Disclaimer: Ninguno de los personajes de Harry Potter me pertenece, todos son propiedad de su autora J.K. Rowling, a quien venero todos los días... xP

Ya saben, este es un slash; un HP/DM (así lo será, queda prometido).

//pensamientos//

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Capítulo 6

Tentaciones

Un nuevo día dio comienzo, mientras el sol susurraba al oído del joven Harry Potter quien haciendo un esfuerzo sobrehumano, se levantó de la cama. Observó como el hermoso rubio ya no se encontraba en su cama, bueno, no estaba en toda la habitación. //Seguro ya bajó a desayunar// pensó el ojiverde. Era sábado, día en el que por fin, habrían de invitar a uno de sus amigos para pasar el día junto a ellos en la habitación. Harry bostezando y arrastrando la ropa que se pondría ese día; unos jeans muggles desgastados y modernos junto con una camiseta negra un poco ajustada que tenía un dibujo algo gótico, unos cuántos accesorios punks y sus habituales converse (es que me encanta imaginarme a un Harry atrevido xP) entrando al cuarto de baño. Comenzó a desvestirse, en realidad el joven Potter era un chico muy atractivo, y eso lo dejaba claro el hecho de que a su regreso, ya contaba con un séquito de admiradoras en Hogwarts, aunque claro, eso a él le pasaba de noche ya que como era tan despistado, nunca se daba cuenta de las cosas. Sin decir más se metió en esa grande tina de baño, la cual ya tenía el agua bastante calientita y aparte, estaba perfumada... seguramente fueron los elfos domésticos quienes le prepararon la ducha, si, seguramente eso era.

Harry cerró los ojos recargando su cabeza en el borde de la tina mientras estiraba sus piernas, sintiendo el agua caliente cubrir su atlético y bien formado cuerpo; solo había una cosa que no encajaba en ese cuadro... el ojiverde podía sentir que estaba tocando algo con sus pies, era algo blando, cálido, suave... ¿qué sería eso? Abrió los ojos y sintió como el cabello se le ponía de punta al ver a cierto rubio, desnudo también en la tina.

-¡MALFOY! –se hizo para atrás, sintiéndose muy apenado.

-¡POTTER! –gritó el pobre rubio sintiendo como la sangre se le iba hasta los pies al ver a su némesis enfrente de él y desnudo- ¿qué no viste que el baño estaba ocupado, imbécil???

-L-lo siento, Malfoy... –Harry sentía como su rostro se ponía de todos colores por la pena- no sabía que estabas aquí.

-¡AAGGHH!!... ¡Diablos Potter!... ¡sal de aquí! –hizo una cara de fastidio y de asco, a la vez que hacía una gran alharaca - ¡Maldita sea, Potter¡¡ Estas ensuciando el agua con tu suciedad¡Sal de aquí!!!!

-¡¡Yo no estoy sucio, Malfoy!! –le dijo muy molesto Harry- lo dices como si tuviera una enfermedad contagiosa!!

-¡¡Ya cállate, Potter morboso!!

-¡Yo no soy ningún morboso! –se defendió Harry- yo que iba a saber que estabas aquí en el baño??

-¡Para eso existen las puertas, Potter! –el rubio sentía como sus mejillas se teñían de carmín- ¿¡qué no pudiste tocar antes de entrar?!, pero claro como lo ibas a hacer?, si eres un completo maleducado sin modales!

-Bueno, esta bien, lo lamento... reconozco que debí tocar primero, pero... –Harry se había quedado ya sin argumentos, no le gustaba darle la razón al déspota mimado de Malfoy así que dijo lo primero que se le ocurrió- de igual forma tu debiste avisarme que te metías al baño.

-¿Y desde cuando tengo que avisarte de las cosas que hago o deje de hacer, Potter?

-Bien, ya es suficiente... –el ojiverde ya estaba cansado de pelear con ese rubio- por favor, sal del baño que necesito bañarme y ya tengo hambre. Además, tengo una reunión con McGonagall.

-¿Y crees que a mi me importa tu itinerario de actividades, Potter? –lo miró molesto y altivo- y si tienes tanta prisa por ver a esa mujer, sal tu entonces... seguramente has de pensar que saldré así tan fácilmente para satisfacer tus deseos de verme desnudo, eh¿es que me tomas por un tonto?

-Por Merlín, Malfoy –trató de no ruborizarse ante el comentario del rubio- ¿piensas que soy un degenerado?

-De ti, todo me puedo esperar Potter... y ¡ya sal del baño!

-No lo haré, sal tu primero, ya te dije.

-¡Eres un niñato terco y testarudo, Potter!

-Mira quien lo dice, no me hagas reír, Malfoy. Además, por lo visto tu ya te diste tu baño, así que es mi turno y no saldré de aquí hasta haberlo hecho... sal de la tina, o prefieres quedarte aquí y contemplar como es que me doy una ducha? Quizá el que tiene deseos de ver al otro desnudo, eres tu después de todo.

//Salazar... ¿porqué me haces esto?... ese Potter es un completo idiota... ¿porqué yo?... ¿porqué el vejete me hizo esto a mí??// pensaba lamentándose el rubio slytherin mientras Harry trataba de no sonreír ante ese muchacho mimado que tanto amaba- solo en tus sucias fantasías yo hubiera deseado eso, Potter... y no voy a salir del baño, porque yo mismo preparé la tina para mí y no para tus... necesidades.

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Mientras en el Gran Comedor, algunos chicos se preguntaban el porque no bajaban aún sus amigos. Tanto los gryffindors, como los chicos de slytherin, esperaban el momento en que la puerta se abriera dejando ver a alguno de sus compañeros.

-¿Porqué no habrá bajado todavía Harry? –preguntaba Hermione al pelirrojo de Ron mientras veía la pequeña mesa que aún estaba deshabitada - ¿crees que le haya pasado algo?

-No lo sé- le respondió el chico quien seguía comiendo ese pan relleno de chocolate- tal vez aún esté dormido.

-No lo creo, ya es tarde... además, la maestra McGonagall deseaba hablar con él.

-Pues... –el pelirrojo volteo a la mesa de Slytherin viendo como también los amigos del rubio veían intrigados la mesita vacía- ... al parecer lo mismo se están preguntando las serpientes.

-Te digo, Ron... –la pobre castaña estaba muy preocupada por su aperlado amigo, que no se atreviera ese altanero rubio a haberle hecho daño a Harry sino, lo lamentaría- ... estoy segura que ese Malfoy lo ha de estar haciendo enfadar en estos momentos.

