Titulo: AMORES ¿IMPOSIBLES? (todo en este mundo es posible jejejeje)

Autora: Sakura Snape ((^-^jj
Miembro de la Orden Siriusiana
Miembro de la Orden Severusiana

Clasificación: NC-17

Parejas: Harry / Severus
Lestat/Remus

Disclaimer: Los personajes de este fic no son míos, pertenecen a JK. Rowling (asesina en primer grado... ¡¡¡SIRIUS!!! BBUUAA!!!...) y a la Warner (¡Malditos Aniquiladores de Libros! ...) yo solo los tengo prestados (aunque no pienso devolverlos muajajajaja ^n.n^)

Advertencia: Este fic contiene Slash y spoilers del libro 5

Nota: Todo lo que este entre comillas "....." son pensamientos o recuerdos

Todo lo que se encuentre así: .... es Parsel.

Y lo que vean así: *.....* es comunicación mental... lo hago para que no halla confusiones...

NA: ¡¡¡AVISO SUPER MEGA IMPORTANTE!!!: POR FAVOR LEAN LAS NOTAS AL FINAL DEL CAPITULO!!! ES ALGOI MUY, MUY IMPORTANTE!!!

Nuevo capitulo!!!... jejejeje... para acelerar las cosas, escribiré aquí hasta cuando estos niños salen de vacaciones de invierno... en el próximo pondré las vacaciones y después vendrá una aparición especial, cada vez se acerca más y más el Lemon, así que estén atentos!!!

Por favor!!! lean las notas al final!!!

¡¡¡DISFRUTEN DE LA LECTURA!!! (((o^jj

¡¡¡RECUERDEN REVISAR LAS NOTAS AL FINAL DE ESTE CAPITULO!!!

§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§** **§§

CAPITULO 18: UNA RATA, VERDADES, UN PASADO Y UNA DESICIÓN QUE TOMAR

Pasó el fin de semana y Madame Pomfrey había dejado salir a Harry el Lunes a primer hora.

Harry había mantenido la esperanza de poder hablar con Severus acerca de lo que vio en los grabadores, de las palabras que el hombre había dicho cuando el chico había estado dormido en sus brazos, pero el profesor, después del interrogatorio y de avisarle al gryffindor que tendría clases extras con Lestat por las nuevas habilidades apenas descubiertas, no se había presentado frente a él en los siguientes días y Harry quería verle, saber que de verdad estaba bien, el chico se sentía solo.

Salió de la enfermería dirigiéndose al Gran Comedor directamente para conversar con sus amigos.

- ¡¡¡HARRY!!! - gritó Gabrielle y, acto seguido, se arrojó a los brazos de su amigo.

- Hola Gabrielle - el chico respondió el abrazo de su amiga, la chica estaba pálida - ¿te sientes bien?

- Si, no te preocupes, tu ¿cómo estas?

- Decepcionado... - respondió el chico y volteó hacia la mesa del profesorado, su amiga le siguió la mirada y se encontró con Severus Snape, que les veía fijamente

- ¿No crees que es hora de empezar a actuar Harry? - preguntó la chica con malicia en la voz

- ¿Perdona?

Por toda respuesta, la chica le plantó un beso en la boca, que dejó al chico tieso. Todo el comedor empezó a cuchichear, muchos sonreían al creer que El - Niño - Que - Vivió, había encontrado pareja, ya que todos que a la muerte de Luna, se había quedado solo. Después de eso, le soltó y Harry observó la mirada asesina de su tutor dirigida a la chica.

- Te va a matar por esto y a mí también... - aunque le alegraba saber que el hombre sentía celos

- No, no lo hará, pero eso lo hará reaccionar... aunque sea un poco... - tomo al chico de la mano y lo sentó en la mesa de gryffindor, donde sus amigos, más dos slytherin, le esperaban y se alegraron de verle regresar.

En la mesa de profesores, Severus estaba que se lo llevaba el demonio y Emily solo se reía de él.

- No sé cuál es la gracia Emily

- Yo sí, que la chica esta logrando su objetivo...

- ¿Conquistar a Potter?

- No, ponerte celoso de él; y se llama Harry... ¿por qué no aceptas lo que sientes por él?

- Es un estudiante...

- ¿Y eso qué?...

Justo en ese momento, dos cuervos bajaron hacia la mesa de gryffindor, llamando la atención de todos. Iban cargando un paquete y un tercer cuervo una carta. Todo el alumnado y el profesorado estaban atentos, incluso los fantasmas observaban, no todos los días ves tres cuervos, en vez de tres lechuzas entregando correspondencia. Los cuervos bajaron y se posaron delante de Harry. El chico no sabía que hacer y el cuervo con la carta en él, se acercó al gryffindor y extendió la pata:

- Creo que es para ti Harry - dijo Malfoy

El chico tomó la carta y también desató el paquete de los otros dos cuervos, las tres aves salieron volando. Harry leyó el destinatario:

Harry James Potter

Y volteó la carta reconociendo al instante la Marca Tenebrosa, palideció al instante y la escondió inmediatamente en su túnica, ninguno de sus amigos alcanzó a ver el selló del Lord.

- ¿No vas a leerla? - le preguntó Ginny

- No... - el chico tomó el paquete y se levantó - me tengo que ir, nos vemos luego

- Pero Harry, no has terminado el desayuno, ¡tienes que recuperar energías! - le gritó Hermione al chico que ya se dirigía a la puerta

- Prometo que almorzare bien Herm... - fue la respuesta de Harry antes de perderse de vista

Desde la mesa del profesorado, Severus había observado las reacciones del gryffindor e iba a seguirlo, pero Emily le detuvo.

- ¿No tienes clases?

- Si, en un momento voy... solo quiero hablar con Po... Harry...

- No le molestes demasiado, ya le has hecho sentir lo suficientemente mal al no irle a ver este fin de semana...

El profesor no respondió, sino que se dirigió directamente a la puerta, sabía que el chico no tenía su primera clase: Defensa y creyó encontrarlo camino a la torre de Gryffindor, pero no lo localizó y, después de quince minutos, se rindió, tenía una clase que dar.

Harry corrió hasta la Cámara Secreta, donde una Elddir, se abalanzo sobre él:

- ¡¡¡Harry!!! - siseó desde el cuello del gryffindor

- Hola Elddir, ¿qué tal estas? - Harry quería mucho a su amiga serpiente, sabía que era una amiga fiel y le gustaba su compañía

- Muy bien, ¿vienes a ver la poción?

- No, vine porque necesitaba ver algo...

El chico se dirigió, con serpiente enrollada y paquete debajo del brazo, hasta un sillón y se sentó, abriendo la carta donde por propio puño y letra de Voldemort, el Lord le enviaba algunas líneas:

Mi Querido Harry:

Hola, ¿qué tal estas? Me alegró de saber que al fin has despertado,
perdona por el revuelto que seguramente causaron mis queridas
mascotas, pero los cuervos son más eficientes que las lechuzas.
Esta es una pequeña muestra de mi admiración por tu victoria de la
semana pasada, has aprobado con honores tu segunda prueba y has
conseguido salvar la vida de tu adorado Severus, por cierto ¿te ha
dado las gracias? Aunque lo dudo mucho, pero no creas que no te ama,
solo es un mortífago ó lo era. (NA: Sarcasmo puro)
Pero tampoco estés tan seguro de que no le cazare y le daré muerte,
porque a mi nadie me traiciona; claro esta, solo si tu te unes a mi
no le tocaría ni un solo cabello, eso ya depende de ti.
Ojalá te guste mi presente, es un libro muy antiguo, muy difícil de
conseguir, yo tengo mi propia copia. Esta escrito por el mismísimo
Salazar Slytherin y creo que te servirá de mucho para tu tercer
prueba.
Me despido, disfruta de tus días sin mi Harry, no te preocupes, no
serán muchos.

Atentamente,
Lord Voldemort.

El chico dejó a un lado la carta y tomó el paquete, lo abrió y se encontró con un libro de pastas de piel negra y adornos de runas y serpientes y Harry lo reconoció al instante. El mortífago de su sueño se lo había entregado a su amo, ese nombre que se le hacía conocido; pero él no había reparado mucho en el libro, ahora lo hacía: notó que había una escritura extraña, de curvas y signos raros, pero, de alguna forma, entendía lo que decía:

HECHIZOS EN PARSEL
Solo Para Verdaderas Serpientes

Por Salazar Slytherin

- ¿Un libro en parsel? - Elddir sacó a Harry de su concentración

- No sabía que el parsel se podía escribir... - fue el comentario del chico

- Pues aquí tienes la prueba de que si...

- Supongo...

El chico se había pasado las horas que le tocaban de Defensa leyendo, era un libro bastante interesante y si Voldemort iba a basar su tercer prueba en la habilidad de Harry con el idioma de las serpientes, mejor se ponía a estudiar, no querían que sus amigos murieran, porque sabía que el Lord iba a usar a sus compañeros e, incluso, a Severus para probarle.

Desde ese día se dedicó a leer el nuevo obsequio. Entre eso, la poción, prácticas de quidditch, clases de Artes Oscuras con Emily, extras con Lestat por las noches (muy noche, el horario del vampiro no le era muy grato a Harry) y tareas, los días se le iban volando. Además, Severus siempre le tenía vigilado y, aunque el chico primero lo había tomado como una muestra de que el hombre estaba aceptando sus sentimientos, después de unos días se dio cuenta de que Severus tenía miedo de que Harry se convirtiera en el siguiente Lord Oscuro y eso le rompió el corazón al chico. Pero nunca se daría por vencido, le quería demasiado como para dejarle ir.

Las semanas habían pasado sin detenerse, llegó Diciembre junto con nevadas intensas y Harry se alivió al saber que estas si eran verdaderas y no trampas hechas por Voldemort para una de sus pruebas. Aunque el Lord no había hecho ninguna en semanas.

