Disclaimer: Ninguno de los personajes de Harry Potter me pertenecen, todos son propiedad de su autora J.K. Rowling, yo solo los tomé prestados para saciar mis más bajos instintos... Muajajajajaja xP.
La historia es SLASH, es un HP/DM... prometo que así será!!
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CAPÍTULO 3
Sentimientos cruzados
Después de despedirse de sus amigos en las mazmorras partió sintiéndose desprotegido y con una terrible furia hacia su director. Y esto no era debido a que el joven rubio echara de menos las discusiones interesantes e informativas, que frente al fuego de la chimenea, compartía todas las noches con su círculo de elitistas amigos en la sala común, sino que se encontraba en aquel estado porque había ocultado algo desde hacía ya tiempo y no se atrevía, o quizá no deseaba reconocerlo y esto era que extrañaría a una persona en especial, a alguien conocido como Zabini. A mediados del sexto año, Draco se comenzó a sentir tan identificado con el chico así como el hecho de que le gustaba demasiado como aquel muchacho de cabellos lacios negros y mirada penetrante y única, lo estrechaba en sus brazos haciéndolo sentir tan bien y como en esas noches frías en que el calor de las gruesas sábanas no le era suficiente, siempre terminaba llamando al chico pelinegro para que lo cobijara con su calor. Cabe decir que Zabini ni se hacía del rogar, ya que siempre era una fortuna el poder dormir con un chico tan hermoso como Malfoy entre sus brazos, protegiéndolo de la fría noche. En sí, Draco estaba molesto porque ya no podría compartir cama con ese chico que aunque él no lo supiera ni se lo imaginara, le atraía tanto. Nunca quiso confesárselo, pues el joven rubio nunca se permitiría rebajarse a demostrar que quería a alguien. Caminaba por los pasillos de aquel viejo castillo aún recordando lo que hacía solo unos minutos había sucedido, a veces sonriendo, otras sintiéndose molesto y algunas lamentándose de su suerte, maldecía a Potter por la terrible situación en la que se encontraba.
FLASHBACK
Después de la cena habían vuelto a las mazmorras para pasar el tiempo que le quedaba en compañía de sus amigos antes de partir a la oficina del viejo necio del director. Draco se dejó caer en el sillón de la sala común, pensativo aún por lo sucedido en el Gran Comedor. Crabbe, Goyle, Zabini y Nott se sentaron a hacerle compañía a su líder. Draco sentado entre Crabbe y Goyle observaba el fuego de la chimenea como era que parecía bailar lentamente sobre los leños secos, las llamas coloreaban sus ojos plateados con vivos reflejos en dorado y cobre. //Potter… ¿porqué contigo?... nunca en toda mi vida me hubiera imaginado que pasaría mi último año en Hogwarts en compañía de ese gryffindor// pensaba el rubio mientras apoyaba su barbilla entre sus manos que mantenían sus dedos entrelazados //ese maldito viejo se aprovecha de que ya no están mis padres para que me defiendan de sus atroces ideas… maldita sea… ¡soy un Malfoy, debería de respetarme//.
-Theo… -le habló casi en un susurro Zabini a su amigo castaño quien estaba sentado a su lado en el sillón- … aún no estoy tan convencido respecto a lo que hablamos.
-¿Acerca de qué? –le preguntó Nott mirándolo pensativo y atento, hablándole igual de bajo debido a que no deseaban molestar ni hacer sentir mal al pobre rubio. Esa conversación solo sería de ellos dos.
-Pues de lo que intenta hacer el loco de Dumbledore –Zabini bajo más el tono de voz, acercándose un poco más al intrigado castaño- tengo la sospecha de que hay algo más encerrado en todo esto.
-¿Algo más? –le preguntó Nott tratando de no llamar la atención del rubio quien lucía aún pensativo- pero¿que podría ser?
-No lo sé, Theo –desvió su mirada hacia los ojos claros de su amigo, Nott pudo ver como las pupilas de los ojos de Zabini parecían pequeños puntos negros flotando en esos penetrantes ojos de inigualable y extraño color- pero te podría apostar lo que quieras a que ese viejo escurridizo de Dumbledore, trae algo más entre manos… algo que tiene que ver con Potter.
-¿Porqué lo dices?
-Porque siempre ha tenido preferencia con su niño dorado, no creo que la situación de Draco le interese demasiado al viejo; más bien, esto lo hace por Potter… pero aún no se que pueda ser –su mirada se perdió en sus pensamientos. Nott comenzaba a pensar que el pelinegro tenía algo de razón en su sospecha, tal vez comenzaría a investigar en los próximos días que era lo que se traía Dumbledore entre manos.