Y en la mesa de Slytherin, los demás chicos algo inquietos se veían entre si mientras Crabbe engullía con felicidad un plato de pollo con puré, al parecer a él no le interesaba tanto el tema como la comida que estaba frente a él.

-Theo... ¿estás seguro que Draco dijo que bajaría a desayunar? –preguntó Zabini aún sin probar alimento.

-Sí, eso precisamente fue lo que me dijo Blaise –le respondió el castaño de Nott- no entiendo porqué no ha bajado aún.

-Pues tampoco Potter ha bajado, mira que la mesa esta vacía... ¿tu crees que estén peleando? –le dijo el pelinegro.

-Tal vez así sea... –suspiró el castaño- ... tal parece que ese par no puede vivir sin pelear.

-Bueno, pues esperemos que no se tarde más, por lo menos, yo ya voy a empezar a comer...

-Sí, yo también...

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-Potter... –el rubio lucía cansado, y ambos, el león y la serpiente, tenían la piel ya arrugada por estar tanto tiempo bajo el agua- ya me estoy cansando...

-Yo también, Malfoy... –le contestó Harry algo tembloroso por el frío que comenzaba a sentir- deberías recapacitar y salir tu primero de la tina.

-¿Estás demente, Potter?

-¡Bien... esta bien! –espetó el ojiverde ya cansado con aquella situación- total, al cabo que yo no me avergüenzo de mi cuerpo...

-¿Qué estás tratando de insinuar, Potter? –le interrogó muy molesto y ofendido el joven rubio //¿acaso este imbécil piensa que me apeno de mi cuerpo??... ¿qué no sabe éste estúpido que soy perfecto???... ¿qué acaso no me ve???//.

-Nada Malfoy, no trato de insinuarte nada... solo eso... así que ya me voy...

-¡Ah no, Potter! –le impidió la salida el rubio- primero voy a salir yo!! Para que veas que yo no tengo nada de que avergonzarme!!

-Bien, cómo quieras entonces...

¿y si...? ... no, no voy a caer en la trampa de Potter... seguro quiere ver mi hermoso y perfecto cuerpo para después masturbarse con mi hermosa imagen, ah no, nunca se le va a hacer verme así!!// -¿sabes que, Potter? sal tu primero.

-¡Merlín, Malfoy! –ya molesto el pobre y guapo gryffindor le reclamó- ¡ya decídete de una maldita vez!

-A mi no me grites, estúpido!!

-Bien, quédate solo... yo me voy... –Harry se enderezó para ponerse de pie, pero el rubio quien no deseaba dejarse ganar por ese patético cara-rajada, lo tomó del brazo jalándolo, solo que el bello rubio no contaba con que el piso de la tina estaba resbaloso y cayó al agua con Potter encima.

El peso de Harry impedía que el rubio se enderezara, y el pobre Draco ya estaba bastante desesperado bajo el agua, sintiendo que ya no podía respirar. Harry dándose cuenta de la situación, tomó al rubio de la cintura y lo sacó del agua, recargándolo en la orilla de la tina, tomando aire mientras seguía abrazando al rubio estrechamente a su cuerpo desnudo. Draco aún abrazado al cuello de Harry y sintiéndose aún nervioso, comenzó a tomar aire nuevamente.

-Casi me matas, Potter...

-L-lo siento Malfoy. –Harry se quedó viendo ese hermoso rostro suave y delicado, deseaba tanto poder besar esos labios tan incitantes; los tenía tan cerca de él y sin embargo, estaban tan lejos de lo que él deseaba... en cambio, Malfoy levantó la vista y se encontró con dos bellas orbes esmeraldas, observándolo... diciéndole algo sin voz¿acaso Potter lo estaba mirando con... amor? no, el rubio estaba seguro que no, Potter lo odiaba y esos bellos ojos verdes seguramente no le decían nada, solo había sido su imaginación.

-Ya estoy bien, Potter, ya puedes soltarme... –le dijo el rubio en un tono de voz que a Harry le pareció algo triste.

-Sí, Malfoy –le sonrió el ojiverde, dándose cuenta de que aún abrazaba al bello rubio- dejaré que te sigas relajando con tu agua perfumada y... todo eso... –Harry se sentía algo nervioso y confundido- ahora mismo salgo.

-Gracias... –le respondió casi sin voz el joven Malfoy, desviando sus bellos ojos de mercurio del inquietante rostro de Potter, quien se quedó helado al oír como el rubio le había dado las gracias.

Harry salió de la tina de baño, mientras Draco volvió a dirigir su mirada hacia el chico aperlado, observándolo en silencio. Su piel un poco bronceada lucía indudablemente sexy al estar empapada por esas pequeñas gotitas de agua que escurrían por su atlético y muy bien moldeado cuerpo... resbalando por su deleitable y cálida piel... su dorada piel... esa espalda, seguro era un sueño abrazarse a ella; su trasero tan ... no, definitivamente Harry Potter había cambiado por completo. El rubio no hablaba, solo se dignaba a contemplar como el joven gryffindor se comenzaba a vestir, tan sensualmente (o eso le pareció al rubio) que aún seguía sin entender cómo era que el delgado y desnutrido de Harry Potter a quien conoció en el primer año de sus estudios, se había convertido en ese inquietante y sexy chico vestido frente a él. Sonriéndole de esa forma, esa misma sonrisa y ese brillo en sus ojos... ¿sería verdad lo que el rubio comenzaba a imaginarse?, definitivamente, Draco Malfoy estaba firmemente convencido en que era solo su imaginación.

-Te veo más tarde, Malfoy- le dijo el joven ojiverde regalándole la más bella de sus sonrisas al hermoso rubio anonadado frente a él.

-Sí, Potter.

Draco Malfoy oyó como se cerraba la puerta de la habitación y salió del baño dispuesto a vestirse y bajar a desayunar como les había prometido a sus amigos. A los minutos bajo al Gran Comedor, encontrándolo casi vacío. Volteo a un lado de la habitación y ahí estaba Harry Potter, comiendo en la mesa que estaba destinada para ellos dos. Recordando lo sucedido, aún no lograba entender el porque comenzaba a sentirse intrigado por ese chico de ojos esmeraldas y en silencio total, se sentó en la pequeña mesa haciéndole compañía al ojiverde.

-Creo que no fuimos los únicos en bajar tarde a desayunar... –trató de conversar el joven Potter mientras veía como el rubio se sentaba a su lado. Harry cerró los ojos percibiendo ese aroma tan agradable que provenía del rubio, ese delicado y sutil aroma a vainilla y coco.

