Capítulo 3: Ahora el resto depende todo de ti.

Para ella eso era una tontería, algo completamente absurdo y no lo entendía.
-Pero ¿Qué me estás contando?- Agitó los brazos exageradamente.
-Eres tú la que no sabe vivir sin joyas.- Le echó en cara Shadow. -¿Es necesario que use las Chaos Emeralds para todo?
-No, pero yo podría guardarlas.- Se puso en pose sexy. -Venga que hace mucho que nos conocemos.
-¡Justamente por eso!
Shadow estuvo a punto de echarse a reír pero por la cara de Rouge quizá eso le habría costado caro, igualmente el gesto de su cara cambió, sintió una fuerte punzada en la cabeza como no la había sentido en mucho tiempo. Cayó de rodillas al suelo sujetándose la cabeza, era como si le fuese a estallar, un dolor agudo, penetrante, como un pitido que sólo él podía oír.
-¡Shadow!- Escuchó gritar a Rouge. -¿Qué te pasa?
-Es la misma sensación... la misma de la otra vez.- Fue capaz de articular Shadow.
Rouge se puso a su lado, apoyó una rodilla y le puso los dedos en las sienes dándole un pequeño masaje.
-¿Mejor?- Preguntó Rouge. -¿Cuándo has sentido algo así antes?
-Algo o alguien en el Black Comet me hacía sentir así.- Dijo Shadow encontrándose mejor.
Se pusieron en pie, Shadow sabía desde el principio que algo no iba bien, tenía que descubrir de qué se trataba y aunque le doliese la cabeza con la proximidad debía acercarse, casi rió pensando que era un radar ambulante. Comenzó a caminar seguido de Rouge, no le importaba que estuviese llovizneando, necesitaba seguir adelante, y aunque Rouge en principio se quejó de que se mojaba continuó a dos pasos por detrás de él.

En la zona rocosa notaba aquel doloroso pitido de nuevo, algo llamó su atención, parecía haber movimiento en una parte no muy lejana, a pesar de saber que lo mejor sería esquivar esa zona se dirigió hacia ella, ahí no había pitido pero sí algo de mayor importancia, se estaba reuniendo un buen grupo de mutantes.
El aspecto de aquellas criaturas le repugnaba a Shadow, aquellos engendros para él ya no se parecían ni de lejos a los aliens que en su día conoció como posibles aliados.
-Qué asco de bichos.- Dijo Rouge con un gesto de repugnancia, pero algo le llamó la atención. -¿Quién está luchando?
Se miraron un momento y se acercaron sigilosamente hasta un punto en el que era visible la zona de batalla. Ahí estaba Knuckles destrozando uno a uno a sus enemigos, a pesar de recibir golpes se levantaba sin a penas rasguños. Rouge no lo entendió qué hacía ahí luchando de aquella manera, tenía vías de escape, pero parecía estar defendiendo un espacio de terreno en concreto, sabía de su pasión por la lucha pero aquello era ridículo. Sin decirle nada a Shadow se le adelantó al ver que tras un golpe Knuckles caía rodando por el suelo unos metros manchándose de barro, inmediatamente se puso en pie para devolver el golpe y tras ello sintió a su espalda una presencia conocida.
-¿Qué haces luchando aquí tú solito?- Dijo Rouge en tono burlón dejando salir una risita.
-¡Rouge!- Prácticamente Knuckles gritó su nombre. -¡Tienes que ayudarme!
Se sorprendió por el tono desesperado en la voz de Knuckles, pero igualmente no pudo evitar mostrar su sonrisa de depredador y burlarse de él y de la poca hombría que aparentaba en ese momento pidiéndole ayuda a una delicada dama.
-¡Idiota!- Le gritó Knuckles girándose de espaldas a ella. –Sólo quiero que me abras camino para poder sacar a Sonic de aquí, está mal herido.
