Capítulo basado en algunas partes de la canción "LA TORTURA", de Alejandro Sanz y Shakira
Capítulo 4
LA TORTURA
Las horas pasaron, pronto la puerta se abrió y entró Lucius Malfoy, sin decir ni una palabra.
Harry se ladeó un poco para verlo mejor… Lucius lo señaló con la varita.
Aún no podía utilizar su magia, estaba muy bajo de energía, solo se limitó a verlo sin bajar la vista, Lucius sonrió
- ¿Miedo Potter?
- ¿Por qué habría de tenerlo, solo estoy un poco cansado, se te ofrece algo?
- Voy a medirte Potter, necesitarás el traje de iniciación
- Bien…
Lucius hizo desaparecer las colchas que lo cubrían, el chico estaba envuelto en una venda empapada en sangre…
- No han venido a valorarlo? –Harry lo vio con extrañeza, a lo que Lucius solo volteó los ojos y se explicó mejor - no podemos correr el riesgo de que le caiga una gangrena antes de la iniciación
- Creo que eso sería lo mejor
- Lucius se atrevió a girar hacia el muro invisible y en un parpadeo el Lord apareció
Valoró el estado del chico, se veía muy mal, pero al menos ya podía hablar mejor, quitó el vendaje y sonrió
- No has tomado las pócimas que te dejé ¿cierto?
- No, no las conozco
Voldemort acarició el brazo de Lucius que no perdía de vista la mirada del chico, mientras Voldemort le hacía un corte en el brazo . Pronto le dio a beber la poción que el debía tomar y la herida cerro como si nada…
- Vez Harry, no pensaba hacerte daño, al contrario, solo deseaba…
- Lo tomaré después – cortó Harry con cansancio
- ¿O prefieres la amabilidad que te brindé en un principio? – refiriéndose a la brusca atención que le había dado Severus
- Al menos el si sabe de pociones… - sin mas se giró declinando la ayuda
Voldemort sonrió, le divertía su insolencia, podría matarlo en ese mismo momento, pero le tenía una sorpresa mejor, no solo lo convertiría en mortífago… tenía que garantizar que le sería fiel hasta las ultimas consecuencias.
Pasaron las horas y Harry no podía creer que no hubiera otra salida, era el momento de decir adios, tanto había fallado, quizás no había sido necesario el abandono, si su destino ya había sido trazado nada podía ya hacer, no habían excusas ni pretextos Y Harry no era un hombre que vivía rodeado de ellos, para todo lo que habían padecido Sev y el sin necesidad, pero todo lo había hecho para bien – según lo pensó en ese momento – , "años de soledad", si había provocado dolor en Severus, el mismo también lo estaba pagando con creces, "pero fue por amor", se repetía miles de veces… si tan solo pudiera regresar el tiempo, pero no, ni con un giratiempo podría remediar tanto dolor, y tenía que aceptar cada error y tratar de no volver a cometerlos, pero quien sabe, quizás eso si podría pasar, no tendría mas tiempo para cometer mas errores que caudaban dolor a sus seres queridos.
"Yo sé que no he sido un santo, pero lo puedo arreglar, amor.
No sólo de pan vive el hombre y no de excusa vivo yo!
Sólo de errores se aprende y hoy sé que es tuyo mi corazón."
Cerró los ojos aguardando el momento y un susurro de capa en el viento lo sobresaltó… ahí estaba…
- Harry… - susurró en su oído
La voz de Severus sonó en forma de alivio…
- ¿Sev?… nos pueden ver – dijo volteando en dirección al muro de Voldemort
- Me permitieron pedir más ingredientes, y los pedí a Hogwarts pidiendo ayuda, pronto vendrán, pero primero debes estar bien para pelear… no va a ser fácil. Debemos romper la protección, de otra manera no podrán entrar ellos – se explicaba mientras le quitaba la asquerosa venda, te traje otra poción, no se que ingredientes tenga esa que te dejaron, la has tomado?
- No Sev… ¿Dónde está Voldemort?
- Está haciendo las invocaciones en la sala de ceremonias, esta iniciación será diferente algo trama…
Un pequeño ruido metálico se escuchó del otro lado de la puerta. Ambos a la expectativa callaron, la puerta se abrió suavemente y deslizaron otra charola de comida sin hacer ruido.
- Es la tercer charola que te traen y no has comido nada– Severus lanzó un hechizo sobre la comida para determinar si no tenía algo dañino, pero estaba en perfecto estado…
Hizo la curación lo mas lento posible necesitaba estar todo el tiempo posible con el, no necesitaban hablar para saber que los dos no deseaban que terminara ese momento.