-Si lo dices por Crabbe, déjame decirte que te equivocas, Potter –le respondió mientras veía al chico en cuestión seguir devorando ese delicioso pastel de chocolate- deberías saber que Crabbe gusta de quedarse tarde en el comedor, hasta haber saciado completamente su gusto por la comida.

-Vaya...–le sonrió mientras volteaba a ver a Draco- no se le puede culpar de tener un gusto en particular... en cambio, habemos otras personas quienes aún no podemos satisfacer nuestros "gustos".

-¿Hablas de algo en particular, Potter? –le preguntó el rubio dirigiendo de nuevo sus bellos ojos de plata a los ojos esmeraldas de Harry, que en esta ocasión parecían estar inundados por un brillo de deseo. Draco no evitó el sentirse nervioso ante aquella mirada; y aunque ya estaba acostumbrado a que las demás personas lo vieran así, aún no lo estaba ante esa inquietante mirada del joven Potter.

-Tal vez, Malfoy –le sonrió- ¿tu nunca has deseado algo... pero que te sea imposible de tener?

-Pues... –el rubio bajo la mirada sintiendo como sus mejillas se ruborizaban- no había pensado en eso, Potter. Crecí en una familia muy poderosa y como hijo único, mis padres nunca me negaron nada de lo que yo deseara... salvo una sola cosa...

-¿Qué cosa? –le preguntó Harry observando como el rubio parecía de pronto haberse puesto nostálgico.

-El desobedecer a Voldemort... –Draco parecía tener la mirada perdida en el brillo del cubierto de plata en su mano- desde que era un niño, siempre quise que mi padre no hubiera vendido su alma a ese... repugnante ser egoísta. Mi madre siempre se veía temerosa debido a la actitud de mi padre; más aún después de que ese asqueroso señor tenebroso volvió a poseer un cuerpo. Cada llamado de Voldemort era una pesadilla para mi madre, quien temía por la vida de mi padre y la mía. Y mi padre... después de tantos años, aún no sé si me llego a querer o a sentirse orgulloso de mí...

-Malfoy... –le tomó el hombro Harry en señal de consuelo- estoy seguro que tu padre obedecía a ese canalla para la propia seguridad tuya y de tu madre... y el que tu hubieras rechazado el llamado de Voldemort, estoy seguro de que lo hizo sentirse orgulloso; pues su único hijo, su heredero, no iba a entregar su vida y apellido a ese maldito, así como él lo hizo...

-No lo sé Potter... el saber que fue él quien asesino a mi madre y que murió en Azkaban por seguir a ese imbécil de Voldemort, me hace sentir que en verdad estaba por voluntad propia al mando del señor tenebroso... solo Salazar sabe cuánto lo odie al enterarme que había dado muerte a mi madre.

-Malfoy... tu conoces a Voldemort, estoy seguro que amenazó a tu padre con algo tan horrible, que Lucius sin pensarlo lo obedeció... ¿quién te dice que no lo hizo para salvar tu vida de manos de ese loco?

-Tal vez...

-No pienses así, Malfoy –le dijo finalmente Harry poniéndose de pie para irse, pues todavía tenía que ir a ver que era lo que quería McGonagall hablar con él- eres un Slytherin, deberías saber que Voldemort no haría las cosas sin pensar antes... tu sabes que se vale de sus horribles amenazas para cumplir sus propósitos. Además, estoy convencido de que tu padre te amaba Malfoy, pues pienso que hizo todo eso por ti, para que Voldemort no te pusiera las manos encima...

Draco sonrió levemente –lo sé, Potter...

-Bien –le sonrió dulcemente Harry al rubio al ver que al parecer, había dejado ese triste sentir atrás- ... debo irme Malfoy, tengo que ir a ver que es lo que quiere McGonagall... te veré después.

-Sí... –le respondió el rubio sin voltear a ver al ojiverde, no vio como éste parecía librar una batalla en su interior, ya que deseaba quedarse con Malfoy quien al parecer comenzaba a abrirse más al ojiverde y entre ir a ver que era lo que quería esa necia de su maestra. Harry tuvo que optar por lo segundo ya que si no lo hacía, eran problemas seguros. Salió del Gran Comedor dejando al rubio sentado aún pensativo.

//¡Rayos¿porqué precisamente ahora es que se le ocurrió citarme la profesora McGonagall// se preguntaba Harry Potter mientras caminaba por los pasillos del castillo, odiaba haber dejado solo al bello rubio ahí en el comedor. Y pensando en todo lo ocurrido en el transcurso de esa mañana, pensaba que una cosa era cierta y eso era el hecho de que había encontrado realmente fascinante el haber sentido junto a su piel desnuda, la suave, delicada y aterciopelada piel lechosa del sexy rubio. Aun recordaba como se sentía ese frágil y delicado cuerpo entre sus brazos... ¡Merlín! Ese rubio lo enloquecía. Cómo deseaba que ese slytherin en verdad estuviera cambiando su forma de ser para con él, sí eso sucedía, entonces el rubio se daría cuenta de que en realidad no era tan malo estar juntos... es más, tal vez comenzaría a agradarle; pues el ojiverde estaría dispuesto a tratarlo como lo más frágil que hubiera tenido jamás. //Sí tan solo Malfoy cediera un poco... todo sería tan diferente...// pensaba sonriendo el joven gryffindor mientras se dirigía a buscar a la maestra McGonagall.

Mientras en el Gran Comedor, Malfoy aún estaba sentado en la mesa, tapándose la cara con sus manos sintiéndose desesperado con toda aquella situación. //¡Maldita sea!... ¿porqué me estoy sintiendo así con Potter? ... y ahora, con esto de Zabini que se anda pajeando con la comadreja de Weasley... todo me esta saliendo mal... ¿porqué siempre es Potter quien termina dándome consuelo? Y sobre todo¿porqué razón siempre tiene que ser tan "bueno" conmigo?...//.

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Harry llegó a donde estaban sus amigos sentados a la orilla del lago, sonrió viendo al par de chicos hablar tranquilamente. Sin decir más se sentó al lado de ellos mostrándoles un pergamino.

-¿Qué es Harry? –preguntó Hermione.

-Es la lista de los encuentros de quidditch de este año –le dijo sonriéndole, luego le señalo donde decía Gryffindor- ¿ves? nos toca jugar primero contra Slytherin.