-Pues si Dumbledore piensa que Draco va a permanecer todo este año al lado de Potter; lo que sea que se haya propuesto, ya lo tiene por caso perdido –le respondió casi en el mismo tono de voz que él, solo que con una sonrisita que a Zabini le pareció algo burlona- conociendo a Draco, se muy bien que no aguantará mucho. Esta demasiado acostumbrado a que le cumplan todos sus caprichos y superficialidades, eso sin mencionar que le gusta que lo consientan de más; y Potter podrá ser un noble gryffindor, pero no es tan tonto como para dejarse engatusar por las "cualidades" de Draco. Tarde o temprano van a reventar, ya sea uno o el otro.
-Claro, de eso estoy seguro… tal vez Potter sepa tratar con gente estúpida y pobretona como sus amigos "la comadreja" y la "sangre sucia" pero no esta acostumbrado a tratar con alguien como nuestro aristocrático amigo… -los labios de Zabini fueron estirándose en una sonrisa que poco a poco fue convirtiéndose en una risita que trataba de aguantar apretando los dientes y los labios (cosa que no le resultaba muy bien, porque se podía oír ciertos soniditos provenientes de su boca), Nott no pudo evitar reír también al ver a su amigo como le salía mal su intento de autocontrol. Draco volteo a verlos al oír ciertos ruiditos que provenían de su mejor par de amigos frente a él. Sabía que seguramente él era el causante de esas molestas risitas, pero no pudo decir nada al ver a su pelinegro amigo, ahí sentado, siendo esa la última vez que lo vería ahí de nuevo, en la sala común. Los ojos plata del rubio se quedaron fijos en ese chico que le atraía tanto¿porqué sería que no podía evitar el dejar de verlo¿porqué razón Zabini era tan interesante para él¿era acaso su personalidad oscura lo que hacía que el rubio se sintiera así de atraído para con él¿Por qué Zabini¿porqué le pasaba esto a él? Si él era un chico que siempre se mantenía al margen en cuánto a ese tipo de sentimientos tan vanales. Al parecer, Zabini no notaba que tenía fija la mirada del rubio príncipe de Slytherin en él; de haberse dado cuenta, hubiera visto un brillo especial en sus ojos plata… algo que tal vez, él nunca sabría.
Cuando se sintió observado, Zabini por fin dirigió la vista hacia el hermoso rubio frente a él; por arte de magia desapareció la molesta risita de su boca y metió un codazo en las costillas de Nott para que se diera cuenta que el rubio los había descubierto en su conversación.
-Y bien¿ya terminaron de burlarse de mí? –les criticó Malfoy, en un tono un tanto molesto.
-No Draco –le respondió Nott tratando de mantenerse en calma- hablábamos de que seguramente, Pansy estará incontrolable ahora que te vayas. (pero mira que mentirosos son xP).
-¿De verdad? –preguntó burlón el joven Malfoy- es extraño Theo, ya que tengo entendido que Parkinson le esta dando una "calurosa" bienvenida a Ivanovh Herbert en estos momentos, así que dudo mucho que le afecte en algo el que yo no vaya a estar aquí.
-¿Quién es ese tal Ivanovh? –preguntó Zabini haciéndosele desconocido aquel nombre.
-Es su nuevo novio –le explicó Draco- lo conoció en estas vacaciones, según tengo entendido, es alumno de Durmstrang.
-Y ¿cómo es que está aquí? –preguntó Nott confundido.
-Creo que han encontrado cuán útiles pueden llegar a ser los polvos flu –el rubio les guiño un ojo, haciendo que los chicos a su alrededor sonrieran.
-Draco –lo interrumpió Goyle- siento molestarte, pero dentro de unos minutos es tu reunión en el despacho del antipático de Dumbledore.
-Sí, tienes razón Goyle –el rubio se puso de pie ante la mirada inconforme de sus amigos- creo que ya tengo que partir.
Crabbe y Goyle se pusieron de pie rápidamente acompañando al rubio hasta la puerta, Draco se volvió sobre su lugar volteando a ver a Nott y Zabini, quienes apenas se incorporaban del sillón para unirse al hermoso rubio que parecía estar esperándolos para partir. –Esperemos que esta situación sea solo temporal, mi querido Draco- Nott trató de animar al joven Malfoy quien parecía, por el gesto en su cara, que partía hacia una condena mortal.
-No se preocupen –les sonrió algo sarcástico- cuando necesite desahogarme, ahí estará Potter, estoy seguro que me alegrará mucho el poder descargar mi ira en él –les guiñó el ojo coquetamente, dibujando una sonrisa en el rostro de sus amigos. Draco abrió la puerta de las mazmorras y cuando estaba a punto de cerrarla para alejarse de ahí, casi impulsivamente se escuchó llamando a alguien- Blaise… ¿puedes venir un momento afuera?