Si bien se había comunicado con él en sueños y las palabras de este cada vez le intrigaban más, no había hecho ninguna aparición física y eso era un gran alivio para el chico.

En el último sueño, el Lord le había dicho que pronto se enteraría de cosas que ni siquiera se imaginaba:

FLASH BACK:

Se encontraba en medio de un jardín hermoso, lleno de flores exóticas y los aromas que le llegaban le hacían pensar que realmente estaba ahí y que no había una realidad tan hermosa como esta. El sol se estaba ocultando tras las colinas, pero la luz hacía que la calidez del lugar fuera irresistible. Se había acostado sobre el pasto fresco y, estaba tan relajado, que no se dio cuenta de que alguien se le había acercado y estaba ahora junto a él. Ese alguien habló, pero Harry estaba tan acostumbrado a esa voz y a ese tipo de situaciones que no se inmutó:

- Veo que disfrutas del panorama Harry... - Lord Voldemort se sentó junto a él observando el atardecer

- No creí que te gustaran este tipo de cosas... porque es tu visión ¿no?... - fue la respuesta de Harry.

- Y no me acaban de gustar del todo, pero la luz que emerge del Sol, me recuerda la sangre... además, creí que te agradaría...

- Debí de suponerlo... - hubo un silencio que fue cortado por el gryffindor - ¿me podrías decir que hago aquí?... claro, si no te molesta, supongo que no es una de tus pruebas o esas conversaciones...

- No, no es una prueba, solo es un adelanto...

- ¿Adelanto?...

- ¿Has leído el libro que te mande?

Harry recordó el libro al que se refería Voldemort:

- Si, lo he estado viendo... buenos hechizos por cierto... bastante útiles...

- Hay una parte sobre dementores ¿ya la viste?...

- Si, es interesante... no sabía que hay la forma de desaparecerlos... pero debí de haber supuesto que la única manera de acabar con esas criaturas era con Artes Oscuras...

- Aunque desgasta mucho y solo puede ser usada por hablantes de parsel... pero bueno, no fue eso lo que vine a hablar contigo... dentro de tres días es tu visita a Azkaban ¿no es así?...

- Si... ¿cómo lo sabes?...

- ¿Te sorprende?...

- No, en realidad no... supongo que tu espía dentro de Hogwarts es más eficiente de lo que era Severus...

- No sabes cuanto. Solo quería aconsejarte que, antes de matar a Colagusano, porque sé que lo tienes en mente, platiques con él... recuerda que fue amigo de tus padres y sabe muchas cosas que te podrían parecer interesantes...

- ¿Cómo que?

- ¿No te interesa saber por qué tu amado Severus odia tanto a tu padre?... ¿O quien es William?...

Harry se quedó de piedra, nunca se le había ocurrido eso. Tuvo que darle algo de crédito al Lord. Pero se preguntó cómo sabría el hombre acerca de William; si bien ya no le era extraño a Harry, gracias a los grabadores de Emily, el nombre del que hubiera sido el quinto merodeador no era conocido, o no mucho. Harry le había preguntado a Severus, pero este solo lo corrió sin dar explicaciones, Emily tampoco le decía una palabra, Remus menos; solo evitaban el tema y el chico estaba empezando a exasperase.

Tal vez tomaría la palabra de Voldemort esta vez, sería algo útil enterarse de lo que nadie quería decirle.

FIN DEL FLASH BACK

Y el día había llegado. El sábado antes de la última semana de clases.

Dumbledore había anunciado que nadie se quedaría para las vacaciones de invierno, por razones de fuerza mayor. Harry había estado preocupado, no quería pasar las vacaciones en casa de los Weasley, aunque los quisiera mucho, lo tendrían muy vigilado como para poder seguir con la poción y no podía descuidarla. Pero Severus había hablado con él y le había dicho que pasaría las vacaciones en su casa, junto con Draco; tanto Harry como Draco estaban ansiosos. Uno por poder ver donde vivía su tutor y porque así no tendría que preocuparse por la poción y el otro porque no estaría en peligro de muerte a causa de sus compañeros de casa.

El sábado a primera hora, todos los alumnos de Defensa de sexto y séptimo estaban fuera esperando instrucciones. A las siente en punto, Emily apareció acompañada de Severus Snape, Remus Lupin, Albus y muchos aurores. Todos sabían que el director no iba a ir, solo estaba ahí para asegurarse de que partieran con seguridad.

La profesora les entrego a todos un pequeño cubo negro y los alumnos lo miraron confundidos.

- Muy bien - la profesora levantó la voz - esos cubos que les acabo de entregar son trasladores, dentro de cinco minutos se activaran y todos apareceremos enfrente de la prisión. Durante semanas les he estado indicando las reglas a seguir, cuando entremos, se les retiraran sus varitas, puesto que visitaremos las celdas. Bueno, eso es todo... tengan mucho cuidado y no se separen...

Emily volteó a ver su reloj y subió la mano para pedir la atención de todos:

- ¿Listos? Tomen los cubos - todos lo hicieron así - cinco, cuatro, tres, dos, uno...

Harry sintió un vació en su estómago, que sus pies se levantaban del suelo y, al siguiente segundo, caía sobre una superficie dura, tenía cerrados los ojos. Sintió frió y como una brisa le pegaba en el rostro. Abrió los ojos y se encontró en una isla, de cara al océano, el cual se expandía sin dejar ver otro pedazo de tierra. Se sentía un frió aterrador y el chico recordó a los dementores.

Volteó y se encontró ante un castillo de piedra negra. Muy antiguo y que se erigía imponente frente a él. Las ventanas, todas tenían barrotes y las puertas del castillo eran de metal, demasiado pesado. Adornadas con dragones y custodiadas por aurores, los mismos que el chico había visto en "El Profeta" hacía algunos meses. Los dos con las capuchas cubriéndoles el rostro e imperturbables en sus posiciones. El gryffindor estaba analizando cada centímetro de la fortaleza, le recordaba una prisión de un libro muggle que había leído alguna vez: "El Conde de Montecristo" si bien recordaba; pero sabía que este tendría una seguridad a base de hechizos y maldiciones y que lo que se veía piedra por fuera, por dentro estaría cubierto de metal sólido, como había comentado Hermione hacía unos días. Una mano se posó en su hombro y Harry se sobresaltó:

- Calma... - la voz de Snape hizo que se tranquilizara, volteó y observó que su tutor estaba detrás de él - no te distraigas, no es seguro aquí, quiero que guardes la compostura - le susurro - ... vamos Potter...

Harry volteó para ver a los demás alumnos ya frente a la puerta y a Emily llamándoles para que se unieran. Severus empujo un poco al chico y este caminó; sabía que su tutor le estaría vigilando a cada paso, pero ya se las ingeniaría para poder hablar con Colagusano o matarlo.

- "¡NO! No lo matarás, solo hablarás con él..." - se dijo a sí mismo, pero una vocecilla dentro contestó a eso: - "¿Estas seguro de que no quieres matar al culpable de que tus padres estén muertos y de que Sirius halla estado encerrado durante tantos años?..."

Esa vocecilla le había estado jugando bromas desde hacía semanas, nunca había pensado en asesinar a Colagusano, a Lestrange sí, pero a Peter no.

Entraron en el castillo, las puertas hicieron un ruido demasiado alto al abrirse, todos descubrieron que adentro hacía más frío y las capas no sirvieron de mucho. Ron abrazo a Hermione, que temblaba, tratando de darle un poco de calor.

Harry sonrió, sabía que sus amigos empezaban a salir juntos, todo por la insistencia de Gabrielle. Ya en dos visitas a Hogsmade, se habían desaparecido y solo los habían vuelto a ver a su regreso al Colegio, los dos tomados de la mano. Harry se había alegrado por ellos, pero no podía dejar de sentirse solo, si tan solo Severus le diera una oportunidad.

Cuando entraron al castillo, las puertas se cerraron detrás de ellos, dentro no había luz de sol, solo antorchas con una luz morada en ellas, a Harry le recordaron la habitación circular de Voldemort.

Varios aurores se les acercaron con cajas de cristal:

- Pongan sus varitas en las cajas... - la voz de Emily llamó la atención de todos - tanto alumnos como profesores lo haremos, a nuestro regreso nos las devolverán...

Con algo de reservas, todos pusieron sus varitas en las pequeñas cajas y estas se cerraron al instante

- Solo el verdadero dueño de cada varita, podrá recogerla al final - fue el anuncio de uno de los aurores, que inclino la cabeza hacía Emily en forma de saludo, la profesora respondió de la misma forma.

Harry sabía que todos los aurores que ahora trabajaban en Azkaban había sido, sino alumnos, compañeros de su madrina en alguna ocasión.

Sus varitas fueron llevadas a otro lugar, Harry no estaba preocupado, había llevado la varita sin registrar y sabía que no la detectarían, el mismo Voldemort se lo había dicho y ¿quién mejor para saber eso que el Lord Oscuro?

- "¿Por qué confío tanto en él?" - se preguntó el chico y la misma vocecilla de unos momentos atrás le respondió: - "Tal vez porque es el único que siempre te ha dicho la verdad, sin transgiversarla, y nunca evita las preguntas que le haces" - tenía que callar a esa vocecilla pronto.

Los llevaron por otra puerta, un gran corredor se extendía delante de ellos y parecía que no tenía fin. Una voz masculina llamo su atención:

- Buenos días, esta es la prisión de Azkaban - todos voltearon para ver a un hombre de unos cincuenta años con una capa con el escudo del Colegio del Fénix en ella. Su cabello tenía muchas canas y parecía que no había salido al sol en días, tenía ojeras y una mirada severa - mi nombre es Roger Steevens, soy el nuevo director de esta prisión y seré yo el que les dé el recorrido por la prisión, les pido que me sigan, que no se separen y que, cuando pasemos junto a las celdas, no se acerquen mucho, sobre todo en las de máxima seguridad, donde tenemos a los antiguos mortífagos de Lord Voldemort - a la mayoría de los alumnos les recorrió un escalofrío, todavía no estaban muy acostumbrados, a pesar de que Emily siempre mencionara el nombre, Harry notó que su tutor también tembló - creí Spellman, que para este punto ya les habrías quitado el miedo al nombre de ese monstruo...