-¿Malfoy aún no sabe que vas a jugar de golpeador, verdad Harry?- le preguntó Ron.

-No, aún no sabe nada... creo que ellos piensan que no voy a jugar ya, no saben la que les espera conmigo de golpeador.

-Así es... –le respondió Ron mientras veía la lista en el pergamino- oye Harry, antes de que juguemos contra Slytherin, a ellos les toca jugar contra Ravenclaw.

-Sí...

-No estaría de más ver que tan bien anda su equipo, así podremos estudiar cuántas posibilidades tenemos de que le rompas la cara a Malfoy.

-¡Oye! –lo miró algo molesto el gryffindor- yo no pienso romperle la cara, Ron.

-Bueno, era un decir Harry... no te enojes.

-Después de todo... ¿no tendrías lugar donde darle tus besos, no es así Harry? –le preguntó algo juguetona Hermione.

-Hermione... dudo mucho que Malfoy aceptara primeramente el que lo besara... es solo que no acabo de entender. No sé si en realidad me odia tanto que no se da cuenta de todos mis intentos de hacerle saber lo que siento por él, o definitivamente... no sé que es lo que le ocurre

-Pues yo creo que nadie sabe que es lo que ocurre con él, Harry –le sonrió Ron- tal vez sea demasiado Malfoy para darse cuenta...

-De igual forma, no pienso quitar mi dedo del renglón –les dijo el ojiverde algo pensativo- aun y que Malfoy sea muy orgulloso y no quiera aceptarlo... él tiene que saberlo, es que... últimamente han sucedido ciertas cosas, que... Merlín, tendría que estar ciego para no darse cuenta...

-Ciego o testarudo –le sonrió Ron.

-Bueno Harry, dicen que la esperanza muere al último –le sonrió Hermione- además, nadie te puede decir que no vaya a cambiar al final...

-Eso espero Hermione –le sonrió el chico- si eso llegara a pasar, créeme que no dejaré que lloré por nada de nuevo...

-¿Qué lloré¿es que Malfoy estuvo llorando, Harry? –le pregunto Hermione intrigada- no nos contaste acerca de eso.

-Pues... –Harry tragó saliva al pensar en que si les decía, iba a poner al rubio en evidencia ante Ron acerca de lo que sentía el slytherin por Zabini- ... fue algo sin importancia en verdad, ya saben como es Malfoy... se ahoga en un vaso de agua.

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Mientras, el rubio en cuestión, deambulaba por los pasillos en busca de sus amigos caminando tan aristocráticamente entre los demás jóvenes estudiantes de Hogwarts. Se estaba quemando por encontrar a Zabini y aunque comenzaba a sospechar que ya no sentía nada por ese pelinegro, no iba a quedarse tan tranquilo sin demostrarle de lo que en realidad se perdía al estar con ese pobretón y nada especial "Weasley". Se cansó de buscarlos, como deseaba ir por el maldito mapa ese de Potter, seguramente así los hubiera encontrado rápidamente. // Y si ese tonto de Zabini está con el Weasley?? No creo que sean tan descarados para dejarse ver por todo Hogwarts... aunque conociendo a Zabini... Salazar¿porqué a mí?// se preguntaba el rubio mientras veía como pasaba Goyle a su lado.

-¿Aún estás aquí? –le preguntó- ¿no fuiste a las prácticas de quidditch, Malfoy?

-¿Eran hoy???

-Claro... fui a buscarte a tu torre, pero me dijo la pareja del cuadro que ya te habías ido de la habitación.

-¡Diablos! –se puso de pie rápidamente- ¿aún están practicando, Goyle?

-Sí aún estamos todos ahí, solo que descansamos un momento y aproveche para ir a buscarte... ¿si recuerdas que mañana tenemos partido contra Ravenclaw?

-¿Mañana? –le pregunto mientras corrían ambos chicos hacia el campo- ... sí, creo que ya tenía anotado eso en un pergamino que me hicieron llegar... y después será nuestro encuentro contra Gryffindor¿verdad?

-Sí, así es... –sonrió Goyle- ... no puedo dejar de pensar en la cara de Potter al ver el partido... pero desde las butacas, jejejejeje...

-Tienes razón, Goyle.

Llegaron al campo donde sus demás compañeros, montados en sus escobas los esperaban, ya habían dejado el descanso para después; deseaban ponerse en forma para el encuentro de quidditch, ya que su juego contra Ravenclaw definitivamente les iba a servir de práctica en su próximo encuentro contra Gryffindor.

-¿Dónde diablos te habías metido, Draco? –le preguntó desde lo alto Zabini al ver al rubio tomar su posición de buscador en el campo con la escoba.

-Pues seguramente no me estaba escondiendo de la mirada de los demás para ocultar "ciertas cosas", Blaise... –le respondió molesto.

Zabini no respondió dicho comentario del rubio, ya que lo había encontrado bastante incriminatorio... ¿era que trataba de insinuarle algo?, pues si eso intentaba hacer el rubio, el pelinegro simplemente lo ignoró despectivamente mientras se alejaba volando en su escoba para atrapar la quaffle. Draco claramente vio como el pelinegro lo había "humillado" así que se sintió muy herido... ¿cómo podía hacerle eso, a él, que lo quería tanto?... ¿"quería"?, bueno, tal vez el joven Malfoy comenzaba a dudar un poco de sus sentimientos para con ese misterioso slytherin, sabía que ya no le resultaba "tan especial" como antes. Y por supuesto, eso no se iba a quedar así ya que nadie ignoraba a un Malfoy, ya se encargaría de que ese Blaise se arrepintiera de haberle hecho semejante humillación.

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Llegó la noche fría y brillante al Gran Comedor, la luna parecía asomarse por las ventanas de aquel enorme salón mientras el techo mostraba cuán mágico era el cielo en ese momento. Poco a poco los estudiantes fueron llenando el lugar, el trío dorado de gryffindor entró también muy sonriente, Ron y Hermione acompañaron a Harry a su mesa para después irse a la de ellos. Potter volteo a su lado viendo como era que aún no llegaba ese rubio mimado a la mesa, sonrió al ver aparecer frente a él un delicioso banquete listo para ser probado. No era precisamente un manjar como aquel que apareció la primera noche en que regresaron al castillo, pero si lo bastante bueno como para hacer sonreír a Potter. Las puertas del Comedor se abrieron nuevamente dejando ver al ya conocido grupito de Slytherin, Draco fue directamente a su mesa, mientras Harry trataba de ocultar la emoción que sentía al ver sentarse a su lado, a el rubio que tanto amaba.