Quizás serían lo último que harían juntos.
Por fin la herida había dejado de sangrar, y el dolor se iba desvaneciendo, con eso regresaba a Harry su movilidad, pero Severus le pidió que fingiera seguir igual, debían ganar tiempo.
El debía recuperarse del todo para poder evitar la ceremonia.
Lucius Malfoy entró a la habitación sin llamar
- EL Lord me envía, Potter debe tomar un baño, desde que llegó sigue igual
- Potter no tiene fuerzas
- Entonces lo ayudaré – sonrió maliciosamente Lucius
- Recuerda que el no debe ser tocado, lo acordaron
- Uno de sus múltiples privilegios… Bien, pues que se quede en ese repulsivo estado – replicó el rubio
Luego de que Voldemort hubiera revisado las heridas de Harry decidió agilizar la ceremonia, aún a pesar de que el chico no tenía fuerza, no le importaba, era lógico, además el chico había demostrado ser fuerte, no podía hacerle demasiado
Mientras tanto Severus permanecía dándoles la espalda revisando la estantería de pociones, hasta que su rostro se iluminó… guardó en sus ropas una ampolleta de sangre de color marrón, y una jeringa de cristal con la aguja no muy confiable pero que serviría, todo estaba realmente polvoso, las pociones no eran del todo confiables en ese estado, algunas requerían enfriamiento, pero la que tomó extraordinariamente lucía con las texturas perfectas. Justo a tiempo las había encontrado, Voldemort le ordeno su retirada. Harry ni siquiera volteó a verlo cuando salió, se limitó a cerrar los ojos presa del cansancio y se quedó dormido, su cuerpo poco a poco volvía a ser el mismo.
Ya ni siquiera sabía que hora era, solo sabía que cada respiración eran segundos que se acercaban a su destino, no había vuelta atrás, no se convertiría en un mortífago, eso lo tenía ya decidido, con ayuda o sin ella no sería un seguidor de Voldemort, sus padres se habían revelado contra ese monstruo tres veces y después tuvieron que aceptar las consecuencias y murieron pero sin ser parte de ese horrible clan. Lucharía con todo, así le llevara la vida.
Voldemort sonrió cerca de su rostro, el chico abrió los ojos de golpe y se sobresaltó al verlo así…
- Que linda mascota tengo ahora… bien ahora debe tomar un merecido baño por que hace que este ambiente huela realmente mal… ¡LUCIUS!
- Mi Lord – el rubio hizo la reverencia de siempre
- Lo que ya te había dicho…
- Si mi Lord
Como si no pesara nada Lucius lo cargó en brazos, ya su cuerpo no era el de un niño delgado, asi que de seguro Lucius estaba sufriendo un poco en todo el trayecto… (por tonto)
El baño fue muy brusco, al menos no era lo que esperaba Harry y el rubio no se propasó sexualmente de el, pero ganas no le faltaban, mientras le limpiaba el pecho rasguñaba a propósito sus pezones o el cuello y la espalda, incluso se le antojaba mucho maltratar cada herida reciente.
El odio de Harry comenzaba a hacerse creciente, deseaba dejar de fingir el debilitamiento que ya era nulo para romperle la cara al estúpido.
Su cuerpo lejos de lucir impecable lucía maltratado, Harry se dejó arropar y como pudo trató de hacer que su peso aumentara y Lucius ya no podía aguantarlo por mucho tiempo, pero llegó a la cama, no… estaba decidido: él ya no lo volvería a cargar… usaría otra forma o que otro lo hiciera… salió del cuarto pensando en como iría a aguantar la ceremonia si ni podía mantenerse en pie.
Draco Malfoy entró minutos mas tarde acompañado de Lucius y Severus, ahora si iniciaría la preparación, vestirlo era todo un ritual. Y los que lo hacían era por que recibirían un favor en especial por parte del Lord.
Lucius sería premiado con el cuerpo del chico luego de la ceremonia cuando el chico estuviera todavía mas débil, de otra manera no podría acercarse, Draco pedía la humillación delante de todo el mundo mágico y Severus pedía el honor mayor, pero el Lord no se lo permitiría, el honor mayor lo quería el… Harry pertenecería no solo a Voldemort si no que no podría negarse a sus caprichos, pero en cierta forma podría brindarle a Severus otra complacencia.