- En eso estoy profesor... - se notaba que la profesora le tenía respeto al hombre

- Mas te vale que te apresures... o no sobrevivirán...

La voz del hombre había sonado tan fría que a todos, sin excepción, les recorrió un escalofrió. Y Harry supo que tenía razón, si Emily no les enseñaba a controlar su miedo por el nombre del Lord sería imposible derrotarle en batalla; y las batallas estaban más cerca de lo que ellos se imaginaban, Voldemort quería el mundo y se valdría de cualquier medio para obtenerlo. Esa era la única verdad que existía en ese momento.

- Síganme - la voz de Steevens sonó fría y autoritaria, nadie dudó un segundo, solo le siguieron.

Habían empezado el recorrido en diferentes salones de los empleados, mientras el hombre les iba contando la historia de la prisión, una historia de muertes y venganzas, demasiado sangrienta, triste. En ninguno de los libros que Hermione había leído eran contadas esas historias, pero eran ciertas.

La prisión había sido fundada sobre las ruinas de un castillo que sirvió de lugar de masacre para los muggles. Los fantasmas de cada uno de los muertos rondaban hasta la fecha y sus cuerpos destazados, decapitados, desollados, vagaban por los rincones y no les tuvieron que contar eso, ellos mismos vieron como el fantasma de una pequeña niña, pasaba junto a ellos, la piel desgarrada, sin una mano, la mirada perdida; incluso el Barón Sanguinario en Hogwarts tenía mejor aspecto, muchos tendrían pesadillas esa noche.

Anduvieron por todo el castillo, observaron a muchos aurores custodiando diferentes celdas en la parte superior; pero Harry sabía que a quien buscaba se encontraba en las partes inferiores del castillo, custodiado al milímetro, al igual que sus compañeros mortífagos. Por alguna razón, a Harry no le daba miedo la prisión, solo se sentía extrañamente excitado, pronto podría vengar a Sirius, claro, antes sacaría alguna información.

- "¿Qué he dicho?" - el chico se sorprendió de sus propios pensamientos

A Severus no le gustaba el panorama, si bien los dementores ya no estaban, el propio castillo podía quitarte las ganas de vivir, te dejaba con un sentimiento de melancolía terrible. Pensar que si no se hubiera unido a Albus, él mismo estaría encerrado ahí, penando por sus faltas, que eran muchas: los asesinatos, las violaciones y una larga lista de etcéteras. Varias veces durante el recorrido se había sentido vacío y perdido, se creyó una basura, el merecía estar ahí, había hecho atrocidades que no era capaz ni de decir.

Entonces volteaba a ver al chico delante de él, parecía que nada le perturbaba, observaba todo con curiosidad.

- "¿Cómo puedes querer a alguien como yo Harry? ¿Cómo puedes querer a alguien que ha matado y hecho daño a tantas personas?..." - fue el pensamiento que se le vino a la cabeza.

Tal vez por eso no dejaba que el chico se le acercara tanto, sabía que cuando descubriera todo lo que había hecho el cariño desaparecería y él no estaba listo para soportar otra decepción, otro corazón roto, porque tenía que aceptar que sus sentimientos por el chico se estaban haciendo profundos, a pesar de todo lo que él intentara para evitarlo.

- Ahora bajaremos a las mazmorras del castillo - la voz de Steevens les sacó de sus pensamientos - ahí están los prisioneros más peligrosos, casi todos mortífagos de Lord Voldemort, que han sido encarcelados por las miles de faltas que han cometido... les recomiendo que no se acerquen mucho a las rejillas, en el caso de uno de los prisioneros, a las paredes que le rodean... ¿entendido?

- Si señor - fue el murmullo general

- Eso también va para los profesores... - dijo el hombre observando a los demás adultos, eso incluyó a Spellman

Comenzaron a seguir al hombre, Draco estaba temblando y sus nuevos amigos lo notaron:

- ¿Qué pasa Draco? - preguntó Hermione poniendo una mano sobre el hombro del chico

Malfoy volteo a verla, la verdad era que la chica era realmente muy inteligente, tenía que aceptar que había sido un enorme error no darle el beneficio de la duda.

- Mi padre... - fue la respuesta que obtuvieron del chico

- No te preocupes Malfoy, están rodeados de aurores, no te hará nada... - Ron habló, no eran muy buenos amigos, pero había un trato de tolerancia, todo fuera por Ginny.

- Eso no es lo que me preocupa....

- ¿Entonces? - la voz de su amigo Blaise sonaba preocupada

- Que yo no soporte el impulso de hacerlo pedacitos... - fue la fría respuesta que salió de la boca del rubio

- Pues esperemos que las paredes sean lo suficientemente gruesas, o si no tendremos que explicar por que hay... mmmm ¿cómo decirlo?... "picadillo a la Malfoy" en la celda... - Gabrielle tenía una gran sonrisa en la boca

- ¡Gabrielle!, no estamos jugando... - Hermione se notaba irritada

- Yo tampoco... - fue la respuesta de la chica , al tiempo que una sonrisa malévola se dibujaba en su rostro y su mano sacaba de la túnica unas cuantas rueditas rojas, moradas y negras

- ¡¿Cómo demonios metiste eso aquí?! - Hermione ahora estaba sorprendida

- No revisaron las túnicas - dijo Gabrielle encogiéndose de hombros - y creo que no es seguro que nos quiten las varitas, Fred y George me los enviaron, son mini bombas explosivas, de gas y de mal olor...

- Eso solo te demuestra lo mal que esta la seguridad en esta prisión... - fue el comentario de Blaise

- Es que, normalmente, no hay nadie aquí mas que los aurores... - dijo Remus detrás de ellos y todos saltaron - y solo a esos dos y a ti Gabrielle, se les ocurriría meter eso aquí...

- ¡Remus! - Ron estaba sorprendido

- Guarda eso... antes de que Steevens te descubra y te arroje unas cuantas maldiciones en castigo

La chica guardó las bolitas en su túnica, estaba roja.

- ¿Tu conoces a Steevens, Remus? - Hermione estaba tratando de cambiar de tema

- Si, era uno de los profesores en el Colegio del Fénix, uno demasiado estricto por cierto, ahora caminen... - por la mirada del licántropo, sabían que de verdad el profesor no estaba bromeando

Los chicos siguieron a su profesor. Harry los había estado observando, pero no quiso acercarse, ya que Severus parecía su sombra.

- Camine Potter - un pequeño empujón de parte de el jefe de las serpientes le hizo volver a la realidad, sus amigos estaban siguiendo a Remus y él, de nuevo, se había quedado atrás - no se distraiga, y no quiero que haga ninguna tontería...

- ¿Tontería? No sé a lo que se refiere profesor... - el mejor tono de inocencia de parte suyo, aunque a Severus no se le iba una

- Yo creo que si lo sabes Harry y esta vez no habrá antídoto que te salve del Varitaserum... - susurró el hombre a su oído haciendo que el chico sintiera escalofríos, ¿por qué demonios no podía engañar una sola vez al hombre?

- No sé de que me habla profesor...

Siguieron caminando, unas largas escaleras les llevaron a la parte el inferior del castillo, cada vez se sentía más y más frío. Hermione estaba totalmente abrazada a Ron y aun así, ambos temblaban, y la temperatura seguía bajando.

Llegaron al nivel más bajo, que era iluminado por antorchas con fuego rojo, anaranjado y amarillo. Las celdas se extendían infinitamente y comenzaron a caminar entre ellas. El ambiente era terrorífico, el lugar donde más había fantasmas era ahí y a cada puerta había un auror, todos se preguntaron como era que podían soportar tanto tiempo ahí abajo.

- Nuestros aurores han sido entrenados durante años - Steevens estaba hablando - tanto física, como psicológicamente, han resistido las pruebas más difíciles y ahora están aquí, vigilando la seguridad de cada uno de ustedes... - pregunta contestada sin tener que ser preguntada

Para los chicos eso era admirable, tendría que ser un entrenamiento muy duro para que aguantaran esto.

Harry sintió que el frió aumentaba de repente, comenzó a temblar y estuvo tentado a sacar su varita para calentarse un poco, pero era una varita ilegal y estaba en el lugar donde encerraban a los magos por tener cosas como esa.

De pronto, pasaron junto a un celda que le pareció diferente a las demás, esta tenía tres aurores en la puerta y la puerta era ¿transparente? Se paro en seco y observo, dentro, estaba alguien que reconoció al instante, un rostro que jamás olvidaría.

- Colagusano... - susurró y fue lo suficiente para que el hombre dentro de la celda le escuchara y se levantara para verle

- Harry... - había sido más un gemido que otra cosa, Peter Pettigrew estaba delante de él, o lo que quedaba del hombre: había enflacado muchos kilos y estaba demasiado ojeroso, sin cabello, con la túnica gris típica de Azkaban y parecía más viejo de lo que era.

Una sonrisa de venganza apareció en el rostro de Potter, una sonrisa que decía desprecio y odio, también ganas de levantar la varita y pronunciar cierta maldición imperdonable. Y Pettigrew se introdujo en su celda, temeroso; solo había visto esa sonrisa tan cruel en otra persona: Voldemort.

No fue el único que la vio, también Severus había observado y sintió miedo al ver la imagen del Lord, en los ojos de Harry, movió al chico haciendo que avanzara. Tenía que hacer algo, pero no sabía que; Riddle estaba ganando terreno y lo sabía.

Bajaron otro piso en la prisión y entonces, una voz también conocida, les recibió, esta vez, iba dirigida a Draco:

- ¡DRACO! - Lucius Malfoy, desde su celda, había visto a su hijo hablando con Weasley - ¡TRAIDOR! ¡NO TE MERECES EL APELLIDO MALFOY! ¡¡¡HACIENDO AMISTAD CON LOS AMIGOS DE POTTER!!!