-Supe que tienen partido este domingo, Malfoy.

-Así es Potter...

-¿Te encuentras bien? –le preguntó Harry al ver como el rubio parecía algo molesto, se dio cuenta como era que la mirada del chico estaba completamente puesta sobre cierto slytherin de cabello lacio negro y piel pálida, quien lo veía de igual manera. El ojiverde pudo notar como era que Zabini parecía tener un ligero golpe en el rostro- Malfoy... ¿le rompieron la boca a Zabini?

-Potter... los asuntos que tengamos mis compañeros y yo, no te conciernen en nada.

-Bien... –le respondió no muy contento con aquella respuesta, volvió a fijarse en Zabini, quien se veía muy serio, hablando con sus amigos. Draco aún estaba pensativo, ver a su ex-amor Zabini como se tocaba los labios, le hacía recordar lo que había sucedido esa tarde, después del entrenamiento.

FLASHBACK

Terminaron de entrenar y Draco tomando su escoba en la mano, fue a encararse directamente con ese engreído de Zabini¿quién se había creído que era para ignorar al joven heredero Malfoy?

-Blaise... –Draco lo sujeto fuertemente del brazo, haciendo que el chico de cabello negro volteara a verlo frunciendo el ceño- ¿quién rayos te crees que eres para sentirte con todo el derecho de ignorarme?

-Lo mismo que tu al sentirte con el derecho de levantarme falsos... –le respondió mientras sus ojos azul metálico se posaban furibundos sobre los plata de Draco, éste sintió como si le hubieran echado una cubeta de agua fría en la cabeza. Zabini dando media vuelta sobre su propio pie comenzó a alejarse del campo dejando al rubio sorprendido por su acción, ya que nuevamente lo estaba ignorando.

-¿Levantarte "falsos" Blaise? –le pregunto Draco mientras jaloneaba al pelinegro del brazo y lo hacía volverse nuevamente hacia él, pudo ver como había lastimado a su atrayente amigo al haberlo estrujado tan bruscamente- si no son "falsos" Blaise, dime entonces porqué últimamente ya casi nadie sabe donde te metes por las noches?

-¿Tu que puedes saber, Draco, si no estás ya compartiendo habitación con nosotros? –le espetó molesto mientras el flequillo de su cabello le caía delicadamente sobre sus ojos- solamente hablas porque estás dolido debido a que ya no puedes estar con nosotros para que cumplamos tus caprichos...

-¿De modo que eso piensas, eh imbécil? –Draco le apretó nuevamente el brazo y empujándolo lo acorralo contra la pared del campo. Nott, Goyle y Crabbe los rodeaban tratando de entender el porqué estaban tan molestos su par de amigos- ¿crees que soy tan "dependiente" de ustedes, Zabini? Por si no lo sabes, alguien me ha contado de tus "escapadas nocturnas" que diariamente pareces tener...

-Vamos Draco –le dijo Nott tratando de acabar con aquella pelea- no es necesario que se peleen por cosas así...

-Dime Theo –le respondió el rubio acercando más su rostro y sus ojos plata a los orbes enigmáticos del pelinegro- ¿no te gustaría saber con quien se ve a escondidas Zabini? –en este momento, Draco estaba tan molesto con el chico de cabello negro que no quería ni llamarlo por su nombre.

-Más te vale que no hables... Malfoy –le advirtió el pelinegro sintiendo como comenzaba a sudar frió viendo las caras curiosas de Crabbe y Goyle y el rostro molesto de el rubio frente a él.

-¿Tienes miedo, Blaise? –le sonrió maliciosamente el rubio- ¿no quieres que se enteren de que te estás follando con ese We... –Draco ya no pudo seguir hablando debido a en ese momento, el esbelto chico pelinegro le dio tremendo golpe en la cara- ¡Maldito Zabini¿cómo te atreves a pegarme?

Sin decir más, el rubio se le fue encima al chico golpeándolo también mientras Goyle y Nott trataban de sujetarlos para que dejaran de golpearse sin lograrlo pues el hermoso rubio ya le había roto los labios a Zabini.

-Draco, Blaise... dejen ya eso –fue toda la contestación de Nott, sintiendo como su corazón palpitaba aceleradamente al saber que el rubio al parecer ya se había enterado de quien era la pareja de Zabini, y si esto era así; entonces temía que Draco ya también supiera de que él estaba saliendo con Granger.

-No, no lo dejaré así... ¿qué pensabas, Zabini¿creías que no me iba a enterar¿qué seguramente porque ya no estoy con ustedes en la habitación, nunca me iba a dar cuenta de ello?... No Blaise... tu me has traicionado...

-¿Qué te he traicionado? –le preguntó incrédulo a lo que oía mientras se limpiaba la sangre de la boca- ¿de dónde sacas que yo te hice eso?

-Porque preferiste estar con "ese" a estar con... con... –Draco ya no quiso seguir hablando, prefirió bajar la mirada al suelo sintiéndose apenado, Blaise por fin había caído en cuenta acerca de los sentimientos del rubio hacia él.

-Draco... ¿tu no estarás...? –le preguntó algo incrédulo.

-No, claro que no... –le respondió el rubio- tal vez eso fue en un principio... pero ahora estoy seguro que no es así.

-Entonces¿en que te podría afectar el que yo esté saliendo con otra persona?

-No es eso... es que... –Draco se acomodó su perfecto cabello lacio platinado- me gustaría hablarlo esta noche Blaise, en mi habitación.

-Bien, Draco –le respondió no muy convencido de ello el pelinegro, pues aún se sentía molesto por la actitud del rubio. Malfoy se alejó de ahí, dejando a sus amigos atrás confundidos con lo que había sucedido.

FIN DEL FLASHBACK

Harry sabía que algo grueso había sucedido entre el rubio y su séquito de serpientes; pero como respetaba al príncipe de slhyterin decidió no hacer más preguntas, quizá un día el joven Malfoy se lo contaría todo. Siguió comiendo de aquella cena, fue cuando pensó que si el había notado aquel golpe en Zabini, seguramente Ron también lo había advertido. Busco entre la mesa de Gryffindor a su pelirrojo amigo y por fin lo encontró. Ahí estaba el susodicho, sentado, observando algo inquieto al magullado chico.