Ungieron su cuerpo con aceites que olían similar al incienso de maderas, sentía que su cuerpo sufría un extraño sopor y pronto cualquier roce le hacía sentir excitación, los Malfoy reían ante el hecho, ellos mismos sabían esas reacciones, pronto la erección del chico se hizo presente y Lucius pudo deleitarse la pupila, Severus solo apretaba los dientes y Harry solo dejaba que sus sentidos lo guiaran, sentía delicioso esos momentos en que seguían ungiéndolo y de nuevo se llenó de fuerza renovada, recordaba las deliciosas manos de Severus en su cuerpo, y recordó que él era el que le acariciaba el brazo derecho. Se giró a el, y a pesar de la seriedad con que lo vio ambos sabían lo que pasaba por sus mentes, Severus dejó que Harry entrara en sus pensamientos y depositó en el miles de escenas que el tanto atesoraba.
Ni siquiera sintió en que momento había sido desnudado por completo y ya le ponían la sotana y la capa, Severus lo sostenía con su varita como si de un muñeco de trapo se tratara, así que el tomó la decisión: el lo guiaría hasta la ceremonia. Antes de salir colocaron una malla en el antebrazo izquierdo del chico y le hicieron tomar una poción que Severus había invertido la función de los efectos, ahora el chico estaría con todos sus sentidos alerta, los Malfoy caminaron frente a ellos y Severus sacó la ampolleta que llevaba preparada y se la administró certeramente con ayuda de su varita… Harry dio un suspiro y se desmayó…
- Lucius… Potter ha perdido el sentido…
- ¿Qué importa?, debemos llevarlo con el Lord
Mientras avanzaban Harry iba dejando atrás el desvanecimiento y sintió correr la sangre con toda su fuerza por cada milímetro de su cuerpo… Severus sonrió satisfecho.
La habitación medianamente iluminada por los sirios negros, sus llamas bailaban con cadenciosos colores desde el azul cielo hasta el amarillo intenso y en extremo soltaba un ligero humo cuya función era mantener a todos los presentes en mayor grado de concentración, una poderosa Droga que te alertaba los sentidos mágicos. Grave equivocación del Lord, aunque en el estado "que parecía estar" el chico eso no serviría de nada…
La somnolencia se alejó del chico pero cerró los ojos tratando de valorar la situación, eran mas de 30 mortífagos en círculo frente a una plancha de piedra, donde Severus lo recostó suavemente, mientras el Lord ya había empezado sus invocaciones, los mortífagos cantaban en un tono sacro que erizaba la piel.
Pronto alrededor de Harry salió mucho humo blanco que lo rodeaba y empezó a elevarse.
- "Una señal, solo una señal necesito por favor" – se repetía muchas veces Harry en sus pensamientos.
El Lord se aproximó y junto a el Macnair que sostenía un plato y dentro una Daga en forma de serpiente que pareciera que en su cabeza llevaba plumas y una expresión de maldad muy fuerte, la hoja de la daga era negra con el filo en plata ungida en una extraña solución verdosa que escurría en la superficie del plato ceremonial. Harry se sentía muy familiarizado con las Dagas esos eran sus instrumentos secundarios (primero es la varita) de ataque y defensa
La daga se elevó, iba a dirigirse a la mano del Lord cuando Harry lo interceptó con su magia sin varita y lo lanzó con fuerza al corazón de McNair que con un gemido cayó al piso.
La mirada del Lord al dirigir su atención a McNair se tornaron temerosos y furiosos, vio que la ofrenda de sangre había sido hecha en forma equivocada y la iniciación se había echado a perder, Los mortífagos se aproximaron a Harry que aún seguía elevado y el Lord le apuntó con su varita. Pero pronto su varita escapó de sus manos, Harry armó rápido una protección y bajó de la levitación.
Dos segundos… Momento de distracción que Severus pudo enviar un leve disparo a una ventana para quitar las protecciones y esta fue abierta…
Bellatrix corrió en defensa de su amo, Harry le había enviado directamente la misma daga al lord pero ésta fue rechazada por la magia de Bellatrix, Harry le regresó el encantamiento y la daga fue a parar en el centro de Bellatrix quien de inmediato cayó al suelo... Voldemort le quitó en un abrir y cerrar de ojos la varita imposibilitándola de reparar su herida y lejos de ayudarle solo la empujó con el pie para liberar su espacio entre Harry y el, Bellatrix se desangraba de prisa con la sola compañía del agonizante dolor, la daga destinada solo para sacrificios había provocado su lenta, delirante y segura muerte.