- ¡Calla! - al chico le lastimaban las palabras

Y entonces se soltó la hecatombe, al escuchar el nombre Potter, todos los mortífagos prisioneros reaccionaron, empezaron a gritar y vario aurores tuvieron que bajar para ayudar a calmarlos, Harry aprovechó, tomó la varita y se señalo a sí mismo:

- Homos Duplicato - los hechizos en parsel era bastante útiles

Al instante, un duplicado de él mismo se formo, uno que se podía tocar y que se movería, pero no emitiría una sola palabra y el verdadero Harry, salió corriendo de allí, hacía la celda de Colagusano, seguro de que los aurores que custodiaban la celda estaban tratando de controlar a los mortífagos abajo. Lo que le sorprendió, fue observar que todo estaba en silencio y que no había ni un solo auror, los fantasmas también habían desparecido.

Se dirigió a la celda de Peter y lo encontró sentado en un camastro, observando la puerta, habló:

- Hola Harry, esperaba que volvieras... - la voz sonaba cansada

- Solo vine...

- A vengar a Sirius, lo sé, me lo esperaba, lo que me sorprende es que hallas logrado introducir una varita...

- Tengo mis modos... pero eso no es de tu incumbencia...

- Cierto, has venido a matarme... entonces ¿qué esperas?... no creo que la puerta mágica que hicieron para observarme pueda contra ti... - el hombre abrió los brazos exponiendo su pecho

- No, primero vas a contestar algunas preguntas, tu eras amigo de mis padres en el colegio, quiero saber... ¿Por qué Snape odia tanto a mi padre? Y ¿quién es William?...

El hombre frente a él bajo los brazos y arqueó una ceja.

- Lo que me pregunto es cómo sabes de la existencia de William, pero hace unos momento me pareció ver a Spellman, así que supongo que viste sus grabadores...

Hubo un silencio en el que el hombre pareció pensar lo que iba a decir:

- ¿Me vas a contestar si o no? - Harry sabía que no tenía mucho tiempo

- Es que... las dos preguntas que me hiciste se unen de una forma que no te imaginas... pero supongo que lo mejor es empezar por quién es William... - otro silencio - William, era o casi fue uno de los merodeadores, pero supongo que eso ya lo sabes... un Gryffindor, que realmente pertenecía a Slytherin... nunca supo nuestros secretos, eso incluye la licantropía de Remus, admiraba a tu padre, tanto que... digamos, se enamoro de él...

- ¡¿QUÉ?! - ok, esto estaba comenzando a hacerse raro

- ¡Oh si! Y aquí viene lo bueno... durante nuestro sexto año, Dumbledore les pidió a tu padre y a Snape que dejaran sus peleas por un tiempo...hicieron una especia de tregua, Emily los ayudo, los ayudo de más... resultó que descubrió la razón por la que odiaban tanto, es que... se gustaban y claro ninguno de los dos quería creerlo - Harry puso una expresión de horror puro, el tampoco quería creerlo, porque esto estaba rayando en lo bizarro - ¡Oh si! Aceptaron sus sentimientos, hicieron las pases, se hicieron más que amigos... Y ¿adivina quien no estuvo del todo de acuerdo?...

- William... - dijo Harry en un susurro, aunque su mente permanecía unas cuantas palabras atrás.

- ¡Diez puntos para gryffindor! - la voz del hombre sonó burlona - Pues bien, como a William no le agradaba para nada, durante varios meses se dedicó a hacer una poción multijugos, nadie sospecho nada de él... cuando la hubo terminado, tomo algunas muertas de cabello de tu padre y fue al encuentro de Severus, poción en una botellita para cuando hiciera falta... - hizo otra pausa.

- ¿Qué paso? ¿Qué hizo?

- Tu padre no había querido tener relaciones sexuales con Snape, decía que debían esperar, el slytherin estaba tan enamorado que se guardó para tu padre y ese día... pues... simplemente William hizo realidad el sueño de Snape... pero no de la forma más amable posible... casi lo viola y a William se le acabó el efecto de la poción y Severus vio su verdadero rostro, vio a William, no a tu padre en su cama... entonces comenzó la tragedia...

- Pero... entonces... debió de haber culpado a William no a mi padre...

- William le dijo a Snape... que tu padre le había pedido que lo hiciera, que toda la relación había sido una broma, una de tantas, que no lo amaba, aunque tu padre realmente amo a Severus, más de lo que te puedes imaginar... la serpiente creyó cada una de las palabras de William, todas respaldadas por una muy bien editada grabación de una de las esferitas de Emily y Severus ha odiado a tu padre desde ese momento, porque creyó que el culpable fue James... a tu padre se le rompió el corazón y aunque tratamos de ayudar, nadie pudo hacer recapacitar a Snape, incluso Black trató de hablar con él, pero no pudo... nada más pudimos hacer y se separaron... aunque no dudo que tu padre seguía amando al chico y viceversa... a William, pues digamos que se le dio el justo castigo, nadie supo nada de él desde entonces; cuando terminamos Hogwarts el ya estaba durmiendo en otro cuarto y se fue sin despedirse de nadie, aunque no tenía nadie de quien hacerlo...

- Pe... pero... mi madre...

- No me malinterpretes, James y Lily se amaron de una forma muy diferente, pero se amaron, tanto que te tuvieron a ti... si no, no te hubieran concebido. Lily aceptó los gustos de tu padre, pero ella supo sanar de alguna manera el corazón de James y se enamoró de ella... la chica le había gustado desde primer año y Emily también ayudó en esto, hasta ella se tuvo que rendir con tu padre y Severus...

- ¿Qué pasó...? Es decir... ¿Qué hizo Severus cuando mis padres comenzaron a salir?...

- Se convirtió en algo así como "él fácil" del colegio, se acostaba con cualquiera y solo era material de una noche, tu padre se sintió muy triste, pero Snape le prohibió rotundamente que se metiera en su vida... le dijo que se alejara de él para siempre y tu padre así lo hizo, aunque sufrió mucho... luego vino el incidente en el Sauce Boxeador y Snape no pudo soportar el hecho de deberle la vida a tu padre, quiso regresar con él, pero James le dijo que no, que estaba enamorado de Lily y ya te imaginarás, Snape se volvió peor de lo que ya era...

Harry estaba en shock, tieso, no podía moverse, estaba muy confundido: su padre había amado y había sido la pareja del hombre al que Harry amaba. ¿Qué demonios estaba pasando? Sentía que estaba enamorado del que hubiera sido el esposo de su padre.

Ahora entendía todo, entendía porque Severus odiaba a su padre, porque Emily había dicho que habían culpado a James de una falta en la que nada tuvo que ver, de porque Severus se negaba rotundamente a tener una relación con él y era porque no quería ser lastimado de nuevo, no por un Potter; entendía porque nadie le quería hablar de William y el porque de que el chico desapareciera de los grabadores de golpe. Y Severus, seguía amando a su padre, lo sabía, de alguna forma lo sabía.

- ¿Qué...?... ¿Qué hizo Severus cuando mis padres se casaron?

- Se unió a mi...

Harry se quedó seco, Peter se inclinó en acto reflejo y Lord Voldemort apareció de la nada y se paro frente al gryffindor, el frió se había vuelto insoportable y Harry supo por que: detrás del Lord, varios dementores se acercaban:

- "Por eso la temperatura disminuyo tan rápidamente..." - pensó el chico

- Hola Harry, lamento interrumpir pero, es necesario, no tengo todo el día...

- Tu sabías todo esto ¿no es así?... por eso me dijiste que antes de matarlo debería de preguntarle... - el dolor de cabeza del chico le estaba haciendo difícil el enfrentarse al Lord, pero lo hacía más por la furia y la confusión que sentía en esos momentos que por otra cosa

- Si, lo sabía, lo supe desde el momento en que vi a Severus llegar a mi mansión y pedir que se le otorgara la marca; no sabía en lo que se metía y lo averiguo demasiado tarde... pero parece que pagó sus penas con un poco de espionaje... - había molestia en la voz del Lord - pero ahora pagara muy caro...

- ¿A qué te refieres?

- No vine aquí solo para platicar contigo Harry, vine a sacar a algunos mortífagos... me hacen falta varios... y de paso pensé en probar tus habilidades de nuevo, ¿listo para tu tercer prueba Harry?

- ¿Se podría saber que es lo que tienes pensado?

Pero el chico no necesitaba preguntar, solo de ver a los dementores supo que estos estaban ahí por razones especiales. Un grito desgarrador del nivel inferior de la prisión, hizo que el chico volviera la cabeza a las escaleras:

- ¡¡¡AAAAHHHHH!!!

- ¡¿Qué demonios?!

- Te aconsejo que te apresures, ningún ser humano sobrevive al beso del dementor...

- No te atreverías, ¡no de nuevo!... - el chico estaba molesto

- Corre a rescatar a los que no te han querido decir las verdades completas Harry, a los que te traicionan y te usan... corre o les perderás...

El chico salió casi volando de ahí. Sabía que Voldemort no se iba con juegos y que si no se apresuraba todos morirían.

Varita en mano, bajó al nivel inferior de la prisión, el frió ahí era más intenso ¿cómo pudo no haber notado a los dementores?

Cuando llegó a su destino, se encontró con que todos los aurores de la prisión estaban luchando contra centenares de dementores. Sus patronus los alejaban un poco, pero estaban siendo acorralados y los prisioneros estaban escapando, ayudados por encapuchados con máscara:

- Potter, que gusto me da verte... ¿disfrutando del espectáculo?... - la voz de Bellatrix Lestrange sonó detrás del chico y este se obligó a contenerse de matar a la mujer, necesitaba pensar rápido en un hechizo para desaparecer a las criaturas

- Aléjate o te juro que te haré polvo maldita...