//¿Pero que rayos le paso a Blaise?// -se preguntaba el pelirrojo mientras veía a su nueva pareja con algo de frustración. Zabini estaba sentado entre Nott y Crabbe, su flequillo largo hacía casi imposible el verle la expresión en sus ojos, pero Ronald Weasley estaba seguro que el slytherin se veía triste. Terminaron de cenar y partieron a sus habitaciones, Draco iba caminando más adelante mientras Zabini lo seguía unos cuántos pasos más atrás, y detrás de ellos, venían Harry con Ron a su lado.

-Oye Harry... ¿qué diablos es lo que les está pasando a esas serpientes? –le preguntó el pelirrojo notando bastante extraño el que después de tantos sábados en que Draco y Blaise caminaban hacia la habitación platicando muy animadamente, ahora lucían totalmente distraídos y lejanos.

-No lo sé Ron... y no creo que Malfoy me lo diga.

-Tienes razón... será mejor que hable más tarde con Blaise.

Los cuatro chicos atravesaron el cuadro que cubría la entrada de su habitación, Harry y Ron se sentaron frente a la chimenea mientras Draco entraba en la recámara junto a Blaise. –Y bien, Draco... ¿me vas a decir que es lo que esta pasando? –le preguntó el pelinegro sentándose en la cama mientras se pasaba el cabello tras la oreja.

-Blaise... –Draco se llevó las manos a la cara algo fastidiado, en realidad no deseaba hablar ya del tema- siento todo esto que sucedió... se que no debería molestarme por que estés saliendo con Weasley, pero es que me deje llevar por el coraje de ver como si accediste a salir con él siendo que yo también te quería y tu nunca te diste cuenta...

-Es que tu nunca me dijiste nada Draco¿cómo supones que yo lo supiera?

-Bien, de todas formas ahora ya no siento eso por ti... –Draco sonrió pensativo- han pasado ciertas cosas aquí...

-¿Aquí? –le preguntó extrañado.

-Sí... pero olvídalo, solo quiero que sepas que siento mucho haberme comportado así allá afuera y que no era mi intención el descubrirte delante de Goyle, Crabbe y Theo.

-Bueno Draco... –le sonrió el chico- Theo ya lo sabía... en sí los que me preocupaban eran Goyle y Crabbe.

-Bien, entonces ¿asunto arreglado? –le extendió la mano el rubio.

-Sí Draco... aunque aún no me acabas de convencer con esas cosas que dices que han pasado aquí... no se a que te refieras...

-La verdad ni yo tampoco –le sonrió el rubio mientras le guiñaba un ojo, el pelinegro le devolvió la sonrisa.

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La oscuridad de la noche cubría completamente la habitación. En su cama, un rubio se movía sin poder dormir tranquilo; comenzaba a sentir el frío viento azotar su piel, poco a poco comenzó a despertar, sintiendo como las sábanas no eran suficientes para protegerlo de aquella noche fría.

-Blaise... Blaise –el rubio se despertó llamando a su amigo casi a susurros, sintiendo el frío en su piel y extrañando el cálido cuerpo de su platónica serpiente. Draco no obtuvo respuesta de parte de éste y poniéndose de pie, fue a su cama. Se sorprendió bastante al darse cuenta de que la cama donde se suponía su amigo dormía estaba vacía. Caminó sin hacer ruido para no llamar la atención de Potter que estaba sumergido en sus sueños y abriendo poco a poco la puerta de su habitación, se llevó gran sorpresa al ver la escena que presenciaba en la sala común. Ahí, sentado en el sillón, Blaise parecía estar siendo acorralado por el pelirrojo pobretón de Weasley quien intentaba besar nuevamente esos labios ahora maltrechos. ¿Cómo se atrevía ese Blaise a estar manoseándose con el odioso de Weasley cuando se suponía que debería de estar pasando la noche con él, con Draco Malfoy? Sin hacer ruido, se devolvió a su habitación, sintiendo un fuego que le subía de los pies hasta la cabeza//maldito Weasley... ¿quién se cree que es ese harapiento gryffindor?... maldito, maldito!!... y ese estúpido de Blaise... ¿qué se cree¿qué me voy a quedar de brazos cruzados mientras se está fajando con su horrible y patético novio? Sobre todo que esté tan tranquilo en MI habitación... sin importarle siquiera si YO estoy bien, si estoy durmiendo tranquilo, si tengo frío o no...¡Rayos! Seguro la culpa de esto la tiene Potter¡claro! Solo a él se le ocurre invitar a su cachondo y harapiento amigo¿cuándo no iban a ser ellos¡Imbécil Potter!// pensaba el rubio mientras caminaba enfurecido hacia la cama del gryffindor que dormía plácidamente y sin saber lo que le esperaba.

Draco tomó una almohada y con toda sus fuerzas se la estrelló en la cara a Harry quien despertó inmediatamente todo asustado sin saber que había pasado.

-¿Q-qué paso? –preguntó aun sintiéndose dormido y asustado.

-¿Qué crees que habría de pasar, estúpido? –le preguntó Draco furibundo.

-¡Por Merlín, Malfoy¿qué rayos te sucede¡estaba dormido!

-¡No me interesa! –le espetó malhumorado el hermoso rubio- ¡Todo es por tu culpa, Potter!

-Pero¿ahora yo que hice? –preguntó el pobre Harry tratando de averiguar que era lo que ahora el rubio le reclamaba.

-¡Que tu estúpido amigo pobretón de Weasley esta haya afuera con Blaise!!

-¿En serio? –sonrió Harry- mira que raro, yo que creí que estaban dormidos, sobre todo Ron que es un flojo...

Draco volvió a tomar la almohada y le dio otro soberano trancazo a Harry en la cara- ¿qué cosa es lo que no entiendes, estúpido¡Te estoy diciendo que esta con Blaise!!

-Ya te había oído, maldita serpiente!! –Harry se puso de pie muy molesto ante tanta alharaca que hacía el rubio, pero sobre todo por tanto golpe recibido- pues si quieren estar juntos, déjalos, es muy su problema.

-No, también es tu problema.

-¿Y porque mío?

-Porque esa comadreja es tu amigo.

-Tu lo has dicho, es mi amigo, no mi posesión. Además Ron ya esta muy grandecito para saber con quien se junta.

-No me interesa –le gruño el hermoso rubio- ahora mismo vas afuera y te traes a tu apestoso amigo para que deje tranquilo a Blaise y se pueda venir a acostar a su cama!! (y no es que siguiera sintiendo algo por el pelinegro, sino que se sentía sustituido por ese odioso de Weasley).

-No voy a ir.

