DIGITAL DREAMS CAPITULO VIII:

LA CÓLERA DE LA DIOSA EGIPCIA.

Un delgado hilo de sangre provenía de sus delicados labios. Catherine ya no podía más. La dura pared del edificio la sostenía. Sus ropas rasgadas y ensangrentadas. A su lado, Giovanni yacía inconsciente y Jean Paul tenía suficientes problemas por su lado al intentar defenderse a unos metros de ella.

Pero, ¿cómo había empezado todo esto? Esta cruenta batalla desigual parecía sacada de una pesadilla.

El dolor era intenso en el cuerpo de la chica rubia de 17 años pero más lastimado estaba su espíritu. Era increíble lo que ocurría.

En medio del caos, su mente iba a mil por hora para tratar de encontrar una respuesta mientras los recuerdos de ese día la invadían.

INICIO DE FLASHBACK

El sol lanzaba sus primeros y débiles rayos del día. La brisa venecina comenzaba a calentarse, dejando su usual temperatura fría al amanecer. Se escuchaba un silencio somnoliento.

Catherine y los demás habían perdido cualquier rastro de cansancio en sus cuerpos debido a las imágenes que vieron.

La silenciosa tensión era notoria en sus ojos.

Por su parte los Digimon intercambiaban miradas cargadas de miedo; era como si se respirara el aliento de un muerto y lo peor de todo era que ese miedo les evitaba hablar. Era obvio que sabían de qué se trataba, pero al parecer algo no les permitía nombrarlo. Sus Tamers ya habían preguntado pero ninguno pudo responder.

La clínica estaba en calma. El silencio solamente era perturbado por los sonidos hechos por Nicole y Biyomon, atadas y amordazadas fuertemente.

Era la mañana del 29 de Octubre, cumpleaños número 26 de Nils, pero él no tenía ganas de celebrar, ni tampoco de mencionar que era su cumpleaños. Las 7:00 AM llegaron y la incertidumbre se hizo pesada e insoportable.

-"¡No aguanto más! ¡Vayamos a buscar a Vilo y acabemos con esto!"- Dijo una muy decidida Catherine. Sus ojos no se apartaban de Nils.

Jean Paul se puso de pie y, luego de mirar tristemente a su hermana, asintió.

-"No, ustedes quédense. Él me quiere a mí. Yo me enfrentaré a él y acabaré con esto."- La voz de Nils se oía decidida- "No puedo arriesgarlos. Han hecho mucho por mí. Es un asunto entre él y yo".

-"Bueno, dejó de ser tu asunto hace tiempo. Vamos contigo lo quieras o no."- Giovanni dijo sentado en el sofá con los ojos llenos de un brillo único. ¿Su egoísmo había desaparecido?

Los Digimon sólo pudieron asentir. Por más miedo que tuviesen, no podían dejar solos a sus Tamers.

La tranquilidad que reinaba en ese ambiente de asentimiento fue destruida por un disturbio proveniente de las calles. Un grito de dolor ahogado entraba por las ventanas abiertas.

Los Tamers corrieron a ellas y vieron con horror la silueta de un hombre de cabello corto sobre sus rodillas. Un hilo de sangre salía de su boca. Parado frente a él, Vilo se encontraba introduciendo su afilada garra, en el abdomen de aquel hombre. La herida arrojaba copiosamente sangre brillante al piso.

Vilo retiró su mano del interior del mancebo de rasgos atractivos, haciendo que su víctima cayera inerte sobre su espalda, miró hacia la ventana en el quinto piso donde se encontraban Nils y los demás y con una sonrisa incitadora en sus labios hizo una reverencia a modo de saludo, mientras su garra recuperaba su forma de D3. Gia lo miraba divertida al notar las miradas de asombro en sus espectadores.