- No creo que tengas la capacidad para hacer eso niño... además, tu querido Severus esta, ¿cómo decirlo?... a unos segundos de ser dejado sin conciencia....

Harry volteó rápidamente hacía todas partes:

En una esquina, estaban Emily, con Steevens y otros cuantos aurores defendiendo a algunos alumnos desmayados, entre ellos Gabrielle, solo algunos aurores traían varitas y Harry supo que se las habían entregado a Emily y a Steevens.

En otra, Ron y Hermione estaban arrinconándose, no tenían varita y los dementores se acercaban más y más a ellos, los chicos estaban encogidos abrazados y no se separaban ni un milímetro, pero Harry sabía el efecto de las criaturas y que debería de estar afectando a sus amigos, se acercó rápidamente, dejando de lado a Bellatrix:

- ¡Expecto Patronum!

Un ciervo plateado salió de su varita, llamando la atención de todos y los dementores se replegaron, el ciervo continuó dando un poco de ayuda y se desvaneció unos segundos después

- ¿Están bien? - preguntó a sus amigos

- No sé de dónde demonios sacaste esa varita Harry, pero gracias... - fue la respuesta que obtuvo de Ron, Hermione seguía abrazada al chico

- Quiero que suban y tomen sus varitas, pero tengan mucho cuidado, Voldemort esta aquí y seguramente arriba habrá más dementores y mortífagos... supongo que debe haber otra salida, búsquenla y consigan ayuda... estoy seguro de que no han detectado nada en el Ministerio o ya estarían aquí...

- ¿Qué harás tú?

- Tengo que ayudar... salgan cuando haga el patronus, así no tendrán problemas con los dementores, pero háganlo rápido...

Harry se levantó del suelo y conjuro de nuevo el patronus, Ron tomó a Hermione y salió de allí corriendo, Neville les siguió.

Harry seguía buscando a Severus entre la multitud, se encontró con la visión de Remus que estaba, junto a otros tantos aurores, tratando de evitar que los mortífagos liberaran a sus compañeros, pero les superaban en un gran número, el licántropo traía una varita que no era suya, el dueño estaba tirado en el suelo, su piel parecía de mármol.

Siguió buscando y se encontró con que Draco estaba en otro lugar, luchando contra un hombre de cabello rubio largo: el chico estaba luchando contra su padre y eso no podía terminar bien puesto que Lucius sabía más Artes Oscuras que su hijo.

Se dirigió a donde estaba su nuevo amigo y lanzó un petrificus totalus por la espalda a Malfoy padre, el cual, al no esperarse el ataque, calló instantáneamente: Draco estaba muy mal herido:

- ¿Estas bien? - peguntó el gryffindor ayudando al slytherin a sentarse

- ¿Tu que crees Potter? - había sarcasmo en la voz del chico

- Que eres un idiota Malfoy - era una pequeña broma y lo sabía, sabía que necesitaba esa broma para concentrarse en como desaparecer a los dementores

- ¿De dónde sacaste la varita? ¿No se suponía que las teníamos que dejar a la entrada?

- No es mía, es de uno de los aurores que fueron atacados... - esa fue una mentira rápida - ¿puedes caminar?...

- Eso creo... - el chico trató de levantarse, pero calló al instante en el suelo

- Quédate aquí, no te muevas... Neville, Ron y Hermione ya fueron por ayuda...

- ¿Longbottom? ¡No por favor!... va a provocar su muerte...

- Cállate Malfoy o morirás más pronto de lo que te imaginas...

- ¡Cuidado Harry!

El chico volteó rápidamente: Lucius había recuperado el movimiento y no se le veía de muy buen humor. Le lanzó a Harry un crucio, que el gryffindor evitó por un pelo y contestó con otra maldición igual:

- ¡Crucio!

Malfoy no solo fue expulsado por la proximidad del golpe, sino que se retorcía de dolor en el suelo, Harry mantuvo la maldición, hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo:

- No sabía que podías hacer ese tipo de maldiciones... - fue el comentario de Draco

- No fue mi intención...

- No te preocupes... fue en defensa propia...

Harry reaccionó, tenía que apresurarse, todavía no sabía donde estaba Severus:

- Draco, quédate aquí, no quiero que te muevas...

- Lo que me preocupa Potter, es que no puedo moverme y, por si no lo has notado, estamos rodeados de mortífagos y dementores...

- Desillusion.... - dijo Harry señalando a Draco

- ¿Qué hiciste?...

- Un encantamiento de camuflaje, no te verán, solo no te muevas ni hagas ruido... - dijo hacía donde se suponía estaba Draco, el encantamiento se lo había aplicado Ojoloco el año pasado

- Los dementores perciben el miedo idiota... - ok, estaba empezando a recordar porque odiaba a Malfoy

- ¡Tu solo quédate quieto, supongo que sabes hacer un patronus, así que hazlo si uno se acerca! - dijo dándole otra varita que se encontraba tirada en el suelo, la arrojo a donde se suponía estaba el chico

- Esta bien, esta bien, no hay la necesidad de gritar...

Harry dejó el lugar donde se suponía estaba Draco y su mirada viajó por todo el lugar en busca de su tutor, no le había visto junto a Emily, ni junto a Remus, mucho menos junto a sus amigos y sabía que no traía su varita.

- ¿Buscas algo Potter? - la voz de Lucius Malfoy sonó detrás de él y el chico giró rápidamente apuntando con su varita al pecho del rubio

- Si das un paso Malfoy, te juro que no vivirás para volver a ver a Voldemort... - el chico observó como el mortífago temblaba ante la mención del nombre de su señor - ¿miedo Malfoy? No te creí tan cobarde...

- Calla niño, no sabes lo que dices; pero tal vez te des cuenta si volteas a tu derecha te quedes mudo...

Harry no confiaba en el hombre, pero miró de reojo y lo que vio lo dejó de piedra: en un rincón, alejado de toda vista, decenas de dementores se arremolinaban alrededor de un hombre vestido en ropas negras, que yacía en el suelo abrazándose a sí mismo y repitiendo frases ininteligibles

- ¡SEVERUS! - gritó el chico con angustia

- Veo Potter, que te has enamorado de la Puta de Hogwarts y del círculo de mortífagos...

- ¡Cuida tus palabras Malfoy! Puede que sean las últimas que salgan de esa boca... - Harry estaba lívido - ni tienes porque calumniar a Severus...

- Pero no es calumnia, si mi memoria no me falla, la lista de los amantes de Snape asciende a ¿40? Tal vez más... y eso incluye a tu padre y a mi.... por supuesto... ¿cómo resistirme a la mejor prostituta del círculo de mortífagos?...

- ¡CIERRA LA BOCA! - ahora Harry estaba furioso y dolido, nunca se imagino que Severus tuviera ese pasado, pero lo que no podía creer era lo de su padre, ¡Por Merlín! Sentía que estaba cometiendo incesto. El chico apuntaba directo al pecho a Lucius, quien se limitó a reír como desquiciado

- ¿Qué niño?... ¿Acaso no te lo has tirado todavía?... Ya veo... contigo se ha vuelto el difícil... No te preocupes, solo harán falta unas copas para que lo con venzas...

- ¡Crucio! - la palabra había salido con tanta facilidad de sus labios que hasta el mismo se sorprendió

Pero de alguna forma, disfruto los momentos en los que el rubio se retorció a sus pies, en los que los alaridos de dolor de Lucius fueron el único sonido que lleno sus oídos. De pronto se dio cuenta de lo que estaba apunto de hacer, porque ya no le era suficiente verle sufrir, necesitaba matarlo.

Horrorizado, se detuvo y le dio las gracias al cielo de que todos estaban demasiado ocupados para ponerle atención a él.

En el suelo, Lucius empezó a reír como desquiciado:

- Te recomiendo Potter, que en vez de luchar contra mi, cuides a tu mascotita, no valla a ser que los dementores te la quiten...

Y eso basto para distraer un poco a Harry, volteó hacia donde estaba Severus y se horrorizo de ver que los dementores ya lo tenían totalmente rodeado. Corrió a su lado e invocó el Patronus, pero eran demasiados dementores y los aurores tenían demasiados problemas como para ayudarle.

Mientras corría, su mente iba a lo que más daba, buscando hechizos que le sirvieran y entonces, la voz de Voldemort vino a su cabeza, el recuerdo del sueño pasado:

"- ¿Has leído el libro que te mande?

Harry recordó el libro al que se refería Voldemort:

- Si, lo he estado viendo... buenos hechizos por cierto... bastante útiles...

- Hay una parte sobre dementores ¿ya la viste?...

- Si, es interesante... no sabía que hay la forma de desaparecerlos... pero debí de haber supuesto que la única manera de acabar con esas criaturas era con Artes Oscuras...

Aunque desgasta mucho y solo puede ser usada por hablantes de parsel..."

Si, había un hechizo, pero si no lo hacía bien a la primera oportunidad, no habría segunda, porque estaría demasiado cansado como para intentarlo de nuevo, es más, tal vez no podría intentarlo de nuevo

- William... James... ¡No!... ¿cómo pudiste James?... ¿cómo pudiste si yo te amo?... ¿cómo si me dijiste que tu me amabas?... ¡MALDITO!...

Los dementores habían tomado a Severus por el cuello de la túnica, el hombre estaba evocando su peor recuerdo y a Harry el corazón se le hizo añicos, ya no sabía que pensar, ya no sabía que haría, cómo enfrentaría a Severus. Pero primero debía de salvarlo, aunque no lo tuviera y no pudiera borrar el recuerdo de su padre, tenía que salvarlo.

Se concentró lo más que pudo y puso todo su esfuerzo en ello, tenía que hacerlo a la primera o su tutor estaba perdido.

Levantó la varita y apuntó a los dementores, entonces, el hechizo en parsel se deslizó de sus labios y solo le quedó rogar por que funcionara:

- Oscurum Evanesco Dementor...

