En El primer capítulo olvide poner ciertas cosas... lo siento xP, bueno ahí van:
Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, todos son de la autora J.K. Rowling (si fueran míos ahorita estuviera nadando en dinero y la historia daría un cambio drástico al final, llamémosle tipo slash.. muajajajaja xD)
Nota del Autor: Esta historia es SLASH, entiéndase relación hombre/hombre, así que si no te gustan ese tipo de historias, I'm sorry!! Mejor no lo leas! Ok, ya explicado el caso, esto es un HP/DM (me encanta el rubio!! Se darán cuenta muy pronto.. jejejejeje xP)
//cursiva//.- pensamientos
Se me olvidaba algo más, como no tengo ningún libro de Harry Potter, solo el sexto y apenas lo acabo de empezar a leer, no se muy bien como es el físico de Zabini ni de Nott, así que me tome la libertad de hacerle unos pequeños cambios a los chicos... muajajaja xP, espero les guste.. porque a mi sí... jajajjajaja.
CAPÍTULO 2Nuevas Reglas
Todos estaban sentados en el Gran Comedor, la noche lucía mágica y encantadora para el joven Harry Potter, quién lucía feliz de estar nuevamente en Hogwarts, su hogar. Aborrecía estar al lado de sus tíos muggles, pero sabía que Dumbledore le había prometido que cuando cumpliera la mayoría de edad (que era a los diecisiete, y ya los tenía cumplidos) podría por fin quedarse a vivir en el mundo mágico, donde quizá, podría alquilar o tal vez, hasta comprar una casa y vivir ahí tranquilo el resto de sus días. Harry era feliz, sabía que el ministerio de magia le había dado una considerable suma de dinero como recompensa por acabar con el mago tenebroso y aunque a Harry no le llamaba mucho la atención el ser un joven rico, lo que lo hacía realmente feliz era el saber que ya no vivía con la amenaza de aquel odioso ser, Voldemort.
-De nuevo en Hogwarts, ¿no se sienten extraños de que este año no tendremos que preocuparnos de… ya-saben-quien? –preguntó el sonriente irlandés mientras veía a sus amigos emocionado, aún no se acostumbraba a llamar por su nombre al que fue el señor tenebroso.
-Yo no me siento extraño, me siento feliz… al menos tendremos más oportunidades de ir a Hogsmeade y comprar golosinas sin el temor de ser atacados por los mortífagos –sonrió Ron mientras sacaba una gragea sabor caramelo de la cajita de dulces que había comprado en el tren..
-Ron… creo que más importante que salir a comprar golosinas es que ahora podremos vivir en paz –le dijo Hermione mirándolo extrañada.
-Creo que para Ron no hay más felicidad que poder estar a salvo con sus chocolates –dijo el ojiverde algo pensativo.
-¿Y como seguiste de aquella herida que te hizo Voldemort antes de morir? –preguntó Hermione inquieta- supe que aún te producía cierto malestar.
-Es verdad Hermione –le respondió el guapo ojiverde algo conforme- sé que con el tiempo dejará de doler, pero para mi lo importante es que ahora todos estén a salvo al fin. Es mejor lamentarme por el dolor de está herida a lamentar el dolor de haber perdido a alguno de ustedes, eso no lo podría soportar.
-Harry –lo miro conmovida la castaña en un gesto maternal- lo importante es que por fin acabó esa estúpida guerra de una vez por todas y que nos tenemos aún.
-Cierto, ahora ya podemos descansar y tratar de vivir en paz –les sonrió Dean.
-Sí, ya no tenemos que despertar con la sensación de que de un momento a otro todo podría acabar- sonrió Seamus.
-Sí… ya no tendremos problemas –dijo Harry mientras sus ojos se posaban en cierto rubio Slytherin que parecía tener una interesante plática con sus compañeros- … tal vez ahora estemos en paz.
Ron volteo a ver a su compañero viendo como tenía la mirada fija en la mesa de las serpientes, sobre todo en "cierta" serpiente. El pelirrojo sonrió y sin que su amigo se diera cuenta, llamó la atención de Hermione para que notara tal situación. La castaña al ver que Harry seguía con la mirada clavada en el sexy rubio, pestañeo tratando de descifrar que era lo que los hermosos ojos esmeraldas de su aperlado amigo parecían decir en silencio.