No se había fijado, lo que estaba protegiendo no era esa zona sino al herido que yacía al pie de una gran roca, entendió su táctica de ataque y cómo aquella roca le cubría las espaldas y protegía a Sonic, que se podría decir estaba tirado al pie de la roca, tumbado de costado con un brazo aún alrededor de su abdomen, con un ojo cerrado y el otro entreabierto cerca de cerrarse otra vez para volver a perder el conocimiento, parecía estar aferrándose a la vida con la poca energía que le quedaba, como si estuviese concentrándose más en intentar curarse a sí mismo que de respirar. Fue una visión horrible que hizo a Rouge apartar la cara, no le importaba ver a aquellos enemigos desmembrados, pero el ver a alguien conocido en ese estado le revolvía el estómago.

No se había dado cuenta de cuándo había llegado hasta ellos Shadow, pero estaba ahí apoyando una rodilla en el suelo junto a Sonic, parecía estar haciendo una valoración de daños como si del peritaje de un coche siniestrado se tratase.
Sonic estaba apoyado sobre su costado herido con el brazo que tenía peor estirado, alzó con dificultad la vista hacia Shadow y separó el brazo que tenía en su abdomen, temblando por el esfuerzo acercó su brazo hacia Shadow, al no poder alcanzarle mucho le cogió del mechón blanco del pecho para atraerle suavemente.
Shadow podía habérselo quitado con un manotazo o simplemente retirándose, Sonic no tenía suficiente fuerza para estirarle realmente, así que simplemente le siguió, se acercó hasta donde Sonic quiso.
-Shadow.- Le llamó débilmente Sonic. –Dark Doom... no te acerques a él.
Balbuceó, aunque Shadow pareció entenderle por empatía, tras eso Sonic volvió a recoger su brazo a donde estaba encogiéndose como si eso le ayudase a soportar el dolor.
-Hay que sacarle de aquí.- Le llamó la atención Shadow a Rouge y Knuckles.
Knuckles ya lo sabía, llevaba un rato intentándolo y le daba rabia porque no podía hacer nada más, la lluvia le goteaba en los ojos y no le dejaba ver bien, si no fuese por su entrenamiento especial de guardián seguramente ahora estaría como Sonic.
Shadow se puso en pie, se miró el mechón de pelo del pecho que había cogido Sonic, ya no era blanco, se había tintado de un rojo tan profundo que en cierta forma se confundía con el color negro de su propio cuerpo. Se maldijo por haber pensado que podía hacerlo todo sin ayuda de su esmeralda, si ahora la tuviese podría acabar con todos esos enemigos de un solo Chaos Blast, o podría sacar de ahí a Sonic con el Chaos Control, incluso podría curarle, pero no merecía la pena pensar en las posibilidades que no podía usar en ese momento. Mandó a Knuckles coger a Sonic, confiaba en que entre Rouge y él podrían abrirles paso, eran lo suficiente fuertes para alejarse de ellos, pues seguramente debería haber muchísimos más, contando la cantidad de larvas que iban encontrando y el tamaño de esos mutantes debieron esconderse bien mientras crecían y ahora debía ser un ejercito incluso mayor que el que en antaño vino con el Black Comet.
Al moverlo, Sonic hizo un gesto de dolor soltando un pequeño gemido, luego nombró al equidna.
-Tranquilo.- Dijo Knuckles con voz serena. –Vamos a sacarte de aquí y te vas a poner bien, te lo prometo.
-No deberías hacer promesas que no puedes cumplir.- Casi le cortó Rouge.
-¡Cállate!
Sonó Knuckles en un tono tan agresivo con aquella mirada asesina que si realmente se pudiese dañar con la mirada sería como si Rouge cayese por las escaleras de un quinto piso. Ella misma se sorprendió de la reacción de Knuckles asegurando que Sonic iba a vivir, que iban a salir adelante, que tenía que hacerlo.