Sin pensarlo dos veces, los Tamers, se dirigieron a la salida más próxima (para alcanzar a Gia y Vilo antes que se fueran), seguidos por sus Digimon. No hubo necesidad de apresurarse mucho, pues al parecer Vilo y Gia no tenían prisa alguna, es más parecía que los estaban esperando pacientemente en la calle a que llegaran.

Con la excepción del cuerpo inerte del hombre en el suelo, la pareja de Tamers acompañada por sus respectivos Digimon, la calle se encontraba desierta cuando Catherine llegó seguida por los demás.

La suave brisa matutina acariciaba sus rostros. El cielo sobre ellos tomaba un color gris mezclado con celeste. El dulce canto de las aves se oía mientras ninguna palabra era dicha. Miradas de aprensión eran enviadas hacia Vilo y su hermosa acompañante, quienes miraban con una serenidad atemorizante.

-"¡Hola a todos!"- Vilo habló por fin – "Ha llegado la hora que nuestros destinos se cumplan, pero antes les queremos presentar a alguien por quien yo sé ustedes se mueren por conocer.

¿Lista mi amor?"- Al decir la última frase Vilo miró a su mujer quien asintió.

Los D3s dorado y plateado fueron levantados en el aire por sus dueños. Una luz diferente a la Digievolución normal provenía de sendas pantallas, dándoles un brillo intenso a Tailmon y Black Tailmon: Ambos Digimon estaban a punto de Digievolucionar al mismo tiempo.

-"TAILMON...JOGGRESS SHINKA..."

-"BLACK TAILMON... JOGGRESS SHINKA..."

Algo temido por Catherine estaba ocurriendo en ambos Digimon. Sus cuerpos parecían estar fusionándose en uno solo.

-"Non! S'il vous plait non! (¡No! ¡Por favor no! En Francés)"- El rostro de la rubia mostraba auténtico terror.

-"¿Qué ocurre...?"- Comenzó a preguntar Jean Paul, pero su pregunta incompleta fue respondida por una voz dual proveniente del nuevo ser que se estaba formando.

-"¡BASTEMON!"

La luz cesó y el nuevo ser mostraba su físico con claridad. Bastemon parecía una mezcla entre una mujer y un gato. Tenía cabello rojo recogido en una larga trenza que acababa en un cristal y piel bronceada. Dos colas felinas color negro salían de sus pantalones bombachos, los cuales eran amarillos con manchas negras a modo de leopardos.

Sus enormes garras hacían ver sus brazos excesivamente largos. Ambos brazos eran adornados con sendos brazaletes, uno de plata y otro de oro. Sus felinas orejas negras sobresalían en su cabeza. Usaba un velo color lila transparente sobre su rostro y una tiara de oro.

Su sensual torso estaba cubierto por una ajustada prenda color carmesí, dejando su ombligo al aire.

Bastemon representaba a la diosa Bastet, diosa egipcia de los gatos, los cuales eran más que sagrados en la cultura egipcia.

Los rostros de los Tamers se contraían en la sorpresa. Al parecer las palabras no encontraban salida de sus bocas, las cuales colgaban ligeramente. Vilo y Gia intercambiaron sonrisas y asintieron.

Sin previo aviso, Vilo saltó hacia Nils y lo abrazó con fuerza.

-"¡Ahora Gennai!"- Gritó Vilo mientras sujetaba fuertemente a un sorprendido Nils.

Todo ocurrió muy rápido, Gennai, quien había estado escondido en las cercanías, abrió un portal a los pies de ambos hombres. Ambos fueron absorbidos por el portal, junto con Gotsumon que había estado al lado de su Tamer, desapareciendo.

Jean Paul y Giovanni intentaron coger la mano de Nils infructuosamente.

Con una mezcla de terror y decisión en sus ojos, ambos Tamers levantaron sus D3s hacia sus respectivos Digimon.

-"BETAMON...SHINKA...TUSKMON!"

-"HAGURUMON...SHINKA...MERCUREMON!"

Ambas digievoluciones no se hicieron esperar.