El siseo llamó la atención, no solo de los dementores, que reconocieron el conjuro, si no también de mortífagos, aurores y profesores.

Una niebla gris salió de la varita de Harry y se dirigió hacia todos los dementores, se introdujo en ellos y las criaturas se empezaron a convulsionar, de pronto una luz plateada demasiado brillante para que los ojos la resistieran, comenzó a salir de todos ellos e inundó todo el lugar, al tiempo que un sonido como de risas se hacía tan fuerte que muchos tuvieron que cubrirse los oídos. El gryffindor sostuvo el conjuro lo más que pudo, para después caer completamente sobre el frío suelo de la prisión, los ojos le dolían demasiado y el sonido fue tan fuerte que supuso que le costaría trabajo reponerse. Todos se cubrieron los ojos, pero el impulso de la luz que recibieron fue demasiado fuerte y se golpearon contra las paredes, cayeron y se desmayaron al instante aurores, mortífagos, alumnos y profesores.

Harry escuchó unos pasos aproximarse y los pasos se detuvieron a su lado, alguien se arrodillo, le quito la varita y le susurro al oído en un siseo continuo:

- Muy bien hecho Harry, no creí que pudieras hacerlo, pero lo hiciste... te felicito...

- ¡Maldito!... no... qui.... quiero... que los vuel... vuelvas a tocar... - gimió, le costaba tanto trabajo emitir una palabra

- Tu sabes perfectamente bien Harry lo que debes de hacer para que yo deje en paz a tu s queridos amigos, no matare a Severus esta vez, como premio a tu victoria... pero la próxima no tendré piedad... me voy Niño de Oro, me llevo la varita, no creo que quieras problemas... por cierto, gracias por ayudarme a sacar a mis mortífagos... me hubiera costado más trabajo con los aurores en actividad... ya después podrás hacer lo que quieras con Colagusano... hasta luego Harry... nos vemos...

El chico escuchó como muchos pasos salían del lugar, se mantuvo conciente lo más que pudo, se desmayo al escuchar la voz de Tonks gritar al llegar y ver la escena que se le mostraba:

- ¡POR MERLÍN!

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Severus abrió los ojos para encontrarse en un lugar que, aunque conocido, nunca imagino encontrarse ahí. Trato de levantarse o, por lo menos, sentarse, pero no pudo, se sentía demasiado adolorido.

Tenía mucha sed y no recordaba que había pasado, empezaba a desesperarse, cuando Pompy apareció con una poción y, al verlo despierto, se le iluminó el rostro:

- ¡Severus! Que bueno que has despertado, estábamos tan preocupados por ti

- ¿Qué pa... paso? - le costaba trabajo hablar

- Llevas dos días así, Quien - Tu - Sabes, atacó Azkaban y los dementores atacaron a los alumnos, eran demasiados, afortunadamente Harry los rescató...

- ¿Harry?

- Si, realizó un conjuro de magia muy antigua y los rescató... si no ha de ser por él, habría más muertos... pero afortunadamente el chico conocía el hechizo y sabe hablar parsel...

El hombre comenzó a recordar: los aurores tratando de calmar a los mortífagos encerrados, cuando todo se calmo Severus había tocado a Harry para que se moviera y este no había hablado, de pronto un estallido resonó y los dementores habían aparecido, detrás de ellos, los mortífagos; habían sido tantos que no le sirvió de nada el entrenamiento, tratando de proteger a Harry, se había descuidado y le rodearon al instante y las imágenes de un pasado tortuoso comenzaron a recorrer su cabeza: William, la poción multijugos, James, ¡NO!, Potter.

Después de eso no había nada, solo un resplandor demasiado grande y un sonido ensordecedor.

- ¿D... do... dónde esta...?

- ¿Dónde esta Harry? - el hombre solo asintió - esta en San Mugo, tuvieron que llevarlo allí de emergencia, gastó demasiada energía y recibió el resplandor de lleno, así que temían que no pudiera abrir los ojos, pero como se le atendió a tiempo no habrá mayor problema... solo no ha despertado todavía, pero se espera que lo haga entre hoy o mañana...

El profesor sintió un gran alivio y se quedó dormido de nuevo.

Había despertado al día siguiente y descubrió que estaba mucho mejor, pudo salir de la enfermería el miércoles y Albus le explicó todo:

Harry les había rescatado a todos, a todos los que pudo. Mando a Longbottom, Weasley y Granger por ayuda y estos lograron salir sin alertar a Voldemort. Nadie sabía de donde había sacado Harry la varita, ni pudieron localizar esta después, porque la del chico estaba guardada en las cajas de cristal y nadie más que él podía haberla sacado. Los dementores habían sido, no replegados, sino eliminados por el chico: un conjuro muy antiguo y muy difícil, que solo los hablantes de parsel podían realizar y que vaciaba a los dementores de todo lo que estos habían consumido durante su "vida"; lo que explicaba la luz cegadora y el sonido de risas: las almas y los buenos recuerdos que los dementores alguna vez consumieron habían sido vomitados de su cuerpo, dejándolos vacíos y sin recursos de los que sostenerse, así que se convirtieron en cenizas. Severus se había quedado muy preocupado al escuchar esto, Harry pudo haber muerto si cometía un solo error. Nadie se explicaba como era que el chico había conocido el conjuro, pero todos decían que era un héroe, por primera vez en años, Severus estuvo totalmente de acuerdo: le debía la vida a Harry.

Severus se encontró con que Voldemort había logrado liberar a sus mortífagos, pero a un alto costo: muchos dementores eliminados.

Dentro de los aurores también hubieron bajas y fueron numerosas. El Ministerio no advirtió el ataque hasta que los chicos dieron la alarma y cuando llegaron, ya era tarde, Voldemort había escapado y había 50 muertos entre aurores y unos cuantos mortífagos; la mayoría de los aurores habían muerto, en manos de los mortífagos, otros tantos no habían tenido esa suerte, los dementores habían absorbido sus almas. Fudge estaba demasiado presionado, o hacía algo pronto o renunciaba lo más rápido posible, la prensa se lo estaba comiendo vivo y dentro del Ministerio ya no le quedaban aliados.

El mismo miércoles Severus se enteró de que Harry era el único que seguían en el hospital, el chico ya había despertado, pero se encontraba demasiado débil y no hablaba con nadie, bueno, según Albus este había hablado con Draco y con Lestat, el vampiro había ido por petición explícita del chico, los demás amigos de Potter no habían podido ir ya que no los dejaban pasar.

El profesor fue a visitar al chico y lo que le recibió, fue un Harry Potter que solo hablaba con las enfermeras para darles las gracias y que parecía tener un peso muy grande.

Emily, que esperaba fuera, le había comunicado que no hablaba ni siquiera con ella, inclusive Remus se había rendido en sus intentos de hacer que le dirigiera la palabra y Draco no había querido abrir la boca, alegaba que eran asuntos totalmente privados y que él no tenía ningún derecho de divulgar los secretos de Harry Potter.

Aunque Severus insistió, no pudieron sacarle nada a su ahijado. El hombre había llegado el jueves, para avisarle al chico que el sábado saldría del hospital y partirían a la casa del hombre. Entro en la habitación privada del chico, este estaba despierto, viendo el techo:

- ¿Harry? - el chico no se movió un milímetro - Harry, hola, ¿cómo te sientes? - no hubo contestación

Severus se sentó a un lado de la cama de su pupilo y vio los ojos queriendo soltar lágrimas contenidas, que sabía no serían liberadas

Extendió la mano queriendo tocarle y reconfortarle, de paso estar seguro de que su pupilo estaba bien. Cuando toco la mejilla de Potter, este hizo un movimiento brusco y apartó la mano del hombre, Severus estaba sorprendido, no entendía que era lo que estaba pasando.

- ¿Se puede saber que pasa? - le preguntó al gryffindor, pero este solo volvió a mirar al techo - Harry, háblame, necesito saber que te encuentras bien, estuve preocupado por ti...

Harry hizo un sonido que pareció una risa sarcástica:

- "¿Por qué se preocupara por mi?... tal vez porque le recuerdo a mi padre..." - pensó y sabía que era injusto pensar eso, pero no pudo evitarlo. Había estado pensando en eso durante días y, de alguna forma, empezó a sentir celos de lo que su padre tuvo y él no podía obtener. Lo que más dolía era saber, que a lo mejor Severus seguía amando a su padre y que él no quería competir contra el recuerdo de James Potter. Eso estaba mal. Además, los fantasmas de lo que había pasado en Azkaban le perseguían, si no hubiera sido por él, nadie hubiera muerto, porque Voldemort solo uso ese momento como una prueba - "Es mi culpa... mi culpa, solo mía... no me merezco que te preocupes por mi Severus..."

- ¿Harry? - la voz de su tutor sonó sumamente preocupada, tenía que hacer algo e iba a hacer que Harry hablara, por las buenas o por las malas - ¡Potter, habla, habla o esta vez no habrá antídoto que te salve del Varitaserum!

Y el chico supo que su tutor hablaba enserio, aunque el tono había sonado lleno de preocupación.

- Yo... yo... - apretó los puños tanto, que los hizo sangrar y Severus lo notó, así que tomo las manos del chico entre las suyas y le obligó a verle a los ojos

- Dime que Harry... ¿qué te pasa?... ¿porqué no has querido hablar ni con Remus ni con Emily?

Bueno, eso ya implicaba más cosas. No quería hablar ni con su madrina, ni con Remus porque no quería empezar a recriminarles el porque nadie le había dicho nada acerca de la relación entre Severus y su padre. Pero como sabía que era un tema delicado para el hombre, prefirió estirar un poco la verdad; además, él todavía no estaba listo para afrontar a Severus.

- Por que fue mi culpa, porque casi mueren por mi culpa... porque todas las muertes y lo demás, fue por mi culpa...