Guiados por Rouge lograron perder de vista a aquellos seres y entrar a una cueva que no tenía nada de diferente con el resto pero Rouge insistió en que fuese esa su refugio al menos para pasar la noche, ahora mismo lo menos que necesitaba Sonic era que le ajetreasen de un lado a otro, y aunque no había perdido la consciencia de nuevo no parecía reaccionar bien, se había quedado en brazos de Knuckles con la vista fija en la marca blanca que llevaba Knuckles en la parte superior de su torso, simplemente con los brazos rodeando su propio cuerpo sin decir nada, que aunque el dolor no había desaparecido sí lo habían hecho sus últimas fuerzas para quejarse.
-Pasad, veré qué puedo encontrar.- Entró Rouge primero. –Hace tiempo esta cueva me sirvió de escondrijo, no recuerdo si quedaban muchas cosas útiles.
Por suerte aún sí había algo útil, leña seca, cerillas, toallas, algunas provisiones y algunas cosas más inútiles. Le dio una toalla a Shadow, puso una tela en el suelo y le dio otra toalla a Knuckles. Sobre la tela Knuckles tumbó a Sonic, dejándole un momento para volver a intentar usar su comunicador mientras se secaba, tenía un golpe en él y el de Sonic había desaparecido, igualmente se lo quitó y se lo mostró a Rouge.
-¿Puedes arreglarlo? Tengo que contactar con Tails.- Dijo a media voz Knuckles.
-No es mi especialidad.- Dijo Rouge tras mirarle un momento frotándose la cabeza con una toalla más pequeña que la de ellos. –Pero puedo intentarlo.
Rouge cogió el reloj y le pareció escuchar murmurar a Knuckles un "gracias" algo triste. Se giró hacia Sonic al escucharle toser, parecía tener dificultad para respirar.
-Ponle de lado.- Indicó Shadow desde la entrada de la cueva a Knuckles.
Así lo hizo y Sonic comenzó a escupir sangre, tras eso comenzó a respirar mejor.
-Rouge.- Llamó Shadow. -¿Tienes un recipiente para calentar agua, como un cazo? Un cubo también haría falta.
Ella no dudó mucho, miró en el escondrijo secreto y le llevó una olla quedándose ella el viejo cubo de plástico, Shadow sacó fuera la olla y dejó que aquella fuerte lluvia la llenara de agua, era como si el propio cielo estuviese llorando desconsolado por la suerte del héroe azul. No hizo falta que le dijese más a Rouge, ella misma cogió la olla y la puso a calentar al fuego que previamente había encendido para dar luz y calor a la estancia, luego echó el agua en el cubo y la dejó reposar un poco mientras calentaba más, cogió una pequeña toallita que sumergió en el cubo poniéndose al hombro una toalla mayor seca, se acercó a Sonic, apretó la toallita mojada para sacarle el agua y la pasó por la cara del erizo. Estaba sucio de sangre y barro, no podían hacer mucho pero al menos intentarían evitar infecciones y poder ver bajo la sangre el daño real, aunque después de haber sido mordido por aquellos mutantes a saber lo que le podían haber producido de infección.
-Sigue tú.- Dijo Rouge tras dejar la cara de Sonic visible. –Voy a ver qué más hay por aquí, con un poco de suerte aún conservaré un botiquín bien equipado.
Knuckles se quitó los guantes para intentar hacer un mejor trabajo, cogió la toallita y empezó a limpiar a Sonic. El agua estaba bien caliente y con la calada de agua que había cogido Sonic eso le sentaría bien, aunque tuvo que cambiar el agua varias veces.
-Está calentita ¿eh?- Dijo en voz baja con un tono suave Knuckles.
Sonic intentó reír pensando una gracia que le habría gustado expresar en ese momento, pero justo le estaba pasando la toallita por el abdomen y le daba demasiado miedo separar sus brazos de ahí como para desviar el tema con cualquier tontería que se le pasase por la cabeza. Knuckles lo notó y le ofreció la mano, Sonic dudó pero le tomó la mano con bastante esfuerzo, estaba demasiado débil todavía.
-Venga, ahora quita el otro brazo.- Dijo Knuckles.