-Quién fuera a decir que las serpientes estarían de nuestro lado, ¿verdad? –cuestionó Hermione tratando de obtener la atención de Harry –después de todo, hay que darles su crédito también.
-Sí, pero de igual forma no se les quita lo orgullosas y déspotas –le respondió Dean viendo con algo de decepción a la susodicha mesa.
-¿Porqué lo dices Dean? –le preguntó Harry intrigado.
FLASHBACK
Thomas Dean caminaba tranquilo y muy emocionado por el pasillo de aquel hermoso castillo, añoraba el estar nuevamente caminando por esos corredores y ver nuevamente a sus amigos, apenas acababa de llegar y ya sentía esa gran emoción de verse nuevamente dentro de aquellas entrañables paredes.
-De nuevo en Hogwarts –dijo levemente Dean para sí mismo pero alguien más lo escucho, alguien que venía a su lado.
-Y de nuevo ver la patética cara de San Potter.
-¿Qué dijiste? –preguntó el chico volteando a su lado para encontrarse con Nott quien lo veía altivo y casi burlón.
-Lo que oíste, ustedes los leones parece que lo único que desean es regresar para poder lamer las botas de su adorado salvador, ¿no?
-Deberían estar agradecidos de que Harry los haya salvado de ese loco antes de que les hubiera castigado por su traición.
-¿Agradecerle a Potter? –su boca se estiró de un lado sonriéndole altivamente- seguro que es lo que más desea el niño dorado de Dumbledore, regresar victorioso a Hogwarts para que todos le alaben y le agradezcan a su salvador.
-No sabes lo que dices… ninguno de ustedes siquiera conoce a Harry –le miró enfadado- si trataran de hacerlo se darían cuenta de cuán equivocados están.
-En realidad no me interesa conocer a tu patético amigo, así que con permiso –adelantó sus pasos- me voy.
FIN DEL FLASHBACK-Cuando no iban a ser esas serpientes –dijo Hermione- nunca van a aceptar que gracias a Harry ahora podemos respirar más tranquilos.
-Y… ¿venía Malfoy con él? –preguntó Harry sorprendiéndose de lo que había preguntado.
-En realidad no me di cuenta Harry –le contestó el moreno algo contrariado por la pregunta- creo que iba solo.
-¿Porqué te interesa saber por Malfoy, Harry? –le cuestionó Seamus. Harry se ruborizó sin saber que contestar.
-No, es que… se me hizo raro que no fuera Malfoy el que comenzara esos comentarios.
-Ah –respondió no muy convencido el chico.
Mientras en la mesa de Slytherin, el rubio en cuestión paseaba su mirada por todo el gran salón mientras escuchaba las pláticas de las demás personas en su mesa.
-Draco… supe lo que sucedió con tu padre ¿estás bien? –le preguntó Zabini, su cabello lacio y oscuro, enmarcaban sus penetrantes y misteriosos ojos azul metálico que ahora lucían más atrayentes y seductores.
-Sí, me encuentro bien –suspiró algo cansado mientras se cruzaba de brazos en espera del ya acostumbrado discurso del director- después de todo se lo merecía.
-No pude evitar el pensar que tu padre no estaría nada contento con los resultados obtenidos después de la guerra, sobre todo, al saber que su único hijo se puso de parte del viejo loco de Dumbledore.
-Sí, yo también lo pensé así Blaise –le respondió- al terminar la guerra me entró cierto temor de que se escapara de nuevo de Azkaban y tratara de matarme por lo que hice, pero con la noticia que me dio el ministro de magia, creo que ese temor ya quedó atrás.