-Sí lo harás –lo amenazó Malfoy. Harry por un segundo sintió un brillito de luz en su mente... ¿sería acaso que Draco estaba celoso?... ¡claro¿cómo pudo olvidarlo? Ya el rubio se lo había confesado anteriormente (es que aún no sabía que Draco ya no sentía nada por Blaise). El ojiverde oculto una sonrisa, no se iba a quedar observando la situación de brazos cruzados y dejando pasar sin aprovechar una oportunidad de manejar a ese rubio. Se armó de todo el valor Gryffindor para dar el primer paso a lo que sería su conquista.

Harry Potter veía a ese insinuante rubio de pie frente a él, se veía tan frágil... ¿frágil? Bueno, así lo vio Harry en ese momento. El rubio, parecía rogarle con la vista para que lo ayudara; pero él no lo haría, no, al menos de la forma como quería el rubio que lo hiciera.

-Vaya Malfoy –le sonrió Harry mientras tomaba al rubio por los hombros y lo acorralaba contra la pared, acercándosele peligrosamente- ¿porqué tanto alboroto por Zabini?

-¿Alboroto? –se ruborizó un poco el rubio- no sabes lo que estas diciendo, esto no es por Blaise.

-Ah no? –le preguntó retándolo- entonces¿por qué no los dejas en paz?

-Porqué... –dudó, el rubio no sabía si Potter ya estaba enterado acerca del noviazgo de su amigo con el pelirrojo, así que prefirió ocultarlo- porque... ese pobretón no merece tener un amigo como Blaise.

-Ah si? –le preguntó Harry acercándose más al rubio. Podía sentir la cálida piel pálida de su némesis a la distancia en que se encontraba, su aliento era la más dulce fragancia que pudiera percibir jamás; Harry acercó su rostro, acariciando con la punta de su nariz la aterciopelada piel del rostro de Draco, jugueteando por ella. El rubio se estremeció al sentir aquel ligero contacto en él. Harry acercó sus labios al oído del rubio, hablándole casi en susurros que hacían que el rubio sintiera como su piel se erizaba al contacto de la respiración de Harry en su oído- bien Draco, yo en realidad deseaba ayudarte...

-A-ayudarme? –le preguntó el rubio tratando de controlar ese ligero rubor en sus mejillas, ahora tenía los hermosos ojos esmeraldas de Harry en sus ojos plata.

-A darle celos a Zabini... –le siguió susurrando incitadoramente el ojiverde al rubio, haciendo que éste volviera a estremecerse en sus brazos. Draco podía sentir el cálido aliento de Harry sobre su rostro, lo tenía tan cerca... ¡Merlín¿ese chico era Harry Potter?

//¿Darle celos a Blaise¿Potter piensa que aún me gusta ese engreído?... ¿pero que pretende...?// -Potter, yo no quiero darle celos a Zabini, ni me interesa hacerlo... solo deseo una pequeña venganza –le sonrió el rubio tratando aún de ocultar el sonrojo de la cara, cosa que no lo lograba pues estaba realmente azorado ante aquel apasionado gryffindor.

-Bueno, entonces déjame ayudarte Malfoy... ven –lo invitó Harry mientras se acostaba en su cama, haciéndole un espacio al rubio para que se acostara con él- ven... acuéstate.

-¿¿Qué?? –se le desorbitaron los ojos- ¿¿pretendes que yo... que yo... me acueste contigo??

-Cálmate, Malfoy –lo miró Harry tratando de no reír ante el rostro atónito del rubio- no te voy a hacer nada... además¿quieres que te ayude, o no?

//¡Rayos! Maldito Potter... resultó ser todo un pervertido... pero, Blaise... ¡Merlín!... bien, todo sea para que ese estúpido de Zabini vea a quién cambio por un pobretón cualquiera // pensó el rubio mientras trataba de caminar hacia la cama donde el sexy ojiverde lo esperaba, con una sonrisa muy provocativa -¡Diablos, Potter! quita esa estúpida sonrisa de tu cara cicatrizada¿me oíste?

-Esta bien, no te emociones Malfoy. No creas que estoy muy feliz de hacer esto... //¿feliz?... ¡no, no estoy feliz, estoy completamente excitado Malfoy! Por fin parece que la vida me sonríe un poco// pensó Harry mientras veía como el rubio se acostaba a su lado. Draco se acomodó al lado del gryffindor, se sentía nervioso y trato de mantener la vista fija en el techo de la cama.

-Y... ¿y ahora? –preguntó algo nervioso el rubio tratando de que la voz no se le entrecortara al tener tan cerca de él a Harry Potter. Y es que el ojiverde aperlado era todo un caso, estaba ahí, acostado sobre su costado, recargándose sobre un brazo mientras mantenía la vista fija en el rubio, tal pareciera que lo estaba estudiando y es que... no todos los días podía tener la fortuna de tener a tremendo manjar acostado en su cama.

-Bien, ahora todo déjalo en mis manos, Malfoy.

-Eso es lo que me temo, Potter.

-Bueno¿quieres darle una lección a Zabini o no?

-Sí –le respondió temeroso.

-Ok, entonces ya cálmate y déjame hacer lo mío-. Harry sonrió por dentro, en realidad le iba a sacar provecho a la situación que se le había presentado en sus manos. //Merlín debe de estar sonriéndome... jajajajajajajajaja... oh Malfoy, vas a ver de lo que es capaz Harry Potter// pensó el ojiverde mientras tapaba con las sábanas sus cuerpos. Potter con tremenda delicadeza, comenzó a desabotonar el último botón de la camisa de Draco, apartando la tela para tener libre esa deliciosa porción de piel pálida de su estómago.

-¿Qué diablos haces, Potter? –le preguntó asustado el rubio al sentir la mano de Harry acariciarlo lentamente alrededor de su ombligo.

-Ayudándote, Malfoy –le contestó el ojiverde que estaba completamente ido sintiendo aquella suave y delicada piel del rubio slytherin con la yema de los dedos. Draco Mafloy sentía como su labio inferior comenzaba a temblar levemente al sentir aquellas exquisitas caricias que el joven gryffindor le estaba obsequiando. Sus labios rápidamente se colorearon más carmín de lo habitual, los humedeció algo nervioso. Harry sonrió al ver cómo Malfoy parecía derretirse ante su ligero toque, así que trato de avanzar más. Con los dedos levantó el elástico de la cintura del pantalón de Malfoy mientras escurría sus dedos más abajo del ombligo del slytherin, dibujando sensuales caricias sobre su perfecto y delicado vientre. El hermoso rubio abrió los ojos enormemente al sentir la cálida mano del gryffindor sobre su vientre desnudo, se sobresaltó cayendo al piso irremediablemente. Harry se levantó rápidamente volteando a ver al rubio quien yacía sentado en el piso al lado de la cama.

