corbata color plata. Al descubrir su torso medianamente trabajado, su brazo izquierdo era lo más llamativo. Muy cerca de su hombro una gran cicatriz con forma de cierre dominaba casi todo su antebrazo.

-"Hicieron un buen trabajo con los puntos"- Le dijo Nicole mientras la examinaba más de cerca.- "¿No has pensado en una cirugía estética para borrarla del todo?"

-"A decir verdad no, porque no me molesta. Es más algunas chicas la encuentran atractiva."- Respondió Giovanni mientras se cubría nuevamente con su ropa sonriendo pícaramente.

-"¡Nunca cambiarás!"- Jean Paul dijo con tono burlón, mientras negaba con la cabeza sentado en su silla con las piernas y brazos cruzados.

-"Todo esto me ha dado mucha hambre. Vayamos a comer algo y consigamos algo para Nils y Catherine. Creo que lo necesitan."- Giovanni dijo poniéndose de pie, tal vez para cambiar el tema o porque en verdad tenía mucha hambre, no estaba muy claro.

-"Vallan ustedes y tráiganme algo. Me quedaré investigando el caso de Francesca. Por cierto, ¿de dónde los conocen a ellos?"- Nicole dijo mirándolos con a través de sus anteojos de media luna con aire inquisitivo.

-"De por ahí. Iremos por algo de comer."- Fue la evasiva respuesta de Jean Paul al ponerse de pie y dirigirse a la puerta con su primo.

Ambos salieron de la oficina sin esperar la respuesta de Nicole. No creían conveniente informar a Nicole de todo lo ocurrido desde Julio. Hagurumon salió tras ellos dejando descansar a Betamon.

Nicole decidió no prestarle atención a la actitud de su hermano y primo, total siempre fueron evasivos desde pequeños.

Sentada frente a su escritorio con muchos libros de consulta abiertos, después de no haber encontrado algo que le ayude con la condición de Francesca; decidió buscar en la web, después de todo cualquier información se encontraba a un click de distancia. La pantalla plana de su computadora reflejaba ventanas abiertas y páginas sobre neurología en las transparentes gafas de media luna de la bella italiana.

Aunque la información que encontró era redundante e inútil para responder a la interrogante de cómo ayudar a Francesca, Nicole se topó con algo no requerido ni mucho menos conocido.

Un extraño fulgor color lavanda, proveniente del monitor, se apoderó de los ojos color miel de la espectadora. Nicole sólo sintió una leve molestia en ambos ojos, molestia atribuida, según ella, a su cansancio.

Nicole se puso de pie y caminó hacia el sofá de cuero negro que estaba a un lado de su escritorio y se recostó en él. Dejando sus gafas sobre una pequeña mesa cercana se dispuso a dormir. Algo extraño ocurría en su mente, algo únicamente creíble en el mundo de los sueños:

Nicole se encontraba en un horrendo jardín con flores marchitas, la obscuridad del cielo era igualada por una fuente de agua negra, cercana a ella. Una sensación de desesperante calma la invadía. En el desierto cielo, Nicole pudo ver únicamente un ave volar hacia ella. Era un extraordinario cuervo albino con ojos color sangre.

El ave aterrizó con mucha gracia y elegancia frente a ella. Sus miradas sostenidas, como si no hubiese mejor cosa que mirarse el uno al otro.

Nicole se puso de rodillas y comenzó a acariciar al cuervo blanco, que picaba gentilmente la femenina mano que le acariciaba. Una voz suave y ambigua se escuchó:

-"Es muy hermoso, ¿verdad?"

Nicole volteó buscando la fuente de la hermosa voz y vio a un atractivo hombre rubio parado cerca de ella. El hombre parecía no tener consistencia ya que se podía ver a través de él, a pesar de su ropa casi en su totalidad obscura, a excepción de su camiseta blanca con cuello negro y el interior carmesí de su gabardina.

-"Lo que ves es solamente una sombra de mi yo verdadero. Mi nombre es Vilo y vengo a regalarte paz y belleza a tus sueños."

Cuando la manifestación de Vilo terminó estas palabras, todo alrededor de Nicole se revistió de vida. Las flores arrojaban suaves aromas. El cielo se convirtió en azul intenso y el agua recobró su habitual y refrescante trasparencia.

Nicole abrió su boca para decir algo, pero ningún sonido salió. Una sonrisa apareció.

-"Esto es un sueño. En este sueño eres lo que quieras ser pero..." - Continuó Vilo con una mezcla de melancolía y alegría en su voz.- "Los sueños se pueden volver pesadillas muy rápido."

