La Magia del Desierto


Capitulo 5

El sol despuntaba arrancando destellos dorados a la arena del desierto. Los ninjas de Konoha despertaron de su sueño, algunos mas descansados que otros, pero todos dispuestos a cumplir su misión. Cuando recogieron el campamento, Naruto le planteó una duda a Shikamaru

- Ne, Shikamaru, no deberíamos mandarle una carta a Gaara para que sepa quien compone el grupo y que llegaremos esta noche a Sunagakure?

- La Hokage ya le mando un mensaje acerca de eso

- Ya, pero solo le dijo que íbamos tu y yo. Conozco a Gaara y se que se estará preguntando quien irá.

- No, si es una buena idea, pero como se la hacemos llegar?

Naruto esbozó una sonrisa y se dispuso a escribir la carta. Cuando estuvo lista la enrolló y la sujetó con una cinta. Shikamaru, un tanto sorprendido del comportamiento del rubio, le reprendió

- Oe, te he dicho que no tenemos forma de mandarle la carta y tu vas y la escribes…

- Tranquilízate Shikamaru… Déjamelo a mi…

El ninja rubio se mordió el dedo pulgar de la mano derecha y realizó una serie de sellos. Puso la mano en el suelo exclamando "Kuchiyose no jutsu!". Una nube de humo impedía la visibilidad, pero cuando se despejó todo el mundo se quedó con la boca abierta. Donde segundos antes estaba la mano de Naruto, se encontraba un halcón enorme, tan alto que le sacaba una cabeza al rubio, observando detenidamente al grupo. Naruto se adelantó y acarició mimosamente la cabeza del animal.

- Hola Krystal, cuanto tiempo sin vernos

El halcón tenía los ojos cerrados como expresión de felicidad. Bajó la imponente cabeza y la frotó contra el cuello del rubio, arrancando una carcajada por su parte

- Si, si, yo también me alegro de verte. Necesito que me hagas un favor.

- Estoy aquí para lo que necesites Naruto-sama – cuando oyeron hablar al halcón todo el mundo se sorprendió, aunque habiendo visto a los perros de Kakashi y a Bunta, no se de que se sorprenden. El halcón tenía una voz suave y melodiosa, se notaba que era una hembra (aparte de por el nombre xD)

- Krystal, te acuerdas de Gaara, el Kazekage de la aldea de Suna? - El ave cerró sus ojos y levantó la cabeza al cielo, haciendo memoria. Al cabo de un rato asintió. – Bien, necesito que le lleves esta carta. Podrás hacerlo?

- Por supuesto, Naruto-sama

Naruto ató la carta en la pata del halcón y con una caricia en la cabeza dejó que emprendiera el vuelo.

- Na-na-naruto… desde cuando sabes hacer esto? – Sakura estaba realmente impresionada de las habilidades del rubio

- Pero si yo ya invocaba a Bunta desde el incidente con Gaara…

- Bunta? Quien es Bunta?

- Ah, es verdad, que tu estabas inconsciente y no lo viste… Bunta es un sapo gigante de las montañas que me ayudó a derrotar a Gaara cuando lo del examen de chuunin. Una vez que aprendes la técnica del hechicero puedes invocar a cualquier animal con el que hayas hecho un pacto de sangre. A Krystal la encontré malherida en uno de los viajes con Ero-sennin. La curé y se encariño conmigo, así que me propuso ayudarme cada vez que lo necesitase. Me ha sido de mucha ayuda en algunas ocasiones. – todo el mundo atendía a la historia de Naruto. El único que había visto a Bunta era Sasuke, pero no sabía que Naruto pudiera invocar a mas animales. – Shikamaru, problema solucionado verdad? Partimos ya?

Shikamaru salió de su sorpresa y con un "Hai" se pusieron todos en marcha.