Sonic no lo movió por mucho que le insistió, así que Knuckles pensó que quizá le dolía también y se lo retiró él mismo, pero así como le movió el brazo Sonic intentó moverse parecía querer gritar y cerró fuerte los ojos. Shadow se había girado hacia ellos y cuando le vio casi saltó sobre Knuckles gritándole que le dejase, le dio un pequeño empujón y el equidna se quedó inmóvil, no entendía la reacción de Shadow que comenzó a examinar el brazo, él mismo le quitó de la mano la toallita a Knuckles, la mojó y le pasó agua por el brazo a Sonic.
-¿Cómo demonios no te has dado cuenta?- Le echó en cara Shadow.
Knuckles estaba con un gesto confuso, no entendía nada, él no había hecho nada malo. Con el grito de Shadow, Rouge vino corriendo arrastrando una gran maleta.
-¿Qué ha pasado?- Se preocupó Rouge.
-Tiene roto el antebrazo, en dos partes.- Shadow palpó el bulto en el antebrazo. –Joder y se le ha desplazado el hueso.- Miró a Knuckles. –Tú has estado todo el rato con él ¿y no te has dado cuenta?
El equidna no pudo ni responder, se quedó sentado apoyando la espalda en la pared encogido de hombros.
-Oh vamos, Shadow, no seas duro con él, ni que fuese médico.- Rouge dejó en el suelo la maleta. -¿Y tú, doctor Shadow, qué vas a hacer para remediarlo?
-Tendré que colocarle el hueso para evitar más daños, luego se lo entablillaré si tienes algo útil en eso que has traído, espero que no sea tu colección de joyas.
Sonic sintió un escalofrío al escucharles hablar, se sentía más mareado ahora, intentó mirar en la dirección de Knuckles con su nublada visión y con el codo apoyado alzó su mano buena. Knuckles le miró sin expresión, sin entender qué quería ahora.
-La mano.- Dijo Rouge llamando su atención. –Quiere que le des la mano, no es que sirva de mucho, esto le va a doler de todas formas.
Rouge pensó en darle licor a Sonic para apaciguar algo el dolor, pero Shadow se lo negó, no por ser menor sino porque le explicó que si el cuerpo de Sonic era tan parecido al suyo ahora mismo estaría intentando regenerarse y el alcohol alentaría el proceso de manera que no lo conseguiría.
Knuckles se acercó, se sentó con las piernas cruzadas al lado de Sonic, le tomó la mano y notó cómo Sonic intentaba auparse, pasó su otro brazo por debajo del erizo y le apoyó una parte del torso y la cabeza en sus piernas, luego Sonic giró su cara hacia Shadow como indicándole que estaba preparado. Shadow asintió y tomó el brazo de Sonic, cuando éste cerró los ojos dio el tirón y colocó el hueso.
El grito que dio Sonic fue desgarrador, a la vez que pareció limpiar sus pulmones pero también le irritó algo la garganta, había apretado la mano de Knuckles con más fuerza que antes y ahora parecía haber perdido toda fuerza, volvió a desplomarse pero con los ojos entreabiertos, aún consciente.
-¿Cómo puede no desmayarse con algo así?- Abrió Rouge la maleta.
Dentro había todo un kit de curas, seguramente preparado para curarse a sí misma en caso de salir herida en alguna de sus misiones, o sus robos. Shadow colocó una tablilla de plástico en el brazo de Sonic y lo inmovilizó con una venda, hizo que Knuckles le soltase y le dejase de nuevo boca arriba, así le hizo una pequeña cura en el corte de la ceja que había hecho que tuviese ese ojo la mayor parte del tiempo cerrado, realmente tenía una fisura en ese hueso pero por ahora era lo único que podía hacer, también tuvo que ponerle un parche más arriba del otro ojo donde tenía un feo golpe abierto, colocó una tirita en un pequeño corte en su oreja y comenzó a examinar el resto. Con el torso limpio se empezaron a ver todos aquellos golpes y rasgones que le cubrían desde los hombros hasta el abdomen, incluso Rouge tuvo que girar la cara, se puso en pie y dijo que iría a buscar algo comestible, que aún debía quedar algo sin caducar, pero era sólo una excusa para evitar contemplar aquella carnicería.