-De igual forma sabes que puedes contar con el apoyo nuestro, querido Draco- le sonrió coquetamente Nott, su cabello castaño casi rubio lucía más corto y moderno que el año anterior, mientras sus ojos azul cielo casi transparentes se detenían viendo hacia su adorado dragón. Era conocido por todo el colegio que la casa de Slytherin tenía dentro de sus entrañas a todo un nido de provocativos y seductores muchachos que traían vuelta loca a casi toda la escuela, pero era solo Malfoy quien opacaba a todos sus compañeros. (Digo, si una serpiente sedujo a Eva... ¿qué no harían un montón de serpientes en todo Hogwarts? xP).
-Lo sé, Theo –le devolvió la sonrisa el rubio- solo que recuerda que tampoco soy un inútil, ni tampoco una damisela en peligro. Por cierto, ¿y cómo les fue a ustedes con sus padres?
-En realidad, no paso mucho –le explicó Nott- tal parecía que al final, ellos mismos ya se habían dado por rendidos y comenzaban a dudar de su lealtad a Voldemort.
-Esa infeliz serpiente... –dijo Draco pensativo- siempre amenazando a los demás para su propia conveniencia. Estoy seguro que perdió a muchos de sus aliados ya a finales de la guerra, ¿verdad?
-No lo dudes –le respondió Zabini- nuestros padres estaban entre ellos, les dio gusto el saber que nosotros nos quedamos a apoyarte, Draco.
El rubio le sonrió como ya era común en él. Mas ninguno de los alumnos, ni los leones ni las serpientes se dieron cuenta de que alguien los observaba bajo sus anteojos de media luna, el viejo director los miraba con sus azules ojos algo inquietos y con una sonrisa traviesa pensando en lo que les deparaba el nuevo año escolar... su último año escolar. Dumbledore se puso de pie para hacer un anuncio captando la atención de todos sus alumnos.
-Bienvenidos a un nuevo año más en Hogwarts, estoy feliz de ver nuevamente caras conocidas y de poder disfrutar de algunos rostros nuevos. Como es bien sabido por todos, el anterior año nos ha dejado una gran montaña de malos recuerdos y lamentables pérdidas pero es de sabios levantarse y retomar la fuerza para seguir el camino que yace ante nosotros. Fueron momentos oscuros pero siempre hubo una luz que nunca se extinguió y siempre estuvo ahí para alentarnos a seguir: la amistad. Y es por eso que este año, en honor a esa gran unidad que se experimentó en momentos difíciles, se a decidido acabar de una vez con aquellos pequeños conflictos de los cuales, la mayoría de nosotros somos espectadores. Es por eso que solamente este año, habrá un pequeño cambio en nuestro amado Hogwarts.
Harry abrió enormemente los ojos volteando a ver a sus amigos en un gesto de duda //¿Qué se traerá entre manos ese demente ahora?//.
-Ahora, mis queridos niños, es de suma importancia para la unificación de las casas que estas pequeñas adecuaciones se tomarán en vigor a partir de este momento. –Dumbledore volteo a ver a Minerva de reojo tratando de no sonreír ante lo que venía a continuación- la profesora McGonagall y su servidor, hace unos momentos tuvimos una pequeña conversación con algunos alumnos de las diferentes casas que existen en Hogwarts. ¿Esto para qué? se preguntarán… bien, pues como todos sabemos existen patrones de enemistad en ciertas casas que no mencionaré cuales son pues ya todos deben saber a cuales me refiero –hecho miraditas a la mesa de Slytherin y de Gryffindor- y hemos decidido que este año a parte del torneo de la copa de las casas, habrá un reto más…
-¿Un reto más? –preguntó Hermione nerviosa viendo a Harry y a Ron quienes parecían no estar más nerviosos que ella- ¿a que se refiere?
-Este reto es muy importante y después de pensarlo mucho hemos decidido hacerlo para el bien y la integridad de las casas; como todos saben cada casa tiene su líder y aunque la mayoría de las casas parecen llevarse bien entre ellas mismas, existen dos que han trabado una gran enemistad gracias a una peculiar parejita; y estas personitas, vivirán en una sola habitación en el castillo durante todo este año escolar para que puedan sellar peleas del pasado y encuentren la amistad… y como les decía mis queridos niños, hace unos momentos preguntamos a varios estudiantes quienes creían que eran los peores enemigos en todo Hogwarts? Y la respuesta fue unánime…
-¡Merlín! –Harry parecía querer vomitar en donde estaba sentado, su rsotro palideció considerablemente- … que no sea yo…
-No… no… -tartamudeaba un bello rubio en la mesa de Slytherin mirando con nervios al viejo metiche que era director- no… no por favor… no yo…
-¡Draco Malfoy y Harry Potter convivirán todo este año juntos por alcanzar la copa de la amistad!