En la casa del Kazekage, Gaara era el primero en bajar a desayunar, ya que no dormía. Kankourô, el hermano mayor de Gaara y marionetista experimentado, fue el segundo en bajar. Temari, la mayor de los tres hermanos, que era la encargada de preparar el desayuno, era la que mas se tardaba. Cuando bajó y entró en la cocina, le dio un beso en la frente a Gaara, para luego hacer lo mismo con el marionetista. Una sonrisa de autentica felicidad adornaba la cara de Temari mientras preparaba el desayuno; Kankourô no salía de su asombro.

- Cierra la boca Kankourô, que te van a entrar moscas…

El aludido cerró la boca un tanto avergonzado de su reacción, pero es que le resultaba raro ver a Gaara actuando así. Que era lo que se había perdido?

- Etto… me he perdido algo?

- Nani? – los dos hermanos miraron al marionetista

- Pues que Gaara no es así y se me hace rao verlo aceptar muestras de cariño. Hace un tiempo, si hubieras hecho eso, estarías muerta Temari…

- Te molesta que mi hermana me de un beso? – la mirada que le lanzó a su hermano asustaría al mas valiente

- N-no, para nada, solo que se me hace raro – Temari rompió a reír y Gaara esbozó una sonrisa – oye, que os pasa?

- Tendrías que haber visto tu cara, creías que ibas a morir – Temari se alegraba de que por fin fueran una familia normal. Ya solo faltaba Kankourô en demostrarle su afecto a Gaara, aunque siendo hombre…

- Es que cuando Gaara mira así da miedo

- Pues no te tienes que asustar tanto… después de todo soy tu hermano o no?

- No pensabas eso hace tiempo. A que se debe el cambio?

Gaara se quedó pensativo, con la mirada perdida, como evocando algún recuerdo.

- Hubo alguien que me enseñó que la vida no es solo matar y derramar sangre. Antes pensaba que si solo me preocupaba por mi todo estaba bien. Pero estaba ciego. Hay personas a mi alrededor que se preocupan por mi, aunque no lo demuestren y me tengan miedo. Ese alguien me enseño que con que solo una persona reconozca tu existencia ya merece la pena vivir. Ahora tengo tres personas que me reconocen y quiero experimentar la sensación de cariño y afecto… - se quedó pensativo otra vez, evocando la conversación con Naruto.

- Ese mocoso rubio de Konoha verdad? Como se llamaba…

- Naruto

- Si ese. Pues me parece que tendré que darle las gracias – el marionetista esbozó una tímida sonrisa dirigida a su hermano.

Un grito de Temari puso un fin un tanto estridente a la conversación. Un halcón acababa de entrar por la ventana y se había posado junto al Kazekage.

- Usted es Gaara-sama, Kazekage de la aldea de Suna?

- Quien lo pregunta? – su tono de voz volvía a ser el frío de siempre. De momento solo se mostraría amable con su familia. Mejor ir poco a poco

- Traigo un mensaje de Naruto-sama – al oír el nombre del rubio, las facciones del pelirrojo se suavizaron.

- De acuerdo, entrégamelo

El halcón cogió con el pico la carta de Naruto y la depositó en las manos de Gaara. Una vez cumplido su propósito, el ave desapareció con un suave "Puf". El de ojos aguamarina desenrolló la carta y la leyó

" Ohayoooo Gaara! Estamos en el borde del desierto mientras te escribo esto. No te asustes por Krystal, es una amiga mía. Esta carta es para comunicarte los integrantes del grupo que se dirige en estos momentos hacia Suna y en el cual me incluyo. El equipo lo forman: Shikamaru Nara (líder), Naruto Uzumaki (dattebayo!), Sasuke e Itachi Uchiha (buenos luchadores, sharingan), Hinata Hyuuga y Sakura Haruno (medics nin). Ya te explicare que hace Itachi con nosotros, de momento te diré que es de confianza. Llegaremos a las puertas de la aldea al atardecer, así que hazselo saber a los guardias para que nos permitan la entrada. En cuanto lleguemos quiero que me des detalles de lo que está pasando, la situación me preocupa y mucho.