-"¡Vamos pequeña zorra, haz que tu compañero Digievolucione!"- Gia le dijo a Catherine con una expresión celosa en su rostro. Al parecer Gia nunca olvidó las miradas coquetas que la francesa le había mandado a Vilo el día que se presentaron en el Palacio de Versalles.

Catherine levantó su D3 morado al aire con un rostro ofendido. Era obvio que nadie nunca la había hecho sentir como una cualquiera.

-"FLORAMON...SHINKA...KIWIMON!"

Los tres Digimon harían frente a la imponente figura perfeccionada frente a ellos. Los ojos verdes de Bastemon se veían hambrientos.

Tuskmon se lanzó al ataque junto con Mercuremon. Kiwimon sería el ataque posterior.

-"HORN DRIVER!"- La voz ronca del Dinosaurio resonó mientras los cuernos en su espalda brillaban al intentar atacar a la mujer gato.

-"LITTLE PECKER!"

-"GENEROUS MIRROR!"

Los tres ataques de por sí eran fuertes, pero inútiles. Bastemon los repelió con un simple movimiento de sus garras; era como si una brisa de aire la estuviera molestando.

Gia y Gennai observaban la escena con satisfacción.

-"Bastemon, creo que necesitan un poco de ayuda"- Gia dijo con una maliciosa sonrisa en su rostro.

Al escucharla, Bastemon se mostraba aún más viciosa.- "Como ordenes."- Su voz grave y sensual.

-"VAMPIRE DANCE!"- Bastemon gritó.

Su ataque era como una virulenta danza: Girando, agitando sus enormes garras en el aire. Pequeñas luces negras aparecían. Tenían la forma de vampiros.

El ataque cayó de lleno en Tuskmon y Mercuremon, quien se interpuso entre el ataque y Kiwimon.

Los vampiros los envolvían como la niebla cubre el horizonte en una mañana fría.

Sendos gritos de dolor salían de los Digimon. Bastemon seguía bailando.

Algo ocurría, parecía ser que Tuskmon y Mercuremon cambiaban de forma.

-"TUSKMON...SHO SHNKA...DIGITAMAMON!"

El dracónico cuerpo de Tuskmon perdía su tamaño imponente y se iba transformando en un huevo gigante con patas verdes.

El huevo tenía un agujero a modo de rostro por el cual miraban dos ojos color amarillo brillante.

Las reptilescas patas terminaban en dos dedos cada una y en cada dedo una uña color carmesí.

-"MERCUREMON...SHO SHINKA...WISEMON!"

El cuerpo humanoide de Mercuremon fue despojado de su metálica armadura y de sus relucientes espejos.

Una capucha color amarillo claro apareció para cubrir el sombrío rostro. Sobre el cuerpo, una larga túnica color sangre apareció y un cinturón de cuero negro se lucía. Sus manos eran púrpuras y esqueléticas. Lo único visible bajo la capucha eran unos ojos blancos, los cuales contrastaban con la negra faz.

Cada mano sostenía una esfera: roja en la mano derecha y amarilla en la izquierda. Aunque la palabra sostenía está mal usada ya que las esferas flotaban y giraban sobre las manos.

La nube de vampiros se disipó, mostrando las nuevas formas de los Digimon, ahora en estado perfeccionado. Sus respectivos Tamers no encontraban palabras. Kiwimon y Catherine se habían quedado en su sitio.

Bastemon mostraba un odio consumado en sus ojos. Sin previo aviso, sus verdes ojos arrojaron una luz a los nuevos Digimon. Parecían estar en trance. Comenzaron a avanzar hacia sus Tamers con una mirada amenazante.

El terror invadió el cuerpo de los primos. Si bien es cierto, las transformaciones los sorprendieron mucho, les aterraba el hecho que sus Digimon no los reconocieran.