El pelinegro volteo a ver a sus compañeros algo confundido pues por un momento llegó a pensar que Draco le ordenaría tomarse una poción multijugos para que se transformara en el rubio y así engañar a Dumbledore y a Potter. Sacudió su cabeza ante aquel temible pensamiento que pensaba pudiera hacerse realidad muy pronto. Pasando saliva con dificultad y temiendo lo peor, salió de la sala común para encontrarse a solas con Draco en el solitario pasillo.
-¿Estás bien, Draco? –le preguntó el pelinegro tratando de ocultar su temor ante lo que el rubio le pediría (que aunque no lo sabía ya estaba asegurando que era). El rubio slytherin, contempló la estética figura de aquel chico frente a él, vestido con unos pantalones negros con un diseño moderno y atrevido, acompañados por una camisa negra de tela que era parecida a la seda, la cual lucía algo entallada; y su cabello negro hacía juego con aquella imagen oscura que proyectaba desde su interior. Esos ojos penetrantes parecían un abismo en el cual el rubio sentía que era arrastrado hacia su interior. Deseaba tanto perderse en el brillo azul metálico de sus ojos y olvidar por completo que era lo que, sin duda alguna, estaba destinado a ocurrir. El joven Malfoy parecía querer grabarse dicha imagen, mientras Zabini encontraba extraño que el rubio le llamara solo para decirle nada. -¿Y bien?
-Blaise… -logró articular el chico- quiero que sepas que eres mi mejor amigo…
-Pues… gracias Draco –le respondió notando algo extraño en esos controversiales ojos plata- tu también eres mi mejor amigo y lo sabes.
-Bien, trata de estar más tiempo con Theo… estoy seguro que la pasarán bien.
-El que me preocupa eres tu, Draco. Me haces sentir como si ya nunca nos fuéramos a ver de nuevo.
-Pues es casi parecido, Blaise –le sonrió- estar con Potter es como la más terrible de las condenas.
-Concuerdo contigo –le devolvió la sonrisa el pelinegro- por cierto… trata de no matar a Potter, no me gustaría ir a visitarte a Azkaban.
-Trataré –le sonrió el rubio regalándole una sonrisa que a juzgar por Zabini, nunca antes se la había visto al platinado. Blaise le guiñó un ojo, lo cual lo hizo verse muy sugerente y se perdió tras la puerta de aquel corredor en las mazmorras. Draco se quedó un momento de pie, odiaba sentirse así… tan débil, no era justo. Lo tuvo ahí a solas, frente a él, a solo unos pasos… y no se había atrevido a decirle nada. Se maldijo por ese pequeña falta de autocontrol¿Por qué estaba actuando así? Se sentía muy mal consigo mismo, nadie, absolutamente nadie tenía el derecho de hacerlo sentir así, tan dependiente de alguien… él era el que debería provocar eso en los demás y no al revés! Golpeo con el puño cerrado la pared de piedra, cerrando los ojos fuertemente y apretando los labios para tratar de tragarse ese sentimiento de vergüenza. Si tan solo Zabini supiera lo que él sentía, quizá todo sería muy diferente. El contorno de los ojos del rubio comenzó a teñirse de carmín al igual que su nariz, esto debido al estar tragándose las ganas de llorar. Después de todo, un Malfoy nunca mostraría sus sentimientos, eso sería algo indigno y de falta de buen juicio y carácter; no, definitivamente, el no podría rebajarse a eso. Alzo su vista al cielo y suspiró, un débil sonido triste y pesado, y haciendo fuerzas de flaqueza, se dispuso a partir hacia su destino.
FIN DEL FLASHBACK
Draco se dirigía hacia el pasillo que conducía al despacho del director, no le gustaba en nada la idea de compartir su habitación con Potter, sobre todo su privacidad con aquel bobo gryffindor. Aún seguía sumido en sus pensamientos cuando una voz llamó su atención haciéndolo voltear hacia atrás.
-Malfoy... ¿te diriges a ver a Dumbledore? –le preguntó Harry con toda la inocencia del mundo.
-¿Tu que crees, estúpido? –le preguntó todavía enfadado por la idea del viejo director, y de haberlo apartado de su insinuante amigo.
-Oye, no te enojes... solo era una pregunta nada más –atinó a decir el ojiverde mientras se le unía en su camino- y ¿qué piensas de todo esto?
-¿De que Potter¿del rústico y demente director bueno para nada¿de tu patética cara cicatrizada¿o de que tendré que aguantarte todo este año escolar?? –le preguntó casi a punto de estallar mientras sus hermosos ojos plata casi ametrallaban a Harry con cada pregunta.
-Era de eso último, pero bueno, mejor ya no me contestes...
-Eres patético, Potter –le respondió el rubio caminando más aprisa para dejar atrás al seductor e inocente gryffindor.
-Vaya, no sabía que tenias tanta prisa por ver a Dumbledore –sonrió maliciosamente Harry- hasta parece que te mueres de ganas por compartir habitación conmigo.