-¿¿QUEEEEEEEEEEEEEÉ?? –se escuchó un grito por todo el Gran Comedor, Draco estaba de pie, realmente pálido(más de lo normal) viendo incrédulo a su director- ¡¡YO NO QUIERO ESA MALDITA COPA PATÉTICA DE LA AMISTAD!!
-Yo también estoy con Malfoy –se puso de pie Harry uniéndose a aquella protesta- yo no pedí entrar en ese reto! No me interesa ganarlo! ¡NO QUIERO PASARME TODO EL AÑO VIVIENDO JUNTO A MALFOY!
-¡PUES YO TAMPOCO CONTIGO, CICATRIZADO! –le reclamó el rubio realmente molesto.
-Muchachos, muchachos –los trato de controlar Dumbledore- por favor, vengan hacia acá. –Harry y Malfoy parecía que pensaban el dar siquiera un paso para dirigirse a la mesa de los maestros; pero haciendo de piedra corazón, fueron hacia aquel lugar poniéndose de pie frente al viejo- Harry, Draco… esto no lo hago por mí, es por el bien de Hogwarts… además nada pierden intentando y si tienen mucho que ganar…
-¿Qué podría ganar yo? –preguntó molesto Draco viendo retadoramente al anciano.
-La amistad de Harry…
-Ja, ja, ja –rió irónicamente- eso no es ningún premio para mí, tal vez lo sea para Potter, pero para mí no lo es.
-Cállate Malfoy –lo miró ceñudo el ojiverde.
-Bien Draco, ya que no lo quieres hacer por ganarte un amigo, entonces tal vez desees hacerlo por otras cosas…
-¿Cuáles otras cosas?
-Si logran permanecer juntos este año, sin pelearse, sin dar ninguna clase de problemas y tratando de ser personas civilizadas; entonces, Draco, la copa será para Slytherin además de que podrás ser el maestro de ceremonias en el día de su graduación.
-¿Sólo eso? –preguntó el rubio- si me va a chantajear, hágalo por algo que valga la pena.
-Bien, ¿qué es lo que deseas, Malfoy? –preguntó el director.
-Bien –el hermoso Slytherin parecía estar pensando- si me quedó con Potter todo este año, deseo entonces que el cara-rajada no sea el buscador de Gryffindor a partir de el primer torneo que se celebre.
-¿Qué te pasa? –volteo incrédulo Harry a lo que estaba escuchando- ¿estás demente?
-Bien, así será entonces –respondió el anciano conforme a la petición del rubio, éste no ocultaba esa risita burlona y déspota la cual la dedicaba al incrédulo Gryffindor, quien miraba pasmado al viejo director. Draco sonriendo y girando sobre su pie, se dirigió nuevamente a su lugar con una mirada de triunfo y una sonrisa altiva.
-¿Sabe lo que acaba de hacer? –preguntó Harry furioso viendo al director- después de que esa maldita serpiente se va a llevar todos los premios… ¿también le va a entregar en sus manos a nuestro equipo de quidditch?
-Calma Harry –le sonrió el anciano- no creas que todo será muy fácil para él… además tu ganarás más aquí, ya verás. Por cierto… los golpeadores suelen ser muy rudos cuando juegan, sobre todo al atacar a sus oponentes.
-Sí… aún me acuerdo de los malditos golpeadores de Slytherin aquella vez en que me aventaron la bludger y me hicieron perder la snitch, logrando que Draco por un momento casi la atrapara; además la mayoría de ellos muchas veces utilizan la bludger para atacar al contrar…i…o… -Harry sonrió maliciosamente dirigiendo una miradita cómplice a su director mientras éste le guiñaba un ojo.