-"NIGHTMARE SYNDROME!"- El obscuro ataque de Digitamamon salía de la abertura en su cascarón. Las sombrías ondas parecían lanzar un desgarrador chillido, como si los muertos gritaran al entrar al infierno.

El ataque cayó en el cuerpo de Jean Paul, quien sufrió la más curiosa mezcla de efectos. Su rostro mostraba dolor y aflicción. Aparentemente, el ataque causaba que sus víctimas revivieran en su mente el hecho más triste y amargo de sus vidas. Al mismo tiempo que una espesa nube obscura lo envolvía, la fuerza del golpe lo arrojó al piso, sonde siguió retorciéndose de dolor con las manos sobre su cabeza, tratando sin éxito de defenderse.

Giovanni apenas tuvo tiempo para ver a su primo, pues Wisemon había alzado ambas esferas en alto, y con su voz gritó, en un tono que más que un grito parecía un susurro frío, el nombre de su ataque más poderoso:

-"ETERNAL NIRVANA!"

Las esferas se elevaron aún más girando rápidamente hasta formar un espiral amarillo y rojo.

Los centelleantes e inexpresivos ojos de Wisemon miraban fijamente al hombre frente a él, mientras el espiral fue creciendo hasta ser del tamaño de un hombre alto.

Aunque Giovanni hubiese podido huir, de nada servía, pues sin previo aviso el espiral lo envolvió, elevándolo a unos centímetros del suelo. La esfera roja se detuvo, golpeando fuertemente el pecho del apuesto Tamer, al mismo tiempo que la amarilla hacía lo mismo en la ancha espalda. Ambas esferas, las cuales estaban a la misma altura, causaron en Giovanni un brillo naranja que lo envolvió. Sus verdes ojos perdieron el destello natural y sus labios formaron una sonrisa muy amplia. El cuerpo cayó al suelo, sin moverse.

El Eternal Nirvana es un ataque tan poderoso como peligroso. Pocos han sobrevivido ya que le muestra a su víctima sus más grandes deseos vueltos realidad. Pocos seres vivos (ya sean digitales o no) prefieren la realidad a la más hermosa fantasía y se olvidan de vivir albergándose en un sueño. Poco a poco, las esferas succionarán la esencia de vida del afectado para seguir mostrando la fantasía cumplida hasta que ya no quede más que succionar.

-"¡Tú eres mía, pequeña zorra!"- Las palabras abandonaron los hermosos labios de Gia con mucho desprecio.- "DIGITALIZATION ACTIVATE... OPENNESS CRYSTAL PENDULUM!"

El D3 dorado de la mujer brilló intensamente, tomando un aspecto rocoso. El D3 envolvió la mano derecha de Gia hasta su muñeca. Toda la zona estaba cubierta en piedra sólida. Poco a poco, el incoloro dispositivo tomó forma desde la roca. La mezcla del cordel y el cristal apareció.

El arma de Gia había sido formada.

Catherine no sabía qué esperar, ya que Gia se veía amenazadora. Intentaba retroceder mientras Kiwimon se ponía delante de ella para protegerla.

-"Tu est une sorcière! (¡Eres una bruja en Francés)"- Catherine gritó en algún lugar entre el valor y el miedo.

-"Me las pagarás mocosa coqueta. Te daré razones verdaderas para llamarme bruja."- La hermosa mujer italiana de largos cabellos negros dijo mientras preparaba su arma.

Estiró el cordel de su dispositivo y lo hizo girar velozmente. Parecía la hélice de un ventilador gigante.

El cristal era notorio sólo por los destellos que arrojaba. Gia se fue acercando a la rubia con su arma activa.

Con hábiles movimientos, el cordel y el cristal lastimaban el cuerpo de la bella rubia, empujándola contra la pared. Kiwimon fue golpeado algunas veces y cayó al piso adolorido.

FIN DE FLASHBACK

Todo parecía perdido. Gia se disponía a lanzar el ataque definitivo contra Catherine, pero algo extraño comenzó a ocurrir. Todos los presentes fueron invadidos por la sorpresa. Gennai no parpadeaba por la impresión.