El rubio se detuvo en seco al oír ese comentario del joven Potter, éste se quedó, con los ojos desorbitados, de pie esperando la reacción de su némesis //¡Diablos Harry¿qué hiciste? Vas a tener que aguantarlo esta noche y ya hiciste que se enfadara antes de entrar... ¡rayos! No me la voy a acabar... ya estuvo que no dormí nada// pensaba el aperlado ojiverde mientras veía al rubio dirigirse hacia él como si fuera un hipogrifo ofendido.
-Tu... tu... –Draco se trababa con sus propias palabras de lo enfadado que estaba y a la vez luchando por verse aún lindo y elegante (cosa que ni batallaba)- ¡aich! no vales ni mi tiempo, Potter. –El rubio siguió su camino dejando a Harry tomando aire de nuevo.
//¡Merlín! Pensé que sería peor... bien Harry, prosigamos con este enredo// se dijo para si mientras continuaba con su camino hasta quedar frente a aquella enorme gárgola de piedra y al lado del rubio quien parecía que deseaba derribar la estatua con su sola mirada.
-Vamos, calma Malfoy –le dijo Harry- si compartiste cabina en el tren conmigo, no creo que te afecte en nada el que compartamos habitación.
-Eso era porque saliendo del tren ya no tendría que volver a verte, Potter estúpido, y esto es COMPLETAMENTE diferente, por si no lo has notado –le reclamó el rubio- y ¡¿que esperas¡¡Di la maldita contraseña de una buena vez!!!
-¡Por Merlín, Malfoy! –lo miró cansado de su actitud- será mejor que te calmes si queremos pasar la noche en paz y dormir tranquilos.
-Contigo es imposible el tratar de pasar no una noche, sino una hora en paz!
-Bien... esta bien, maldita lombriz albina, ya me cansaste- Harry comenzaba a hartarse de las quejas de Malfoy, quien parecía un niño pequeño haciendo berrinches.
-¿Te canse¿y que diablos piensas hacer al respecto, Potter? –lo retó.
Harry sin aguantarse más tiempo, tomo al rubio por la túnica estrellándolo contra la pared, pudo darse cuenta de lo fácil que era maniobrar con el rubio, pues era tan ligero que ni había batallado en acorralarlo contra la pared. Draco tenía la cara de Harry tan cerca de la suya que podía saborear el cálido aliento del gryffindor en su boca. Solo un par de centímetros separaba sus rostros; Draco pudo ver por primera vez, esos orbes esmeraldas de Harry tan cerca de él, que pudo notar como ese mar enfurecido de sus ojos tenía pequeños hilos dorados y plateados flotando por todo ese verde esmeralda, rodeados de unas tupidas, largas y espesas pestañas que hacían aún más hermosos esos ojos de su enemigo de la niñez.
-Es mejor, Malfoy –escupió su nombre sonando igual que el rubio- que te contengas si no quieres que esto pase a mayores... ¿me entiendes?
-¿Y crees que te tengo miedo, Potter? –le escupió de igual forma su nombre- tu...
-¿Qué están haciendo? –se escucho la voz mortificada de la maestra McGonagall tras ellos- ¡por Merlín! No se les puede dejar ni un minuto a solas porque luego buscan la manera de pelearse.
-Su querido alumno fue el que empezó todo, maestra –le reclamó el rubio mientras se acomodaba su túnica.
-Yo no empecé, Malfoy y bien lo sabes.
-Empezaste este conflicto desde el primer instante en que respiraste en este mundo.
-Eres tan infantil, Malfoy –le respondió Harry con una sonrisa algo sarcástica en su rostro.
-Bien, basta de ustedes dos –los regañó la maestra- vayan a ver al director de una buena vez, y haber si aprenden a controlar sus caracteres –volvió la vista hacia la estatua que tapaba la entrada del despacho- "pastel de limón".
La gárgola comenzó a girar dejando a la vista la ya conocida escalera de caracol, los dos voltearon hacia la maestra como esperando a que ésta les dijera que se fueran a sus respectivas casas, pero no fue así ya que les dirigió una mirada tan amenazadora que los dos subieron a regañadientes al despacho del director. Ya ahí afuera, el director los invitó a entrar, éste se encontraba sentado en su escritorio mirando a los dos hermosos jóvenes frente a él como si estuviera estudiando sus expresiones o pensamientos.
-Siéntense, por favor –los invitó- ¿desean un dulce picante? Aunque debo advertirles que muerden si no tienen cuidado.
-N-no, gracias –le contestó Harry mientras miraba extrañado aquellas cosas que el director se empeñaba en llamar dulces.
-Bien –entrelazo los dedos poniendo ambas manos sobre su escritorio, mientras observaba detenidamente al par de rostros frente a él- sé que esto puede resultar difícil para ustedes, quizá más para uno que para otro, pero aún sigo insistiendo en que esto es para el bien de Hogwarts.