- Harry, eso no es verdad, ¿cómo ibas tu a saber que él iba a atacar Azkaban y que pasaría todo eso?... Hiciste lo que pudiste y arriesgaste tu vida para salvarnos... hiciste más de lo que todos esperábamos de ti... y estamos orgullosos...

- No deberían... casi mueren en manos de los dementores, cada vez que alguien se acerca a mi muere... la mayoría de las personas a las que he amado han muerto... y no quiero perderlos a ustedes también y sé que Voldemort no descansará hasta dejarme solo... no quiero perderlos Severus, no sabes como me sentí cuando te vi rodeado de dementores, iba a perder a la persona a la que más amo en este mundo... te iba a perder Severus...

El chico vio directamente a los ojos a su profesor, sopesando sus propias palabras; nunca pensó que sus sentimientos fueran tan fuertes, pero lo eran y lo sabía. Por eso dolía tanto enterarse de lo de su padre.

Severus se quedó sorprendido sabía que el chico tenía una especie de atracción por él, pero nunca creyó que esta llegara al punto de que se hubiera enamorado, no podía terminar de aceptarlo. Hacía tanto que no le decían eso, se sintió tan bien y supo que fue en parte porque salió de la boca del mismo Harry. Severus estaba conciente de que le gustaba el chico, de que de un tiempo para acá no lo había podido sacar de su cabeza, no estaba enamorado de él, pero. Tal vez...

Se acercó más a la cama, apretó más las manos de Harry e hizo que este levantará la cabeza, pues se había agachado para esconder su sonrojo:

- Abre los ojos Harry

Así lo hizo el gryffindor, solo para encontrarse con el rostro de Severus a unos centímetros del suyo, solo para ver como los centímetros desaparecían y para volverlos a cerrar al sentir los labios de su tutor sobre los suyos.

Severus no sabía lo que estaba haciendo, solo sabía que debía de hacerlo, que quería hacerlo, que necesitaba hacerlo, para saber que Harry estaba vivo, para comprobar que el chico realmente le amaba, para reconfortar, no solo al gryffindor, sino a él mismo.

Sus labios probaron los del chico, sintiendo ese sabor a chocolate con fresas que ya se estaba haciendo constante en su vida. Fue un beso tierno, donde puso todo lo que no podía decir. Su lengua salió y delineo los labios de Harry, con lentitud, sin prisas, pidiendo que se abrieran y se sometieran. Harry abrió los labios y su lengua se encontró con la del hombre, acariciándose mutuamente.

El chico emitió un gemido y el profesor le abrazó por la cintura, Harry rodeó el cuello de este con sus brazos, queriéndose fundirse en ese beso, queriendo que no terminara nunca. Pero termino y sintió como Severus trataba de controlarse, no quería abrir los ojos, no podía.

- Harry... tu no eres el culpable, lo que paso nadie lo podía prever e hiciste todo lo que pudiste, arriesgaste tu vida para salvarnos y eso vale demasiado... no sabes como me preocupe cuando supe lo que habías hecho... - el chico seguía con los ojos cerrados, aferrándose a Severus, si el hombre supiera la verdad ya no pensaría de esa forma, Severus soltó un poco el abrazo y pronuncio en un todo todavía mas bajo y sedoso que el anterior - abre los ojos Harry...

El chico lo hizo lentamente y se encontró con una mirada que no se esperaba: Severus lo veía con cariño, con ternura, la máscara del mortífago había desaparecido por completo y frente a el estaba Severus, solo Severus:

- Sev... - fue un susurró, pero el hombre lo escuchó perfectamente

- ¿Sev?... Creo Potter que yo nunca le di permiso de cambiar mi nombre... - ahí estaba de nuevo el tono sarcástico y el chico no pudo más que sonreír - me gusta esa sonrisa tuya...

- ¿Por qué? ¿Por qué te gusta?

- Porque me hace recordarte a ti, saber que estas bien... porque me preocupo... ¿entiendes? - el chico asintió - ahora, respecto de lo otro, me halaga lo que dijiste, sobre lo que sientes por mi, aunque no estoy muy seguro de que esos sean realmente tus sentimientos...

- Yo te amo Sev... Severus...

- Dime Sev si quieres, ¡pero solo tu!... y no publicarlo con tu amiguitos... ahora, debes de pensar bien en lo que sientes, tal vez te gusto, si, pero de eso al amor... - el chico asintió con una sonrisa y continuo con su discurso

- Te amo, me gustaría que me dieras una oportunidad, de demostrarte...

Pero Severus evadió el tema, porque antes de que le chico siguiera hablando, necesitaba saber algo:

- ¿Por qué lo hiciste?

- ¿Por qué hice que?

- ¿Por qué arriesgaste tu vida de esa forma? Sabes que ese conjuro te hubiera costado la vida si cometías un solo error - los ojos del profesor no decían nada, pero Harry estuvo seguro de haber escuchado preocupación en sus palabras; y supo a que se refería: el hechizo que uso contra los dementores

- Porque no podría vivir sin ti... tan simple como eso... - le estaba mirando fijamente a los ojos, para que supiera la sinceridad de sus palabras, por eso lo había hecho, por Severus

- ¡No me vengas con eso Harry! ¡Por Merlín! Tienes 16 años... no puedes pensar así... Además son tonterías... - intento soltarse del abrazo, pero el chico le retuvo, ya no iba a permitir que evadiera el tema

- ¡Primero que nada! - interrumpió el bruscamente, ya harto de escuchar lo mismo una y otra vez, para después continuar más calmadamente - no son tonterías, el hecho de que no quieras aceptar que TE AMO, no quiere decir que no lo haga, sabes perfectamente que no solo me gustas, sino que te adoro hasta donde no puedes imaginarte y que sería capaz de dar mi vida por la tuya, como te acabo de demostrar hace unos día, así que deberías empezar a aceptarlo de una buena vez, ¡porque me estas empezando a hartar con tus evasivas! - el profesor trato de interrumpir - ¡no me interrumpas! - la decisión en los ojos del chico le hizo quedarse callado - entiende de una vez por todas que no me voy a rendir hasta que no aceptes que TE AMO y que tu también sientes algo por mi...

- ¿Tu aceptarás que no tienes la culpa de lo que paso en Azkaban? - ok, esto se estaba volteando hacía otro lado

- Eso es diferente...

- ¿Por qué?

- Porque si fue mi culpa...

- Harry, tu también eres exasperante... ¡y mucho!... ¡Tu no tienes la culpa de eso!... Y piensa bien lo que sientes ¡dudo mucho que me ames!...

Harry se sentó en la orilla de la cama y, sacando fuerzas de algún lugar extraño, se arrodilló enfrente de Snape y tomó las manos del hombre entre las suyas. El profesor se tensó ante el toque, pero no se negó:

- Dame un oportunidad Severus, no te lastimaré, porque a eso es a lo que le tienes miedo, a que te lastime y creo que deje muy en claro que daría mi vida por verte bien, por verte vivo... y no me digas que soy demasiado joven para saber lo que siento; ya no soy un niño Severus, crecí, madure... por favor dame una oportunidad, de hacerte feliz, no sabes cuanto quisiera verte sonreír... despertar contigo cada mañana... simplemente saber que estas ahí para mí, como yo lo estoy para ti... por favor, dame una oportunidad de estar a tu lado... - le estaba costando tanto trabajo eliminar las palabras de Colagusano, de Lucius y de Voldemort de su cabeza, pero aunque tuvieran que competir contra el recuerdo de su propio padre lo haría; controlaría esos malditos celos que lo estaban devorando por dentro.

Y Harry tenía razón, si bien todavía no era un adulto, ya no era un niño. Había crecido y madurado sin que el hombre se diera cuenta, se había hecho tan diferente a su padre. Y se había metido en su corazón, sin que lo notara. Vio directamente en esos ojos verdes toda la sinceridad que expresaban, se sintió querido.

- No lo sé... yo no...

- No me contestes en este momento... piénsalo, pero piénsalo bien, por favor...

El ruego en esos ojos esmeralda, fue imposible de ignorar, tuvo que ceder. No solo por el chico, también por él mismo.

- Esta bien, lo pensaré...

Y la sonrisa que recibió a cambio de sus palabras en ese momento, valió para hacer brillar su día. Su corazón, que creyó muerto, volvía a latir.

- Gracias - susurró, los ojos verdes brillando y la sonrisa aun ahí, Severus se perdió en la mirada del chico

- Aunque no sé porque lo hago, eres muy convincente Harry... - el chico puso una sonrisa marca Fred y George Weasley - ahora acuéstate, antes de que venga un médico y te mate por estar fuera de la cama... y a mi de paso por provocar que estés fuera de tu cama

El chico se levantó con ayuda de Snape y se sentó en la cama. Al siguiente segundo, entró Draco, junto con Emily, que vio el brillo en los ojos de ambos hombres y sonrió pícaramente.

- Veo que ya despertaste, ¿cómo te sientes Harry?

- Mejor, mucho mejor - sonrió viendo de reojo a su profesor

- Muy bien, solo venía a saludar... ¿ya nos vas a dirigir la palabra?...

- Si, lo siento, es que... no me sentía muy bien... - y mando una mirada a Draco, porque el rubio sabía la verdad

Entro el médico a la habitación y todos guardaron silencio

- Buenos días, señor Potter, he venido a hacerle un último chequeo...

El chico se dejo hacer por el medico, Emily y Draco salieron, solo se quedó su tutor.

Severus no sabía que acababa de hacer, pero estaba seguro de que no se arrepentiría, de alguna forma sabía que esto iba a salir bien, que todo estaría perfecto. Claro, todavía existía el factor Voldemort, pero la esperanza brilló por primera vez en el horizonte del hombre. Hace tantos años que no se sentía así. Hablando de Voldemort, todavía tenían que aclarar algunas cosas.

El médico terminó de revisar al chico y dijo que todo estaba perfectamente, que no habría problema el día que se le diera de alta, la magia del chico estaba totalmente recuperada. El médico salió dejándolos solos de nuevo:

- Harry, todavía tenemos que hablar sobre del Señor Oscuro... me tienes que decir que esta pasando... porque sé que él tiene algo que ver en este asunto...