A la altura del corazón de Catherine un brillo dorado apareció. Tenía la forma de una vela estilizada, o ¿era acaso un solo brillante que lanzaba sus rayos hacia abajo? Pero no importaba Gia, Catherine y los seres digitales lo reconocieron de inmediato. Era el Emblema de la Esperanza, el mismo que poseía Takeru.

El emblema iluminó el morado D3 de Catherine, haciéndolo vibrar y brillar intensamente.

La luz hizo que Gia se detuviera.

Una luz proveniente del D3 envolvió a Kiwimon, renovando su fuerzas y...

-"KIWIMON... SHO SHINKA... PARROTMON!"

El cuerpo de Kiwimon fue reemplazado de inmediato por una especie de loro gigante de plumas verdes y amarillas. Dos enormes alas salían de su espalda. En su cabeza 2 plumas rojas en forma de "V". Sus garras a modo de manos eran metálicas al igual que las garras a modo de pies. Tenía ojos azules como zafiros recién pulidos.

Tanto Wisemon como Digitamamon se disponían a atacar, bajo la influencia de Bastemon, a Parrotmon, pero éste fue más rápido.

-"SONIC DESTROYER!"- Parrotmon gritó y una onda sónica muy poderosa fue emitida por su boca y cayó de lleno en Digitamamon, alejándolo de Jean Paul, quien acababa de perder el conocimiento por el ataque de pesadillas.

Extendiendo sus alas, Parrotmon alzó el vuelo a toda velocidad contra Wisemon. Su ataque, el "MJOLNIR THUNDER", lo envolvió en electricidad mientras volaba contra el Digimon encapuchado.

Wisemon fue golpeado y justo en ese momento sus esferas dejaron de hostigar a Giovanni.

Ambos ataques fueron lo suficientemente fuertes como para hacer que Wisemon y Digitamamon volvieran a sus formas de Hagurumon y Betamon respectivamente. Sus cuerpos, aunque aún respiraban, yacían inconscientes sobre el suelo de Venecia.

-"¡Bastemon, enséñale quien manda aquí!"- Gia le ordenó a la poderosa deidad.

La mirada de Bastemon se llenó de una furia fría. Se arrojó al ataque con sus enormes garras.

Aunque Parrotmon superaba en tamaño a Bastemon, sus poderes estaban equilibrados.

Por un momento parecía que nadie ganaría, pero Bastemon usó su "HELTER SKELTER" para cubrir el rostros de su adversario con una obscuridad muy densa.

Parrotmon no podía ver nada, y esto fue aprovechado por la mujer gato.

-"VAMPIRE DANCE!"- Nuevamente las luces obscuras con forma vampírica provenían de la danza y envolvieron a Parrotmon.

El terror parecía borrar cualquier esperanza en Catherine mientras Gia miraba la escena con una perversa sonrisa de triunfo.

-"PARROTMON... MEGA SHINKA CROSSMON!"

Una armadura dorada cubrió el cuerpo de Parrotmon, dándole su calidad de Mega (el nivel más poderoso al que los Digimon pueden evolucionar) y una apariencia mucho más amenazadora.

Bastemon sonreía con malicia a su nuevo esclavo, mientras éste se disponía a atacar a la Tamer Francesa.

Catherine soltó un suspiro aterrado antes de perder el conocimiento sobre el suelo.

COMENTARIOS: A mis lectores fieles, mil disculpas por la demora. Como verán les cumplí el deseo a los que me pidieron más acción de los Digimon. ¿Qué les pareció el emblema de Catherine? Y ¿el maravilloso poder de Bastemon? Espero comentarios. Por cierto, ¿quieren saber dónde están Vilo y Nils? o ¿qué les pasará a los otros Tamers? Pues esperen y verán. El próximo capítulo es ESPADA GUERRERA.