-Aun no entiendo en que le beneficia a Hogwarts el que yo y Potter seamos amigos –le reclamó el rubio, aun pensando en lo que Nott le hubiera dicho. Deseaba calar al director para ver si era cierto lo que él y sus amigos pensaban. Aunque era muy seguro que así era ya que el anciano director nunca confesaría los verdaderos motivos de sus acciones (aunque estaban un poco distantes de lo que el rubio creía).
-¿Aún no lo entiende, joven Malfoy? –le preguntó serenamente Dumbledore- ¿que cree que pueda pasar si no se soluciona esa riña entre ustedes dos? Los pequeños alumnos de nuevo ingreso pensaran que esta bien el pelearse entre las diferentes casas, dando paso después a enemistades más grandes que podrían acabar con Hogwarts, siendo que todos somos estudiantes de dicha institución.
-¿Y usted piensa que me voy a tragar ese cuento tan fácilmente? –le recriminó Draco.
-Lo siento Malfoy, pero es la verdad... es todo lo que puedo decir.
-Claro, no puede decir más porque se delataría ante su querido niño dorado¿no es así?.
-No entiendo a que se refiere con el hecho de que me delataría¿que es lo que piensa usted que realmente trato de hacer, supuestamente? –lo cuestionó el director en un tono que al slytherin le pareció muy chantajista.
-Al igual que usted, Dumbledore, es todo lo que puedo decir –le sonrió desafiante al anciano quien no pudo ocultar un brillo especial en sus ojos, trató de ocultar una sonrisa.
-Muy bien, solo les quiero advertir que no me gustaría saber que durante el tiempo en que están compartiendo habitación, se dedican a pelear y a lastimarse entre ustedes mismos.
-Pierda cuidado profesor –le respondió el ojiverde- al menos de mi parte no habrá ningún problema por eso.
-Pues de la mía no estés tan seguro de ello, Potter.
-De ti me puedo esperar cualquier cosa, Malfoy.
-Bien, bien, dejen de discutir –los reprendió el director- su habitación esta tras el cuadro de la pareja de enamorados sentada en una banca en el jardín.
-Qué ironía, no? –exclamó Draco- el cuadro de una pareja de enamorados encierra en sus entrañas a una pareja que se detesta. Claro! Esto no podría ser otra brillante idea más de nuestro amado director¿no es así?
Dumbledore trató de no reír ante el comentario del rubio sentado frente a él –no tiene por que ser así si usted no lo desea, joven Malfoy.
-Director... –lo interrumpió Harry- solo tendremos que estar juntos en la habitación, verdad? digo, no tenemos que estar juntos para todo, no es así?
-Harry –lo miró sonriente el anciano (aunque él ya conocía la respuesta)- en eso yo no podría interceder, si lo que te refieres es a las clases y demás actividades, ya sería cuestión y criterio de cada profesor. Alguna otra duda más? –interrogó el director viendo interesado al par de alumnos sentados frente a él.
-Sí¿cuando darán vacaciones? –preguntó tratando de molestar el rubio- ya me quiero ir de aquí.
-Por cierto, que bueno que me recordó, joven Malfoy –le respondió el anciano haciendo que Draco abriera enormemente los ojos algo nervioso- ustedes no tendrán vacaciones, se quedarán aquí en Hogwarts a seguir disfrutando con la compañía de cada uno de ustedes; y ahora sí, si me lo permiten tengo que seguir trabajando –terminó de decir el director.
-P-pero –tartamudeo Harry- ¿no tendremos vacaciones? o sea que voy a estar aguantando siempre a este… -volteo a ver al rubio quien lo veía con un gesto de enfado- a este… ¡Merlín! (suspiró atormentado) ¿no podría dejar que Ron me visitará al menos un día?
-Claro –sonrió Draco déspotamente- como no ibas a extrañar a "tu amante" la comadreja?
-Cierra la boca, Malfoy.
-Harry –le respondió el viejo- desde luego que podrás llevar a Ronald a tu habitación; pues se me olvidaba comentarles un detalle más –los dos chicos lo miraron atentos y nerviosos a lo que tenía que seguir diciéndoles el director- solamente los sábados de cada semana, podrán llevar a un amigo de cada uno de ustedes a que les acompañe en la habitación, y éste se retirará de ahí a primera hora del domingo en la mañana... ¿quedo claro?
-Sí señor –respondió Harry.
-Bien, pueden retirarse, su equipaje ya fue llevado a su nueva habitación, así que pasen un divertido y emocionante último año en Hogwarts –los despidió sonriente el anciano.
-¿Sabía que eso me sonó a burla? –le recriminó molesto Draco.
-Cállate Malfoy y salgamos de aquí –le dijo Harry mientras jalaba al rubio de la túnica y lo sacaba de la oficina de aquel viejo.