Nicole borró su sonrisa al escuchar esas palabras. Nunca antes se había sentido con tanta calma y no quería perderla.

-"Afortunadamente, puedes evitarlo. En este sueño tu hermano y tu primo traerán la pesadilla. Y es en verdad las pesadillas tratan de atraparte cuando muestras tu lado débil con tus seres queridos."- Vilo dijo con un tono conciliador en su voz.- "Lo único que debes hacer es enfrentarte a ellos aquí y evitarás las pesadillas. No te preocupes es sólo un sueño, ellos no saldrán lastimados en el mundo real. Cuando despiertes los verás bien."- La sonrisa amable de Vilo apaciguaba muy bien los nervios de Nicole.- "Sus Digimon pueden traer las pesadillas. Biyomon te puede ayudar."

El ave rosada camarada de Nicole apareció.

-"Yo te ayudaré Nicole. Ellos no te atacarán."- Biyomon dijo con decisión.

Nicole asintió.

Giovanni y Jean Paul habían llegado a la puerta de la oficina de Nicole cargando vasos descartables con café y una copiosa caja de pasteles cuando oyeron una voz aguda gritando "MAGICAL FIRE". Al siguiente instante Betamon, dañado en sobremanera por el ataque de fuego verde de Biyomon, atravesó la puerta hecha de roble cayendo en el piso.

-"Jean Paul... Está infectada..."- Betamon logró decir antes de perder el conocimiento.

La revelación dibujó un trazo de preocupación en el rostro de su Tamer, Giovanni y Hagurumon.

Nils y Catherine venían por el corredor con sus respectivos Digimon. AL ver a los primos recogiendo a Betamon se apresuraron a llegar donde ellos.

-"¿Qué ha pasado?"- Catherine preguntó muy nerviosa.

Nadie necesitó responder esa pregunta porque Nicole salía de su oficina con la mirada vacía y un bisturí en su mano derecha. Su Digivice fuertemente apretado por su otra mano. Detrás de ella Biyomon con la misma mirada sin brillo de su Tamer. Al parecer los Tamers y Digimon comparten un lazo psíquico muy fuerte; si Nicole fue infectada, lógicamente Biyomon también lo estaría.

Catherine y Nils se preparaban para un enfrentamiento, lo mismo que sus Digimon. Giovanni y Jean Paul intercambiaron miradas significativas y se pusieron entre Nicole y los demás.

-"Nosotros nos encargaremos de ella. Es parte de nuestra familia. Cuiden a Betamon por mí."- Dijo Jean Paul muy serio mirando a su hermana.

-"¿Hagurumon, digievoluciona!"- Ordenó Giovanni mientras apuntaba a su Digimon con su D3 marrón, cuya pantalla brillaba con una luz azul.

-"HAGURUMON... SHINKA... MERCUREMON!"

Una potente luz cálida se adueñó del pequeño ser digital, dejando en su lugar un humanoide metálico color verde y sendos escudos de espejo en sus brazos.

Antes que alguien pudiese hacer algo más, Mercuremon chasqueó sus dedos y sus espejos absorbieron a Giovanni, Jean Paul, Nicole y Biyomon. Mercuremon abrió una especie de portal en el aire y entró en él, dejando a Nils y Catherine solos en el pasadizo con los Digimon.

Todavía no amanecía, aunque de seguro faltaba poco por ser las 5:00am.

La azotea del hospital estaba desierta. De la nada se abrió un portal y Mercuremon salió caminando de él, levantó ambos brazos como si fuese alguien que estuviese mostrando sus bíceps, sendos espejos miraban a lados opuestos cuando un rayo de luz proveniente de cada uno fue lanzado, haciendo reaparecer a Nicole Y Biyomon a su lado izquierdo y a Jean Paul y Giovanni a su lado derecho.

-"¡Nicole, despierta!"- Ordenó Jean Paul.

Nicole no parecía haber escuchado. Sin apartar su mirada de ellos levantó su Digivice y lo apuntó hacia Biyomon, quien estaba aleteando a unos centímetros de la cabeza de su Tamer.

-"BIYOMON...SHINKA...BIRDRAMON!"

Una enorme ave color naranja tomó el lugar de Biyomon. Su apariencia era atemorizante. Su pico parecía el de un pato sólo que mostraba dientes muy afilados como una sierra. Sus enormes alas parecían arrojar fuego con cada movimiento.

-"¡Detente!"- Giovanni gritó pero era muy tarde. Birdramon se arrojaba contra Mercuremon, quien comenzó a defenderse sin problemas.