Tras limpiar los alrededores de la herida mayor, Shadow limpió solo aquella fea herida con el material que había en la maleta dejando a Knuckles de espectador. Aquello tenía pinta de ser dos cortes en uno, el primero recto de un lado a otro, el segundo un poco cruzado juntándose en una parte haciendo la herida más profunda. Shadow se fijó en gotitas brillantes en el lado de Knuckles, podía ver sus lágrimas chocando y chapoteando en sus propias piernas, ahora sentado en otra posición sobre sus piernas apoyando las rodillas. Knuckles intentó secarse las lágrimas con el antebrazo pero seguían saliendo cada vez más mientras miraba el aspecto real de aquella herida.
-No es mi intención ser cruel.- Dijo Shadow al parecer sin motivo. –Pero estoy con Rouge, no debiste prometerle a Sonic que iba a salir de esta.
Knuckles agachó un poco la cabeza apoyando una mano en el suelo intentando en vano de nuevo apartar de él lo más posible aquellas lágrimas, comenzaba a gimotear queriendo controlar sus emociones.
-¿No puedes hacer nada?- Le preguntó al erizo negro deseando escuchar algo positivo. -¿De verdad esto que estamos haciendo no le va ni a calmar el dolor?
Shadow dejó aquella cura chapucera y le miró, luego miró fijamente la herida que tenía ante sí.
-Joder, Knuckles, míralo.- Volvió a alzar la vista hacia él. –Está destrozado.
-Pero...- Knuckles paró un momento al no poder hablar por la angustia. –Él... una vez me dijo que tú creías que él era una forma de vida perfecta como tú.
Shadow dejó ir el aire que tenía aprisionado en un gran resoplido, cogió algunas gasas.
-Pues ahora es el momento en que debe demostrarlo.- Miró fuera hacia la gran oscuridad. –Lo más importante es que pase de esta noche, si estoy en lo cierto y sobrevive hasta mañana podrá salir de esta, pero hace falta que siga vivo mañana.
-¿Mañana?- Knuckles empezó a dejar de gimotear. -¿Por qué no ahora? Que se empiece a curar a sí mismo ahora.
-Está demasiado dañado, ahora necesita nuestra ayuda y apoyo, estoy haciendo lo que puedo, si logro parar la hemorragia tendrá más posibilidades, incluso él tiene unos litros limitados de sangre.- Acabó la cura de la más grave de sus heridas. –Y deja de llorar, no querrás que ella te vea así.
Knuckles tragó saliva, se sonó la nariz y se secó las lágrimas. No le consolaba realmente las palabras de Shadow, quería creer que Sonic podía hacerlo, que iba a vivir, tan sólo tenía que pasar esa noche y todo saldría bien. A pesar de eso hubo algo que pareció que sí podía calmarle, la mano que tenía apoyada en el suelo, Sonic había puesto la suya encima, no le hablaba pero parecía poder escucharle con aquella sonrisa pícara diciendo que todo saldría bien.
-¿Me estás escuchando?- Dijo en tono enfadado Shadow. –Ayúdame a mantenerle de costado, voy a ver cómo tiene la espalda.
Knuckles simplemente le aguantó, hizo lo que pudo mientras repasaba los rasguños de la espalda, la mayoría de ataques le habían venido a parar a la parte delantera de manera que la espalda en líneas generales estaba bien, incluso aquel mordisco que le dio el bípedo en el costado le había afectado más al lateral que a la parte posterior. Comenzaban a quedarse sin material tras los vendajes del hombro y el abdomen, aún quedaban las piernas. Por milagro o por su habilidad las piernas tenían cortes menores, su velocidad con ellas las había salvado de ser mordisqueadas con la fuerza con la que se habían ensañado con la parte superior, el único corte más o menos profundo estaba por debajo de la rodilla y sólo necesitó un par de puntos para dejar de sangrar.
-Ahora el resto depende todo de ti.- Dijo Shadow sentándose más atrás con aspecto cansado.

continuará...