Draco le iba a lanzar una maldición tratando de impedir que Harry hiciera algo mal... no podía salir victorioso luego de que le perdonó la vida en aquel callejón y lo llevaron hasta el amo. Pero el instinto de Cola gusano se hizo presente, su deuda por fin sería en parte saldada, le lanzó una maldición a Draco que lo desvió de su blanco.
Colagusano se convirtió en rata nuevamente y pudo escapar de los miles de disparos que le lanzaba Draco, se estaba entreteniendo demasiado con la rata y había bajado la guardia. Un fuerte rayo aturdidor le cayó de lleno en la espalda…
La ventana abierta había permitido la entrada de las maldiciones que liberaban a l lugar de toda protección y los aurores y miembros de la orden entraban lanzando hechizos de máximo poder sin piedad, ya era el todo por el todo.
Harry no soltaba los hechizos que dirigía al Lord.
Mientras muchos mortífagos corrían a refugiarse en las llamas de la chimenea, éstas perdieron el efecto cuando ojo loco hizo que las llamas cálidas verdes se convirtieran en fuego verdadero, llamas vivas que quemaban sus túnicas en instantes, ardían como antorchas humanas, el humo nublaba la vista y el inconfundible olor a carne quemada no permitía seguir en el sitio, todos querían salir del lugar y la batalla continuó fuera, menos la principal.
Lucius apagó el fuego de sus compañeros mortífagos sin permitirles que su agonía terminara, los gritos desgarrados hacían al ambiente del agrado de Voldemort que reía con maldad y locura deseoso de mas dolor, de mas miedo en los rostros, pero no había miedo en la mirada esmeralda, no, había hambre de venganza, gritos de odio que taladraban en cada lanzamiento de hechizos, hechizos que debían herir a muerte pero ambos eran grandes, energía que irradiaba miedo, pero que los más fieles se negaban a perder de vista aunque la verdadera batalla para los mortífagos estuviera fuera, ellos seguirían al lado de Voldemort.
Severus luchaba incansable contra sus excompañeros mortífagos que arremetían hasta por su espalda, pero la astucia del profesor era increíble, las batallas libradas lo hacían mantenerse con los sentidos alertas, esquivaba todos los rayos haciendo caer con esos mismos a los mortífagos que estaban cerca de el, Dumbledore convocaba las llamas de la oscuridad, esperando el momento en que Harry decidiera dar por terminado el duelo claramente a muerte…
Cuando Harry le lanzó un encantamiento que envolvería al Lord en una esfera éste se trasladó a un lugar mas apartado cerca de sus fieles seguidores… ese era el momento…
Los magos más malvados del mundo mágico estaban frente a el, los únicos que tendrían el valor de convertirse en magos tenebrosos si el Lord caía… invocó la máxima protección y en segundos los mantuvo encerrados dentro de una gran barrera esférica…
Dumbledore no sabía que era lo que pretendía, esos no eran los planes de años atrás… cuando decidió entrar por el muchacho éste gritó con fuerza:
-QUANTUM!!
Ráfagas de aire que entraban de todas partes de la casa dirigidas a la punta de su varita y de ella se conectaba a la energía que conectaba con la protección, pronto todo el aire acumulado se filtró dentro de la protección, todos los magos en vanos esfuerzos trataban de liberarse, chocaban entre ellos suspendidos en el aire dando vueltas, hasta que Voldemort gritó con fuerza…
- NOOOOoooOOonooOOOooOooOooooo!!!
Al fin había comprendido lo que pasaría: La poderosa magia que los tenía atrapados en forma de huracán que amenazaba con tornado era la fuerza radiactiva que terminaría por desintegrarlos por completo, parte por parte, pedazo de piel por pedazo de piel…
Minutos que parecían eternos y que ni siquiera el propio Harry que bien sabía el efecto de su propio hechizo no podía ver la brutalidad con que esos cuerpos desaparecían.. uno a uno: los Malfoy, los zabini, Nott, Jugson, los Crabbe, los Goyle, Rabastan, Solohov, Macnair, Avery, Rookwood, Mulciber… Voldemort.
Ellos habían decidido ir por el lado oscuro y así tenían que terminar…
Poco a poco la protección se volvió nítida y pareciera que nunca había habido alguien dentro.
Harry respiró agitadamente y su mirada se cruzó con la azul cristalina de Dumbledore que lo miraba con la mayor de las tristezas, pero todo había terminado… Al fín, el miedo que les aquejaba había desaparecido, aquel miedo que resultaba ser un sentimiento preventivo a algo que podría ser peligroso y que ahora ya no existía mas.
La amenaza había terminado en un vano de una pesadilla que se borra al día siguiente.