-¡¿Qué rayos creías que estabas haciendo, Potter?!

-Ayudándote, Malfoy.

-No me tomes por un estúpido, Potter!! –le dijo muy molesto y a la vez asustado- tu estabas manoseándome!!

-No, Malfoy –le sonrió Harry- solo te quería abrazar... //¡Bien Harry!... te salvaste!!//

-¿Abrazándome? –le preguntó incrédulo- no me digas, Potter. Si así abrazas a tus amigos, ya se ahora porque nunca se separan.

-Bueno, esta bien, no quería abrazarte... –le dijo Harry tratando de no levantar la voz- solo creí que si Zabini entraba a la habitación, al menos se iba a llevar un bonito recuerdo... ¿me entiendes?

-Ah!... –el rubio sonrió ante aquella imagen que cruzó por su cabeza, mejor venganza no había- pero¿y si no entra?

-Tiene que hacerlo, Malfoy. No creo que se vaya a quedar toda la noche afuera- en eso se oyó un ruido de pasos que indicaban que alguien se acercaba al dormitorio. Draco Malfoy peló los ojos y se metió de un salto a la cama de Harry, tapándose completamente con la sabana y abrazando a Potter del cuello.

-Bésame Potter –le ordenó al ojiverde, el cual ni se hizo del rogar y poco a poco fue uniendo su boca a los temblorosos, rojos y húmedos labios del rubio príncipe de Slytherin. Potter acarició con su boca esos deliciosos labios que tantas veces había deseado besar, y ahora, lo estaba haciendo. Despacio comenzó a probar esa suave carne, a lamerla, a besarla con locura. Draco Malfoy abrió los ojos incrédulo a lo que sucedía... Harry Potter le estaba haciendo sentir cosas que nunca antes había sentido, sintió como el ojiverde le pedía permiso para entrar de lleno, Draco fue abriendo sus labios lentamente mientras Harry Potter probaba más completamente aquella adictiva boca. Sin saberlo, fueron dejándose llevar por aquel cálido y apasionado beso. Blaise Zabini y Ron Weasley estaban de pie estupefactos al contemplar dicha escena. Y sin querer interrumpir salieron de aquella habitación.

Harry aún seguía besando a Draco (quien ni cuenta se había dado de que su pelinegro amigo había entrado a la habitación), probando aquel cálido y embriagante licor que era su boca, comenzó a acariciar el rostro pálido del rubio, bajando nuevamente hasta la camisa de éste, desabotonándola despacio; Malfoy abrió sus hermosos ojos plata viendo suplicante a Harry quien lo miraba con un brillo de amor y deseo en ese mar esmeralda que eran sus ojos.

-Potter...

-No te voy a hacer daño Malfoy –le susurró el ojiverde tiernamente- no haré nada que tu no desees...

-P-pero...

-Sssshhh... –lo hizo callar en un suave murmullo mientras recorría a besos el cuello del rubio y abría la camisa de Malfoy apartando la tela de su piel, deseando tocarla y explorarla por fin. Beso nuevamente sus labios, Draco se iba a abrazar del cuello de Harry, pero éste se lo impidió y sujetándolo de las manos; le fue besando el cuello, depositándole unos pequeños mordiscos en ese lunar que poseía y que siempre le había parecido tan arrebatador, le beso dulcemente hasta bajar por su suave y delicado pecho lechoso. Harry levantó la vista y contemplo un hermoso par de rosados pezones que parecían invitarlo a embriagarse en ellos; levantó la vista para ver el rostro del rubio, nunca olvidaría esa bella imagen. Malfoy con los ojos suavemente cerrados, los labios entreabiertos en un gesto de placer... eso era un verdadero sueño de dioses. Harry fue besando ese pecho, no podía apartar sus labios de esa adictiva piel; fue bajando sus besos hasta el ombligo del rubio, mientras jugueteaba con la lengua dentro de él. Draco se estremeció, Harry pudo sentir como era que el rubio comenzaba a derretirse bajo él. Sonrió sintiéndose el ser más feliz del mundo. El ojiverde sintió como el rubio le abrazaba con sus piernas, no se podía sentir más completo...

-Potter... –susurro casi en gemidos el hermoso chico rubio- y-ya no... sigas...

-Bien... –le dijo Harry mientras se volvía a acostar a un lado del rubio, besándole nuevamente esos suaves labios carmín.

-Potter...

-¿Sí?

-Solo lo hice por darle una lección a Zabini... lo sabes...

-Sí Malfoy –le respondió Harry sonriendo, él sabía que era mentira lo que el rubio le decía, porque había sentido en los besos del rubio algo, algo que no era ficticio, era algo real, algo que el orgulloso rubio escondía. El ojiverde cerró los ojos sonriendo, cuantas veces había soñado con ese momento, y aunque fue solo un momento... para él había significado mucho, para él ese momento significaba que por tan solo un beso de ese rubio, daría la vida misma. Pasaron los minutos y Harry comenzaba a darse cuenta de que ni Ron ni Zabini habían entrado al cuarto (según él). Esto comenzó a hacérsele extraño, bueno, tal vez en realidad la relación que llevaba el pelirrojo con esa serpiente se estaba volviendo más seria. Sonrió y cerró los ojos para que el sueño le viniera, fue cuando se percató de un brazo que lo abrazaba del pecho y cierta cabecita rubia platinada se acomodaba entre su cuello. //Es verdad, Malfoy aún esta acostado en mi cama!!... ¡Merlín!... ¡tengo a MALFOY acostado en MI cama// -Harry sonrió y sin pensárselo dos veces, abrazó al rubio cobijándolo con su cuerpo y estrechándolo más a él. Abrió los ojos y lo vio dormido, era tan hermoso, en verdad que amaba a ese rubio más que a nada en el mundo; le beso tiernamente la frente y cerró los ojos para dormir también.

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Y que tal¿les gustó el capitulo? tal parece que por fin nuestro querido rubio comienza a abrirse un poco con Harry, lo cual hace al gryffindor muy feliz :)

Muchas gracias por sus comentarios a: Haruko FLCL, Setsuna y a Dark Guy (gracias por seguir ahí, no sabes que felicidad me da ;) Thanx!)

Bueno, ya saben, esperando que el capítulo sea de su total agrado y aún... esperando sus reviews!!