-¡Suéltame, Potter! No te atrevas a tocarme otra vez con tus sucias manos¿que rayos te sucede para que te creas con el derecho de tocarme?
-No es por eso Malfoy, pero al parecer no notas como es que Dumbledore estaba gozando al darnos tantas "buenas" noticias.
-Bueno, al menos en eso estoy de acuerdo contigo –bufó el rubio mientras caminaba hacia lo que sería su nuevo dormitorio- no puedo creer aún que los profesores no se hayan rebelado ante semejante despojo de autoridad que tenemos por director.
Harry trató de no reír ante el rubio, en realidad, le comenzaba a hallar gusto a sus comentarios ácidos y sarcásticos. Ese slytherin en verdad que lo hacía sentirse vivo con tanta energía que parecía poseer en su interior, pero claro, Harry aún no estaba del todo contento con algunas de las ideas del viejo, pues el compartir el dormitorio con el sexy slytherin estaba bien, pero el quitarle las vacaciones, eso era otra cosa... el ojiverde ya había hecho planes con antelación con sus amigos para pasar la navidad en la madriguera y ahora todos sus planes se le venían abajo tan fácilmente como se habían planeado. Pronto llegaron al cuadro que escondía su nueva habitación, la pareja que se abrazaba sentados en una banca vio sonriente a el par de jóvenes frente a ellos, la chica del cuadro sonreía feliz al rubio pues nunca antes había visto cosa tan hermosa jamás.
-"Dulce amargo" –dijo Harry la contraseña siendo ignorado completamente por la pintura.
-Mira, una pareja nueva –dijo el joven enamorado en el cuadro- éstos son nuevos, nunca los había visto antes. (La parejita hablaba como si siempre estuvieran suspirando, muy enamorados… eran tan cursis xP).
-Sí –contestó suspirando la joven mujer entre sus brazos- el hermoso joven rubio parece como si fuera un mismo ángel… (suspiro enamorada)… ¿son novios ustedes también?
-¿Novios? –preguntó Harry volteando a ver al rubio junto a él y sin querer, dejando ver una pequeñita sonrisa.
-En tus sueños, Potter...–le contestó déspotamente el Slytherin ya harto de esos absurdos comentarios que no venían al caso- y ahora tu, mujerzuela de un cuadro barato, déjanos pasar o lanzaré un avada kedavra a tu espantoso novio patético junto a ti.
Ante lo dicho, la joven mujer calló sus comentarios y abrió la puerta para que pudieran entrar.
-¡Grosero! –le dijo al momento en que el rubio pasaba a través de la puerta.
-¡Mediocre! –le respondió el slytherin molesto mientras Harry se mordía el labio inferior para no reír.
-¡Por Merlín, Malfoy! –le sonrió Harry- te has vuelto un completo amargado. La chica solo trataba de ser amigable.
-¿Sabes, Potter? –lo miró en un gesto que al ojiverde le pareció ver que le salía humo por los oídos- no estoy de humor para andar haciendo "nuevos amigos", y si estoy así es solo porque no me siento tan contento con esta situación, como para poder seguir estando feliz a tu lado mientras mis verdaderos amigos están abajo, en las mazmorras, quizá pasando un rato realmente agradable el cual me lo estoy perdiendo por estar, claro, aquí contigo.
-Vamos, Malfoy –le sonrió- no puede ser tan malo.
-Cállate Potter, y da gracias a que el imbécil que es ahora nuestro director, dejara que trajéramos a alguien más a la habitación, aunque fuera por solo un día, sino… (trato de controlarse) sería mejor que ya no me molestes –le respondió el rubio entrando a la habitación. Pronto hizo su enojo a un lado al contemplar sorprendido el interior de aquel aposento el cual sería su nuevo hogar en ese año de estudios. Era realmente increíble, más grande que su propia habitación en las mazmorras y sin duda, más elegante, cálida y cómoda. Harry sonrió al ver la gran chimenea que seguramente, acababan de prender los elfos domésticos del castillo, un sillón grande e indudablemente confortable forrado en piel negra, parecía contemplar la tenue luz que provenía de la chimenea; mientras una gran alfombra color escarlata se tendía a los pies del mueble. Una gran biblioteca que poseía varios libros de pociones, hechizos y demás se encontraba frente a una gran mesa de caoba, magníficamente tallada que complementaba el encanto de aquella habitación que sin lugar a dudas, era la sala común. Draco se adelantó al ojiverde y abrió otra enorme puerta que se tendía a unos pasos sobre unos escalones que marcaban el final de la sala común. Abrió sorprendido los ojos al ver aquel par de camas que habitaban en el dormitorio. Eran enormes y como todos los demás muebles, parecían que el mejor artista en el mundo mágico las había creado. Con solo verlas se sabía que serían una delicia dormir entre sus sábanas y finos edredones que daban la bienvenida al par de jóvenes. Harry aventó a Draco a un lado para tener una mejor vista de aquel lugar.