Harry y Dumbledore caminaron hacia la puerta principal, ya Severus corría en auxilio de Harry cuando de repente se paró en seco, sus ojos se abrieron lo más que pudo con el terror reflejado, señaló justo detrás de ellos dos…
- CUIDADO!!!
Dumbledore y Harry levantaron la varita en guardia.
La oscuridad se acercaba y amenazaba con devorarlos y finalmente todo se centró en una sola persona…
- HARRYYYY!!!
Fue el grito dispar que todos dieron al ver cuando su cuerpo caía con un golpe seco por la escalinata y la extraña neblina oscura se introducía en el…
Su cuerpo dominado por el alma maldita de Voldemort se retorcía sin muestras de dolor en el rostro, el alma trataba de apoderarse de cada milímetro de piel.
Severus fue detenido por Dumbledore, hasta el anciano temía seriamente, si Harry no podía contra el mismo el mundo estaría perdido, dos grandes magos en uno con tan inmenso poder, y con una gran maldición que lo mantendría con vida eterna… vida de odio, no habría quien pudiera controlarlo… el miedo volvía latente.
Harry dio una última exhalación.
Su alma estaba siendo expulsada, su hermosa alma que brillaba con intensidad, luz plateada que hacía derramar más lágrimas incontrolables en los presentes, todo había sido en vano.
Había sido derrotado, su piel más pálida parecía sin vida¿cuánto tardaría en asimilar tanta oscuridad dentro… Severus por fin se soltó de Dumbledore y corrió a el.
No podía tocarlo, alrededor de el se formaba un halo frío que lo protegía… un halo congelante… y cayó derrotado sobre sus rodillas…
- Noo Harry, no por favor, lucha… te amo no me dejes, lucha por los dos, por el mundo, tu deseabas tanto salvar al mundo de ese bastardo, lucha Harry lucha, si yo pudiera hacer algo amor, te daría mi propia vida
- Severus aléjate… - pedía Dumbledore
Todo era silencio, los mortífagos estaban siendo llevados a la prisión de Azkavan pero incluso ellos no querían partir hasta saber que pasaría con Voldemort y Harry…
- Harry tu no te rindas, tanto camino recorrido, tanto esfuerzo no puede ser en vano, sacrificaste nuestro amor por destruirlo y el te está ganando, te amo Harry, sálvate – Severus hundió su rostro derrotado y en un susurro volvió a recordarle: - Te necesito, te amo…
La brillante luz que flotaba en pequeñas vueltas oscilantes volvió a infiltrarse en ese maltratado cuerpo que poco a poco se veía amoratado, sus labios de un tono morado quemado… su cabello húmedo caía en su rostro… y nuevamente empezó a sacudirse su cuerpo, una fuerte expiración y su alma salió enlazada con los hilos oscuros que luchaban por aferrarse a ese cuerpo, la esperanza en todos floreció.
Dumbledore de nueva cuenta iniciaba las invocaciones, pronto sobre ellos fue formándose una capa oscura de la que largos hilos empezaban a aferrar las ráfagas oscuras que poco a poco se soltaban del alma de Harry hasta que en otra larga exhalación Harry se liberó por completo y ambas almas se diluyeron en el espacio…
- No Harry… vuelve, vuelve… Harry vuelve… Sin ti yo no soy el mismo, prefiero morir junto a ti … por favor vuelve… - pidió en un último suspiro del alma: "vuelve"
Snape se aferró al cuerpo sin vida de Harry, llanto desesperado que no conseguía consuelo, frenéticos hipidos llenos de intentos por mantenerlo vivo, oprimía la frialdad de su cuerpo con fuerza, su cabeza sin dominio oscilaba en el vaivén de la respiración contra su pecho.
Inmerso en los recuerdos que llegaban a su mente en cada suspiro, su sonrisa, sus besos, sus caricias, sus ojos que ya sin vida, entreabiertos, habían perdido el brillo, las dilatadas pupilas llenaban ese espacio esmeralda. Lejos se estaba yendo y solo le dejaba sin ganas de vivir,
No… sin el ya nada podía seguir…
Nadie lo podía creer: Harry Potter había muerto…
…
No puedo pedirle lo eterno a un simple mortal
…
Ay! Amor...
Es una tortura...
...perderte!
…..
Ay!... Ay!... ay, ay, ay, Ay! Todo lo que he hecho por ti.
Fue una tortura perderte y me duele tanto que sea así.
Continuara...
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Hola esperamos que les siga gustando el proximo es el ultimo capitulo, esperamos que no nos odien...