Saludos, Naruto"

Terminó de leer la carta y sonrió, pensando en como lo conocía el rubio. Apenas la noche anterior se estaba preguntando quienes serían los componentes del grupo y a la mañana siguiente le llegaba una carta con la información. Definitivamente quería alojar a Naruto en su casa para poder conversar con el.

- Temari, prepara dos habitaciones, una con 2 camas y otra con 4. Y esta noche comemos 9 personas en casa, así que, por favor, tenlo todo listo para la cena.

- Déjalo en mis manos.

Gaara se fue rumbo a su oficina, donde le esperaba un buen día de trabajo. Resopló y echó a andar. Por la mañana le gustaba ir andando a la oficina, por que las calles estaban tranquilas. De todas maneras, desde que se había vuelto Kazekage la gente lo respetaba mas y no le insultaban por la calle. Había demostrado que podía y sabía llevar la aldea de una forma perfecta. Pensaba terminar el trabajo para cuando llegaran los ninjas de Konoha; si no terminaba, se llevaría el trabajo a casa, pero quería ir a recibirlos personalmente.

La travesía de los ninjas de Konoha por el desierto iba muy bien hasta que Sakura cayó de rodillas en la arena. Todos se volvieron, con la preocupación en la mirada, pero el que llegó mas rápido hasta donde estaba era cierto rubio hiperactivo.

- Sakura-chan! Estas bien? – se arrodilló a su lado y, con suavidad, le levantó la cabeza cogiéndola por la barbilla. Los ojos de la medic nin se encontraron con los de Naruto y el chico pudo ver una mezcla de sentimientos: podía ver tristeza, ira, cansancio…

- No pasa nada, Naruto… es que el calor del desierto me afecta, nada mas…

- Ves? Te dije anoche que tienes que alimentarte bien… Ahhh, porque nadie me hace caso?

Sakura miraba atónita como Naruto se ponía de espaldas a ella y hacia un hueco con las dos manos para que se subiese a su espalda.

- Vamos, Sakura-chan… yo te llevare lo que queda de camino

La chica, un tanto avergonzada, se subió como pudo a la espalda del rubio, afianzándose de su cuello para no caer. De todas maneras, Naruto la sostenía bien fuerte de las piernas. Una vez que Sakura estaba bien sujeta en la espalda de Naruto, reemprendieron la marcha.

Naruto iba el último con Sakura a la espalda, por eso nadie pudo ver el sonrojo que adornaba las mejillas de la pelirrosa. Con la cabeza apoyada en la espalda de Naruto, podía oír el respirar un tanto fatigado de su compañero, mientras que los mechones rubios le hacían cosquillas en la frente. Podía sentir la calidez del cuerpo de Naruto bajo ella, calidez que le transmitía una paz que no conocía… Los brazos alrededor del cuello del rubio pasaron a ser una caricia, mientras iban perdiendo fuerza conforme la chica se iba quedando dormida. Antes de eso, subió un poco la cabeza, justo para rozar el lóbulo de la oreja de Naruto y susurrarle al oído "Arigatou, Naruto-kun". El chico se paró un momento y volteó a ver a la pelirrosa. La chica estaba dormida con la mejilla apoyada en su hombro y sus brazos descansando alrededor de su cuello. "Parece un ángel cuando duerme" pensó Naruto y volvió a caminar. Las palabras de Sakura antes de quedarse dormida resonaban en su cabeza y se percató de una cosa "Desde cuando me llama Naruto-kun?". No pudo evitar sonrojarse cuando recordó el aliento de la chica en su oido y, con una sonrisa de oreja a oreja, siguió caminando tras sus amigos de camino a Suna.


Quinto capi finito! Actualizo muy rápido? o es que solo Shaman se pasa a ver si he actualizado? Por que es el unico que me ha dejado review en el capi anterior uu...

Si tienen algo que comentarme me dejan review y veré lo que puedo hacer por mis lectores... xD

Ja ne!

Sabaku no Rakna