-Director... ¿usted cree que exista la remota posibilidad de que me convierta en un golpeador del equipo?
-Claro Harry, ten por seguro que ese puesto es tuyo... yo me encargaré de hablar con Minerva.
-Gracias, señor –Harry se apartó muy sonriente hacia su mesa no sin antes dirigir una miradita traviesa sobre el sexy rubio, quien lo veía sospechosamente.
//Jajajajaja... ¿así que no quieres que sea el buscador, Malfoy? Pues ahora haber como te enfrentas contra Harry Potter el nuevo golpeador de Gryffindor... muajajaja, la venganza es taaaan dulce mi querido dragoncito albino... tu solo espera y verás... jejejejeje//
-¿De que rayos se está riendo Potter? –preguntó el joven Malfoy al ver esa expresión nunca antes vista en el rostro del león.
-Quizá perdió la razón después de que lograrás que le quitaran su puesto de buscador –sonrió Zabini.
//¡Salazar se apiade de mí! ¿y si ese loco de Dumbledore resulto ser un viejo mañoso y ahora le prometió al cicatrizado que compartiría cama conmigo?... no, claro que no Draco, no creo que se atreva ese... maldito vejete... pero Potter se veía tan sonriente después de que no será buscador... ¿¡que rayos le pasa?!...¿y si es verdad? ¿y si yo seré el premio de Potter? ¡Merlín me proteja de semejante atrocidad!// pensaba el rubio con una cara que entre más pensaba, más pálida se iba poniendo.
-Draco, ¿estas bien? Te ves muy pálido –le preguntó Nott, viendo con sus ojos de hielo al rubio.
-¿Cómo supones que voy a estar bien si voy a estar compartiendo habitación y... –mirada eufórica- ¡Merlín sabe cuántas cosas más con ese cicatrizado morboso!
-Válgame Draco, cálmate –sonrió divertido Zabini al ver la alharaca que hacia su querido príncipe- no creo que Potter se atreva a tanto, se ve que es un tonto para esa clase de cosas.
-Pues piensa lo que quieras, yo voy a poner un hechizo de seguridad en mi cama. –Zabini y Nott sonrieron compartiendo entre ellos una miradita traviesa al ver a su amigo siendo el mismo Malfoy exagerado de siempre.
El festín apreció en las mesas ante el gesto sorprendido de los niños de primer grado, Draco desde su lugar podía ver de reojo como era que Potter se cuchicheaba con sus amigos y entre ellos compartían risitas cómplices, que lo hacían encenderse más.
-Hay que darle su reconocimiento al viejo –les sonrió Zabini burlándose- mira que aún no pierde las esperanzas de que su querido león se haga amigo de nuestra querida serpiente.
-En verdad que mientras más pasan los años por ese viejo decrépito se vuelve más estúpido- mencionó Draco que sin notarlo, ya había hecho puré la ensalada de frutas tratando de digerir aquella noticia.
-Pero mira que aún sueña con unir a Slytherin y Gryffindor, pobre viejo –respondió Zabini mientras daba un pequeño sorbo a su chocolate caliente- ¿de dónde sacara tantas ideas tan estúpidas?
-La verdad, Blaise, si lo piensas bien no es algo tan estúpido –le rectificó Nott viéndolo fijamente y convirtiendo su alegre expresión en una completa seriedad, Draco y Blaise se acercaron a él- véanlo bien, ¿no creen que esta haciendo demasiadas cosas para juntar a Slytherin con Gryffindor? ¿o más bien, no será que quiere tener a como de lugar juntos a Draco y a Potter... piénsenlo bien...
-Pero... –lo miró atónito Draco- ¿qué ganaría juntándonos a mi y al imbécil de Potter?
-No lo sabes Draco? –lo miró penetrando sus ojos de hielo sobre los ojos plata- ¿no crees que se esta tomando demasiadas molestias para que aceptes estar viviendo junto a Potter? ¿porqué crees que lo haría?
-Tal vez porque en su retorcida mente desearía ver una fogosa y morbosa escena de sexo entre Draco y su amado león? –preguntó Zabini sonriendo burlón.