-¡Merlín… esto es mejor que mi dormitorio en Gryffindor… es genial!! –dijo muy emocionado el joven Potter mientras veía satisfecho aquellas camas de grandes columnas erguidas con presunción, las cuales detenían un techo de tela vaporosa en las camas. Eran sencillamente una maravilla.
-Yo diría que es mejor que cualquier cosa que hayas tenido nunca, Potter, porque claro está que solo una persona como tú se podría quedar babeando por una tontería.
-¡Sólo mira el tamaño de las camas! –exclamaba el moreno aún maravillado e ignorando el comentario del rubio a su lado- al menos compensaron con algo bueno el tener que estar soportándote todo este año escolar.
-Pues con que poco te conformas, Potter –se burló Draco viendo al ojiverde aún emocionado por aquella habitación- claramente se ve que eres un conformista innato, te emocionas por una cama¡Merlín! vaya cosa más patética.
-Di lo que quieras, Malfoy, yo me voy a dormir –dijo Harry sin querer oír más ni ver a su nuevo compañero de habitación. Y sin decir más, se tiró rendido en la cama; era tan cómoda que Harry sentía como si estuviera acostado en una plácida nube. Seguro que las noches serían mucho más confortables ahí.
-Vaya que eres un sucio y maleducado, Potter –le siseó el rubio frunciendo la nariz- mira que acostarte con tu ropa puesta…
-¿Y qué? –lo interrumpió Harry mientras lo miraba casi retándolo y sin ocultar una sonrisita maliciosa- ¿acaso quieres que duerma desnudo?... vaya Draco, nunca me hubiera imaginado que tuvieras esa clase de ideas…
//¿Qué?... ¿acaso esta tratando de insinuar que yo…¡Salazar!... vaya cachondo que resulto el leoncito…// -Potter- lo miró altivamente- preferiría ver primero desnudo a Snape que verte a ti…
-¡A Snape? –sonrió Harry sin dejarse amedrentar por la serpiente- mira que gustitos tienes Malfoy, no sabía que fueran tan… raros… pero proviniendo de ti, bueno, cualquier cosa me podría esperar… supongo.
//¡Imbécil!// -Potter- lo miró tan altivamente como pudo- una persona tan estúpida como tu nunca podría imaginarse siquiera cuán extremadamente altos están los gustos de alguien tan perfecto como yo, y como Malfoy que soy, no nos enlazamos con cualquier cosa… así que lamento mucho decírtelo, Potter, pero no entras en el círculo de mis exquisitos y elegantes gustos.
-Vaya, Malfoy- lo miró Harry mientras se acomodaba en la cama viendo al engreído rubio frente a él, el cual ahora se había sentado en su cama, recargándose tan aristocráticamente en la enorme cabecera del mueble- pues si tus "exquisitos y elegantes" gustos incluyen al horrendo maestro de pociones, ya me imagino entonces el porqué yo no encajo en tu "refinado" mundo.
-Si serás imbécil Potter- estalló el rubio aventándole una almohada en la cara al aperlado ojiverde quien reía ante la acción del hermoso Slytherin- ¿de que diablos te estás riendo Potter¿acaso encuentras esto divertido, eh imbécil?
//Jajajaja… por Merlín, Malfoy es un completo amargado! (suspiró mentalmente)…pero sigue viéndose igual de lindo// -pensaba Harry sin poder contenerse la risa al ver al rubio sentado en la cama viéndolo muy indignado.
-Dime Potter¿Qué es tan gracioso, pedazo de estúpido?
-Ya cálmate Malfoy –trató de controlarse- te vas a morir muy pronto con tanto coraje que haces.
-Qué más quisieras, no? –le torció la boca- pues no se te va a hacer tan pronto, Potter, ya que tengo ciertos asuntos que tratar primero aquí.
-¿Asuntos?
-Sí, eso dije –le bufó molesto. Acabo de decir eso el rubio y se puso de pie para ir al baño a darse una bien merecida ducha con agua caliente que le relajara sus ya tensionados nervios. Harry podía oír el agua correr y el vapor salir por la puerta de aquel cuarto, trató de pensar ahora que estaba más tranquilo.
//¿Qué asuntos se puede traer entre manos Malfoy?// pensó Harry ahora acomodándose boca arriba en la cama // esto me parece muy extraño… tal vez sea mejor que investigue, no vaya a ser que se quiera meter en líos y ahorita… no, no puede… no hasta que lo haya conquistado, porque claro, lo voy a conquistar¿pero que estoy diciendo¿yo conquistar a Malfoy?... mmmm… ¿y porqué no? El niño esta muuuuy bien, además, se ve que es tan indefenso… ¿indefenso¿yo dije eso?... jajajajaja… ok, ya estoy loco. Pero¿por qué no? la vida se ha empeñado en quitarme todo lo qué mas quiero y se ha esforzado en hacerme miserablemente infeliz, así que, Harry; este gusto no te lo va a quitar, ah no, no lo hará//.
