Que es realidad?

ººººº

Kuwabara continuaba caminando entre los árboles del bosque, empezaba a resignarse. Las tierras de la anciana eran demasiado grandes, demasiados escondites para revisarlos todos en una sola noche.

Es mas, que le importaba a el lo que pasara con el enano? Lo que le pasaba era su culpa por ser tan orgulloso como para pedir ayuda cuando en verdad la necesitaba. Gruño. Pero siguió buscando, si un amigo necesitaba ayuda haría lo que pudiera. No era de esos cobardes indiferentes que abandonaban a los demás.

De pronto soplo un viento helado que le dio escalofríos en la espalda. Sin saber por que pensó en la pequeña Koorime de pelo verde Yukina. Pero solo fue un pensamiento fugaz, siguió preguntándose cuando escucho el graznido de un cuervo de quien sabe donde. Eso era un mal presagio.

Resolvió volver al templo, tenia que ver a Yukina. Asegurarse que estaba a salvo. Pero en medio del camino se encontró con la maestra Genkai.

-Oh maestra ¿hallo algo?- pregunto yendo directo al punto.

-No, dudo que podamos encontrar a Hiei aquí... además...

-Además que?

-Además hace rato que no puedo sentir la presencia de Yuske, de Kurama o Botan, algo esta pasando. Y no me gusta nada.

Kuwabara empezó a sentir temor por la peliverde.-Maestra regresemos al templo, tengo que ir con Yukina.

Genkai pensó por un segundo que actuaba por esos tontos sentimientos de enamorado, pero al ver lo serio que se volvió su semblante supuso que el también sentía que algo maligno se cernía sobre ellos.- Muy bien.

Ambos, el joven pelinaranja y la anciana maestra, corrieron al templo.

ººººº

Yukina se sentía ligera, como flotando en el aire. Mas tarde noto que unos brazos fuertes la dejaban suavemente en el suelo.

Estaba mareada, con ese dolor en la cabeza, esa pesadez que atonta los sentidos, que se coloca en la parte superior del cráneo. No sabia si eran minutos o milenos los que habían pasado. Lentamente la conciencia llego y con ella los recuerdos.

Recordó que corría dentro del templo, alguien estaba detrás de ella, que apareció enfrente, eran una mancha negra, que se acerco mas y mas... empezaba a tener una forma sólida... y mas... distinguiendo sus cabellos... y mas... su cuerpo, su rostro... y lo tenia a escasos centímetros de ella... era su hermano.

Súbitamente abrió los ojos, descubrió que estaba en la sala de entrenamiento y meditación. Intento sentarse, pero no lo logro, estaba acostada boca arriba y sus manos atadas a la espalda.

Miro al costado y encontró al resto de sus amigos, a Kooenma, Botan, Yusuke y Kurama todos inconscientes, perecía que los habían golpeado muy fuerte en la nuca.

Como es que paso todo esto? porque? Su hermano nunca podría hacer eso... o si?

El permanecía parado mas adelante, con eso mirada vacía de muñeco, no parecía que hubiera un alma dentro de ese cuerpo.

Murmuro algo en silencio, que ella no alcanzo a escuchar. Pronto se gira y empieza a desenfundar su katana. Acaso el...? no era posible, no debía serlo, pero el tampoco estaba en su sano juicio, y si finalmente se había vuelto loco por los efectos del veneno?

Despacio camino alzando su espada, el metal reflejaba la luz de las lámparas, un reflejo oscilante en donde la vida se extinguía como una llama al viento.-... hermano por favor... – suplico Yukina intentando retroceder.

-Yo... tengo que...- le contesto con una mirada de alguien que acepta el fatal destino.

Jadeo buscando algo que pudiera salvarla. Mas no encontró nada.-... Hiei... TU ME PROMETISTE...!- grito desesperada.

Su gemelo se detuvo.

-... ME PROESTISTE QUE NADA ME PASARIA! LO RECUERDAS LO PROMETISTE!.

Hiei recordó, si, se lo había prometido a su única hermana... pero debía terminar con todo...

Soltó la espada, que quedo calvada en la madera, tembló un poco.

-No puedo... no puedo... no puedo hacerlo.- se dijo mientras se sostenía la cabeza, retrocedió tambaleante. De nuevo la confusión en su mente.

De pronto se arrodillo en el suelo, y se relajo, sus ojos se pusieron vidriosos.

ººººº

-No puedo... no puedo... no puedo hacerlo.- dijo el chico de ropa blanca cubriéndose la cara.

El Dr. Takashi le puso las manos en los hombros.-Esta bien, Hiei.

Los padres del chico seguían atrás.

-Busca algo mas, alguna otra cosa que te sirva.- le contesto el medico.

Hiei asintió.-Buscar algo mas...

ººººº

-Buscar algo mas...- susurro el pelinegro.

Su mirada vago por todo el cuarto, no sabia que era lo que quería encontrar exactamente. Miro la paredes de madera marrón, el llano y liso suelo del mismo material, los candelabros con velas encendidas danzando en la oscuridad, hacia mucho que era de noche afuera, las gruesas columnas que sostenían el techo...

Eso era.

Aquel demonio, responsable de que todo esto empezara, toda esta locura empezara, seguía encadenado allí.

Estaba silencioso, observando con mucho interés la escena delante suyo. Se canso de chillar y pelear contra las ataduras. Con los blancos cabellos cayendo sobre sus hombros miraba casi con satisfacción.