-Primero me acostaba con Crabbe que acostarme con Potter –dijo el rubio asqueado.
-Por Merlín... –suspiró Nott- ¿pueden dejar sus sucios y depravados pensamientos para después? Piénsalo Draco...
-Ya me cansé de pensar... dime de una buena vez que es lo que crees tu? –le ordenó el sexy rubio ya cansado de tanta adivinanza de parte de su amigo.
-Ok, ok... esta bien –le respondió- mira Draco, aunque lo lamente, tus padres están muertos y no es que quiera hacerte sentir mal pero estás solo... ¿verdad?
-Sí... ya lo sabía... sigue.
-Bien, tu... un Malfoy... solo, viviendo rodeado por tus recuerdos llenos de, digamos, odio y rencor en contra de el mundo por quitarte a tu madre y por la falta de seguridad de tu padre que a fin de cuentas, el ministerio de magia te lo quitó, asesinándolo en Azkaban dejándote desamparado y solo en esa grande y vacía mansión...
-Diablos Draco... has de haber estado muy solo –lo miró Zabini al oír tal comentario.
-Cállate Blaise –le lanzó una mirada de "estate quieto"- continua Theo.
-Bien, ¿qué tal si el viejo deschabetado tuvo la brillante idea de que tal vez, tu en tu "amarga soledad" sentirías deseos de vengarte de todo el mundo y convertirte en el sucesor de Voldemort?
-Aaahhh –exclamó atónito el rubio, mientras sus ojos se abrían un poco más ante tal revelación.
-Claro!! –intervinó Zabini mientras sus ojos azul metálico brillaron más de la cuenta- es por eso que quiere que vivas con Potter!! Ha de tener la estúpida idea de que el león te va a hacer cambiar con sus dotes de niño bueno y noble. Así, si te haces su amigo, ya no habrá peligro de que te reveles, mi querido Draco.
-Así es –respondió finalmente Nott volteando a ver al rubio quien lucía incrédulo a lo que oía.
-¿Cómo es que ese vejete anormal piensa que YO voy a rebajarme y querer seguir los pasos del imbécil de Voldemort? ¿qué no le quedó claro de lado de quien estuve en la batalla final?
-Eso lo sabemos nosotros, Draco, pero al parecer no posees toda la confianza de nuestro querido director deschabetado.
-Maldito viejo –lo miro enojado el hermoso rubio- ¿cómo se atreve a desconfiar de mí?
-La verdad, yo me imagino que ha de desconfiar todavía, sino es que un poco de todos nosotros –intervino Nott tomando un poco de su sopa caliente.
-No sé cómo es que aun sigue siendo director de esta escuela –le respondió el hermoso rubio con un gesto de frustración que trataba de disimular- después de lo que sucedió debería ser más parcial en cuanto a eso, pero claro, cuando no iba a dejar de seguirle siendo fiel a su amada mesa de los leones.
-Es tan patético –dijo Nott viendo con desagrado hacia la mesa de los maestros.
-Lo peor es que la vas a llevar en todo esto tu, Malfoy –les respondió Goyle uniéndose en la plática- deberías de pensar en cómo vas a hacer ahora que vivirás al lado del cara rajada.
-Primera vez que hablas algo con sentido –le sonrió Draco para después darle un trago a ese delicioso jugo de calabaza.
Mientras en la mesa de los leones, Harry aún seguía tratando de convencer a Ron de que no le sucedería nada si compartía habitación con el rubio Slytherin, ya que el pelirrojo había perdido el apetito ante aquella noticia. ¿Qué era lo que pasaba con Dumbledore? ¿cómo era posible que ahora en su último año escolar y ya sin la amenaza de un Voldemort, aún ese viejo se las ingeniara para amargar la vida de su joven amigo Harry?
-No comprendo –pudo decir al fin el pelirrojo completamente azorado- ¿Qué es lo que le sucede? ¿cómo puede hacerte eso? Es injusto! ¿cómo puede darte más problemas en lugar de tratar de que vivas en paz este último año aquí?