El chico se quedó callado, no sabía que decir. Emily entro de nuevo en ese momento:

- Severus, Albus quiere que vallamos inmediatamente a Hogwarts, reunión de la Orden...

- Enseguida voy...

La profesora salió del lugar

- Te ha salvado Emily... - le dijo al chico, el cual se limito a ponerse rojo - antes de irme, solo vine a decirte que en cuanto salgas de aquí, irás a Hogwarts a hacer tus maletas y partiremos a mi casa junto con Draco... también tendrás que traer a tu lechuza y a tu serpiente, no creo que quieras que les pase nada... no sabemos el alcance del hechizo que se va a aplicar...

- Esta bien, lo haré...

- Muy bien, me retiro... hasta luego Harry...

- Hasta luego Severus, ¡piensa acerca de eso!...

- Lo haré... lo prometo...

Severus salió de allí, dejando a un chico con los ojos brillantes por primera vez en meses y con la determinación de obtener el amor del hombre, sin importarle luchar contra corriente.

NA: ¡¡¡AVISO IMPOTANTÍSIMO EN LAS NOTAS!!! PLEASE LEAN!!!

§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§****§§** **§§

Notas de la autora: Bueno, pues primero que nada vuelvo a pedir disculpas por mi ausencia, pero sigo sin máquina propia y, además, ff.net parece tener un ligero problema con mis fics y los he tenido que trasladar a otra pagina.

¡¡¡ME CAMBIO A OTRA PAGINA!!!

De ahora en adelante, y dado que a las personas que administran esta pagina le ha dado por restringir mi creatividad ¬¬... he pasado todos mis fics a slashfiction.

El url, lo encontrarán en mi profile, ahí encontraran tanto el url de la pagina, como el de mi perfil, también encontraran el de los grupos a los que pertenezco, dado que ahí iré avisando de cuando actualizo y tal vez también publique este fic aquí, pero cuando lo termine ya no publicaré más en ff.net...

Me voy a un lugar donde no hay censura, espero que me sigan leyendo, yo sé que es mucha complicación, pero no voy a permitir que me obliguen a dejar de publicar solo por que sí...

De todos modos seguiré publicando este fic aquí, hasta que me saquen por completo, pero les pediría que me mandaran reviews allá, lo único que tienen que hacer para mandar reviews es lo siguiente:

Solo tienen que presionar en el enlace que dice "Reviews" al inicio de la historia y allí verán los mensajes y sus respuestas, y luego presionar "Would you like to submit review?", y con eso pueden poner un nuevo review que estaré más que dichosa de contestar.

Este es el primer capitulo nuevo que publico en slashfiction, así que espero que les guste.

Muchas gracias a todos aquellos que me han enviado sus opiniones, no saben cuanto las aprecio, espero que nos sigamos viendo y que siga escuchando de ustedes... también muchas gracias a mis betas, que siempre me están ayudando n_n...

Me despido, ojalá les halla gustado el capitulo.

Me despido, los quiero!!! Besos!!!

Reviews please! ^o^!!!

Atte: su autora Sakura Snape ((^-^jj
Miembro de la Orden Siriusiana
Miembro de la Orden Severusiana

PS: Si alguien quiere hablar conmigo, pueden agregarme al msn o mandarme un correo a: sakuritakinomoto14@hotmail.com ó a sakuritali14@yahoo.com.mx ... contestaré con mucho gusto... (((o^jj

RESPUESTAS A LOS REVIEWS DE FF.NET

JUNE BARTON Ojalá pronto sigas con el tuyo... me muero de ganas de saber!!!... pero bueno, me alegro que te guste, espero que este capitulo también sea de tu agrado...

MARLA Siento mucho no haber actualizado pero he estado muy ocupada, espero que puedas verme en la otra página!!!

RON MALFOY Hola tío!!! Me alegro de que te halla gustado el capitulo jejejeje... bueno, pues Lestat ayuda porque le dicen que ayude... ups... ya abrí mi bocota... bueno, después aclararé el punto...

ZAC, ANGEL DE LA MALDAD Siento haberte povocado casi un infarto ^^U... pero así tenía que ser esto... y el lemon completo jejejeje, vendrá pronto, no te preocupes... ¡no digas eso de mi lobito!... si en mi mente es tan guapo como no te lo imaginas ^^U... (Sakura empieza delirar sobre la hermosura del lobito... *__________*)...

DI MALFOY() Pues el espía ha estas alturas puede ser cualquier personas... que empiecen las apuestas!!! Jejejeje... pero bueno, me alegro de que te halla gustado jejejeje... y sí, Voldie se tenía que enterar algún día... no lo podían tener en la ignorancia tanto tiempo ¬¬... pero bueno... ¿poner en cintura a Lestat?... solo hay una persona que lo puede hacer...

AKHASA Si, ya era hora de la acción... jejejeje... y vendrá más, el lemon esta cada vez más y más cerca... gracias por el comentario, tratare de seguir así...

VELIA ¿También quieres empezar a apostar quien es el traidor?... je... pero va a estar algo difícil... Lamento la tardanza, pero tengo muchas cosas que hacer!!! Y se acerca mi fin de cursos (Sakura se pone a temblar de los nervios ~.~)...

BLAZE VEIN Una vez más, gracias por el apoyo y por lo de guapa n//n... pues ya me pase a otra pagina porque me borraron uno de mis one shots... así que ya sabes, a mi profile y ahí verás donde encontrarme... jejejeje... espero que este capitulo también te halla gustado... ¿el traidor?... empieza a hacer tus apuestas ^^U...

PADFOOT Gracias, me allegro que te halla gustado!!!... sobre tu fic, yo digo que lo publiques, yo también tenía dudas sobre subir este, pero me encanta estar escribiendo jejejeje... si quieres seguir comunicándote conmigo agrégame a tu msn y te daré consejo inmediato... no cobro no te preocupes ^^U... espero que este capitulo también te halla gustado... ¿el lemon?... más pronto de lo que te imaginas...

ANA RICKMAN Muchas gracias por haber revisado el capitulo!!!... si estuvo genial el beso... pero no creo que les hubiera dado mucho tiempo de jugar jejejeje... gracias por la paciencia, de veras gracias... y muy pronto todo ira tomando forma, si te fijas bien, ya lo esta haciendo jejejeje ^n_-^...

LÚTHI_15 Que bueno que te gusto, me alegra escuchar estos comentarios y gracias por el apoyo... jejejeje... es que no podían ir más lejos o a Sev le hubiera empezado a doler la conciencia, pero pronto le empezara a hacer cosquillas jejejeje... a ver si se habré un poco más es que es necio ¬¬...

IGRAINE BLACK Pues las paginas donde publico ahora se encuentran en mi profile, si quieres ir a echar un vistazo por ahí... porque si lo pongo aquí entonces si me descuentan las represoras... o si prefieres comunicarte conmigo por el msn, yo dispuesta... me alegro que te guste el fic...

LUZY SNAPE Pues mi mail esta un poco debajo de las notas de autora, pero por su acaso te lo pongo de nuevo aquí: sakuritakinomoto14@hotmail.com... Solo agregame y yo te agregar a ti... jejejeje... espero no causar muchas molestias por el cambio de pagina...

AYESHA Jejejeje, oh si!, esto se va a poner bastante interesante n_-... tu sabes a lo que me refiero... jejejeje... bueno gracias por el comentario su majestad...

VICKY KAEDE ¿Tu también quieres apostar por quien es el traidor?... jejejeje... esta bien, espero que le atines... aunque ¿quién te dice que es uno?... Voldie esta adquiriendo mucho poder, esperemos que no adquiera también al chico de oro... jejejeje...

SABRY Pues tendrás que ir planeando un asesinato, porque así como lo veo, pronto me corren de aquí... pero ya tengo donde publicar ^^U... así que no me preocupo demasiado, solo quiero que ustedes puedan encontrarme... el lemon viene en camino... paciencia...

DUARE El lemon se acerca no te preocupes, pero estos dos tiene que quedar bien unidos antes o si no sé de alguien a quien le dará un infarto... pues me tendrás que seguir a slashfiction, pero tu también te has mudado allí, así que no creo que halla mucho problema... por cierto ¡tu también me has dejado picada!... pero tendré paciencia... gracias por lo de guapísima n//n... espero que este capitulo te halla gustado...

MORYN Jejejeje... si, tuvo grado de dificultad, pero no podía escribirlo de otra forma... espero que este te halla gustado... a mi tampoco me gusta mucho el viejo loco, pero es parte de la historia -_-U...

SEKHMET MALFOY Prima!!! Wow! Nunca me había sacado un once jejejeje... me alegro de que te halla gustado, espero que esta halla tenido el mismo efecto... jejejeje... y prometo no volver a faltar a las reuniones familiares ^^U... me saludas a Ev...

SNIVELLY ¡No! Si lo que tratamos de hacer es que calme un poco a mi rubio... si Louis no puede nadie podrá ^^U... pues es difícil ocultarle algo al viejo... por alguna extraña razón, parece que nunca se le escapa nada ¬¬---

MEIKO No te preocupes, primero los estudios jejejeje... espero que te halla gustado y espero poder actualizar un poco más rápido...

TXIRI Gracias por lo de guapa n//n... a mí también me encanta la pareja y los Harrys oscuros, pero trataré de no pasarme mucho... jejejeje...

MARYAM No te preocupes, no lo dejare... no soy capaz de abandonar a estos niños traviesos ^^U... pronto empezare a subir los capítulos a la orden n_n me alegro que halla si halla libertad de expresión -_-U ... pero bueno... espero que este capitulo te halla gustado...

: ¨) ¸.o´¸.o´¨) ¸.o*¨) (¸.o´ (¸.o´ ¸.o´ ¸.o´¸.o*`o-"

AFTER FOREVER