-Mira que eres anormal, Potter –lo miraba de hace rato el rubio, ya había salido de la ducha y vestía una elegante pijama de seda negra, la cual hacía resaltar su pálida e insinuante belleza- solo una persona tan extraña como tu, podría estar haciendo esas caras y murmurando con… sabrá Merlín quien. –Harry se ruborizó al oír la voz de su némesis parado en frente, por un instante se había olvidado de él. En verdad que Draco Malfoy hacía justicia a la elegancia, con esa pijama de seda negra, su bien moldeado, redondo y estrecho trasero se veía tan tentador… Harry se abofeteo mentalmente al sorprenderse el mismo viendo esa parte del rubio.
-Bueno, con alguien tengo que platicar, no? –trato de defenderse- o es que prefieres que conversemos entre nosotros?
-No tuvieras tanta suerte, Potter –le contestó el rubio mientras se acomodaba en su confortable cama.
-Lo imaginaba –Harry cerró los ojos deseando que el sueño le viniera pronto para recobrar fuerzas y levantarse el día de mañana con nuevos ánimos para aguantar y "conquistar" a su tan difícil presa rubia y seductora. Malfoy se recostó en su cama viendo hacia la pared y dejándose llevar por sus propios pensamientos.
//Salazar quiera que esto sea solo una pesadilla, mira que tengo que aguantar al cara rajada y sus patéticos comentarios todo este año… Merlín, estoy seguro que me odias… aunque por un lado (sonrió levemente) ese estúpido de Potter tiene los ojos más hermosos que jamás haya visto y … ¿¡pero que diablos estoy diciendo¡es Potter!! Merlín, ya me esta afectando esta situación… además, tengo que arreglar ciertos asuntos con Blaise, no me gusta sentirme así. Salazar sabe cuánto voy a extrañar a ese diablo de Zabini// -pensaba el rubio cerrando los ojos mientras sus pestañas se humedecían por una ligera capa de líquido salado que luchaba por salir de sus ojos // Blaise… (suspiraba)… te extraño mucho…// se abrazó a si mismo mientras una lágrima salió finalmente resbalando por su aterciopelada mejilla, se trató de esconder entre las sábanas. Harry pudo escuchar un leve suspiro, el cual casi parecía un leve lamento que provenía del rubio frente a él, se enderezó un poco y alcanzó a ver como el rubio ligeramente se estremecía entre las sábanas de la cama.
//Pero¿qué le pasa a Malfoy?// pensaba Potter sin acabar de entender a ese orgulloso slytherin. -¿Estás bien, Malfoy?
-Qué te importa, Potter –fue todo lo que obtuvo por respuesta.
-Bien, haz lo que quieras- se cansó Harry y volvió a su posición en la cama //Draco… no me gusta nada cómo estás actuando, tal pareciera que ocultas algo… y luego con lo que dijiste¿qué asuntos podrías tener tu pendientes?… Merlín, sin lugar a dudas tengo que investigar que es lo que estas tramando, delicada serpiente albina// y sin querer pensar mas, Harry se quedó completamente dormido mientras se arrullaba por el sonido del viento que parecía cantar afuera de esos muros y por el dulce aroma a vainilla y coco que provenía de cierto hermoso rubio que trataba de dormir sin lograrlo.
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Tal parece que esta comenzando a surgir un triángulo amoroso en la historia… hum… aunque uno de los protagonistas ni siquiera está enterado de ello (entiéndase Zabini)… jejejeje… pobre Draco xP.
Debo disculparme por este capítulo, la verdad es que tuve una de esas pequeñas etapas depresivas, y el capítulo no resulto del todo de mi agrado, pero espero que les haya gustado. Aunque debo decir que aun no se que esperar de Blaise, Draco y Harry. Tal parece que el rubio se inclina más por Zabini… pero espero sea solo un capricho, bueno, claro que lo será, Harry es muy perseverante y no quitará el dedo del renglón, y más ahora que sucederán varias cosas después… jejeje.. ñaka, ñaka…hará cualquier cosa por conseguir a su adorada serpiente x3 .
Gracias a piri-chan.anti-kikio, Dianitablack y a FeFiiiTTah Malfoy Potter por sus comentarios¡Gracias, muchas mucha gracias!! ya verán, todavía faltan muchas cosas por pasar y hay que ver como se las ingeniara Potter para cumplir sus propósitos Muajajajajajaja!!! (pobre Harry, lo voy a meter en cada aprieto y alguno que otro dolorshillo, pero bueno, eso le pasa por enamorarse de el sexy aristócratico joven Malfoy xP).
¡Espero sus reviews!