-Lo sé Ron –le dijo quedamente Harry aún tratando de digerir aquella noticia- ya no te angusties, nos seguiremos viendo como siempre.
-Es que simplemente no entiendo! –se quejó de nuevo la dulce castaña- es una idea tan descabellada…
-Y a parte de eso, todavía cuéntale de que ya no tendremos a Harry como nuestro buscador –dijo Ron algo pensativo aún.
-Creo que la guerra lo volvió loco –comentó el irlandés- ¿cómo se le puede ocurrir semejantes disparates?
-No lo sé – Harry sonreía por dentro, primero porque había estado encantado de poder conocer a un Draco Malfoy diferente en el tren, tenía la esperanza de que así continuara en la habitación; y segundo y más importante, se cobraría de todas las que Draco le había hecho en esos últimos seis años de escuela ahora siendo él el golpeador del equipo. Sonrió mentalmente, lo que si tenía duda era de porqué Snape no cuestionó aquella orden? Quizá su profesor de pociones estaba tan chiflado como el director.
-Saben que? –les preguntó Harry más animado- creo que aunque no sea el buscador, nos divertiremos MUCHO en nuestros encuentros de quidditch.
-Pero ya no serás nuestro buscador, Harry –le decía aún entristecido el pelirrojo.
-Bueno, piénsalo de este modo, yo solo estaré este año en Hogwarts, tal vez sea buena idea ir buscando algún nuevo buscador para el equipo; un nuevo suplente para Gryffindor. Pero en lo que a mi respecta, me divertiré mucho haciéndole la vida imposible a Malfoy con la bludger- les sonrió el ojiverde muy animado //muajajaja... si cree ese Malfoy que le será muy fácil atrapar la snitch ahora que no estoy, no sabe la que le espera conmigo de golpeador... jajajajajaJAJAJAJAJAJAJA// pensaba el aperlado ojiverde con una sonrisa muy amplia.
-Es verdad –sonrió satisfecho a su vez Ron- yo te ayudaré Harry.
-Hombres –se dijo Hermione. Harry volteo a la mesa de las serpientes deseando conocer que sucedía con ese sexy rubio slytherin que tanto lo hacía enfadar. Al ver el rostro altivo y sonriente de su némesis, sonrió para sus adentros, sabiendo que esa noche él, Harry Potter, compartiría habitación con el joven y sexy heredero Malfoy. Después de todo, ¿cuántos no hubieran dado lo que fuera por ocupar su lugar? Pero tal parecía que después de todo, el viento se dirigía a su favor.
Todos acabaron de cenar y el director antes de que sus alumnos partieran pidió que Harry y Draco fueran a verlo a su despacho a las nueve de esa misma noche, pues deseaba darles instrucciones y decirles cuál sería su nueva habitación. Draco torció la boca mientras volteaba de nueva cuenta hacia sus amigos.
-Y el show va a comenzar –les dijo desanimado.
-Vamos Draco- lo trató de animar Zabini- solo estarás con ese patético Gryffindor por las noches... //¿por las noches? Merlín, que mal se oyó eso//.
-No hagas esa cara, Blaise, que se te puede leer lo que estas pensando sin ninguna dificultad –le advirtió el rubio.
-Ok, es solo que... bueno, suena extraño el que te veas a solas con Potter solo por las noches, ¿no crees? –le sonrió juguetón.
-Eres un imbécil, Zabini.
-¿Ya no soy Blaise?
-Síguele así y dudo mucho de que pueda dejar una parte tuya viva para que puedan llamarla de cualquier forma.
-Ok, ya entendí querido Draco... –le guiñó el ojo- ...por cierto, ¿a quién le dirás ahora que te abrace cuando tengas frío? Ya no voy a estar yo, querido Draco... ¿se lo pedirás a Potter?.
El rubio solo le regresó una tenebrosa mirada marca Malfoy mientras Nott trataba de tragarse la risa al ver al rubio príncipe de Slytherin perder los estribos, mientras su encantador pelinegro amigo reía entre dientes sin querer voltear a ver a su amado príncipe.