Nicole por su parte se arrojó contra los 2 hombres usando su bisturí como un florete de esgrima. Jean Paul se movió hacia un lado para evitar ser tocado por la afilada hoja del instrumento quirúrgico. Giovanni no fue tan rápido. El bisturí había atravesado su ropa y rozado la cicatriz de su brazo izquierdo. El rostro de Nicole parecía el de una maniática, inyectado con rabia. Giovanni evitaba los cortes mientras retrocedía hasta que chocó contra una pared.

-"No lo arruinarán. ¡No lo permitiré!"- Nicole balbuceaba mientras se acercaba peligrosamente a su primo con el bisturí en su mano derecha.

Jean Paul pudo acercarse sigilosamente a su hermana y conectándole un fuerte golpe en la nuca con su mano la dejó inconsciente. En ese mismo instante la pelea entre los Digimon fue terminada por un certero rayo de Mercuremon golpeando a Birdramon dejándole inconsciente en el piso. Birdramon regresó a su forma de Biyomon. Al parecer un Digimon cuyo Tamer no tiene control sobre su propia mente no pelea tan bien como debería.

Los primeros rayos del sol se podían ver por la ventana del consultorio de Nicole. Jean Paul, Giovanni y Hagurumon habían entrado cinco minutos antes. Jean Paul traía en brazos a su hermana mientras Giovanni cargaba a Biyomon. El bisturí no llegó a abrir ninguna herida en su brazo.

Usaron unas correas que habían en la oficina para atar a Nicole a una silla y a Biyomon contra otra, asegurándose de tapar sus bocas con algo.

-"Tenemos que detener a tu amigo Vilo. ¡Esto ya es demasiado!"- Dijo Jean Paul cuy molesto dirigiéndose a Nils.

Antes que pudiese responder, el D3 aguamarina perteneciente a Francesca, lanzó una luz blanca contra la pared del mismo color, como si se tratase de un proyector de cine.

Todos quedaron mudos, la proyección mostraba todo lo ocurrido y conversado en la Basílica: el encuentro de Francesca y su padre, la muerte de éste y de Piccolomon, el ataque psíquico de Vilo, inclusive las múltiples voces mezcladas en una sola saliendo de los labios de Vilo. Nadie pudo decir nada al ver el poderoso aura negro que salía del cuerpo de Vilo. Incluso Betamon, que se había recuperado, compartía la misma mirada paralizada en miedo de los otros Digimon, quienes a pesar de identificar la energía y la voz no mostraban signos de creerlo. El D3 dejó de emitir luz tan rápido como había empezado.

-"Ese no era Vilo. ¡Ese aura Obscura no era de él!"- Nils comentó con terror en su voz.

Aunque nadie más conocía tanto a Vilo, sabían que ese poder no era humano y que no era común que los Digimon tuviesen tal reacción.

-"Algo lo ha poseído."- Dijo Nils. Sus ojos, al igual que los de los otros Tamers, no parpadeaban por la impresión.- "Tenemos que salvarlo, creo que lo que le pasa a Francesca se solucionará cuando Vilo sea el mismo."

Nils no sabía por qué, pero sabía que las palabras que decía eran verdad. Nadie dijo nada más.

En algún otro lugar de Venecia, Vilo recuperaba el conocimiento en los brazos de Gia.

-"Amor, ¿estás bien?"- Gia le preguntó.

Vilo Asintió con la cabeza. Sentándose en su sitio, miró a Gia a los ojos.

-"Ya es hora amor. Se acerca el momento que actúes." – La voz de Vilo tenía un ligero tono psicótico pero era su voz ambigua y suave.

Gia sonrío con malicia y se quiso poner de pie, pero fue detenida por Vilo, que le tomó la mano y la besó en los labios.

-"Tenemos un poco de tiempo."- La voz de Vilo era coqueta y sus ojos verdes miraban a su mujer con lujuria, mientras desnudaba con sus manos el cuerpo de Gia, quien hacía lo propio en Vilo.

COMENTARIOS:

La pregunta del millón de dólares ¿por qué tanta demora? Pues he estado un poco ocupado y eso no es excusa. Les doy este capítulo que me salió un poco largo. Espero que las críticas (buenas y malas) no se hagan esperar. La banda Death Bringers, aparece en otra historia de mi amigo Kame, y en muestra de respeto a su forma de escribir usé su creación, pero con una canción de mi propia inspiración. ¿Qué les pareció Dead Soul? Bueno el próximo capítulo estará lleno de peleas de los Digimon. Se llamará: La Cólera de la Diosa Egipcia.