Y anhelo. Sus rojos ojos brillaban de un anhelo que Hiei conocía muy bien. Anhelo salvaje, asesino y tan frió como la oscuridad de la que nació. Anhelaba apaciguar su sed de sangre.

Hiei miro a la criatura casi como hipnotizado, absorto en encontrar aquella idea. Estaba allí enfrente sugiriéndole, acercándose, seduciéndolo. Intento resistirse pero era tan fuerte...

Lentamente se puso de pie y camino. Yukina solo lo siguió con la mirada. Tenia miedo de el y de lo que fuera a intentar ahora, miro al resto de los chicos pero aun continuaban inconscientes.

Reparo nuevamente en su hermano y lo hallo parado delante del demonio. ¿Qué pensaba hacer?

El demonio volvió a moverse y patalear tratando de liberarse y por fin saciar su sed. El koorime continuaba con su rostro inexpresivo, sus ojos apagados, analizando todas las opciones que tenia.

Temblando un poco camino atrás de la criatura, examino las cadenas, y concentrándose las incinero en un golpe certero. Apenas fue un ruido apagado seguido por la caída de las cadenas al suelo.

El demonio al fin estaba libre e ignorando a su liberador avanzo adelante hacia sus victimas inconscientes.

-HERMANO POR FAVOR...!- suplico la ahora aterrada hada de hielo.

Hiei solo retrocedió tambaleante a la pared, y se deslizo al suelo. Había palidecido, su expresión era de puro miedo y sus ojos muy abiertos se negaban a cerrarse, obligándole a ver tan horrible escena, castigándolo por lo que había echo.

Se cubrió las orejas para no escuchar los gritos pero aun si estos penetraban en su cabeza en su mente.

-NO NOS HAGAS ESTO HERMANOOOOO...!

Era tan difícil.

ººººº

Era tan difícil.

-Lo siento... lo siento... lo siento...- se repetía Hiei cubriéndose fuertemente la orejas.

-Se que es difícil pero tienes que soportar...- el doctor lo sostenía de lo hombros, el chico temblaba tanto.

-Me duele mucho! No puedo hacerlo!- le grito Hiei, sus ojos empezaban a humedecerse.

-Pero confiamos que podrás lograrlo.

Hiei volvió a cubrirse la cara.

ººººº

Cuando los abrió de nuevo vio como la criatura ya casi se encontraba sobre su hermana.

Con sus garras extendidas y babeando, ya pronto habría de saborear la dulce sangre de la youkai.

Yukina se retorcía desesperadamente intentando ponerse a distancia. Estaba tan asustada. Nadie iba a ayudarla.

Hiei se contenía, gemía de dolor, el tener que ver a su única hermana, a la que juro proteger, verla morir era tan difícil y tan doloroso. Y lo hacia mucho peor el no poder hacer nada para impedirlo.

No... ella no era su hermana, era una figura de su imaginación no era real.

Pero aun así dolía mucho.

Yukina sentía el fétido hedor de la muerte en el aliento de la criatura. No pudo soportarlo y lanzo un agudo chillido. Eso se lanzo sobre ella

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!

Continuara...

KidCat: Muchas gracias por tus comentarios, que feliz soy que te guste. Le dejo tan confundido a Hiei pobrecito, aviso que la historia ya esta llegando a su fin. Perdona que no tenga yaoi, pero la próxima historia tal vez lo sea. Aun estoy pensando en el argumento. Nos vemos en la próxima.

Hiei-chan: no te preocupes por eso, a mi también me pasa muchas veces, con que estés disfrutando de la lectura me basta, y hasta ahora he sido puntual en lo de actualizar... creo o.oU

Ojala disfrutes este también. Sayonara bye bye.

Darksoubi :no me aburres, me encanta que me dejes mensajes. Ya se que hago sufrir a Hiei pero esta historia pronto terminara. No voy a adelantar nada, solo no te enojes con Hiei, enójate conmigo yo entiendo ú.ù Nos vemos en el siguiente capi... espero.

Kitsune DJaganshisi le verdad que esto confunde mucho, yo me mareo mucho cuando pienso en como seguir. Y una decisión como esa seria muy dolorosa, estoy de acuerdo contigo, realmente hay que estar decidido si algo asi nos llegara a pasar, cuando no se pueden tener dos cosas a la vez, que triste Y.Y. Lo siento pero no puedo adelantar nada de nada, sino se arruinaría el argumento. Y para compensar, cuando bajas al psicólogo mándame la cuenta que yo pago, así me quito un cargo de mi conciencia. Nos vemos pronto.

Rockergirl-sk: gracias por escribirme. La verdad no me estoy centreando en ninguna pareja en especial, solo escribo de la forma que actuarian los personajes, eso es todo. Supongo que esta bien variar de vez en cuando no?. Nos vemos. Adios

x.KaoRi-KiTsuNe.x : Este o.oU creo que en este capi. te e contestado la mayor parte de las preguntas. Perdona que lo deje asi, pero si le ponia mas se arruinaria el suspenso. Ya se que soy mala por lo que estoy haciando no tengo perdon Y.Y y si, tambien me salen cortos, pero prometo que el proximo sera mas largo ( al menos que este ¬.¬U) Chau.

Ya se que algunas tendrán ganas de matarme después de esto... esperen! Todavía no me tiren tomatazos, lechugazos, bombas, pianos, y lo que tengan a mano, recuerden que esto no termina hasta que cante la gorda.

Nos vemos en el siguiente capitulo, si aun sigo viva para escribirlo.

Miko.